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Derecho
Miguel Ángel Gallardo Ortiz |
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Resumen:
El conocimiento de estructura del ADN y su visión macromolecular mediante ordenadores gráficos y vectoriales ha permitido elaborar complejos modelos matemáticos con los que ajustar las observaciones y señales obtenidas por micro sensores. La codificación genética y su representación para su análisis, abrirá nuevas posibilidades de gran amplitud y fascinante interés psiquiátrico y criminológico, mucho más allá del estudio de la huella genética puramente identificativa, entrando de lleno en la certificación por exhaustividad, incluso para terapias biomédicas.
El derecho y la ética tienen que evolucionar ante realidades como las que presenta la "genética de la violencia".
Summary
The DNA analysis identification evidences explained in recent congress and several author papers demonstrate that the forensic witness on genome are affordable, easy, fast and secure enough. Even if many courts of Law can not ask for them because their little budgets, or must to economize as much as possible because laboratory practices, the technology is available and prices becomes cheaper, samples are easier to get and the quality and security on the identification are increasing.
The knowledge of DNA structure and its macromolecule vision using graphics and supercomputers is offering very complex model systematization to fit the testing and signals using microsensors. Genetic codification and its representation for analysis will open new wide and fascinating possibilities for psychiatric and criminology understanding, beyond the genetic fingerprint only for identification, introducing exhaustive certification, even for biomedical therapy.
Legal and ethical perspectives must be updated considering facts like the ones already known as "genetics of the violence".
Palabras clave: piscogenética, ADN, genética, genoma humano, violencia genética, terapia génica, huella genética, demografía genética, genética forense.
Keywords: psicogenetics, DNA, genetics, human genome, genetics violence, genics thereapy, genetic fingerprint, polulation genetics, forensic haemogenetics
En lo que sigue vamos a ofrecer una visión de la genética actual desde varias perspectivas y sobre algunas referencias que consideramos del interés de la psiquiatría y psicología forense, y desde luego, de la criminología.
"La Ciencia es una gran aventura: la más arriesgada de todas las exploraciones jamás emprendidas por los seres humanos, la posibilidad de vislumbrar cosas nunca vistas hasta entonces, la más sagaz maniobra para descubrir cómo funciona el mundo".
Es muy posible que lo aquí descrito quede desactualizado en muy poco tiempo, pues lo mejor y lo más necesario de la psicogenética y las terapias génicas todavía está por conocerse. Aún así, puede merecer la pena ordenar ciertas informaciones con este criterio, y por supuesto, más aún, pues es conveniente estar pendientes de próximos acontecimientos.
La genética vista desde Internet. El laboratorio virtual
La actualidad genética resulta muy difícil de describir para cualquier tecnólogo sin olvidar alguno de los muchos avances de los últimos años, e incluso sólo de los últimos meses, y lo que resultaría más peligroso para el lector, sin correr el riesgo de desnaturalizar con la síntesis, y de deformar por la ignorancia o por la sobre valoración de algunas ideas, y tal vez, también de algunos intereses. La humanidad se juega mucho con la genética, y en estos momentos de la ciencia resulta casi imposible, incluso para los expertos con prestigio internacional, establecer un ranking de investigadores y laboratorios en el liderazgo de técnicas y avances.
Lo que sí que parece evidente es que Internet es el indefinible espacio y lugar de encuentro de los más prestigiosos genetistas. No sólo utilizan la red para comunicar sus descubrimientos, sino también para organizar su trabajo cotidiano y para acceder a programas y bases de datos imprescindibles para la descodificación de genes y secuencias de nucleótidos.
Sin comprender el uso científico de la red Internet resulta prácticamente imposible relacionarse ahora con la comunidad científica que participa en los últimos avances genéticos.
Sin perjuicio de cualquier otra definición también válida y aceptable en otros escenarios y usos, el lenguaje de publicación de textos y gráficos más utilizado en Internet, conocido como HTML (Hypertext Mark-up Language) es ahora el mejor medio para que los científicos publiquen sus enunciados de problemas e hipótesis de trabajo, así como sus resultados.
Las últimas generaciones de World Wide Webs (WWW o dominios capaces de facilitar el acceso autorizado o público a datos, textos y programas) y de navegadores (Browsers como Netscape, MS-Explorer o el casi extinguido Mosaic para visualizar páginas de WWW en el lenguaje conocido como HTML).
