1º- La muerte de Cristo que es llorado por
su Madre, es heredera
de la muerte de otros protagonistas de mitos de religiones de otras
culturas agrícolas, que también son llorados por Diosas Lloronas y
que gracias a esas lágrimas resucitan, como Adonis / Ariadna / Atis
/ Baal / Diarmaid / Dumuzi / Dusura / Eshmund / Ferefata / Hipólito
/ Ixquic / Lohiau / Lugna / Lúufri / Melqart / Melcario / Milcrato /
Nigola / Onatag / Orión / Osiris / Pelles / Perséfona / Proserpina /
Pwyll / Robigo / Rod / Sabacio / Sita / Tammuz / Virbius / Xaratanga...
2º- Tanto el mito de la muerte de seres mortales y su
resurrección gracias a las lágrimas vertidas por su Madre, relatan
metafóricamente la historia de la
agricultura, en la que el ser mortal se
identifica con la semilla y las lágrimas con las lluvias de las dos
época agrícolas, de forma análoga al proceso del enterramiento y
muerte de la semilla, que germinará y se convertirá en vegetación,
tras las lluvias.
 Está
de acuerdo con nuestra hipótesis de la muerte de los seres mortales
= enterramiento y muerte de semillas, Husain (1997, 79) que dice:
"En estos mitos agrícolas el hijo representa la semilla enterrada,
hasta que reaparece con la forma de planta que comienza a brotar.
Las plantas maduran hasta ser cosechadas y el ciclo entero vuelve a
representarse."
 Describe
Bernabé (1987, 42): "... un dios muerto
desmembrado y resucitado (aspecto que se aviene con la «muerte» de
la espiga, la siembra y el brote de la nueva espiga, en el caso de
los dioses del grano),..."
 Campbell
(1991, 159): "La historia de Cristo implica
la sublimación de lo que originalmente era una imagen vegetal muy
sólida. Jesús está en la Rama Sagrada, el árbol, y él mismo es el
fruto del árbol."
 Leemos
en la Enciclopedia U.I. Tomo 13 (1993, 29):
"El mito de los amores de Cibeles con Atis (símbolo
de la vegetación que perece en el otoño..."
3º - Las ceremonias de las
religiones agrícolas Mistéricas que conmemoran la muerte y
resurrección de sus protagonistas y que son llorados por una Madre
Llorona, incluida la ceremonia de la Semana Santa cristiana antes de
la primavera, surgieron para propiciar a la
Diosa Madre Salvadora (en la que en
principio se fundamentaba todas las religiones antes de que le fuese
quitado el trono) y conseguir que la Madre Llorona enviase el
fenómeno de la lluvia favorecedora de la germinación de semillas,
tras la siembra de los campos y de la que dependía las cosechas.
Frankfort afirma (1982, 27): "Las fiestas
públicas celebraban los principales acontecimientos del año
agrícola, y la festividad religiosa más importante era la del año
nuevo, que se celebraba en el momento crítico del cambio de
estación, cuando, tras el invierno, o tras el mucho más terrible
verano, la vitalidad de la naturaleza estaba en su momento de mayor
debilidad y todo dependía del cambio de tiempo."
 Refieren
Hawkes y Woolley (1977, 286): "El ritmo
estacional fue relacionado con el enterramiento de la muerta semilla
y su renacimiento en el verde tallo..."... "Al desarrollarse esto,
la antigua diosa-madre vio su importancia disputada por un hijo, una
divinidad masculina, cuya pérdida tenía ella que llorar, pero que
podía obtener en ella su propia resurrección."
 Y
Mayrs (1982, 60): "Precisamente el mito del
Niño Divino representaría un puente entre la religiosidad matriarcal
y patriarcal: el Niño Divino -como Hija o Hijo- fue un vástago de la
Gran Madre, deviniendo posteriormente su acompañante y un esposo,
hasta que conquista todo el poder de aquélla."
 Así
que la Diosa Llorona existente en multitud de religiones es metáfora
de la lluvia y las ceremonias en su honor antes de la primavera
propiciaban la lluvia coincidente con cierta situación estelar,
cuando se producía el ocaso de la constelación Híadas "Lluviosas".
4º - En el caso del mito de la muerte de uno de esos
protagonistas mortales antes de la primavera tras ponerse el sol
(asociado a la semilla que se enterraba para germinar), era símbolo
del ocaso crepuscular / muerte de la constelación Orión, coincidente
con el orto vespertino de las constelaciones Flecha y Escorpio. [La
constelación Orión la denominamos para la época arcaica como Paredro,
ya que fue bautizada en Grecia con el nombre de Orión, paredro de la
Diosa Artemisa allí. Narra el mito que Orión murió (= constelación
Orión se fue al ocaso tras el ocaso / la muerte del sol) debido a un
escorpión (= constelación Escorpio) que le envió la Diosa Artemisa].
