Unos meses
después, en agosto, de los 318 millones de europeos
mayores de 15 años, 108 millones tenían acceso a
Internet.10
El país con más internautas es Suecia, con el 65 %, y
España ocupa el penúltimo lugar, por delante de
Portugal, con el 12 %. En septiembre de ese mismo año,
de acuerdo con otros datos,11
en España había 3 millones de usuarios y ocupa el lugar
número 14 de los 15 países europeos, y el 24 del mundo.
A partir de octubre, la
compañía estadounidense Nielsen/NetRatings comienza a medir los hábitos
de los usuarios españoles de la red,12
pero en noviembre es el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) el
que aporta nuevas cifras: siete de cada diez españoles no utiliza el
ordenador, ocho de cada diez nunca han entrado en Internet y el 83 %
nunca ha usado el correo electrónico.
En diciembre de 2000, se
asegura que el 17 % de los españoles tiene un ordenador y el 14 % de los
mayores de 14 años utiliza habitualmente Internet, pero sólo aventajamos
a Grecia y Portugal.13
Para otras mediciones14
realizadas entonces el
número total de los usuarios llegaba al 15,9 % de la población, unos 5,4
millones de personas, aunque la verdad es que no todos llegaron a
aceptar del todo esta cifra.15
En ese mismo mes la
Comisión Europea asegura que el acceso a Internet comunitario había
crecido un 55 % en los seis meses anteriores y un informe alemán
ratifica en España el 15,7 % de usuarios, mientras que la media de la
Unión Europea está en el 28,4 %.16
Y en febrero de este año
2001 se lanza la cifra de un total de 7 millones de internautas
españoles,17
que se aproxima bastante a los 6.800.000 usuarios que ofrecen los datos
del EGM.18
Esta última cantidad supone el 19,8 % de la población, y entre los
ciudadanos que la integran aparece clara una preferencia generalizada:
el 56,5 % se conecta desde casa. Por último, en otro control diferente
se afirma que en España la media de conexión a la red es, por el
momento, de siete horas y 25 minutos al mes.19
Pero si es verdad que hay
muchos millones de personas que pueden acceder con facilidad al espacio
digital, tener su propia página web y publicar lo que le parezca
oportuno, y se va generalizando la navegación por Internet, la realidad
es que el servicio más utilizado es el correo electrónico. Y las tres
cuestiones que más preocupan a los usuarios -tanto en España como en el
resto de los países de todo el mundo-, son la falta de fiabilidad de
determinados accesos, la lentitud en la descarga de las páginas, sobre
todo cuando contienen sonido e imágenes, y la falta de seguridad de la
red.
El periodismo tiene
futuro
Dentro del ámbito de los
medios de comunicación, que es el que directamente nos interesa y del
que en las páginas siguientes se darán las cifras de lectores, una de
las preguntas que se ha planteado con más frecuencia se refiere al
futuro, más o menos oscuro, que presenta el periodismo en Internet: si
todos tiene acceso a la información y todos pueden publicar en la red lo
que saben o piensan, si los grandes portales que mezclan la información
con el entretenimiento y otras muchas cosas captan a las audiencias por
millones, )se va a acabar el trabajo específico de los periodistas?
La respuesta es no. Dentro
del amplio espacio que suponen las veinticuatro horas de emisión de las
cadenas de televisión y radio, los telediarios y los programas
informativos abarcan sólo una pequeña franja horaria -que es, para un
sector importante de la población, imprescindible-, pero nadie pretende
que todo sea información periodística. Y, con un planteamiento
semejante, lo que podemos esperar de Internet es que la actualidad tenga
unas dimensiones suficientes y bien determinadas, en cuanto a cantidad y
calidad de las páginas web, y que ofrezca una diferenciación
profesionalizada que lleve al público a buscarla cada día, en medio del
aluvión de noticias, datos, servicios, juegos y novedades que ofrece
continuamente este espacio digital.
