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Parte
2
Universidad de
Sevilla, España
TEMA 1.- INTRODUCCIÓN A LA “HISTORIA DEL PERIODISMO”
1.1.- Fundamentos epistemológicos y
metodológicos de la historia del periodismo
A diferencia de otras muchas, la
HISTORIA DE LA COMUNICACIÓN es una disciplina joven.
El interés por la historia de la comunicación despierta
con la PRENSA. Debido a su juventud, se plantean
numerosas perspectivas y métodos de análisis, y también
muchas preguntas. Si bien la historia de la comunicación
es una especificidad de la historia, guarda también
relación con otras áreas de la comunicación. En esta
simbiosis entre COMUNICACIÓN e HISTORIA se produce un
trasvase de claves. El OBJETO DE ESTUDIO de la
historia de la comunicación no es la historia, sino la
comunicación desde una perspectiva histórica.
Las primeras historias de la comunicación
surgieron a mediados del s.XIX y estuvieron focalizadas
en el periódico, en el contexto del positivismo. Esta
tendencia a tomar el periódico como objeto de estudio no
va a cambiar mucho a lo largo del s.XX. Ello se
justifica por el hecho de que es necesario delimitar el
objeto de estudio y reducir el campo de análisis. En los
primeros estudios de la comunicación de masas, se
establece una relación causa-efecto entre el modo
histórico y el medio de comunicación dominante en él. Un
ejemplo es el de
Marshall McLuhan cuando afirma que la historia
de la humanidad se puede dividir en tres etapas,
atendiendo al medio de comunicación predominante en
ellas:
1) la sociedad oral o era pre-alfabética,
2) la
sociedad alfabética o era de la escritura y
3) la era de
la electrónica, determinada por los medios electrónicos
a partir del telégrafo.
Sin embargo, no se puede dar por válida
la teoría de que los medios de comunicación determinan
el contexto sociológico. El periódico constituye una
categoría histórica que no determina el contexto
histórico, sino que está determinada por el ascenso de
una clase social: la BURGUESÍA. El periódico proporciona
la información y el conocimiento para la acumulación de
capital, condición indispensable para el paso de una
sociedad feudal a una capitalista. Así pues, el
PERIÓDICO cobra carácter de ELEMENTO ECONÓMICO y
también cobra significación como INSTRUMENTO POLÍTICO.
En efecto, se convierte en un instrumento fundamental
para la propagación de nuevas ideas y valores que
inevitablemente surgen con el ascenso de la burguesía.
De este modo, el periódico cristaliza en
todas aquellas publicaciones subversivas que se
enfrentan a la monarquía absoluta y se erige en toda
manifestación regular de información llevada a cabo por
la burguesía o por sus contrarios sociales, desde el
mismo momento en que el cambio empezó a darse a favor de
la burguesía.
En contra de las tendencias positivistas,
se impone un método de análisis cualitativo, es
decir, que relacione, interprete y reflexione, ya que un
análisis cualitativo es, por ende, un análisis histórico
que permite comprender la forma en que el contexto
económico, político y social determinan al medio.
Por otra parte, la historia se ha
limitado a utilizar la prensa como FUENTE SECUNDARIA
de información para su labor científica. Sin embargo, es
indudable que la prensa presenta algunas ventajas:
constituye un testimonio directo de la historia, combina
lo informativo y lo interpretativo, ofrece fuentes de
primera mano y muestra las corrientes de opinión más
relevantes del momento. Atendiendo a esto, muchos
historiadores han superado la desconfianza hacia la
prensa. No obstante, la prensa tiene también
inconvenientes a la hora de considerarse un material
verosímil, debido a la rapidez de su desarrollo y a la
inexactitud de sus fuentes.
En 1641, Renaudot creó el
primer periódico: La Gazette. Y sostiene que a la
gente le cuesta diferenciar entre la realidad y lo que
dice el periódico, ya que la gente aún no tenía
conciencia del entramado y toma como cierto todo lo que
dice la ciencia. La gente no es capaz de diferenciar
porque no conoce los mecanismos y las características
del medio que se acaba de crear.
En los estudios históricos del s.XIX, se
empezó a tomar la prensa como objeto de estudio, con lo
que se dio una cierta reconciliación y revalorización
del medio prensa. Esto fue muy importante para las
ciencias de la información. También fue importante para
la ciencia histórica, que mantiene una relación más
estrecha con todos los ámbitos de todas las sociedades
en las que se inscribe el periódico. Fue una especie de
simbiosis entre la PRENSA y la CIENCIA HISTÓRICA. Se va
a tratar de unos estudios muy cuantitativos que no
entran en la reflexión ni en la interpretación.
Paralelamente, a finales de siglo, surgen otros estudios
que se van a centrar en la influencia de la prensa en la sociedad. Este
tipo de estudios se completa con recopilaciones legislativas sobre el
derecho de prensa e imprenta. Este es uno de los aspectos básicos de la
historia del periodismo. Se descubre el marco jurídico que permite
conocer la potencialidad de la prensa.
Por otra parte, hay que señalar el carácter
esencialmente sincrónico de los estudios de comunicación social,
un sincronismo justificado por el hecho de que la comunicación masiva es
un fenómeno eminentemente del s.XX. Sin embargo, los métodos de
investigación de estos modelos sincrónicos pueden ser extrapolados al
pasado para conseguir un punto de vista diacrónico (histórico) de la
comunicación social. Por tanto, la comunicación social y la historia
confluyen en la historia de la comunicación social.
La comunicación social y los medios a través de los
cuales se lleva a cabo son un aspecto esencial de la sociedad, con una
función estructural en la misma. Se habla de SISTEMA
SOCIOCOMUNICATIVO, que puede definirse en base a tres factores:
1.- Legislación de prensa e imprenta.
2.- Relaciones sociales en torno a los medios de
comunicación.
3.- Producto acabado (periódico en sí).
Por tanto, esta perspectiva de sistema sociocomunicativo
introducida por Jesús Timoteo nos conduce a una comprensión de la
historia de la comunicación social desde el punto de vista de la teoría
de sistemas. Al igual que expone el materialismo histórico, esta teoría
sostiene que hay una sucesión de sistemas: el sucesor surge
paulatinamente sin que el anterior desaparezca bruscamente (ambos
conviven juntos durante un tiempo hasta que el anterior desaparece).
Esta sucesión se produce a partir de algún cambio sustancial en alguno
de sus parámetros, muchos de los cuales no se encuentran en el medio en
sí sino en la sociedad.
Por tanto, desde este punto de vista podemos identificar
varias etapas en la historia de la comunicación:
1.- COMUNIDAD O COMUNISMO PRIMITIVO.
No existe desigualdad social ni división del trabajo, por
lo que se da una “comunicación necesaria”.
2.- SOCIEDAD ESCLAVISTA. Es una
sociedad dividida en clases donde los explotadores se apropian de los
medios de producción y que establece una división social del trabajo,
destinando a los esclavos al trabajo manual, mientras que otros, los
ciudadanos, se dedican al cultivo de la palabra.
3.- SOCIEDAD FEUDAL. La
comunicación se reduce al feudo. El poder religioso y el poder político
son los que determinan la estrechez comunicativa del período feudal,
constituida por la exclusiva relación entre señor y campesino, que ha de
cumplir la voluntad del primero.
4.- SOCIEDAD CAPITALISTA. El
nacimiento de la burguesía sobre los pilares de un nuevo sistema de
producción hace que la oferta pública y los beneficios se conviertan en
requisitos imprescindibles del sistema de comunicación. Esta
circunstancia hace necesario que los medios, a través de los que se
genera la comunicación social, se transformen de una manufactura de
documentos a una producción en serie. Por tanto, el surgimiento de la
imprenta junto con la actividad económica de la burguesía van a
propiciar la aparición de la información como valor de cambio.
TEMA 2.- ANTECEDENTES DEL PERIODISMO EN LAS EDADES ANTIGUA Y MEDIA
2.1.- Antecedentes de la opinión pública: Egipto y
Mesopotamia
En Egipto, sólo quedan algunos restos de los documentos
que se hicieron, casi todos INSCRIPCIONES PANEGÍRICAS o LAUDATORIAS
(especie de cantares de gesta donde se realzan las virtudes del faraón).
Destacan la estela del Meneptah, bajo relieves de Luxor y de Abu Simbel.
Se daba una identificación absoluta entre los faraones y los mismos
dioses, es decir, los primeros eran considerados como tales. Otro bloque
de documentos son las COMUNICACIONES OFICIALES. Desde el 2.400 a.C.
funcionó en Egipto un sistema postal que estaba al servicio del faraón o
de los gobernadores de los territorios. La función era hacer llegar a
todos los sitios las decisiones del Gobierno.
En Mesopotamia, pasa algo similar. Se diferencia en que
la cultura mesopotámica es una cultura urbana y en que es más
importante para la economía el comercio y la industria
artesanal, pero coinciden en que el centro de la vida social es la
RELIGIÓN. El TEMPLO va a ser el centro religioso del país y el
PALACIO va a ser el centro teocrático y de administración. Ambos,
templo y palacio, constituyen el centro del Estado y de la vida pública
en Mesopotamia.
