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0297 -
Dto Estado
USA - En sus 200 años de historia,
Estados Unidos ha aprendido que "una prensa libre y sin
restricciones es el mejor apuntalamiento de una sociedad libre
para ser liberal o conservadora", dice Marvin Kalb en la
siguiente entrevista con el director del periódico electrónico
Mark Smith. Kalb, quien durante 30 años fue corresponsal
diplomático galardonado de dos de las principales cadenas
noticiosas de televisión de Estados Unidos, dirige en la
actualidad el Centro sobre la Prensa, Política y Política
Pública Joan Shorenstein en la Escuela de Gobierno
John F. Kennedy de la Universidad de Harvard.
Pregunta: Alexander Hamilton, uno de los próceres que fundaron
los Estados Unidos, dijo en una ocasión que la libertad de la
prensa, "cualesquiera que sean las declaraciones elegantes que
se puedan insertar en toda constitución que la respete, debe
depender en su totalidad de la opinión pública". ¿Está usted de
acuerdo con eso?
Kalb: Hamilton tenía razón y al mismo tiempo estaba equivocado.
Tenía razón en el sentido de que el valor de la labor de un
periodista, cuando es repudiada por el público, cuando se la
considera cínica y mandona, cae en la duda y en la confusión.
¿Después de todo, para quién escribe el periodista o, en tiempos
más recientes, transmite por televisión, si no es para beneficio
del público? Si él periodista o la periodista pierde al público,
entonces pierde su mandato. Puesto en términos puramente
comerciales, si el público deja de comprar un periódico, el
periódico quiebra. Por lo tanto, el apoyo público ese crucial en
el mercado. Pero Hamilton estuvo equivocado --aunque reflejó con
precisión las opiniones conservadoras de su época-- al implicar
que es crucial la aprobación del público y/o del gobierno a la
labor de un periodista. La opinión pública puede cambiar hacia
la izquierda o hacia la derecha, pero el periodista debería
buscar una presentación imparcial de la verdad sin consideración
por los humores populares. Lo que hemos aprendido en Estados
Unidos al cabo de más de 200 años es que una prensa libre y sin
restricciones es el mejor apuntalamiento de una sociedad libre
para ser liberal o conservadora. El periodista no debería ser
influido por la opinión pública, sino sólo por la búsqueda de la
verdad, tan cerca de ella como pueda llegar.
Pregunta: ¿Es la libertad de prensa en Estados Unidos
consecuencia de las garantías de la Primera Enmienda solamente?
Kalb: Una prensa libre debe tener una garantía constitucional,
legal, pero eso no es todo lo que necesita. Necesita un poder
judicial independiente y una legislatura independiente...
independientes del poder arbitrario del presidente o del primer
ministro o del presidente de un partido político. La clave es la
independencia de la autoridad gubernamental. Hay que reconocer
que esto es muy difícil de conseguir sin los medios económicos
para comprar espacio y tiempo.
Pregunta: La mayoría de nosotros está de acuerdo en que uno de
los pilares de la libertad de prensa en Estados Unidos es la
abundancia de medios de comunicación social lucrativos y de
propiedad privada. Pero, ¿el deseo de lucro hace difícil que los
medios de prensa privados, particularmente la televisión, cubran
las noticias con la profundidad y seriedad que se merecen?
Kalb: Parecería haber una contradicción entre las noticias
serias y las demandas del mercado... cada vez más a medida que
uno mira las revistas noticiosas de los horarios centrales de la
televisión e incluso los noticieros de la noche. La salvación,
sin embargo, está en la propia tecnología, que produce un vasto
menú de selecciones. Ahora el televidente puede mirar no
solamente los tres noticieros nocturnos, cuyos índices de
audiencia conjuntos han bajado a menos del 50 por ciento, sino
también muchos otros programas en la televisión por cable, como
CNN, CNBC, MSNBC, y tener un acceso directo, más inmediato, al
Internet. Inicialmente al televidente le toma más tiempo y
esfuerzo encontrar programación de calidad, pero existe.
Simplemente está esperando que el televidente la descubra.
Pregunta: ¿Cómo definiría usted la relación apropiada de la
prensa con el gobierno y el proceso político?
Kalb: La prensa no debería ser adversaria ni amistosa, aunque si
yo tuviera que escoger una u otra preferiría que sea adversaria.
La prensa debería dedicarse a su tarea de conseguir e informar
las noticias sin temor ni favor del gobierno. Debería mantener
la distancia. Lo que me preocupa es que el cuerpo de prensa de
Washington, sin duda el más poderoso e influyente del mundo,
está demasiado cómodo con los funcionarios del gobierno. La
competencia es tan severa que los periodistas sienten la
necesidad de cultivar y nutrir fuentes, y las fuentes se
aprovechan de la situación para poner a un periodista contra
otro. ¡Hay que tener cuidado con todas esas sonrisas!
Pregunta: ¿Bajo qué circunstancias se justifica que los
gobiernos limiten el acceso a la información y que los
periodistas por su propio derecho publiquen esa información?
Kalb: Los gobiernos están plenamente justificados en limitar el
acceso a información considerada demasiado sensitiva para la
distribución general, y los periodistas están plenamente
justificados en buscar esa información, y en publicar o difundir
dicha información. Esta es una pugna interminable entre dos
derechos: el derecho del gobierno --en efecto, su obligación--
de proteger la seguridad nacional; y el derecho del pueblo a
saber, fundándose en la habilidad del periodista para conseguir
la noticia. Al final de la jornada, sin embargo, la teoría se
retira ante la realidad. Si en opinión del periodista la
publicación de la información corre el riesgo de poner vidas en
peligro, debe decidir entonces no publicarla o difundirla. Pero
la decisión debe pertenecer al periodista, no al gobierno. Es un
terreno muy resbaloso.
Pregunta: En un editorial reciente usted preguntó si la prensa
podía seguir funcionando como observadora independiente "en una
época de megafusiones sin precedentes y de adelantos
tecnológicos que están cambiando la base económica de toda la
empresa del periodismo". ¿Se atrevería a arriesgar una respuesta
preliminar a su propia pregunta?
Kalb: El interrogante que presenté en un número reciente de The
Harvard International Journal of Press/Politics es crucial para
el futuro de una prensa libre, y la respuesta honesta es que no
lo sé. Pero espero, ruego y últimamente creo que el mercado
encontrará un equilibrio entre las compañías megafusionadas y
las nuevas oportunidades proporcionadas por la alta tecnología a
nuevas empresas. Lo glorioso del mercado libre es que no tiene
favoritos. Se recompensa una buena idea. Finalmente, lo que
podría parecer horrible y aterrador hoy podría ser completamente
diferente mañana. El mundo está cambiando muy rápidamente en
esta era de la revolución de las comunicaciones, abriendo
puertas, pero lo que es más importante, abriendo mentes a nuevas
ideas. Hoy es solamente el preludio de la excitación de mañana.
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