Resulta sorprendente la avalancha de información que se encuentra cuando se consulta a un buscador como www.altavista.com o www.yahoo.com buscando palabras como DNA, genome y mejor aún, con literales más explícitos como "genetic map" o "DNA sequence". Algo más difícil resulta el estructurar y relacionar la cantidad de referencias que al respecto existen, y eso es lo que vamos a tratar de ofrecer a continuación. |
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Escuelas y tendencias en el análisis genético
Como no podría ser de otra manera, Estados Unidos y Japón lideran los proyectos más coordinados, mientras que los europeos resultan más dispersos e incoherentes.
El denominado "GenBank DNA sequence Database", desde 1992 se ha apoyado en el Nationl Centre for Biotechnology Informacion (NBCI) que fue creado en 1988 como una división del National Library of Medicine. En Agosto de 1995 contenía 353,713,490 nucleótidos procedentes de 492,483 secuencias diferentes. El 54% de ellas procedían de seres humanos de varias etnias. En los últimos doce meses los responsables de la base de datos han sido testigos de un crecimiento sin precedentes, que consideran superior al de toda la historia anterior del GenBank.
Japón tiene también un ambicioso proyecto denominado "DNA Databank of Japan" y al igual que GenBank, mediante una colaboración internacional con el EMBL Data Library Europeo en el Reino Unido, actualiza millones de secuencias de nucleótidos disponibles gratuitamente a través de Internet, o bien mediante un servicio de suscripción a CD-ROMs que gestiona el Government Printing Office de los Estados Unidos.
Para la gestión de la base de datos GenBank utiliza un sistema denominado como ENTREZ capaz de recuperar y estructurar en tres dimensiones las llamadas referencias MEDLINE, que a su vez son capaces de integrar e interpretar secuencias de nucleótidos representados en varias fuentes, como GenBank, EMBL, DDBJ, dbEST, GSDB, PIR, SWISS-PROT, Protein Research Foundation (PRF), PDB y muchas de las secuencias se introducen en la base de datos sólo después de haberse patentado. Es decir, que existen muy diversos sistemas de representación de secuencias de nucleótidos y lógicamente el GenBank se ha desarrollado más, entre otros motivos por el de disponer de programas informáticos capaces de convertir los codificados en otros formatos.
Sin embargo, en Rusia también existen escuelas de genética que han aportado grandes avances y elevados planteamientos para la genética.
La catástrofe de Chernobil, muy lamentablemente, hizo avanzar en Ucrania, mucho más que en ningún otro lugar del mundo, los estudios y los tratamientos del ADN afectado por las radiaciones. Al mismo tiempo, también se desarrollaron las técnicas para su mejor protección, conservación y regeneración.
Otra de las áreas en las que los rusos más han avanzado ha sido en el estudio de la estructura del ADN por razones geométricas, llegando a demostrar que la estructura de la espiral doble del ADN, que se encuentra en forma de B, está organizada según el principio de la "sección áurea". Así, el paso de la espiral del ADN es de 33,8 Amstrongs, y su diámetro, de 21,1 y, por consiguiente, ese diámetro constituye 0,62 veces el paso, que es la misma proporción que Leonardo Da Vinci y Dalí han utilizado con insistencia en sus cuadros como expresión de la "divina proporción".
Por lo tanto, desde ese punto de vista, la estructura del ADN es incluso bonita. No en vano los principios de la "sección áurea" constituyeron la base de la estructuración de las grandes obras del arte mundial, especialmente del renacentista.
Un ejemplo de informatización genética
Resultaría imposible resumir, o siquiera referenciar, los más importantes procedimientos de elaboración de mapas de ADN. Además de la variedad y complejidad, varios de ellos no ofrecen información detallada de su funcionamiento interno.
Este no es el caso de map+ y ldb+, escritos en lenguaje de programación C para estaciones de trabajo Unix y utilizados por el grupo de Human Genetics del Princess Anne Hospital. En esencia, esta pareja de aplicaciones informáticas sirve para analizar el espectro de señales que absorben emiten los cromosomas al romperse hasta llegar a ajustar el mapa del genoma a un modelo.
Map+ es un sistema experto, es decir, capaz de aplicar principios de inteligencia artificial al análisis y ajuste de ADN. Como tal sistema experto, dispone de un motor de inferencias en el que se representa y aplica lo que podríamos denominar como "álgebra genética" o conjunto de normas y fórmulas elaboradas para deducir consecuencias altamente probables partiendo de las señales e indicadores de que se dispone gracias al instrumental al que está conectado el sistema informático. Este álgebra genética tiene un carácter probabilístico, pues ajusta la representación más probable del genoma desconocido a los modelos que se tienen almacenados en el ldb+.
lbd+ es una base de datos de localización genética que comenzó a funcionar en 1991, en la que la mayoría de los ficheros tienen tres áreas de información. La primera está dedicada a la referencia de la fuente (publicación, nombre y equipo de trabajo del investigador, patente, etc), la segunda contiene el formado de los datos (campos y variables así como comentarios) y la tercera contiene las series de datos.
