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Basado en una nota del sitio B-Monster
El
villano cinematográfico nació probablemente con el comienzo del
cine,
con aquel joven pisaba la manguera del regador, y este terminaba empapándose
cuando el pie del muchacho era retirado abruptamente. El espectador de la
época probablemente sintió una indefinida simpatía por este pequeño
esbozo de villano: era el mal desembarcando en el nuevo medio, a través
de una travesura infantil, innecesaria, dañina y muy satisfactoria. Con
el progreso del cine fuimos notando la aparición de villanos pérfidos,
exagerados, seres abominables cuyo afán por el mal los convertía en estúpidos,
gente que quiso conquistar el mundo, algún planeta, dominar a su prójimo.
Los actores que interpretaron villanos, en las limitaciones de su arte,
han tratado de revivir esa primigenia sensación en el público: inspirar
una suerte de simpatía dentro del lado oscuro del espectador. Y en la
larga lista hemos visto villanos que inspiraron patetismo y también
respeto y hasta simpatía.
A la larga estos actores, habiéndose especializado tanto en su arte,
quedaron encasillados en sus personajes. Por ejemplo, Bela Lugosi, intérprete
casi permanentemente de villanos. Otros llegaron a un punto álgido y se
convirtieron en buenos, por ejemplo, Lee Marvin, que se especializó en
villanos podridos hasta su "conversión" hacia 1960. Otros,
hartos de ser "buenitos", se pasaron al lado oscuro, caso Gary
Cooper, en cuya última película fue malísimo.
A través del sitio B-Monster se realizó una encuesta y varias
personalidades tuvieron que elegir a sus villanos preferidos. Veamos los
resultados y reseñemos los perfiles de esta exquisita galería de
villanos cinematográficos:
Tom Weaver (escritor de revistas como Fangoria, Starlog, Mutants,
Monsters y otras) sin dudarlo votó a:
Lionel
Atwill: A pesar que Lionel Alfred William Atwill es más recordado
como el Inspector Krogh (aquel personaje de SON OF FRANKENSTEIN de 1939
que tenía un brazo ortopédico), se destacó interpretando una gran
cantidad de villanos: científicos locos, alemanes, oficiales
autoritarios, etc. Su mejor época fue entre 1932 y 1933, cuando interpretó
seguidamente los siguientes filmes: Dr. X (1932), THE MYSTERY OF THE WAX
MUSEUM (El Misterio del Museo de Cera-1933) y MURDERS IN THE ZOO (1933),
todas para la Warner.
Basil Rathbone: Otro actor relacionado con su más notorio
personaje, Sherlock Holmes (que interpretó no solo en cine, sino también
en teatro, TV y radio), Rathbone se especializó en un tipo de villano muy
común durante los años '30: el villano fino. En 1935 debutó en el cine
norteamericano, en el filme DAVID COPPERFIELD. A partir de ahí siguió
una larga nómina de personajes, usualmente villanos: el Capitán Laffite
en CAPTAIN BLOOD (El Capitán Blood-1935), Poncio Pilatos en THE LAST DAYS
OF POMPEII (Los Últimos Días de Pompeya-1935), Sir Guy de Gisbourne en
THE ADVENTURES OF ROBIN HOOD (Las Aventuras de Robin Hood), el Rey Ricardo
III en TOWER OF LONDON (La Torre de Londres-1939...
John
Carradine: Es difícil decir algo de Richmond Reed Carradine, sin
nombrar el término "extremo". Fue un maravilloso actor de carácter
(John Ford le dio sin duda sus mejores papeles), pero también participó
en las peores películas de la historia. Justamente en THE GRAPES OF WRATH
(Las Viñas de la Ira-1940) fue en donde cumplió su rol de villano más
memorable. En cambio, en los cientos de filmes clase B que interpretó a
lo largo de sus casi 60 años de carrera, hizo de Drácula, del Dr.
Frankenstein, de infinidad de científicos locos, sacerdotes demoníacos,
hombres lobo, adorador satánico... John Carradine puede no ser el más
malévolo villano, pero de seguro es quien más experiencia como tal tuvo.
