Introducción.
La Ciencia Política es una de las
ciencias sociales. Su objeto de estudio son las relaciones políticas,
las cuales son relaciones de poder dentro del estado. Como ciencia
tiene conceptos que le son propios: estado, poder, gobierno,
caciquismo, democracia, partidos políticos, grupos de presión...
Es importante hacer notar que la
Política como ciencia no es una doctrina o filosofía sobre el arte
de gobernar; sino un método que nos conduce a descubrir las
relaciones que se establecen entre los diferentes elementos que
constituyen la realidad social dentro del marco instituido del
Estado.
Definición de Ciencia Política
La ciencia política tiene como
propósito explicar las relaciones de autoridad y obediencia y sus
efectos sobre el comportamiento de los hombres, en el marco del
poder instituído en la sociedad, llamado estado.
La Ciencia Política no se limita a
afirmar que unos hombres dominan a otros; sino que intenta conocer cómo
se originó esa dominación, sin que importen las opiniones
subjetivas. Esto da a la Política una de las características básicas
de la ciencia, la objetividad.
El estado, no es un hecho de la
naturaleza, es una relación entre los hombres, creada por ellos. En
consecuencia no está sujeta a leyes inmutables e inviolables.
El Fenómeno Político.
Se dice que un hecho o
acontecimiento tiene carácter de político cuando muestra su
existencia dentro de la estructura jurídico política del Estado.
Es decir, cuando ocurre dentro del poder o de los gobernados hacia
el poder del estado.
En el fenómeno político se debe
distinguir la estructura política, que es la organización de las
relaciones de dominio y la praxis política que son las actividades
de gobernantes y gobernados, bien sea para alcanzar el poder y
conservarlo o para obedecer a los que tienen la autoridad o para
defenderse de ella.
Las Relaciones Políticas.
Las relaciones políticas
manifiestan: Relaciones de Dominación: una parte de la sociedad
domina al resto.
Gobernantes, clase dominante;
Gobernados, clase dominada. Formas de Ejercer la Dominación
La dominación se puede ejercer de
dos maneras: por la fuerza, es decir por la imposición obligada o
brutal, y por convencimiento, el que obedece acepta voluntaria-mente
la presión de la norma.
Hay diferentes etapas o grados de
poder:
1. El Poderío: tiene como base
“la ley del más fuerte”, es decir se funda en la desigualdad de
fuerza y puede tener como asiento la fuerza física o la fuerza económica.
2. La Influencia: tiene como origen
la manipulación psicológica del sujeto. Se le motiva a llevar a
cabo cierta conducta sin que haya una indicación expresa para tal
efecto, es decir, se le chantajea a sentimental y emocionalmente
para que actúe de determinada manera.
3. El Mando: tiene como fundamento
el derecho o los reglamentos que establecen sanciones para aquél
que no cumple con sus disposiciones.
4. La Autoridad: tiene su asiento
en el reconocimiento de los valores y cualidades implícitos
manifiestos en el que manda. El que obedece lo hace porque admira el
estilo de vida del mandante.
Fuentes de Legitimación del Poder.
Atendiendo al Esquema de Max Weber
las fuentes de legitimación del poder son tres:
1. Racional-legal: se apoya en la
aceptación de la “ley”, la cual vale tanto para el que manda
como para el que obedece. El aparato administrativo de este poder
estaría constituido por la burocracia.
2. Tradicional: Se fundamenta en la
creencia de la legitimidad y el valor del poder en la costumbre,
“por-que ha existido siempre”.
3. Carismática: Tiene fundamento
en los valores y cualidades excepcionales del que manda. Son estos
valores y cualidades los que llevan al que obedece a tener
determinadas conductas.
Tres tipos de poder conforme a la
Sociología moderna.
Según las interpretaciones de la
Sociología moderna se identifican tres tipos de poder:
1. Poder Económico: Los poseedores
de medios de producción se colocan en una posición de poder con
respecto de quienes sólo tienen su fuerza de trabajo y la tienen
que vender a los primeros.
2. El poder ideológico: se basa en
la influencia que las ideas formuladas de cierta manera y emitidas
en determinadas circunstancias, por una persona o grupo que tiene
poder, difundidas con ciertos procedimientos, tienen sobre la
conducta de la (sociedad).
3. El poder político: tiene tres
características: exclusividad sobre el ejercicio de la fuerza física;
universalidad, los que tienen el poder tienen la facultad legítima
para tomar decisiones que afecten a todos los miembros de la
sociedad; inclusividad, es decir la capacidad para intervenir en
cualquier ámbito y grupo social apoyado en su ordenamiento jurídico.
Por lo tanto son tres las esferas
del poder político:
Organización de las
fuerzas productivas.
Organización del consenso
Organización de la coacción
Gramsci, al analizar la sociedad
habla de dos componentes esenciales: la estructura económica y la
superestructura. La primera está constituida por la base económica
de la sociedad (organización de las fuerzas productivas); la
segunda por la sociedad civil (momento del consenso), y el Estado
(momento del dominio).
Lo anterior manifiesta que existe
una intersección entre poder y política.
Diferentes Interpretaciones de Política.
Doctrina del Derecho y la moral.
Arte o Ciencia de Gobernar.
Política como Estudio de los
comportamientos ínter subjetivos.
Estudio del Estado y los asuntos públicos.
Históricamente podemos encontrar
varios significados esenciales sobre política:
a) Aristóteles: Define, en su obra
Ética, la política como la "ciencia del bien supremo".
Como doctrina del Derecho y de la Moral. Aquí la política se refería
a la ciencia de lo justo y de lo injusto, de lo equitativo y lo in equitativo.
b) Platón: En su obra titulada Política,
la llama ciencia regia, considera la política como el arte o la
ciencia de gobernar.
c) Augusto Comte: Concibe la política,
en su obra, "Sistema de Política Positiva", como el
estudio de los comportamientos ínter subjetivos. Por lo tanto el
estudio de la Política son las tendencias psicológicas constantes
que rigen la existencia y la evolución de los hombres en sociedad.
d) La Política como el estudio del
Estado y de los asuntos públicos: Ya desde su origen , el adjetivo
polis (politikós) utilizado por Aristóteles se refería a la política
como el arte o ciencia del gobierno de la ciudad (lo ciudadano, lo
civil, lo público).
Actualmente la política se
delimita al ejercicio del poder político legítimo, en el ámbito
de un territorio y de una población específica: el Estado y más aún
la práctica misma de la constitución y sostenimiento del Estado.
Correspondencia entre el Orden
socioeconómico y el Orden Político.
Orden socioeconómico Orden Político
Clase Explotadora: Capitalistas Clase Dominante: Gobierno Clase
Explotada: Obreros Clase dominada: Gobernados.
La clase explotadora en el orden
socioeconómico es la clase dominante o gobernante en el orden político.
La clase explotadora tiene también
el control de la ideología en todo el sistema.
Concepto Estado y Gobierno
Gobierno es la organización que
realiza el poder del estado, es decir, el poder organizado y las
instituciones de autoridad de sujeción supremas de la comunidad.
El Estado es la organización del
poder; es el poder mismo. El gobierno son los individuos que ejercen
ese poder, son agentes del poder. El Estado permanece, los
individuos que gobiernan cambian. El poder institucionalizado se
encuentra sobre las personas cambiantes que lo ejercen.
Carlos Marx decía que el poder político
no es, en rigor, más que el poder organizado de una clase para la
opresión de la otra.
El Estado, asimismo, corresponde a
un orden socioeconómico determinado; en caso de la sociedad
capitalista corresponde un estado capitalista. El estado hace
posible la continuidad del orden socioeconómico capitalista. Es
decir la reproducción de las clases sociales.
Estructura Política.
En lo que se refiere a la
estructura política se puede decir : El conjunto de las
organizaciones desde donde se ejerce el poder y las organizaciones
desde donde se practica la política, forman la estructura política.
Estas estructuras forman parte del Estado —en un sentido amplio.
El Derecho: Esencia de la
Estructura Política.
La base de la organización de la
estructura política es el Derecho. De tal modo que no podría
existir el Estado, ni el gobierno, ni podrían actuar las
organizaciones que hacen política sin la existencia del Derecho. El
Derecho es el que da legitimidad a la estructura política.
Es el Derecho el que define la
filosofía del Estado, su tipo, sus límites geográficos, su forma
de gobierno, las funciones de cada uno de los órganos y aparatos
del gobierno, los derechos y obligaciones de los gobernados,
reglamenta sus organizaciones, etc.... Incluso su reconocimiento
internacional.
El Derecho legitima las prácticas
políticas de los gobernantes y de los gobernados.
Funciones Particulares del Estado.
1. Funciones Técnico-Económicas:
Todo estado organiza ciertos servicios comunes: transportes y
comunicaciones; servicios de limpia, etc. Esas son funciones técnicas
que, junto con las funciones económicas: recaudación de impuestos,
construcción de infraestructura para la producción industrial y
agropecuaria, fomento de la industria, del comercio, del turismo...;
constituyen el nivel técnico-económico de las funciones del
estado.
2. Funciones Ideológicas:
comprenden la educación de los ciudadanos para conseguir un
comportamiento adecuado al orden establecido, la cultura, la moral
oficial, la doctrina oficial del nacionalismo.
3. Funciones propiamente Políticas:
Actúa, como mediador en el campo de las luchas políticas y en los
conflictos de intereses de los grupos sociales, subordinando los
conflictos a los intereses del Esta-do.
Función General del Estado.
Todas las funciones anteriores y
actividades del Estado tienen una finalidad última:
Conservar la unidad de la formación
social: estructuras de clases económicas y políticas.
Lo anterior significa que el estado
mantiene las relaciones de explotador/explotado que son propias del
sistema capitalista y mantiene también la relación de las clases
políticas.
Instituciones del Estado Moderno
El Estado para realizar las
funciones que le son inherentes crea determinadas instituciones
particulares interrelacionadas entre sí, que forman lo que se llama
sistema de Estado.
Primera Institución —Gobierno
(gobernantes) — Es la representación del Estado mismo y habla y
hace en su nombre; es el gobierno, que se atribuye de inmediato el
monopolio de la fuerza física del Estado, ejercida por los agentes
del poder en quienes delega la representación de los ciudadanos.
Segunda Institución del Estado: Es
el aparato administrativo. No comprende sólo a la burocracia, sino
también a las organizaciones instituciones, comisiones que realizan
infinidad de actividades: eco-nómicas, culturales, políticas y
todas aquellas donde el Estado participa directamente.
Tercera Institución del Estado: Es
el Aparato de Fuerza; comprende las fuerzas militares, policíacas,
de seguridad, etcétera, cuyo manejo es exclusivo del Estado.
Cuarta Institución: Es el aparato
Judicial; sirve para que el Estado haga coerción (represión); pero
también tiene como misión proteger del poder público a los
ciudadanos (tribunales, cárceles, cortes de justicia). Quinta
Institución del Estado: Son las diversas unidades del sector
paraestatal (empresas y organismos descentralizados). En algunos
sistemas políticos no son sólo un canal administrativo, sino que
representan una verdadera autoridad en determinadas regiones.
Soberanía del Estado
La soberanía implica que el Estado
es la plenitud del poder, que crea el Derecho y que puede imponerse
a cualquier poder dentro del territorio.
Formas de Estado
Existen dos formas de Estado: la
democracia y la dictadura.
Teóricamente en la democracia la
soberanía reside en el pueblo que organiza el poder.
En la dictadura la soberanía
reside en el dominador, en el jefe de Estado, que es el que organiza
el poder.
Formas de Gobierno
1. Dictadura —dice F. Neuman—
es el gobierno de una persona o de un grupo que se apoderan del
poder del Estado y lo monopolizan, ejerciéndolo sin restricciones.
2. Democracia: Se puede entender la
democracia de dos maneras:
Como Forma de Gobierno se inspira
en interpretaciones ideológicas que tratan de estructurar el poder
limitando las atribuciones de los gobernantes y garantizando las
libertades jurídicas y políticas del pueblo.
Como Técnica Gubernamental
consiste en crear medios de participación en la gestión de
determina-das funciones que competen al Estado.
Foco de Poder
El poder se organiza estableciendo
una jerarquía entre sus órganos y su personal: asigna funciones
especializadas a cada uno.
La estructura de poder comprende
los siguientes elementos:
1. Organización del Estado.
2. Distribución de funciones entre
poderes.
3. Relaciones entre los poderes.
4. Determinación de los focos de
poder.
Uno de los criterios más
importantes para definir un régimen político, por su papel
decisivo en la distribución de competencia entre los poderes, es el
de foco de poder.
Foco de Poder es donde se concentra
la autoridad sobre toda la estructura. Es el centro de mando
decisivo.
En aquellos regímenes políticos
en que existe la división de poderes el foco de poder puede estar
en:
1. El poder Ejecutivo: Regímenes
presidencialistas como el de México.
2. El poder Legislativo: Regímenes
Parlamentarios como el de Inglaterra.
3. El poder Ejecutivo y
Legislativo; Regímenes de Equilibrio como el de Francia.
4. Poder Ejecutivo y partido político:
Regímenes de democracia popular como el de Cuba.
PRACTICA POLÍTICA
Introducción
En el tema anterior, se ha tratado
acerca del objeto de estudio de la Ciencia Política: los fenómenos
o acontecimientos que pueden llamarse políticos.
Ahora vamos a entrar al estudio de
la práctica política y de las maneras de hacer política.
Momentos de la Lucha por el poder.
En todo Estado existen conflictos.
En el orden socioeconómico y en el orden político ya que las
clases y los grupos sociales tienen diferentes intereses que
proteger y defender. Esto produce enfrentamientos entre ellos o con
el Estado.
En toda lucha política se dan tres
momentos:
1. El de los intentos de llegar al
poder (sobre todo al foco de poder.
2. El de la conservación del mando
cuando ya se tiene.
3. La lucha por disolver la
estructura del poder establecido.
Fuentes del Conflicto Político.
De cualquier manera en que se
produzca la lucha política siempre están en juego intereses reales
de los grupos y de las clases sociales dominantes y dominadas. El
enfrentamiento de clases siempre tiene como base los interés
materiales que se expresan de manera consciente en las ideologías
políticas.
El conflicto político en la
sociedad, comprende a todos los individuos de las distintas clases;
aunque no participen directamente, resienten los efectos de la política,
pues caen en la relación de dominación y subordinación
Los participantes pueden ser
conscientes de la existencia del conflicto, de los intereses implícitos
en el mismo; lo que se llama conciencia de clase.
Conciencia de Clase es tener
conocimiento de los intereses de la clase o grupo a que se
pertenece.
En las clases sociales existen dos
tipos de intereses, que en determinado momento los llevan a actuar:
1. Intereses espontáneos:
motivaciones que los llevan a buscar solución a necesidades
inmediatas, Por ejemplo: hacer huelga para conseguir una mejoría en
las condiciones laborales.
2. Intereses Fundamentales: Son
aquellas motivaciones que llevan a la clase dominante (en lo económico
o político) a mantenerla como tal y las que tiene la clase dominada
para tratar de salir de la dominación en que se encuentra.
Por ejemplo: El interés
fundamental de la burguesía es conservar la propiedad sobre los
medios de producción, porque logrando esto conservará su dominación.
La conciencia de clase es la que
lleva a las clases sociales al conflicto político.
Elementos que intervienen en el
Conflicto Político.
Los Partidos Políticos
Es común hablar de partidos políticos
en nuestras sociedades; de hecho no se puede concebir un sistema político
sin la presencia de partidos. Los partidos políticos propiamente
dichos aparecen en el S. XIX, cuando el sufragio popular y la
actividad parlamentaria empezaron a ensanchar la esfera de poder en
las democracias. Los partidos políticos son organizaciones
especializadas cuyo propósito es llegar al Foco poder o al menos
participar del mismo.
Los partidos políticos son grupos
antagónicos que existen dentro de un conglomerado mayor que es el
sistema político y éste a su vez queda dentro del Esta-do. La
lucha institucional entre partidos políticos supone que la lucha
política entre ellos no se dirige en contra del Estado sino en
busca del poder del mismo.
Características de los Partidos
Políticos.
1. Son organizaciones permanentes.
2. Son organizaciones formales que
dan continuidad y coherencia a sus planes.
3. Se basan en una identidad de
opiniones sobre política, con la que conforma sus principios y
programas.
4. Al basarse en intereses de
clase, plantean modificaciones al modelo de sociedad vigente, o bien
un modelo alternativo.
5. Promueven la acción política
con el fin de conquistar el poder, mantenerlo y no sólo influir en
él, o ambas cosas.
Partiendo de las dos últimas
características podemos distinguir los partidos orgánicos de los
partidos organización.
Los partidos orgánicos son
aquellos que comparten un proyecto social identificado con una clase
social especifica y que buscan, por lo tanto, un nuevo tipo de
Estado.
Los partidos organización
contemplan sólo acciones políticas inmediatas, y en buena medida
exclusivamente electorales.
El partido organización aglutina
clientela política identificada con ciertos principios y programas
de acción política, en tanto que el partido orgánico se
constituye como el elemento fundamental de la lucha de una clase
social determinada.
Pero, no es suficiente considerar
la clase social como elemento definitivo del partido político
debemos considera otros dos aspectos: la ideología y la maquinaria
partidista. Un partido político reúne a hombres que profesan una
misma doctrina política, que puede corresponder o no a la clase
social a que pertenecen; por esto para identificar el rumbo de un
partido político específico es necesario no sólo analizar a su
clientela, sino sus bases ideológicas establecidas en sus criterios
programáticos. El criterio de la maquinaria partidista también es
indispensable para saber cuándo estamos frente a un auténtico
partido político.
Estructura de los Partidos Políticos.
1. Partidos Directos e Indirectos
La afiliación en los partidos
directos es voluntaria. El individuo manifiesta formalmente su
voluntad de pertenecer a ellos. En los partidos indirectos, la
afiliación se da a partir de la pertenencia previa a una organización.
Ejemplo: el PRI en México.
