Google

Avizora - Atajo Google

Un arte olvidado
Gotthard Zügel - Otros textos del autor

Ir al catálogo de monografías
y textos sobre otros temas

Glosarios - Biografías
Textos históricos

ENLACES RECOMENDADOS:

- ¿Qué es el arte?
- Nuevas 7 Maravillas del Mundo
- Introducción a la Filosofía
- La Fenomenología de Husserl
- Aristotle

 

021207 - La palabra ARTE proviene del latín “ars, -artis”. Su significado: “Poder, habilidad o eficacia para hacer alguna cosa”; “Acto mediante el cual el hombre expresa lo material o lo ideal y CREA copiando o fantaseando”. También se considera parte del arte todo lo que “se hace por industria y habilidad del hombre”; y como no podía se de otro modo, también pertenecen al arte “el conjunto de reglas para hacer BIEN alguna cosa”.
 

No es mi intensión historiar la evolución del arte desde las cavernas hasta nuestros días. De acuerdo a los filósofos el arte tiene múltiples sentidos y enfoques que dificultan la elaboración de una definición universal-única. Pero cualquiera sea “la definición final de mi agrado”, el arte no es sólo la necesidad de la colectividad humana, sino uno de los factores esenciales para su desarrollo y perfeccionamiento constantes. Desde siempre el eje central lo formaban seis artes, a saber: la arquitectura, la escultura, la pintura, la poesía, la música y la danza. En estos tiempos modernos todas estas artes se subdividieron en múltiples expresiones como la novela, el dibujo, el grabado, el tallado, el modelado, el trenzado, las porcelanas… y tantas otras manifestaciones imposibles de enunciar. A la cinematografía por su volumen y magnitud se le confirió el número “7” (séptimo arte) mientras que el teatro permaneció en la esfera de la danza, sin número.
 

El arte totalmente olvidado y AUSENTE de nuestra vida cotidiana, al que hago referencia es al  A R T E  D E  P E N S A R. ¿Qué es pensar, en qué consiste? Muy someramente es: “Imaginar, considerar, discurrir, sopesar”, también es reflexionar y examinar con cuidado una cosa para dictaminar sobre ella; por ello con la meditación y el desarrollo de la capacidad de análisis se forma un conjunto dinámico íntimamente ligado entre sí. El arte de pensar, por ser el arte más importante y sobresaliente del hombre, debería llevar los números “uno y ocho a la vez” por ser principio y fin de los pensamientos que emanan de la razón, que a su vez es el sello distintivo del género humano.
 

Considero que la humanidad nunca consideró al PENSAR como arte ya que, aparentemente, el pensar carece de “materia prima sobre la cual manifestarse” como la arquitectura y la escultura se manifiestan mediante rocas-piedras, la pintura mediante colores-superficies diversas, la poesía-literatura sobre materiales adecuados varios, la música mediante instrumentos varios en base a aire-cuerdas-percusión… y la danza que se manifiesta con los movimientos armoniosos del bailarín o de un conjunto de danzas. Creer que el ARTE DE PENSAR “no tiene como manifestarse” es casi un error científico ya que los pensamientos si bien nacen en la razón, una vez nacidos, vuelven a grabar a la razón; es como el agua espejada, al caer una piedrita, forma infinitos y cada vez mayores círculos concéntricos. El hombre amplía el contenido de su intelecto y va formando su espiritualidad, esa fuerza necesaria para que forme el muro de contención que enfrenta eficazmente al materialismo exasperante-esclavizante. Una vez que un pensamiento-conocimiento se ha grabado en la dupla cerebro-razón, siendo el cerebro la planta motriz humana, emite mandatos dinámicos impulsados en origen por el instinto, la intuición y los sentimientos aportados por la irracionalidad, como acontece con toda naturalidad en el reino animal; en alguna parte del camino la racionalidad debería hacerse cargo de la posta iniciada por la irracionalidad y aportar para el perfeccionamiento y desarrollo de la dinámica humana PENSAMIENTOS EQUILIBRANTES MATERIALIZADOS en lo que hoy llamamos “VALORES HUMANOS”. Lamentablemente para la humanidad, dichos valores no emergen más allá de la esfera DECLAMATORIA: “Se habla mucho, se escriben toneladas, hay miles de canciones y millones de sueños”, pero para que los valores se transformen en una perceptible realidad sólo hay que cumplimentar un minúsculo detalle: “DINAMIZAR AL VALOR”; en otras palabras hay que pasar de “N O  S E R” a “S E R”. No basta con citar a cada instante a los valores; ello no significa nada. Porque el mucho bla bla no genera dinámica en un mundo donde cada cual considera que “el que debe cambiar es el prójimo… porque yo, así como estoy… estoy bárbaro”.

La finalidad del arte de pensar es, para empezar, poner en boga los tres factores básicos, sin los cuales el pensar nunca puede ser un arte: “Ser siempre DINÁMICO en mis concepciones” porque mi responsabilidad como integrante cósmico consiste en SER AFÍN con mi entorno (el Cosmos).
2) “SER ORDENADO en mis concepciones” porque de nuevo debo ser afín con mi entorno: el Cosmos es PREVISIBLE al milímetro y al segundo (o valores aún menores); no es una afirmación mía, sino una demostración de la astronáutica. Es una circunstancia sorprendente considerando que tal previsibilidad se origina en la irracionalidad, mientras que el hombre, por ser racional debería ser doblemente previsible… es por el contrario totalmente imprevisible en sus concepciones y en las consecuentes dinámicas que desarrolla gracias al desorden conceptual que mora en su interior.
3) “Debo ser equilibrado”; aquí también debo parecerme al Cosmos, porque la naturaleza, nuestro Cosmos menor, vive permanentemente en función de su equilibrio biológico, algo que el hombre, que no sabe lo que significa “SER”, interrumpe continuamente, por lo cual en muchas partes se padecen cambios climáticos nada favorables.

El arte de pensar debe modificar el enunciado de “equilibrio” que figura en el diccionario: “Estado de un cuerpo cuando fuerzas opuestas que obran en él se destruyen y la resultante es NULA” (Enunciado con final ESTÁTICO, anticósmico, por ende: antiarte de pensar). El arte de pensar propone como sustitutivo un fenómeno de la naturaleza: “la temperatura de 37º grados del cuerpo humano. Los circuitos “nervioso, circulatorio, respiratorio, digestivo, urinario, sensitivo… trabajan en plenitud y unisonancia, sin que ninguna fuerza anule a la otra. La temperatura de 37º varía porque una fuerza, por equis fallas, trabaja desequilibradamente, lo que genera la inestabilidad térmica.

Al ser el equilibrio un valor único se forma una “escala cronológica de los valores desequilibrados” que en la escala decimal son noventa y nueve. Es una escala que se debería tener muy en cuenta en la educación, la convivencia y el sentido de justicia a nivel humanístico (previo a lo jurisprudencial) para facilitar la “ubicación correcta de los integrantes de la sociedad. El arte de pensar es un factor pacificador.

 

 

 

 

 

 

AVIZORA.COM
TEL: +54 (3492) 452494
Webmaster: webmaster@avizora.com
Copyright © 2001 m.
Avizora.com