Fuente
Politikaperu
1) Introducción:
Raymond
Aron pretende hacer un estudio sociológico de los regímenes políticos,
para diferenciarlo de los estudios jurídicos y filosóficos, que a juicio
del autor no abarcan toda la realidad política de un sistema político.
Para Aron la diferencia
entre estos estudios radica en que, mientras el estudio filosófico de los
regímenes políticos se hace con la intención de evaluar o enjuiciar los
méritos propios de cada régimen buscando determinar si es bueno o no. El
estudio jurídico de los regímenes políticos concentra su interés en la
Constitución en sí, se observa como son elegidos los gobernantes, votadas
las leyes, promulgado los decretos, controladas las funciones, etc.
En cambio el estudio
sociológico considera a las anteriores áreas de estudio como elementos
componentes de una realidad mayor y compleja; que está conformada también
por los partidos políticos, los grupos de presión, el reclutamiento de los
hombres políticos, etc. A decir de Aron, el sociólogo analiza las reglas del
juego político como son de hecho y no como son planteadas en la Constitución
de un país. Aron por lo tanto descarta la búsqueda del mejor régimen
político desde un punto de vista abstracto y universal, por las siguientes
razones adicionales:
a) Es dudoso que pueda
determinarse el mejor régimen haciendo abstracciones de la organización
social en general, es decir desvinculando a un régimen específico de su
entorno social dinámico y en constante cambio, situando al régimen político
en un acto estático. (Como una foto).
b) La noción del mejor
régimen está ligada a una concepción finalista de la naturaleza humana, es
decir la finalidad ideal de régimen político como esperanza futura para el
hombre, no ayuda para nada a desentrañar los verdaderos hechos políticos que
hacen a un régimen.
c) Los objetivos de los
regímenes políticos no son unívocos ni están necesariamente acordes entre
sí; el régimen que asegura mayor margen de libertad a los ciudadanos, no
siempre origina la mayor eficacia del poder; en otras palabras, los
distintos objetivos políticos difieren entre sí, por los expositores de los
mismos que tienen intereses distintos y puntos de vista divergentes en
cuanto al rumbo de tal sistema.
d) La concretización de las
instituciones es inevitablemente diversa, la cuestión del mejor régimen solo
puede plantearse a un elevado nivel de abstracción, en cada sociedad las
instituciones deben estar adaptadas a las particularidades de una realidad
histórica en particular.
1.1) La concepción jurídica
y la crítica de Aron : hace notar el citado autor que el concepto jurídico
con cuya ayuda se intenta generalmente captar la realidad política es el de
la "soberanía", el cual se aplica al detentador de la autoridad legítima y
precisa quien tiene derecho a mandar, tal concepto se utiliza con dos
significados distintos:
a) Es títular de la
soberanía quien detenta la autoridad legítima, el cual no obstante no es
siempre el que hace lo mismo con el poder de hecho. Es decir la diferencia
implícita entre los depositarios de la soberanía (el pueblo) y el que ejerce
tal autoridad (gobernante).
b) Es evidente por
comprobación histórica que un pueblo grande nunca a gobernado por sí mismo,
el pueblo es incapaz de ejercer globalmente las funciones de gobierno. Por
lo que la formula del gobierno del pueblo, por el pueblo y para el pueblo,
se supone que hay confusión entre el detentador de la autoridad legítima y
el poseedor del poder de hecho.
Aron afirma que en las
sociedades modernas, la soberanía no es sino una ficción jurídica, por lo
que se pregunta. ¿ES SOBERANO EL PUEBLO?; añade además que la fórmula puede
ser aceptada indistintamente por los regímenes democráticos, por los
fascistas o comunistas.
Aron afirma que no existe
régimen contemporáneo que no pretenda en cierta medida fundarse en la
soberanía popular. Lo que realmente varía a juicio de Aron son los
procedimientos jurídico—políticos por los cuales se transmite la autoridad
legítima del pueblo a unos seres reales (representación).