Así pues, se distinguen 2 formas de comunicación:
Del poder político (Código de Hammurabbi:
se basa en la Ley del Talión): incluye obligaciones y derechos del
ciudadano, leyes…
Del poder religioso: el soberano cumple un papel
fundamental al ser el enviado de Dios en la tierra.
Algunos autores han querido ver en estas sociedades
indicios de una opinión pública contraria a las directrices
político-religiosas. Un ejemplo son las Memorias de Sinhué. Pero esto no
es un hecho comprobado. De haber existido este tipo de opinión atea, es
muy probable que estuviera vinculada a la Corte, por lo que más que
opinión pública serían corrientes de pensamiento contrarias al poder.
Todos los sistemas de comunicación que se dieron en
Egipto y Mesopotamia estuvieron controlados por y para el poder, sin dar
pie en ningún momento a ningún precedente de la opinión
pública.
2.2.- La civilización griega
En esta “fase”, se da un salto cualitativo en las formas
de comunicación. La principal aportación de la cultura griega es el
CLASICISMO, que se caracteriza por los siguientes factores:
1.- DESACRALIZACIÓN: la única
forma de acercarse al hombre respetando los valores humanos es dejando a
un lado los valores teocráticos.
2.- RACIONALIZACIÓN: se da una
búsqueda racional de las leyes de la naturaleza, una búsqueda que
constituye la ciencia (de la observación de la naturaleza nacen las
leyes que organizan el cosmos y ordenan al hombre: LOGOS).
3.- HUMANISMO: el individuo,
apoyado sobre su razón y no sobre normas teocráticas, se convierte en el
centro y medida de todas las cosas, a través de sí mismo y no de otros.
Estas características incidirán directamente en las
formas de comunicación pública. De esta manera:
Desaparecerán las formas de comunicación características
de los imperios orientales (la político-religiosa).
El escenario de la comunicación va a ser el ÁGORA.
Surgen escuelas de oratoria y logógrafos (personas que escribían
discursos por encargo ajeno), dada la importancia de hablar en público.
El ágora, que era el centro de la polis, se convierte también en el
centro de la comunicación. Así, la PALABRA se erige en un derecho del
ciudadano que se denomina en griego PARRHESIA (“todo decir”,
hacer público todo el pensamiento a través de la palabra).
Desarrollo de nuevas formas literarias y, sobre todo, el
surgimiento de los esbozos de una opinión pública contraria a la
oficial. Esto tiene su origen en la COMEDIA GRIEGA, que estaba alejada
de la intención didáctica y moral y que basaba su fuerza y su prestigio
en su capacidad crítica y satírica a costa de los personajes públicos de
la polis, incluso a costa de los mismos Dioses. Así pues, se demuestra
que la RISA CRÍTICA es una manifestación de la inteligencia
humana. Más tarde, a partir del s.V a.C, la comedia se degenera con
insultos bajos, falseadores…Para combatir esto, se crea la figura del
ASTINOMOS, encargado de cuestionar los excesos de la opinión
pública. En efecto, esta LIBERTAD DE EXPRESIÓN de los griegos se va a
ver luego coaccionada a partir de la regulación del derecho de la
palabra. Se empezaron a castigar delitos de malidicencia y aún más los
de impiedad (burlarse de los dioses…). Por tanto:
-
Desaparición de las formas de comunicación social
propias del Antiguo Régimen (política, religiosa).
-
Formas de comunicación pública; discusión en el
ágora.
-
Desarrollo de formas específicas de comunicación
pública.
2.3.- La civilización romana
Los romanos siguieron el espíritu griego para crear dos
grandes bloques de comunicación social:
1.- MEDIOS DE INFORMACIÓN PÚBLICA OFICIAL
(público). En lo público, la administración se encargará de crear una
estructura viaria y de comunicaciones muy compleja. Roma va a generar,
así, determinados medios de información pública:
-
Annali Maximi (Anales
Máximos o Anuarios de los Pontífices): eran tablas cronológicas
escritas sobre planchas de madera en las que el máximo pontífice
recogía anualmente los sucesos más relevantes acaecidos en Roma con
un estilo breve y simple. Distinguía entre los “fastos” y los
“nefastos” (hechos más desgraciados o negativos).
-
Acta Senatus (Actas del
Senado): son resúmenes del diario de sesiones del Senado expuestos
en los tablones públicos. Julio César fue el primero que
mandó a elaborar estas actas e incluyó en ellas su propio discurso.
-
Acta Diurna: se recogían
los sucesos más recientes e importantes sucedidos en todo el imperio
(es decir, a lo largo del mismo). También las encargó Julio César,
por lo que no es ilógico que se elaboraran de tal forma que
sirvieran a sus intereses políticos.
-
Acta Florensia, Acta Militaria
o Bellica, Actas judiciales, civiles…
2.- MEDIOS DE INFORMACIÓN DE PROFESIONALES LIBRES
(privado). En lo privado, aparecen profesionales
libres de la información. El PRAECO era el encargado de pregonar
las disposiciones públicas. El STRILLIONI era pagado por los
comerciantes para pagar sus productos. Los NOMENCLATOR eran
esclavos o libertos que informaban al amo sobre aspectos de la vida
diaria que le debían interesar. Los SUBROSTANI se dedicaban a
vender información más o menos escabrosa y sensacionalista.
Como CONCLUSIÓN de Grecia y Roma, cabe decir que en el
mundo clásico en general encontramos las características de una
incipiente OPINIÓN PÚBLICA y, sobre todo, de un nuevo sistema de
información de capacidad crítica y en el que la información también es
un objeto libre de negocio (en Roma se llegaba a pagar por ella).
2.4.- La Edad Media
Este período se identifica a través de tres factores:
1.- FEUDALISMO: el señor
propietario tiene la tierra y los siervos la trabajan sin poseerla.
Estamos ante una forma económico-social que sucede a la sociedad
esclavista.
2.- DECADENCIA DE LAS INSTITUCIONES:
la propiedad privada se impone a la vida pública.
3.- La Iglesia impone su
VOLUNTAD ANTI-CLÁSICA en favor de la espiritualidad, lo que supone
un factor muy importante.
La Iglesia hereda el Imperio Romano de Occidente y va
clericarizando su estructura, imponiendo su rechazo al espíritu clásico
de Grecia y Roma, un rechazo que se adapta muy bien al nuevo modelo
feudal. Ya en el s.VII d.C., no quedaban en Europa más escuelas que las
catedralicias. Los monasterios van a ser los únicos centros culturales
de Europa.. En torno al s.X, las iglesias se habían convertido en el
núcleo predominante de la sociedad occidental, y desde ese predominio la
Iglesia va a establecer un complejo y eficaz sistema de comunicación de
manera que no tiene competencia alguna, sobre en todo sus efectos
positivos sobre los iletrados. Hay, pues, una estructura piramidal que
es la base del éxito del sistema comunicativo que la Iglesia tiene sobre
los iletrados. Esta estructura piramidal creada por la Iglesia es
continuadora de la del Imperio Romano.
El sistema de información eclesial utiliza 2 grandes
bloques de comunicación, que son los siguientes:
COMUNICACIÓN ORAL. Tiene
varias formas:
-
Predicación. La Iglesia
crea un cuerpo especializado de predicadores (Órdenes Mendicantes,
Dominicos…) con la finalidad de cubrir las lagunas de la doctrina,
que se producían en parte por la escasa preparación de los clérigos
rurales. También se pretendía con ello evitar la excesiva distorsión
de los mensajes de la Iglesia. Pero este poder de predicar también
tuvo su contrapartida para la Iglesia, pues dio lugar a las herejías
(Hussitas, Catazos…). La Iglesia recurre entonces a dos medidas
coercitivas: la Inquisición y el brazo armado del Estado.
-
Confesiones. Las
confesiones a clérigos e integrantes del entramado eclesial surgen
como una nueva alternativa oral para la Iglesia.
-
Campañas especializadas de
difusión del mensaje evangélico, con el objetivo de movilizar a toda
la cristiandad (desde los mendigos hasta los nobles y los reyes) en
pro de unos ideales religiosos (la conquista de los santos lugares:
Jerusalén).
-
Formas populares. Son
formas de apoyo a las anteriores formas de comunicación oral.
Ejemplo: Misterios, Letanías…
COMUNICACIÓN VISUAL.
También tiene varias formas:
-
Arte. Fue utilizado como
instrumento educativo y de difusión, dada la conciencia de que el
arte era la literatura del iletrado. Funcionaba: primero, como medio
de información ocupando los espacios arquitectónicos libres; y
segundo, como manifestación del poder de Dios, de la Iglesia.
-
Liturgia y simbología visual.
Eran componentes de la “majestuosa misa”, como los
gestos del cura y el resto de la ceremonia.
2.5.- Sistemas de comunicación de las élites culturales:
s.XII-XV
1.- UNIVERSITARIAS.