2. Partidos de Cuadros o de Masas
Los partidos de cuadros pretenden
conformarse con individuos altamente capacitados y prestigiosos. Su
interés no es la afiliación masiva sino selectiva con orientación
a los programas propios del partido. Sus miembros deben ser notables
en tres áreas: a) notables influyentes, personas cuyo prestigio
atraiga votantes; b) notables técnicos, que estarían integrados
por elementos que conozcan ampliamente el aspecto de organización
de las campañas y de promoción del voto; y c) notables financieros
que provean de recursos suficientes para el sostenimiento del
partido.
Los partidos de masas tienden a
conformarse con amplios sectores sociales utilizando la afiliación
indirecta o la directa; no hay control selectivo sobre sus
militantes, sólo el apoyo al programa y principios del partido.
Los Sistemas de Partido
1. Pluripartidismo: El sistema
pluripartidista tiene dos vertiente básicas: la bipartidista y la
multipartidista.
En la bipartidista se da la
existencia de dos partidos básicos (liberales y conservadores;
republicanos y demócratas) de donde la población puede escoger a
sus candidatos.
En la multipartidista hay más de
dos partidos, que ofrecen diferentes alternativas de proyectos
sociopolíticos.
2. Partido Único: Se da una
simbiosis extrema entre poder político, Estado y partido; para la
población no existe más que una sola alternativa de pertenencia o
no al partido.
3. Partido Dominante: En un régimen
pluripartidista, el partido dominante actúa como si fuera partido
único, es decir, en las selecciones predomina en los sufragios
sobre todos los demás existentes. La dirección de la política está
acaparada por él, mayoritaria o totalmente. La competencia difícilmente
crea una oposición real.
Partidos y Política
La función de los partidos políticos
en los sistemas políticos puede ser transformadora o mantenedora
del sistema.
Los partidos políticos, al
presentar sus demandas, programas y plataformas y sustentarlos en un
análisis del contexto en donde se llevan a cabo contribuyen a la
formación de la opinión pública.
Los partidos políticos son el vínculo
que relaciona la sociedad civil con el Estado.
En la medida en que un partido político
es hegemónico, asume la dirección del Estado, y si no lo es, en su
búsqueda por la conquista del poder político, puede intervenir en
la acción del gobierno mediante la formulación sustentada de la crítica.
Grupos de Presión.
Los grupos de presión, por su
naturaleza, dinamizan e influyen en los procesos políticos de la
sociedad; su interés, a diferencia de los partidos políticos, no
radica en asumir el poder; sino tan sólo en influir en la
instancias del poder a través de la presión de los organismos de
gobierno y sus funcionarios, para el logro de sus intereses
reivindicativos parciales.
Algunos autores llaman a estos
grupos de interés. Sin embrago, el grupo de presión se distingue
porque no sólo tiene una comunidad de interés, sino que lleva a la
práctica las acciones necesarias para que su interés se cumpla.
Así, cuando el grupo de interés
en camina su acción hacia el Estado y sus instituciones es cuando
podemos hablar de grupo de presión.
Clasificación de los Grupos de
Presión.
Los grupos de presión pueden ser
permanentes y eventuales.
1. Son Permanentes los que se
constituyen para influir permanentemente en el Estado, para
consolidar sus objetivos: organizaciones patronales y sindicatos,
etc.
2. Son Eventuales los que alcanzado
su objetivo deja de tener sentido su existencia.
Jean Meynaud distingue dos tipos básicos
de grupos de presión:
1. Organizaciones profesionales
basadas en la especialización y el reagrupamiento laboral: uniones
de agricultores, sindicatos por rama laboral, grupos patronales.
2. Agrupaciones de vocación ideológica:
que pro-pugnan por la difusión ideológica de sus planteamientos y
la bondad que tienen para la sociedad: la Iglesia, las asociaciones
ecológicas y antinucleares, las sociedades antialcohólicas, etc.
Los grupos de presión actúan
creando vínculos de fuerza con las instituciones gubernamentales,
funcionarios o con partidos, para ejercer su presión usando muy
variados elementos:
1. Nivel de organización
(dirigentes, y áreas de influencia y relaciones).
2. Número de miembros (adherentes
y potenciales) 3. Capacidad financiera
4. Reputación del grupo ente la
opinión pública. La reputación del grupo ante la opinión pública
es muy importante, ya que reviste tres aspectos fundamentales:
La educación del público
sobre los aspectos que interesan al grupo.
La sensibilización del público
para el apoyo de las causas del grupo.
Con todo esto se puede conseguir
que a los poderes del Estado les sea más difícil tomar medidas en
contra del grupo ya que goza de una opinión favorable en la
sociedad.
Medios que los Grupos de Presión
utilizan para el logro de sus objetivos:
1. Persuasión. Este instrumento
pretende lograr el convencimiento, por medio de la argumentación
racional, de los que toman decisiones gubernamentales, de las
demandas del grupo.
2. Presión económica. Este medio,
utilizado por grupos con buena posición económica, comprende
aspectos muy variados, que van desde la desestabilización del
gobierno mediante el retiro de inversiones hasta la práctica de la
corrupción funcionarios “clave” para que sostengan y defiendan
los intereses del grupo.
3. Amenazas. Recurso psicológico
para intimidar e influir en las autoridades; más que fuerza es
amenaza de organizarla, o bien el chantaje sobre la difusión de
asuntos relacionados con la vida privada de los funcionarios.
4. Acción Directa. La acción
directa se utilizaría como un recurso extremo para manifestar la
fuerza del grupo y su resolución de hacer cumplir sus demandas.
HACIA EL NUEVO HABITUS (Tomado de
LA POLÍTICA SEGÚN LOS MEXICANOS de Jaime Castrejón Diez)
(FRAGMENTO)
Los actores del nuevo habitus
El campo político hasta aquí
descrito y la actuación de los diversos actores políticos han ido
conformando un nuevo habitus. Por ello es indispensable valorar a
los actores colectivos que se mueven en esta realidad, a la luz de
los hechos más recientes.
Consideraremos catorce actores
clave y recapitularemos sobre su papel en la democratización del país:
la sociedad civil, el gobierno, el congreso, la justicia, los
partidos políticos, el ejército, los obreros, los campesinos, los
empresarios, las iglesias, los medios masivos de comunicación, la
corrupción y el narcotráfico.
Son estos actores los que han
incidido directamente en la ruptura del habitus tradicional,
interactúan y comparten espacio y tiempo con las instituciones, las
estructuras y con el mismo concepto de flujo de la historia.
La sociedad en general, actor
generalmente pasivo, ha ido adquiriendo dinamismo conforme ha sido
golpea-da por la crisis económica. Sus inquietudes se derivan de
problemas como el aumento del desempleo, el encarecimiento de la
vida y la insuficiencia de los salarios para cubrir sus necesidades,
lo que amenaza su integridad y la coloca en una situación de sobre vivencia.
De hecho, una crisis como la que vivimos puede desarticularla y
empujarla a la violencia.
Pero esta sociedad también padece
problemas añejos que no ha podido resolver: una educación
insuficiente, déficit de vivienda y de servicios en general,
especialmente de salud, entre otros que alcanzan especial dramatismo
en el campo.
La característica de adaptación a
las nuevas circunstancias es su politización, si bien todavía
incipiente. Cada día cobra más conciencia del papel que puede
desempeñar en el proceso de cambio; por ello, demanda con mayor
exigencia soluciones reales y expeditas a sus problemas.
La sociedad civil ha crecido y se
ha diversificado considerablemente en la última década. Gracias a
su creciente participación en los asuntos nacionales, ha podido
constituir una fuerza no gubernamental de presión para el Estado.
De ahí que la proliferación de sus organizaciones sacuda a la
sociedad en general, la cual ha empezado a reaccionar de acuerdo con
tendencias que antes eran exclusivas de la sociedad civil.
La nueva fuerza civil se apoya en
el prestigio de quienes integran las ONG y en la ardua tarea de conservar
un lugar propio y exigir respeto a las dependencias y funcionarios
del gobierno. Esto ha creado una corriente de opinión que ve en
estas organizaciones civiles la alternativa del individuo para
defenderse del gobierno mismo.
Frente a esta floreciente sociedad
civil, el gobierno y los partidos han ido perdiendo liderazgo. Más
pronto de lo que imaginamos, veremos una nueva generación de líderes,
ajenos a esas instituciones tradicionales y real-mente comprometidos
en la sociedad.
Como parte de la sociedad que
confronta el poder del gobierno tendríamos que considerar también
a la guerrilla chiapaneca y a personajes como el sub comandante
Marcos, que no sólo integran un movimiento único, sino que han
manejado la presión de una manera sui géneris, apoyándose en los
medios de comunicación.
El gobierno es un actor de primer
orden —desde luego no nos referimos a los tres poderes, porque es
evidente que el gobierno en México radica exclusiva-mente en el
ejecutivo— que, ante los cambios que experimenta la sociedad,
transita hacia el nuevo habitus con un capital muy disminuido: una
tremenda deuda externa, una crisis económica muy profunda, una
impopularidad creciente y una crisis de confianza patética, que
ocasiona que la gente rechace todo lo que parezca oficial.
El programa de choque que diseñó
el gobierno para superar la crisis económica —ejemplo del más
puro neoliberalismo— parece marchar tal y como se previó. Prueba
de ello son el desempleo —que todavía crecerá más— y la
miseria en que se han sumido millones de mexicanos. Como lo ha
corroborado Michel Camdessus, máximo dirigente del FMI: “la
crisis de México ha sido resuelta porque se ha convertido en un
problema manejable”; pero “aun si México se beneficia de estos
enormes préstamos económicos, ¿existe un solo país en el mundo
que aceptaría las condiciones necesarias para producir tal préstamo?
Reducir en diez puntos reales los salarios de sus gentes (...)
permitir tal sufrimiento huma-no (...) permitir que aproximadamente
un millón de personas pierdan sus empleos (...) no,
definitivamente.
La cantidad de salinistas en
gobierno actual y el conflicto de valores que ha surgido en torno a
la anterior administración obliga a una ruptura y a continuar la
re-composición del gabinete, hecho por todos esperado, inclusive
por los mismos funcionarios. Esto ha ocasionado un impasse en las
actividades del sector público, ante la expectativa de más
reacomodos.
La presentación del Plan Nacional
de Desarrollo tampoco generó una respuesta desalentadora. Es
natural, se trata del quinto sexenio que utiliza un plan de
desarrollo como instrumento político de convencimiento de las
bondades del régimen, siempre apoyado en el sacrificio del pueblo,
que es el que soporta el peso de los cambios y paga las
consecuencias de los errores. El escepticismo, derivado de la
depauperación y el desempleo galopantes, no ha sido todavía
mitigado.
El Congreso de la Unión, en sus
dos cámaras, vive la peor época de su historia por el gran
desprestigio que ha alcanzado al actuar únicamente como sello
legitimador del ejecutivo y pasar por encima del mandato que ha
recibido del pueblo para representar sus intereses —diputados y
senadores han legislado contra la propia ciudadanía, como en el
caso del debate sobre el incremento al IVA.
Por ello, la necesidad
de legislar sobre los medios de comunicación ha puesto en alerta a
gran parte de la sociedad civil, ya que —debido a la proclividad del
congreso
de rendirse ante los deseos del presidente— podríamos acabar con
una ley mordaza.
Pero la sociedad ha comenzado a
cuestionar no sólo su desempeño sino incluso su propia
representatividad, por la forma de selección de los candidatos de
la mayoría parlamentaria: el palomeo, muestra de vicios caciquiles.
El congreso plantea un problema de origen: la sujeción al
presidente. Justamente esta docilidad hace al poder legislativo uno
de los actores más débiles del sistema y el menos respetado de
todos. Cuando decida recuperar la legitimidad perdida, tendrá que
desterrar los viejos vicios del corporativismo y recuperar la
autonomía a que constitucionalmente tiene derecho.
La justicia mantiene los bajos
niveles de credibilidad que la han caracterizado desde hace muchos años.
El sistema judicial mexicano es considerado uno de los más
corruptos del mundo e incluso en el extranjero se refiere la
tradicional corrupción mexicana como una característica más de
nuestro país.
La reforma judicial con que inició
el régimen fue más un cambio de tipo político que una
transformación en el sistema de justicia, que mejoró sólo su
concepción y reorganizó la Suprema Corte de Justicia y la atención
a los niveles macro. No obstante la justicia cotidiana, la micro, la
que sufre la gente en las barandillas de los juzgados y en los
atropellos policíacos permanece intocable, lo cual ha cobrado
especial dramatismo por el incremento de la violencia y la
inseguridad que vive el país.
Los cambios del sistema de justicia
siempre se realizan después que la realidad se transforma y rebasa
a la letra, razón por la que la ley siempre llega tarde al habitus.
Es urgente una limpieza a fondo del sistema de justicia para
erradicar un activador que desde la colonia arrastramos: la ley se
acata, pero no se cumple.
Los partidos políticos viven una
época de redefinición, más obligada por las circunstancias que
por voluntad propia. El Estado de partidos que hasta hoy impera les
ha evitado la preocupación de posibles candidatos independientes,
candidatos comunes o coaliciones, que pudieran rebasar sus
estructuras. Sin embargo, esta etapa se tendrá que superar si el país
transita a la democracia y la sociedad comienza a expresar ideas por
fuera de los principios y plataformas de los partidos formales.
La clara tendencia al
individualismo y la fuerza creciente de la sociedad civil llevan a
la ruptura del mono-polio de los partidos.
Actualmente todos los partidos
luchan por conseguir un espacio en el centro del espectro ideológico
. lo que implicaría que su oferta política fuera similar. Sin
opciones reales, la población y los sectores radicalizados podrían
buscar sus propias soluciones fuera de los partidos.
A los partidos comienza a
afectarles la macrotendencia de la tensión entre el centro y la
periferia, lo que podría desembocar en la aparición de partidos
locales que les restarían simpatizantes a los partidos nacionales.
Muestra de ello son los triunfos del PAN en Jalisco, Guanajuato y
Baja California, donde la gente votó, no por el partido nacional,
sino por las figuras que real-mente representaban una alternativa
local.
No sería descabellado que pensar
que en las elecciones presidenciales del 2000 contendiera Fox, al
margen del PAN apoyado por una coalición de fuerzas progresistas
sin distintivo político.
El ejército ha adquirido
nuevamente un papel central en el sistema político. Fue el
movimiento del 68 el que sumió a este actor en el desprestigio y lo
condujo a la marginación política, actitud que ocultó tras su
institucionalidad y disciplina. No obstante, a partir de entonces,
los cuadros militares han recibido una mejor preparación, lo que da
al ejército una configuración diferente a la de hace veinticinco años.
En el régimen zedillista, su
presencia ha sido contundente, participativa y firme, no solo por el
conflicto de Chiapas, sino por la cercanía que empieza a
reconquistar en el ánimo presidencial ante la inminencia de crisis
sociales y políticas que podrían trastornar el orden del país.
Fue notable el discurso del secretario de Defensa, general Cervantes
Corona, el 5 de mayo, en el que afirmó categóricamente: “no está
usted solo, señor presidente”.
La fuerza que ha cobrado el ejército
se deriva de la solidez de la institución y de su franca intención
de participar activamente en las decisiones relativas a la conducción
del país, quizá porque pretenda recuperar la posición que mantuvo
en el siglo XIX de fiel balanza, o tal vez simplemente porque la
inercia les lleva por esa ruta.
Los campesinos han tenido que
soportar el crecimiento industrial y el desarrollo del país con una
producción barata de `primera necesidad, que permitiera un alto
nivel de vida de las ciudades. No obstante, el campo y la política
agrícola han significado el más estrepitoso fracaso del sistema y
su problema parece no tener solución a corto plazo.
La reforma al artículo 27
constitucional no ha sido la solución para la baja productividad, a
la que se suma ahora la severa crisis económica. Gran parte de la
superficie cultivable no ha sido sembrada y en algunos lugares la
sequía de este año hará improductivas esas tierras, lo que
complicará la crisis. Su depauperación, después de casi un siglo
de rezago social, requiere una evolución política que deseche al
caciquismo como institución de control y seguridad pública.
Las organizaciones campesinas, como
operadoras políticas y pilares del corporativismo, han tenido que
enfrentar el círculo vicioso en que las colocó la crisis del campo
y la baja productividad: precios bajos, financia-miento insuficiente
o extemporáneo y carteras vencidas. Panorama que ha liquidado la
unidad campesina —el voto verde como lo denominaba el priísmo
tradicional, ha perdido cohesión en los procesos electorales.
Todo ello hace previsible que la
posición política de los campesinos se polarice, lo que traducido
en votos podría beneficiar al PAN y al PRD. El neocardenismo ha
logrado grandes avances en el proselitismo de los campesinos. Tanto
en las elecciones de 1988 como en las de 1994, gran parte de la
votación por Cuauhtémoc Cárdenas fue obtenida en el campo.
Entre los campesinos, debemos
considerar aparte la problemática propia de los indígenas. En
ellos las mis-mas desventajas del campesinado y se les suman otras
marginaciones propias de su ubicación cultural. Los esfuerzos por
asimilarlos y sacarlos de sus etnias ha sido el método empleado por
el gobierno durante muchos años, sin que sea esa la solución. El
dilema actual sigue siendo respetar sus costumbres, idiomas y formas
de vida o tratar de amoldarlos al estándar de vida de los
mexicanos, con independencia de la civilización a la que
pertenezcan, lo que implicaría un genocidio cultural.
Los obreros agrupados en las
grandes centrales oficiales se han cansado de un liderazgo poco
combativo, que ha aceptado las limitaciones impuestas por el
gobierno y que sólo funciona para lucimiento personal y para
conseguir prebendas políticas a sus dirigentes. A la conducción
obrera le han tocado virajes muy fuertes en política laboral, que
han soportado convencidos de que son la fortaleza del gobierno y que
éste finalmente los protegerá. Y. al igual que los poderes
legislativo y judicial, el movimiento ha sido avasallado por el
ejecutivo.
El sindicalismo independiente podría
perfilar un cambio radical a corto plazo, especialmente después de
la crisis económica y del incremento del desempleo, que podría
llegar a fin de año a nueve millones de trabajado-res. La gran
prueba del movimiento obrero organizado es justamente la crisis
actual: mantener la unidad a pesar del desempleo desbocado.
