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David Domingo, Josep Àngel Guimerà, Maria Corominas, Montse Bonet i Vicenç
Rabadan
OUR
MEDIA NOT THEIRS II Preconference on Alternative
Media at the 23rd IAMCR Conference.
Barcelona, Catalunya, july 2002 Observatori de la Comunicació Local 1 (InCom-UAB).
Facultat de Ciències de la Comunicació, Edifici I,
Universitat Autònoma de Barcelona, 08190 Bellaterra
(Barcelona), Catalunya. www.uab.es/incom/ocl -
ob.comunicacio.local@uab.es
Resumen
La comunicación local ha sido un fenómeno central en el sistema
comunicativo catalán desde la transición democrática (en los 70) hasta
la actualidad. Las
experiencias de medios comunitarios desarrolladas durante este periodo
nacieron en este marco de la comunicación local, en el que los medios
eran considerados herramientas de reconstrucción cultural y democrática.
La principal
tendencia en la última década es la profesionalización de los medios
locales, cosa que está cambiando la naturaleza de las iniciativas
comunitarias. En este artículo describimos la situación actual de los
medios comunitarios en Catalunya y apuntamos el desarrollo que han
vivido en diversos soportes como prensa, radio, televisión e Internet.
Abstract
Local communication has been a central phenomenon in the Catalan
communication system from the transition to democracy (in the 70s) to
the
present. Community media experiences during this period have sprung
shaped
by the conception of local media as cultural and democratic
reconstruction
tools. The growing professionalism of local media is the main trend of
the last
decade and is changing the nature of community media initiatives. In
this paper
we aim to describe the present situation of community media in Catalonia
and
give some notes on how they have developed in different supports as
press,
radio, television and the Internet.
1 Este artículo ha sido elaborado en el marco de la actividad
investigadora del Observatori de la Comunicació Local (OCL), una
iniciativa del Institut de la Comunicació (InCom) de la Universitat
Autònoma de Barcelona (UAB), del Organisme Autònom Flor de Maig y del
Comissionat de la Presidència per a la Societat del Coneixement de la
Diputació de Barcelona, y del Consorci
Comunicación Local.
A inicios del siglo XXI, los medios de comunicación comunitarios y
alternativos
existentes en Catalunya desarrollan su actividad dentro de ámbitos
locales de
difusión. A parte de la proyección regional o global que tienen algunas
experiencias que utilizan Internet, no hay ninguna publicación, radio o
televisión
con un planteamiento comunitario o alternativo que difunda sus
contenidos en
el ámbito estatal o autonómico.
Las razones que han limitado las experiencias comunitarias al espacio
local de
comunicación se pueden encontrar en dos niveles diferentes. Por una
parte, el
nacimiento de los medios comunitarios en Catalunya es fruto de un
proceso de
apropiación popular de la tecnología por parte de una sociedad civil
madura y
con una gran capacidad propositiva, pero sin grandes recursos económicos
(Prado, 1985: 53 y Corominas y Llinés, 1992: 125). En este sentido, es
mucho
más asequible para los colectivos impulsores de estas iniciativas poner
en
marcha medios de comunicación con ámbitos de cobertura reducidos, puesto
que un alcance mayor exige muchos más recursos económicos, tecnológicos
y
humanos (Gubern, 1985: 6).
Por otra parte, el modelo de participación y acceso directo a los medios
que
proponen estas iniciativas nunca ha sido tradicionalmente un punto
central del
debate social y político sobre la comunicación en el Estado español ni
en
Catalunya (Corominas y López, 1996: 147). De hecho, se ha puesto de
manifiesto que son precisamente los medios locales los que han
funcionado,
desde su aparición, como vehículos de acceso y participación de la
sociedad
civil en los medios de comunicación (Corominas y López, 1996: 163).
La combinación de estos dos factores ha dificultado que surgiera un
especial
interés (político, pero tampoco social ni académico) en contemplar, ni
siquiera
teóricamente, la existencia de medios comunitarios de cobertura estatal
o
autonómica.