Las
Universidades surgen del desarrollo de las escuelas catedralicias a las
que van llegando obras de copistas y otros autores…A partir del 1.100,
aparecen las primeras universidades en Europa que buscan defender sus
propios intereses frente al obispo, que pretende contralor la dirección
de esas escuelas. También defienden sus intereses enfrentándose al poder
civil. Se trata de FOMENTAR LA RAZÓN: es una cultura opuesta a la
cultura eclesiástica dominante. Además, fundamentalmente la Universidad
crea dos cosas:
Lenguaje culto que luego va a
influir como alternativa al lenguaje oficial.
Instrumentos lógicos elementales
para el desarrollo científico.
La Universidad, en definitiva, va a someter el
pensamiento a la racionalidad ya crear nuevas formas laicas, más
precisas y concretas, de comunicación del pensamiento.
2.- FORMAS DE COMUNICACIÓN LITERARIAS, MERCANTILES,
HUMANISTAS Y POLÍTICAS.
Se desarrollan de
forma paralela en el contexto de las élites culturales (s.XII-XV).
-
Comunicación literaria.
Aparecen obras en romance ya despegadas del latín que suponen las
primeras muestras de comunicación literaria.
-
Comunicación mercantil. En
varias ciudades italianas había mercaderes, juristas (profesiones
muy lucrativas)…que no están de acuerdo para nada con la cultura
eclesiástica y fundan sus propias escuelas privadas para impartir en
ellas las asignaturas que consideran estrictamente necesarias para
ejercer la profesión (derecho civil, cálculo…). Con el tiempo,
muchas de estas escuelas se convierten en universidades (Ejemplo: la
de Bolonia).
-
Comunicación humanística. A
partir del s.XIII, surgen los primeros escritores humanísticos, que
alcanzan su máximo esplendor con Erasmo de Rotterdam en el
s.XV. Estaban al margen de la Universidad, lo que les dotaba de
mayor libertad en la difusión de nuevos valores humanistas,
desacralizados, racionales, laicos…
-
Comunicación política. La
evolución de la teoría política a partir del s.XIV va a permitir el
desarrollo de nuevas formas de comunicación y de propaganda. La
teoría política se asentaba sobre la teocrática. Pero, bajo
presiones como el desarrollo del derecho…, se fue amoldando y dio
origen a una doctrina distinta de la de la Iglesia cuyo resultado va
a ser el DERECHO POLÍTICO del Estado
moderno.
2.6.- Formas de comunicación pre-periodísticas
La baja Edad Media se caracteriza por un resurgir de las
ciudades, del comercio y por la imitación del modelo clásico
grecolatino, así como por el surgimiento de una nueva clase social: la
burguesía. Ésta se convierte en el sector dominante de la vida urbana,
no por ser la mayoría, sino por controlar la nueva economía del mercado,
de la que obtendría riqueza económica y también poder político.
La burguesía se ve obligada a desarrollarse frente a los
poderes establecidos y va imponiendo lentamente sus modelos de sociedad,
antagónicos a los del feudalismo (lo superará totalmente en el s.XVIII,
con las revoluciones liberales burguesas). Para ir imponiendo sus
valores, crean sus propios instrumentos de acción y de poder, basado en
la racionalización (objetivos claros y definidos), en el dinero (negocio
y búsqueda de beneficios) y en la cultura escrita. Así, los géneros
pre-periodísticos surgen vinculados a la burguesía y a sus necesidades
de información para el buen desarrollo de sus negocios. Las formas de
comunicación pre-periodísticas son:
1.- FOGLI A MANO (también
llamados avissi, o gacetas). En el s.XII, con el auge de
la navegación por el Mediterráneo motivada por la actividad bélica de la
zona oriental (cruzadas), los comerciantes tienen que estar al tanto de
lo que pasa por el mar, para no arriesgar su mercancía. Así, aparecen
mercaderes de noticias, más conocidos como MENANTI. La obra de
estos mercaderes se caracteriza por:
-
Cuatro páginas tamaño cuartilla sin título y sin
firma.
-
Nombre de la ciudad y fecha al principio.
-
Estaban redactadas de una forma muy elemental.
Al principio, estos “avisos” se vendían en los puertos y
servían como información del Mediterráneo Oriental recogida por
marineros y peregrinos. Tuvieron mucho éxito en toda Europa, partiendo
de Venecia, potencia comercial de la época. En Francia, se las llamó
Nouvelle, y en Alemania se las denominó Geschrieble Zitunge.
El signo más evidente del éxito de estas hojas
informativas es la rapidez y la urgencia con que el poder y las
autoridades de toda Europa las censuraron. Ya en 1275 aparecen en
Inglaterra ordenanzas reales contra los preparadores de “bulos” y falsas
noticias. Los demás monarcas de Europa van a tener una actitud muy
parecida. Todo ello culminará cuando el Papa Pío V (fue el Papa de la
contrarreforma, en el s.XVI) crea el Índice de Libros Prohibidos (Index
Librorum Prohibitorum).
A partir de 1569, además del índice mencionado, el Papa
impulsó duras medidas desde la Iglesia contra los impulsores de noticias
que fueran contrarias a obispos, papas… Constitutio contra scribentes
et dictantes monita vulgo dicta avissi et ritorni fue una bula que
significó la consolidación de esta política represiva contra los
informadores. Esta actitud de Pío V será mantenida por su sucesor,
Gregorio XIII, con la bula “Ea est”, y también por Sixto V, que
fue especialmente duro con los “menanti”, a quienes consideraba gente
avariciosa movida únicamente por el ánimo de ganancias.
La llegada de la imprenta a mediados del s.XV (1456) hizo
desaparecer poco a poco los escritos a mano, pero las fórmulas de los
“avissi” no desaparecieron, sino que pasaron a ser impresos (es decir,
no perdieron la forma ni el nombre de “avissi”). Así pues, incluso con
la imprenta, los géneros manuscritos pervivieron hasta el s.XVIII. Para
entonces, habían cobrado una gran consideración y un más que notable
desarrollo técnico, con oficinas bien organizadas con corresponsales
fijos de las que salían “avissi” para sus lectores fijos.
2.- CRÓNICA CÍVICA. Son las
continuadoras directas de los Annali Maximi romanos, ya que se ocupan de
dejar constancia de las glorias y desventuras de una ciudad en
concreto…Más tarde, fueron utilizadas para justificar la actitud del
grupo dominante de la ciudad frente a la oposición crítica.
3.- CARTAS DIARIO. Son un grupo
de publicaciones relacionadas con los informes que los agentes de los
grandes comerciantes enviaban a sus sedes centrales. Destacan los
FUGGER, banqueros alemanes cuya sede central tenía a su servicio a
elaboradores de estas cartas que estaban presentes en las diferentes
ferias y mercados. Los informes se limitaban a los precios de referencia
de los productos y las materias primas. A partir de 1510, cuando
Jacob Fugger se hace cargo del grupo, es cuando pasan a ser
propiamente “cartas diario”. Se trata, pues, de escritos personales con
información de todo tipo, aunque primase la referencia al negocio. Por
tanto, el éxito de los “fugger” se basó en gran medida en la
información.
4.- PRICE CURRENS. Son
herederos directos de los “avisos” y, como ellos, nacen en los
alrededores de los puertos y del comercio marítimo, con la diferencia de
que están más especializados, ya que su contenido se limita al precio de
las mercancías en el mercado internacional. El primero se imprimió en
Amsterdam en 1585, aunque los manuscritos circularan mucho antes.
5.- ALMANAQUES. Eran tipos
especializados de calendarios que incluían datos astronómicos,
informaciones meteorológicas…y que ya eran utilizados por egipcios,
griegos y romanos. Con la cultura renacentista, los almanaques empiezan
a incluir horóscopos y previsiones. En 1485, Sixto V publica la bula
Coeli et terra, en la que condena la astrología diferenciando dos
tipos: la aplicada a la medicina, que no era condenable, y la astrología
de pronósticos, también llamada “judiciaria”, que sí era moralmente
perjudicial. Es a partir de 1600 cuando se inicia el auge de estos
calendarios, una edad dorada que durará hasta finales del s.XVIII.
A raíz de estas fórmulas de comunicación
pre-periodísticas que se dan en la Baja Edad Media, podemos extraer las
siguientes conclusiones:
-
Interés por la noticia,
de ahí la creación de un mercado para la información, que ya circula
como producto.
-
Presencia de la información como mercancía,
como un bien de uso y de consumo, con la consiguiente aparición del
negocio informativo.
-
Potencial político de la información,
que hace que los poderes públicos se movilicen para neutralizarlo
(censura).
-
Surgimiento de un “submundo” en torno a la
información, compuesto por mensajeros oficiales, casas de
correos privadas, estudiantes que venden información, peregrinos que
vienen de las cruzadas…
TEMA 3.- LA IMPRENTA, “AGENTE DE DESPEGUE” DEL SECTOR INFORMATIVO
3.1.- La imprenta: factores y cambios estructurales
La imprenta significó un paso adelante en la
configuración del mundo europeo, que aún combinaba hábitos medievales
con una mentalidad moderna. La acción política de los incipientes
estados modernos, la extensión de nuevas formas económicas y el
desarrollo de novedosas doctrinas religiosas tienen su auge con la
imprenta. Ésta surge ante la necesidad social de nuevas formas de
comunicación; se hizo imprescindible la multiplicación de los textos,
con fundamentos previos en China, antes del s.XV. Las condiciones de
Europa y la necesidad de un nuevo medio técnico que canalizara la
demanda y la oferta de información fueron los gérmenes de la imprenta.