Bela Lugosi: Bela... nuestro querido Bela. Odiado y amado. El
gran Drácula sonoro, el caballero exótico, el monstruo más importante
de la Universal, junto a Karloff. Curiosamente no tuvo una carrera muy
larga en el cine norteamericano. Entre 1930 y 1948 filmó sus películas más
memorables. Durante los años '50 fue una parodia de sí mismo. Al igual
que Carradine, interpretó casi todos los monstruos: Drácula, el Monstruo
de Frankenstein y un Hombre Lobo. Fue científico loco en infinidad de películas
baratas de la Monogram, PRC y otras. Trabajó junto a Ed Wood...
Peter
Lorre: Si hoy en día hiciéramos un concurso para distinguir al actor
más pintoresco, Peter Lorre sería uno de los finalistas. Entre su
inicial pederasta de M (1930) y sus últimas apariciones en películas de
Roger Corman, Lorre se adaptó en una gran categoría de villanos
multidimensionales: fue un asesino marcado en THE MAN WHO KNOW TOO MUCH
(El Hombre que Sabía Demasiado-1934) de Alfred Hitchcock, fue el Dr.
Gogol en la versión sonora de MAD LOVE (Las Manos de Orlac-1935) de Karl
Freund y Raskolnikov en la versión hollywoodense de CRIME AND PUNISHMENT
(Crimen y Castigo-1935). Asimismo, su aspecto extraño y voz inigualable,
le dio pie a ser detective oriental (en la serie sobre Mr. Moto), villano
cobarde en THE MALTESE FALCON (El Halcón Maltés-1941) e intrigante de
dudoso origen en CASABLANCA (1942). Su familiaridad con Sydney Greenstreet
nos otorgó una antológica serie de películas, además de las dos últimas,
BACKGROUND TO DANGER (Expreso Bagdad Estambul-1943) y THE MASK OF
DIMITRIOS (La Máscara de Dimitrios-1944).
En tanto Bill Warren (escritor y contribuyente de la Guía de Video
Maltin) advirtió antes de preferir a los siguientes nombres que
"pregúntenme mañana y les daré una nómina diferente":
Humphrey Bogart: ¿Qué sería del cine sin Humphrey Bogart? Su
estampa de detective cínico que se popularizó durante los años '40
oscureció al camino de villano que se había labrado en los '30, y al que
regresó luego en contadas ocasiones. Aparte del rol de Duke Mantee en THE
PETRIFIED FOREST (El Bosque Petrificado-1936), Bogart se destacó en una
gran cantidad de filmes de Gangsters, género muy popularizado por la
Warner, aunque abarcado por casi todos los estudios. Incluso tomó el rol
del Dr. Xavier en THE RETURN OF DR. X (remake del film de Lionel Atwill
anteriormente nombrado).
James Mason: Otro villano de antología, muy tapado por la gran
cantidad de papeles que hizo, fue James Mason, quien entre 1944 y 1947 fue
el actor más popular del Reino Unido, a base de sus papeles de malo
(malos en serio), diríamos "artesanos del mal", de esos que
gozaban humillando heroínas. Con el pasar de los años, sin embargo, tomó
roles bondadosos, aunque de vez en cuando siguió haciendo mal al prójimo.
Christopher
Lee: De ser un secundón durante diez años, pasó a la fama
encarnando al Conde Drácula en el remake de la Hammer HORROR OF DRACULA
(Drácula-1958). Anteriormente había encarnado al monstruo en THE CURSE
OF FRANKENSTEIN (La Maldición de Frankenstein-1957). Ambos papeles le
sirvieron para lanzarse como nuevo rey del Terror, no solo encarnando los
papeles que en los años '30 popularizó Boris Karloff, como THE MUMMY (La
Momia-1959) o THE FACE OF FU MANCHU (1965), sino interpretando una amplísima
galería de villanos, desde científicos a cultores satánicos
(especialmente este rubro). Hoy en día Lee es una leyenda viviente y goza
del raro privilegio de honrar cada película que tiene el mérito de
incluirlo en sus repartos.
Alan Rickman: Este actor saltó a la fama durante los '80 con el
filme HARD TO DIE (Duro de Matar-1988), y ha hecho, cuán émulo de Basil
Rathbone, una notable galería de personajes malvados. Sus
interpretaciones de villano implacable le han creado un ferviente grupo de
seguidores.