Por lo que afirma Aron que
lo que diferencia a los distintos regímenes son los procedimientos de
elección de los jefes políticos, las formas de designación de los poseedores
del poder de hecho y las modalidades según las cuales se va de la ficción de
la soberanía a la realidad del poder. Por lo que concluye Arón que en las
sociedades contemporáneas lo que existe son gobiernos para el pueblo y no
gobiernos por el pueblo.
1.2) La concepción
filosófica y la crítica de Aron: desde este punto de vista los regímenes se
definen por las nociones de libertad, igualdad y fraternidad. Sin embargo
Aron, considera que tales conceptos no pueden en absoluto definir a los
regímenes políticos contemporáneos. En ninguna de las sociedades modernas
los individuos son económicamente iguales. Se pregunta entonces ¿Qué
significa la igualdad de los ciudadanos? Y se responde que dos cosas: la
participación en la soberanía que se expresa en el goce de todos los
derechos políticos, y la igualdad ante la ley. Sin embargo estas dos
expresiones de la igualdad no excluyen otras numerosas manifestaciones de
desigualdad económica y social.
En cuanto a la libertad
política dice que está definida por los derechos precisos garantizados por
las instituciones como el Habeas Corpus, el sufragio universal, la libertad
de palabra y de expresión, entre otros constituiría el contenido de la
libertad política. De todo lo expresado anteriormente, Aron descarta
provisionalmente la concepción jurídica según la soberanía y la concepción
filosófica según la libertad y la igualdad.
2) Teoría general de sistema
político : el sistema político para Aron, en sentido estricto determina las
relaciones entre gobernantes y gobernados, fija el cuadro de cooperación de
los hombres en la gestión de los asuntos públicos, orienta la acción
estatal, organiza el relevo de los gobernantes y es, el que nos permite
conocer los rasgos originales de cada régimen. Este autor dice que el
régimen político está constituido por un sector particular del conjunto
social, sector que encierra la singular característica de regir tal
conjunto. El autor considera que las tres funciones esenciales del orden
políticos son:
-
La función administrativa:
que tiende a asegurar la paz entre los ciudadanos y el respeto por la ley.
-
La función gubernamental:
que engloba la función legislativa y la ejecutiva en el sentido corriente
del término y que comprende la gestión de las relaciones con las demás
colectividades, las decisiones por las cuales las leyes son redactadas,
promulgadas y modificadas.
Las características
principales de la función administrativa es que cada vez es más compleja y
se extiende a sectores de la vida colectiva cada vez más amplia, cubre y
determina modalidades de la actividad de los individuos más y más numerosas.
A medida que se extiende la administración, el Estado se confunde más con la
sociedad, y sus decisiones influyen en la existencia de todos los
ciudadanos.
La administración garantiza
la ejecución de leyes, y en este sentido, justicia y policía representan su
función negativa: impedir a los ciudadanos entrar en conflicto abierto unos
con otros y asegurar el respeto de las leyes. El poder político se define
por la capacidad de adoptar decisiones más concernientes a las relaciones
internacionales, otras a las materias que no dependen de una legislación, y
por último a la fijación o modificación, de las leyes mismas. Cada una de
estas funciones son ejercidas en las sociedades por dos tipos de hombres y
están encarados por dos clases de organización:
-
Los funcionarios y la
burocracia;
-
Los hombres políticos y el
sistema electoral.
2.1) Variables de todo
sistema político: Raymond Aron encuentra las siguientes cinco (5) variables
en cualquier sistema político actual, que lo configuran de acuerdo a la
interrelación entre ellos, la jerarquía que tienen y las funciones
específicas que ejercen en un sistema político:
La Constitución: tal como
está inscrita en una ley fundamental y tal como la practican los hombres
políticos, en el plano de la organización constitucional es legítimo
mantener dos tipos ideales de gobierno la presidencialista y la
parlamentaria.
Los partidos políticos: los
cuales son agrupaciones voluntarias más o menos organizados, cuya actividad
es más o menos permanente, que pretenden en nombre de cierta concepción del
interés común y de la sociedad asumir solos o en coalición las funciones de
gobierno.
El modo de funcionamiento
del régimen : el cual se divide en tres sectores o niveles :
-
La ley electoral y las
elecciones;
-
El modo de trabajo
parlamentario
-
Las relaciones entre
asamblea y gobierno.
