Ciencias Políticas
Teoría General de Sistema Político de Raymond Aron
Carlos Fernando Castañeda Castro
politikaperu@yahoo.com

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Raymond Aron Vida y Obra - Teoría de la Integración de Karl W. Deutsch: Análisis y Aplicación - Burguesía, Pequeñoburguesía y Proletariado León Trotsky - La significación política de la Radio y la Televisión Raymond Aron

Fuente Politikaperu

1) Introducción: Raymond Aron pretende hacer un estudio sociológico de los regímenes políticos, para diferenciarlo de los estudios jurídicos y filosóficos, que a juicio del autor no abarcan toda la realidad política de un sistema político.
Para Aron la diferencia entre estos estudios radica en que, mientras el estudio filosófico de los regímenes políticos se hace con la intención de evaluar o enjuiciar los méritos propios de cada régimen buscando determinar si es bueno o no. El estudio jurídico de los regímenes políticos concentra su interés en la Constitución en sí, se observa como son elegidos los gobernantes, votadas las leyes, promulgado los decretos, controladas las funciones, etc.
En cambio el estudio sociológico considera a las anteriores áreas de estudio como elementos componentes de una realidad mayor y compleja; que está conformada también por los partidos políticos, los grupos de presión, el reclutamiento de los hombres políticos, etc. A decir de Aron, el sociólogo analiza las reglas del juego político como son de hecho y no como son planteadas en la Constitución de un país. Aron por lo tanto descarta la búsqueda del mejor régimen político desde un punto de vista abstracto y universal, por las siguientes razones adicionales:
a) Es dudoso que pueda determinarse el mejor régimen haciendo abstracciones de la organización social en general, es decir desvinculando a un régimen específico de su entorno social dinámico y en constante cambio, situando al régimen político en un acto estático. (Como una foto).
b) La noción del mejor régimen está ligada a una concepción finalista de la naturaleza humana, es decir la finalidad ideal de régimen político como esperanza futura para el hombre, no ayuda para nada a desentrañar los verdaderos hechos políticos que hacen a un régimen.
c) Los objetivos de los regímenes políticos no son unívocos ni están necesariamente acordes entre sí; el régimen que asegura mayor margen de libertad a los ciudadanos, no siempre origina la mayor eficacia del poder; en otras palabras, los distintos objetivos políticos difieren entre sí, por los expositores de los mismos que tienen intereses distintos y puntos de vista divergentes en cuanto al rumbo de tal sistema.
d) La concretización de las instituciones es inevitablemente diversa, la cuestión del mejor régimen solo puede plantearse a un elevado nivel de abstracción, en cada sociedad las instituciones deben estar adaptadas a las particularidades de una realidad histórica en particular.
1.1) La concepción jurídica y la crítica de Aron : hace notar el citado autor que el concepto jurídico con cuya ayuda se intenta generalmente captar la realidad política es el de la "soberanía", el cual se aplica al detentador de la autoridad legítima y precisa quien tiene derecho a mandar, tal concepto se utiliza con dos significados distintos:
a) Es títular de la soberanía quien detenta la autoridad legítima, el cual no obstante no es siempre el que hace lo mismo con el poder de hecho. Es decir la diferencia implícita entre los depositarios de la soberanía (el pueblo) y el que ejerce tal autoridad (gobernante).
b) Es evidente por comprobación histórica que un pueblo grande nunca a gobernado por sí mismo, el pueblo es incapaz de ejercer globalmente las funciones de gobierno. Por lo que la formula del gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo, se supone que hay confusión entre el detentador de la autoridad legítima y el poseedor del poder de hecho.
Aron afirma que en las sociedades modernas, la soberanía no es sino una ficción jurídica, por lo que se pregunta. ¿ES SOBERANO EL PUEBLO?; añade además que la fórmula puede ser aceptada indistintamente por los regímenes democráticos, por los fascistas o comunistas.
Aron afirma que no existe régimen contemporáneo que no pretenda en cierta medida fundarse en la soberanía popular. Lo que realmente varía a juicio de Aron son los procedimientos jurídico—políticos por los cuales se transmite la autoridad legítima del pueblo a unos seres reales (representación).