Fred Olen Ray, director de Dinosaur Island, Attack of the 60 ft.
Centerfold, Alien Dead e infinidad de filmes clase B) sugirió los
siguientes nombres (dejando en claro que "trabajé con todos
ellos"):
William
Smith: Veterano de una gran cantidad de series (LAREDO) y películas
de acción, comenzó su carrera como fisiculturista, para luego dedicarse
a cumplir papeles de extra y luego secundón en películas. Filmes del género
western, de acción, de aventuras, de ciencia ficción, varios de terror,
policiales y por sobre todo, de suspenso pueden contarse en su haber.
Smith es uno de esos actores cuyo nombre es ignorado pero su rostro es
inmediatamente reconocido como "el del malo aborrecible de mil películas".
Si no me cree, eche una ojeada a su retrato, y dígame si automáticamente
ya no lo está odiando.
Sid Haig: Comenzó su carrera en los años '60 y actuó en
filmes clase B de todos los géneros. Participó de la fiebre
blaxpoitation de los '70, y tuvo papeles en filmes hoy clásicos, como
EMPEROR OF THE NORTH (El Emperador del Norte-1973), THX 1138 (1971) de
George Lucas y en COFFY (1973), un filme paradigmático en la carrera de
la exhuberante actriz de color Pam Grier (que volvería a estar de moda en
los '90).
Leo Gordon: ¿Cuántas veces vimos el rostro de Leo Gordon sin
siquiera reconocerlo? En el cine desde los años '50, Gordon interpretó
westerns, filmes de acción y aventuras y trabajó al lado de verdaderas
estrellas de Hollywood, como Robert Taylor, Stewart Granger, James Stewart,
John Wayne y demás. Pero también supo destacarse en filmes clase B de
Roger Corman, quien le dio la oportunidad de convertirse en guionista (THE
WASP WOMAN y THE TERROR con Boris Karloff fueron escritas por él). Como
villano fue implacable, vengativo, totalmente aborrecible.
Lee Van Cleef: Sin duda el peor de todos, el hombre de la mirada
de acero, Lee Van Cleef, apareció sin decir una palabra como uno de los
tres pistoleros que amenazaban a Gary Cooper en HIGH NOON (A la Hora Señalada-1953)
y poco a poco fue haciéndose una cara conocida merced a papeles
secundarios en filmes del oeste y policial. También apareció en filmes
fantásticos como THE BEAST FROM 20,000 FATHOMS (La Bestia de Tiempos
Remotos-1953) y IT CONQUERED THE WORLD (1955). Pero el camino de Van Cleef
estaba en el oeste. Con cada película sus rasgos angulares y su mirada se
hacían más implacables. Cuando John Ford lo hizo trabajar en THE MAN WHO
SHOT LIBERTY VALANCE (Un Tiro en la Noche-1962) era uno de los malos más
solicitados. Tal fue su experiencia que Sergio Leone le abrió las puertas
para dos de sus épicas spaghettis: PER QUALCHE DOLLARO IN PIU (Por un Puñado
de Dólares-1966) y IL BUONO IL BRUTTI IL CATTIVO (El Bueno, el Malo y el
Feo-1966). Durante el resto de los '60 y '70 pasó de ser un implacable
pistolero de westerns a ser implacable pistolero de spaghettis. Pero esto
no fue todo. Por alguna razón abandonó la libertad de las planicies y se
pasó al género de las artes marciales, a través de una serie llamada
Maestro Ninja y al de acción con numerosas películas clase B.
Mike Mazurki: En realidad Mikhail Mazurwski, nativo de Ucrania,
llegó a los Estados Unidos a los seis años. Apareció en las películas
durante los años '30 y poco a poco su presencia masiva y aspecto
amenazador le hicieron ser encasillado en roles de villano natural. A
diferencia de varios de los anteriores, Mazurki tuvo más salida en el
cine policial que otra cosa.
Charles
Kilgore (editor de Ecco magazine) prefirió a los siguientes nombres:
Philip Ahn: Uno de los más populares villanos orientales de
Hollywood. Tuvo papeles importantes en BACK TO BATAAN (Regreso a Bataan-1945)
filme bélico con John Wayne, SHOCK CORRIDOR (Corredor Sin Retorno-1963)
de Sam Fuller, en CONFESSIONS OF AN OPIUM EATER (1962) con Vincent Price,
y en la serie KUNG FU, el western pacifista de los '70.
