Google

Avizora - Atajo Google

Comunicación Social / Social Communication
Orwell-Huxley-Horkheimer ¿Utopías o realidades?
Carlos Noro

Ir al catálogo de monografías
y textos sobre otros temas

Glosarios - Biografías
Textos históricos

ENLACES RECOMENDADOS:

- Glosario de Periodismo
-
Lenguaje e ideología en el periodismo digital
- Control de medios de comunicación
- La publicidad
-
Quinto poder

 

Google

Avizora - Atajo Google
 

Cuando se me presentó el desafío de elegir un concepto entre los propuestos en para desarrollar en la monografía, en un primer momento me resultó interesante el eje de la postmodernidad

Sin embargo, a la hora de elegir un texto literario como
“1984” de George Orwell para relacionarlo con “Un mundo
feliz” de Aldous Huxley, poco a poco fueron apareciendo nuevas nociones como:
libertad, pasividad de pensamiento, sojuzgamiento, sugestión, condicionamiento de las masas, uniformización del producto humano, opresión, alienación, predestinación del futuro, crítica.


El libro de Huxley describe el control de una sociedad del futuro a través de la manipulación genética y la producción en serie por una elite gobernante que condiciona la conducta social de los individuos.
           

            En este “nuevo mundo” no hay madres ni padres; las fecundaciones se producen en laboratorio y la gestación es rigurosamente in vitro, sobre una línea de montaje. Por anticipado se determina a que casta (Alfa, Beta, Gama, Delta...) pertenecerá cada sujeto y, según éstas, si su destino será el de líderes, burócratas u obreros. El estado educa a los ciudadanos para ser felices. La angustia se cura con unos prodigiosos comprimidos llamados soma, que provocan exaltación y bienestar sin complicaciones. Se vive menos, pero lo juventud dura más, los viejos no existen; no hay enfermedades, ni cansancio, ni arrugas pero tampoco arte, ni religión, ni grandes pasiones.

            En la obra también se hace alusión a ciertas formas de dominación social como la propaganda, los medios, la tecnología o las drogas, que acaso solo hayan adquirido verdaderas dimensiones de pesadilla en nuestro tiempo.

            Por su parte, el libro de Orwell, describe una sociedad futurista (recordemos que el libro fue creado en la década del 30) en el que el control está ejercido por un ser superior denominado “Gran Hermano”  que vigila y determina la conducta social de todos los individuos.

            En este “mundo” tampoco hay madres ni padres, se ha perdido la historia, el líder decide por y para cada uno de sus súbditos el destino a seguir. El estado está conformado por los ministerios de la Verdad, el Amor, la Paz y la Abundancia que dividen las decisiones a tomar en pos de favorecer siempre al ser supremo. Una tele pantalla se encarga de vigilar cada uno de los movimientos, imposibilitando la capacidad de actuar como individuo. No hay grandes pasiones, los momentos de ira se descargan en lo que se denomina los “Dos minutos de odio”. Tres eslogan sirven para ejemplificar aún más una vida completamente digitada: La guerra  es la paz. La libertad es la esclavitud. La ignorancia es la fuerza

            Para comparar con estos argumentos me pareció adecuado tomar como referencia el texto de M. Horkheimer “Teoría tradicional y teoría crítica” en donde se ponen de manifiesto las nociones antes mencionadas.

M. Horkheimer parte de la teoría tradicional para luego llegar a la teoría crítica, enfrentándolas.

            En un primer momento está en desacuerdo con una actividad inherente al científico, que sirva solo para la búsqueda de la verdad y que deje de lado los aspectos sociales.

            Según este autor lo que debe buscarse no es solo la verdad sino primordialmente la libertad.

