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Llamado a los jueces del mundo. Al menos un juicio simbólico

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. Tribunal Russell
 

03 - Antonio Tabbuchi - El derecho penal internacional no habilita que políticos como Bush puedan ser juzgados por sus actos. Sin embargo, una condena moral serviría para no agotar la esperanza de que algunos valores siguen siendo defendidos

Los Estados Unidos, por principio, no adhieren nunca a ninguna clase de tratado internacional. En general, violan los existentes.

Así pues, dijeron no al tratado de Kyoto, no al Tribunal Penal Internacional. Cuando les resulta cómodo construyen uno a su medida manipulando a la ONU que, no lo olvidemos, es su inquilino. Y cuando el inquilino se despierta, como ocurrió con la invasión de Irak, pasan por encima de él no sin burla, burlándose además de toda la comunidad internacional. Para bombardear poblaciones inermes, para masacrar, para destruir (y para reconstruir después con abundantes ganancias) les bastó con una ampollita que parecía un recipiente para los análisis de orina agitada ante las mismas narices del Consejo de Seguridad por un tipo de oscuro pasado como Colin Powell.

Ahora, un planificador de torturas masivas puestas en práctica más tarde por su ejército, como Donald Rumsfeld (las mismas torturas que ya había organizado en Guatemala y en el Chile de Pinochet), deja caer a los medios de comunicación la espléndida noticia de que los soldados polacos de la coalición parecen haber hallado en Irak restos de armas de destrucción masiva.

La trágica farsa continúa. Hubo un momento, en esta monstruosa desregulación de los principios de convivencia mundial que siguió a la caída del Muro de Berlín (soy un poco cínico, pero es la verdad), al principio del llamado "final de la historia" —como la definió un agente de la CIA que en sus ratos libres da clases de economía en una universidad americana—, en el que algunos de nosotros nos aferramos a un residuo de esperanza y depositamos en ella nuestra confianza: el derecho penal internacional. Este iba tomando cuerpo en dos tribunales: el de los crímenes de guerra en la antigua Yugoslavia y el tribunal internacional que se constituyó en Roma, aunque no esté todavía en funcionamiento.

Pero tal confianza corre el riesgo de quedar estrangulada por las graves violaciones que la administración Bush, con total impunidad, está realizando a su libre antojo.

Bienvenidas sean, pues, la extradición de Karadzic y la condena de Milosevic. Por desgracia no serán suficientes para reequilibrar la idea de justicia de un mundo violado por la administración Bush, por sus métodos de responder al terrorismo, por torturadores y criminales de guerra, vencedores ahora de un dictador que criaron bajo su ala protectora, del que fueron aliados y al que proporcionaron todo el gas necesario para exterminar a los kurdos. Aquel gas fue fabricado por una filial de la sociedad petrolífera del señor Bush padre. Es conveniente no olvidarlo.

Sé perfectamente que los tribunales penales internacionales no pueden procesar a Bush ni a Rumsfeld ni a Cheney, porque esos tribunales carecen de facultad para ello. Pero los jueces internacionales existen independientemente del funcionamiento de sus tribunales. ¿Dónde están? ¿Están acaso esperando a que los Estados Unidos, para ser procesados como cualquier otra nación del mundo, rubriquen con su benévola firma un tratado que no firmarán jamás, por la sencilla razón de que el monarca no firma una ley que consiente a sus propios súbditos la posibilidad de procesarlo?

A esos jueces internacionales quiero dirigirme. Señores jueces internacionales, no es imposible lo que les pido. Les pido un proceso simbólico. Un proceso que no podrá ser operativo, que no podrá tener consecuencias penales, pero que, si llega a instruirse, supondría para la comunidad internacional el ejemplo de una importantísima condena moral.

¿Se acuerdan ustedes de un señor que se llamaba Bertrand Russell? Hagan como él, pues en caso contrario se arriesgan a ser suplantados por una película de Michael Moore: formen un tribunal simbólico e instruyan un proceso contra Bush y sus sabuesos. Será un proceso puramente platónico, y sin embargo, será llevado a cabo con todos los requisitos que un verdadero proceso exige: los comisionistas del delito, es decir, las motivaciones de los EE.UU. para la invasión de Irak, las ciudades bombardeadas, los civiles muertos, los saqueos, las torturas. Con números, testimonios y documentos, que desde luego no les faltarán.

Los imputados no estarán presentes. No importa. Quedarán en rebeldía y así seguirán alegremente, por la sencilla razón de que tienen arsenales repletos de bombas de neutrones, y a quien cuenta con arsenales semejantes, el derecho internacional no le preocupa.

Darían ustedes un gran ejemplo al mundo. Ofrecerían a la humanidad un juicio moral y encenderían la esperanza de que algunos valores todavía son defendibles. En caso contrario todo avanzará hacia la Nada. Un nihilismo absoluto que nos asedia y que cada vez halla más espacio, sobre todo al otro lado del mundo, entre esa inmensa multitud de marginados que piensan que, si no sólo no hay justicia sino ni siquiera la idea de justicia, es lógico que cada uno tome la justicia por su mano

0703 - Tribunal Russell - Luis T Díaz Müller

El Tribunal Russell destinado a juzgar los crímenes de guerra cometidos por el gobierno de los Estados Unidos en Vietnam y el Sudeste Asiático constituyó, en mi opinión, un Tribunal Moral, con importantes fundamentos jurídicos.