Luego es importante
destacar que la red no sólo no va a acabar con el periodismo sino que,
por la cantidad creciente de información que brinda, hace imprescindible
un trabajo de documentación, selección y tratamiento de la actualidad
que nadie sabe hacer como un periodista. Lo que sí es cierto es que se
trata de un periodismo distinto del que se ha hecho hasta ahora -y éste
es, sin duda el aspecto que, desde el punto de vista de la docencia
universitaria, más nos interesa-, y que quizá no todos los medios
sobrevivirán a una marea que tiende a arrastrar a los que, en este
entorno cibernético, siguen varados en las prácticas tradicionales.
En este sentido, una de
las conclusiones ofrecidas por los expertos es que la prensa escrita no
está cayendo como auguraban desde hace años Nicholas Negroponte,20
o el empresario Bill Gates. La encuesta de tendencias de la prensa en el
mundo que ha llevado a cabo la Asociación Mundial de Periódicos
demuestra que las ventas de los periódicos han aumentado en 25 de los 46
países estudiados, a lo que los analistas añaden el dato de que Internet
necesita para sobrevivir el apoyo del papel.21
Y más recientemente se ha
reafirmado esta idea en distintas conferencias organizadas en Nueva York22
al analizar las cifras de la publicidad, porque dejan a la vista que los
anunciantes siguen haciendo las inversiones más fuertes en la prensa
editada en el soporte papel, y que empresas periodísticas de las
dimensiones de The New York Times Company aseguran que las ediciones
impresas y on line de todos sus medios representan dos
alternativas de negocio que deben prestarse apoyo mutuo. La opinión que
ofrecen los directivos de la compañía respecto a esta cuestión23
es que, tal como están las cosas, convivirán las dos versiones, porque
la experiencia de lectura es diferente en cada caso y la información que
ofrece la red es muy breve y cambiante.
También otros grupos como
Tribune Interacive, The E.W. Scripps o San Antonio Express.News han
procurado llegar a la integración total o parcial de los departamentos,
pero hay opiniones diferentes. La compañía editorial KnightRidder ha
creado una empresa independiente para Internet con el fin de aumentar la
competitividad y crear una audiencia propia.24
En este entorno hay un
auge creciente de los portales generalistas -nueve de los diez sitios
más visitados son portales- que, posiblemente, se reducirán en número
con el paso del tiempo. Desde el horizonte internacional, los que al
comenzar el año 2000 habían conseguido más visitas son Yahoo!, con
treinta y dos millones, AOL (America On Line), con treinta, y MSN
(Microsoft), con veintisiete. Y entre los diez primeros estaban también
Geocities, Netscape, Go, Lycos, Excite y Angel Fire con audiencias
millonarias.25
Pero en los datos de este
año 2001, el gigante AOL Time Warner, que es el producto de una de las
fusiones mediáticas recientes de mayores dimensiones, ha conseguido
acaparar la tercera parte del tiempo que los estadounidenses han pasado
navegando por Internet, mientras que Yahoo! sólo ha llegado al 7 por
cien y MSN al 6 por cien.26
En España el portal más
visitado es Terra27
que, en noviembre de 2000, superó los 375 millones de páginas vistas.
Los datos de los que le siguen son los siguientes: Ya.com-Deutsche
Telekom, 179 millones; El Mundo-Recoletos, 115; Yahoo España, 93;
eresMas-Retevisión, 89; Navegalia-Airtel, 41; Páginas Amarillas-TPI, 27,
World Online-Tiscali, 10 y Canal21-Euskaltel, 9 millones.
Esta tendencia mayoritaria
a entrar en sites generalistas que se da con tanta fuerza en
España es, por otra parte, característica de las primeras fases del
acceso a Internet y típica de los internautas menos expertos porque se
trata de páginas más fáciles de visitar . Pero los estadounidenses están
empezando a reducir este tipo de visitas para entrar en páginas más
especializadas y es probable que en nuestro país, como en otros de
Europa, pase algo parecido a medida que los usuarios sean más exigentes.28
Y aunque en esos portales
hay información de actualidad, asumen en ocasiones contenidos de los
medios o se los encargan expresamente29
y, poco a poco, van contratando a periodistas, no son en absoluto
comparables, en cuanto a contenidos informativos se refiere, a las
cabeceras que ofrecen un trabajo netamente periodístico que ya son
muchas y variadas.30
El
prestigio de la marca
Desde 1995, cuando los
medios de comunicación -sobre todo, la prensa escrita-, comenzaron su
avance generalizado hacia la red, han pasado unos años de pruebas y
desconcierto. Ahora, en el 2001, con muchas incógnitas todavía sin
resolver, está claro que la profesionalidad es garantía de éxito: el
prestigio se gana día a día con la calidad, y el buen periodismo no se
improvisa.