Existen 3 macro-factores que promueven la imprenta:
-
Recuperación de Europa
(1350-1450), después de la gran depresión experimentada por el viejo
continente en la Baja Edad Media.
-
Creación e institucionalización del correo.
-
Tecnología (ya desde el
s.XIV).
La conmoción de Occidente se deriva de la guerra, el
hambre, la peste (1348)… A partir de 1450 se consolida la recuperación,
merced a diversas transformaciones estructurales:
1.- SOCIO-DEMOGRÁFICOS: aumento
de la población y diseño progresivo del orden estamental
(fraccionamiento de la aristocracia: pierde el poder político frente al
rey soberano, aunque mantiene una posición privilegiada // consagración
de la burguesía como una de las minorías urbanas // ampliación del
número de hombres libres; freno a la servidumbre y aumento de la
presencia del hombre en las ciudades).
2.- ECONÓMICOS: producción.
Crece la producción (oferta), pues aumenta la demanda. Se amplían los
circuitos comerciales desde el Mediterráneo hasta el Atlántico, gracias
a la proyección portuguesa. Asimismo, crece la movilidad del mercado
interior, con disminución de los aranceles. También se adoptan fórmulas
monetarias capitalistas en las actividades mercantiles y financieras
(auge de los banqueros o “fugger”, como los genoveses).
3.- POLÍTICOS: se da una
decadencia de los poderes universales: Estado e Iglesia, Imperio y
Papado. Paralelamente, hay un avance del autoritarismo monárquico
legitimado dinásticamente, en un ámbito nacional (de ahí se evolucionó a
la Monarquía Absoluta con posterioridad). Así: poder del rey, territorio
unificado por el idioma. Ejemplos: Dinastía de los Túdor, los
Trastámara, los Valois…
4.- RELIGIOSOS: existen deseos
de reforma en el seno de la Iglesia, que resulta insatisfactoria para
atender a la espiritualidad, confundida en lo litúrgico, lo dogmático…
Aparecen nuevas órdenes religiosas y diversas herejías a finales del
s.XIV; éstas culminan en la REFORMA LUTERANA, que es el mayor
cisma de la historia de la Iglesia (1517: reacción contra la corrupción
eclesiástica, el exceso del culto a las imágenes…). Se da, pues, una
nueva concepción de la cristiandad. Además, se adoptan las lenguas
vernáculas (las propias de cada país) en la misa, en detrimento del
latín.
5.- CULTURALES: se experimenta
un declive de las universidades como centros únicos del saber, frente a
la consagración de los métodos y valores del humanismo, que surge como
alternativa para concebir el hombre y el mundo. Se llega a una expresión
laica de la vida, a una nueva visión del mundo y de la capacidad
racional del hombre, y surgen nuevas inquietudes pedagógicas que
propiciaron la purificación de las lenguas clásicas y la regulación de
las vernáculas como instrumentos eficaces para la comunicación. Además,
se potencian las diferenciaciones nacionales en los ámbitos religioso y
literario.
6.- ENSEÑANZA Y EDUCACIÓN: van
a cobrar un gran interés. A finales del s.XIV, existen ya 45
universidades en Europa Occidental y, durante el s.XV, se fundaron 33
más. En este siglo, aumenta el número de personas que aprenden a
escribir, así como la aplicación de la enseñanza primaria. Para Tomás
Moro, había un 60% de londinenses alfabetizado (cifra superior en
ciudades como Florencia o Rotterdam en estas fechas: s.XV). Pero no
debemos confundir el saber leer o escribir con la capacidad de leer
libros y extraer ideas de ellos. Y es que, salvo excepciones, la
enseñanza consistía en recursos memorísticos que se copiaban al pie de
la letra. Además, esto chocaba con el hecho de que los libros
manuscritos eran muy caros, con lo cual se acentuaban las distancias
entre letrados e iletrados. El libro manuscrito era almacenado en las
nuevas bibliotecas, tanto privadas como universitarias, y ya se le tenía
una gran admiración al oficio del copista.
EN RESUMEN, todos estos factores constituyen un conjunto
de rasgos particulares propios de la vitalidad y las características
propias de esta inquieta y activa Europa de. s.XV. Con tales
características, se podría ya acoger el fenómeno de la imprenta en este
siglo.
7.- FACTOR DE LA INFRAESTRUCTURA COMUNICACIONAL: el
correo. El CORREO es otro de los elementos que
potenció la acción de la imprenta. Fue la primera infraestructura
comunicacional que cubría toda Europa y cuyas claves eran: los correos
reales, las casas de postas y los impresores. Luis XVI en Francia en
1464, en 1478 Eduardo IV de Inglaterra, en 1502 Maximiliano I del Santo
Imperio y posteriormente los demás monarcas europeos establecieron
correos regulares en sus respectivos territorios, y los organizaron bien
independientes de la casa real o bien encomendándolos de forma exclusiva
a alguna de sus personas de confianza (en España, se encomendó a García
de Cevallos, en 1492). Así, se sentaban los cauces para el intercambio y
gestación de información de origen y naturaleza variada. El correo
estaba, pues, al servicio del poder político, pero también era utilizado
por personas privadas, dado que la gente encargada de las casas de
postas eran personas perfectamente informadas y que no dudaban en vender
la información que conocían a príncipes y particulares.
El correo va a ser un factor clave en la forjación del
Estado Moderno, de acuerdo con la tendencia de éste a la centralización
y a la racionalización. El Estado Moderno necesita, pues, de recursos
comunicativos, es decir, de una estructura comunicacional para reducir
las distancias y transmitir órdenes, medidas, imposiciones…Los
protagonistas de este proceso son los reyes: Enrique VIII (Inglaterra),
Maximiliano I, Carlos VII, Luis XI y Carlos VIII (Francia), Juan I y
Juan II (Portugal), los Reyes Católicos… Y es que estaban convencidos de
la importancia suprema de su rango, de su condición soberana, sin
importarles las consideraciones morales; apoyados económicamente por la
burguesía y por las minorías del clero y la nobleza, estos reyes van a
combatir el poder político de las instituciones feudales para
concentrarlos ellos. Así es como se va gestando la MONARQUÍA
AUTORITARIA, que después en el s.XVII se hace ABSOLUTA en un
nuevo paso hacia la concentración del poder.
Por tanto, los reyes iniciaban el camino de la
legitimidad del poder monárquico, que va a ser único, incontestable,
soberano e independiente. Estos monarcas van a enfocar la ley a su favor
y comienzan a desarrollar una estructura de dominio a través de las
distintas instituciones medievales y también de instituciones nuevas.
Todos estos pasos irán encaminados a la CONFIGURACIÓN DEL ESTADO
MODERNO.
8.- FACTORES TECNOLÓGICOS:
había un clima apropiado de receptividad hacia los adelantos técnicos
que se desarrollan en el s.XV. La ciencia se supedita a la utilidad, a
la racionalidad y al hallazgo de instrumentos útiles que reduzcan el
costo (tiempo y dinero).
3.2.- Orígenes y extensión de la imprenta
En esta perspectiva del s.XV, la IMPRENTA no se
inventó de forma azarosa. El papel ya se conocía en China y fue
introducido en Europa por los musulmanes (por ello, ya lo conocíamos al
menos desde el s.XII). También era conocida la XILOGRAFÍA
(técnica de tallado). La invención de la imprenta surgió de descomponer
las palabras en subsílabas y letras, fundirlas en matrices metálicas y
componer moldes de planchas imprimibles con tinta grasa en papel
mediante un sistema móvil de opresión en plano. Se pretendía, por un
lado, reproducir textos continuos y, por otro, la xilografía y el papel
habían creado el clima propicio para nuevos avances en ese contexto,
pero tales avances no se llegaron a producir de momento.
Durante todo el s.XIV, se van a suceder en Europa una
serie de invenciones que culminaron con la aparición de la imprenta en
el s.XV. Son:
-
Conocimiento de la orfebrería,
con la que se realizaban inscripciones en monedas…y otros muchos
objetos.
-
Uso de una aleación de plomo, estaño y antinomio
para crear los tipos metálicos (el
resultado era un material flexible para la impresión y al mismo
tiempo duro para resistir la presión de la prensa y el uso
constante).
-
Existencia de la prensa doméstica, con
conocimientos técnicos relevantes de cara a su aplicación posterior.
*** Por tanto, la IMPRENTA marcó un punto y final en un
largo proceso de aprendizaje de las técnicas de escritura en Occidente.
Ahora bien, ¿a quién se atribuye la invención de la
imprenta? A Johan Gutenberg, que imprimió el primer libro:
Biblia de las 42 líneas. También se ha atribuido la invención de la
imprenta a: Procopio Waldfogel (checo), Janszoom Coster
(holandés) y Pamfilo Castaldi (italiano).
Desde 1438, Gutenberg formó una sociedad con el rico
comerciante Johan Fust, que lo ayudó económicamente, y con el
copista Peter Schöfer. La ciudad alemana de Maguncia fue
la que vio nacer a la imprenta, una ciudad que contaba con los elementos
financieros e intelectuales mínimos para que surgiera el invento.