Los grupos de presión: que
son organizaciones que tienden a influir en la opinión, la administración, o
sobre los gobernantes, pero sin asumir las funciones gubernamentales.
El personal político: Los
hombres que desempeñan los primeros papeles del régimen político, en resumen
la minoría que Gaetano Mosca denomina clase política.
3) Tipología de Raymon Aron
de régimen político: el autor antes de exponer su tipología, plantea una
serie de supuestos en los cuales sustenta tentativamente el estudio de tal
tema. Estos son los supuestos planteados:
Tratar de definir los
regímenes políticos que observamos en las sociedades industriales, sin
afirmar que la clasificación de los mismos sea válida para sociedades de
diferente tipo. Es decir que la clasificación que se haga de los regímenes
políticos sólo corresponderá en forma aproximada a las actuales sociedades
industriales; a sociedades que no estén en esta etapa de desarrollo tendrán
distinta clasificación.
El estudio de los regímenes
políticos viene enmarcado por la solución a diversos problemas y no a uno
solo, es decir que el estudio sociológico observará y explicará desde
diferentes perspectivas ópticas el fenómeno estudiado, a fin de encontrar
puntos comparativos con otros regímenes.
Para Aron la teoría
sociológica de los regímenes políticos acentúa en el estudio de las
instituciones y no en las justificaciones o los ideales que estas reclaman
para sí, la teoría sociológica incide sobre la realidad y no sobre las
ideas. Por lo cual define la realidad y no sobre la idea. Por lo cual define
la realidad política como todo aquello que vemos y conocemos cotidianamente:
las elecciones, los parlamentos, las leyes, los decretos, en otros términos
los procedimientos según los cuales son elegidos los detentadores de la
autoridad y por medio de los cuales estos ejercen efectivamente el poder.
De lo cual Aron afirma, la
misión del sociólogo es comprender la lógica interna de las instituciones
políticas, las cuales no son una yuxtaposición accidental de prácticas por
cuanto todo régimen lleva consigo un mínimo de unidad y de sentido que el
sociólogo debe descifrar.
3.1) Criterio de análisis
del régimen político: A juicio de Aron, el régimen político se explica a
partir de la distinción entre partidos múltiples y partido único, sobre esta
base construye su tipología de los sistemas políticos que, si bien a través
de un primer análisis parecería dicotómico, al distinguir netamente los
regímenes de partido múltiple y partido único, en el fondo es tripartita al
caracterizar como un tercer tipo a los regímenes sin partido.
Aron se pregunta, si es
adecuado tomar, como base para una tipología de los regímenes políticos, la
noción de sistema de partidos, ya que al fin y a cabo los partidos no dejan
de ser instituciones entre todas más, y ni siquiera son algo oficial en las
constituciones escritas o no.
Afirma que los partidos
políticos son una realidad social, los cuales participan en la competencia y
en los resultados de la designación de los gobernantes, Arón encuentra que
la historia reciente ofrece una oposición entre partidos múltiples y partido
único, de lo cual afirma que sí es posible hacer una tipología de los
regímenes políticos sobre la base de los partidos políticos, encuentra cinco
afirmaciones o razones para su argumento:
Partido único y partidos
múltiples simbolizan dos modalidades y características de la traducción
institucional de la idea de soberanía popular.
Ya no se puede definir a los
regímenes políticos basándose en la antigua división triple de los gobiernos
de acuerdo al número de gobernantes (ideas políticas). Le parece conveniente
reutilizar la tesis antigua uno—varios de la historia de las ideas
políticas, pero en lugar de usarlo para los detentadores de la autoridad, lo
hace para los partidos políticos.
Los partidos políticos son
el elemento activo de la política; es entre los partidos o en su interior
donde se hace el juego político, donde se libran los conflictos. Estos
conflictos son considerados normales.
Finalmente dice que usa el
criterio porque los regímenes políticos actuales se caracterizan por la
modalidad de lucha entre partidos políticos.
