200908 -
Comité Olímpico Argentino
- Podemos decir en forma general, que la palabra deporte se
considera como representativa de ejercicios físicos intensivos que
acrecientan la soltura, agilidad, destreza y concentración de la persona y
que es practicado con la finalidad de resistir la fatiga, vencer
dificultades y competir.
Su origen y práctica datan de tiempos remotos. Encontramos datos de las
primeras manifestaciones deportivas referentes a gimnasia higiénico-médica
hacia el año 2700 AC. en las civilizaciones chinas y japonesas y también
en Egipto.
En los Estados Griegos los juegos se desarrollaron en homenaje a sus
dioses y periódicamente realizaban fiestas deportivas, entre las que se
destacaban:
LOS PITICOS: en honor a Apolo Pitio en Delfos.
LOS ISTMICOS: dedicados a Poseidón en Corintio.
LOS MENEOS: en homenaje a Hércules en Argólida.
LOS OLÍMPICOS: los más famosos, en homenaje a Zeus en Olimpia
(Elide).
Olimpia desde el II Milenio A.C. fue un lugar de culto de diversos dioses,
Gea, Cronos y Rea.
Posteriormente también, Hera, Pélope, Hipodamia y Zeus, pero lentamente,
este último, padre de dioses, prevaleció sobre los demás.
El culto a Zeus atraía peregrinos a Olimpia, desde los lugares más
apartados de Grecia, quienes ofrecían sacrificios, inmolándolos en una
gran pira.
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El encendido del fuego de esta pira, se constituyó en un privilegio muy
codiciado, por lo que se estableció una carrera, desde una determinada
distancia, en que la meta era un sacerdote con una antorcha en la mano.
Quien primero llegaba adquiría el derecho de iniciar el fuego.
Esta competencia ritual y de sentido religioso, dio lugar a la carrera del
estadio, primera prueba de los Juegos Olímpicos.
El primer registro histórico de una olimpíada se realizó en el año 776 A.C.,
cuando Corebos de Elide gana la mencionada carrera y su nombre es
inscripto en el mármol.
Los Juegos, adquirieron además valor político porque se determinaba una
tregua sagrada (EKECHEIRIA) durante los mismos, entre las ciudades en
guerra, para permitir la participación de los atletas en el Santuario de
Olimpia, declarado territorio inviolable.
Los Juegos tenían lugar durante el verano (Hemisferio Norte), en el mes de
HECATOMBION, es decir julio o agosto. Los participantes debían ser libre y
de sangre griega, y los esclavos y extranjeros podían asistir pero sólo
como espectadores. Se prohibía la asistencia de mujeres bajo pena de
muerte y se excluía a todos aquellos que hubiesen cometido crímenes,
sacrilegio o violado la tregua. La única mujer presente en los juegos era
la Gran Sacerdotisa de Deméter, que era ubicada en su sitial frente al
espectáculo. Los participantes debían comenzar su entrenamiento, por lo
menos diez meses antes y presentarse con un mes de anticipación al
comienzo de los juegos a esos fines, someterse a dietas especiales de
alimentación, aprender las reglamentaciones de cada prueba y ser evaluados
por los Jueces -HELLANODICAS- demostrando que podían ser elegidos para
competir.
En treinta y dos Olímpíadas, el programa de los Juegos se enriqueció con
ocho disciplinas diferentes:
CARRERA (Dromos): Un largo estadio que constaba de 192,27 metros.
CARRERA DE DOBLE ESTADIO (Diaulo): Constaba de 384,5
metros.
CARRERA LARGA (Dolico): Consistía en recorrer 24 veces el
estadio, o sea 4614,50 metros.
LUCHA: Enfrentamiento de dos o más contendientes con
técnicas similares a las que hoy se denominan Greco-Romanas.
PENTATLÓN: competían en cinco disciplinas, SALTO SIN
IMPULSO PREVIO, LANZAMIENTO DE DISCO, CARRERA DE UN ESTADIO, LANZAMIENTO
DE JABALINA.
PUGILATO
CARRERAS DE CUADRIGAS: Permitían la participación indirecta de
las mujeres, pues algunas de ellas eran dueñas de carros y caballerías.
PANCRASIO: Mezcla de pugilato y lucha a pie,
caracterizado por su brutalidad.
CARRERAS DE CABALLOS
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deporte en el Tercer Mundo
Una victoria en Olimpia, se convertía en una acontecimiento que
aseguraba honores, riqueza y prosperidad a los campeones.
Con el sometimiento de Grecia como Provincia del Imperio Romano en el año
146 A.C., se avecina la decadencia de los Juegos debido a la utilización
política e inadecuada de los mismos.
Con la aparición del Cristianismo, se produce en el mundo un profundo
conflicto entre aquellos que eran politeístas, como los Griegos y los
Romanos y los monoteístas, como los Judíos y Cristianos.
Además, los Juegos se degradan por el exceso de profesionalismo y las
manifestaciones sangrientas al estilo del Circo Romano.
Al convertirse Teodosio I, Emperador de Roma, al Cristianismo, y con el
fin de recibir el perdón de sus pecados, destruyó todo aquello que
representaba el Antiguo Mundo Religioso, y prohibió la realización de los
Juegos en el año 392 D.C. por representar una manifestación pagana.
Los Juegos Olímpicos no se volverán a realizar hasta el año 1896 D.C. por
obra del Barón
Pierre de Coubertin, personalidad que más contribuyó a la humanización
del deporte.
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