1. Introducción
En este trabajo se desarrollará el tema del efecto
invernadero y se tratará de dejar en claro varios conceptos que a veces no
se les presta atención o son desconocidas. Primero que nada hay que
establecer que este fenómeno forma parte del equilibrio de la naturaleza.
Luego, es importante destacar que hay una serie de gases que son los que lo
hacen posible pero el problema viene cuando el hombre a través de diversas
actividades incrementó cuantitativamente estos gases y trajo aparejado un
cambio climático global.
Este incremento de los gases se llevó a cabo luego de la.
Revolución industrial debido al inicio del uso masivo de combustibles
fósiles.
El carácter unitario y global del clima fue percibido ya
a principios del siglo pasado. Se intuía que atmósfera y océano tenían un
papel muy importante en la temperatura media del planeta y que parte de la
energía que llegaba del Sol era, de alguna forma, retenida por la atmósfera.
No mucho más tarde (1861) se atribuyó al vapor de agua y
al dióxido de carbono (C02) esta absorción parcial, e incluso algunos
científicos llegaron a aventurar que pequeños cambios en la proporción de
estos gases podían tener efectos climáticos considerables.
Luego de muchos estudios se llegó a la conclusión de que
la temperatura media global de la Tierra es el resultado del balance
existente entre la energía que llega del espacio (radiación solar), la
pérdida de calor (enfriamiento) debida a la energía devuelta por la
superficie terrestre y la atmósfera hacia el espacio y la cantidad de calor
que es retenido en la atmósfera. Este balance es controlado por más de una
docena de factores, los cuales son listados en la siguiente tabla:
(*) El Albedo mide la cantidad de radiación reflejada por
un cuerpo en relación a la cantidad de radiación incidente.
(**) Los ciclos de Milankovich, que relacionan la
posición de la tierra con respecto al sol, describen matemáticamente la
ocurrencia de las eras glaciares.
Hay pruebas de que en épocas pasadas las variaciones en
la cantidad de irradiación solar y en la composición de la atmósfera dieron
lugar a unas condiciones ambientales muy diferentes a las de hoy. Así hace
100 millones de años, cuando existían los dinosaurios, la cantidad de C02
era de 4 a 8 veces mayor y la temperatura media 10 0 15°C superior a la
actual, mientras durante la ultima glaciación, hace 10.000 años, la
temperatura media bajo a 9 0 10°C, en correspondencia con un contenido en
C02 de unos 2/3 del que conocemos ahora.
Cuando la radiación solar atraviesa la atmósfera, una
parte es absorbida por ésta mientras que otra es reflejada por las nubes o
la superficie terrestre. El resto es absorbida por esta última, la cual se
calienta y transfiere calor a la atmósfera y al espacio (radiación terrestre
o infrarroja).
Parte de la radiación terrestre es absorbida en la
atmósfera por algunos gases, llamados gases de efecto invernadero, que
actúan como un manto que impide que la misma escape al espacio y contribuyen
a mantener el calor de la Tierra. Estos gases mantienen la temperatura
dentro de límites que han permitido el desarrollo de la vida como la
conocemos. Sin la concentración natural de estos gases en la atmósfera, la
temperatura promedio en la superficie de la Tierra sería similar a la de la
luna, unos 18 grados centígrados (18°C) bajo cero. A todo este proceso se lo
llama Efecto Invernadero.
Dentro de los gases del efecto invernadero se pueden
distinguir dos grupos principales: los "naturales" y los "artificiales" . Es
decir, los que ya existían antes de la llegada del Homo sapiens al planeta,
y los que han sido fabricados por la industria humana. El primer grupo es,
con mucho, el mas importante.
Dentro de los gases "naturales" el que más influye es el
vapor de agua pero debido a que su presencia y variaciones en la atmósfera
no responden básicamente a acciones del ser humano, lo dejaremos de lado a
los efectos de un análisis más detallado del problema de Calentamiento
Global.
Después del vapor de agua, los gases "naturales" que
mayor incidencia ejercen sobre el efecto invernadero son por orden
decreciente: Dióxido de Carbono que contribuye con el 50 %, luego el Metano
y el Ozono que contribuyen con aproximadamente un 15 %, seguidos por el
Monóxido de Carbono, los Óxidos de Nitrógeno, y Otros.
En el segundo grupo habría que situar a los gases de la
familia de los CFCs.
3. El dióxido de carbono
El Dióxido de Carbono ingresa a la atmósfera a través de
la oxidación o combustión del carbono orgánico.