Audrey Campbell: Una actriz no muy conocida, que trabajó en
tres películas sexploitation de los años '60, Audrey Campbell se
convirtió en el arquetipo del cuero y el encaje, con su personificación
de la dominadora Madame Olga. Ella desarrolló su caracterización más
allá de la pantalla.
Martin
Kosleck: Uno de los mejores nazis de la pantalla, ese mismo que se hacía
odiar al minuto cero de aparecer en la pantalla. El nazi de más alto
rango que llegó a interpretar fue al ministro de propaganda Joseph
Goebbels (en cinco oportunidades), aunque en otras ocasiones se extralimitó
en maldad en otros roles alemanes, de acuerdo siempre a la filosofía
hollywoodense del momento. También se destacó como el pérfido Ragheb,
asistente del sumo sacerdote del filme THE MUMMY'S CURSE (La Maldición de
la Momia-1944), el último filme serio sobre la momia Kharis hecho por la
Universal.
Henry Silva: Villano antológico de esos que no se olvida, en
parte gracias al rostro y a esa mirada, que guarda tras si un legado de
generaciones de odio racial y de dominación del más débil. Silva, de
padres portorricenses, tuvo su época dorada a principios de los '60 con
filmes policiales como JOHNNY COOL (1962) de William Asher y,
principalmente, THE MANCHURIAN CANDIDATE (El Embajador del Miedo-1962).
Además del primero, también protagonizó THE RETURN OF MR. MOTO (1965),
en la que encarnó al sabueso oriental. A lo largo de su carrera Silva se
especializó en el villano; los hizo de todos los tipos y sabores:
mafiosos italianos, gángsters fríos, pistoleros, latinos, indios,
militares, hasta extraterrestres.
Erich
Von Stroheim: Comenzó su carrera en el cine mudo y pronto, tanto por
su aspecto como apellido, se caracterizó como villano alemán. Su famosa
escena en la que ganó el infierno de los villanos fue en HEARTS OF THE
WORLD (1918) de Griffith, en la que arrojaba por la ventana al bebé de
una mujer. Con el tiempo se le pasó el mal humor y se dedicó a ser
director. Pero ahí pasó de ser villano de la pantalla a ser villano detrás
de la pantalla. No se llevaba muy bien con los actores, ya que era muy
estricto y puntilloso. Tuvo su papel de científico loco en THE CRIME OF
DR. CRESPI y de ventrílocuo demente en THE GREAT GABBO (1928).
En tanto Bryan Senn, escritor de Golden Horrors: An Illustrated
Critical Filmography of Terror Cinema; Fantastic Cinema Subject Guide;
Drums of Terror: Voodoo in the Cinema, se volcó al cine clásico:
Vincent Price: No habíamos hablado antes de Vincent Price y no
podía quedar sin citar en toda antología de villanos que se precie. Su
talento comenzó a mostrarse en el cine a partir de 1938 y se especializó
de inmediato en roles históricos. Pero poco a poco fue encontrando que el
camino del mal era lo suyo. Digamos que hasta 1953 era un actor sólido,
notable y atractivo en el Hollywood de la época. Pero un bigotito y su
papel de escultor demente en HOUSE OF WAX (Museo de Cera-1953) lo
convencieron de que el mal era mucho más atractivo que quedarse siempre
con la chica y sobrevivir al final de la película. El cambio no fue
instantáneo. En 1957 interpretó a Mr. Scratch, el emisario del Diablo en
STORY OF MANKIND (La Historia de la Humanidad). Al año siguiente THE FLY
(La Mosca-1958), un clásico del cine fantástico. Su siguiente película
le hizo recibir el diploma especial de villano cinematográfico: HOUSE OF
HAUNTED HILL (La Casa en la Colina Embrujada-1958). A principios de los
'60 era el nuevo rey del Terror THE TINGLER (El Aguijón de la
Muerte-1959) fue uno de sus hitos. Pero aún faltaba más. El rey del
terror literario, Edgar Allan Poe, necesitaba un vocero en el nuevo medio:
y fue Vincent quien encarnó a Roderick Usher, a Fortunato, a Valdemar, al
Príncipe Próspero... incluso a Charles Dexter Ward, personaje de
Lovecraft y a Rapaccini, ente de Hawthorne. Pero también fue cazador de
brujas, el Dr. Phibes, el Dr. Decesus... su galería es inagotable y él
mismo se divirtió más que nadie con sus criaturas.