3.2) Regímenes
multipartidista: afirma Aron que desde el momento en que varios partidos
tienen legalmente el derecho ha existir, es inevitable que compitan por el
ejercicio del poder. Un partido político tiene por definición como objetivo,
ejercer el poder en el peor de los casos participar de él; y puesto que hay
varios partidos en situación de competencia, será necesario dictar reglas
según las cuales se desarrolle tal competencia. Si varios partidos tienen
derecho a existir y si no están todos en el gobierno, inevitablemente alguno
de ellos se encontrará en la oposición, se deduce así mismo un fenómeno aún
más general: la forma legal o moderada que adopta el ejercicio de la
autoridad.
De lo cual Aron define a los
regímenes de partido múltiple como aquellos en los que existe una
organización constitucional y de competencia pacífica por el ejercicio del
poder. Por otra parte son concebibles formas de competencia organizada no
propiamente constitucionales, la acción de los grupos de presión y de los
partidos políticos interna y externa. En la democracia hay lucha para
obtener ciertos bienes que no pueden otorgarse a todos, pero no se lucha de
cualquier manera, sino dentro de ciertos limites preestablecidos. La esencia
de la competencia se traduce en que el perder una vez no implica perder para
siempre; la organización pacífica de la competencia para el ejercicio del
poder tiene como expresión normal a las elecciones.
Aron destaca que en el plano
de la realidad, un régimen tiene el deber y la necesidad de mantener cierto
grado de armonía nacional, en cuanto al mismo o a los intereses comunes se
refiere, sin suprimir el dialogo de los partidos, es decir la discusión
permanente entre estos en torno a lo que ha de hacerse. El autor expreso
que, hay dos maneras para llegar a conciliar tal armonía o acuerdo nacional.
El primero es institucional,
y consiste en sustraer cierto número de funciones, personas o decisiones a
la crítica de los partidos; dicho de otra manera se trata de encarnar en un
hombre la adhesión unánime de los gobernados al régimen, al país; y el
Presidente o el rey son la expresión de la colectividad entera.
La segunda forma es más
difícil pero más eficaz, consiste en fijar unos limites a la acción de los
gobernantes, de tal suerte que ningún grupo se vea tentado a combatir en
lugar de obedecer, es decir la oposición acepta las decisiones legalmente
tomadas por el gobierno en el poder. El problema fundamental de este régimen
es lograr la combinación de la armonía nacional y la controversia, y que es
más o menos fácil de resolver según la naturaleza de los partidos, los
objetivos que proponen y las doctrinas que hacen suyas.
En un régimen pluralista el
principio psicológico es una combinación de dos sentimientos que son: el
respeto a la legalidad y el sentido de compromiso. Aron señala que no basta
que exista el respeto a las leyes, sino que es preciso algo más que no puede
estar escrito, y que no se encuentra estrictamente ligado a la legalidad; es
el sentido de compromiso, que significa reconocer la legitimidad parcial de
los argumentos de los demás y hallar una solución que sea agradable para
todos.
3.2.1) Aspectos principales
de los regímenes pluralistas: A juicio del autor, la descripción de los
regímenes pluralistas comprende cuatro (4) aspectos principales:
Hay que considerar al
sistema político como un sistema social particular desde las elecciones
hasta las decisiones adoptadas por el gobierno, pasando por la estructura de
los partidos políticos, el funcionamiento de la asamblea y la elección de
los ministros;
El ejercicio del poder o la
toma de decisiones depende de los grupos sociales, de sus intereses, sus
rivalidades, ambiciones, de su acuerdo posible y de su competencia
permanente;
Conviene analizar la
administración pública, siendo ésta al mismo tiempo el agente ejecutivo de
las decisiones tomadas por los gobernantes;
Finalmente el estudio del
marco histórico del sistema político.
3.2.2) Imperfecciones del
régimen de partidos múltiples : Aron encuentra, después de explicar el tipo
ideal de régimen multipartidista, algunas imperfecciones que se presentan en
la realidad, que para él son tres (3) formas de imperfecciones:
La no—aplicación de la
legitimidad electoral por exclusión de ciudadanos o su manipulación;
La no—aplicación regular de
las reglas de la competencia pacífica, ya sea entre los partidos, ya sea en
el parlamento;
El carácter no
representativo de los partidos que agrupan sino a una pequeña minoría del
país, estando rota la comunicación entre los partidos políticos y los grupos
sociales.