En efecto, el Tribunal Russell incorpora todo el Derecho de Núrenberg sus deliberaciones y conclusiones. Se equivocan quienes, por ganas de figuración o simple ignorancia, pretenden que el Tribunal Russell no tuvo fundamentos jurídicos. Constituido a instancias de Sir Bertrand Russell, filósofo y matemático inglés, Premio Nobel de la Paz, el Tribunal que lleva su nombre tuvo sesiones importantes principalmente en Estocolmo (Suecia). Su presidente ejecutivo fue el filósofo Jean-Paul Sartre. Entre sus miembros destacados pueden mencionarse: Simona de Beauvoir, Lelio Basso, Lázaro Cárdenas, Isaac Deutscher, Deter Weiss, entre otros [24]. El Tribunal Russell funcionó mediante un sistema de Comisiones, Sesiones Plenarias del Tribunal, y un importante Banco de Datos. Como expresó Sir Bertrand Russell en la Sesión Inaugural: "no representamos a ningún estado ni podemos dictar sentencias ejecutorias". La pregunta central que se formuló el Tribunal fue: ¿Por qué esta guerra de Vietnam? [25]

Los objetivos del Tribunal (16 de noviembre de 1966) fueron:

1) Estudiar las causas por las cuales la guerra de Vietnam enfrentó al más poderoso y rico Estado del mundo en una nación de campesinos pobres;

2) Se trata de una guerra al margen del Derecho Internacional;

3) Por violación de los Principios de Nürenberg;

4) En interés de la Humanidad.

Las preguntas que se formuló el Tribunal Russell apuntan en la dirección de establecer los Crímenes contra la Humanidad:

- ¿Ha habido AGRESIÓN en el sentido del Derecho Internacional?

- ¿Ha habido experimentación de armas nuevas o proscritas?

- ¿Ha habido bombardeos de objetivos de carácter civil?

- ¿Han sido sometidos los prisioneros vietnamitas a tratos crueles, inhumanos o degradantes?

- ¿Se han creado campos de trabajos forzados?

- ¿Se han cometido actos de Genocidio?

Se estableció un sistema de pruebas orales y escritas. En la intervención de J. Paul Sartre, se planteó directamente la existencia de "Crímenes de Guerra" por parte de los gobiernos de los Estados Unidos, Corea del Sur, Nueva Zelandia y Australia. Como se sabe, la Francia del general De Gaulle se opuso abiertamente (en forma oficial) a la guerra de Vietnam. Sin embargo, la Francia degaullista no permitió que el Tribunal Russell sesionara en París. Sartre recordó la vinculación directa entre el Pacto Briand-Kellog (la proscripción del uso de la fuerza - 1928), y el Tribunal Russell. El filósofo francés recordó que nunca se condenó a los Aliados por los bombardeos de Dresde o Hiroshima. Recordó el ejemplo paradigmático de Auschwitz [26], recordando que la idea del Tribunal era constituir un Tribunal independiente, con fuerza moral, basado en el Derecho de Núremberg.

La Comisión jurídica estuvo presidida por el Dr. Luis Mantarasso (Francia). Se establecieron las penas conforme al Artículo 6º del Estatuto de Nürenberg: 1) Crímenes contra la Paz; 2) Crímenes de Guerra; 3) Crímenes contra la Humanidad; y, 4) Genocidio.

Una de las preocupaciones centrales del Tribunal-Russell fue la caracterización del "Crimen de Agresión". De acuerdo con la Resolución nº 599 de la Asamblea General, de 31 de enero de 1952.

En efecto, como señaló el Dr. Lellio Basso, la guerra de Vietnam constituyó una "agresión americana". De acuerdo con las siguientes características:

a) Plan concertado para atacar los derechos fundamentales del pueblo vietnamita;

b) Intervención política y militar para construir arbitrariamente un Estado separado de Vietnam del Sur a pesar de los acuerdos de Ginebra;

c) La participación directa de los Estados Unidos en el Sur.

d) Los ataques contra Vietnam del Norte;

e) Se trató, afirmó el Senador Dr. Lellio Basso de una Guerra de Agresión contra un pueblo que defiende sus derechos fundamentales, su derecho a la autodeterminación, y que se niega a someterse a la ley del más fuerte;

f) Negativa oficial del gobierno de Estados Unidos para aceptar o rechazar los cargos que se le imputan; [27]

g) En la guerra de Vietnam se cometieron los delitos de Crímenes contra la Paz, violación del Pacto Briand-Kellogg, violación del Artículo 2º de la Carta de la ONU;

h) Violación de los Acuerdos de Ginebra de 1954;

i) Bombardeos aéreos, navales y terrestres de objetivos civiles que revisten un carácter masivo, sistemático y deliberado: bombardeos a la población civil;

j) Represión injustificada a la población; experimentación de armas nuevas; sometimiento de los prisioneros vietnamitas a tratos inhumanos, prohibidas por las leyes de la guerra, y particularmente tortura y mutilación.

El Tribunal-Russell debe entenderse en relación con el Proceso a los Criminales de Guerra japoneses en Extremo Oriente (Tokio: 1946-1948), bajo la Administración del general Mc-Arthur.

Un tema que aparece, a propósito de la guerra de Vietnam, es el asunto de la Responsabilidad del Estado [28]. En breve, se trata de establecer la responsabilidad internacional de un Estado por acciones ilícitas, contrarias a la legalidad internacional: es el caso de objetos lanzados al espacio (Tratado de Washington, 1972); o la responsabilidad por los actos cometidos por los ejércitos en campaña (IV Convención de La Haya de 1907): ¿Y la Responsabilidad por guerras de agresión?

Sin embargo, debe tenerse claro que la responsabilidad internacional de los Estados es totalmente distinta de la Responsabilidad Penal de los Individuos. Así, por ejemplo, el Consejo de Seguridad estableció un Tribunal Especial por violaciones graves del Derecho Humanitario en el territorio de la Antigua Yugoslavia (Res. 827 de 1993), y para el caso de Ruanda (res. 995 de 1994).
 


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