Los océanos y lagos contienen 38.500 Gigatoneladas de
carbono orgánico. El total de cazbono presente en combustibles fósiles se
calcula en 8.000 Gigatoneladas, y e1 carbono orgánico sobre la superficie
representa entre 700 y 2.800 Gt. En la atmósfera también se lo encuentra
presente en otros gases como el metano totalizado 80 a I40 Gc. Hasta ahora
nadie se ha tomado el trabajo de calcular la totalidad de carbono presente
en los animales e insectos entre los que contamos 5.900 millones de seres
humanos, 1.100 millones de vacas, 4 trillones de termitas, etc.
El dióxido de carbono es emitido durante la respiración
de casi todas las formas de vida. Con excepción de ciertos virus y bacteria
anaeróbicas. Se produce en cada reacción de combustión, desde los incendios
forestales a las centrales eléctricas pasando por las hornallas de la
cocina, los fuegos para el asado del domingo, y la soldadura autógena.
Es imposible producir acero sin generar dióxido de
carbono. Hasta los automóviles eléctricos no pueden operar sin centrales que
generen energía eléctrica y la mayoría de la energía eléctrica se genera
quemando combustibles fósiles que producen dióxido de carbono.
Los procesos naturales generan un balance entre lo que se
emite y lo que se absorbe. Pero las evidencias indican que sólo algo mas de
la mitad de las emisiones de carbono producto de la actividad humana es
absorbida en estos procesos naturales. El resto (45%) contribuye a aumentar
la concentración de carbono en la atmósfera, y por consiguiente, la
retención de calor solar.
4. Metano
El metano se produce en forma natural por la
descomposición de sustancias orgánicas en ambientes pobres en oxígeno.
También se produce en el sistema digestivo de rumiantes y otros animales, en
la explotación de combustibles fósiles, y en la quema de biomasa.
Aproximadamente la mitad de la producción de metano
proviene de los sembradíos de arroz, de la actividad animal, y de la acción
de los termitas. Una cuarta parte proviene de tierras pantanosas y húmedas.
Un 15% de la producción industrial de gas natural y carbón mineral. Los
rellenos de basura y otras sustancias orgánicas en descomposición
contribuyen con un 5% de las emisiones de metano.
A largo plazo, el metano es mucho más preocupante como
agente responsable del calentamiento global, que el dióxido de carbono ya
que tiene un potencial de calentamiento global 62 veces mayor que este
último.
El metano contribuye actualmente con el I5% del
Calentamiento Global, excluido el efecto del vapor de agua. Se calcula que
hacia fines del siglo XXI el efecto del metano habrá superado al producido
por el dióxido de carbono.
Aparentemente la humanidad tiene una capacidad muy
reducida para modificar estas cifras ya que medidas drásticas tales como la
reducción de la cantidad de habitantes del planeta o de sus raciones
alimentarias son imposibles, luego tendremos que concluir que es muy poco lo
que la humanidad puede hacer para controlar el flujo de metano a la
troposfera, salvo reducir pérdidas en gasoductos, que prácticamente no
tienen incidencia a nivel atmosférico.
5. Ozono
Este gas es extremadamente reactivo y se genera por la
reacción de la luz solar con contaminantes comunes, como monóxido de
carbono, óxidos nitrosos, e hidrocarburos. En el trópico su tiempo de
residencia en la troposfera es de horas a días. Se encuentra ubicado en una
franja de la atmósfera comprendida entre los 10 y 50 Km de altitud con la
mayor densidad se encuentra a los 29 Km de altitud.
Mientras que en la estratosfera forma una capa protectora
que nos escuda de los rayos ultravioletas que provienen del sol, su
presencia en la baja atmósfera, o troposfera, contribuye al efecto
invernadero. Cada molécula es 2.000 veces más efectiva en atrapar calor que
una molécula de C02.
La estratosfera continuamente provee de ozono no sólo a
la troposfera, sino también a la atmósfera siendo considerada la mayor
fuente del ozono superficial (Ground Level Ozone).
Los esfuerzos del Hombre para reducir las sustancias
agotadoras del ozono, al prohibir el uso de CFC incrementarán
ineludiblemente el calentamiento global.
Por ello podemos afirmar que el calentamiento global
debido al Ozono, que hoy representa casi un 15 % del total, se incrementará
próximamente.