Las cabeceras más
conocidas -cada una con sus peculiaridades-, tienen una ventaja evidente
frente a otros medios porque llevan muchos años demostrando que saben
seleccionar las noticias en medio del exceso de información que nos
envuelve, saben a que fuentes acudir, cómo contrastar esas noticias y,
además, cómo contarlas. Y en los últimos controles de difusión ofrecen
ya unas cifras que merece la pena tener en cuenta.31
Audiencia de los principales diarios
digitales españoles - (Mensual/ I-2001)
|
|
N1 de visitas |
N1 de páginas vistas |
|
El Mundo |
5.087.270 |
49.637.191 |
|
El País |
4.457.578 |
31.645.032 |
|
ABC |
1.500.090 |
13.065.848 |
|
La Vanguardia |
895.106 |
8.559.535 |
|
El Periódico |
665.880 |
5.535.716 |
|
El Correo |
339.877 |
3.156.001 |
Fuente: OJD
La imagen de marca resulta
determinante, en este momento, para garan-tizar la fiabilidad de la
información que, si es buena en el papel, también lo será en la red. Y
el cambio de estructura de los periódicos para adaptarse a la nueva
situación pasa por convertirse en empresas multimedia que ofrecen sus
productos en distintos soportes o, al menos, por asociarse con quienes
pueden ofrecer el material audiovisual que exigen los medios digitales.
Ya es conocida la
experiencia del grupo Tribune32
y su redacción multimedia donde los periodistas trabajan para todos los
soportes a la vez. Pero es una solución con inconvenientes y que tendrá
que sufrir algunos cambios para convertirse en definitiva: se trabaja
más, hay menos tiempo para la investigación y para profundizar en los
temas y las informaciones que se producen son más superficiales.
En las conclusiones un
congreso celebrado recientemente en España33
se alertaba sobre la evolución hacia un nuevo tipo de periodista "más
eficiente, más versátil y más dócil", e incluso el título de una de las
sesiones era "Periodismo en la red: entre el teletrabajo y la esclavitud
digital".
Allí varios profesionales
"dibujaron un panorama cuando menos preocupante" y quedó a la vista "un
notable retroceso en las condiciones laborales" porque cada vez menos
personas hacen una cantidad mayor de trabajo34
que, además, incluye actividades como marcar, copiar, pegar, empaquetar
o duplicar distintos tipos de archivos publicables, que no pueden
identificarse como actividades periodísticas.
El secreto está en los
contenidos
La renovación permanente y
actualizada de los contenidos y la facilidad de acceso a la información
son las claves del éxito de los medios de comunicación en Internet. Aquí
está una de las claves porque precisamente la diferenciación contribuye
a que los usuarios vuelvan con frecuencia a la página que responde a sus
necesidades y a sus gustos. Georges Bell, presidente de Excite@Home, una
empresa que se dedica a la difusión de contenidos mediante redes de alta
velocidad, resume así la situación:
La primera fase de
Internet, en la que aún estamos, es la de la distribución, la de
ofrecer servicios a la gente, ya sea a través del PC, el teléfono o
la TV interactiva. Ésta es una guerra de unos cinco a siete años.
Después, durante muchos años más, vendrá la guerra de los contenidos
porque cuando estos medios interactivos maduren, la lealtad no va a
depender del mecanismo de distribución. No se es leal al ordenador o
al teléfono móvil, sino al contenido que ofrece. Al final, el
negocio de las terminales se convertirá en el de servicios. (...)