En cuanto a los rasgos físicos de los primeros libros
impresos, muestran la voluntad de parecerse lo más posible a los
manuscritos (sus rivales más directos), dado el rechazo de la nobleza y
el alto clero a la hora de incluir los libros impresos en sus
bibliotecas, ya que, mientras éstos podían ser vulgarmente reproducidos,
por contra el libro manuscrito era más auténtico y gozaba de más
prestigio. Sin embargo, con el paso del tiempo los textos impresos van a
ir adquiriendo independencia respecto de los manuscritos. Fueron tantas
las ventajas que aportó para la comunicación que, ya desde el s.XVI, el
editor, el impresor, comenzó a enorgullecerse de su obra y a marcar con
el logotipo de su taller los impresos que editaba.
La imprenta se expandió con gran rapidez por toda Europa
Occidental con una aplicación cada vez más amplia. En 1467, llega a
Brujas y a Roma. En el 64, llega a Venecia. En 1470, lo hace a
Francfort, Lübeck, Lapzig, Augsburgo, Utrecht y Lyon. En 1474, llega a
Barcelona y Valencia y en el 76 a Londres. Esta expansión de la imprenta
se dio por una dualidad de factores:
1.- FACTORES ESTRUCTURALES:
-
Incipiente capitalismo, que
dota de los medios económicos necesarios.
-
Existencia de ferias, redes
comerciales que hicieron posible la divulgación de productos e
ideas.
-
Progresiva importancia de las lenguas vernáculas
con respecto al latín.
-
Aumento general de la instrucción y la
riqueza entre los laicos, es decir, los no religiosos.
2.- FACTORES COYUNTURALES.
Destacan dos:
Una vez que conocieron los secretos de la imprenta, los
oficiales que habían trabajado con Gutenberg quisieron establecerse por
su cuenta. Fueron apareciendo en ciudades del sur de Alemania y, desde
1464, hubo impresores dedicados al arte de la imprenta. Johan Fust, el
sociocapitalista, y Peter Schöfer, copista también colaborador de
Gutenberg, se establecieron en París.
En 1462, Maguncia es asaltada por el príncipe elector
Adolf Von Nassan, que prohibe la instalación de imprentas, lo que
obliga a los tipógrafos de la ciudad a expandirse por Europa.
Hasta tal punto llegó la rapidez de la difusión que
distintos autores han hablado de simultaneidad en la aparición de las
imprentas. Antes de que terminase el s.XV, en Alemania había ya 15
ciudades con imprentas. En el resto de Europa, también destacó Italia,
segundo país en importancia en este sentido (Roma, Venecia…). En estos
primeros años de la imprenta, Italia tenía más de 70 ciudades con
imprenta y era el país que más obras editaba. En Francia sobresale
París, que tuvo su primera imprenta en 1470, fecha relativamente tardía.
Fue tan rápida la expansión en Francia que, en 1500, sólo en París había
ya 70 imprentas. En el resto de Occidente también destacaron los Países
Bajos, Suecia, Flandes e Inglaterra.
La imprenta va a llegar a España más o menos pronto en
relación con otros lugares. Se instalaron en las ciudades de más
actividad económica y de comercio floreciente. Durante el s.XV, 26
ciudades tenían imprenta, un número que pronto aumentó cuando se
instalaron imprentas en ciudades universitarias como Salamanca, o
comerciales como Sevilla. De nuestra ciudad saldrá, en 1533, una
imprenta rumbo a México, lo que significa la introducción de la imprenta
en el continente americano.
Pero, ¿qué va a suponer la invención y expansión de la
imprenta?
1.- Va a suponer una respuesta
en términos de producción para cubrir la demanda creciente de un mercado
informativo en expansión, debido a la rápida difusión de las ideas
religiosas e intelectuales, así como a las necesidades económicas y
políticas.
2.- Acotación de la figura del
editor-impresor, que dentro de los oficios burgueses va a ser el
catalizador del desarrollo cultural, difusor del pensamiento y la
ciencia y responsable en gran medida del humanismo y del secularismo.
Como profesional burgués, el impresor va a ser el ejemplo del espíritu
urbano, un ser racionalista movido por beneficios económicos, en
contraste con los decadentes valores feudales y medievales.
3.- Organización de una
industria cultural que va a ser más rentable y fluida que la de los
“menanti”. Se caracteriza por dos elementos:
-
Tendencia a la univocidad:
se pretende que el mismo texto o la misma imagen puedan ser vistos
igual por muchos lectores, con lo que se pueden modificar y corregir
errores colectivos.
-
Espacio cultural uniforme:
un espacio capaz de desplazar a las formas de comunicación
dominantes en la Edad Media mediante la popularización de la
cultura. Esta popularización de la cultura elimina la necesidad de
los elementos visuales (catedrales, arte, vidrieras…) como
literatura del iletrado (aunque no desaparecen del todo).
4.- Ruptura con la transmisión
oral que dominaba la comunicación medieval. Ahora se reorganizan y
acumulan los textos impresos.
5.- Paralelamente a esto, la
imprenta consagra 2 sistemas de comunicación:
-
Comunicación Política, en
respuesta a las necesidades del ejercicio político para alcanzar los
objetivos del autoritarismo monárquico.
-
Comunicación Económica, en
respuesta a la nueva necesidad de información que requiere la nueva
clase burguesa urbana para un eficaz funcionamiento de sus negocios.
3.3.- Repercusión de la imprenta en los géneros
pre-periodísticos
Los efectos de la imprenta sobre los géneros
pre-periodísticos fueron más bien escasos. La imprenta no rompe con
estos géneros, sino que, por contra, supuso para ellos la posibilidad de
multiplicarse mediante la difusión de gran número de ejemplares. Por
tanto, los géneros pre-periodísticos manuscritos siguen coexistiendo con
los impresos hasta el s.XVIII. Paralelamente a este aumento de la
tirada, y gracias a la ampliación del mercado informativo, estos géneros
generaron otros productos informativos. Se inicia, pues, el camino hacia
la periodización y la regularización: el camino hacia el periodismo.
Tales productos informativos nuevos son:
OCASIONALES. Son publicaciones
eventuales sacadas a la luz con motivo de algún hecho excepcional. Los
más antiguos datan de 1470 (Bolonia) e informaban sobre las guerras
contra los turcos en el Mediterráneo Oriental. Tienen su origen en los
“avissi”, ya que éstos tenían la costumbre de publicar una sola noticia
cuando lo espectacular del acontecimiento lo requería. Por tanto,
partiendo de este precedente, los “ocasionales” van a desarrollarse de
forma paralela, pues los “avissi” no desaparecen de golpe. Estos
ocasionales empiezan narrando novedades importantes…pero pronto van a
empezar a ser publicados por los gobiernos, que los usan de forma que
favorezcan sus intereses políticos. Así se dan a conocer los
descubrimientos de Colón, la toma de Granada por los Reyes Católicos…
Los “ocasionales” también van a ser utilizados como
instrumentos de propaganda por parte del Estado. En tiempos de Enrique
VIII (Inglaterra), se publican “ocasionales” en defensa del divorcio,
por ejemplo. Así pues, estos “ocasionales” podían ser promovidos por
individuos aislados o bien por el gobierno con intenciones persuasivas o
claramente propagandísticas.
RELACIONES. Eran empresas
anónimas de no más de 4 hojas que narraban sucesos variados con una
periodicidad en principio irregular. Se trataba de un conjunto de
episodios dignos de divulgarse por su carácter extraordinario o polémico
(ello provocó la aceptación del público). Estas “relaciones” nacen de la
periodicidad del almanaque y de la fórmula de la crónica. En España,
proliferaron desde 1493 con el nombre de Cartas Nuevas, Hojas
de Noticias y Hojas Volantes. Pero su elaboración sistemática
no cristaliza hasta el s.XVI, de la mano sobre todo del noble austríaco
Michael Von Aitzing, que empieza a recopilar estas “relaciones”
y, aprovechando las ferias anuales de Francfort, comienza a lanzar desde
1587 dos volúmenes por año.
A imitación de las crónicas, estos volúmenes recogían los
principales hechos ocurridos en Europa en esos 6 meses que separaban una
feria de otra. Se les llamó Mess Relationen y tuvieron un gran
éxito, ya que antes de morir este noble le salieron muchos imitadores,
sobre todo en Alemania. Su rentabilidad provocó una lucha por el dominio
de estas “relaciones”, hasta que Fernando II otorga ese privilegio
exclusivo de publicación en las ferias de Francfort a la viuda del
librero Latomous. Además, muchos imitadores intentaron repetir el
éxito pero con una periodicidad semanal, naciendo así las GAZETAS.
3.4.- Relaciones del poder político y religioso con la
imprenta
Tanto el poder político como el religioso reaccionaron
muy pronto frente al peligro que suponía la imprenta. Con ella y el
consiguiente aumento del comercio informativo, la información pasa a ser
un instrumento al servicio del cambio religioso y político, ya que el
impreso es un instrumento para consolidar el nuevo estado-nación.