El sector obrero es el más deseoso
de una opción partidista clara de la izquierda, porque el
corporativismo del que son parte —obligación de asistir a mítines
de campaña y ser utilizados como acarreados— es ya in-tolerable.
Sin embargo, el inevitable rompimiento que se dé en la conducción
unificada tendrá serios efectos políticos y económicos.
Los empresarios, especialmente de
la pequeña y mediana industria han sido fuertemente afectados por
la crisis, sin que sus representaciones copulares hayan protestado
siquiera, porque éstas son más parte del gobierno que
representantes de sus intereses.
La presente crisis económica y la
apertura de fronteras ha hecho quebrar a un gran número de
industrias, lo que ha incrementado el desempleo. Por todo ello, el
empresariado empieza a cambiar, a alejarse del gobierno y a
manifestar una actitud más independiente, lo que significa que
probablemente comiencen a buscar otras alternativas políticas. Si
el corporativismo es un fenómeno ya en extinción, las cámaras
industriales y de comercio son una élite innecesaria y onerosa.
Prueba de ello fue el discurso de Germán González Quintero,
presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio,
quien afirmó: “La crisis mexicana pudo ser menos caótica y
traumática si el cambio hacia la economía del mercado se hubiera
realizado con ‘responsabilidad social’ y a partir de una
verdadera reforma política”.
Las iglesias. Los cambios
constitucionales que dieron un nuevo estatus a las iglesias, las han
convertido en acto-res políticos abiertos.
La iglesia católica, ya desde el
Concilio Vaticano Segundo y del activo desempeño de la teología de
la liberación en la promoción del cambio político, cobró
relevancia. En la actualidad, con la derechización que se ha dado
en el pontificado de Juan Pablo II, la iglesia mexicana se ha
dividido en dos facciones: una busca el regreso a la tradición que
marca el Vaticano y la otra, aun cuando no se trata de la teología
de la liberación, es una iglesia más preocupada por los problemas
sociales, que no desea regresar a la posición tradicional.
La participación de una iglesia
militante, más interesada en resolver problemas de derechos humanos
y del mejoramiento de las condiciones de vida de los indígenas,
que en el tradicional ministerio de su fe, ha dado un cariz
diferente a esta fracción de la iglesia en su conjunto y ha
protegido a personajes políticos que son ministros católicos como
el obispo de San Cristóbal, Samuel Ruiz, o el cura de Simojovel,
Joel Padrón.
La jerarquía católica se ha
enfrentado al gobierno y al sistema en el caso del asesinato del
cardenal Posa-das de Guadalajara —cuya investigación ha estado
plagada de omisiones y desvíos—, rechazó tajante-mente las
versiones del entonces procurador general de la república, Jorge
Carpizo, lo que implica una nueva concepción de su capacidad política.
Don Samuel Ruiz se ha colocado en
el punto de mayor visibilidad entre todos los prelados del país,
aun sobre las que fueron las cabezas de la iglesia en México: el
cardenal Ernesto Corripio y el nuncio apostólico Girolamo Prigione.
En Chiapas existe uno de los más
serios problemas de confrontación entre las iglesias. Muchos indígenas
fueron expulsados de sus comunidades y despojados de sus tierra por
haber cambiado de religión. Este problema se presentará sin duda
en otras partes del país y creará una atmósfera de violencia que
propiciará más conflictos que podrían derivar en la
ingobernabilidad.
De gran relevancia es el hecho de
que el reino cristiano se haya montado en la ola del
conservadurismo. La designación del nuevo arzobispo primado de México
forma parte de ese juego político, en el que una vez más la
iglesia universal se ha impuesto a la iglesia mexicana, en aras de
preparar la sucesión de Juan Pablo II.
La derechización que
cubre al mundo se deriva del derrumbe del sistema bipolar. ¿A qué
responde el conservadurismo de la Iglesia? Es evidente que el fin de las
ideologías ha empujado a un retorno del puritanismo en todo el
mundo, que no es sino un intento por aferrarse a los antiguos
valores morales. Quizá ahí se encuentra la explicación que
buscamos: la iglesia católica ha recurrido al tradicionalismo
porque tiene necesidad de afirmar su posición de culto hegemónico
y fortalecer su oferta de fe, ahora tan desdibujada frente a la
fuerza que han mostrado las sectas.
Los medios masivos de comunicación
tienen un papel cada vez más relevante porque son el vehículo de
opinión pública, pero también del resto de los actores políticos,
que los utilizan para su beneficio.
Quizá el medio que más refleja la
pluralidad sea el de la prensa escrita, por la variedad de opiniones
que incluye: intelectuales, políticos y representantes de la
sociedad civil. No obstante, es el medio con menor penetración.
El medio televisivo es el menos
heterogéneo porque la política informativa la controlan
exclusivamente los dueños de los medios.
Por otra parte, la radio ha
evolucionado rápidamente. En ella también se escucha una gran
variedad de opiniones, más limitada que en los periódicos, por los
continuos conflictos entre dueños de los medios y los conductores
de opinión, derivados de una falta de reglamentación que proteja
la libertad de opinión, como en los casos de Miguel Ángel Granados
Chapa o el de Mayté Noriega con Radio Mil o el de Francisco Huerta
en su paso por varias estaciones.
El ejercicio del poder sin control
de los medios informativos tendrá que reglamentarse en aras de una
democratización real del país, evitando las tentaciones de una
ley mordaza.
La corrupción. Uno de los actores
que más preocupa al país es la corrupción, cuyos remotos orígenes
dificultan su erradicación. Es actor ha provocado el reclamo
conjunto de la sociedad y ha sido motor de organización social en
su contra. Desde el policía hasta encumbrados funcionarios
participan en este problema que produce “comaladas sexenales de
millonarios”, como dijera Emilio Portes Gil.
La permanente presencia de este
actor —que data de la época colonial— ha provocado que se le
vea con cierto cinismo, como algo normal y característico del
sistema, pese a que ha distorsionado los patrones culturales y ha
frenado la evolución política y social del país.
A esta desviación del sistema se
le denomina en otros países economía cavernosa, que tiene
influencia política decisiva.
El narcotráfico. Éste es el más
reciente de los actores que ha irrumpido en la sociedad y la ha
desquiciado. Aun cuando es parte de la corrupción —surge de ella
y la fomenta— debe observarse aparte por su magnitud, los recursos
con que cuenta y el grado de fuerza que tiene como grupo de presión
política.
Gran parte de la población
participa de los negocios del narcotráfico, que van desde la
producción, el transporte y el contrabando hasta el lavado de
dinero. Incluso desde los más altos círculos de la política hay
quienes participan de ellos, lo que es muy preocupante porque
estamos al borde de una colombianización o de una narcodemocracia.
El crecimiento del narcotráfico en
México ha sido todo un fenómeno durante los últimos sexenios.
Antes, el tráfico de estupefacientes se reducía exclusivamente a
la marihuana. Sin embargo, diversos factores externos orillaron a
los grupos que se dedicaban a estas actividades a ampliar su giro
con el transporte de cocaína: el cierre de los accesos directos de
Colombia a Estados Unidos, el descubrimiento de los contactos que en
Cuba facilitaban su distribución, los conflictos políticos en Haití
y el problema de ilegitimidad del ex presidente Miguel Noriega de
Panamá, que canceló esa ruta.
Así, entre 1984 y 1986 empezó la
relación comercial entre los poderosos grupos sudamericanos y los
mexicanos, y surgieron los cárteles de Juárez, Sinaloa, Tijuana,
Jalisco y el del Golfo, todos ellos involucrados con prominentes políticos
y hombres de empresa, lo que dio lugar a la narcopolítica
Introducción
a las Ciencias
Sociales I
Prólogo
Estas notas tienen el propósito de
contribuir a resolver la necesidad de disponer de una guía para el
logro de los objetivos de los programas de Introducción a las
Ciencias Sociales, que la reforma, realizada en 1998, al currículo
del Nivel Medio Superior de la Universidad de Guanajuato deanda.
En estas notas se dan
los fundamentos básicos del Materialismo Histórico.
No son ideas nuevas, ni originales,
el autor se ha limitado a organizar lo que otros, más sabios han
dicho.
Para el desarrollo del curso se
recomienda que se inicie con el estudio del concepto de Modo de
producción, que es la fundamentación metodológica del
Materialismo Histórico y se continúe con su aplicación a los
modos de producción de la Comunidad Primitiva, la Esclavitud, el
Feudalismo y el Capitalismo.
Lo anterior hará posible el
estudio de la formación social mexicana, para lo cual se sugieren
dos lecturas: Feudalismo y Capitalismo en la Nueva España
(1521—1785) y México: País Capitalista dependiente y atrasado.
Los programas del Nivel Medio
Superior de la Universidad de Guanajuato están centrados en el
aprendizaje de los alumnos, por lo que es recomendable que se preste
atención a las actividades de aprendizaje que en ellos se sugieren
y que además son la base de los criterios de evaluación.
El Autor
Leopoldo Salgado Tovar
Salvatierra, Gto., 12 de febrero de
1999
La Ciencia
El Problema del Conocimiento
Hace milenios, a través del
proceso evolutivo de las especies, el hombre, como parte de la
especie animal, comenzó a diferenciarse de los seres que le
rodeaban. Esta diferencia se le hizo notoria cuando tuvo conciencia
de cuanto existía: la naturaleza, los animales, los otros seres
humanos.
Es muy probable que el fenómeno
estuviera relacionado con la necesidad del hombre de unirse con sus
congéneres para defenderse de los animales (unos dotados de fuerza,
otros de agilidad, otros de veneno, etcétera), de la naturaleza
(la violencia de los fenómenos metereológicos: la lluvia, el rayo,
el sol recalcitrante, etcétera). También tuvo la necesidad de la
cooperación para la satisfacción de las necesidades básicas.
Así el hombre desarrolló una
capacidad distinta de defensa: la colaboración entre los miembros
del grupo, cuyo eje fue la conciencia de las cosas.
La Conciencia —atributo del
hombre— es la capacidad de la mente para distinguir con precisión
entre sí mismo y las cosas. Es decir, la capacidad para darse
cuenta de la diferencia que existe entre el hombre y los objetos y
también de la diferencia entre estos.
Cuando un hombre empezó a tener
conciencia de las cosas, se planteó la necesidad no sólo de
designar a cada uno con un nombre, de identificar cada objeto con
una pa-labra, sino también decir a los demás hombres a qué objeto
se refería cuando lo nombraba.
De esta manera, cuando llamó a una
planta “árbol” y logró ponerse de acuerdo con los otros
hombres para llamarla así, surgió la comunicación a través del
lenguaje, la comunicación por la palabra. La idea y la palabra
Tenemos así dos aspectos
distintos: la idea y la palabra. Para entender qué son las ideas,
sigamos el ejemplo anterior, partiendo de dos supuestos; todos los
hombres han visto un árbol y por su capacidad de conciencia pueden
distinguirlo de los demás objetos; segundo: pueden desarrollar la
idea del árbol, entenderla e incorporarla en su mente si necesidad
de estar viendo el árbol mismo. De esta manera todas las plantas
que tengan ciertas características (dimensión, forma, componentes)
se denominarán “árbol”, según la idea que las representa.
Para entender qué es la palabra,
veamos, la palabra es un sonido emitido por la voz humana o escrito
con caracteres. Su particularidad es: sonido: se escucha o lee, el
hombre lo traslada a una idea: la del objeto que tiene características
que lo definen (dimensiones, formas, ciertos componentes). De esta
manera, a través de la palabra -hablada o escrita— un hombre
comunica a otros hombres una idea
Concepto es la idea o ideas que el
hombre tiene sobre un objeto concreto o abstracto.
Por consiguiente, el
hombre no sólo desarrolló la capacidad de tener y comunicar ideas,
sino que también al alcanzó la capacidad de relacionarlas. Por
ejemplo: sabemos qué es un árbol, pero también podemos relacionar
este concepto con necesidades humanas diversas: del árbol puede
ex-traerse combustible —leña para producir energía—, o productos químicos
—resinas, pegamentos y pinturas—, entre otras cosas. Esto es
posible por la interacción que estable-ce el hombre entre un
concepto concreto —árbol—, con otros conceptos abstractos
—energía, construcción, química. En otras palabras: la
capacidad para elaborar conceptos, referirse a las cosas, y
entender el significado, es lo que permite establecer relaciones
entre conceptos, para satisfacer algunos fines. Por ejemplo:
Si le relacionamos el concepto árbol
con el concepto energía, lo podemos hacer de la siguiente manera:
1. El árbol está compuesto de
madera; 2. la madera es un combustible; 3. todo combustible al
consumirse produce energía: 4. si consumimos un árbol, obtenemos
energía.
Otro ejemplo podría ser la relación
entre árbol y construcción, que podríamos establecer de la
siguiente manera:
1. El árbol está constituido de
madera; 2. la madera es un material rígido; 3. los materiales rígidos
conservan su forma; 4. para hacer construcciones se usan materiales
rígidos que conserven su forma; 5. el árbol se puede usar para
hacer construcciones.
A través de estas relaciones nos
estamos enfrentando a dos características más de la mente humana:
la capacidad para elaborar proposiciones que establezcan relaciones
entre conceptos, y la capacidad de elaborar razonamientos con esas
proposiciones para llegar a una conclusión.
Proposición es una frase que
establece una relación entre dos conceptos.
Razonamiento es un conjunto de
proposiciones adecuadamente relacionadas entre sí que permiten
llegar a una conclusión.
No se debe confundir pensamiento
con conocimiento. El pensamiento puede elaborar también
conocimientos falsos, si en el ejercicio de la abstracción usa
conceptos y proposiciones falsos también.
El pensamiento es un ejercicio
mental con el cual el hombre relaciona conceptos a través de
proposiciones y razonamientos para llegar a una conclusión.
El pensamiento puede elaborar también
razonamientos falsos, si en el ejercicio de la abstracción utiliza
conceptos y proposiciones falsos también.
Por ejemplo: los antiguos tuvieron
conciencia del sol, de la luna y de la lluvia; alcanzaron a darse
cuenta de que de esos fenómenos naturales dependía que cambiaran
muchas cosas a su alrededor; pero no alcanzaron a conocer cómo se
producían esos fenómenos y les dieron una explicación religiosa,
mágica, mítica, falsa, usando el razona-miento. Surgieron así las
creencias.
La Creencia es una afirmación que
se reconoce como verdadera independientemente de su validez.
Podemos llegar a ahora a otra
conclusión: el pensar no necesariamente lleva al hombre al
conocimiento: si el pensamiento es erróneo puede conducirlo a
creencias.
Ejemplo:
Si llueve tendremos comida, si no
llueve no habrá comida. Si hacemos cosas malas, merecemos un
castigo. Si no llueve, la falta de comida es un castigo. Si hacemos
cosas malas, no lloverá porque merecemos un castigo.
El Conocimiento es el resultado de
la aplicación de una técnica que permite comprobar las características
de un objeto.
Un conocimiento consiste en
elaborar razonamientos a par-tir de la comprobación de las características
de los objetos, incorporando estas características al pensamiento.
Ejemplo:
Los líquidos toman la forma del
recipiente que los contiene. La leche toma la forma del vaso en que
se ha vaciado. La leche es un líquido.
La Opinión es una proposición que
resulta de un razonamiento, que no por fuerza es verdadera, también
puede ser falsa.
Ejemplo:
Al cortar un árbol sale savia. El
árbol siente dolor.
Conocimiento Científico es un
conocimiento que incluye, con modo y medida cualesquiera, una garantía
de su propia validez.
Sólo cuando una serie de
conocimientos —conceptos, proposiciones y razonamientos— está
verificada y compro-bada, es una ciencia. Mientras no sea así
seguirá siendo una opinión.
Ciencia Natural y Ciencia Social
El universo es muy complejo:
presenta fenómenos de variedad muy grande, que aunque forman parte
de un todo, no se estudian en conjunto, pues sería muy complicado.
Podemos distinguir en el universo
dos tipos de hechos: fenómenos de la materia inerte, es decir,
materia sin vida —minerales, sales, gases astros, etc. y fenómenos
de la materia con vida. Los fenómenos de la vida pueden
clasificarse en vida vegetal, vida animal y vida humana.
Los fenómenos de la
materia inerte y de la vida vegetal y animal son estudiados por las
ciencias naturales. Los fenómenos de la vida humana tratan de ser
explicados por las ciencias del hombre.
En la vida humana distinguimos dos
tipos de acontecimientos: lo individual y lo social.
Lo Individual es lo que yo pienso,
siento, deseo o realizo con mi cuerpo para mis propios fines. Podríamos
decir que lo individual es lo que ocurre a “mi vida”, a la vida
de cada uno.
Lo Social es resultado de la
convivencia humana y no puede atribuirse a un sujeto en particular;
sino a todos y a ninguno.
Cuando dos o más
personas se influyen recíprocamente, es decir, cuando mutuamente
dirigen sus pensamientos, sentimientos, deseos y actos los unos a
los otros es posible que de esa interacción resulte una relación de
amistad, de enemistad, de dominación, de noviazgo, de matrimonio y
por consiguiente la formación de determinados grupos sociales, de
determinadas instituciones sociales o de costumbres, modas,
tradiciones, etc. Esos resultados constituyen propiamente lo social.
Los hechos de la vida individual
constituyen la conducta que es el objeto de estudio de las ciencias
de la conducta. Por ejemplo la Psicología.
Los hechos de la vida social —
las relaciones sociales que se establecen dentro de las estructuras
sociales— son el objeto de estudio de las ciencias sociales.
Ejemplo: los grupos sociales, las instituciones sociales, las clases
socia-les, la cultura, etc.
La diferencia entre las ciencias
naturales y las ciencias del hombre está en su objeto de estudio.
Las primeras estudian la materia inerte y la vida vegetal y animal
como fenómenos de la naturaleza. Las segundas estudian al hombre
mismo.
Lo que distingue a las ciencias de
la conducta de las ciencias sociales, es que las primeras tienen
como objeto de estudio al hombre como individuo, y las segundas
tienen como objeto de estudio a las relaciones entre los hombres: a
la sociedad.
Lo que distingue a las ciencias
naturales y las ciencias de la conducta de las ciencias sociales, es
que las primeras se encuentran en la posibilidad de construir
proposiciones universales o leyes.