Pero si no se participa en la guerra de la distribución, no se tiene
el privilegio de participar en la guerra de los contenidos. En
Estados Unidos se está pasando a reconocer la importancia del
contenido.35
También Stuart M. Garner,
presidente de Thomson Newspapers,36
está de acuerdo con esta idea: "Un contenido fiable y exhaustivo es
lo que da ventaja competitiva en Internet". Y ese contenido va a ser
progresivamente multimedia, sobre todo a partir del momento en que se
puedan generalizar las conexiones de alta velocidad y cambie la manera
de utilizar la red por la sencilla razón de que el pago no se hará por
tiempo de conexión y no habrá prisa por desconectarse. En este sentido,
Bell insiste en asegurar que "no entender la naturaleza interactiva
de la atracción de la audiencia por el contenido llevará al fracaso de
los medios tradicionales".
En Internet hay mucha
información, pero no toda es de fiar y eso da ventaja, como ya se ha
apuntado, a los diarios que también se editan en papel. Si se busca
información de calidad hay que ir, en estos momentos, a los expertos en
hacer periodismo y, en general, a los medios tradicionales en la red. La
tecnología es sólo una herramienta, y las empresas periodísticas no sólo
venden periódicos sino noticias en papel, por radio o televisión y en
los medios digitales. El ritmo de adaptación es todavía más lento en
Europa que en Estados Unidos, donde ya se han hecho acuerdos de
colaboración entre diarios de prestigio y empresas audiovisuales como el
de New York Times con ABC o el del Washington Post con la
NBC.
Por lo que se refiere a
nuestro continente, un estudio realizado recientemente por Forrester37
divide a los periódicos europeos en ganadores -los que han sabido
aumentar sus audiencias on line, como Focus-;
prometedores -con grandes audiencias en papel pero que no despegan en la
red, como The Times-; líderes -con importante audiencia on line y
presencia de marca- y los "don nadie", estancados en una pequeña
presencia local como Libération. Y la misma empresa anuncia una
nueva redistribución de las empresas en Internet que se concentrarán en
tres ofertas muy concretas: los proveedores de contenidos, los
sindicadores y los distribuidores.
Hay empresas periodísticas
tradicionales que ya han optado por elegir exclusivamente la primera de
estas tres posibilidades. Es el caso de la compañía canadiense Thomson,
de Toronto, que está vendiendo 54 de sus 55 periódicos -sólo se va a
quedar con The Globe and Mail, precisamente de su ciudad de
origen- para dirigir el porcentaje mayor de su actividad a la
comercialización de contenidos.38
Y, por ahora, está
llevando a cabo sus planteamientos con éxito y beneficios económicos. Su
apuesta se basa en ofrecer información y asesoramiento sobre cuestiones
científicas, legales, de salud o de educación y servicios financieros y
dispone de 30.000 personas trabajando para la empresa en todo el mundo.
En resumen, las soluciones
para el futuro están directamente relacionadas con la actualización
constante de la información, la fidelidad a la imagen de marca, la
utilización de video y audio mediante alianzas con otros medios, una
mayor interacción con el usuario y la transformación de las secciones en
centros de coordinación y sindicación de contenidos. Además, el ancho de
banda permitirá un lenguaje diferenciado y multimedia, que ahora todavía
no existe, más facilidades para la interactividad y espacio ilimitado.
La situación actual
En estos primeros
momentos, con la generalización del uso de Internet aún tan reciente y
todavía parcial, no se puede decir que esté definido por completo y en
todos sus perfiles el trabajo del periodista. Está claro que hay cosas
que cambian en esta nueva situación, que tanto la relación con las
fuentes como la relación con los lectores presentan nuevas perspectivas
y que se está gestando un nuevo lenguaje que, posiblemente, aún tardará
en llegar a materializarse. Pero, aunque es muy arriesgado decir cómo
será el periodismo dentro de veinte o treinta años, también es cierto
que se puede afirmar sin miedo que todavía falta mucho para que los
medios digitales pongan en peligro a los convencionales y, en especial,
a la prensa escrita.
