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100408 - El caos
conceptual que padecemos, nos induce a buscar en textos, en medios de
comunicación masivos o en terceros las soluciones de los problemas que
podríamos hallar en nuestro interior.
Diversas circunstancias, propias del caos, nos impiden
elaborar comprensiones. El caos se parece a un licuado; sólo el gusto
nos permite identificar sabores componentes. La razón señala que todos
los vocablos caros a la mente como justicia, libertad, amor, paz, ser,
moral y muchas otras mas, son parte activa del caos conceptual. Tal
conglomerado de conceptos, por falta de contenidos precisos, otorga
vaguedad y deformaciones estructurales, cuya convivencia difusa genera
al señalado caos. Ello facilita que cada idea importante tenga al menos
diez vocablos “afines y precisos” que por tal razón se denominan
SINÓNIMOS.
Para ejemplificar tratemos el
concepto de LIBERTAD por todos conocido; aún carece de una definición
que aclare su esencia y le confiera universalidad y unicidad. Todos
consideran que conocen los alcances del vocablo; hacer lo que me place,
con las menores limitaciones de toda índole, posibles.
Si protesto por lo borroso de la
esencia conceptual de cada término y el exceso de sinonimia, nada mejor
que elaborar un método que permita dar formas concretas a cada concepto
para diferenciar, sin dudas, a unos de otros. La idea básica es buscar
un común denominador al estilo matemático, no numérico. Considero que el
lenguaje se parece a un frondoso árbol con muchas ramas (leyes), muchas
ramitas y gajitos (las palabras), que deben producir flores (la
imaginación), e infinitos frutos (los valores. Para lograr orden
(disminución del caos conceptual), la misma SAVIA (el común denominador)
debe recorrer la totalidad del árbol (lenguaje) para lograr unicidad
(poder germinativo): una sola raíz, un solo tronco que alimentan a la
totalidad de los componentes de la planta. A tal efecto consideré a la
DINÁMICA (vida-vitalidad) de cósmica presencia general y formadora del
sentido de SER en su vasta variedad, independiente de sus respectivas
formas. El hombre, a medida que avanzó en sus conocimientos, ha logrado
“VER Y OBSERVAR” la dinámica a través de la construcción de variados
instrumentos de medición, por lo que la dinámica se liga íntimamente a
la REALIDAD y las CERTEZAS conceptuales. Y permite el ingreso posterior,
si fuera necesario, de los números, ya que la comprensión, para ser tal,
usa esta simbología para clarificar las proporciones “Cuantum’s +
Relatividades” en la combinación “Dinámica + Materia = SER-ES”. Tantos
avances deberían ser una alegría, pero se transforma en dudosa, ya que
usamos los avances para el ATRASO como demuestra la continua destrucción
de nuestro planeta Tierra y de nosotros mismos. Es que el BIEN y el MAL
son integrantes firmes del caos conceptual.
La dinámica como común denominador
tendrá un fuerte impacto en el lenguaje ya que valorizará a su legítimo
representante; EL VERBO, pasando el sustantivo, imagen y abstracción a
segundo plano, a pesar de haber sido actor principal y resistencia tenaz
por dos mil quinientos años de filosofía para enunciar, después de
desentrañar con certeza, la esencia de cada vocablo.
Analicemos tres verbos que nos
interesan proveámosles la dinámica: Libertar, Librar y Liberar. Al
consultar el diccionario de sinónimos veremos, que los primeros verbos
tienen cada uno 16 palabras afines o sinónimas, mientras que la tercera
sólo tiene doce. A su vez, muchas de las palabras afines están presentes
“como afines” en los tres vocablos originales, lo que los trasforma en
sinónimos indirectos. Parece que la palabra más importante para cubrir
la necesidad humana es el verbo LIBERTAR, cuya dinámica, hasta en la
escritura, refleja la imagen y su mayor afinidad con la palabra
LIBERTAD, tan cara a los sentimientos y las necesidades humanas.
Cuando el instinto y la razón de una
persona conjuntamente sienten y saben que pueden optar, elegir, decidir,
preferir o inclinarse por una dinámica o circunstancia favorable al
rumbo del “barquito YO”, cuando sabemos que podemos tomar entre nuestras
manos el timón del destino de tal barquito, entonces el hombre se siente
plenamente LIBRE; y esta dinámica se hace imagen en la palabra LIBERTAD,
que se extiende mas allá del horizonte y cuya limitación se produce
cuando nos topamos con la libertad de otra persona con iguales derechos,
porque somos seres sociales. Una persona campesina tiene las
limitaciones a la libertad más lejanas que un residente en la urbe. Así
se forma el escenario social del derecho y de la igualación
¿igualitaria? LIBERTAR: optar, decidir, preferir, inclinarse por…
En nuestro mundo trastocado, donde
la maquina suplanta al hombre y lo deja a la deriva, al decidir optamos
mayoritariamente por circunstancias placenteras que aparentemente nos
favorecen. Después la experiencia muestra que somos propensos a
equivocar el rumbo; que lentamente adquirimos hábitos y costumbres,
llamados vicios, que agraden nuestro equilibrio físico y mental. Y allí,
con suerte, aparece la palabra LIBRAR, consistente en empezar una feroz
batalla entre el “YO” que anhela el equilibrio y el “YO” que ansía el
PLACER; es la lucha entre el BIEN y el MAL se que libra en el terreno donde
más duele: “EL YO”. Casi siempre sucumbimos ya que el equilibrio es una
cima, que para conquistarla, requiere de esfuerzo, empeño, fortaleza y
sobre todo: VOLUNTAD. En cambio a la hondonada nos lleva la corriente de
nuestras flaquezas y la consecuente “gravedad”. En ésta dirección se va
solo y sin esfuerzos. LIBRAR: VOLUNTAD para luchar y CONSTANCIA
para luchar.
No está muerto quien pelea afirma un
pensamiento y en medio de la oscuridad que nos rodea aparece en el
horizonte la luz de la estrella LIBERACIÓN cuya benéfica dinámica
“LIBERAR” nos invita a reconsiderar nuestras decisiones que nos llevaron
a la cima del desequilibrio, a veces, total. Debemos saber, que el
EQUILIBRIO es un estado único, posee unicidad; nunca deberíamos decir:
“esto o aquello está MAS O MENOS EQUILIBRADO”; es un modo de despojar al
equilibrio de su verdadero valor. Debemos decir: “esto o aquello ES MAS
O MENOS DES-EQUILIBRADO” EN CUYO CASO HABLARÍAMOS TÉCNICAMENTE CORRECTO!
ya que los desequilibrios carecen de unicidad, gozando en cambio de
multiversalidad. En una escala decimal hay un único equilibrio y 99
des-equilibrios, quedando la escala completa. Debemos también saber que
toda LIBERACIÓN, el acto de ejercer la dinámica de LIBERAR implica
una automática INTEGRACION a una META, en nuestro caso, el
EQUILIBRIO. No debemos confundir la libertad con soltura (andar suelto).
Todo liberado es un integrado estructural cósmico que a pesar de ser
integrado no pierde su capacidad de optar y decidir. Un suelto (por
libre) es un solitario anticuerpo cósmico que va de choque en choque
gracias al ejercicio de sus personales leyes. LIBERAR: Capacidad
de sustituir todo desequilibrio y desarmonía por EQUILIBRIO y ARMONÍA.
El que no lucha es un “LIBRE” (por poder optar) y ESCLAVO (de sus
vicios) por SUCUMBIR.
Gotthard Zügel
- Rafaela, 19/06/05
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