Por lo que afirma Aron que lo que diferencia a los distintos regímenes son los procedimientos de elección de los jefes políticos, las formas de designación de los poseedores del poder de hecho y las modalidades según las cuales se va de la ficción de la soberanía a la realidad del poder. Por lo que concluye Arón que en las sociedades contemporáneas lo que existe son gobiernos para el pueblo y no gobiernos por el pueblo.
1.2) La concepción filosófica y la crítica de Aron: desde este punto de vista los regímenes se definen por las nociones de libertad, igualdad y fraternidad. Sin embargo Aron, considera que tales conceptos no pueden en absoluto definir a los regímenes políticos contemporáneos. En ninguna de las sociedades modernas los individuos son económicamente iguales. Se pregunta entonces ¿Qué significa la igualdad de los ciudadanos? Y se responde que dos cosas: la participación en la soberanía que se expresa en el goce de todos los derechos políticos, y la igualdad ante la ley. Sin embargo estas dos expresiones de la igualdad no excluyen otras numerosas manifestaciones de desigualdad económica y social.
En cuanto a la libertad política dice que está definida por los derechos precisos garantizados por las instituciones como el Habeas Corpus, el sufragio universal, la libertad de palabra y de expresión, entre otros constituiría el contenido de la libertad política. De todo lo expresado anteriormente, Aron descarta provisionalmente la concepción jurídica según la soberanía y la concepción filosófica según la libertad y la igualdad.
2) Teoría general de sistema político : el sistema político para Aron, en sentido estricto determina las relaciones entre gobernantes y gobernados, fija el cuadro de cooperación de los hombres en la gestión de los asuntos públicos, orienta la acción estatal, organiza el relevo de los gobernantes y es, el que nos permite conocer los rasgos originales de cada régimen. Este autor dice que el régimen político está constituido por un sector particular del conjunto social, sector que encierra la singular característica de regir tal conjunto. El autor considera que las tres funciones esenciales del orden políticos son:
  1. La función administrativa: que tiende a asegurar la paz entre los ciudadanos y el respeto por la ley.
  2. La función gubernamental: que engloba la función legislativa y la ejecutiva en el sentido corriente del término y que comprende la gestión de las relaciones con las demás colectividades, las decisiones por las cuales las leyes son redactadas, promulgadas y modificadas.
Las características principales de la función administrativa es que cada vez es más compleja y se extiende a sectores de la vida colectiva cada vez más amplia, cubre y determina modalidades de la actividad de los individuos más y más numerosas. A medida que se extiende la administración, el Estado se confunde más con la sociedad, y sus decisiones influyen en la existencia de todos los ciudadanos.
La administración garantiza la ejecución de leyes, y en este sentido, justicia y policía representan su función negativa: impedir a los ciudadanos entrar en conflicto abierto unos con otros y asegurar el respeto de las leyes. El poder político se define por la capacidad de adoptar decisiones más concernientes a las relaciones internacionales, otras a las materias que no dependen de una legislación, y por último a la fijación o modificación, de las leyes mismas. Cada una de estas funciones son ejercidas en las sociedades por dos tipos de hombres y están encarados por dos clases de organización:
  • Los funcionarios y la burocracia;
  • Los hombres políticos y el sistema electoral.
2.1) Variables de todo sistema político: Raymond Aron encuentra las siguientes cinco (5) variables en cualquier sistema político actual, que lo configuran de acuerdo a la interrelación entre ellos, la jerarquía que tienen y las funciones específicas que ejercen en un sistema político:
La Constitución: tal como está inscrita en una ley fundamental y tal como la practican los hombres políticos, en el plano de la organización constitucional es legítimo mantener dos tipos ideales de gobierno la presidencialista y la parlamentaria.
Los partidos políticos: los cuales son agrupaciones voluntarias más o menos organizados, cuya actividad es más o menos permanente, que pretenden en nombre de cierta concepción del interés común y de la sociedad asumir solos o en coalición las funciones de gobierno.