El peligro para el poder político está en que la imprenta es también un
enemigo potencial que puede difundir ideas nuevas. Para luchar contra
ello, tanto el poder político como el religioso crean instituciones que
afectarán a las comunicaciones:
-
Oficialización del correo,
con una adecuada regulación (día, horas…).
-
Instituciones o mecanismos
que controlan la actividad de la imprenta: censura previa,
identificación del autor…
Ya en 1475 se anunciaron en Colonia duras advertencias
contra la imprenta, que tendrán su continuación en 1482 en Wurzburgo y
Basulea. En 1486, el arzobispo de Maguncia teoriza sobre la censura en
estos términos. En 1487, el Papa Inocencio VII emite la bula Contra
impressores librorum reprobatorum, prohibiendo la impresión de todo
papel que no llevase el permiso eclesiástico. En el 88, Inocencio VIII
firma la bula Inter Multiplices, primer precedente de la censura
previa. Ya en el 1515, en el contexto de la guerras de religión del
s.XVI, León X se vio obligado a establecer la censura previa en toda la
cristiandad. En efecto, tras la ruptura de Lutero con la Iglesia
ésta adoptó medidas cada vez más restrictivas con la imprenta.
En 1521, Francisco I en Francia y Carlos V en España
promulgaron decretos que prohibían la publicación de libros censurados
por la Iglesia. En 1524, Clemente VII veta la difusión de las obras de
Lutero. En 1542, se crea la Congregación del Santo Oficio, con la
función principal de la lectura, el estudio y el castigo de libros
inmorales. En 1559, se publica el primer Índice de Libros Prohibidos,
elaborado por la Santa Congregación del Índice, que nace del
Concilio de Trento (Papado).
En 1569, Pío IV publica la bula Dominici Gregis,
que contenía un catálogo de textos prohibidos y un decálogo sobre la
censura. Gregorio XVI condenaría más tarde a los “menanti” que
recogieran información sin sello papal, y Sixto V ordenó castigos
corporales a quienes infringieran esa ley.
1.- La prensa moral.
Sus orígenes tienen lugar en Inglaterra en el siglo XVII, aunque se
extiende durante el XVIII. Se caracteriza por abandonar cualquier
política militante, la citación de personas concretas y las alusiones
directas. Escribe sobre cosas ambigüas, ideales, divagaciones, etc.
The Tatter (1701) y The Expectator (1711) son ejemplos de
este tipo de prensa. Su éxito fue muy alto y su formato fue imitado en
toda Europa.
2.- La prensa que se opone abiertamente a la
situación política y se enfrenta a los poderes públicos.
Dentro de esta destacaron las figuras de Edward Cave y Junios. Cave
era un hombre con recursos que, en 1727 y sin pedir ningún tipo de
permiso, comenzó a publicar informes detallados de las sesiones del
Parlamento, lo que le costó una reprimenda pública. Su respuesta es
reducir riesgos, creando en 1731 una revista, The Gentleman's
Magazine, alejada de los avatares diarios del Parlamento y centrada
en temas de fondo, con un carácter amable. Así, Cave dio origen al
género de los magacines. Tal y como los entendía Cave, el magacín era un
conjunto de tres elementos: información y crónica política, crónica
social y de variedades y espacio dedicado al divertimento y los
pasatiempos. En la información política sólo aparecían las iniciales de
los parlamentarios, pero el Parlamento tampoco lo aceptó, por lo que
Cave decidió imaginar un parlamento ficticio, el Senado de Liliput,
cuyos parlamentarios tenían nombres de la zoología o extraños pero
identificables con los reales.
La verdadera identidad de Junios aún no ha sido
descubierta. Publicó, bajo ese seudónimo, 38 cartas en distintos
periódicos. Los historiadores creen que se trata de un whig, con
un lenguaje político autoritario pero no demagógico y que recordaba al
rey Jorge III y a los conservadores de la época lo que fue la revolución
del siglo anterior, amenazando con una nueva revolución si insistían en
sus hábitos absolutistas. Insistía en que debía existir una prensa sin
trabas. Con este panorama, no es raro que en Inglaterra se alcanzaran
cotas de libertad de expresión que no se alcanzan en el continente hasta
las revoluciones burguesas del siglo XVIII.
En el primer tercio del siglo XVIII existían, sólo en
Londres, 70 impresores, cada uno de ellos con dos o más personas que
ejercían como oficiales o ayudantes. A finales del siglo, el número de
impresores se había doblado y la mayoría tenía capacidad para editar
regularmente varias publicaciones. En esas fechas existían en Londres
cinco diarios, 6 publicaciones que salían tres veces por semana, cinco
semanales y otros sin periodicidad fija. La circulación de prensa, sólo
en Londres, era de 100.000 copias a la semana.
En 1702 aparece en Gran Bretaña el primer
periódico diario del mundo: el Daily Courant, creado por
Samuel Buckeley. Este entendió que existía un gran interés en
Europa por la guerra de sucesión española y que la opinión pública
inglesa debía entender la actitud de su país en dicho enfrentamiento. Su
intención manifiesta es dar noticias diaria e imparcialmente. El
Daily Courant se mantiene en el mercado hasta 1735, con una
circulación de hasta 1.500 ejemplares diarios.
También florecieron los periódicos de anuncios,
herederos directos de los antiguos pregoneros y de las hojas de
ofertas. Estos periódicos avanzaban lo que sería la Revolución
Industrial y un cambio de mentalidad en el negocio informativo.
Limitándose a la información mercantil evitan la censura y sobreviven
sin problemas durante el siglo XVIII. También acaban incluyendo la parte
de ocio de los magacines. Esto fue lo que hicieron los hermanos Woodfall,
que incluyeron artículos de actualidad y cartas de lectores. Henry
Woodfall dirigió el Public Advertiser, en el que aparecieron
algunas cartas de Junios. Su hermano William Woodfall fundó en
1769 el Morning Chronicle and London Advertiser, que se convirtió
en un periódico de transición entre la prensa del sistema absolutista
imperfecto y la prensa del siglo XIX.
En las colonias americanas se daban algunos fenómenos
particulares: las noticias tardaban mucho en llegar y la presión del
Estado, en la lejana metrópoli, era menor. Además, muchos disidentes
emigraban a las colonias. Se instaura por ello un sistema parecido al
británico pero con un margen de maniobra mucho mayor. Las
características de la prensa americana son:
-
Los periódicos son locales o de limitada difusión
territorial.
-
Estaban alejados de los temas políticos.
-
Estaban muy vinculados al comercio.
TEMA 5.- PERIODISMO Y OPINIÓN PÚBLICA EN EL S.XVIII
En el siglo XVIII una parte importante de la población es
consciente del momento político en que se vive y participa en él. Es
decir, que se genera una conciencia política de crítica del régimen
existente. Existe también una gran explosión de los medios de la época.
Las causas de este nacimiento de la opinión pública europea son:
-
La reforma protestante
-
El renacimiento
-
El humanismo como forma de entender el mundo
-
La existencia de corrientes de opinión moderadas
dentro del absolutismo
-
El interés exagerado de las monarquías absolutas
por dar una imagen de omnipresencia
-
La difusión de ideas del
movimiento liberal
La cultura rural e iletrada urbana había estado
capitalizada por la Iglesia durante toda la Edad Media. Los únicos que
van a hacer mella en el casi perfecto sistema de comunicación
eclesiástico van a ser los liberales a través de la literatura de cordel
o de buhonero. Esta literatura se materializa en publicaciones como los
ocasionales, las relaciones, los libelos y, sobre todo, los
almanaques, que eran la única vía alternativa al emporio de la
Iglesia y el Estado.
Los almanaques no son importantes sólo por su continuidad
en el tiempo o por sus tiradas, sino por su propio personalidad. Al
tratarse de publicaciones que no pueden catalogarse como políticas, de
evasión o religiosas, los pronósticos que incluían se podían adaptar a
cualquier terreno. Así, se pueden encontrar almanaques proféticos (los
más famosos, los de Nostradamus), de fantasía, agenda, instructivos, de
propaganda, políticos, etc.
Entre 1637 y 1687 se publicaban en Massachusetts 44
almanaques, de los cuales 41 estaban escritos por graduados en Harvard
que se autodenominaban filomatemáticos. A partir de 1687 aparece
otro tipo de autores que publican los farmer almanacs, que
compiten con los anteriores. En este período se trataba de impresores y
hombres de negocios que cubrían las necesidades religiosas de los
pioneros. Este tipo de autores predomina hasta bien entrado el siglo XIX.
En Francia, así como en el resto de Europa, los autores
de almanaques se presentaban, no como magos o astrólogos, sino como
licenciados y científicos.
En cuanto a su estructura, los almanaques son los
herederos de los fasti romanos. En el caso de los españoles,
tenían cinco apartados:
-
Título: era un claro
reclamo publicitario en el que se calibraba la capacidad creativa
del autor (p.e. El hospital de los locos de Zaragoza; Los
carboneros de la calle de la Palma).
-
Dedicatoria: era una
enumeración de elogios al protector elegido para el almanaque con
dos intenciones: que lo financiase o que influyese para evitar la
censura.
-
Licencias y censuras: el
volumen de estas dependía de la importancia del autor del almanaque.