Como consecuencia de su adscripción geográfica al ámbito local, los
medios
comunitarios en Catalunya se han considerado integrantes del sector que
conforman los medios de comunicación local. Un sector muy numeroso y con
una gran incidencia social integrado por medios con planteamientos y
finalidades diferentes e incluso contradictorios. En este sentido, la
comunicación local constituye uno de los fenómenos más complejos,
dinámicos
y activos en Catalunya, hasta el punto que puede considerarse un caso
único
en el contexto internacional (Moragas, Prado y Mateo, 1983; y Corominas
y
Moragas, 2000).
En este marco, no se puede considerar que en la actualidad los medios de
carácter comunitario o alternativo tengan un papel protagonista dentro
de la
comunicación local en Catalunya (Corominas y Moragas, 2000). Pero se
debe
tener en consideración que las iniciativas de corte popular y
comunitario han
tenido un papel muy importante en la evolución del sector comunicativo
local en
Catalunya, especialemente en su nacimiento hace unos 25 años y en las
primeras etapas de su evolución.
La eclosión de la comunicación local en Catalunya se produce a finales
de los
años setenta, en pleno proceso de transición política desde la dictadura
franquista hacia la democracia, a partir del impulso dado por el
nacimiento de
medios comunitarios. Si bien la prensa ya tenia algunos antecedentes de
publicaciones surgidas durante la dictadura, a finales de los años
setenta e
inicios de los ochenta se ponen en marcha la mayoría de las iniciativas.
Así, en
1978 nacen las radios libres; en 1979 surgen las radios municipales,
impulsadas por los primeros ayuntamientos democráticos, y en 1981 nace
RTV
Cardedeu, televisión comunitaria que marcaría la línea a seguir por las
televisiones locales catalanas en los años ochenta (Prado, 1985;
Moragas,
Prado y Mateo, 1983).
Aunque en este periodo de nacimiento también surgieron medios con una
clara
orientación privada y afán de lucro, sobre todo en los medios impresos
(Prado y
Moragas, 1991; VV.AA., 1984), la mayoría de las iniciativas nacidas en
este
periodo buscaban la consecución de unos objetivos y finalidades que
dieron
forma a la comunicación comunitaria en Catalunya. En primer lugar, los
medios
de comunicación local nacieron con la vocación de convertirse en canales
de
expresión de la sociedad civil y las entidades en que estaba organizada.
En
este sentido, se quería contribuir a la democratización y
descentralización del
sistema de medios (Moragas, Prado y Mateo, 1983; y Prado, 1985). En
segundo lugar, se pretendía fortalecer la vida política catalana a
través de la
puesta en marcha de canales de expresión que impulsaran el debate y la
formación de opinión pública sobre temas de interés general (Corominas y
Moragas, 2000). Finalmente, también, se quería contribuir a la
recuperación
nacional de Catalunya, cuya identidad y sus canales de expresión habían
sido
duramente reprimidos durante la dictadura franquista. De esta forma, los
medios de comunicación local desarrollaron un papel central en el
proceso de
normalización lingüística, la recuperación de las tradiciones propias y
la
extensión del uso social de la lengua (Moragas y Corominas, 1988).
Como expresan Maria Corominas y Montserrat Llinés (1992: 30), durante
los
años setenta y ochenta en Catalunya “el calificativo local o comarcal no
se
refiere solamente a un ámbito territorial de cobertura –que en estos
medios se
ve limitado a una población o a una determinada comarca−, sino a todo un
ejercicio de apropiación de estos instrumentos de comunicación, que da
como
resultado unos nuevos contenidos, más cercanos al ciudadano, y una
manera
de producir más espontánea y directa” (Corominas y Llinés, 1992: 125).
Pero el patrón de funcionamiento comunitario mayoritario en esos años
empezó a perder fuerza a principios de los años noventa, sobre todo en
las
emisoras de radio y televisión, medios donde se había implantado con más
fuerza durante los ochenta. En un contexto de normalización cada vez más
evidente de la situación política y cultural de Catalunya, a inicios de
los noventa
“la profesionalización creciente de las estaciones [de radio y de
televisión]
ubicadas en localidades con mayor número de habitantes ha implicado un
abandono progresivo de los principios inspiradores”, incluida la
participación
directa de la ciudadanía (Corominas y Llinés, 1992: 30).