            En la sociedad que describe Huxley la libertad está en relación directa con la estabilidad. Para cada determinada raza de individuos realizar y cumplir exactamente la función a la cual han sido asignados implica su “libertad”, ya que al ser considerados como una creación determinada para cumplir un solo fin, están atados a un único e inmodificable destino. De esta manera muestra a individuos a los cuales no se los puede considerar como tales, en el sentido estricto del término, ya que son parte de un mecanismo que funciona a la perfección y de forma colectiva en el cual cada uno de ellos es tomado como una especie de engranaje imprescindible.

            En el entorno social que escribe Orwell la “libertad” esta asociada con la capacidad de responder a los intereses del partido denominado “Insoc”. Se busca sugestionar a los individuo para lograr un control y una fidelidad permanente que les permita delata a las personas que no cumplan con un régimen que ya desde antemano tiene su esclavitud asegurada. Se intenta universalizar lo particular: todos deben responder a las dictados del partido dominante, sin tener la mínima posibilidad de contradecirlo. La “libertad” no existe o solo existe una pseudo libertad, al no tener conciencia para reclamar una libertad, valga la redundancia, verdaderamente libre.

            Sobre esto Horkheimer introduce la noción de pasividad de pensamiento, como la causa fundamental que permite que las masas se vuelvan cada vez más ciegas y débiles, m donde cada individuo funciona como una actor pasivo, que acepta todo lo establecido. 

            Es por esta razón que propone un pensar crítico donde se vean reflejado los valores del científico desde la sociedad y para la sociedad aportando ese pensar en función del bienestar común.

            Tanto George Orwell como Aldous Huxley trazan un pensamiento científico en el que todos los conocimientos se encuentran al servicio se una clase dominante estructurada, que no permite, ni imaginarse ninguna posibilidad de salirse de un canon de creación al servicio de producir un producto humano lo más cercano posible a la perfección  buscada. Es de esta manera que todo el  proceso de condicionamiento tiende a una sola meta, lograr que la gente ame su inevitable destino social, así aprenden a asociar esta posición con el bienestar; de hecho, sólo son felices de verdad cuando están así. De esta forma, su pensamiento se ve reducido sólo a realizar su tarea diaria y no les permiten pensar en otra cosa distinta a ello.

             Esto es comparable con la siguiente cita de Horkheimer:
“[...]  En las circunstancias del capitalismo monopolista, desapareció hasta esa relativa independencia del individuo. Este ya no tiene un solo pensamiento propio. El contenido de las creencias de masas, en las que nadie cree mucho, es un producto directo de la burocracia reinante en la economía  y en el Estado, y los partidarios de tales creencias persiguen, sin confesárselo, solo sus intereses atomizados y, por tanto, no verdaderos; actúan como simples funciones del mecanismo económico”.
             Como se puede observar la relación entre esta cita y las representaciones que realizan A. Huxley y G. Orwell es evidente. Mientras el primero circunscribe su apreciación al campo de lo económico, el segundo, lo hace con respecto a todos los campos sociales, ya que estas “comunidad” no diferencia de ninguna manera la dependencia a ningún campo.

Es evidente, a esta altura de nuestra labor, las numerosas coincidencias entre lo narrado por Huxley y Orwell en su libro y el mundo que según Horkheimer, estaría regido por los fundamentos de la teoría tradicional. 

En “Un mundo feliz” el individuo tiene todo a su alcance. No sufre ningún dolor, ninguna perturbación. El sistema está arreglado para lograr la máxima eficiencia. No existen las enfermedades, ni la vejez, pero tampoco la posibilidad e expresarse, ni de cambiar el mundo...

En “1984”  el partido es la única opción. No hay posibilidad de escapar de un sistema que lo tiene completamente alienado. No hay individualidad, ni posibilidad de manifestarse. El destino es colectivo y no lleva hacia ninguna parte.... 

