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Fuente: Leusis Net La ciudad de las mujeres
en la red
http://www.e-leusis.net
Lois Weber, una mujer con fuertes
creencias y fiel a sus ideales. Dedicó su vida a retratar el realismo
social. No quería que se la vinculara ni al sufragismo ni a ningún otro
grupo de interés, pero la mayoría de sus películas se centraban en los
problemas sociales que les tocaba enfrentar a las mujeres. Una de las
directoras más polémicas de la historia del cine
Lois Weber fue una directora de cine mudo única. Fue
también una de las primeras y sin duda la directora más importante del
cine mudo. Hoy en día, algunos críticos e historiadores afirman que ella
incluso mejor que la gran mayoría de sus colegas hombres directores de
cine mudo americano.
Weber fue una mujer completamente comprometida con el cine y con sus
creencias en una sociedad en la que el compromiso era un concepto poco
común. No tuvo ningún reparo en tratar en sus películas temáticas en
las que ella realmente creía como por ejemplo el cristianismo, el control
de natalidad, el aborto o la prostitución (“Where are my Children”).
“Hypocrites” (Hipócritas) es un film sobre la hipocresía y la
corrupción de los grandes negocios, de los políticos y de la religión.
En la primera década del siglo XX, Lois Weber fue contratada por la
Universal. Ella tenía total libertad para tratar las temáticas que
quisiera pero se chocó con un delicado problema: la censura. Los títulos
de sus películas y sus contenidos tuvieron que ser cambiados
frecuentemente y la crítica no cesaba de atacarla. Estos ataques de la
censura y las fuertes criítas de la prensa lo que consiguieron fue
aumentaran como la espuma sus ingresos de taquilla. Lois Weber se
convirtió en la directora mejor pagada de Universal en 1918, contratarla
costaba 5.000 Dólares por semana.
Su film “Where are my Children” (Dónde están mis hijos?) Condenaba
el aborto pero se mostrataba a favor del control de natalidad. La prensa
la condenó duramente por ello consiguiendo que “Where are my Children”
recaudara tres millones de dólares. Así que una vez comprobado el éxito
de sus temas controvertido, realizó películas como “The Hand that
Rocks the Cradle” 1917 (La Mano que Mece la Cuna) que era un tributo a
Margaret Sanger, la fundadora del Movimiento a favor del Control de
Natalidad en América.
A mediados de los años 20, las películas de Lois Weber comenzaron a
fracasar en las taquillas. Eran los felices años 20 en los Estados Unidos
y el público estaba cansado de ser indoctrinado a través de la pantalla;
preferían el entretenimiento en esencia pura a los temas delicados y
difíciles de realismo social en los que Weber siempre había trabajado. A
pesar de eso, posteriormente se le ha reconocido el importante valor de
algunas de sus películas tales como: “Too Wise Wives” (“Esposas
Demasiado Inteligentes”) o “The Blot” (“La Mancha”) que fueron
dos de sus mejores obras. En “Too Wise Wives” ella desarrolla una
historia simple entre dos parejas casadas, no ocurre muchas cosas pero sus
caracterizaciones y su atención a los detalles son comparables a trabajos
de Ingmar Bergman o Robert Altman. En “The Blot” se centra sobre las
tensiones entre las clases sociales y a pesar de contar con una
interpretación muy floja de sus protagonistas, la película captura
perfectamente al espectador representado a una familia pobre pero
orgullosa que preferiría morir de hambre antes que aceptar caridad. El
final de esta película concluye con una sensación enigmática y de
incertidumbre tanto sobre el futuro de los protagonistas como sobre el
futuro del propio espectador.
Casi hasta el final de su carrera, Lois Weber había trabajado siempre con
su marido al que se le había reconocido a menudo como su director
asociado o como su consejero de dirección. Cuando se divorció de su
marido, alcohólico, la carrera de Lois terminó por romperse en pedazos
sin hacer nada más comparable a lo que había hecho durante las dos
primeras décadas del siglo XX.
Los últimos años de su vida trabajó para Universal como script doctor y
murió en la ruina total completamente ignorada por la industria que ella
contribuyó a crear.
La vida y la carrera de Lois Weber es, en muchos aspectos, tan enigmática
como lo es el final de su película “The Blot."
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