Esta evolución hacia modelos más profesionalizados de comunicación
local,
sobre todo en los medios más destacados y que disponen de más recursos,
ha
coincidido con la entrada en el sector de la comunicación local de los
grandes
grupos de comunicación, factor que ha contribuido a una reducción cada
vez
más acusada del peso específico de los medios comunitarios y
alternativos
dentro de la comunicación local en Catalunya. De hecho se pueden
distinguir
cada vez de forma más nítida dos modelos en la comunicación local: uno
profesionalizado, con proyectos consolidados y recursos técnicos y
humanos
cada vez más completos, en los que priman los criterios comerciales
sobre los
comunitarios, y otro basado en el voluntarismo y el activismo,
normalmente con
menos recursos económicos y técnicos.
En el ámbito de la televisión y la radio locales la profesionalización
del personal
y la creación de estructuras organizativas sólidas ha sido planteada por
los
responsables de las emisoras como un paso necesario para garantizar la
continuidad de los proyectos comunicativos. Las investigaciones del
Observatori de la Comunicació Local han detectado que este proceso de
“profesionalización” suele sustituir a parte del equipo voluntario
propio de las
iniciativas comunitarias por personal profesional que no comparte el
ideario
comunitario de los pioneros.
En la prensa las iniciativas de carácter comunitario no se han sumado a
la
tendencia profesionalista, probablemente porque las iniciativas privadas
ya
ocupan desde los ochenta el espacio de la prensa comarcal. La mayoría de
la
prensa comunitaria (conocida en Catalunya como “popular”) responde a un
tipo
de producto caracterizado por una periodicidad espaciada (de mensual a
anual), una producción realizada por voluntarios, poco sistematizada, y
una
difusión local, muy reducida en ejemplares y ámbito geográfico (Corominas
y
Moragas, 2000: 217-219). Los promotores de estas revistas suelen ser
asociaciones culturales que tienen como objetivo principal dinamizar la
vida
social de un municipio concreto.
En este contexto de profesionalización creciente de parte de los medios
locales
en Catalunya, Internet se empezó a utilizar como canal de publicación en
1995.
Los primeros medios de comunicación que lo utilizaron fueron los grandes
diarios autonómicos, pero desde muy pronto ha tenido una implantación
local
muy importante (Moragas, Domingo y López, 2002: 309-310). En este caso,
los
usos comunitarios han convivido desde el principio con iniciativas
empresariales, pero podemos afirmar que, en un contexto general de
pérdida
de protagonismo de los medios comunitarios en Catalunya, Internet se ha
convertido en el principal canal de iniciativas alternativas. El bajo
coste de
producción de un Web y la flexibilidad que permite para la participación
de los
usuarios en la producción de contenidos son factores clave para explicar
el
florecimiento de medios comunitarios en Internet cuando en otros
soportes
tienden a migrar a otros modelos. Igualmente, el hecho que Internet
permita
la articulación administrativa de Catalunya tiene tres niveles
principales: el municipal (946
poblaciones y conjuntos de poblaciones), el comarcal (cada una de las 41
comarcas
comprende esencialmente una ciudad importante y su área de influencia) y
el autonómico (el territorio de Cataluña completo).
Una difusión global sin coste añadido, está facilitando que aparezcan
medios comunitarios en línea que empiezan a superar el ámbito local.
Las primeras Web de carácter comunitario tenían un claro arraigo local.
Se bautizaron como “redes ciudadanas” siguiendo el ejemplo de
iniciativas norteamericanas y europeas y pretendían promover el uso de
Internet en un
barrio, pueblo o ciudad específico a partir de la implicación de las
entidades cívicas en la creación de Web y espacios virtuales de debate.
Los promotores de estos proyectos consideraban que Internet podía servir
para regenerar la vida pública del municipio y reactivar la
participación de los ciudadanos en la política local. Criticaban el
sistema de medios de comunicación existente, porque consideraban que no
facilitaba suficientes canales de expresión directa a los ciudadanos.
