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Enoff -
0904 - El cine no intenta copiar la realidad,
mas bien busca interpretarla, para lo cual requiere crear su propio
lenguaje. Un Lenguaje Cinematográfico.
En el comienzo...
Lo que los Hermanos Lumiere inventaron en
1987 fue el cinematógrafo, aparato que hasta el día de hoy, a pesar de
los avances tecnológicos, mantiene el mismo principio. Éste aparato solo
cumplía la función de registrar la realidad, aun no había
interpretación. La cámara y el proyector eran el mismo, mantenían el
mismo eje. Ambos eran objetivos ante el mundo que una registraba y que
el otro proyectaba. Pero uno de estos aparatos iba a cambiar la historia
de la humanidad para siempre.
El cine, como lenguaje, tenia que
madurar. Era necesario superar el mecanismo imitativo y transformarlo en
un código interpretativo. Había que separar la cámara del proyector,
había que romper el eje que los unía.
Las artes representan vida, representan la realidad. El cinematógrafo es
el medio expresivo que mejor capta esa realidad. Nuestra realidad. Es el
Santo Tomas Apóstol quien exclama: hay que ver para creer. A través del
cine creemos en nuestra realidad porque la vemos.
Pero el cine va mas allá. El cine es mágico. Es mágico porque al crear
la ilusión de movimiento a través del cinematógrafo hace relación a la
vida. Una nueva forma de ver la vida, de vernos a nosotros mismos.
¿Realidad mágica?
Antes del cine, la magia cedía su lugar a
la ciencia. La ciencia desmentía, era el porqué y el cómo de la realidad
humana. Fue Georges Melies quien transformó el aparto científico de un
pasivo captador de imágenes a un instrumento mágico. Ahora era la
ciencia quien creaba magia. La historia de la humanidad había tomado un
giro inesperado y algo absurdo. La ciencia estaba al servicio del arte.
Para fortuna nuestra, la cámara sufre un
desperfecto en plena filmación, para después continuar funcionando.
Obviamente, nadie se percata de lo ocurrido. Mas tarde, al proyectar en
la pantalla el material filmado, los espectadores son desconcertados al
ver como un tranvía que iba pasando, súbitamente se transforma en un
carro fúnebre. El espacio pasa a ser uno de los pilares fundamentales de
lo que hoy llamamos el montaje cinematográfico.
Por otro lado, uno de los cortos de los Hermanos Lumiere muestra el
desplome de una muralla y acto seguido su reposición al lugar original.
Proyección al revés, el mundo al revés, la burla del pensamiento
científico a través de un aparato científico: gran éxito para la
humanidad. El tiempo es el otro pilar fundamental del montaje
cinematográfico.
Es así como el espacio y el tiempo crean el montaje. Y es a través del
montaje que el cine comienza a hablar. Nace el Lenguaje Cinematográfico.
Estamos vivos si nos movemos, y el cómo lo hacemos es el lenguaje.
Éxito internacional
Ya en 1886 fue exhibido el cinematógrafo
en Valparaíso. A solo un año del invento las películas ya habían sido
exhibidas en los cinco continentes. Si se piensa en la lentitud de los
barcos de entonces, resulta asombroso éste éxito tan instantáneo.
La universalidad tiene una explicación
concreta por éste éxito inmediato: el nuevo invento era mudo, y eso lo
liberaba de las inevitables traducciones que las diversas culturas han
requerido para entenderse entre sí. El cine nacía inocentemente de la
maldición de Babel.
Desde 1895 hasta 1927 se desarrolla el
período mudo del cine. En sólo tres décadas el nuevo lenguaje alcanzó su
plena madurez, lo que le permitió crecer hasta que los niveles
industriales justifiquen su importancia y alcanzar profundidades
artísticas que nunca sospecharon los Hermanos Lumiere. Ambos vivirán lo
suficiente como para ver al mundo transformado por su invento. Auguste,
el mayor, falleció en 1954 y Louis, según lo que se dice, el verdadero
inventor, en 1948. Ambos lograron ver el fenómeno que creo su invento.
Un invento que cambió la historia y el futuro de la humanidad.
Nuestro cine, lengua universal.
Gracias a su propio lenguaje, el cine
tiene una infinidad de formas para expresar el comportamiento humano, o
mejor dicho, de interpretarlas. Al mismo tiempo, éste lenguaje es
hablado y comprendido en todo el mundo. Es un lenguaje que sobrepasa
todas las fronteras al no tiene dueño. El cine pertenece a la humanidad,
el lenguaje cinematográfico una lengua universal.