George
Zucco: Zucco representó un escalafón superior en la categoría de
villano. Antes hablamos de villanos que de tan malos, se convertían en
tontos. Zucco fue todo lo contrario: el genio más exacerbado, la
inteligencia más perfeccionada, el accionar mental más prolijo, pero
puesto al servicio del mal. Sus villanos no fueron simples gángsters o
hampones llevados por las pasiones. Él se especializó en Villanos (así
con mayúscula). Veamos sino su Prof. Moriarty en ADVENTURES OF SHERLOCK
HOLMES (Las Aventuras de Sherlock Holmes-1939) o su Andoheb en THE MUMMY'S
HAND (La Mano de la Momia-1940), sí señor, Zucco era un señor villano,
un "archi-villano".
Robert Clarke, un actor entre cuyos créditos pueden hallarse filmes
como The Man From Planet X; The Hideous Sun Demon; The Body Snatcher y
Beyond the Time Barrier, se volcó más a los consagrados de siempre:
Boris
Karloff: No vamos a repetir que Boris Karloff alcanzó la fama como
monstruo. Echemos en cambio una breve ojeada a su galería de villanos.
Como científico tuvo siempre una pizca de cordura que otros no guardaron.
Sus personajes para la Columbia y para Universal a fines de los '30 lo
ejemplifican: el Dr. Savaard de THE MAN THEY NOT COULD HANG (1939), el Dr.
Adrian de THE APE (1940), el Dr. Sovac de BLACK FRIDAY (Viernes 13-1940),
el Dr. Kravaal de THE MAN WITH NINE LIVES (La Isla de los
Resucitados-1940), el Dr. Blair de THE DEVIL COMMANDS (1940)... En cambio,
cuando la razón lo abandona, se convierte en la persona más peligrosa
del planeta. Tal es lo que pasa con su Hjalmar Poelzig en THE BLACK CAT
(El Gato Negro-1934), con un antológico duelo entre Karloff y Lugosi, y
con su Dr. Ruck en THE INVISIBLE RAY (El Poder Invisible-1936).
James Cagney: Si bien Cagney no personificó tantos malvados,
sus villanos fueron siempre redimidos de alguna u otra manera, con su
autosacrificio. Excusado por motivos sociales, sus gángsters tenían una
manera de actuar bastante particular (estampando un pomelo en el rostro de
su novia quejosa o una trompada en un eventual oponente), que nada tenía
que ver con los verdaderos criminales, pero que le hicieron una
indiscutida estrella durante los años '30 y siguientes décadas. Con
TRIBUTE TO A BAD MAN (Ser Malo Fue Su Destino-1955) se metió de lleno en
el western. En 1957 interpretó a Lon Chaney en THE MAN WITH THOUSANDS
FACES (El Hombre de las Mil Caras-1957).
Jack Palance: Tanto su rostro (desfigurado por una operación de
cirugía plástica, luego de ser herido en la II Guerra Mundial) como su
aspecto amenazador y voz lúgubre dieron a Walter Palanuik una
predisposición para encarnar roles de malvado. Comenzó con filmes de
guerra como HALLS OF MONTEZUMA (Hasta el Último Hombre-1950). Fue un
indio salvaje en ARROWHEAD (Hogueras de Odio-1953) en la que quería
llenar de flechas las posaderas de Charlton Heston. Fue Atila en SIGN OF
THE PAGAN (1954), fue un pistolero casi diabólico en SHANE (Shane, el
Desconocido-1953), fue Simón el Mago en SILVER CHALICE (El Caliz de
Plata-1954), fue revolucionario mexicano en THE PROFESSIONALS (Los
Profesionales-1966), incluso fue el Satanás del sistema capitalista,
Fidel Castro, en CHE! (1968). A fines de los '60 y principios de los '70
comenzó a trabajar en películas de terror, llegando a otorgarnos un
STRANGE CASE OF DR. JEKYLL AND MR. HYDE (El Extraño Caso del Hombre y la
Bestia-1968) y DRACULA (1973) muy recordados.