El modo de funcionamiento del régimen : el cual se divide en tres sectores o niveles :
  • La ley electoral y las elecciones;
  • El modo de trabajo parlamentario
  • Las relaciones entre asamblea y gobierno.
Los grupos de presión: que son organizaciones que tienden a influir en la opinión, la administración, o sobre los gobernantes, pero sin asumir las funciones gubernamentales.
El personal político: Los hombres que desempeñan los primeros papeles del régimen político, en resumen la minoría que Gaetano Mosca denomina clase política.
3) Tipología de Raymon Aron de régimen político: el autor antes de exponer su tipología, plantea una serie de supuestos en los cuales sustenta tentativamente el estudio de tal tema. Estos son los supuestos planteados:
Tratar de definir los regímenes políticos que observamos en las sociedades industriales, sin afirmar que la clasificación de los mismos sea válida para sociedades de diferente tipo. Es decir que la clasificación que se haga de los regímenes políticos sólo corresponderá en forma aproximada a las actuales sociedades industriales; a sociedades que no estén en esta etapa de desarrollo tendrán distinta clasificación.
El estudio de los regímenes políticos viene enmarcado por la solución a diversos problemas y no a uno solo, es decir que el estudio sociológico observará y explicará desde diferentes perspectivas ópticas el fenómeno estudiado, a fin de encontrar puntos comparativos con otros regímenes.
Para Aron la teoría sociológica de los regímenes políticos acentúa en el estudio de las instituciones y no en las justificaciones o los ideales que estas reclaman para sí, la teoría sociológica incide sobre la realidad y no sobre las ideas. Por lo cual define la realidad y no sobre la idea. Por lo cual define la realidad política como todo aquello que vemos y conocemos cotidianamente: las elecciones, los parlamentos, las leyes, los decretos, en otros términos los procedimientos según los cuales son elegidos los detentadores de la autoridad y por medio de los cuales estos ejercen efectivamente el poder.
De lo cual Aron afirma, la misión del sociólogo es comprender la lógica interna de las instituciones políticas, las cuales no son una yuxtaposición accidental de prácticas por cuanto todo régimen lleva consigo un mínimo de unidad y de sentido que el sociólogo debe descifrar.
3.1) Criterio de análisis del régimen político: A juicio de Aron, el régimen político se explica a partir de la distinción entre partidos múltiples y partido único, sobre esta base construye su tipología de los sistemas políticos que, si bien a través de un primer análisis parecería dicotómico, al distinguir netamente los regímenes de partido múltiple y partido único, en el fondo es tripartita al caracterizar como un tercer tipo a los regímenes sin partido.
Aron se pregunta, si es adecuado tomar, como base para una tipología de los regímenes políticos, la noción de sistema de partidos, ya que al fin y a cabo los partidos no dejan de ser instituciones entre todas más, y ni siquiera son algo oficial en las constituciones escritas o no.
Afirma que los partidos políticos son una realidad social, los cuales participan en la competencia y en los resultados de la designación de los gobernantes, Arón encuentra que la historia reciente ofrece una oposición entre partidos múltiples y partido único, de lo cual afirma que sí es posible hacer una tipología de los regímenes políticos sobre la base de los partidos políticos, encuentra cinco afirmaciones o razones para su argumento:
Partido único y partidos múltiples simbolizan dos modalidades y características de la traducción institucional de la idea de soberanía popular.
Ya no se puede definir a los regímenes políticos basándose en la antigua división triple de los gobiernos de acuerdo al número de gobernantes (ideas políticas). Le parece conveniente reutilizar la tesis antigua uno—varios de la historia de las ideas políticas, pero en lugar de usarlo para los detentadores de la autoridad, lo hace para los partidos políticos.
Los partidos políticos son el elemento activo de la política; es entre los partidos o en su interior donde se hace el juego político, donde se libran los conflictos. Estos conflictos son considerados normales.
Finalmente dice que usa el criterio porque los regímenes políticos actuales se caracterizan por la modalidad de lucha entre partidos políticos.