6. CFCs
Los Clorofluorocarbonados (CFC) y sus derivados tienen
como fuentes principales algunos productos industriales, y los óxidos de
nitrógeno, que se producen por multitud de causas, principalmente por la
quema de combustibles fósiles y la utilización de fertilizantes químicos.
La producción de cloro-fluoro-carbonos [CFCs] contribuye
con aproximadamente el 14% del efecto invernadero. Los CFCs son sustancias
químicas sintéticas, formadas por cloro, flúor y carbono. Las moléculas de
CFC tienen una larga vida activa. El CFC-1 1 es activo durante unos 65 años
y el CFC-12 durante unos 110 arios. Cada molécula de CFC-11 y de CFC-12
contribuye 3.500 y 7.300 veces más, respectivamente, al efecto invernadero
que cada molécula de C02.
Los CFCs también destruyen la capa de ozono en la
estratosfera, causando que una mayor proporción de rayos ultravioleta
alcance la superficie de la tierra.
Una mayor incidencia de rayos ultravioleta tendría
importantes efectos tanto en la agricultura como en la salud humana. E1
cáncer en la piel, los problemas oculares, y las afecciones al sistema
inmunológico, son las amenazas más inminentes sobre la salud de la población
humana. Podrían también presentarse efectos adversos sobre las algas y el
plancton, bases de la cadena alimentaria en el mar.
7. Monóxido de carbono
Junto con el dióxido de carbono es un subproducto
inevitable de cada combustión. En cambio si se puede minimizar su efecto a
través de una mejor relación aire/combustible. Posee una vida media de
aproximadamente 2 meses. Al llegar a la estratosfera y reaccionar con el
oxígeno, produce dióxido de carbono y Ozono, ambos considerados como agentes
responsables del calentamiento global.
8. Oxido de nitrógeno
Este gas, sin olor, contribuye por sí solo, con el 6 %
del calentamiento global. La contribución de cada molécula es 200 veces más
potente que el dióxido de carbono, con un tiempo de residencia en la
atmósfera de 150 años.
Provienen principalmente de las chimeneas de las
centrales energéticas que utilizan carbón, de los tubos de escape de los
automóviles, y por la acción de los fertilizantes nitrogenados que se
utilizan en la agricultura. Una parte importante proviene dé orígenes
naturales tales como los relámpagos, las algas, la bacteria y la
descomposición de materia orgánica por microbios; sobre las cuales el Hombre
no tiene control.
Otros
Prácticamente todos los ga.ses liberados en la atmósfera
contribuyen al Calentamiento Global. Pero en la gran mayoría de los casos la
vida media es inferior a una semana, por consiguiente solo actuaran
indirectamente. Por ejemplo la mitad del Dimetileter liberado a la atmósfera
se convierte en dióxido de carbono y agua en aproximadamente 4 días.
9. Capitulo II: "El problema que enfrentamos"
Hasta ahora solo hablamos de las características del
efecto invernadero como agente natural de un equilibrio sin el cual el
hombre no podría habitar el planeta. Pero lo que a nosotros nos concierne
realmente y ha sido eje de controversias en los últimos tiempos es cómo este
equilibrio fue alterado por la acción del hombre, y es lo que en adelante
explicaremos.
El desequilibrio se produce porque el hombre a través de
distintas actividades a aumentado la cantidad de estos gases invernaderos
(GI) en la atmósfera de forma sustancial y esto trajo acarreado un
incremento en la temperatura.
Ciertamente el clima evoluciona, la cuestión es con qué
rapidez y con qué margen de adaptación para los seres vivos.
Desde la revolución' agrícola del Neolítico, con su
actividad modificadora de las condiciones ambientales, el hombre ha
interferido indirectamente en el contenido de dióxido de carbono de la
atmósfera. Pero ha sido a partir de la Revolución industrial cuando esta
interferencia se ha incrementado notablemente. En poco más de un siglo la
actividad humana ha aumentado la cantidad de C02 atmosférico en un 25% y
doblado la concentración de metano; el reforzamiento consiguiente del efecto
invernadero necesariamente dará lugar a un aumento de la temperatura, que se
calcula de 1°C cada 30 años, mientras que desde la ultima glaciación su
ritmo de cambio ha sido de 1°C cada 500 arios.
Las actividades humanas comunes, fundamentalmente la
quema de combustibles fósiles - carbón, petróleo y gas- y la destrucción de
los bosques, son las principales fuentes actuales de emisión de C02 a la
atmósfera.
