—¿Hay en la vida de Maradona un halo de
tragedia?
—Naturalmente. Y esto nos produce una sensación todavía más amarga,
por un lado, y dulce por el otro. Nos acerca sentimental y
artísticamente más a Diego, nos parece más grande su figura y su
dimensión a partir de la tragedia que parece rodearlo. Algunos
héroes tienen lo que García Lorca llamaba “el duende”, que es algo
inspirador, parecido a una musa; pero a una musa maléfica que, por
un lado inspira, pero por el otro conduce a situaciones trágicas
difíciles.
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—Utilizando una analogía, ¿podríamos ubicar a Pelé en el rol
de McCartney y a Maradona en el de Lennon?
—Parecería que Maradona es el trágico y Pelé el que se acomoda a los
términos. Pero yo no sería tan bondadoso con Pelé y no sería tan
cruel con McCartney, aunque desde luego, sobrevivió. Pelé, no sólo
que sobrevivió, sino que tiene y ha tenido en su vida unas actitudes
mucho más de ayuda de cámara. Nunca tuvo las desmedidas actitudes de
Maradona, aunque esto no lo descalifica a Pelé. Pero, para alcanzar
la dimensión heroica, y para perfilar una posición fuerte, desde
luego que está Diego. Un tipo que se pelea con todo el mundo. El
tipo que es representante de empresas que venden pelotas de fobal
(sic) es Pelé.
—Porque alguien que es capaz de decir que fue “la mano de
Dios” la que le permitió hacer un gol...
—Sí, sí. Diría que Diego profesa una moral heroica, y que Pelé, una
moral burguesa.
—¿Por qué la sociedad le exige a Maradona que sea rubio,
alto y de ojos celestes?
—No sé si es tanto así. ¿Usted cree? Algunos le exigirán eso, pero
no estoy seguro. Creo que no es tanto en la Argentina, sucede más en
el mundo. Dicen que hubo un partido homenaje a Hagi. Y que el
europeo no invitó a Maradona y declaró que no lo hacía porque él se
había educado con unas pautas enteramente distintas a las de
Maradona.
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Bueno, es cierto, porque entre Maradona y Hagi está la
diferencia que existe entre un genio y un número 10 como hemos visto
70 en Argentinos Juniors. Pero, la actitud presuntuosa y alcahueta
de Hagi es algo que, fuera de Argentina es muy común. En España, por
ejemplo, hay una actitud de enorme enemistad hacia Diego (silencio).
No creo que sea porque se drogue, porque en esos países la gente se
droga con mayor alegría que aquí. Y es curioso eso también, porque
allí hay una actitud ante la droga que parece casi de auspicio en
los medios. Es decir, los artistas de rock pueden drogarse, pueden
hacer apología en sus canciones o en el escenario, pero Diego ni
siquiera lo puede hacer de forma privada. El tipo que no sabe tirar
un centro, incluso el jugador de fútbol mediocre, debe sentir un
gran resentimiento por Diego, porque es Diego el que pone el acento
sobre la ajena mediocridad, y si no existiera, nosotros creeríamos
que un centro es una situación aleatoria del fútbol, es un pelotazo
que se tira para ver qué pasa.
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