 Está
de acuerdo con nuestra hipótesis astronómica de la muerte de los
seres mortales / paredros de Diosas = ocaso crepuscular de la
constelación Orión, la afirmación de los enciclopedistas del Espasa,
según leemos en el Tomo 40 de la Enciclopedia (1988, 476), referido
a la muerte del paredro de la Diosa Artemisa el Cazador Orión a
manos de la misma: "Los astrólogos
alejandrinos decían que Orión, estando de caza con artemisa..."...
"y ésta lo castigó haciendo salir del suelo un escorpión que le
mordió y le causó la muerte. Esta leyenda tiene estrecha relación
con el hecho astronómico de que, cuando el Sol entra en Escorpión,
va al ocaso la constelación de Orión."
 Asimismo
Ridpath y Tirion (1986,190) aseguran: "En
una leyenda el jactancioso Orión es picado por un escorpión que le
produce la muerte, y ahora se sitúa en el firmamento de modo que
desaparece en tanto emerge la constelación Scorpius."
 Y
ocaso de la constelación Orión / Paredo coincidente con el orto
vespertino de las constelaciones Flecha y Escorpio, que hace 5.300
años de años eran simultáneas [hemos de hacer una pequeña corrección
en el Planisferio, ya que hace unos 5.000 años las constelaciones no
giraban alrededor de nuestra actual estrella Polar, sino alrededor
de la estrella alfa del Dragón. En palabras de Cruz (1990, 49):
"Alfa era ya conocida por los árabes con el
nombre de Thuban, "el dragón", de donde toma nombre toda la
constelación. En el segundo milenio a. de C., cuando los marinos
fenicios colonizaron las costas mediterráneas, la Polar de entonces
era esta estrella. Su mínima distancia angular al Polo -sólo diez
minutos- se dió (sic) en el año 2.830 a. de C."]
 Y
que tenían lugar hace 5.300 años el día de Siembra el 14 de febrero
, hoy 1 de mayo. Y cuya situación estelar ilustramos en el
Mapa 1. De manera que
los mitos de la muerte y resurrección de Jesús o del Cazador Orión
(semilla y constelación Orión / Paredro), son versiones míticas que
reflejarían la misma situación estelar.
 Igualmente
reflejaría exactamente la misma situación estelar y objetivaría
diferente versión mítica, la escena pintada del Pozo de la Cueva de
Lascaux, Montignag, Dordoña Dibujo 2. Aparece humano herido (semilla
y constelación Orión / Paredro), bisonte con bolsa de agua surgiendo
de vientre como metáfora funcional de lluvias (= constelación Híadas
"Las Lluviosas") y flecha clavada (= constelación Flecha).
Dibujo 1
Pintura de Cristo muerto (=
cons. Orión / Paredro muere / ocaso), con lanza clavada
(= cons. Flecha) y llorado por su Madre Dolorosa y
Llorona metáfora funcional de lluvias (= cons. Híadas
"Lluviosas")
El orto de Flecha coincide con el
ocaso de Orión e Híadas |
Dibujo 2
 Pintura
de humano caído (= cons. Orión / Paredro muere / ocaso),
bisonte con lanza clavada (= cons. Flecha), bolsa de agua en
vientre metáfora funcional de lluvias (= cons. Híadas
"Lluviosas"), ave sobre bastón (= cons. Cisne) (vegetación,
floración, resurgir de la naturaleza, aves emigrantes
emigran, Paredo resucita / semilla se entierra y lluvias la
hacen germinar)
El orto de Flecha coincide con
el ocaso de Orión e Híadas
Del 14 de febrero al 1 de marzo
(días de Siembra y Lluvia a día de Floración y Emigración)
|
-
Mapa 1. Situación estelar del 14 de
febrero al 1 de marzo de hace 5.300 años
Reflejado metafóricamente en
diferentes versiones míticas: muerte de protagonistas religiosos
(= cons. Paredro / Orión, semilla) a causa de cons. Flecha o de
cons. Escorpio
Y gracias a las lloros de su
Madre Dolorosa o reflejado funcionalmente con la bolsa de agua
que suelta vientre de animal sacrificado con lanza o el rito de
la muerte a espada de un bóvido / de un toro (= cons. Híadas de
Tauro, lluvias) produce resurrección del paredro / la
germinación de la semilla
Y tras la resurrección se
produce la subida al cielo (= orto vespertino de cons. Cisne /
surge vegetación tras la germinación)
 [He
de comentar que la situación estelar que mostramos del día de fiesta
del 14 de febrero, sería la real cuando fue fijado hace 5.300 años.