Los sistemas expertos son muy sensibles a las intoxicaciones, puesto que un error en el registro de un genoma posteriormente podría servir como referencia o modelo para otros muchos. Precisamente por ese motivo la procedencia de la secuencia que aporta cualquier investigador es contrastada por la comunidad científica que trata de impedir que entre a formar parte del modelo alguna serie que es un error, o una excepción.
En el análisis de una nueva muestra se aplican técnicas estadísticas y de investigación operativa que correlacionan los datos obtenidos por el instrumental con los almacenados.
Es importante tener en cuanta la enorme sensibilidad de este procedimiento no sólo hacia el sexo, sino también hacia la etnia del genoma que se analiza pues éste debe ser comparado, correlacionado y comprobado con el de otros individuos de su mismo sexo y de sus mismas características étnicas.
Cuando resulta posible, la relación genealógica debe ser utilizada tanto para el análisis de la muestra como para el perfeccionamiento del modelo, pero no se debe olvidar que el genoma presenta una estructura relativamente inestable.
Causas, alcance e interpretación de los resultados
Las propiedades de cualquier organismo vivo y los procesos que transcurren en él dependen, directa o indirectamente, de su genotipo, es decir, de la información genética codificada en la sucesión de las bases del ácido desoxiribonucléico (ADN) de los gametos masculino y femenino que lo originaron. Después de la fecundación, o con más precisión genética, de la unión de los gametos para formar una única célula llamada zigoto, se inicia la realización del programa genético de desarrollo mediante la división y diferenciación del zigoto y de sus células hijas y células posteriores. Pero ya en las fases iniciales del desarrollo del organismo ocurren algunos procesos que no están codificados en los genes de los gametos, iniciando así el fenotipo, o conjunto de circunstancias que influyen en el desarrollo, imprevisibles en cualquier análisis genético.
Además, la temperatura habitual del cuerpo del ser humano o de cualquier otro animal o planta, no resulta inofensiva para la vida de sus células, y más concretamente, del ADN que contienen.
Los resultados obtenidos por medio del instrumental y análisis genético deben ser relativizados por el hecho de que en el ADN se dan espontáneamente dos procesos capaces de destruirlo, como son la depuración y formación de rupturas de la cadena polinucleótida. De hecho, diversos autores relacionan este hecho, y la pérdida de la capacidad de autorregeneración propia del ADN, con los procesos de envejecimiento biológico.
Sin embargo, la degradación de algunas cadenas de algunos genes a lo largo de la vida del individuo no impide obtener datos muy relevantes sobre la información genética esencial de cualquier individuo.
Una vez que el instrumental y la informática proporcionan las secuencias, es preciso aplicar nuevas técnicas para comprender la herencia genética y su influencia en el individuo.
Un ejemplo de ello puede encontrarse en el gen del cáncer de colon, aislado e interpretado por el Dr. Manuel Perucho en los EEUU.
El análisis funcional de secuencias de nucleótidos representadas informáticamente por series de dos bases púricas y otras dos pirimidínicas, es decir, de codificaciones digitales con cuatro únicas posiblidades, está haciendo posible obtener detalladas conclusiones no sólo somáticas, sino también psicológicas. No estamos muy lejos de ver cómo el genoma humano es completamente descodificado, y es prácticamente seguro que muchas de las viejas teorías de la personalidad criminal se revitalizarán por las evidencias genéticas de ciertas psicopatías, y probablemente, también por cierto morbo frívolo al que será casi inverosímil que puedan resistirse medios de comunicación, adivinos y pseudociencias.
Lo que parece evidente es que el número de combinaciones y de consideraciones previas es tan grande, que independientemente de la formación y el objetivo del analista le será imprescindible un sistema informático que le asista en su labor para intentar abordar la individualidad y la generalidad de nuestra codificación genética.
Terapia génica
Sin duda, en un futuro no muy lejano, la posibilidad de cambiar la herencia humana mediante una terapia de células germinales, puede ser considerada y quizás iniciada. Y en este sentido, ya se han publicado experimentos con ratones.
El término "terapia génica" se ha utilizado para descubrir sus aspectos beneficiosos, pues si se hubieran utilizado otros, como por ejemplo ingeniería genética humana, podrían haber provocado oposición. Concretamente, fue hace 20-25 años cuando el desarrollo o porpósito de algerar la capacidad genética de las células humanas fue duramente debatido por algunos; la cuestión, si se hubiera propuesto, de ¿cuál es el buen uso de la ingeniería genética humana? podría haber provocado una respuesta negativa. La terapia genética humana suena bien y es beneficiosa.