Mientras que las
ciencias sociales, por regla general, solo pueden construir
proposiciones probabilísticas: Los pocos casos en los cuales se
pueden construir proposiciones universales, se refieren a aspectos
muy generales del
comportamiento social.
El Estructural Funcionalismo
Todo sistema social tiende
al equilibrio y la estabilidad.
El funcionalismo supone
que los diversos aspectos de la sociedad pueden explicarse mediante
el conocimiento de los efectos en otros elementos sociales, según
sea la relación entre los mismos.
Los fenómenos sociales
deben interpretados en relación con un sistema. Entendiéndose éste
como el conjunto de partes (instituciones, formas de comportamiento
organizado, grupos, etc.)
Los elementos integradores
de un sistema contribuyen al mantenimiento del mismo.
En el estructural—fun-cionalismo
lo importante es el individuo y no el hombre social.
La sociedad cambia; pero
al mismo tiempo mantiene gran parte de su naturaleza original. A
esto le llaman “equilibrio dinámico”. Es decir en la sociedad
se produce un constante balance de las partes.
Se supone que cualquier
sociedad tiene determinadas funciones que realizar y para ello ha
ido creando elementos para satisfacer esas necesidades.
Se supone que la mayoría
de los elementos de una sociedad contribuyen a su bienestar y
su-pervivencia. Si un elemento no contribuye de alguna forma ¿para
qué debe existir?
Las fuerzas perturbadoras
del sistema social son los individuos.
Los conflictos se originan
en la ideología y psicología de los hombres. El Materialismo Histórico
Todo proceso social
tiene como causa de su desenvolvimiento y desarrollo la aparición de
contradicciones internas.
En toda
contradicción existe un elemento dominante y otro dominado.
El elemento dominante
determina las funciones que los elementos de la sociedad deben
cumplir para mantener el sistema de dominación.
El enfrentamiento entre
contrarios pasa por tres etapas: latente, dinámica y antagónica.
Al ser resueltas las
contradicciones de un pro-ceso social determinado, surge un nuevo
proceso con sus propias contra-dicciones. Las sociedades no
están en equilibrio; sino en constante cambio. Cambio producido por
el enfrentamiento entre contrarios.
La lucha de clases es
elemento que da origen a los cambios sociales.
Las instituciones
sociales, la educación, el derecho, el estado, el arte, la filosofía,
los medios masivos de comunicación tienen como función mantener la
dominación de una clase social sobre el resto de la sociedad.
El Modo de Producción
Introducción
El concepto básico del
Materialismo Histórico es el Modo de Producción. El concepto modo
de producción hace referencia a la totalidad social. No sólo hace
referencia a las condiciones económicas de la sociedad; sino también
a su organización ideológica y a la estructura jurídico política.
Establece la
interrelación dialéctica entre las relaciones sociales de producción
y las de distribución y consumo entre las clases y los grupos sociales.
Pero también, considera que la
ideología, la política y el derecho, aunque tienen sus propias
leyes, están determinados por las condiciones materiales. Es decir,
por las condiciones que los hombres establecen en la producción.
Concepto de Modo de Producción
Modo de producción es el concepto
abstracto que nos permite pensar la totalidad social.
El concepto Modo de Producción es
un concepto abstracto, porque en una sociedad concreta pueden
existir diversos modos de producción: esclavismo, feudalismo,
capitalismo... Así al decir, que una estructura social determinada
es capitalista sólo estamos haciendo referencia a las características
dominantes que hemos separado mentalmente de la demás características
que corresponden a otros tipos de estructuras sociales.
Por ejemplo: De igual manera que el
médico diagnostica que su paciente tiene determinado padecimiento,
no signifi-ca que sea el único; sino que es el que en ese momento
afecta más al paciente, el concepto modo de producción hace posible
determinar cuál es la organización social dominante de
una sociedad en un momento determinado de su desarrollo.
A través de la historia el hombre
ha creado los siguientes modos de producción: comunidad primitiva,
esclavismo, feudalismo, capitalismo, socialismo, cada uno con sus
propias características.
Elementos de todo Modo de Producción
Todo modo de producción esta
integrado por:
1. Una estructura económica y 2.
Una superestructura dividida en: 2.1. Una estructura ideológica y
2.2. Una estructura jurídico—política.
La Estructura Económica
Introducción
Toda estructura económica esta
compuesta por los siguientes elementos:
1. Determinados medios de trabajo.
En sentido estricto herramientas y máquinas principalmente.
2. La fuerza de trabajo es la energía
que los trabajadores directos (esclavos, siervos, obreros) gastan en
la producción.
3. Materias brutas o primas, que
constituyen el objeto que se transforma en un producto determinado.
4. Determinado régimen de
propiedad sobre los medios de producción. Los medios de producción
comprenden todos los elementos materiales que hacen posible la
realización del proceso de producción. Los medios de producción
serán los medios de trabajo y las materias primas y además todos
aquellos elementos que indirectamente hacen posible la producción.
5. Determinadas relaciones sociales
de producción.
Los Medios de Trabajo, Elemento
Determinante
Los medios de trabajo determinan:
1. La habilidad humana requerida
para la producción. Por ejemplo: El trabajador requiere mayor
habilidad para cortar un árbol con una hacha que con una sierra eléctrica.
2. La cantidad de trabajadores que
se requieren para la producción. Ejemplo el uso de máquinas
requiere de menor cantidad de trabajadores que el uso de
herramientas.
3. La productividad del trabajo está
determinada por los medios de trabajo. Con medios de trabajo más
avanzados se produce más en menos tiempo.
4. Los medios de trabajo determinan
las actividades económicas que el hombre puede desarrollar en una
determinada época. Ejemplo: aunque el petróleo siempre ha existido
y desde hace mucho tiempo fue conocido por el hombre, sin embargo,
para poderlo explotar el hombre tuvo que esperar hasta contar con
los medios de trabajo apropiados.
5. A través de los medios de
trabajo el hombre se enfrenta a los fenómenos de la naturaleza. Por
lo tanto, cuando el hombre cuenta con instrumentos de trabajo rudimentarios
no puede conocer ni controlar los fenómenos de la naturaleza;
entonces les temerá y los convertirá en dioses.
La Propiedad sobre los Medios de
Producción Determina las Relaciones Sociales de Producción.
A través de la historia han
existido dos formas de propiedad sobre los medios de producción
principalmente: Propiedad social y propiedad privada.
La Propiedad Privada sobre los
Medios de Producción: Origen de toda explotación
La propiedad privada sobre los
medios de producción divide a la sociedad en dos clases sociales:
propietarios y no propietarios de medios de producción.
Los no propietarios para poder
sobrevivir se ven obligados a trabajar para los no propietarios. Los
propietarios por el solo hecho de tener el control de los medios de
producción se apropian del trabajo de los no propietarios. Por lo
tanto, entre estas dos clases sociales se establece una relación de
explotador/explotado.
En el sistema esclavista, los amos
eran dueños de los me-dios de producción y de la persona del
esclavo. Los esclavos eran considerados como un “instrumento de
trabajo más” por lo que los amos los obligaban a trabajar hasta
donde dieran sus fuerzas, dándoles de comer y permitiéndoles
descansar solamente para que repusieran la energía gastada en la
producción, de modo que estuvieran listos para trabajar al otro día.
En el sistema servil (en el
feudalismo), el señor dueño de la tierra, el medio de producción
más importante, entregaba pequeños terrenos a los siervos
(campesinos) pequeños terrenos. Éstos, en cambio, se veían
obligados a trabajar las tierras de su señor sin recibir ningún
pago por este trabajo y debían sobrevivir con los frutos obtenidos
de su pequeño terreno.
En el capitalismo, los obreros
producen más que el salario que les pagan. El excedente producido
por los obreros en relación con el salario se lo apropian los
capitalistas, por el hecho de ser los dueños de los medios de
producción.
En resumen en todos los sistemas
que hemos analizado, en que los medios de producción están en
manos de unos cuantos, los dueños se apropian del trabajo del otro
grupo, explotan a los trabajadores; es decir se establecen entre
estos grupos relaciones sociales de explotación.
Sin embargo, la explotación no ha
existido siempre. En los pueblos primitivos, donde se produce
escasamente para sobrevivir, no existe propiedad privada de los
medios de producción, éstos pertenecen a la comunidad y los frutos
del trabajo se reparten de manera equitativa entre sus miembros.
En estos pueblos no existen
relaciones de explotación sino relaciones de colaboración recíproca
entre todos los miembros de la comunidad. La explotación, por lo
tanto, tiene un origen histórico. Aparece cuando un grupo de
individuos se apropia de los me-dios de producción.
Las Relaciones Sociales de Producción
Determinan las Relaciones de Distribución
La distribución es la forma en que
se reparte el producto social global entre los miembros de la
población.
El producto social global se
reparte entre los dos grupos que intervienen en la producción:
propietarios y no propietarios de medios de producción.
El materialismo histórico
demuestra que la distribución desigual del producto social global
no depende de la naturaleza de los hombres, unos mejor dotados que
otros, ni de su preparación o ignorancia, sino que depende,
principalmente, de la propiedad o no propiedad de medios de producción.
Debido a que los capitalistas y los
terratenientes son los dueños de los medios de producción se
apropian de la mayor cantidad de la riqueza producida por la
sociedad en un año.
La lucha de los
trabajadores por un mejor salario es de hecho la lucha por la distribución de la
riqueza; pero aunque los trabajadores obtuviesen mejores salarios
esto no cambia su situación de ser una clase explotada, ya que los
capitalistas seguirá apropiándose de su fuerza de trabajo.
Por lo tanto, la distribución del
producto social global está determinada por una distribución
desigual de los medios de producción. Es decir, la distribución
del producto social está determinado por las relaciones sociales de
producción.
Las Relaciones Sociales de Producción
Determinan las Relaciones de Intercambio
El intercambio surge cuando el
hombre no produce todo lo que necesita para satisfacer sus
necesidades. Es decir, el intercambio tiene por base la existencia
de la división del trabajo.
Para que pueda producirse el
intercambio se requiere
1. Que cada productor sea
propietario de su producto. 2. Que cada productor produzca una
cantidad mayor de bienes de los que necesita. El excedente puede ser
destinado al cambio. 3. Los dueños del excedente, los propietarios
de los me-dios de producción, determinan las condiciones en que
debe darse el intercambio. Por lo tanto, son las relaciones sociales
de producción las determinantes del intercambio.
Las Relaciones Sociales de Producción
Determinan las Relaciones de Consumo
Se entiende por consumo el acto de
usar un bien o producto para satisfacer una necesidad determinada.
Consumo de alimentos, de vestido, de automóvil, de medicamentos,
etc.
Sin embargo, no todos los objetos
producidos son consumidos directamente por los miembros de la
sociedad. Existen otros bienes que se utilizan para producir otros
bienes, los medios de producción, que solo son consumidos por los
propietarios de las empresas industriales o de la tierra.
Por lo tanto, sólo los
propietarios tienen consumo productivo, aunque los medios de
producción son resultado del trabajo de los obreros.
La Superestructura
Relaciones entre la Estructura Económica
y la Superestructura La noción superestructura designa dos aspectos
de la sociedad: la estructura ideológica y la estructura Jurídico—Política.
Los elementos de la Superestructura
están ligados directa o indirectamente a los cambios de la
estructura económica, pero tienen una autonomía relativa y su
desarrollo se encuentra regulado por leyes específicas.
Aunque Marx y Engels señalan que
las relaciones sociales de producción determinan las funciones de
la superestructura, reconocen que la superestructura tiene una
independencia relativa.
Engels señala cómo el desarrollo
de la filosofía, por ejemplo, no puede ser explicado mecánicamente
a partir del desarrollo económico: ... la filosofía de cada época
, puesto que es un dominio preciso de la división del trabajo,
presupone un determinado material intelectual heredado de sus
antecesores y del que toma su punto de partida. Y esta es la razón
por la cual los países económicamente atrasados pueden hacer de
primer violín en filosofía...
Lo anterior, nos muestra que la
determinación de la estructura económica sobre la superestructura
no es absoluta. En determinadas circunstancias históricas la
superestructura guarda cierta autonomía con relación a la
estructura eco-nómica.
De manera general se puede
establecer el siguiente principio:
La función general de la
superestructura es mantener y reproducir las relaciones sociales de
producción. Es decir, la clase social que tiene el control o
dominio económico tiene también el control o dominio ideológico y
jurídico político. A través de la superestructura la clase
dominante mantiene explotación sobre la otra clase.
La Estructura Ideológica
Función General de la Ideología
La ideología cohesiona a los
individuos en sus papeles, en funciones y en sus relaciones
sociales.
La ideología se haya presente en
todas las actividades del hombre, comprende entre ellas su práctica
económica y su práctica política. Está presente en las actitudes
y juicios políticos, en la honestidad, en el cinismo, en la
resignación y en la rebelión. Se encuentra también en los
comportamientos familiares y en sus relaciones con otros hombres y
con la naturaleza; y en sus juicios acerca del “sentido de la
vida”.
La ideología se haya a tal grado
presente en todos los actos de la vida del hombre que se llega a
confundir con la experiencia vivida. Es decir, se confunde lo que
son simplemente ideas con la realidad. Esta condición hace que la
ideología tenga un carácter deformante de la realidad.
Contenido de la Estructura Ideológica
La ideología es, por lo tanto, una
realidad objetiva indispensable de cualquier sociedad. Ninguna
sociedad puede prescindir de la ideología.
La estructura ideológica contiene
dos tipos de sistemas: el sistema de ideas-representaciones sociales
y el sistema de actitudes-comportamientos sociales.
El sistema de
ideas-representaciones sociales comprende las ideas religiosas, políticas,
jurídicas, económicas, estéticas, morales filosóficas de los
hombres de una determinada sociedad. Estas ideas son
representaciones del mundo y del papel del hombre dentro de él.
Las ideologías no son
representaciones objetivas científicas del mundo, sino
representaciones llenas de elementos imaginarios; más que describir
una realidad expresan deseos, ilusiones, esperanzas, nostalgias. Las
ideologías pueden contener elementos de conocimiento, pero en la
mayor parte de ellas predominan los elementos de adaptación a la
realidad.
La ideología transforma la
conciencia, las actitudes y conductas de los hombres para adecuarlas
a sus tareas y a sus condiciones de existencia. Por ejemplo: la
ideología religiosa que habla del sentido del sufrimiento procura a
los explotados representaciones que les permitan soportar mejor sus
condiciones de explotación.
Los sistema de
actitudes—comportamientos están constituidos por el conjunto de hábitos,
costumbres y tendencias a reaccionar de manera determinada. Es más
fácil que una persona modifique su forma de representarse el mundo,
es decir, su ideología en sentido estricto, a que cambie sus formas
habituales de vivir y de enfrentarse a situaciones vitales. Es por
ello que se da frecuentemente la contradicción entre las ideologías
en sentido estricto y los sistemas de actitudes—comportamientos.
Es decir, entre lo que se piensa y lo que se hace.
Ideología y Clases Sociales
Se ha dicho que tanto en una
sociedad sin clases sociales como en una sociedad con clases la
ideología tiene como función asegurar una determinada relación
entre los hombres y con sus condiciones de existencia, adaptar a los
individuos a las tareas fijadas por la sociedad.
En una sociedad de clases la
ideología tiene como función mantener la explotación de una clase
sobre otra, haciendo que los explotados acepten su situación de
explotación como algo fundado en la voluntad de Dios, en la
naturaleza o en el deber moral, etc.
Pero la ideología no es una
“mentira piadosa” inventada por los explotadores para engañar a
los explotados; ella sirve también a los explotadores para aceptar
la dominación que ejercen “como querida por Dios”, por la
naturaleza o por el deber moral.
En resumen, aunque cada una de las
clases manifiesta sus propios intereses con su propia ideología, la
ideología que se impone en todo el sistema es la ideología de la
clase dominante, que justifica su dominio sobre las otras clases
mediante ideologías religiosas, políticas, morales, filosóficas...
La Estructura Jurídico—Política
Origen del Estado
El estado no ha existido siempre.
En las comunidades primitivas,
cuando la gente vivía en pequeños grupos familiares y producían
escasamente para satisfacer las necesidades, existían intereses
comunes que se entregaban, para salvaguardarlos, a determinados
individuos dentro del grupo familiar, pero siempre bajo la custodia
de toda la comunidad: solución de litigios, represión de personas
que abusaban de sus derechos, inspección del régimen de aguas,
especialmente en los países cálidos, funciones religiosas,
funciones de defensa ante el ataque de otras tribus, etc.
Los vínculos sociales entre los
miembros de la comunidad, la comunidad misma y la organización para
el trabajo se mantenían por la fuerza de la costumbre y de la
tradición, por la autoridad y respeto a los ancianos del clan o a
las mujeres. No existía una categoría de personas que se dedicara
exclusivamente a gobernar. No existía ningún aparato especial
destinado al empleo sistemático de la represión con el fin de
someter a la comunidad por la fuerza.
La historia demuestra que el
Estado, como aparato especial de dominación aparece con la formación
de clases sociales, es decir cuando una clase está en situación de
apropiarse del trabajo de la otra.
Pero, ¿qué condiciones se dieron
para que surgieran las clases sociales?
Cuando las fuerzas productivas
materiales eran tan rudimentarias que apenas hacían posible que los
hombres obtuvieran los medios para la sobrevivencia, no era posible
que existiera un grupo que viviera a expensas de otro grupo. Pero
cuando la fuerza de trabajo pudo producir más de los que la
comunidad necesitaba, esto hizo que la fuerza de trabajo fuese
considerada como productora de riqueza. Del tal manera que ya no se
mataba a los prisioneros de guerra; sino que se les convertía en
esclavos. Así surgió la primera formación social de clases.
La aparición de la esclavitud
trajo la necesidad de un aparato que mantuviera a los esclavos como
esclavos y los amos como amos. Ese aparato de coerción fue el
estado.
El Estado es precisamente esa máquina
que asegura la dominación de una clase sobre otra.
Lo característico del Estado en
una sociedad de clases sociales, a diferencia de las instituciones y
normas de la comunidad primitiva, es que se trata de un aparato que
por su característica aparenta estar situado por encima de las
clases sociales, cuando de hecho, es un aparato al servicio de la
clase dominante para reprimir a las clases explotadas.