Internet, en cambio, permite que cualquier entidad o individuo publique
información, quejas o propuestas de forma rápida y barata. Las redes
ciudadanas daban soporte técnico y humano a las entidades cívicas para
que pudieran poner en práctica esta filosofía (Moragas, Domingo y López,
2002: 303-305).
Desde el Observatorio de la Comunicación Local se ha detectado que en
los primeros años del siglo XXI la mayor parte de las redes ciudadanas
de Cataluña han repetido la tendencia de los medios de comunicación
tradicionales: la mayoría han profesionalizado su estructura, aunque
normalmente sin perder sus objetivos iniciales. El epicentro del
activismo comunitario se ha ido trasladando a las comunidades virtuales
basadas en
weblogs, espacios abiertos donde cualquier usuario puede publicar una
información o comentario para que los demás ínter nautas den su opinión.
Estas iniciativas no requieren una organización compleja, sino que basta
con un responsable técnico y un grupo de colaboradores más o menos
estable que garantice la dinamización del debate. Existen weblogs de
ámbito local, otros de carácter temático (informática e Internet
especialmente), pero quizá los más activos son los que tienen un
referente geográfico vago (sólo limitado por el idioma, sin adscribirse
a un ámbito concreto) y un contenido centrado en los movimientos
sociales alternativos, que suelen tener poco acceso como fuente de la
información que transmiten los medios de masas. La progresiva conciencia
global de estos colectivos, que se han empezado a organizar a nivel
mundial bajo el paraguas genérico del movimiento antiglobalización, hace
que la dimensión local de la comunicación comunitaria tienda a abrirse a
espacios
más amplios.
Si bien los medios de corte comunitario no han dejado de existir en
Catalunya durante las últimas décadas, su presencia social ha perdido
peso a medida que la situación política y cultural de Catalunya se
normalizaba. Así, sus principios, basados en la participación directa de
los ciudadanos, siguen vigentes en iniciativas locales dispersas y en
nuevos proyectos que aprovechan las posibilidades de Internet. La
profesionalización de los medios tradicionales, sobre todo de televisión
y radio, combinado con la coexistencia de usos comunitarios y modelos
comerciales en la prensa e Internet, generan un espacio local donde las
formas comunitarias de comunicación no ocupan, a inicios del siglo XXI,
un papel central
Referencias:
Corominas, Maria y Montserrat Llinés (1992): “La experiencia catalana de
radiotelevisión local. Un importante fenómeno social y comunicativo”, en
Telos,
nº30, junio − agosto, Madrid, Fundesco, pág. 125-130.
Corominas, Maria y Miquel de Moragas (eds.) (2000): La comunicació local
a
Catalunya 2000. Bellaterra: Institut de la Comunicació (InCom) de la
Universitat
Autònoma de Barcelona (UAB).
Gubern, Roman (1985): “Megacomunicación vs. mesocomunicación”, en Telos,
nº3, julio–septiembre, Madrid, Fundesco, pág. 3-4.
Ibarra, Esteban (1991): “Aproximación a la radio comunitaria”, en Voces
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culturas, nº2/3, Barcelona, Voces y Culturas, pág. 60-71.
Moragas, Miquel de; Emili Prado y Rosario de Mateo (1983): “Apropiation
des
media et décentralization”, en Butlletín de l’IDATE, nº13, Octubre,
IDATE,
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Moragas, Miquel de y Maria Corominas (1988): Local communication in
Catalonia (1975-1988). Barcelona: Diputació de Barcelona.
Moragas, Miquel de; David Domingo y Bernat López (2002): “Internet and
local
communication: first experiences in Catalonia”, en Jankowski, Nicholas y
Ole
Prehn (eds.): Community media in the information age: perspectives and
prospects. Cresskill (EE.UU.): Hampton Press, pág. 293-313.
Prado, Emili (1985): “Televisión comunitaria en Cataluña”, en Telos, nº2,
abril−junio, Madrid, Fundesco, pág. 53-58.
VV.AA. (1984): Primeres Jornades de Meso-comunicació a Catalunya.
Bellaterra: Servei de Publicacions de la Universidad Autónoma de
Barcelona.
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