Ya existen baterías de programas y funciones capaces de rastrear automáticamente buscando pautas en el ADN, de forma que se consigue sistematizar el diagnóstico de ciertas enfermedades hereditarias e incluso sugerir tratamientos biomédicos muy específicos.
El psiquiatra, y el criminólogo, deben estar preparados, aún antes de este previsible éxito de la tecnología genética, para interpretar y valorar los hechos genéticos y sus consecuencias.
Si existe algún objetivo delicado y ambicioso es el del estudio y superación de la "violencia genética".
Algunos criminólogos, biólogos especializados en genética, forenses y especialistas en diversas técnicas ya estamos trabajando para aplicar la "genética personal" a los colectivos más difíciles en las situaciones más necesarias.
Introducción a la psicogenética patológica
Desde siempre, los progresos de la genética llamaron la atención de las más diversas teorías de la criminalidad, suscitándose el problema de la herencia criminal. Muchas de las preguntas que desde entonces se formularon todavía no han encontrado una respuesta concluyente. ¿Cabe hablar, en un sentido estricto, de una herencia "criminal"? ¿Cuáles son los factores hereditarios y cómo influyen en la conducta delictiva?
Tradicionalmente se siguieron dos líneas de investigación. La primera evidencia el significativo porcentaje de personas unidas por un parentesco consanguíneo entre los enfermos mentales, y la segunda la que detecta la presencia de un gravamen hereditario morboso o degenerativo muy superior en individuos criminales comparados con los no criminales.
El estudio de las familias criminales y la genealogía de delincuentes han proporcionado datos y críticas tanto de orden ético como metodológico. Las nuevas posibilidades que ofrece la genética personal, y las que se espera que se disparen con la consecución de la descodificación general y completa del genoma humano, sin duda permitirán concluir con todo rigor científico la existencia y las consecuencias de la "herencia criminal".
Una contribución propuesta que conviene destacar es la que analiza el genoma de personajes con tendencias acusadas, o biografías completas.
Existe un proyecto para instituir un cementerio genético, garantizando técnica y jurídicamente la preservación del ADN durante muchos años. De las conclusiones a las que se llegue por el análisis de muchos genotipos de los que también se conozca un perfil biográfico y su fenotipo, es decir, la influencia del medio, la criminología podrá comprender fenómenos delictivos (psicopáticos) o marginales (sociopáticos) y, tal vez, anticiparse a ellos eficazmente, siempre respetando el Derecho.
Un paso mucho más ambicioso, polémico y difícil, se daría si la "psicogenética" se pudiera llevar a las prisiones. El primer objetivo sería el delincuente compulsivo que decididamente lucha contra sus propias tendencias naturales, siempre que sea capaz de comprender su predisposición genética y cuanto la biomedicina puede hacer para controlar patologías de su conducta. La pregunta es, delincuentes o no, ¿cuántos estaríamos dispuestos a analizar, comprender y superar nuestro propio genoma? Tal vez la respuesta también esté escrita en el ADN de algún cromosoma.
De hecho, equipos americanos e israelíes han encontrado un gen codificador del receptor D4 de los dopaminérgicos, unas secuencias largas del ADN, que confieren a sus portadores un rendimiento particularmente bueno en pruebas que requieren curiosidad, en ttanto que los portadores de genes D4 cortos suelen alcanzar puntuaciones más bajas. De ahí que se haya dado en llamar a este gen, "el gen del investigador"
Científicamente un poco más allá, en lo más profundo de la intimidad genética, puede encontrarse la predeterminación violenta. Es la última causa de las causas que la psiquiatría, la psicología y la criminología deben estudiar tan leal como inteligentemente.
Aclaraciones deontológicas y jurídicas
Aunque este artículo refleja sólo opiniones personales con referencias y fuentes de acceso público, una empresa española está relacionándose internacionalmente con el propósito de crear un cementerio genético, por lo que se desea aquí dejar constancia e lo siguiente:
La ley de cualquier país sólo puede limitar el estudio no autorizado expresamente por los dueños vivos de genes humanos, siendo muy discutible su propiedad absoluta. Quiere esto decir que, en principio, salvo nuevas interpretaciones todavía no confirmadas ni por la doctrina ni por la jurisprudencia, el genoma de los muertos no es, no debe de ser, estrictamente privado y además, existen causas de fuerza mayor que justifican estos estudios.