Entonces aparecían mirando al norte, las constelaciones Flecha
surgiendo por el este y Orión e Hídas "Las Lluviosas" yéndose al
ocaso por el oeste. A esta situación estelar le estaba asociado el
fenómeno de las lluvias. Por lo que ese evento anunciaba el momento
adecuado para la siembra, ya que con cierta probabilidad venían las
lluvias benéficas que harían que después con la llegada del buen
tiempo de la primavera, germinasen las semillas enterradas. Y en
estas constelaciones se inspiraron las más antiguas Sacerdotisas
mitólogas para realizar los rituales agrícolas de Siembra (cuando
las inventaron) celebrados el día de fiesta del 14 de febrero, con
los que pedir a la Divinidad, que se creía estaba al frente del
mundo y sus fenómenos, que enviara los fenómenos esperados para
asegurar la cosecha.
 Y
fecha así como rituales que se mantuvieron durante milenios, aunque,
debido a la precesión, miles de años después ya no se produjeran
tales eventos de forma simultánea. Es decir se seguía celebrando
como día de fiesta de Siembra para propiciar las lluvias antes de la
primavera, en la misma fecha del 14 de febrero, cuando ya no
aparecían los eventos astronómicos arcaicos. Y se seguían
conservando similares rituales milenios después del momento en que
nacieron, inspirados en las constelaciones y fenómenos del año 3300
adne.
 Es
decir, que las fiestas de Siembra se seguía celebrando el día de
fiesta del 14 de febrero, por ejemplo del año 800 adne. Y se seguían
conservando iguales rituales. Por ejemplo se mataban toros
(asociados a Híadas "Las lluviosas" de la configuración estelar
Tauro), aunque a pesar de que en ese momento no eran coincidentes el
ocaso de Tauro y Orión, con la llegada de las lluvias antes de la
primavera.
 Así
que se celebraba la fiesta de matar toros para propiciar la
Fertilidad de la Naturaleza / de la semilla, coincidiendo con la
aparición del fenómeno climático esperado: el 14 de febrero,
mientras el evento astronómico del ocaso de Tauro, tenía lugar con
un desfase de 75 - 39 = 36 días respecto a lo que ocurría en el año
3300 adne, momento en que se fijó tal rito (2800 x 365 / 25.770 =
39).]
 En
el caso de Cristo está acompañado de la Virgen Dolorosa llorando,
uno de cuyos dolores fue la profecía de Simeón: su alma fue
traspasada a espada [Enciclopedia U., Tomo 18 (1988, 1790)] (y
asociada al hecho astronómico de que coincidente con el orto
vespertino de la constelación Flecha, se iba al ocaso la
constelación Híadas "Las Lluviosas" / Virgen Llorona / María
Dolorosa traspasada a espada). Y en el caso de la bisonte lleva una
flecha clavada en el vientre, de donde le surge una bolsa de agua.
Siendo tanto las lágrimas de la Virgen como la bolsa de agua de la
bisonta, metáforas funcionales de lluvia (= cons. Híadas
"Lluviosas"), versiones diferentes y compatibles de la misma
situación estelar. Y todas tendrían exactamente igual función
mágica: propiciar las lluvias antes de la primavera, que haría
germinar la semilla enterrada en la primera época agrícola.
 Estas
fiestas antiguamente culminaban en regiones europeas con el
Carnaval, fiesta de primavera en dependencia con las fiestas
religiosas de muerte y resurrección pagana. Y tenían lugar el 1 de
marzo, día de comienzo de la primavera y del comienzo del nuevo año
hace varios miles de años, tras la finalización de los trabajos
agrícolas de siembra de la primera época y con ellas se aseguraban
la fertilidad de las semillas enterradas / su germinación.
Conmemoraba la resurrección de los seres mortales / la semilla
germinaba en vegetación cuando se producía el resurgir de la vida
vegetal. La resurrección está objetivada en el Dibujo 2 por medio
del ave pintado, símbolo del esplendor crepuscular vespertino de la
constelación Cisne (el cisne es un ave) que aparecerá días después
por oriente el 1 de marzo, hoy tal situación estelar tiene lugar el
15 de mayo. Y en el mito de Cristo por la cruz, símbolo de
Resurreción en la religión cristiana y asociado a la contelación
Cisne / Cruz del Norte, cuyas estrellas parecen dibujar una cruz.