3.3) Regímenes de partido
único: Para Aron este régimen se caracteriza por el monopolio otorgado a un
partido de la actividad política legítima, entendiendo por ésta la
participación en la competencia por el ejercicio del poder y la
determinación de un plan de acción, de un plan de organización de la
colectividad entera. En el caso del régimen comunista la legitimidad de ésta
a juicio de Aron se consigue de dos maneras:
A través de la noción de
representación auténtica, en la que se argumenta diciendo que para lograr
una verdadera representación es preciso un partido único del proletariado
organizado.
A través de la noción de la
razón del fin histórico, se argumenta que para lograr el fin histórico
(comunismo), se necesita el monopolio del partido, con el propósito de crear
radicalmente una nueva sociedad, conforme a los valores comunistas. Los
regímenes de partido único se vuelcan hacia el porvenir y hallan su suprema
razón de ser, no en lo que fue, o en lo que es, sino en lo que será, y por
ser regímenes revolucionarios llevan en sí un elemento de violencia.
Cuando un partido tiene el
monopolio de la política, el Estado está inseparablemente ligado a él. El
partido único se apodera del estado, no de acuerdo con las reglas en la
mayoría de los casos, sino por la fuerza e incluso cuando conforme
aparentemente con las reglas constitucionales viola inmediatamente su
espíritu por el hecho de excluir la repetición de elecciones.
Los sentimientos
psicológicos que mueve a los hombres en un régimen de partido único, a
juicio de Aron son la fe y el miedo. Dice que un partido de esas
características sólo puede fundarse en la fe de sus militantes, en la
creencia de su doctrina y en el fin que persiguen; y el miedo es para los
que no militan en el partido, que es para los que no creen en la doctrina
oficial del Estado, para convencerlos de su impotencia para enfrentar tal
situación. Por lo que Aron afirma que la solidez de los regímenes de partido
único exige, al mismo tiempo de la fe y el entusiasmo de los creyentes; y la
conciencia de los no creyentes de su impotencia reflejada en la resignación,
indiferencia o miedo, éste último necesario inevitablemente.
Define al régimen
totalitario como "el monopolio reservado a un partido, la voluntad de
imprimir la marca de la ideología oficial al conjunto de la colectividad, y
por fin, el esfuerzo con vistas a renovar radicalmente la sociedad hacia un
final definido por la unidad de la sociedad y del Estado.
La categoría descrita a
juicio de Aron se refiere al régimen monopolístico de partido único perfecto
(ex-URRSS), pero además distingue otras dos categorías dentro de este tipo
de régimen, como el caso del partido fascista, en el cual se reserva el
monopolio de la actividad política, aunque su ideología no era total, el
partido fascista no deseaba, al comienzo transformar el orden social, lo
esencial en su ideología estribaba en la afirmación de la autoridad del
Estado, en la necesidad de un Estado fuerte.
Un tercer tipo de régimen de
partido único es aquel en el cual el partido se presenta a sí mismo como
provisional y con la misión de llevar a cabo una transformación
revolucionaria, si bien acepta que el punto de llegada será la
reconstitución de partidos múltiples, o por lo menos un régimen de legalidad
electoral. (Dictaduras latinoamericanas).
Tal clasificación de los
regímenes de partido único, se hace por el grado de totalitarismo, siguiendo
esta medida por el carácter más o menos perfecto de la confusión entre
Estado y sociedad.
3.4) Régimen sin partido: Es
aquel en que los partidos no tiene existencia jurídica, ni sociológica, y
que no existe legitimidad electoral, ni revolucionaria. En estos regímenes
existe una especie de despolitización de los gobernados; en los actuales
tiempos no se los observa, pero es una posibilidad teórica, como en el caso
de Portugal en que el gobierno organizaba lista de elección al igual que la
oposición, sin la organización partidaria, sino solamente lista de
personalidades
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