3.2) Regímenes multipartidista: afirma Aron que desde el momento en que varios partidos tienen legalmente el derecho ha existir, es inevitable que compitan por el ejercicio del poder. Un partido político tiene por definición como objetivo, ejercer el poder en el peor de los casos participar de él; y puesto que hay varios partidos en situación de competencia, será necesario dictar reglas según las cuales se desarrolle tal competencia. Si varios partidos tienen derecho a existir y si no están todos en el gobierno, inevitablemente alguno de ellos se encontrará en la oposición, se deduce así mismo un fenómeno aún más general: la forma legal o moderada que adopta el ejercicio de la autoridad.
De lo cual Aron define a los regímenes de partido múltiple como aquellos en los que existe una organización constitucional y de competencia pacífica por el ejercicio del poder. Por otra parte son concebibles formas de competencia organizada no propiamente constitucionales, la acción de los grupos de presión y de los partidos políticos interna y externa. En la democracia hay lucha para obtener ciertos bienes que no pueden otorgarse a todos, pero no se lucha de cualquier manera, sino dentro de ciertos limites preestablecidos. La esencia de la competencia se traduce en que el perder una vez no implica perder para siempre; la organización pacífica de la competencia para el ejercicio del poder tiene como expresión normal a las elecciones.
Aron destaca que en el plano de la realidad, un régimen tiene el deber y la necesidad de mantener cierto grado de armonía nacional, en cuanto al mismo o a los intereses comunes se refiere, sin suprimir el dialogo de los partidos, es decir la discusión permanente entre estos en torno a lo que ha de hacerse. El autor expreso que, hay dos maneras para llegar a conciliar tal armonía o acuerdo nacional.
El primero es institucional, y consiste en sustraer cierto número de funciones, personas o decisiones a la crítica de los partidos; dicho de otra manera se trata de encarnar en un hombre la adhesión unánime de los gobernados al régimen, al país; y el Presidente o el rey son la expresión de la colectividad entera.
La segunda forma es más difícil pero más eficaz, consiste en fijar unos limites a la acción de los gobernantes, de tal suerte que ningún grupo se vea tentado a combatir en lugar de obedecer, es decir la oposición acepta las decisiones legalmente tomadas por el gobierno en el poder. El problema fundamental de este régimen es lograr la combinación de la armonía nacional y la controversia, y que es más o menos fácil de resolver según la naturaleza de los partidos, los objetivos que proponen y las doctrinas que hacen suyas.
En un régimen pluralista el principio psicológico es una combinación de dos sentimientos que son: el respeto a la legalidad y el sentido de compromiso. Aron señala que no basta que exista el respeto a las leyes, sino que es preciso algo más que no puede estar escrito, y que no se encuentra estrictamente ligado a la legalidad; es el sentido de compromiso, que significa reconocer la legitimidad parcial de los argumentos de los demás y hallar una solución que sea agradable para todos.
3.2.1) Aspectos principales de los regímenes pluralistas: A juicio del autor, la descripción de los regímenes pluralistas comprende cuatro (4) aspectos principales:
Hay que considerar al sistema político como un sistema social particular desde las elecciones hasta las decisiones adoptadas por el gobierno, pasando por la estructura de los partidos políticos, el funcionamiento de la asamblea y la elección de los ministros;
El ejercicio del poder o la toma de decisiones depende de los grupos sociales, de sus intereses, sus rivalidades, ambiciones, de su acuerdo posible y de su competencia permanente;
Conviene analizar la administración pública, siendo ésta al mismo tiempo el agente ejecutivo de las decisiones tomadas por los gobernantes;
Finalmente el estudio del marco histórico del sistema político.
3.2.2) Imperfecciones del régimen de partidos múltiples : Aron encuentra, después de explicar el tipo ideal de régimen multipartidista, algunas imperfecciones que se presentan en la realidad, que para él son tres (3) formas de imperfecciones:
La no—aplicación de la legitimidad electoral por exclusión de ciudadanos o su manipulación;
La no—aplicación regular de las reglas de la competencia pacífica, ya sea entre los partidos, ya sea en el parlamento;
El carácter no representativo de los partidos que agrupan sino a una pequeña minoría del país, estando rota la comunicación entre los partidos políticos y los grupos sociales.