Parece asentado que las
tareas periodísticas van a centrarse cada vez más en la selección y
gestión de los contenidos, y quizá uno de los riesgos que convendría
estudiar con más detenimiento es el peligro de una homogeneización
informativa a escala internacional, puesto que la red no tiene en cuenta
las fronteras tal como hoy las entendemos.
Pero uno de los problemas
que se pueden considerar más urgentes es el de la viabilidad de las
empresas periodísticas que, en la red, aumentan su audiencia pero no sus
ingresos. Y entre las distintas opciones, la que se han barajado con más
frecuencia para intentar contrarrestar los escasos resultados de los
banners publicitarios en los medios digitales es la posibilidad de
cobrar por la información o, al menos, por informaciones específicas o
especializadas. De una situación en la que la oferta ha sido totalmente
gratuita en todos los países podemos, quizá, pasar directamente al
pay per view.
Desde esta perspectiva y
en este momento concreto, que se puede considerar todavía de transición,
pueden establecerse diversas alternativas. Es posible que, durante un
tiempo que no es fácil determinar con exactitud, puedan convivir sin
dificultades los modelos de pago y los gratuitos. Pero después, la
evolución dependerá de la capacidad de cada medio para mantener y
satisfacer a la audiencia que utiliza los sistemas de pago y exigirá
cada vez más y, también, del potencial de supervivencia de las empresas
periodísticas que sigan manteniendo el sistema gratuito en un marco con
mayores exigencias de calidad y diferenciación de los contenidos.
Y hay otra posibilidad que
es la de recurrir a métodos alternativos para la publicidad -que sigue
concentrada totalmente en los medios tradicionales escritos y
audiovisuales, de eficacia probada- o a posibles patrocinadores.
Sin embargo, la realidad
es que en esta cuestión de cobrar o no cobrar por la información
ofrecida a través de Internet no existe todavía un acuerdo: mientras
unos lo consideran inevitable, aunque sea en forma de micropagos, otros
piensan que es un suicidio. Pero ocurra lo que ocurra y aunque
inevitablemente algunos medios desaparecerán en el intento, lo cierto es
que ya no hay dudas acerca de la viabilidad del espacio cibernético como
soporte periodístico.
Y en la formación de los
alumnos de periodismo no se puede prescindir de las novedades que
presenta, a pesar de todas estas incertidumbres y de los altibajos de
las empresas, esta nueva plataforma informativa que invadirá también la
televisión y los móviles. Como señalaba hace algunas semanas el
presidente de CNN International Networks, Chris Cramer, al explicar los
cambios que se están llevando a cabo en su compañía y el recorte de 400
puestos de trabajo, hay que asumir las novedades y volver a inventar el
periodismo: "Debemos reinventarnos para preparar el futuro. El cambio
es constante y necesitamos dar marcha atrás hacia nuestros orígenes,
cuando éramos una empresa más pequeña, eficiente e inteligente. (...) En
EEUU la publicidad en Internet se ha estancado y nuestra
reestructuración lo refleja. Debemos tener cautela con el potencial de
la red en los próximos años e invertir con prudencia".39
Notas:
1
Este debate tuvo lugar en San Francisco, en el transcurso del Newspapers
2000, con la participación de las compañías de medición de audiencias
Net Rating, NFO Ad: Impact, Media Metrix y Media Ratings Consulting. El
moderador, Lincoln Millstein, vicepresidente ejecutivo de New York Times
Digital, pidió a los asistentes que utilizaran tecnologías más fiables,
y Mike Donatello, director de investigación de Washingtonpot.Nesweek
Interactive, aseguró que hay segmentos de las audiencias que no están
representados en esas mediciones (La Vanguardia, 18 de junio de
2000). Posteriormente, Media Metrix se fusionó con Jupiter
Communications para crear Jupiter Media Metrix, en competencia con los
líderes en el sector de análisis e investigación sobre la red, Nielsen/NetRating
y Forrester Research.