Se puede afirmar, por lo tanto:
1. Que el estado no ha existido
siempre 2. Su existencia está ligada a la existencia de las clases
sociales 3. Que el estado es el instrumento que mantiene la
reproducción de las relaciones sociales de producción de
explotador/explotado, ya que se pone al servicio de la clase
dominante para mantener su dominación.
Doble Función del Estado
En las comunidades primitivas existían
ciertas instituciones y normas que regulaban su funcionamiento
interno: distribución de las tierras y de las aguas, solución de
litigios, funciones militares y religiosas, etc. A medida que la
división social del trabajo se hace más compleja aparece la
necesidad de contar con personas capaces de organizar y administrar
la sociedad en su conjunto. Es una función técnico—administrativa;
pero no de dominación, ni de represión.
En una sociedad de clases además
de la función técnico administrativa se hace necesario que exista
una función de dominación política cuya finalidad será la
mantener las relaciones sociales de explotador/explotado.
Por lo tanto, el Estado sólo
existe cuando se conjugan la función técnico—administrativa con
la función de dominación política. La dominación política exige
la creación de aparatos e instituciones esencialmente represivos (cárceles,
ejércitos, policías...). En resumen, la clase dominante en la
estructura económica es la clase dominante en la estructura política
y jurídica.
Tipos de Estado y Formas de
Gobierno
Se ha dicho que la función
principal del Estado es ser instrumento de represión de la clase
explotadora sobre la clase explotada; pero esa organización de
dominación puede tener diversas formas. Durante la esclavitud en
Grecia y Roma encontramos diferencias entre monarquía y república,
entre aristocracia y democracia. La monarquía es el poder de una
sola persona; la aristocracia es el poder de una minoría,
relativamente pequeña; la democracia es el poder del pueblo
(democracia en griego, literalmente significa gobierno o poder del
pueblo. Todas estas diferencias surgen en la esclavitud. A pesar de
estas diferencias el estado es un estado esclavista.
A través de la evolución del
capitalismo se han dado formas de gobierno que van de la monarquía,
a la dictadura, de la aristocracia a la democracia; pero el carácter
de dominación de una clase sobre el resto de la sociedad no
desaparece.
El estado para ejercer su dominación
de manera legítima requiere del derecho. Las normas del derecho
hacen posible que el estado pueda utilizar los aparatos de represión
que le son propios (el gobierno, el ejército, las policías, la
burocracia) y el aparato ideológico (la educación y los me-dios
masivos de comunicación) para lograr mantener la reproducción de
la relación de explotador/explotado en el orden económico, y la
relación de dominación política (gobernantes/gobernados).
En resumen, a una estructura económica
capitalista corresponde un estructura jurídico—política
capitalista.
Correspondencia entre el Orden
socioeconómico y el Orden Político.
Orden socioeconómico Orden Político
Clase Explotadora: Capitalistas Clase Dominante: Gobierno Clase
Explotada: Obreros Clase dominada: Gobernados.
La clase explotadora en el orden
socioeconómico es la clase dominante o gobernante en el orden jurídico—político.
El Estado, más que mantener a un
grupo de capitalistas como grupo dominante, tiene como función
mantener el sistema de explotación. De ahí que para salvar al
sistema capitalista, en determinadas circunstancias, las acciones
gubernamentales afecten los intereses de la clase capita-lista.
Los Modos De Producción A Través
De La Historia
La Comunidad Primitiva O Comunismo
Primitivo
La comunidad primitiva es la
primera forma de organiza-ción social creada por el hombre. La
comunidad primitiva nace con la sociedad misma.
Desde el punto de vista histórico,
la comunidad primitiva corresponde a la primera parte de la
prehistoria, es decir a la edad de piedra, que se divide en: paleolítico
(edad antigua de la piedra); mesolítico (etapa intermedia) y neolítico
(edad nueva de la piedra).
En la edad de los metales se da la
transición de la comunidad primitiva al esclavismo. Los principales
grupos humanos que corresponden a esta época son los de Neardenthal,
el Cromagnon y el Homo Sapiens.
Los hombres de la comunidad
primitiva en un principio eran semisalvajes; pero poco a poco
fueron desarrollando diferentes elementos que les permitieron
organizarse socialmente y salir del semisalvajismo. Este proceso
duró largo tiempo, en el cual desarrollaron la estructura económica
y la superestructura de la comunidad primitiva.
Estructura Económica De La
Comunidad Primitiva
Los rasgos más importantes de la
estructura económica de la comunidad primitiva son los siguientes:
1. Los instrumentos de trabajo eran
rudimentarios, atrasa-dos, por lo que se hallaban indefensos ante
las fuerzas de la naturaleza.
2. Con los instrumentos de trabajo
de que disponían, podían satisfacer sus necesidades con lo que
la naturaleza le proporcionaba directamente. Las actividades económicas
eran la recolección de frutos, la caza y la pesca.
3. Las actividades anteriores
determinaron que los hombres primitivos fuesen nómadas, ya que
cuando agotaban en un lugar los recursos de recolección, de caza o
pesca se veían obliga-dos a marchar a otro lugar.
4. La producción era tan escasa
que apenas les alcanzaba para subsistir. Se puede decir que los
hombres primitivos vivían al día. La comunidad primitiva tiene una
economía de auto-consumo, ya que no producen sobrantes.
5. Al no haber excedente, no existe
la posibilidad de apropiación individual de los producido. A este
respecto, Ernest Mandel dice que en la comunidad primitiva todos
pasaban por la misma situación de miseria. En la comunidad
primitiva, por lo tanto, las relaciones sociales de producción son
comunitarias. No se da la apropiación del trabajo de un grupo por
otro. Es decir, no existen las clases sociales.
6. Los instrumentos de trabajo
atrasados que son propios de la comunidad primitiva obligaban a que
la producción se realizara en forma colectiva. Por consiguiente, la
distribución de lo que se obtenía se hacía también de manera
colectiva.
En la comunidad
primitiva, primeramente existió la división natural del trabajo, que
estaba determinada por el sexo y por la edad. En esta sociedad, aparece el
matriarcado, ya que la mujer era la encargada de la distribución de
los productos, lo cual le daba autoridad dentro del grupo.
Los hombres primitivos fueron
aprendiendo a dominar la naturaleza y, así desarrollaron la
agricultura y el pastoreo. Estos hechos los hicieron sedentarios y
surgió la primera división social del trabajo.
7. El conocimiento del fuego, no
solo hizo posible que los hombres primitivos cocieran los alimentos;
sino permitió la aparición de la segunda división social del
trabajo. A las actividades de la recolección, la caza, la pesca, la
agricultura y el pastoreo se agregaron los oficios.
8. La primera y segunda división
social del trabajo hicieron posible la producción de excedentes, lo
cual produjo la aparición del trueque.
9. La producción de excedente
transformó la propiedad colectiva de los medios de producción,
primero en propiedad familiar y después en propiedad privada.
Superestructura De La Comunidad
Primitiva
La superestructura de la comunidad
primitiva corresponde al grado de atraso de la estructura económica.
La incapacidad de los hombres primitivos para dominar la naturaleza
trae como consecuencia que vivan en constante temor a los fenómenos
naturales y traten de dar explicaciones míticas o mágicas a tales
fenómenos.
A continuación se darán las
características más sobresalientes de la superestructura de la
comunidad primitiva:
1. Aparece el animismo, que
consiste en atribuir a los fenómenos de la naturaleza y a las cosas
un espíritu, un poder. En el universo de la comunidad primitiva había
fuerzas del bien y fuerzas del mal. A unas y a otras había que
manifestarles respeto. 2. Con fundamento en el animismo, se
originan los mitos y las primeras ideas religiosas. El propósito de
los mitos y de las ideas religiosas, en la comunidad primitiva, era
dar una explicación real del mundo. 3. El animismo también se
manifiesta cuando a las cosas se atribuye un poder que no tienen.
Entonces aparece el culto a las cosas, que recibe el nombre de fetichismo.
4. Los miembros de un clan creían que todos descendían
de un antepasado común, que es el tó-tem, simbolizado por un animal
al que rendían culto, ya que pensaban que el grupo tenía las
características de dicho animal. 5. Aparecen también hombres
dotados de poder para controlar las fuerzas del bien o del mal, que
podían usar en favor o en contra del hombre. Ha aparecido la magia.
6. Desde la comunidad primitiva existe la práctica de rendir culto
a los muertos, que recibe el nombre de manismo. 7. La manifestación
artística más sobresaliente del hombre primitivo es el arte
rupestre, representado por pinturas y grabados en las cuevas y
cavernas que muestran escenas de caza. Es muy probable que el arte
rupestre tuviera propósitos mágicos. Desintegración O
Descomposición De La Comunidad Primitiva La comunidad primitiva se
comienza a desintegrar en un largo período de transición en que se
manifiestan las ca-racte-rísticas que va a tener el nuevo modo de
producción, el esclavismo o el modo asiático de producción. Este
período de transición se inicia en la edad de los metales. El período
de transición se caracteriza por lo siguiente: 1. La propiedad
colectiva sobre los medios de producción, principalmente, se
convierte en familiar y fi-nalmente en individual. 2. Surgen las
desigualdades sociales. La sociedad queda dividida en propietarios y
no propietarios de medios de producción. Han aparecido las clases
sociales, puesto que un grupo de puede apropiar del trabajo de otro
grupo. Las relaciones de colaboración recíproca se han transformado
en relaciones de explotador/explotado. 3. También, en esta fase
de descomposición, se produce un incremento en la producción y en
la productividad, que inició el desarrollo del comercio. Modo Asiático
De Producción El modo asiático de producción es resultado de la
descom-posición de la comunidad primitiva. Aparece como una consecuencia
de la producción de excedente económico, que es resultado de la
división social del trabajo, que incrementó la producción y la
productividad. A pesar del incremento de la producción y de la
productividad no existen relaciones mercan-tiles, ni se utiliza el
dinero en forma amplia como medio de cambio. Este modo de producción
también fue la forma de organización social de algunos pueblos
indígenas de América Latina: los mayas, aztecas e incas.
Estructura Económica Del Modo Asiático De Producción Las características
principales de la estructura económica del modo asiático de
producción son las siguientes: 1. Existe la producción de
excedentes y, por lo tanto, la división social del trabajo. 2. La
tierra es de propiedad colectiva; pero, con una modalidad, los
individuos pueden usar y ocupar las tierras, aunque la propiedad
sigue estando en la sociedad. 3. La producción generalizada de
excedentes permite la explota-ción del hombre por el hombre,
aunque esto se da cuando ciertos individuos que realizan funciones
de poder o adminis-trativas se apropian del excedente producido
por la comunidad. El jefe religioso o político, que represen-ta a
la comunidad, puede exigir a ésta que le proporcione cierta
cantidad de trabajadores para el cultivo de sus tierras. Por
ejemplo, entre los aztecas existían cuatro tipos de pro-piedad
sobre la tierra: tierras del rey, tierras del templo, tierras del ejército
y tierras de cada calpulli o barrio. Las tierras del calpulli
pertenecían al calpulli, no a individuos particulares. El rey
indicaba a cada calpulli la cantidad de trabajadores que debían
proporcionar para el cultivo de las tierras del rey, del ejército y
del templo. Un grupo trabajaba para otro grupo. 4. Aparecen las
clases sociales y surge una incipiente clase dominante que es la que
explota a la comunidad. 5. En algunos casos una comunidad explota a
otra por medio del pago de tributos. , 6. Las actividades económicas
más importantes del modo asiáti-co de producción son: la
agricultura, la ganadería, la construc-ción y los oficios que
incluían la utilización de los metales y otros ligados al
desarrollo de la agri-cultura. Superestructura Del Modo Asiático De
Producción El desarrollo alcanzado en la estructura económica del
mo-do asiático de producción, cuya base fue la apropiación del
excedente producido por las comunidad configuró las ca-racterísticas
de su superestructura: 1. La existencia de un poder centralizado en
el Estado, repre-sentado por una casta guerrera o sacerdotal, es
necesario para la realización de las grandes obras de construcción
emprendi-das en esta fase o para hacer la guerra. 2. Aparece una
gran diversidad de sistemas religiosos poli-teístas, que demandaron
la construcción de grandes cen-tros ceremonia-les, templos,
palacios y diversas cons-truc-ciones para el culto a los muertos. 3.
En el modo asiático de producción encontramos el antecedente de la
escuela para la transmisión de cono-cimientos avanzados. 4. En el
aspecto artístico se tiene gran desarrollo y se encuentran muchas
manifestaciones de la vida diaria, como objetos artesanales con
muchos adornos y llenos de colorido, hechos con los más diversos
materiales; grandes construcciones arquitectónicas de templos, palacios, pirámides... 5. En la ciencia se tienen grandes avances
en el desarrollo de los sistemas calendáricos, en la observación
del universo, en la medicina, botánica y otras disciplinas. 6.
Todo el desarrollo alcanzado en la superestructura del modo asiático
de producción se debió a la explotación de las comunidades por la
castas gobernante o sacerdotal. Período De Transición Aunque en
el modo asiático de producción se dan elementos de la comunidad
primitiva con características particulares, como la existencia de
relaciones sociales de producción colectivas y de explotación al
mismo tiempo, este modo de producción fue evolu-cionando hacia una
sociedad de clases, donde fueron desapareciendo las relaciones
comunitarias, en que la propiedad colectiva se trasformó en
propiedad privada de medios de producción en dos formas: 1. El modo
asiático evolucionó hacia el esclavismo y 2. en forma lenta a
ciertas manifestaciones de feudalismo directa-mente. Esclavismo El
esclavismo aparece, en Europa, en la edad de los meta-les que se sitúa
entre la prehistoria y la edad antigua hasta la caída del Imperio
Romano de Occidente, en el siglo V de nuestra era que señala el
inicio del feudalismo. Estructura Económica Del Esclavismo Algunas
características del esclavismo son las siguientes: 1. Se
generaliza la producción de excedentes que hace posible el desarrollo
de la propiedad privada de medios de producción. 2. La propiedad
privada de medios de producción en for-ma generalizada dio origen a
la formación de dos clases sociales antagónicas: los amos, dueños
de los medios de pro-duc-ción, principalmente de las tierras, y de
la persona y bienes del esclavo; los esclavos, que nada poseen. Los
esclavos no eran considerados como personas; sino como medios de
producción. Así como el amo poseía una yunta o herramientas, de
igual manera poseía esclavos. 3. En la esclavitud se da la
explotación del hombre por el hombre en forma individualizada, es
decir, un amo explota a sus esclavos por ser cada uno de ellos de
su propiedad. (Ver modo asiático de producción). 4. El desarrollo
de la sociedad esclavista tanto en lo eco-nó-mico como en lo político,
social o cultural tuvo como base la explotación intensiva de la
mano de obra esclava. Civilizaciones como Grecia, Roma, Egipto,
etc. fue-ron sociedades esclavistas. 5. Las actividades económicas
principales fueron la agricultu-ra, la ganadería, el comercio y los
oficios, como alfareros, herreros, hilanderos, vidrieros, orfebres,
etc. 6. La producción de excedentes permitió el desarrollo del
comercio y con él la aparición de una nueva clase social, los mercaderes, dándose así la tercera división social
del trabajo. 7. El crecimiento del comercio hizo necesaria la
invención de la moneda metálica para facilitar las transacciones comerciales. 8. El trabajo esclavo era poco productivo, lo que demandaba
que la producción fuera desarrollada mediante la explotación de una gran cantidad de esclavos. Superestructura Del
Modo De Producción Esclavista. El desarrollo de las fuerzas
productivas durante la esclavitud hizo posible el desarrollo de las
grandes civilizaciones de la antigüedad: Egipto, Grecia, Roma,
Fenicia, Mesopotamia y el Pueblo Hebreo. El desarrollo económico
alcanzado por los pueblos que practicaron el esclavismo hizo posible
la producción generalizada de excedentes que permitieron
que grupos de población se liberaran de la necesidad de trabajar
para dedicarse a actividades no productivas: como gobierno, arte,
filosofía y a muy diversas ramas del saber. Sería largo enumerar las
particularidades de estas civilizaciones. Nos limitaremos a dar las
generalidades de la supe-restructura del modo esclavista de
producción: Egipto: El Estado se unifica, bajo el poder centralizado del faraón. Las construcciones arquitectónicas
alcanzaron gran desarrollo (sobre-salen las grandes pirámides). Lo
anterior supone que los egipcios tenían sólidos cono-cimientos de
las matemáticas y de la geometría. Desarrolla-ron una lengua, una
religión, la escritura jeroglífica y una hermosa producción
artesa-nal. Su escultura fue muy variada, abarcaba dioses, faraones,
reinas y animales. Mesopotamia: Las aportaciones
más importantes de los mesopotámicos son las siguientes: Grandes
obras de ingeniería que implicaban un alto grado de cono-cimientos
en el campo de las matemáticas, de hidrografía, del clima y de la estructura del suelo. Desarrolla-ron el Derecho (Leyes de Urukagina
y el Código de Hammurabi). Inventaron documentos mercan-tiles como
el pagaré para respaldar los préstamos monetarios. Cultiva-ron la
Geografía y la Astro-no-mía; desarrollaron un calendario muy
preciso. Cono-cieron los logaritmos, las ecuaciones de segundo
grado y las bases de la estadística. Inventaron la escritura cuneiforme.
Fenicia: Inventaron el alfabeto compuesto de 22 signos
consonantes, que es la base del alfabeto actual. Desarrollaron
amplios conocimientos geográficos y di-versos sistemas de
comercialización, entre ellos los contratos. Mejoraron la técnica
de la producción de vi-drio. Los Hebreos: Fue un pueblo
sometido a la esclavitud, lo cual los llevó a desarrollar un
sistema religioso, cuya idea central es presentar a Yavé, Dios del
Antiguo Testamento, como un Dios que libe-ra a su pueblo de la escla-vitud
y le promete hacer-lo "padre de un gran pueblo". Los
hebreos también esclavizaron a otros pueblos, justificando tal
proceder con ideas religiosas. Grecia: Los griegos
recogieron los aportes culturales de los pueblos esclavistas de
Oriente. Crea-ron un concepto de democracia clasista, ya que
solamente los ciudadanos participaban en los asuntos públicos;
mas no, los esclavos ni los periecos. Establecieron normas fiscales,
aduanales y de pago de tributos; organizaron sistemas de comunicaciones
que son la base de los servicios postales actuales. Sistemati-za-ron
los documentos comerciales como la letra de cambio, el pagaré, los
con-tratos de compra-venta, arrendamiento, hipo-tecas y testamentos.