El cine, al pertenecer a la humanidad
cumple una función social. ¿Por qué? Primero para crear conciencia de
que pertenecemos a una época de colectivización y solidaridad cultural
como nunca antes en la humanidad. Y segundo porque el cine es de verdad,
aunque sea de ficción. Todo lo importante a nivel planetario ocurrido
desde hace mas de un siglo ha sido filmado. Segundo, el cine refleja por
sobre todo al espíritu humano y a toda la humanidad. Nuestra historia ha
sido contada oralmente, después a través del lenguaje escrito, y ahora a
través del lenguaje audiovisual. En el futuro, el pasado será aquel que
ha sido filmado. Los otros acontecimientos dejaran de existir. ¿Es el
cineasta el encargado de contar la historia de la humanidad? Tercero, la
importancia social del cine adquiere otro valor: el cine es la
alimentación de nuestro imaginario, individual y colectivo. El cine no
sólo es nuestro pasado, sino también será nuestro futuro. El cine nos
permite soñar, el cine nos hace creer, el cine nos hace vivir.
Instrumento de manipulación.
Ya que el cine apela directamente a las
emociones, es fácil que se vuelva un instrumento de propagación
ideológica. La experiencia de ver una película es mucho más densa y
compleja que el de la popular diversión con que el fenómeno tiende a
disfrazarse. Y es que entre las imágenes y los sonidos se guardan casi
todos los tesoros del acervo espiritual humano.
Todo lenguaje busca expresar una cierta
visión de la realidad, que dicha expresión se parezca mas o menos a la
realidad de la cual se nutre es relativamente secundaria con respecto a
sus más profundos objetivos. El cine es un lenguaje. El cine no copia,
refleja. El cine simboliza. En lo anterior hemos establecido una
diferencia cualitativa y funcional entre lo que seria la lengua, un
mecanismo comunicacional, y el lenguaje, la forma en que dicho mecanismo
se utiliza.
Muchas veces, en el arte, es más
relevante el cómo que el qué. Incluso el tema da lo mismo, sirve solo de
pretexto. Lo fundamental es la forma que adquiere el tema para afectar
nuestra sensibilidad e imaginación. Para eso es importante que todo
lenguaje debe saber utilizar las dimensiones en que nuestro pensamiento
y percepción del mundo se expresan: el espacio y el tiempo.
La división de éstas dimensiones, tiempo
y espacio, es puramente una abstracción intelectual, ya que en la
experiencia real no podemos concebir el espacio sino a través del tiempo
y viceversa. Las leyes de perspectiva también son influenciadas por el
espacio y el tiempo.
Perspectiva.
Estas leyes nos enseñan que a mayor
distancia menor es el tamaño del objeto, y viceversa. Obvio, ¿no cierto?
Esto en el cine tiene una importancia central, la cámara salta en el
espacio, se acerca y se aleja de los objetos, los hace salir del
encuadre o los deja fuera del foco de mayor nitidez. Estas diferentes
distancias constituyen la escala de planos, la que podría resumirse en
unos pocos, pero amplios grupos, los que están en directa relación con
los diferentes niveles de percepción del espacio.
1. Dios, el mundo, la naturaleza:
corresponde a los planos muy generales, donde el hombre es apenas una
silueta, un anónimo sujeto.
2. El hombre, lo social: cuando el anónimo sujeto pasa a ser un
individuo reconocible.
3. El rostro, las emociones, el alma: el cuerpo humano se ve
fragmentado. El movimiento es cada vez mas interior y el cine nos da una
experiencia inédita de las oscilaciones del alma humana. Por aquí se
asoma toda la intensidad del arte cinematográfico.
4. Los niveles de cámara se suelen utilizar para adjetivaciones más
directas. La perspectiva es forzada, el espectador obligado.
5. Cada imagen dura en pantalla un tiempo determinado. La suma de estos
tiempos crea una percepción, una sensación. En el cine el hombre
controla el tiempo; controla el pasado, el presente y el futuro;
controla su destino. En el cine, el hombre es Dios.
6. A través de los ángulos recorremos el espacio. Como se muestra el
recorrido es una percepción. Un recorrido rápido o lento, fluido o
saltado influye la percepción lo que influye en el espacio.
7. El corte cinematográfico guarda mucho del misterio del cine. Cada
corte es una síntesis temporal y también espacial. Cada corte es una
expresión del lenguaje, cierra una toma o inicia otra. A veces el corte
dice mas que la toma.
Es así como los fragmentos componen la
obra, son su esencia. Todo está cuidadosamente analizado, premeditado, y
manipulado. Los fragmentos por si solos no hablan, no provocan, tienen
que ser unidos. Del todo nacen las emociones.