2
Estos son los resultados de un estudio realizado por el Instituto de
Tecnología de Georgia, con el GVU (The Graphic, Visualization &
Usability Center=s) y el World Wide Web Consortium (W3C), y citado por
Octavio Islas y Fernando Gutiérrez, profesores del Instituto Tecnológico
de Monterrey-Campus Estado de México en 1999.
3
Distribución de los 259 millones de usuarios en el mundo, entonces,
según el Computer Industry Almanac.
4
De la compañía de medición de audiencias Nielsen/NetRatings, de mayo de
2000.
5
Informe de Pew Internet & American Life Project, hecho público el 18 de
febrero de 2000.
6
CNET News.Com, 28 de febrero de 2001.
7
Según datos de la consultora irlandesa Nua.
8
EGM (Estudio General de Medios) de febrero de 2000.
9
Estudio de la patronal SEDISI, Asociación Española de Empresas de
Tecnologías de la Información y el Ministerio de Ciencia y Tecnología,
hecho público en mayo de 2000.
10
Estudio sobre usuarios de la red realizado por la Unión Europea y
distribuido el 23 de agosto de 2000 por Le Figaro.
11
De la Asociación de Usuarios de Internet (AUI).
12
El País, 19 de octubre de 2000.
13
Comisión Europea y Ministerio de Ciencia y Tecnología.
14
Datos del Estudio General de Medios (EGM).
15
La Asociación de Usuarios de Internet (AUI). Por otra parte, un estudio
de MMXI Europe aseguraba que los internautas españoles eran 4,5
millones, mientras que el Reino Unido tiene 12,5, Alemania 11,3 y
Francia 6 millones (www.noticias.com
, 14 de diciembre de 2000) y Nielsen/NetRatings ofrece en su medición
5,6 millones (El País, 11 de enero de 2001).
16
Instituto de Economía Alemana de Colonia. Holanda, Suecia y Dinamarca
están a la cabeza (Baquía, 20 de febrero de 2001).
17
La Compañía Taylor Nelson Sofres, en colaboración con Net Value (Canoa,
8 de febrero de 2001).
18
EGM de marzo de 2001.
19
AC Nielsen.
20
Nicholas Negroponte, fundador del Media Laboratory del MIT
(Massachussets Institute of Technology) y de la revista Wired, se
refirió de nuevo a esta cuestión en un reciente viaje a Barcelona:
"El futuro de los periodistas es bueno, pero los periódicos tal vez
tengan un problema mayor. El papel desaparecerá, no las noticias, porque
siempre habrá necesidad de información, análisis, editoriales... El
papel, aunque es el mejor soporte que hemos encontrado hasta ahora, no
es la solución a largo plazo. Los nuevos soportes nos permitirán
distribuir noticias de forma personalizada" (La Vanguardia,
29 de septiembre de 2000).
21
La encuesta se presentó en el 531 Congreso Mundial de Periódicos
celebrado en Brasil en junio de 2000. Se insistió también, entre otras
cosas, en la necesidad de que las empresas sepan integrar el periodismo
escrito, la radio, la televisión e Internet (El País, 14
de junio de 2000).
22
Por Credit Suisse First Boston y por UBS Warburg (Baquía, 12 de
diciembre de 2000).
23
Mitchel Levitas, director de ediciones de The New York Times, se
expresó en estos términos a principios de este año (El País,10 de
febrero de 2001).
24
Este debate se produjo en el congreso Newspapers 2000, que tuvo lugar en
San Francisco en junio de ese año. El presidente de la división digital
de KnightRidder, Dan Finnigan, defendió la separación como el medio
adecuado para mejorar la gestión de los resultados y los recursos y para
conseguir los objetivos económicos. Y la llevan a cabo de una forma tan
estricta que pagan a sus propios periódicos por suministrarles
contenidos (La Vanguardia, 20 de junio de 2000).
25
Los datos son de la consultora Media Metrix y corresponden a 1999.
26
En este caso le medición es de Jupiter Media Metrix, que también aporta
datos que demuestran que el correo electrónico y la mensajería
instantánea son las aplicaciones más utilizadas por los usuarios (La
Vanguardia, 1 de marzo de 2001).