La filoso-fía en Grecia alcanzó gran esplendor, dando explicaciones
raciona-les al origen y causa del Universo. Roma: Con base
en el esclavismo, Roma desarrolló un gigantesco imperio. El trabajo
esclavo hizo posible que Roma pudiera organizar un gigantesco
aparato jurídico-político de dominación por todo el mundo conocido
entonces. La principal aportación de los romanos a
la cultura occidental ha sido el Código de Derecho Romano, que reguló, por primera vez las relaciones sociales en una sociedad
de clases. Transición De La Esclavitud Al Feudalismo La transición
de la esclavitud al feudalismo, en Europa, se inició
aproximadamente en el siglo III de nuestra era y terminó en el
siglo V con la desintegración del Imperio Romano, producida por la
crisis interna del imperio y por las invasiones de los bárbaros,
que conquistaron y sometieron a Roma. Los pueblos invasores se
apropiaron de las propiedades del Estado romano y de algunas que
pertenecían a grandes terratenientes. Las tierras se repartieron
entre diversos poseedores, tomando la forma de propiedad privada.
Así fue surgiendo una clase de campesinos independientes. Con el
tiempo los campesinos fueron siendo desposeídos de la tierra, por
diversos medios, quedando la tierra concentrada en pocas manos: las
familias ricas de la nobleza y los jefes militares. También a la
Iglesia le fueron entregadas grandes extensiones de tierra, por lo
tanto la Iglesia se transformó en una institución feudal. El
Feudalismo El feudalismo aparece en Europa en la Edad Media, que
comprende desde la caída del Imperio Romano de Occi-dente en el
siglo V de nuestra era, hasta el siglo XV aproximadamente en que
cae el Imperio Romano de Oriente. Estructura Económica Del
Feudalismo Las características más notables del feudalismo son las
siguientes: 1. El poder tuvo con base la posesión de la tierra. Se
creía que entre más tierras se poseyeran más poder se de-tentaba.
2. Teóricamente el rey era el propietario de todas las tierras. 3.
El feudalismo puede caracterizarse como un sistema social de
intercambio de servicios, más no de mercan-cías. El rey entregaba
la tierra a un conde a cambio de servicio militar. El conde a un
marqués, que se convertía en su vasallo. La Iglesia Católica a
cambio de los servicios espirituales, proporcionados a los nobles recibía de éstos tierras como donativo o como herencia. 4. Son
dos las instituciones dominantes durante el feuda-ismo: el feudo y
la Iglesia Católica. 5. El feudo es unidad económica
autosuficiente, propiedad de un señor feudal, en la que se produce
todo lo que sus habitantes necesitan. Se dice que los feudos son
unidades económicas cerradas, pues no producen para comerciar, ni
tampoco necesitan comprar nada a otros feudos. 6. Los señores
poseen la tierra como símbolo de poder, no como negocio. 7. La
Iglesia Católica tiene un doble poder: por una lado tiene el
control de la cultura, de la educación y de la conciencia del
pueblo y por otro detenta un enorme poder económico. Además la
Iglesia es, en el feudalismo, la única institución de crédito lo
que le dio temprana-mente características capitalistas. 8. En el
feudalismo existen dos clases sociales antagónicas: los señores
feudales, dueños del principal medio de producción, la tierra; y
los siervos, que eran dueños de algunas herramientas y pequeñas
parcelas. Entre los seño-res y los siervos se establece una relación personal de sujeción, llamada servidumbre. Es decir, los siervos
eran explotados entregando parte del excedente al señor. 9. La
forma de explotación de los siervos es la renta de la tierra. La
renta de la tierra adquiere tres formas: Renta en especie:
El siervo entregaba parte de la cosecha de su parcela a su señor. Renta en trabajo: El siervo trabaja gratuitamente cierto número
de días de la semana las tierras de su señor, o bien, la esposa o
las hijas del siervo trabajaban en la casa o castillo del señor.
Renta en dinero: Apareció al finalizar el feudalismo,
cuando el señor exigía a sus siervos el pago en dinero, pues se
comenzaba a desarrollar una economía de mercado. 10. El señor
feudal no solo era dueño de la tierra que compren-día el feudo;
sino de cuanto contenía. Los siervos eran considera-dos parte de la
tierra, por lo que, al ser vendida ésta, los siervos pasaban a
prestar servidumbre al nuevo señor. 11. Las ciudades surgen cuando
se desarrollan burgos a la orilla de los feudos en donde aparecen
centros comer-ciales y artesanales, dando origen a la formación de
nuevas clases sociales que entran en contradicción con la clase
dominante en el feudalismo. 12. La organización de los talleres
artesanales era jerárquica y comprendía maestros, oficiales y
aprendices. El maestro decidía cuándo y cómo un oficial podía
ejercer como maestro o un aprendiz podía pasar a ser oficial. 13.
Los artesanos se integraban en gremios para la defensa de sus
intereses; los comerciantes formaban guildas, también para
defender sus intereses y para contri-buir al desarrollo de la
producción y del comercio. La Superestructura Del Feudalismo 1. La
institución dominante en el feudalismo es la Religión Cristiana
Católica, aunque la determinante fue el feudalismo. 2. El hombre de
la Edad Media vivía para alcanzar la salvación en la otra
vida, no para ser feliz en este mundo. 3. La Iglesia Católica, dice
el Dr. Raúl Cardiel Reyes, era la gran Universidad que trató de
trasmitir la cultura al pueblo de la mejor manera posible: tradiciones,
conocimientos, ideas... le dio a esta edad una gran unidad intelectual,
moral social, de creencias, etc., de manera que la Iglesia de ser
un inofensivo poder espiritual, llegó a ser el poder eco-nómico y
político más terrible de Europa. 4. En la Edad Media toda actividad
tenía una justificación o un propósito religioso: Por ejemplo: Las
Cruzadas, cuya finalidad real fue reabrir las rutas comerciales entre
Europa y Oriente, fueron vestidas con un objetivo religioso, liberar los santos lugares del poder de los tur-cos. 5.
Se desarrolló la Filosofía Escolástica, que pretendió conciliar
la fe con la razón. Es decir, combinar la lógica aristotélica con
la teología. 6. El ideal del arte fue llevar al hombre a Dios. La
pintura, escultura, arquitectura son manifestaciones de ideales místicos
y religiosos. La relación Iglesia/poder civil, rey e Iglesia, pasa
por tres etapas: en la primera eran independientes, pero complementarios;
en la segunda, encontramos la sumisión del poder civil a la
Iglesia; y, en la tercera, aparece el Erastianismo (Erasto,
jurista sui-zo) quien dijo que la Iglesia debía estar sometida al
estado. Transición Del Feudalismo Al Capitalismo Hacia el siglo
XII, en la baja Edad Media, dentro de la sociedad feudal, comienzan
a nacer elementos de un nuevo modo de producción, el capitalismo.
Esta fase de transición o descomposición del orden feudal tiene
las siguientes ma-nifes-taciones: Fortalecimiento de la
burguesía comercial: Los arte-sanos de las ciudades han
desarrollado el comercio, por lo cual necesitaban destruir la economía
cerrada del feudalismo. Aparición de las monarquías
absolutas: que, con el apoyo de la burguesía comercial, han someti-do
a los señores feudales, dando origen a la formación de los estados
nacionales. La Reforma Religiosa: El poder de la Iglesia es
mina-do por la Reforma Luterana, que quiso volver a los orí-ge-nes
evangéli-cos; pero que al romper con la autoridad del Papa entregó
al individuo al dominio del Estado. Además, al aceptar como moral
el présta-mo a interés y la obtención de ganancias fortalece el
poder de la burguesía comer-cial. El Humanismo: En la fase
de transición hacia el capi-talismo aparece el humanismo que va a
sustituir la idea de la vida humana orientada hacia la salva-ción
eterna por la idea de que el centro del univer-so es el hombre. El
hombre que puede ser feliz en esta tierra, en el pla-cer, en los
negocios. La teo-logía es susti-tuida por la ra-zón. Cierto es que
el hombre de esta época no es anti-religio-so, sino que pone a Dios
lejos de los negocios te-rrena-les. El Renacimiento: fue un
movimiento consciente que revolucionó la ciencia, el arte y la política
. El renaci-miento pretendió rescatar la idea del hombre de las
culturas clásicas griega y romana. La burguesía da una nueva
orientación a las manifestaciones artísticas: el retrato y la
escultura de burgueses sustituyó las de santos e imágenes
religiosas. Aun-que en el Renacimiento se sigue cultivando el arte
místico, las imágenes religiosas van a ser presenta-das como personajes
bur-gueses. Los Grandes Descubrimientos Geográficos: El des-cubrimiento, conquista y colonización de América y Africa
contribuyeron a la expansión comercial y a la acumulación
originaria de capital en Europa. El Capitalismo El capitalismo
comprende desde el siglo XVI hasta nuestros días, la edad moderna
y la edad contemporánea. El capitalismo tiene dos fases :
Capitalismo de libre competencia o premonopolista y Capitalismo
monopolista o imperialismo. Estructura Económica Del Capitalismo
Primero daremos las características generales del capitalismo.
Posteriormente, las características particulares de cada una de sus
fases. Las características generales de la estructura económica del
capitalismo son las siguientes: 1. Al igual que en la esclavitud y
en el feudalismo la base de la estructura económica es la propiedad
privada sobre los medios de producción. 2. Lo anterior hace que las
relaciones sociales de producción son de explotación. 3. Las clases
sociales fundamentales del capitalismo son: La burguesía o clase
capitalista, integrada por los propietarios de las empresas
industriales, comerciales, bancarias, agropecuarias, etc. que
obtienen plusvalía y el proletariado o clase obrera, integrado por
los trabajadores asalariados de las empresas propiedad de los
capitalistas que producen plusvalía. 4. La plusvalía es la forma que
toma la explotación de los trabajadores en el capitalismo, la cual
se transforma en- ganancias, intereses, renta de la tierra, todo
ello producto del trabajo asalariado. 5. En el capitalismo se
generaliza la producción de mercancías que requiere de la existencia
del mercado de una economía monetaria. Para el capitalismo no es suficiente la existencia de un mercado local, por
lo que se forma el mercado mundial. 6. En el capitalismo la producción
se orienta a la obtención de ganancia lo que origina anarquía en
la producción, y en las inversiones, la cual produce crisis periódicas
en el funcionamiento de todo el sistema. La inflación y el
desempleo son problemas inherentes al capitalismo. A continuación
se expondrán las características generales del capitalismo de
libre competencia o premonopolista y del capitalismo monopolista o
imperialismo: Capitalismo de libre competencia o premonopolista:
comprende del siglo XVI hasta 1870 aproximadamente. En esta fase
hubo una amplia competencia entre los capitalistas, basada en el
costo y calidad de los productos, es decir, para obtener ganancia
era necesario producir con calidad y bajo precio; se incrementó la
acumulación y concentración del capital en un grupo reducido de
capitalistas, dando origen a la aparición de los monopolios.
Capitalismo monopolista o imperialismo: Esta fase comprende de 1870
hasta nuestros días. Se caracteriza por el dominio de los monopolios
en todo el sistema; por la formación del capital financiero y de
la oligarquía financiera; por la exportación de capital en vez de
la exportación de mercan-cías; por la formación de alianzas entre
los monopolios... La Superestructura En El Capitalismo. Recordemos
que la superestructura reproduce las características de la
estructura económica y mantiene las relacione sociales de
producción. 1. En el capitalismo, aunque cada una de las clases
tiene sus propios intereses que manifiestan a través de su propia
ideología, la ideología dominante en el sistema capitalista es la
ideología de la clase dominante, la burguesía. La burguesía para
obtener ganancia necesita vender, para poder vender necesita
manipular las costumbres, las tradiciones y los valores socia-les:
el prestigio social se manifiesta en lo que se viste, se come, en
resumen en lo que se consume; los afectos y estimación por los demás
se manifiesta comprando mer-cancías para regalar. La realización y
la felicidad personales no está en el ser sino en el tener. Los
libros de contabilidad de Francesco Danti-ni, 1335-1410, que ejerció
el comer-cio durante treinta años tenían escritos los Diez
Mandamientos y en muchas de sus páginas se leía: "En nombre de Dios
y de la ganancia". Podríamos decir que en el
capitalismo se forma la cultura del consumismo. 2. La base de la
organización social del capitalismo es la propiedad privada de
medios de producción. El derecho, el estado, el gobierno y los
aparatos del estado re-co-nocen y protegen la propiedad privada de
los medios de producción, protegen el derecho de los capitalistas.
El derecho y el estado mantienen y reproducen la relación
capitalistas/obreros, no la eliminan. 3. El capitalismo es el
creador de la democracia burguesa que básicamente consiste en que
los ciudadanos, de candidatos propuestos y comprometidos con la
clase dominante, participan mediante el voto en la elección del
gobierno. Así se tiene un gobierno que responde a los intereses de
la burguesía. 4. Mediante el sistema educativo se forman los cuadros
técnicos y profesionales que los empresarios priva-dos y el estado
necesitan. 5. El uso de los adelantos científicos y tecnológicos
está determinado por los intereses de la burguesía. El Socialismo Es
necesario, antes de iniciar el tratamiento del tema, establecer
la distinción entre la doctrina del socialismo y la realidad de
los países que se han llamado socialistas: Rusia, y los países de
Europa Oriental, Cuba y China y algunos otros. Es posible que no
exista correspondencia entre la teoría y tales realidades sociales.
El "socialismo", como sistema económico y político surge
por primera vez en Rusia en 1917 y después en otros países del
mundo. Con el socialismo se pretendió acabar con los excesos de
explotación interna de la clase trabajadora y con la explotación
externa realizada por los países desarrollados en los países subdesarrollados.
Estructura Económica Del Socialismo 1. Aunque teóricamente
desaparece la propiedad privada sobre los medios de producción que
es sustituida por la propiedad social y estatal, no desaparecen las
clases sociales ni la explotación del hombre por el hombre. La
administración de la empresas socializa-das han generado una nueva
clase explotadora, la clase gerencial que sin tener propiedad real
sobre las empresas actúan como propietarios. 2. Se pretende
planificar la economía nacional desde las altas esferas del
gobierno con el propósito de acabar con la anarquía de la producción
y con las crisis periódicas que son propias de una economía capitalista.
Supuestamen-te la inflación que padecen los países
socia-listas se debe a las relaciones que establecen con los países
capitalistas. 3. Según Carlos Marx, el socialismo es una transición
a un modo más avanzado de producción, que es el comunismo.
Superestructura Del Socialismo 1. En teoría, el estado queda en
poder del proletariado que instaura la dictadura del proletariado,
en la cual los dirigentes del partido comunista , que es el único, asumen el poder en nombre de la clase obrera. Se gesta así un régimen
de dominación de un grupo sobre el resto de la sociedad. 2. El
estado, en nombre de la sociedad, va a ejercer el control ideológico,
político y económico. El estado con-trola la religión o prohíbe
su ejercicio, fomentando el ateísmo práctico; ejerce el control
sobre los medios masivos de comunicación, que utilizará para
difundir las ideologías que convienen a los intereses del estado.