Al respecto, se puede observar una de las críticas mas importantes relacionada a la teoría crítica 

“[...]   Por regla  general, el individuo acepta naturalmente como preestablecidas las destinaciones básicas de su existencia, esforzándose por darles cumplimiento; además, encuentra su satisfacción en resolver, con todos los medios a su alcance las tareas inherentes a su puesto en la sociedad, y, a pesar de la energía con que puede criticar cuestiones de detalles, en seguir  haciendo, afanosamente lo suyo; en cambio, el comportamiento crítico  a que nos referíamos, de ninguna manera acata esas orientaciones que la vida social, tal como ella se desenvuelve, pone en manos de cada uno. La separación entre individuo y sociedad, en virtud de la cual el individuo acepta como naturales los límites prefijados a su actividad, es relativizada en la teoría crítica”

            Esto alude a la noción de sojuzgamiento a la que, según los tres escritores, están sometidas las masas. Solo la permanente lucha en el caso de Huxley y Orwell y el pensar crítico, en el otro permitirían a estas masas sumidas en un profundo pozo de opresión salir a flote y dar vuelta esta situación.

            Finalmente una última comparación que podría establecerse es la referida a la necesidad una división social del trabajo acompañada por el correspondiente crecimiento de la técnica intelectual, como soporte de la ultra masificación del capitalismo. Esto podría producirse según Horkheimer, si predominara la teoría tradicional.

            En el libro “Un mundo feliz” esto es una realidad. La tecnificación ha llegado a tal punto que se han reemplazado todo tipo de relaciones humanas (incluso sexuales), creando ser humanos completamente artificiales, llegando a ser comparables a máquinas.  

  En el caso de “1984” la tecnificación se adapta al funcionamiento de un sistema que busca el control, la manipulación y la opresión del individuo. Las pantallas sirven para controlar o para descargar rencores, los medios sirven para confundir y destruir aún más la psiquis de las personas. En definitiva, la tecnología tiene una connotación tremendamente negativa.
Como se ha podido reparar a lo largo de este análisis crítico no son pocas las coincidencias entre las sociedades pensadas en “Un Mundo Feliz” y “1984” y lo criticado por la Teoría Crítica de Max

Horkheimer                                                                                                                  
           
Sin lugar a duda por lo advertido en el estudio, se pinta una planeta lleno de conformismo, en el cual todo está organizado, sistematizado, pensado y creado para que los individuos que lo integran no puedan apartarse de un mundo preestablecido, convirtiéndose así en meros productos humanos.

           Gracias a Dios, hay alguien que lucha contra esto. La Teoría Crítica denuncia e intenta transformar la realidad social y para que esto se produzca el cambio debe ser radical, creando una conciencia social en donde los individuos gocen de libertad.

            Desgraciadamente, éste es solo un camino, la creciente hipertecnificación de nuestra sociedad podría llevarnos a una situación sin retorno, en que el mundo podría parecerse al mundo “feliz” de Huxley o al “1984” de Huxley ( a caso el fenómeno Gran Hermano ¿No nos está conduciendo a esto?) .

            Seguramente sólo incentivando el pensar crítico se podrá lograr una sociedad en que la cultura tenga una valor fundamental inculcando así, la posibilidad de luchar contra los opresores.

            El anhelar un sistema sin explotación y opresión que tanto soñó Max Horkheimer es un sueño que nunca se deja de soñar y una utopía que nunca dejamos de perseguir.  

            Solo depende de nosotros que los sueños y las utopías se realicen...

Bibliografía consultada

· Horkheimer, Max “Teoría tradicional y teoría crítica”, Buenos Aires, Ed. Amorrortu, 1974 en Teorías y Prácticas de la Comunicación I, Apuntes de Cátedra Entel, Unidad I, Universidad de Buenos Aires, 2000

· Huxley Aldous, Un mundo feliz, Buenos Aires, Ed.
Hyspamerica, 1984

· Orwell, George, 1984, Madrid, Ed. Salvat, 1971
 

 

 

 

AVIZORA.COM
TEL: +54 (3492) 452494
Webmaster: webmaster@avizora.com
Copyright © 2001 m.
Avizora.com