Eso no significa que tengamos por qué tener particular interés en el genoma de nadie ajeno a nuestro proyecto que, vivo o muerto, en algún momento se manifieste contrario a tales usos. Es más, quienes abiertamente reconocemos nuestro interés no sólo deseamos la autorización expresa del indiscutiblemente legítimo dueño de su propia información genética, sino que esperamos y deseamos que éste sea, precisamente, quien pague por anticipado servicios e investigaciones, como la más firme expresión de su inequívoca voluntad para que una empresa almacene, interprete y utilice su genoma. El resto de la problemática puede y debe ser resuelto mediante relaciones contractuales entre partes.
En cualquier caso, habrán dictámenes y sentencias que limiten, regulen, condicionen, o simplemente, demoren y dificulten lo que pretendamos, pero el decidido apoyo del interesado en conservar, conocer y tener la posibilidad de que su ADN pueda ser de alguna utilidad en el futuro, será difícil que algún jurista intente procesos inquisitoriales o copernicanos.
En segundo lugar, las técnicas que proponemos no son en modo alguno destructivas, cualquier manipulación con ellas siempre será inofensiva, reversible y neutralizable y generaciones futuras apreciarán el esfuerzo al que nos estamos comprometiendo.
Un tercer posible mal entendido es el de quien confunda el genoma íntegro con la huella genética, útil en criminalística y policía científica para la identificación y prueba en violaciones o en todos aquellos delitos en las que el autor deje una evidencia biológica tan difícil de apreciar como la saliva que impregna la colilla de un cigarrillo, un pelo, o cualquier otra traza biológica de un presunto criminal. Esta huella genética que en algún tiempo se consideró incluir en el Documento Nacional de Identidad. La diferencia fundamental entre la huella y el genoma completo es, nada menos, que la de la parte frente al todo. Mediante la huella se puede comprobar la identidad con práctica seguridad, pero está basada en un número muy limitado de datos, mientras que el genoma completo, tanto si es almacenado biológicamente, como si es codificado informáticamente, impide que se pierda un solo dato del ADN que, en un futuro, podría tener un valor incalculable.
El almacenamiento del ADN debería de ser, desde ya, un derecho de su único dueño biológico, y en último caso, de sus descencientes. El último ojetivo en este proyecto sería el llegar a codificar óptimamente todo el genoma de cada linaje familiar. Es decir, un gran compromiso entre la genética y la genealogía científica.
No se trata aquí de congelar óvulos o espermatozoides para inseminación artificial, por lo que no tenemos por qué entrar a valorar su problemática, aunque no renunciemos a nuestras propias ideas y consideraciones al respecto.
Tampoco estamos proponiendo, necesariamente, la reproducción clónica que se realiza reemplazando núcleos de óvulos por núcleos de células blastómeras. Eso no significa que el resultado de nuestro proyecto no vaya a resultar muy útil a quien pretenda hacerlo. El límite que nos autoimponemos aquí es el del registro y estudio del código genético, y no su manipulación.
Suponiendo todos los problemas resueltos técnicos, en unos años, que deseamos no sean muchos, los mismos funerarios podrán ofrecer a familiares y allegados el almacenamiento del genoma del fallecido como un servicio más. Si el futuro difunto hubiera tenido conocimiento en vida de esta posibilidad, podría también explicitar el deseo de que así se hiciera en el momento de su muerte, como cualquier otra voluntad póstuma a la que tuviere derecho.
Finalmente, y en cualquier caso, no sabemos cuales son los genes que condicionan la respuesta a lo desconocido. Lo que todavía no sabemos a algunos nos atrae al mismo tiempo que lo respetamos, tal vez por que si estamos más seguros de lo que sabemos, que de lo que ignoramos, siempre podremos superar, olvidar o recordar, aunque también puede que incluso eso pueda estar predeterminado genéticamente.
Miguel Ángel Gallardo Ortiz es Criminólogo (U. Complutense), Ingeniero Superior (UPM) y Vocal para las Relaciones Internacionales de la Asociación Española de Criminólogos (AEC). Ha coordinado la propuesta de C.I.T.A. a la última convocatoria de proyectos europeos sobre Biotecnología 1994-98.
Más información puede obtenerse en el dominio de Internet <http://www.cita.es>
© 1997 Psiquiatría Forense, Psicología Forense y Criminología En imprenta de esta revista editada por "Díaz de Santos", Madrid. (C) 1997 COOPERACIÓN INTERNACIONAL EN TECNOLOGÍAS AVANZADAS (C) 1997 Miguel Ángel Gallardo Ortiz, con E-mail: iberoeka@lix.intercom.es |
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