3.3) Regímenes de partido único: Para Aron este régimen se caracteriza por el monopolio otorgado a un partido de la actividad política legítima, entendiendo por ésta la participación en la competencia por el ejercicio del poder y la determinación de un plan de acción, de un plan de organización de la colectividad entera. En el caso del régimen comunista la legitimidad de ésta a juicio de Aron se consigue de dos maneras:
A través de la noción de representación auténtica, en la que se argumenta diciendo que para lograr una verdadera representación es preciso un partido único del proletariado organizado.
A través de la noción de la razón del fin histórico, se argumenta que para lograr el fin histórico (comunismo), se necesita el monopolio del partido, con el propósito de crear radicalmente una nueva sociedad, conforme a los valores comunistas. Los regímenes de partido único se vuelcan hacia el porvenir y hallan su suprema razón de ser, no en lo que fue, o en lo que es, sino en lo que será, y por ser regímenes revolucionarios llevan en sí un elemento de violencia.
Cuando un partido tiene el monopolio de la política, el Estado está inseparablemente ligado a él. El partido único se apodera del estado, no de acuerdo con las reglas en la mayoría de los casos, sino por la fuerza e incluso cuando conforme aparentemente con las reglas constitucionales viola inmediatamente su espíritu por el hecho de excluir la repetición de elecciones.
Los sentimientos psicológicos que mueve a los hombres en un régimen de partido único, a juicio de Aron son la fe y el miedo. Dice que un partido de esas características sólo puede fundarse en la fe de sus militantes, en la creencia de su doctrina y en el fin que persiguen; y el miedo es para los que no militan en el partido, que es para los que no creen en la doctrina oficial del Estado, para convencerlos de su impotencia para enfrentar tal situación. Por lo que Aron afirma que la solidez de los regímenes de partido único exige, al mismo tiempo de la fe y el entusiasmo de los creyentes; y la conciencia de los no creyentes de su impotencia reflejada en la resignación, indiferencia o miedo, éste último necesario inevitablemente.
Define al régimen totalitario como "el monopolio reservado a un partido, la voluntad de imprimir la marca de la ideología oficial al conjunto de la colectividad, y por fin, el esfuerzo con vistas a renovar radicalmente la sociedad hacia un final definido por la unidad de la sociedad y del Estado.
La categoría descrita a juicio de Aron se refiere al régimen monopolístico de partido único perfecto (ex-URRSS), pero además distingue otras dos categorías dentro de este tipo de régimen, como el caso del partido fascista, en el cual se reserva el monopolio de la actividad política, aunque su ideología no era total, el partido fascista no deseaba, al comienzo transformar el orden social, lo esencial en su ideología estribaba en la afirmación de la autoridad del Estado, en la necesidad de un Estado fuerte.
Un tercer tipo de régimen de partido único es aquel en el cual el partido se presenta a sí mismo como provisional y con la misión de llevar a cabo una transformación revolucionaria, si bien acepta que el punto de llegada será la reconstitución de partidos múltiples, o por lo menos un régimen de legalidad electoral. (Dictaduras latinoamericanas).
Tal clasificación de los regímenes de partido único, se hace por el grado de totalitarismo, siguiendo esta medida por el carácter más o menos perfecto de la confusión entre Estado y sociedad.
3.4) Régimen sin partido: Es aquel en que los partidos no tiene existencia jurídica, ni sociológica, y que no existe legitimidad electoral, ni revolucionaria. En estos regímenes existe una especie de despolitización de los gobernados; en los actuales tiempos no se los observa, pero es una posibilidad teórica, como en el caso de Portugal en que el gobierno organizaba lista de elección al igual que la oposición, sin la organización partidaria, sino solamente lista de personalidades

Los orígenes de la autoridad gubernamental - La verdad y las formas jurídicas - La escena en Foucault




 


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