La actividad humana que más contribuye al agravamiento
del efecto invernadero es el consumo de energía ya que es lo que más
combustibles fósiles consume. No sólo representa el 65% de las emisiones de
anhídrido carbónico, sino parte importante de las emisiones de metano (en
las explotaciones de gas natural y carbón) y de las emisiones de óxidos
nitrosos, principalmente por las centrales energéticas que utilizan carbón.
Esto se ve agarbado por el modelo económico y productivo
dominante que identifica bienestar con expansión y esta con consumo de
energía creciente (desde principios de siglo se ha multiplicado por 30). El
75% de la energía que se utiliza procede de combustibles fósiles: petróleo
(32%), carbón (26%) y gas natural (17%). Sin haberlo planeado nos hemos
topado con los limites del sistema económico actual, bastante antes del
anunciado agotamiento de los recursos
En el transporte, la dependencia de derivados
petrolíferos es superior al 95% sin que aparezca en el horizonte próximo
ninguna tecnología que lo sustituya. El 30% del total de energía consumida
en el mundo se emplea, como consumo final para transporte. Se estima que
origina el 25% de las emisiones de carbono a la atmósfera, además del 47% de
los óxidos de nitrógeno y cantidades semejantes de hidrocarburos y conocido
de carbono. La mayor parte de las emisiones corresponde al Norte
industrializado. Sólo en EEUU se consume el 35% del total de energía que se
consume en el mundo en el transporte.
Otra fuente importante de C02 es la deforestación. Hace
relativamente poco tiempo que se ha reconocido que esta actividad es una
causa que contribuye a agregar una carga importante de dióxido de carbono y
metano a la atmósfera. Esta situación se ve agravada por la rápida
desaparición que están sufriendo las selvas tropicales ya que contribuían
notoriamente a consumir el C02 liberado a la atmósfera.
La deforestación en el trópico es una importante fuente
de emisiones directas de carbono. Los estimados más confiables oscilan
alrededor del 18% de las emisiones totales de carbono a la atmósfera.
La deforestación aporta otros gases al efecto
invernadero, principalmente metano y óxidos nitrosos.
El consumo de leña aporta carbono adicional a la
atmósfera. Una proporción del consumo de leña se relaciona con la
deforestación. Otra parte es el producto de la colección de ramas y troncos
caídos, cuyo aprovechamiento no implica una contribución neta de carbono a
la atmósfera.
El aporte total de la deforestación en el trópico al
efecto invernadero, incluyendo el consumo de leña y las emisiones de metano
y óxidos nitrosos, es de aproximadamente 2.000 millones de toneladas
equivalentes de carbono anuales. Se estima que al menos un tercio de estas
emisiones es contrarrestado por la regeneración de bosques secundarios en
tierras intervenidas.
Injustamente dos tercios del impacto acumulado hasta la
fecha se ha originado en países industrializados. Mientras que los países en
desarrollo, incluyendo a China, con cerca del 80 por ciento de la población
mundial, habían contribuido con un tercio del efecto invernadero acumulado
hasta 1990, incluyendo la contribución de la deforestación registrada en el
trópico. Sin embargo todos debemos pagar por las acciones de los países del
1° Mundo.
Igualmente, aunque la mayor parte de la contribución
anual al efecto invernadero continúa proviniendo de la actividad de los
países industrializados, la contribución relativa de los países en
desarrollo se encuentra en ascenso. Parte de sus emisiones de C02 se debe a
la necesidad de aumentar el consumo de energía para impulsar su desarrollo.
Otra parte se encuentra asociada a la deforestación.
La mitad aproximadamente del dióxido de carbono se
transfiere al océano, al suelo y a la vegetación donde queda almacenado,
pero esta proporción puede ser alterada en ambos sentidos: la estimulación
del crecimiento de las plantas retiraría más C02, pero el aumento de
temperatura podría acelerar la descomposición de los desechos biológicos
liberando carbono en suelos secos y metano en arrozales y zonas pantanosas;
sobre el proceso de acumulación en los océanos las incertidumbres son
todavía mayores.
10. La Revolución Industral "El comienzo
del problema"
En la segunda mitad del siglo XVIII se inicia en
Inglaterra una transformación profunda de los sistemas de trabajo y de la
estructura de la sociedad. Se pasa del viejo mundo rural al de las ciudades,
del trabajo manual a la máquina, del taller a la fábrica. Los campesinos
abandonan los campos y se trasladan a trabajar a las ciudades, el artesanado
desaparece casi por completo; surge una clase de profesionales, promotores,
ingenieros; en las concentraciones industriales aparece un proletariado,
masa de braceros que trabajan con máquinas que no son suyas. Todo se
transforma: trabajo, mentalidades, grupos sociales. No es un proceso súbito,
como el de una revolución política, sino un proceso duradero; tampoco es
simplemente, un proceso de industrialización, ya que se producen cambios
paralelos en la agricultura y en la sociedad. Se trata de un conjunto
complejo de fenómenos. Esta revolución es la base del mundo contemporáneo.