También era un elemento codiciado del mercado, de manera que, a
mayor número de licencias, mayor seguridad para evitar la
Inquisición. La inclusión de la fe de erratas y la tasa que paga el
editor, así como el precio legal de venta, era obligatoria.
-
Introducción al juicio del año:
es una presentación, en forma de pronóstico astrológico, de lo que
va a pasar durante el año.
-
Juicio del año: es un
análisis más detallado del año, agrupado por estaciones, meses y
días.
En la reiteración de temas se encuentra la trascendencia de los
almanaques:
-
Se convierten en recopilatorios de la cultura
popular, incluyendo refranes.
-
Son una vía de culturización liberal sobre el mundo
rural, porque trastocan el orden de valores sociales y muestran un
aprecio por lo material y el dinero que no existía en la época.
Además, el lenguaje satírico tendrá consecuencias importantes: se
encarga de someter a la razón todo lo divino y lo humano, se produce
una secularización de lo religioso y de la cultura y se ejerce una
fuerte crítica sobre todo lo que significaba el Estado.
Los liberales, a través de estas publicaciones, consiguieron difundir un
claro cuadro de ideas que da origen a todas las revoluciones europeas.
Los almanaques intervienen directamente en las luchas
políticas contra el absolutismo, abiertamente a partir de la segunda
mitad del siglo XVIII. Por esta razón, ya en el siglo XVII, los
príncipes europeos se encargaron de controlarlos. En Francia, se
prohibió en 1579 a los autores hacer predicciones políticas; en 1682,
Luís XIV amenazó con el destierro a los autores de almanaques que
ejercieran de astrólogos, magos o encantadores; en 1600 se obligaba a
que los almanaques ingleses estuviesen sometidos a la censura del
arzobispo de Canterbury o del obispo de Londres.
En definitiva, los almanaques son un espécimen propio
dentro de la literatura de cordel. En su afán de ser un producto de
consumo se convierten en recopilaciones de refranes populares y casi en
antecedentes de algunos medios de comunicación masivos. Fueron obra de
liberales, la elite cultural e ideológica de la época, que los usaron
para difundir su visión del mundo. En una evolución que alcanza su cenit
con las revoluciones atlánticas, los almanaques ejercen funciones de
propaganda política a favor del liberalismo.
Las revoluciones de finales del siglo XVIII y principios
del XIX fueron más que revoluciones políticas. Es cierto que supusieron
un asalto al absolutismo y su sustitución por regímenes liberales, pero,
además, empieza a gestarse la Revolución Industrial, que va a suponer la
consolidación de la burguesía y un cambio en la mentalidad económica que
a su vez va a generar una nueva clase social, el proletariado, que
protagonizará las revoluciones de los siglos XIX y XX.
Los medios de comunicación no sólo generan estos
fenómenos, sino que también son el espejo en el que se reflejan. Los
medios de la época van a producir un corte radical con los modos de
información que existían previamente. La ruptura mayor se va a producir
en el terreno de la producción y la organización económica.
Desde el antiguo régimen se hereda una información
supeditada a cuatro elementos:
-
Fuerte dominación estatal.
-
Estructura de la información bastante precaria.
-
Infraestructura precaria.
-
Formato de las páginas informativas bien definido.
Las revoluciones provocan una ruptura con el pasado. La
primera ruptura fue hacer desaparecer el monopolio y la prepotencia
estatal de los sistemas absolutistas, dando lugar a un equilibrio entre
libertad y presión. Aparecen entonces dos grandes bloques de medios:
1.- Periodismo liberal:
se caracteriza por la utilización de los medios como arma política. Este
grupo de periódicos va a cumplir importantes funciones para la
consolidación del sistema política liberal y el desarrollo de las
sociedades democráticas contemporáneas.
2.- Prensa de negocios:
se desarrolla paralelamente al periodismo liberal y se caracteriza por
tener unos objetivos más inmediatos, que se traducen en la obtención de
beneficio económico.
La primera diferencia entre los dos grupos es temporal:
la prensa política domina durante el siglo XVIII y la primera mitad del
XIX, mientras que la económica se gesta a finales del siglo XVIII y se
consolida en la segunda mitad del siglo XIX y XX. Pero no son fórmulas
antitéticas: un periódico económico no está al margen de las ideologías
y un periódico ideológico también da beneficios.
5.1.- La prensa política
Gran parte de responsabilidad en el nacimiento de la
sociedad contemporánea la tiene la prensa política, ya que fue
responsable del éxito de los regímenes liberales. Se encargó de defender
la libertad popular, generó y amplificó la opinión pública, se
transformó en canal independiente de comunicación entre gobernantes y
gobernados y apoyó la libertad de mercado, la publicidad y el dinero
libre.
Durante los siglos XVII y XVIII, el movimiento liberal
utilizó como pudo los medios de comunicación, sobre todo para difundir
su ideología y su postura opuesta al absolutismo. Cuando llega la
revolución, los periódicos creados previamente se convierten en lugar
común para la opinión pública. La prensa llama a la población a la
acción, coordina la lucha e incluso compra y reparte armas.
5.1.1.- La revolución en Estados Unidos
Entre 1730 y 1770 se produce una transición entre un
sistema informativo absolutista y un sistema liberal. El modelo
americano deriva de un modelo absolutista imperfecto, pero con
aportaciones propias: con la distancia del poder de la metrópoli, los
americanos pueden permitirse innovaciones.
Los impresores disidentes llevan a cabo una revolución
ideológica en varias fases:
La primera fase se desarrolla desde comienzos del siglo
hasta 1735 y se caracteriza por ser una oposición desordenada al
absolutismo inglés. Los hermanos Franklin se dedican a exponer las ideas
de Milton, Locke o Smith, así como las de los enciclopedistas y de la
prensa moral.
J.P. Zeugen, editor del New York Weekly Journal,
osó en 1733 atacar a un gobernador, por lo que fue llevado a juicio.
Poco tiempo después fue absuelto en nombre de expresar la verdad
justificable y de la libertad de expresión como derecho inalienable de
la persona.
Un segundo período abarca desde 1735 hasta 1765, en el
que se producirá una oposición organizada a la Stamp Act. Empezó
a aparecer una propaganda a favor de la sublevación. Aparecen frases de
unidad o muerte contra Inglaterra.
La tercera fase se produce entre 1765 y 1775. Los
periódicos llevan a cabo la revolución, bien organizando grupos de
acción, bien generando propaganda. Por ejemplo, George Washington se
dedicó a organizar y motivar a sus tropas leyéndoles panfletos de Paine;
Thomas Jefferson escribió la Declaración de Independencia y
Benjamin Franklin se dedicó a organizar campañas anti - inglesas en
Francia a través de la revista Affaire.
La cuarta fase es a partir de 1775, cuando se asienta el
régimen basado en la libertad de expresión y en la prohibición explícita
de legislar en un futuro sobre ella.
La guerra de independencia abarca desde 1770 hasta 1783,
año en que se firma la Paz de París. En ese mismo año surge en
Pennsylvania el Pennsylvanian Evening Post. Este periódico se va
a convertir en el primer diario de los Estados Unidos. En 1790 se
publicaban ocho diarios y en 1800 ya eran 24.
En la Constitución de 1787 no se hace mención a la
libertad de prensa, pero sí en la Primera Enmienda, aprobada por el
Congreso el 25 de septiembre de 1789. Este mismo año, la mayoría
federalista del Congreso creó dos leyes de carácter restrictivo, la
Alien Act, que extendía el período de residencia necesario para
nacionalizarse de 5 a 14 años y daba poderes al presidente para expulsar
a aquellos extranjeros que considerara subversivos, y la Sedition Act,
dirigida contra la prensa anti - federalista, aunque admitía la
veracidad de la información como argumento de la defensa y quedaba a
decisión de un jurado establecer si el acusado era autor del texto o no
y si el texto era sedicioso o no. En 1800 Jefferson llega al poder y
deroga inmediatamente las dos leyes, ya que era un gran defensor de los
medios de comunicación.
En los primeros lustros del siglo XIX la prensa
norteamericana tuvo un desarrollo espectacular. En 1820 se imprimían 512
periódicos, de los cuales 24 eran diarios, 66 bisemanales o trisemanales
y 422 eran semanarios. Aunque las tiradas eran pequeñas y no solían
circular muy lejos de donde se publicaban. En 1810 existían 375
imprentas en los Estados Unidos y en 1825 triplicaban este número. En
estos años, la circulación de periódicos superaba en tres millones a la
de Gran Bretaña.
En esta sociedad surge la prensa de masas tal y como hoy
se conoce.
5.1.2.- La revolución en Francia
La revolución francesa sí que logró la desaparición del sistema
informativo absolutista, pero fracasó en el establecimiento de un
sistema informativo liberal como el estadounidense. La prensa previa a
la revolución se agrupaba en cuatro bloques:
-
La prensa moral, de características similares
a la prensa moral británica, sobre todo al modelo de The
Spectator (estilo epistolar, narrador ficticio, lenguaje directo
y animado, información neutra). Dentro de este tipo de prensa
destaca Le Spectateur Français, de Marivaux, que aparece
entre 1721 y 1724. Al principio tenía intención semanal, pero los
problemas con las autoridades lo llevaron a una periodicidad
irregular. Marivaux tuvo el acierto de introducir el humor en la
reflexión moral, sin comprometer con ello esa reflexión.