El estado determina la orientación de las manifestaciones artísticas
y la filosofía de la educación. 3. Los países socialistas, en
particular Rusia, han alcanza-o un gran avance tecnológico y
científico, orientado básicamente al armamentismo. 4. Es
importante destacar que los países socialistas han tenido un gran
desarrollo en el arte y el deporte. Actualmente estamos viviendo el
ocaso de los países que se llamaron socialistas. Tal parece que
estos países se incorporarán gradualmente a la economía del
mercado ca-pitalista. Lecturas Feudalismo Y Capitalismo En La Nueva
España (1521—1785) Las siguientes son algunas tesis básicas para
el análisis de la sociedad novohispana en su periodo inicial. Estas
tesis son el resultado de una investigación, cuyos resultados son
expuestos en mi Historia del Capitalismo en México. La brevedad de
este trabajo no nos permite fundamentarlas con el rigor que
deseamos. Hemos considerado más im-portante presentar el modelo
completo para abrir la discusión y aducir las pruebas necesarias a
medida que la controversia así lo exija. 1. En los dos primeros
siglos de su existencia, la econo-mía de la Nueva España
constituye un sistema heterogéneo (pluriparticular) en el cual
coexisten diversos modos de producción: desde un principio pueden observarse claramente la presencia del despotismo tributario, el
feudalismo y un capitalismo embrionario y depen-diente. Estos modos
de producción no se encuentran separados sino que constituyen un
todo orgánico, un conjunto de relaciones que da a cada elemento su
sentido concreto. 2. La historia de los primeros doscientos años
de coloniaje es la historia de los cambios en la importancia
relativa de cada modo de producción y las mutaciones en las
relaciones que entre ellos existen. Sin embargo, la conjugación del
sistema tributario, el feudalismo y las relaciones mercantiles
simples da un carácter dominante precapitalista al sistema durante
todo el periodo. El modo de producción capitalista, en la medida en
que despunta en tal o cual sector, se encuentra en estado
embrionario y supeditado. 3. El sistema está formado por dos
estructuras funda-mentales: a) la despótico—tributaria (la República
de los indios) y b) la feudal—capitalista (la República de los
españoles). Cada estructura forma un conjunto orgánico de funciones
bien definidas. La estructura despótico—tributaria está constituida
por las comunidades indígenas, por un lado, y la burocracia real y
la Iglesia, por otro. La unidad principal de producción es la
comunidad agraria. El trabajador es un miembro de la comunidad. El
producto excedente es expropiado principalmente en la forma de
tributo en trabajo, especie o dinero. Las fuerzas productivas no se
han elevado del nivel prehispánico. La República de los españoles ha
surgido del proceso de colonización y mestizaje. En su estructura
los elementos feudales se entremezclan
con el capitalismo embrionario dependiente. Las unidades básicas
son la estancia, la hacienda, el taller artesanal, el obraje, la
mina. El ingreso de las clases dominantes proviene del trabajo
excedente de los trabajadores encomedados o repartidos en las
propiedades de los españoles, los esclavos, los asalariados
libres, los peones, la explotación comercial de la comunidad y el
pequeño productor. Toma la forma de renta y de ganancia sobre todo
comercial y usurera, pero también “industrial”. 4. En ningún
momento se trata de una sociedad “dual”. Desde el principio
existen lazos funcionales entre las dos estructuras que las integran
en un solo sistema. El principal es el siguiente: Los medios
necesarios para la fundación de la economía de los conquistadores
(la Re-pública de los españoles) surge de la explotación de la
comunidad de indígena. Los españoles no traen capi-tales ni medios
de producción. La única fuente existente es el trabajo y el
producto excedente de las comunidades. El papel histórico de la
encomienda es precisa-mente éste: la transferencia de excedente
producido en las comunidades a la estancia, la hacienda, el obraje,
la mina, el ingenio, etcétera. El lazo indisoluble entre comunidad-encomienda–hacienda-mina,
etcétera, reside en esta función. Sin el excedente de la comunidad indí-gena y un mecanismo que transfiera y transforme, la economía
de la República de los españoles, nunca hubiera surgido. Las dos
estructuras se entretejen formando en la realidad una riquísima
gama de combinaciones locales de variadas formas y niveles de
desarrollo. Así, por ejemplo en norte predominan la minería y la
ganadería extensiva, casi no existe la comunidad agraria; en el
centro coexisten comunidades agrarias desarrolladas e importantes
empresas españolas; en el sur, la comunidad tradicional domina y
está frecuentemente aislada: la colonización es escasa y la minoría
española reducida. La cúspide del sistema es una sola. La clase
dominante de la colonia —que es una extensión de la metropolitana—
se apropia del producto excedente de ambas estructuras y lo utiliza
de acuerdo con las posibilidades y valores vigentes en el imperio
español considerado como un todo. Las clases dominantes de ambas estructuras están integradas por múltiples lazos. El burócrata vi-rreinal es frecuentemente encomendero, comerciante, dueño de
minas y de obrajes. 5. El sistema novohispano forma a su vez parte
de un todo mucho más vasto: el imperio español y, a través de él,
los grandes centros capitalistas del siglo XVI, XVII y principios
del XVIII, que transforman a las colonias de América en campo de
acumulación primitiva, fuente de oro y plata, de mercado para su
producción manufacturera. La explotación colonial penetra en
todos los poros de la sociedad y modifica las relaciones despótico-tributarias,
feudales y capitalistas. El colonialismo se opone a todo desarrollo
local que ponga en peligro los intereses de la metrópoli: el
surgimiento del capitalismo de los siglos XVI a XVII produce en la
metrópoli la acumulación de capital, en la colonia la expropiación
de ex-cedente y la descapitalización; en la primera el surgi-miento
de la clase obrera, en la segunda la difusión de la esclavitud sans
phrase. La burguesía ascendente de Europa ayuda a impedir el
desarrollo de la burguesía en América. 6. La integración de la
Nueva España en la esfera del capitalismo naciente, en el proceso
internacional d acumulación originaria de capital, modifica las
leyes de funcionamiento de su sistema económico pero de ninguna
manera lo transforma en capitalista. El capitalismo europeo de los
siglos XVI y XVII es una capitalismo embrionario que por la
debilidad de su base productiva no es capaz de dominar y determinar
el de-arrollo de las formaciones precapitalistas que entran en
contacto con él ni en Europa, ni en las colonias. Las relaciones
que existen entre los centros capitalistas y América Latina durante
los siglos XVI y XVII son muy diferentes a las que surgen a raíz de
la revolución industrial, o más tarde, con la aparición del
imperialismo como nueva fase en el desarrollo del capitalismo. Sus
mecanismos de explotación colonial se ubican en la esfera de la
circulación y el pillaje , no en la expansión de la producción
capitalista en la metrópoli o las colonias: a) En primer lugar, el
capital explota a la colonia sólo parcialmente. Una porción
importante del excedente generado en la Nueva España se diluye en
el sostenimiento del último de los grandes imperios feudales de
Europa, fortaleciendo en general los obstáculos al ascenso del
capitalismo y contribuyendo a la transformación de la burguesía
española en una clase de rentistas ennoblecidos. b) La única rama
productiva que alienta a la metrópoli en sus colonias es la
extracción de metales preciosos. La producción de plata permite
succionar hacia la metrópoli el excedente de todos los sectores de
la economía —incluso los más atrasados— mercantilizando los
productos, pero afecta escasa-mente los modos de producción
vigentes en los demás sectores. c) El enclave minero no es el único
motor del desarrollo de la economía de la República de los españoles.
Sobre todo en el siglo XVII, cuando los lazos con Europa se
debilitan, las nuevas unidades productivas surgen en función de
las necesidades lo-cales de los conquistadores cuyos modos de
con-sumo no pueden ser satisfechos por las comunidades indígenas.
Las condiciones locales promueven el surgimiento no de unidades
mercantiles sino microeconomías autosuficientes. 7. Cuando
llegaron los españoles, los pueblos indígenas cuya economía se
basaba ya en una agricultura se-dentaria, tenían un régimen
colectivo de propiedad de la tierra. En las zonas de dominio azteca,
tarasco, tlaxcalteca y maya, no se trataba ya de colectividades primitivas: aun cuando no estaba desarrollada la propiedad privada
de la tierra, el producto excedente adoptaba la forma de tributo que
iba a parar a manos del Estado y de sus representantes. La cohesión
de la comunidad agraria se basaba en la propiedad común de la
tierra, la unión directa entre agricultura y artesanía, la
autosuficiencia económica. Cada una de ellas era además un
microcosmos de funciones económicas, políticas, religiosas,
culturales y mi-litares complementarias. La agreste geografía acentuaba el carácter cerrado de la comunidad. En los dominios
aztecas —cuya organización social conocemos mejor— la mayor
parte de las tierras eran propiedad del estado y a través de él de
unidades sociales llamadas calpulli. Los dos derechos de propiedad
se entretejían y sobre-ponían en forma variable. El calpulli era
ante todo una comunidad de personas que vivían juntas y podía
incluir a todos los habitantes de un pueblo o una parte de ellos.
También las ciudades mayores estaban divididas en calpulli. La
tierra de propiedad común no era enajenable: Estaba a disposición
de sus miembros, pero no pertenecía a ninguno de ellos. Junto a las
parcelas individuales, había otras que se trabajaban colectivamente
y sus rendimientos se destinaban a pagos de tributos y al
sostenimiento del jefe del calpulli. Existían artesanos
profesionales pero su actividad no estaba ligada al funcionamiento
de la comunidad. Den-tro de la economía rural comunal, la artesanía
no se había separado de la agricultura. El campesino elaboraba por
sí mismo rudimentarios instrumentos. La división del trabajo se
reflejaba, en cambio, en la existencia de personas que cumplían
profesionalmente funciones administrativas, educativas y de culto.
El Estado y la clase dominante recibían tributo de los calpulltin.
Ninguna comunidad estaba exenta de este deber y los ingresos del
Estado azteca eran muy importantes. Con base en el Códice
Mendocino, Cook calculó que el grano que se recibía anualmente de
371 pueblos, era suficiente para la alimentación de 361641
personas. Además, cada provincia sojuzgada tenía obligación de
enviar a México personas para el desempeño de los más diversos
trabajos. En el sistema social azteca, la explotación es-taba
basada no en la propiedad privada de la tierra, como en el sistema
esclavista o feudal, sino principal-mente en la esclavización
generalizada de las comunidades por el Estado azteca y sus
representantes milita-res, burocráticos y religiosos. Los miembros
de la clase dominante azteca vivían fuera del calpulli; estaban
exentos del pago del tributo de la jurisdicción de los tribunales,
y sus hijos estudiaban en escuelas especiales. Sus privilegios eran
en gran parte atributos de la función. “El soberano azteca
—escribe Soustelle— no tenía alrededor de sí un corte
hereditaria de nobles [...] sino a un conjunto de funcionarios
milita-res o civiles gozando de prerrogativas propias de su función.”
Sin embargo, en vísperas de la conquista, al menos al-rededor de
Tenochtitlan, aumentaba la importancia de la propiedad privada de la
tierra, la nobleza hereditaria, la servidumbre y la esclavitud, que
condicionaban la estructura comunidad-Estado. La sociedad colonial
se encontraba en un estado de transición y es difícil prever qué
tendencia hubiera pre-valecido: la que llevaba a la propiedad
privada de la tie-rra y la servidumbre o la que desembocaba en la
estabilización de la explotación tributaria de la comunidad. Lo
sorprendente es que la conquista vino a inclinar la balanza a favor
de la segunda de estas posibilidades. 8. La gran propiedad colonial
y el tipo de economía que en ella se desarrolló tomaron formas
desconocidas en el mundo prehispánico. En cambio, la relación
entre la co-rona y las comunidades indígenas vino a ser una conti-nuación
de los elementos tributarios de la sociedad precortesiana. La visión
de un imperio basado en el tributo de innumeables comunidades,
pueblos, villas, y ciudades independientes en su régimen interno,
pero incondicional-mente sometidas al poder central, dimana de la
esencia misma del Estado Español, tal y como éste se encontraba
en los siglos XVI y XVII. La corona española gozaba de un poder
estatal independiente que descansaba en dos sólidos pilares: su
estrecha identificación con la Iglesia y la existencia de una
poderosa burocracia real. Ambos fenómenos se originaron
probablemente en el largo proceso de la reconquista. La Iglesia y el
rey de España tenían en el Islam, un enemigo común. En la lu-cha
contra él se forjó una sólida alianza que llevó al monarca a ser
a la vez el jefe superior de la Iglesia. En la unidad
religioso—estatal, se encarnó también el nacionalismo español.
Ser español significaba a la vez, apoyar militarmente al rey en la
lucha contra los árabes y sostener la ortodoxia católica contra el
Islam. Durante la reconquista, las tierras arrancadas a los moros
eran repartidas entre los señores feudales, pero el poder político
y la administración quedaban en manos de la Corona. A partir del
siglo XIII comenzó a consolidarse una poderosa burocracia de
administradores y legisladores, conocidos como letrados, que
acumularon experiencia y fuerza en la administración de los territorios
reconquistados. Poco a poco, muchos nobles es-pañoles fueron
absorbidos por esa creciente burocracia real. Esta faceta
“oriental” de la Corona española se encarnó en la defensa de
las comunidades indígenas y su oposición inicial a las aspiraciones
feudales o burguesas de los colonizadores. Basándose en las listas
de tributos elaboradas por el Estado azteca y su propia evaluación
según la cual el tributo prehispánico era un 30% del producto
agrícola y artesanal total, la Corona se inclinaba
a la conservación del statu quo económico. Por eso intentó
colocarse en el puesto vacante por el Estado azteca. Al principio,
se opuso a toda iniciativa de los colonizadores que escapara a su
control y pusiera en peligro la conservación de la estructura
tributaria. Esta política económica armonizaba también con la lucha
de la Corona contra los feudales y la burguesía, por la consolidación
de su poder absoluto. En España Carlos I y sus sucesores se dieron a
la tarea de debilitar a la vez la fuerza de las ciudades y de los
nobles. Después de aplastar la rebelión de las cortes y las
ciudades en el mismo año en que se consumó la conquista de
Tenochtitlan, utilizaron el antagonismo entre nobles y ciudadanos,
entre las diferentes regiones, entre las ciudades, para consolidar
su hegemonía absoluta. Es comprensible, pues, la oposición
decidida de la Corona y su aliado la Iglesia, al surgimiento de señoríos
o centros capitalistas en las colonias que pudieran disputarle su
soberanía. La Corona intentó forjar en las colonias una sociedad
“mejor” que la que existía en España; en la cual todos sus miembros
dependerían política y económicamente en forma directa
del Estado y no de algún intermediario, feudal o capitalista.
Fracasó en su intento, pero sus esfuerzos funcionaron como un
poderoso freno a la disolución de la estructura despótico-tributa-ria.
La Corona adoptó numerosas medidas tendientes a proteger la
comunidad de la disolución. Tales son por ejemplo las
congregaciones, las reducciones que tendían a reunir restos de la
población indígena en nuevos pueblos pata impedir su disgregación;
las leyes ten-dientes a separar a los indios de los españoles; el
estí-mulo al surgimiento de instituciones de origen español que
consolidaban la unidad y el estancamiento económico de las
comunidades como las cajas comunes, cofradías, etcétera. El
proceso reestructurador tuvo tal envergadura que no es exagerado
sostener que la mayo-ría de las comunidades que jugaron un papel
importante en la economía mexicana de los siglos XIX y XX, tienen su
origen físico más en la Colonia que en el poderío precortesiano. 9.
Sin embargo, el papel fundamental en la preservación de la comunidad
no tuvo no la política de la Corona, si-no en la lucha heroica de
los comuneros indígenas. Los indios se defendían con todos los
medios a su alcance; mataban el ganado de los españoles
que irrumpía en sus milpas, quemaban las construcciones de los
conquistadores, destruían sus siembras y organizaban ataques
armados contra las haciendas. Estas acciones tomaban a veces el carácter
de verdaderas revueltas y vendetas que enfrentaban localmente a
indios y a es-pañoles durante generaciones. También recurrían a
medios no violentos: prolongaban físicamente las sementeras,
creando verdaderas avanzadas de cultivos y construcciones, compraban
tierras cercanas a los pueblos para impedir el establecimiento de
españoles; pero sobre todo hacían uso de los recursos legales,
ante autoridades locales, centrales o incluso ultramarinas. La lucha
de los comuneros por sus tierras, por su independencia, es una de
las primeras formas de luchas campesinas en México. Abandonados por
la mayoría de los nobles indígenas que aprovechaban las
circunstancias para acrecentar sus propiedades sirviendo a los españoles,
los comuneros sostuvieron una lucha que a través de los siglos fue
perdiendo sus carácter fundamental de indios contra españoles para
tomar cada vez más el de campesinos, contra hacendados, caciques y
autoridades. 10. Durante la Colonia, la mayoría de las comunidades
perdieron su independencia y se vieron obligadas a recurrir al
trabajo en las propiedades españolas, pero pe-se a los complejos
procesos de disolución, fusión y re-estructuración, muchas
comunidades sobrevivieron. La Colonia produjo cambios profundos en
la comunidad indígena y en su status dentro de la sociedad: a] los
indígenas fueron sometidos a un proceso de nivelación. Hacia el
siglo XVII, la mayoría estaba reducida a la condición de
macehuales. b] La mayoría de las comunidades que se conservaron
conocieron un proceso de regresión económica : desaparición de
los calpulltin especializados en el comercio, las artesanías y las
activi-dades intelectuales y retroceso a la vida agraria más
primitiva. c] Diferenciación de las comunidades de acuerdo con las
condiciones locales de desarrollo de la economía en general. d]
Establecimiento de una relación de explotación “colonial”
entre la ciudad española y la comunidad indígena. El despotismo
tributario y la encomienda novohispanos de los siglos XVI y XVII
exhiben diferencias esenciales con el régimen feudal de Europa
occidental. A diferencia de lo que sucede ahí, en la Nueva España,
hasta bien entrado el siglo XVII, la gran propiedad feudal pri-vada
no constituye la base del sistema de explotación. Predomina en
cambio la propiedad inmanente del Esta-do. Basándose en una tupida
red de burócratas, el Estado restringe los alcances y limita el
desarrollo de la gran propiedad feudal y del señorío en sus diversas
formas; impone a la comunidad un sistema de explotación
tributario. Los intereses de la Corona, la Iglesia y las comunidades
coinciden en su lucha contra el desrrollo de las grandes
propiedades feudales. A pesar de su expansión a partir del siglo XVII, éstas siguen subordinadas al dominio tributario de la
Corona. La propiedad “inmanente” condiciona la propiedad
privada. No es sino en la segunda mitad del siglo XVII cuando ésta
comienza a adquirir predominio y su victoria no se sella sino hasta
después del advenimiento de la independencia, en el periodo
subsiguiente de anarquía. Está ausente otro elemento fundamental
del feudalismo de Europa occidental: la parcela privada del
campesino —separada de la comunidad, como dijo Marx— forma parte
de la base del modo de producción feudal. En México el campesino
no ha roto el cordón umbilical de la comunidad y cuando esto
sucede, se convierte no en usufructuario de una pequeña parcela,
sino en asalaria-do ligado por la coacción a su lugar de trabajo o
en es-clavo. En Europa occidental, la mayor parte de las lu-chas
contra los señores feudales se apoyaban en el pequeño
propietario. La emancipación de este yugo de la servidumbre sienta
las bases para la proliferación de la pequeña producción
mercantil, antesala del capitalismo. En la Nueva España, las luchas
campesinas son, ante todo, luchas de las comunidades y cada triunfo
consolida más las condiciones de su reproducción. 11. Los siglos XVI a XVII
forman el periodo de transición del feudalismo al capitalismo. El
surgimiento y desarrollo del capitalismo en esos siglos
no puede ser comprendido en términos de una economía nacional única,
sino de una economía internacional y eso en dos sentidos: a] Los
primeros capita-les nacieron no de la producción, sino de la
expropiación de los pequeños productores del campo, el pillaje de
los fondos de los empréstitos públicos, pero también en gran
parte del saqueo de los pueblos coloniales de tres continentes. La
acumulación primitiva de capital tu-vo por teatro un vastísimo
escenario. El producto excedente arrancado a las colonias se
transformó en capital y fue invertido en la compra de fuerza de
trabajo asala-riada, ahí donde las condiciones sociales y económicas
estaban maduras para la metamorfosis. b] El dominio sobre el mercado
internacional por parte de una indus-tria nacional hizo posible una
expansión que no podía lograrse en el modesto cuadro de mercados
nacionales de aquella época, insuficientemente desarrollados. Como
ha dicho Hobsbaum refiriéndose al papel de Inglaterra “no había
en ese periodo espacio en la economía europea (incluyendo sus
colonias) para la industrialización inicial de más de un país”.