Hasta ahora fuimos haciendo una pequeña introducción a lo
que fue la Revolución Industrial pero a partir de ahora nos enfocaremos en
lo que realmente nos interesa que es su influencia en el tema que estamos
desarrollando.
La importancia de este acontecimiento es que desde los
primeros años del siglo XVIII comienza a escasear la madera, hasta entonces
el combustible casi exclusivo, y cuando Darby consigue producir acero
utilizando carbón como combustible una nueva fuente de energía se convierte
en otra palanca de la Revolución Industrial. El carbón se impone, es más
barato, más abundante y posee una mayor potencia calorífica.

De esta manera comienzan las emanaciones de carbón y con
esto empieza el problema que venimos desarrollando. Esto luego se ve
empeorado cuando se empiezan a utilizar los combustibles fósiles como nueva
fuente de energía y de esta manera la situación tomo las magnitudes que
ahora conocemos.
un tema aparte
El proceso de degradación y destrucción a que se
encuentran sometidos los recursos naturales en los países en desarrollo se
debe a un conjunto de desequilibrios internacionales, nacionales y
sectoriales. Es el resultado de una actitud predatoria contra los recursos
naturales; de la injusticia social que contamina la región y que condena a
la mayor parte de la población a la pobreza; del crecimiento demográfico,
que en parte se deriva de la pobreza y que a su vez la acentúa; y de las
profundas distorsiones que caracterizan las relaciones económicas
internacionales.
El crecimiento de la población es uno de los principales
problemas con que se enfrentan los países en desarrollo. Acciones efectivas
son necesarias para resolverlo, tomando en consideración las características
culturales, éticas y religiosas de los diferentes sectores de la humanidad.
La falta de sistemas efectivamente democráticos de gobierno, y la profunda
iniquidad social evidente en la mayor parte de los países en desarrollo, son
parte de la gama de aspectos donde cambios fundamentales son necesarios.
Pero el dilema de la población no debe aislarse del
contexto económico y político en el que se ha gestado. La degradación social
y ambiental que se observa en países en desarrollo se encuentra también
vinculada a las relaciones políticas y económicas internacionales. Los
países en desarrollo deben cumplir con su función de exportadores de una
cantidad cada vez mayor de materias primas [recursos naturales], a un precio
cada vez menor, en un esfuerzo por mantener sus precarios niveles de
desarrollo, y para alimentar la producción industrial y la riqueza de los
países del "Norte". Esta actividad frecuentemente se fundamenta en el uso de
tecnología obsoleta y contaminante. La destrucción de recursos naturales, y
los costos ambientales y sociales, son ignorados en el sistema económico
vigente.
Los países Amazónicos, al igual que la mayoría de los
países en desarrollo, han servido por muchos años como suministradores de
materias primas para fortalecer el avance industrial de países
desarrollados. La exportación de materias primas continúa siendo el
fundamento de su estabilidad económica.
Su limitado desarrollo económico e industrial ha hecho
que no puedan suplir su propia demanda por maquinarias, equipos, productos
procesados, tecnologías y servicios. Se ven obligados a importarlos,
fundamentalmente de países industrializados.
La evolución de los precios de ambos grupos de productos
ha sido por muchos años negativa para los intereses de los países en
desarrollo. Los precios reales de las materias primas no petroleras se han
deteriorado consistentemente por más de 20 años. Mientras que los precios
reales de los productos, tecnologías y servicios que se importan han
aumentado durante el mismo período. El deterioro de los precios reales de
las materias primas ha conducido a un profundo deterioro de las condiciones
económicas, sociales, y ambientales de los países Amazónicos, así como de
otros países en desarrollo.
El desequilibrio estructural en las relaciones
comerciales con los países industrializados es uno de los factores
fundamental en el colapso de las economías locales, así como en la
generación de la gigantesca deuda externa que se mantiene con los centros
financieros internacionales.