El fotograma es el equivalente a una
palabra de un lenguaje, y que, al juntar varias palabras, se crea una
frase, lo cual es meta significado. La frase cinematográfica está
compuesta por varias tomas diferentes. - Vsevolod Pudovkin (1893 -
1953), teórico y profesor de cine.
El cine soviético.
En 1919, Lenin, fundador de la Unión
Soviética, nacionaliza la industria cinematográfica del país, la que
pasa a tener un rol propagandista con estricto control estatal y
racionamiento de los bienes. Ese mismo año se funde la primera escuela
estatal en el mundo para enseñar el nuevo arte, dirigida por Vladimir
Gardin. Al poco tiempo se abre la segunda escuela, dirigida por Lev
Kulechov, el primer teórico de la historia del cine, que enseñaba a sus
alumnos el montaje como un medio radicalmente nuevo de construir la
narración cinematográfica desde sus componentes básicos (los planos) en
un enfoque similar al del movimiento artístico constructivista. Entre
los alumnos de Kulechov estaban los futuros maestros del cine soviético,
Vsevolod Pudovkin y Sergie Einsenstein.
El cine soviético era la vanguardia y
evolucionó rápidamente después de 1924. Eisenstein,
Pudovkin, y Alexandr Dovzhenko utilizaron el montaje para crear una
nueva dinámica visual, un nuevo lenguaje, en películas también de
contenido revolucionario. El montaje fílmico demuestra su verdadero
poder. El cine, aunque mudo, ruge por primera vez.
A rasgos generales, se pueden
identificar cuatro tipos de montajes fílmicos:
1. Montaje Intelectual: Tomas opuestas
son yuxtapuestas para enfatizar su diferencia. Las tomas, como
conclusión, están en colisión una con la otra. La lectura y posterior
conclusión que hace el lector de este tipo de montaje requiere de su
participación activa para sustraerle un significado al filme en
cuestión. Es la teoría de montaje creado por Eisenstein (A + B = C).
2. Montaje Constructivo: Se usan planos individuales y fragmentados que
conforman el todo. Son planos que no están en conflicto uno con el otro.
El espectador debe reconstruir el todo a través de los planos, el
significado es la suma del todo. Es la teoría de montaje creado por Pudovkin (A + B = AB).
3. Montaje Hollywood: Se utiliza para mostrar una rápida sucesión de
eventos sobre un largo periodo de tiempo. Las diferentes tomas están
elaboradas para crear una sensación de fluidez y de continuidad. No
busca romper, sino más bien seducir.
4. Montaje Rápido: A través del montaje se busca crear suspenso o
tensión. La duración del plano, y la variación del encuadre, juegan
roles importantes en este tipo de montaje.
El montaje fílmico debe siempre estar en
función de la historia. Si el cine tuviera un principio por la cual
tuviera que regirse, seria la anteriormente mencionada. Todos los
recursos del lenguaje cinematográfico van en función de la historia que
se va a contar. La historia es la obra, el lenguaje las herramientas,
los planos el abecedario.
Conclusión.
A través del montaje el cine logra crear
sensaciones verídicas. Cada vez que uno ríe, tiene miedo, o tristeza,
estamos siendo seducidos por un arte complejo y mágico. Gracias al
montaje, el cine logra hablar de lo humano a través de lo humano. Es ahí
donde yace el verdadero encanto del cine, vernos a nosotros mismos. No
son sólo acontecimientos históricos los que son filmados, el cine
también registra la esencia humana. Es verdad que el cine es sólo una
interpretación de la realidad, una interpretación de nuestra esencia,
pero recordemos que esa interpretación la hacemos nosotros mismos, el
cine es sólo el lenguaje que utilizamos. Al ver cine, nos reímos de
nosotros mismos.
Al mismo tiempo, el cine es una
herramienta poderosa, es una arma propagandista, y el publico, una
marioneta. Al estar sentado en una sala de cine, el ser humano
voluntariamente abre su mente, voluntariamente se expone,
voluntariamente acepta. Decir que el cine es solo un espectáculo es
negar la existencia de un lenguaje, un lenguaje desarrollado
exclusivamente para controlar nuestras emociones. El ser humano es un
ser emocional y el cine, a través del habla, logra manipularnos. Sentado
en la sala de cine, el creador ésta a merced de su propia creación
Patricio E. Puga
Licenciado en
Comunicación Audiovisual, guionista de cortometrajes y largometrajes
Productor de spots publicitarios y asistente de dirección de vídeo clips
Diplomado en Escritura Audiovisual con Mención en Dramaturgia,
Pontificia Universidad Católica de Chile