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Daily
News 1938 |
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La prensa reflejo
la farsa |
291007
- Los marcianos invadieron la
Tierra el 30 de octubre de 1938 con un éxito desigual. Alrededor de 1,7
millones de estadounidenses creyeron en el desembarco alienígena y, de
ellos, 1,2 millones "se asustaron o fueron perturbados", según el equipo
de la Universidad de Princeton, dirigido por Hadley Cantril, que analizó
meses después el impacto de la emisión radiofónica de La guerra de
los mundos.
El 30 de octubre de 1938 los
estadounidenses aprendieron a la fuerza el poder que podían ejercer los
medios de comunicación de masas. El culpable fue un actor entonces
semidesconocido, Orson Welles. Su dramatización de 'La guerra de
los mundos', que llega ahora a los cines, además de provocar el pánico
de miles de personas, cambió para siempre la historia de la radio.
Era la víspera de Halloween cuando hacia
las ocho de la mañana millones de personas conectaron sus radios con un
programa de teatro en el que habitualmente se retransmitían obras de
Orson Welles. En el estudio del Teatro Mercury antes habían dramatizado
'El Conde de Montecristo', o 'Drácula', y en esta ocasión, Welles había
previsto emitir la adaptación teatral del clásico de
H G Wells, 'La Guerra de los
mundos', aunque hizo un importante cambio: bajo su dirección, la obra
estaba escrita e interpretada simulando una emisión de un boletín
informativo sobre la invasión de los marcianos, una técnica que,
supuestamente, iba a dar mucho más dramatismo a la obra. Y vaya si lo
consiguió.
Sólo al comienzo de la emisión, en torno
a las 8.30 horas de la mañana, Welles advirtió a sus oyentes de
que lo que iban a escuchar a continuación era ficción. La actuación de
la orquesta
Ramón Raquello fue súbitamente
interrumpida por el primero de toda una serie de preocupantes 'boletines
informativos': "Noticia de última hora. A las ocho menos veinte de esta
mañana, el profesor Farrell del observatorio Mount Jennings, en Chicago,
ha reportado la observación de varias explosiones de gas incandescente a
intervalos regulares en el planeta Marte", decía el primero de ellos.
En cuestión de minutos, los marcianos
'llegaron' a la Tierra, concretamente a la localidad de Grovers Mill,
en el estado de New Jersey, que fue elegida por Orson Welles y el otro
guionista del programa, Howard Koch, con un método muy poco científico:
apuntando sin mirar con un bolígrafo a un mapa.
Que comenzara a cundir el pánico entre la población fue cuestión
de minutos, y el miedo se propagó con mayor intensidad según los
'boletines' de la radio se iban haciendo más preocupantes y los
marcianos comenzaban su avance imparable y sangriento hacia Nueva York.
La gente comenzó a salir a la calle,
presa del pánico. Miles de personas colapsaron las centralitas de la
policía, y fueron centenares los que corrieron a buscar armas y
esconderse en sótanos y túneles. Hubo incluso quienes acudieron a
comisarías de policía con toallas húmedas en la cara para protegerse del
'gas venenoso' con el que atacaban los marcianos. El caos fue tal que
llegó a la portada del New York Times y la gran mayoría de los medios
estadounidenses al día siguiente. Pero ¿cómo fue posible que la
gente no se diera cuenta de que se trataba de un programa de ficción?
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H G Wells |
Trípodes
marcianos |
Orson Welles |
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Autor de La guerra de los mundos |
atacan la Tierra |
Autor de la
adaptación radiofónica |
Welles advirtió a los oyentes de que se
trataba de una farsa al principio del programa, pero no volvió a
hacerlo hasta 40 minutos después. Los expertos creen que gran parte
de los oyentes no escuchó el comienzo de la función, puesto que la
cadena de radio rival emitió en esos momentos el Show de Charlie
McCarthy, el de más audiencia del país. A los diez minutos del comienzo
del programa se hacía una pausa publicitaria, lo que miles de oyentes
aprovecharon para cambiar de cadena. Fue entonces cuando se
encontraron con los 'boletines informativos' que interrumpían la
programación de la Columbia Broadcasting System. Y para cuando llegó la
nueva explicación de Welles, muchos habían caído ya presas del pánico.
Para contribuir más a que los oyentes se
creyeran la historia, Welles y Koch decidieron trasladar los
escenarios de 'La Guerra de los mundos' original hasta Estados Unidos en
lugar de Londres, lo que dio sensación de cercanía y credibilidad a
la historia.
En esa época, el año 1938, la televisión
era poco más que un experimento en algunas ciudades estadounidenses,
mientras que la radio era el medio de comunicación de masas más
utilizado. Tres de cada cuatro familias tenían una estación de radio en
casa, y sólo en el año 1936 se vendieron ocho millones de aparatos.
Welles y el resto de actores del
programa, ajenos al caos que estaban organizando, acabaron su
dramatización diciéndoles a los oyentes que todo era una broma. "Damas y
caballeros, les aseguro que 'La guerra de los mundos' no tenía otra
intención que entretenerles en la víspera del día de Halloween. Es
nuestra particular manera de salir de detrás de un arbusto y decir 'boo'",
terminó el prometedor actor la narración.
Tras el pánico, las autoridades
estadounidenses reaccionaron enfurecidas, aunque en realidad la cadena
de radio que emitió el programa no había vulnerado ninguna ley. A pesar
de ello, la policía hizo una visita a la emisora y se incautó de todo el
material empleado en la obra. Todo, menos una copia del guión que se
llevó a casa Koch, y que 50 años después adquirió Steven Spielberg, que
ahora dirige la nueva adaptación cinematográfica del clásico.
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