La fabricación de productos de mayor valor agregado se ve
limitada por la falta de recursos financieros y tecnológicos, y por las
barreras que se esgrimen en los principales mercados internacionales contra
los productos procesados de países en desarrollo.
A pesar de las limitaciones a que se encuentran
sometidos, los países de la región se ven obligados a transferir enormes
cantidades de recursos financieros a los países más ricos del planeta. La
transferencia de recursos, y las estrictas limitaciones para conseguir
créditos, impiden las inversiones necesarias para impulsar el desarrollo de
la región, y mejorar el nivel de vida de sus habitantes. El deterioro de la
condición humana de poblaciones en los límites de la pobreza ha incentivado
la explotación desmedida de recursos naturales, el principal sustento de las
economías locales.
11. Capitulo III: "Consecuencias"
Ahora que ya describimos los medios por los cuales el
hombre está alterando el clima vamos a empezar a enumerar y describir las
consecuencias que va a traer aparejadas este cambio en la temperatura.
Las consecuencias no serán uniformes geográficamente; de
nuevo van a pagar justos por pecadores. El ciclo hidrológico se vera
alterado por la mayor evaporación del agua (que a su vez refuerza el
calentamiento), se prevé un aumento de las lluvias en las latitudes altas
durante el invierno, e intensificación de las sequías del 5% de frecuencia
actual a un 50% para el 2050; las zonas con mayor riesgo son el interior de
los continentes y precisamente las que más la sufren hoy día: Sahel, Norte
frica, Sudeste de Asia, India, Centroamérica y Mediterráneo.
Probablemente se acentuarían tanto la intensidad como la
frecuencia de huracanes y ciclones en la zona tropical, y se extenderían a
latitudes hoy poco afectadas o fuera del alcance de estos fenómenos
naturales.
Con gran probabilidad, el nivel del mar se elevara debido
a la expansión térmica del agua y la fusión de los glaciares de montaña. Se
calcula un incremento de 10 a 30 cm para el 2030 y hasta 1 metro para el
2050. Una subida semejante significaría la contaminación de acuíferos, la
recesión de costas y tierras húmedas, hasta el 15% de la tierra fértil de
Egipto y el 14% de la de Bangladesh serian inundadas con la subida máxima
prevista. También se amenazaría la seguridad de mas de dos mil millones de
personas que viven en zonas costeras. Se afectaría los puertos y otras
estructuras localizadas en la costa, incluyendo centrales nucleares en las
costas del Japón, Corea, Taiwan, y otros países.
Posiblemente se afecte la estabilidad de los bosques
tropicales y su diversidad biológica, debido a su alto grado de
vulnerabilidad a cambios en el equilibrio ambiental, siendo sustituidos por
ecosistemas más degenerados.
Los arrecifes de coral contienen la mayor diversidad
genética después de los bosques tropicales, incluyendo un tercio de todas
las especies de peces que se conocen. La mayor parte se encuentran en aguas
cuyas temperaturas promedios se aproximan al máximo tolerable sin que se
presenten cambios en su equilibrio simbiótico.
Si la temperatura del mar aumenta en 2 0 3 °C, la
estabilidad de algunos corales se vería amenazada. Los aumentos previstos en
el nivel del mar también afectarían su capacidad de sobrevivencia, pues la
estabilidad de los arrecifes de coral se encuentra asociada al mantenimiento
de una cierta distancia de la superficie del agua.
El calentamiento esperado excede con mucho la capacidad
de migración de comunidades naturales, resultando una destrucción sin
reemplazo y un empobrecimiento de los ecosistemas, perdida de especies y en
definitiva perdida de la capacidad de la Tierra para soportar vida. Quizá la
agricultura industrializada pueda responder a la nueva situación con
suficiente rapidez (aunque en EEUU la ola de calor del año 1988 significó un
descenso del 30% en la cosecha de grano), pero la agricultura de los países
en desarrollo no tiene medios para una adaptación semejante.
Hay muchos fenómenos de gran alcance cuya evolución
frente al cambio climático es incierta, por ejemplo, las consecuencias de un
Océano Artico sin hielo sobre las corrientes marinas y su influencia en la
pesquería, o el probable desplazamiento de enfermedades tropicales hacia
otras zonas de la Tierra. Ejemplos como la malaria y el dengue podrían
extenderse sobre una mayor proporción de la superficie de la tierra,
afectando a millones de personas que hoy se encuentran fuera de sus áreas de
influencia.