 De
las fiestas del Carnaval leemos en el Espasa, Tomo 11 (1988, 1153):
"En efecto en primavera en Grecia en el
imperio romano, en los paises teutónicos y en los celtas, se hacían
procesiones en que se paseaba un barco con ruedas, y que eran
constituidas por mascaradas que ejecutaban sobre el carro danzas
promiscuas y canciones de sátira sarcástica y obscenas.
 En
aquellos cantos, en Grecia halló su complemento la comedia, así como
las mascaradas con sus impúdicas canciones, las sátiras y danzas
ejecutada por mujeres con la cabellera desgreñada, vistiendo por
todo traje una camisa, coreadas por bullicioso regocijo de las
acompañantes y en la antigüedad engendraron las representaciones
dramáticas."
 Se
refiere a los himnos y representaciones burlescas llamadas
Gefirismos o los similares Stenia, en los que mujeres decían
obscenidades y groserías de carácter religioso al paso de las
procesiones [en la religión cristiana se cantan Saetas (himnos con
palabras que hieren) en la Semana Santa] y que dieron origen a la
comedia (la Comedia ha sido representada desde entonces en todas las
culturas como Matrona con flecha). Las letras de estos himnos
religiosas tenían la función mágica de herir y asegurar el orto
crepuscular de la constelación Flecha, para que las constelaciones
opuestas se fueran al ocaso / se murieran (Híadas y Paredro / Orión,
una asociada a las benéficas lluvias y otra al enterramiento y
muerte de la semilla, para que posteriormente renaciera la
vegetación y la Naturaleza se llenara de flores). (Ritos que
evidencian su fundamento astronómico en eventos estelares que
currieron de forma simultánea varios miles de años antes). )
 Confirma
todo el razonamiento el comentario del Carnaval de los
enciclopedistas del Tomo 11(1988, 1153):
"La etimología que goza de mayor solidez currus navalis, que presta
estimable luz acerca de los principios de la historia del
carnaval..." ..."con ellas se celebraban el año nuevo (para que este
fuera favorable) ó (sic)
la entrada de la primavera que simbolizaba el
renacimiento de la naturaleza."
 La
ceremonia del Carnaval está ilustrada en la pintura de Congosto de
Olvena, La Puebla de Castro, Huesca Dibujo
3, considerada de 7.000 años de
antigüedad. Se observa la imagen de una Diosa en una barca (=
constelación Casiopea / Barca en la Vía Láctea / Mar Celeste) encima
de un carro con ruedas (= constelación Auriga) (origen de la palabra
carnaval: de la palabra romana currus navalis / car navale = carro
naval), arrastrada por bóvido (= constelación Híadas). La situación
estelar la ilustramos en el Mapa 2.
Dibujo 3
Pintura de mujer en barca (= cons. Casiopea), mujer en carro
(= cons. Auriga), tirado por bóvido (= cons. Híadas), cierva
(= cons. Hespéridas), danzante (= cons. Pléyadas) y figura
itifálica (= cons. Orión / Paredro) Congosto de Olvena,
Huesca |
Mapa 2
Configuración estelar sobre el
horizonte mirando al norte del atardecer del 14 de febrero
al 1 de marzo, representada simbólicamente por la anterior
escena artística del carro naval / Carnaval
|
Conclusión
 Tanto
los mitos y obras de Arte de la muerte y resurrección de Jesús, como
las fiestas de la Semana Santa y el Carnaval rememoran las fiestas
paganas de Fertilidad de Cosecha de la primera época agrícola,
cuando tenían fundamento astronómico y propiciaban los fenómenos
coincidentes con las situaciones estelares del 14 de febrero al 1 de
marzo de hace 5.300 años, hoy del del 1 al 15 de mayo.
 Tanto
las fiestas del Año Nuevo, como de la Semana Santa y la del Carnaval
la religión cristiana ha modificado las fechas de celebración.
Actualmente el Año Nuevo se celebra en enero, la Semana Santa se
celebra tras la primera luna llena después del 21 de marzo (día de
comienzo de la primavera hoy día). El Carnaval se celebra en febrero
antes de la Semana Santa. En estos últimos casos manifiesta el
desconocimiento de los mitólogos cristianos del fundamento
astronómico y los hechos astronómicos de las fiestas paganas a las
que sustituyen.
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