Edward G. Robinson: Al igual que Cagney, Robinson tuvo gran
popularidad en los '30 como gángster desalmado. A diferencia del
anterior, Robinson no pegaba trompadas ni estampaba pomelos; él te
disparaba, y con suerte era dos balas. A medida que fue envejeciendo, ya
nadie podía creer que un viejito adorable como él fuera villano, así
que se hizo bueno, e incluso dócil. Su final, su canto de cisne, fue con
Charlton Heston en SOYLENT GREEN (Cuando el Destino nos Alcance-1973).
Greg Mank, ya escritor de culto (It's Alive; The Hollywood Hissables;
Karloff and Lugosi; Hollywood Cauldron) se manifestó partidario
incondicional de los siguientes actores, de quienes elogió las películas
correspondientes:
John
Barrymore - Svengali (1931): John Barrymore, cubre sus facciones bajo
un maquillaje bizarro y dota a su personaje de hipnótica mirada; la trama
es sobre un siniestro músico que mesmeriza a un joven (Mae Marsh) y logra
que se convierta en una gran cantante.
Boris Karloff - The Body Snatcher (El Profanador de
Tumbas-1945): De las películas que Boris interpretó para la RKO
producidas por Val Lewton, esta merece estar a la cabeza. Un maléfico
profanador vende cadáveres a un doctor para que pueda utilizarlos en sus
experimentaciones. Detrás de esta trama hay un ser excesivamente malo,
una lacra que no vacila en matar cuando sufre complicaciones para ingresar
al cementerio.
John
Carradine - Hitler's Madman (1943): Una de las pocas películas que
contaron a John Carradine como protagonista principal fue esta; en plena
II Guerra Mundial, en medio de centenares de películas propagandísticas,
Carradine toma el rol de Heydrich, un nazi que sojuzgó Praga y que fue
asesinado en un atentado. Más allá de cualquier monstruo o científico,
Carradine imprime a su personaje una saña inusual en la pantalla.
Laird Cregar - Blood and Sand (Sangre y Arena-1941): Un
melodrama famoso (con múltiples versiones) como este mereció un villano
como Natalio Curro, crítico de corridas. Laird Cregar, un actor hoy casi
completamente olvidado, corpulento, macizo, amenazante, imprimió una
estampa casi mitológica sobre los coloridos decorados hispanos.
Brian Donlevy - Beau Geste (1939): Memorable no solo por el
entierro vikingo sino por su villano, el Sargento Markoff, un buitre sádico,
enrolado en la Legión Extranjera, como la peor pesadilla de los beduinos,
y también de sus subordinados. En el summun de su sadismo, comanda un
fuerte defendido por una tropa de cadáveres.
Como
vimos, el arte del villano ha impresionado tanto o más al público que el
del personaje bueno. Los "malos" quedan adheridos a la memoria
de la gente y, en muchos casos, indican la calidad de un filme. Hitchcock
decía que entre más malo sea el malo, mejor será la película. Hoy en día
las películas con malos son algo tan usual, que ya no hay espacio para
esa poesía que se podía apreciar en el cine de antaño. Comparemos sino
un villano como el antológico Robert Mitchum de NIGHT OF THE HUNTER (La
Noche del Cazador-1955) con su remake de los años '80, interpretación de
Richard Chamberlain.
Sin embargo algunos se dejan tentar y se dejan llevar por el "lado
oscuro". Jack Nicholson, un actor hasta ahora no nombrado, imprimió
un guasón espectacular en su Batman (suyo, no de Michael Keaton, el
propietario del filme es al final el villano), conspirando por ende contra
el resultado final de la película. Otro villano memorable, no nombrado,
es John Lithgow, dirigido especialmente por Brian De Palma (ejemplo BLOW
OUT), él no se come las películas, pero por lo menos les da el toque de
maldad necesario. Los filmes de hoy en día parecen haber olvidado, salvo
algunas excepciones, la máxima hitchcockiana
Fuente
Cine Fantástico Terror Universal.
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