El efecto invernadero ha sido así transformado por el
hombre en una amenaza a su propia seguridad. Los mas afectados serán los más
pobres, los que son víctima de la injusticia social, los marginados
económicos, los que soportan mas directamente el impacto de la degradación
ambiental. Esto es, la mayor parte de la humanidad.
12. Capitulo IV: "Las evidencias del cambio climático"
A todo lo largo y ancho del Planeta se han encontrado
evidencias cada vez más fuertes de que el cambio climático se está
produciendo de una forma acelerada. Algunos de los ejemplos más evidentes
los podemos encontrar en lugares tan apartados de nuestra geografía como
Siberia, o la Península Antártica. Sin embargo, Centroamérica esta viviendo
una situación climática la corriente de El Niño, que da indicios claros del
calentamiento del clima en nuestra región.
La comunidad científica mundial se conmocionó por las
evidencias del rápido aumento de 2,5 grados C en la temperatura de la
Península Antártica, que ha generado la desaparición de grandes superficies
del banco de hielo que rodean su costa. En la Antártida, la extinción de
veintiuna colonias de pingüinos, y la disminución de la población de los
mismos en un 40%, ha sido atribuida a la disminución de años fríos, desde
los últimos cuarenta años. Japón vivió en 1994 la peor sequía que haya
afectado a ese país en años, que trajo consigo las restricciones de agua en
150 ciudades y un aumento sin precedentes de las temperaturas. Mientras
tanto, durante el mismo año, la población de China se ahogaba por la mayor
inundación del presente siglo, en la que perdieron la vida 1,500 personas y
8,5 millones resultaron afectadas.
Durante los pasados meses, la población de los Estados
Unidos sufrió inundaciones y huracanes, con un saldo de millones de dólares
en perdidas, mientras que los habitantes de Perú sufrían las consecuencias
de la corriente de El Niño más devastadoras del último siglo. Centroamérica
sufre actualmente sequía, hambre, perdidas de cosechas y económicas
millonarias, y decenas de muertos, debido al fenómeno de El Niño.
Todas estas catástrofes tienen un punto en común: los
científicos del mundo coinciden en que se deben a las alteraciones
climatológicas que se están produciendo debido al calentamiento global de la
temperatura del Planeta, el cual tiene su origen en las emisiones de gases
que se están realizando por las actividades humanas.
El cambio a gran escala que se está produciendo en la
circulación atmosférica y en las corrientes marinas - como la oscilación del
sur "El Niño"-, debido al calentamiento de la atmósfera, está provocando en
la Región Centroamericana una modificación sobre el régimen de lluvias y los
patrones del clima. Esta situación ha llegado hasta tal punto, que incluso
en las áreas más lluviosas de la zona se está sufriendo una fuerte sequía,
pues ha variado la distribución estacional de la lluvia y su intensidad, lo
que ha causado un aumento en la evaporación.
Aunque las emisiones de gases de invernadero producidas
en nuestros países no se encuentran en los niveles de las naciones
industrializadas, lo cierto es que Centroamérica es un territorio muy
vulnerable a los efectos producidos por el calentamiento global. Este hecho
por sí sólo, debería servir como justificante suficiente para que los
mandatarios de la región tomaran acciones inmediatas para dejar de fomentar
en sus países las emanaciones de este tipo de gases, adoptando el uso de
energías renovables. Además deberían demandar a los gobernantes de los
estados desarrollados que adopten prácticas urgentes para reducir sus
emisiones de forma efectiva. De no aceptar una actitud de responsabilidad
ante la amenaza que supone el efecto invernadero, las consecuencias que hoy
se están viendo tales como hambruna, enfermedades, inundaciones, sequía,
pérdidas de cosechas, racionamientos de energía y un largo etcétera,
supondrán un muy grave riesgo para los habitantes de todo el planeta, y en
particular - por su vulnerabilidad - de la región centroamericana.

(Este gráfico representa cómo todo está encadenado y en
un perfecto equilibrio, de tal madera que al modificar algún factor se
llevan a cabo una serie de reacciones en cadena).
13. Capítulo V: "Soluciones''
La única defensa razonable ante el cambio climático es la
reducción drástica de emisiones de dióxido de carbono cambiando el sistema
energético y por tanto el económico, renunciando a la devoradora filosofía
de desarrollo sin limites. Se ha calculado que la estabilización de la
concentración efectiva de C02 en la atmósfera requiere la reducción de
emisiones de origen energético al 70% del nivel de 1990 para el año 2020, y
aun así dicha estabilización sólo tendría lugar una década después con una
cantidad de dióxido de carbono un 8% mayor que en 1990.