27
Estas cifras corresponden a las mediciones de la OJD (Oficina para la
Justificación de la Difusión) del mes de noviembre de 2000.
28
Baquía, 20 de marzo de 2001.
29
Los responsables de la edición digital del diario New York Times,
mediante un acuerdo reciente, van a participar en el portal Yahoo
con artículos de política, negocios, internacional, tecnología y artes (Noticias
de Internet, 14 de febrero de 2001).
30
Respecto a la irrupción en el entorno informativo digital de personas
ajenas al periodismo escribía hace unos meses el periodista Jesús de la
Serna, insistiendo en que de los medios de comunicación "sabemos
quienes son sus directores, sus redactores y sus comentaristas;
conocemos su estilo informativo, su ideario editorial. Sus profesionales
son periodistas, generalmente, de plantilla". Pero los portales y
páginas de todo tipo que tanto abundan en la red, "no dicen ser
medios de información. No establecen un contrato expreso o
implícito con sus lectores. Mantienen en el limbo la situación de sus
redacciones, que nos imaginamos redacciones virtuales, perdidas en el
ciberespacio, sin cohesión ni responsabilidad ni más atributos que los
de rellenar huecos con textos. Sin profesionalidad periodística". Y
termina invitando a hacer buen periodismo en Internet: "Las empresas
informativas genuinas no están exentas de culpa. Hasta hace
apenas unos meses, como mucho un par de años (en el caso español), la
mayoría de los periodistas y de sus jefes han desdeñado la Red. Han
dejado que técnicos procedentes de otras áreas -muy respetables-, desde
la informática hasta la infografía, se adueñasen de la nueva parcela
desarrollándola a su antojo. Creando guetos, sectas, sociedades secretas
en los medios. Lejos de la profesionalidad, del concepto periodístico
común. (...) En el caso de los medios auténticos, para que la
profesionalidad y la responsabilidad se instaure en Internet tendrán que
implicarse a fondo los directores y los periodistas; recuperar la
iniciativa perdida frente a los adelantados que, en tantos casos, han
sido unos advenedizos. Algunos, unos aprovechados" (El Mundo,
8 de junio de 2000).
31
Los datos corresponden a los controles de la OJD de enero de 2001.
32
Cfr. EDO C. (2001): "Los nuevos medios on line todavía no
existen" en Estudios de Periodística n1 10, Universidad Carlos
III, Madrid y KLINENBERG E. (2000): "Los periodistas 'multiusos' del
Chicago Tribune" en la versión mexicana de Le Monde Diplomatique
y en la web Sala de Prensa.
33
II Congreso Nacional de Periodismo Digital, celebrado en febrero de
2001.
34
Baquía, 6 de febrero de 2001.
35
La Vanguardia, 24 de mayo de 2000.
36
Esta compañía está vendiendo 54 periódicos en estados Unidos y Canadá
para quedarse sólo con The Globe and Mail y dedicarse sobre todo
a la distribución electrónica de contenidos (La Vanguardia, 26 de
junio de 2000). Este diario tiene una tirada diaria de 321.166
ejemplares y hasta 1998, año de aparición del National Post, fue
el único de carácter nacional en Canadá. Esta empresa también pretende
vender sus 75 semanarios (El Mundo, 17 de febrero de 2000).
37
La empresa consultora Forrester está ahora asociada con Media Metrix.
38
Thomson cuenta, además, con 75 cabeceras no diarias que también pretende
vender, y otros 400 productos y servicios en Canadá y Estados Unidos (La
Vanguardia, 17 de junio de 2000).
39
El País, 3 de febrero de 2001.
Concha Edo
es profesora del Departamento de Periodismo I de la Facultad de Ciencias
de la Información de la
Universidad Complutense de Madrid, y es integrante
del Consejo Editorial
de Sala de Prensa.
Este texto fue publicado originalmente en la revista
Ámbitos (N1
6/ 2001- Universidad de Sevilla) y se reproduce con la autorización
expresa de la autora.