El descubrimiento, conquista y colonización e América es un capítulo
inseparable de la historia de la acumula-ción primitiva y el triunfo
del capitalismo en algunos centros europeos. Independientemente de
lo que pueda decirse de las particularidades del imperio español. Latinoamérica participó directamente en el
proceso de gestación de los principales centros capitalistas en los
siglos XVI a XVIII. 12. Durante 300 años la Nueva España fue una
colonia española. Pero desde el siglo XVI se estableció entre ella
y los centros capitalistas de Europa una relación económica de
explotación colonial. Esto fue posible porque desde muy temprano
España fue reducida a la condición de país económicamente
dependiente de otras potencias en las cuales el capitalismo estaba más
desarrollado. Desde el punto de vista económico, los españoles
jugaron un gran papel de intermediarios. Desde finales del siglo XVI se consolidó una red de conductos que partía de los centros
capitalistas desarrollados, pasaba por las potencias
“coloniales” (España y Portugal) y terminaba en las colonias
americanas. Estos conductos servían para succionar el producto
excedente de las poblaciones coloniales y transformar éstas en
mercado obligatorio de los productos de las manufacturas francesas,
inglesas, holandesas e incluso italianas. 13. En los siglos XVI y
XVII, la clase dominante de España sigue siendo la nobleza
latifundista. A partir del siglo XVII la nobleza recobra su fuerza
política. Mientras tanto la burguesía —pujante hasta el siglo
XVI— declina o más bien se feudaliza. Puede decirse que antes del
siglo XVII no existe ningún sistema colonial totalmente capitalista,
pero a partir de entonces se marcaron diferencias fundamentales:
mientras que en algunos sistemas coloniales (el inglés y el
holandés, por ejemplo) vence el impulso del capitalismo
preindustrial, en el español persiste el pasado. El feudalismo
—como dice Marcow— mientras estuvo libre de tendencias
capitalistas conoció la agresión y la expansión colonial, pero no
los sistemas coloniales: pa-ra ello faltaban el comercio
internacional y el motivo de la ganancia. Pero el feudalismo tardío
conoció imperios en los cuales se expresaban en forma compleja las
tendencias contrapuestas de la burguesía naciente y las clases
feudales. El imperialismo español, sobre todo en el periodo
1500—1760, exhibe rasgos importantes de esa época. 14. Durante el
periodo aquí examinado, la explotación colonial de América se
sirvió de diversos conductos. En la conquista predominó el sistema
ancestral del pillaje y el saqueo, Pero a medida que las relaciones
se hicieron más estables, fueron remplazados por mecanismos económicos
como la imposición de tributos y de préstamos forzosos, la
sustracción de riquezas y capitales por los españoles que regresaban
a su país de origen y el comercio desigual. La balanza comercial
negativa, los envíos privados hacia la metrópoli y los impuestos
rea-les causaban un constante drenaje de metales preciosos,
que se sentía agudamente con la llegada de cada flota o barco a la
Nueva España. La pérdida de plata y oro en esas ocasiones era de
tal magnitud que el comercio en la capital se paralizaba hasta tres
meses después de la salida de la nave. En algunas zonas
predominaban los elementos feudales. En otras, en cambio,
despuntaban los lazos de explotación colonial capitalistas que habían
de estabilizar-se y persistir aun después de la independencia de
los países latinoamericanos. Como ejemplos pueden citar-se dos
casos extremos: el sistema fiscal de la Corona en el cual se
expresan con claridad los fuertes elementos precapitalistas del
imperio español y el comercio colonial, algunos de cuyos mecanismos
de explotación se mantienen hasta nuestros días. 15. En el siglo XVII México fue convirtiéndose en una colonia de poblamiento y
mestizaje. Los inmigrantes, sus descendientes y familiares llegaron
a ser, en el término de siglo y medio, un sector importante de la
sociedad novohispana. En doscientos años (1570—1770) la población
blanca había crecido más de doce veces. De manera que la proporción
de blancos, mestizos y castas dentro de la población total era en
1570 de 0,7%, en 1646 de 18%, en 1742 de 27%. Los españoles no se
redujeron, como los ingleses en la India, a explotar a la sociedad
autóctona. Establecieron en el transcurso de la Colonia una nueva
estructura social a imagen y semejanza de la que existía en la metrópoli.
La República de los españoles es en gran medida un trasplante
sorprendentemente exitoso de la sociedad ibérica a la Nueva España.
En pocos aspectos su trayectoria refleja con fidelidad la de la
sociedad metropolitana. 16. En la economía de la República de los
españoles los elementos feudales evolucionan desde el primer paso
impregnados de tendencias mercantiles y el capitalismo temprano
aparece integrado de elementos feudales. El feudalismo está
presente en la sujeción servil que existe entre el encomendero o el
hacendado y un sector de los indios que trabajan en sus posesiones:
junto a los comuneros tributarios, los sujetos de repartimiento, los
asalariados libres, se encuentra en cada estancia un cuerpo de indígenas
ligados a su señor. Con la expansión de la hacienda este sector
crece. El feudalismo se encuentra también en el carácter cuasi—natural
de la economía de las estancias y de las haciendas que, liga-das
con el mercado por uno o dos productos, producen casi todo lo que en
ellas se consume. Está en el carácter de muchas minas y obrajes,
ingenios pequeños, que son parte de una gran propiedad dentro de la
cual obtienen todos los insumos y cuya producción se destina
exclusivamente a los mercados locales, limitados y estáticos. El
feudalismo colonial predomina en la política de la Corona que
protege la manufactura; impone gravámenes prohibitivos sobre las
actividades productivas y el comercio; concentra bajo su monopolio
las ramas más remunerables; protege la comunidad indígena contra
la expansión de la economía privada; ahoga toda iniciativa privada
que escape de a su control fiscal; consagra la división estamentaria de la sociedad. Se expresa clara-mente, además, en el
régimen de los gremios que impide en la artesanía la
diversificación de las empresas, la capitalización, la introducción
de innovaciones técnicas. Se expresa también en el monopolio económico
de la Iglesia que desvía hacia fines no económicos una importante
parte del producto excedente. 17. Las tendencias capitalistas son más
fáciles de discernir. Desde el siglo XVI la Nueva España es campo
del pro-ceso mundial de acumulación primitiva. Los grandes centros
mineros constituyen brotes capitalistas embrionarios. El complejo
platero mercantiliza toda la economía, acelera la división del
trabajo entre las diferentes regiones y ramas. La ciudad de México
es un poderoso centro de comercio internacional. Abundan las
fortunas monetarias, la actitud empresarial, la especulación, los
grandes capitales comerciales. Las clases dominantes dependen para
su consumo de la importación y así se ven inevitablemente forzadas a
asegurar la producción mercantil para la exportación. El mercado
interno de algunos productos es importante y algunas empresas han
trascendido del mercado local. Algunos sectores de la economía están
ampliamente monetizados. Todos es-tos factores considerados en su
conjunto (y sólo en su conjunto) constituyen el capitalismo
embrionario no-vohispano. Pero sin duda se trata de un capitalismo
muy precario. ¿Quién podría compararlo en su envergadura con los
italianos o alemanes anteriores al siglo XVI o las colonias inglesas
de Norteamérica de los siglos XVII y XVIII? Además, el
capitalismo temprano de Italia, Holanda, Portugal, se nutre de su
superioridad comercial, de su poderío marítimo, gracias al cual
explota a las socieda-des más atrasadas. El capitalismo embrionario
de la Nueva España no es beneficiario sino víctima del pro-ceso de
acumulación primitiva. si bien explota su superioridad sobre las
sociedades indígenas autóctonas, es a su vez, desde el primer
momento, objeto de explota-ción colonial. 18. En el siglo XVI, la
encomienda es la célula vital del or-ganismo económico novohispano.
Existen otras instituciones —prácticamente todas las que
revestirán importancia más tarde—, pero la encomienda domina la
es-cena. En ella cruzan todos los hilos del sistema: la encomienda
es para la sociedad novohispana de la época los mismo que el feudo
o manor para la Europa feudal o la industrial fabril para el
capitalismo. En México, la encomienda propiamente dicha tiene una
trayectoria breve; a diferencia de otras regiones de América Latina
es un fenómeno de transición que precede a la consolidación de
la República de los españoles y que declina con ella. En los años
treinta del siglo XVI, la encomienda domina y los encomenderos
constituyen el sector más poderoso de la clase dominante. Hacia
mediados del siglo, su in-fluencia comienza a sufrir serias
restricciones. Después de las Nuevas Leyes de Indias, su
inestabilidad es tal, que familias completas de encomenderos
abandonan la Nueva España. Antes de 1600, los encomenderos han
perdido, en la práctica, sus derechos sobre el trabajo indígena y
ha visto su tributo en especie seriamente mermado por la Corona y el
descenso de la población. Durante los siglos XVII y XVIII siguen
otorgándose “en-comiendas” o alargando su vigencia, pero éstas
nada tienen de común con la institución del siglo XVI. Se trata,
en la mayoría de los casos, de rentas fijas aplicadas al ingreso
fiscal de áreas determinadas o a alguna rama de la Hacienda real.
Se asignan a familias nobles —frecuentemente ausentistas— y la
recolección y pago de la renta está en manos de la Corona.
Legalmente, la encomienda es una asignación oficial de comunidades
indígenas a un colonizador privilegiado. Respecto a la Corona y la
Iglesia, el encomendero tiene obligaciones militares, de derecho
público y religiosas: debe asegurar la sumisión de los indígenas,
regular su administración y convertirlos al cristianismo. A cambio
de ello adquiere derecho al tributo de los indios. La encomienda no es una
propiedad sino un usufructo. Los indios son libres: vasallos del Rey
pero no del encomendero. La encomienda no es enajenable, no puede
ser vendida o traspasada, y desaparecido el encomendero, su posesión
revierte a la Corona. Tampoco es he-redable (aun cuando el Rey le
otorgó circunstancial-mente ese carácter). Los españoles que
llegaron a la Nueva España no po-seían capitales y entre los
llegados, los campesinos y artesanos fueron una minoría. Para
financiar sus empresas tuvieron que recurrir al excedente producido
dentro del marco de la sociedad india. Terminados los días de robo
y pillaje que acompañaron a la conquista, el excedente de las
comunidades adquirió la forma económica de tributo (en especie y
trabajo). La economía de la República de los españoles se origina
en el tributo indiano: de ahí la importancia del estudio de la
cuantía y el destino de éste. La institución jurídica que
otorgaba derechos a particulares sobre el tributo indiano fue la
encomienda. Esta se convierte así en la relación económica
principal ente los comuneros indígenas y los nuevos señores. La diferencia fundamental entre la encomienda e instituciones
posteriores de la nueva economía es que en ella predomina
decisivamente la producción en el marco de la comunidad
tradicional. Basada en la explotación tributaria de la comunidad,
la encomienda no sirvió sin embargo para estabilizar un sistema
burocrático—tributario, sino al contrario, para destruirlo. En
muchos casos el tributo de los indígenas se utilizó no para el
consumo del encomendero y la re-producción de la comunidad, sino
para la fundación de la propiedad privada y la paulatina suplantación
de la comunidad por otras unidades productoras. En la práctica, la
actuación de muchos encomenderos tuvo poco en común con la del señor
de tributos cuyo ingreso presente y futuro se deriva de la renta y
cuya preocupación económica es la de estabilizar a ésta de
acuerdo con sus necesidades de consumo. 19. La sociedad mexicana
recorre el camino que lleva de las formaciones más primitivas al
capitalismo. Sin embargo, ese progreso no conoce la sucesión de
etapas clásicas. De la sociedad prehispánica, incipientemente
clasista, se pasa a una sociedad heterogénea, en la cual
despotismo—tributario, feudalismo y capitalismo temprano, están
presentes simultáneamente. La historia de los tres siglos de
Colonia es la historia de los cambios en la importancia de cada modo
de producción y las mutaciones en las relaciones que entre ellos
existentes. Durante los siglos XVI y XVII el progreso se expresa en
el avance de la estructura feudal—capitalista de la República de
los españoles y del desplazamiento de la estructura tributaria que
hacia principios del siglo XVIII ha pasado definitivamente a un
plano subordinado. Durante los primeros cien años, la estructura
despótico tributaria es muy importante. Pero la comunidad indígena
y los lazos directos entre ella y la Corona (virrey) se debilitan.
El descenso brusco de la población india, la competencia de las
nuevas unidades económicas y el violento proceso de expropiación
disminuyen su importancia. A finales del periodo, la mayoría de
las comunidades que han sobrevivido son más dependientes de los
hacendados que de la Corona. En la República de los españoles, en
la segunda mitad del siglo XV, la conjugación del auge minero, el
florecimiento de Ia capital y la inmigración acentúan los
elementos capitalistas. Pero se trata de un capitalismo
embrionario, de-pendiente, muy vulnerable. El estancamiento mundial
(crisis) del siglo XVII lo debilita y a partir de entonces los
elementos feudales se afirman. En la segunda mitad del siglo XVIII y
la primera década del siglo XIX se produce de nuevo el auge
capitalista. Esta vez se trata de un brote más vigoroso, más
revolucionario, que entra en contradicción con el modo feudal ya
establecido y con-tribuye a definir el carácter de la revolución
de independencia. Este termina con las tendencias capitalistas revolucionarias
y en la consolidación del feudalismo y la renovación de las
relaciones de dependencia. Desarrollo Económico Y Social Del País
(Fragmento) En primer lugar es necesario recordar que México está
considerado como un país capitalista dependiente y atrasado.
Algunos autores concuerdan en que nuestro país es capita-lista
desde fines del siglo pasado; es decir, desde la época porfirista.
¿Por qué afirmamos que nuestro país es capitalista? Por-que en él
se manifiestan las características generales de dicho modo de
producción, entra otras: La producción generalizada de
mercancías; es decir, de artículos que se producen para ser
vendidos. La existencia de mercados donde se compran y
venden las mercancías producidas. El intercambio o
comercio que se realiza por medio del dinero y que constituye una
economía monetaria. La existencia de dos clases sociales
fundamentales y antagónicas: los capitalistas que son los dueños
de los medios de producción, y los obreros asalariados que tienen
que vender su fuerza de trabajo para poder subsistir. La
fuerza de trabajo, por lo tanto, es una mercancía que se compra y
se vende. Se continúa la explotación del hombre por el
hombre, que adquiere la forma de plusvalía. La plusvalía es el
producto excedente que generan los obreros asalaria-dos y del cual
se apropian los capitalistas por ser los dueños de los medios de
producción. La producción como excedente económico se
reparte entre los capitalistas bajo la forma de ganancias, intereses,
renta y dividendos. El motor del sistema capitalista es el
capital, constituido por el capital constante; es decir, los medios
de producción, como son edificios, instalaciones, maquinaria, etcétera;
y por capital variable, que es la fuerza de traba-jo. En
este sistema los capitalistas deciden qué, cómo y cuánto
producir, lo que provoca anarquía en la producción y en las
inversiones y, en consecuencia, crisis. Los capitalistas invierten
sus capitales con la finalidad de obtener ganancias. El propio
funcionamiento del sistema genera inflación y desempleo. Las
unidades económicas —empresas con miles de obreros— en las que se
realiza la producción o comercialización
de las mercancías son cada vez más gran-des (aquí la producción
adquiere su carácter social), aunque la apropiación de las
ganancias sigue siendo privada, por quedar en manos de los
poseedores del capital, lo cual constituye la principal contradicción
del sistema capitalista. A pesar de que en México se manifiestan
las características generales del capitalismo, posee ciertos rasgos
específicos que lo diferencian del de otros países. sin embargo,
no deja de formar parte del sistema capitalista mundial; ... Se ha
caracterizado a nuestro país como subdesarrollado; sin embargo, los
rasgos sobresalientes de nuestra estructura económica son la
dependencia y el atraso, por lo cual preferimos hablar de México
como país capitalista dependiente y atrasado. México: País
Capitalista Dependiente y Atrasado Ya se explicó por qué es
capitalista; ahora se analizará que es dependiente y atrasado. Para
ello es preciso definir ambos conceptos y señalar las
manifestaciones de ambos fenómenos. La dependencia es una “relación
de subordinación de una nación formal-mente independiente respecto
a otro u otros países. La dependencia se manifiesta en todos los
planos de la vida económico—social, por lo cual se llama también
dependencia estructural. Los principales rasgos en que se manifiesta
la dependencia estructural son: Penetración creciente de
inversiones extranjeras directas por medio de las empresas
transnacionales. Incremento del endeudamiento externo en
condiciones cada vez más desfavorables para la nación. La
mayor parte del comercio exterior es de productos no elaborados
(materias primas) que deben ser vendidos a bajos precios, en tanto
que a otros países se compran productos con mayor grado de
elaboración, por los cuales deben pagarse mayores precios; es de-cir,
el comercio exterior es desigual y desfavorable para la nación.
El aparato productivo del país depende en buena medida
del suministro de tecnología extrajera, la cual adqurimos en
condiciones desfavorables. Se firman convenios con
organismos internacionales como el FMI, el GATT y otros, los cuales
a veces resultan desventajosos; además de algunos tratados como el
TLC (Tratado de Libre Comercio). Las costumbres, modas y hábitos
de consumo del extranjero se imponen rápidamente, con lo
cual vamos perdiendo nuestra identidad nacional. Por otra parte el
atraso es un concepto relativo y comparativo que explica la marcha
lenta de la economía, la disminución o marcha atrás del proceso
de desarrollo económico y social. El atraso se manifiesta en todos
los aspectos de la vida económica y social del país:
Mayor concentración del ingreso en las pequeñas capas de la
sociedad. Bajo ingreso per cápita de la mayoría de los
habitantes. Bajo nivel cultural y elevado índice de
analfabetismo. Carencia o malas condiciones de vivienda.
Elevado índice de desnutrición y problemas de ali-mentación
muy graves. Incidencia de enfermedades infecciosas y graves
problemas de salud superados en otras naciones. Alto nivel
de desempleo y subempleo. Baja participación política de
la población e indiferencia ante la problemática social.
Atraso tecnológico e industrial que nos convierte en compradores de
bienes de capital y de procesos tecnológicos. ....
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