Sin embargo, no es menos cierto que la satisfacción de
las necesidades básicas del Tercer Mundo, formado por el 80% de la humanidad
y donde tiene lugar el 90% del aumento de población, conlleva un crecimiento
de la demanda energética que podría alcanzar un 4 0 5% anual en las actuales
condiciones. Para dar salida a ambas prioridades hay que aplicar
simultáneamente dos estrategias: el ahorro de energía mediante la
racionalización del uso y el empleo de tecnologías eficientes, y obtención
de la energía imprescindible por métodos renovables de bajo impacto
ambiental. Todo ello dentro de un necesario cambio de modos de vida,
reduciendo el consumo en el Norte para que el Sur tenga margen para aumentar
el suyo hasta niveles dignos.
Las crisis del petróleo de los años 1973 y 1979
demostraron que el ahorro puede considerarse en sí mismo una fuente de
energía: la intensidad energética (energía necesaria para producir una
unidad de PIB) de la CE se redujo en un 25% (en el estado español sólo un
3%). El informe de la Comisión Mundial para el Desarrollo y Medioambiente
(informe Bruntland) señala que es posible reducir a la mitad el consumo de
energía de los piases Ricos y crecer simultáneamente un 3% anual. Requiere
un considerable esfuerzo la reconversión de las economías occidentales para
aprovechar el potencial de ahorro, aunque, irónicamente, algunos analistas
sostienen que en un verdadero mercado libre, no deformado por la presión de
grupos de interés, seria la opción natural pues la obtención y quema de un
barril de petróleo, por ejemplo, es más cara que la implantación de medios
de eficiencia que evitarían necesitarlo.
Es fundamental que la demanda energética de los países en
vías de desarrollo se satisfaga con tecnologías eficientes, la utilización
de la mejor tecnología disponible podría proporcionar, en ciertos piases, un
nivel de servicios similar al de Europa en los 70 con un consumo de energía
solo un 20% superior al que tenían en los 80. Además la eficiencia reduce el
número de centrales necesarias, por tanto libera capital y disminuye la
sensibilidad al coste de suministros.
Las medidas aplicables para disminuir el impacto del
transporte son, esencialmente, maximizar la eficiencia de los vehículos
mediante normas de obligado cumplimiento para fabricante y usuarios (limites
de velocidad) y reducir su utilización fomentando una amplia red de
transporte público con incentivos para el tren, y una política urbanística
que favorezca el uso de la bicicleta y cierre el paso del coche al centro de
la ciudad (todo lo contrario a la construcción de aparcamientos
subterráneos). También planificación del territorio para disminuir las
necesidades del transporte y la dependencia del coche privado en el
urbanismo disperso.
No faltan vais de solución a los problemas que enfrenta
el planeta, sino voluntad política de llevarlas a cabo, como ejemplo véase
que a lo largo de los últimos diez años menos del 1% de los prestamos del
Banco Mundial se han dirigido a proyectos de eficiencia.
Las posibilidades de alcanzar metas que permitan
minimizar los efectos del cambio climático implícito en el proceso actual de
desarrollo, dependen de un esfuerzo concertado entre todos los países de la
Tierra. La distribución de las cargas deberá basarse en principios de
justicia y equidad, tomando en consideración la responsabilidad acumulada
hasta la fecha, la capacidad de cada país de contribuir al alcance de las
metas que se tracen, y el derecho de todos los pueblos del mundo al disfrute
de una vida digna.
La deuda ambiental que han generado los países
industrializados debería traducirse en asistencia tecnológica y financiera,
para que el avance social y económico de los países en desarrollo no
desemboque en una mayor destrucción de los recursos naturales del mundo, y
en los aumentos previstos en las emisiones de gases que amenazan la
estabilidad planetaria. No hay mucho tiempo para la duda, el panorama con
que se presenta el nuevo siglo es muy sombrío y nuestra capacidad para
modificarlo disminuye con la acumulación de C02. Cuanto más se retrase la
adopción de nuevas tecnologías energéticas eficientes y blandas más
difíciles serán las medidas a tomar.
14. Conclusión
Simplemente podemos decir como conclusión que a través
del trabajo creemos que se lograron demostrar y explicar las hipótesis
planteadas en la introducción y que nos parece que a este tema se le debería
prestar mucha atención porque de otra manera en el futuro nos vamos a ver
perjudicados por nuestra falta de voluntad ambiental.
15. Bibliografía