-
La prensa crítica literaria se presenta como
radicalmente diferente a lo que había existido hasta entonces,
usando un estilo acusador, abierto y directo, muy agresivo. Es
utilizada, sobre todo, por los adversarios de los enciclopedistas,
que defendían el régimen y las ideas tradicionales. Destacaron en
este tipo de prensa Desfontaine y Freron. El primero editó
Observation sur les écrits modernes en 1736, que se ganó en
seguida la orden de cierre, aunque Desfontaine recurrió a la treta
de presentar su obra como si fuese extranjera y que no pudiese así
ser censurada. Freron publica L'année literaire en 1754 y
1776, moderando el tono de sus críticas, lo que le sirvió para
mantenerse más tiempo en el mercado e incrementar sus beneficios.
-
La prensa noticiosa cubre la necesidad de
información de los franceses. Quien cubre esta necesidad es Charles
- Joseph Panckoucke, que además se convierte en un hombre clave para
la prensa francesa del siglo XVIII. En 1772 crea el Journal
historique et politique, que se imprime en París pero se
distribuye como si viniese de Génova. Obtuvo mucho éxito y dos años
después creó el Journal de Bruxelles, aunque también impreso
en París. Panckoucke se convierte en el primer magnate de la prensa
francesa, porque en 1778 compra el Mercure de France, al que
añade una sección política para modernizarlo. En 1785 también
incluye en su grupo de medios la Gacette de France. El
Journal de Génova y el Journal de Bruxelles no llegaron a
ser diarios. El primer diario es el Journal de Paris, que
aparece en 1777 de la mano de Pierre - Antoine de la Place,
inspirado en el London Evening Post. Este periódico recibe
alguna suspensión, por lo que aparta los temas políticos y consigue
sobrevivir hasta 1789.
-
La prensa publicista está formada por
publicaciones dedicadas exclusivamente a anuncios. Surge en Francia
porque, a diferencia de Inglaterra, los anuncios no tenían cabida en
la prensa política. Es un ejemplo L'affiche de Paris,
conocido como Les petites affiches. Tenía carácter diario y
su éxito, unido a la neutralidad política, consiguió que viviese más
allá de la revolución.
La incidencia de la Revolución Francesa en el periodismo
es fundamental por varias razones:
-
Por primera vez se ponen en práctica los grandes
principios de la libertad de prensa.
-
Se afianza la relación entre prensa e ideología.
-
Aparece la propaganda moderna, caracterizada por la
existencia de una intervención constante.
-
La Revolución Francesa supone un impulso cuantitativo
importante en el número de publicaciones. Entre 1789 y 1800 aparecen
1.350 títulos.
Desde que se reúne la Asamblea de Notables en 1787,
Francia se inunda de panfletos. Será cuando se reúnan los Estados
Generales cuando se produzca el boom de las publicaciones, de
forma que, en sólo un año, se editan cerca de 1000 publicaciones sin que
los editores esperen la autorización previa. Entre ellas predominan los
panfletos, que influyen en la redacción de los cahiers de doleance.
Algunos panfletos alcanzaron tanta celebridad que llegaron a estar
recogidos en las constituciones. Uno de ellos será el de Mirabeau,
Sur la liberté de la presse. Ante la avalancha de impresos, el poder
tiene que ceder y el sistema de control se desmorona y se hunde al
tiempo que cae la monarquía absoluta.
El artículo 11 de la Declaración de Derechos del
Hombre y del Ciudadano, aprobada en 1789, establece la libertad de
prensa al tiempo que fija sus límites en otros derechos fundamentales.
Este artículo viene corroborado por el establecimiento de la libertad de
empresa y de profesión. En la práctica, esta libertad de prensa se acota
para evitar abusos. Así, se establece una censura a las caricaturas y se
imponen castigos para los escritos que inciten a la desobediencia a las
leyes establecidas.
Con este nuevo marco legal, surgen formas periodísticas
de lo más variopinto, pero todas con unas características comunes:
-
Tienen una vida muy breve, condicionada por los
cambios en el poder.
-
Tienen tiradas muy pequeñas, entre los 300 y los 500
ejemplares.
-
Se emplea un tono de extrema violencia, porque son
reflejo de una revolución.
Las publicaciones pueden agruparse en tres bloques:
1.- Prensa diaria de información:
la constituyen periódicos conservadores cuya tendencia es la evolución
hacia la monarquía constitucional. Su estilo es anticuado y sigue las
pautas de la prensa del Antiguo Régimen. Esta es la trayectoria que
siguió La Gacette de France, que en 1771 volvió a ser un órgano
oficioso del Ministerio de Asuntos Exteriores francés y cambió su nombre
por el de Gacette Nationale de France, con una periodicidad
diaria. En este grupo se incluye también la iniciativa de tres diputados
del departamento de Auvernia que, en 1789, se dedicaban a informar de lo
que pasaba en la Asamblea a sus electores mediante cartas. Estos
decidieron crear Le Journal des Débats et des Décrets, el cual
acabó convirtiéndose en la mejor forma de informarse de lo que ocurría
en las sesiones. Fue confiscado por Napoleón.
Panckoucke edita Le moniteur universel, que
también se dedicaba a reseñar los debates de la Asamblea, a lo que añade
sucesos de París y provincias, información del exterior e incluso
fragmentos de obras literarias. Puesto que no sigue posturas radicales,
se mantiene en el mercado durante bastante tiempo. La carrera de
Panckoucke termina cuando se hace con el control de Le Journal des
Débats et des Décrets bajo el imperio napoleónico.
2.- Hojas revolucionarias:
pueden considerarse casi el verdadero motor de la revolución. Se centran
en temas políticos y sirven de aglutinadoras de las diferentes
tendencias. Suelen estar redactadas por un único hombre, se editan en
París y tienen una gran audiencia (se distribuían y se voceaban). En su
contenido predominan los comentarios políticos y los ataques personales:
el periodista se convierte en agitador, no cuenta lo que pasa, sino que
lo provoca.
Hay hojas revolucionarias moderadas, que son las más
importantes durante el período de la Asamblea. Destaca Le Courrier de
Provence, de Mirabeau, que puede calificarse de revista, porque
nunca bajaba de las 80 páginas. Se vendía tres veces en semana por
suscripción.
Otra publicación importante es Le Patriote Français,
de Brissot, que se ajusta más al concepto de periódico: es diario, con
cuatro páginas, incluye títulos pequeños, ocasionalmente se acompañaba
de suplementos y cuenta con una sección de cartas al director y otra de
colaboraciones.
También hay hojas revolucionarias de extrema izquierda,
muy atrayentes para el público. Una de ellas fue Les revolutions de
France, que era un panfleto semanal escrito por Camille Desmoulins.
Su tono era apasionado pero sin caer en la vulgaridad.
Una institución dentro de estas publicaciones es L'ami
du Peuple, de Marat, que inaugura un género de publicaciones
sensacionalistas y demagógicas, de forma que no habrá movimiento de
masas posterior que no tenga una publicación parecida. L'ami du
Peuple dedica sus ocho páginas a filosofar sobre la revolución: no
contiene información, sino prolongaciones de los mítines que Marat daba
en la Asamblea. Tampoco cae en lo vulgar, pero el tono culto no evita el
carácter popular o las llamadas a la violencia.
3.- Prensa de extrema derecha:
destacan dos nombres, Gautier y Rivarol. Gautier se manifiesta a favor
de la revolución en un primer momento, pero después empieza a publicar
para Journal de la Cour et de la Ville, de corte absolutista y
que él mismo se encarga de radicalizar. Desde el punto de vista
profesional, Gautier incorpora la novedad de dos ediciones, una para
abonados y otra para la venta callejera que incluye un sumario para ser
voceado.
Rivarol colabora en el Journal Politique et Nationale,
que tiene una periodicidad de tres veces a la semana. En este periódico
tampoco hay información, sino que predominan los comentarios. Rivarol
atacó los cimientos de la Revolución, pero como no conseguía adeptos
creó Actas d'Apôtres, que eran sólo ataques directos a personas y
a las instituciones surgidas con la Revolución.
Cuando se radicaliza la revolución, sus efectos también
se dejan notar en el periodismo. Uno de las primeras medidas de la
Convención girondina es la supresión de la prensa realista,
justificándose en la guerra que se ha iniciado con Prusia y Austria.
En julio de 1793 los jacobinos dan un golpe de estado,
respaldados por los sans - culottes, y se aprueba una nueva
constitución que reconoce el derecho a manifestar las opiniones a través
de cualquier medio y sin restricciones. Sin embargo, Robespierre
considera después que el interés de la República puede exigir ciertas
medidas para reprimir revoluciones que se inciten desde la prensa. En
septiembre de 1793 se aprueba una ley de suspensión de escritos y los
autores podían llegar a ser condenados a muerte. Robespierre no
consiguió una prensa uniforme, pero sí mayoritariamente jacobina.
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