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Daniel Oscar Rodríguez Boggia.
José Antonio Martínez -
1. El método
de
María Montessori - Daniel Oscar
Rodríguez Boggia La metodología Montessori tiene una sólida y fundamentada trayectoria
desde hace más de 90 años. Según María Montessori, los niños absorben como “esponjas” todas las
informaciones que requieren y necesitan para su actuación en la vida
diaria.El niño aprende a hablar, escribir y leer de la misma manera que
lo hace al gatear, caminar, correr, etc, es decir, de forma espontánea. Con el método Montessori los niños aprenden a leer, escribir, contar y
sumar antes de completar los 6 años.
La Dra.
Montessori
no estaba de acuerdo con
las técnicas rígidas y, frecuentemente, crueles que se utilizaban en
Europa. Basó sus ideas en el respeto hacia el niño y en su capacidad
de aprender, partía de no moldear a los niños como reproducciones de
los padres y profesores imperfectos, sino que fueran por lo menos un
poco más acertados.
Concibió a los niños como la esperanza de la humanidad, dándoles
oportunidad de aprender y utilizar la libertad a partir
de los años de desarrollo, así
el niño llegaría a adulto con la capacidad de hacer frente a los
problemas de vivir, incluyendo los más grandes de todos, la guerra y
la paz.
El método de
MONTESSORI
ha existido desde
1907, cuando María
MONTESSORI
creó la primera casa de los
"niños" en Roma (Italia). El trabajo de María
MONTESSORI
no solamente era el desarrollar
una nueva manera de enseñanza, sino descubrir la vida y ayudar a
alcanzar al niño su potencial como ser humano. Procurar desarrollar este
potencial a través de los sentidos, en un ambiente preparado y
utilizando la observación científica de un profesor entrenado. María
MONTESSORI
enseñó una nueva actitud y una
nueva manera de mirar a niños.
El método
MONTESSORI
esta basado en
observaciones científicas relacionadas con la capacidad de los niños,
para absorber conocimientos de su alrededor, así como el interés que
éstos tenían por materiales que pudieran manipular. Cada parte del
equipo, cada ejercicio, cada parte del método desarrollado, fue basado
en lo que ella observó, lo que niños hacían "naturalmente", por sí
mismos, sin ayuda de los adultos.
Por lo tanto,
el
método de educación
MONTESSORI
es mucho más que el uso de
materiales especializados, es la capacidad del educador de amar y
respetar al niño como persona y ser sensible a sus necesidades.
A los niños se les enseña. Esta verdad simple pero profunda
inspiró a MONTESSORI
a buscar la
reforma educativa (metodología, psicología, enseñanza, y entrenamiento
del profesor) basando todo en su esmero por fomentar que “uno mismo es
quien construye su aprendizaje”. El educador ejerce una figura de guía,
que potencia o propone desafíos, cambios, novedades.
El ambiente
MONTESSORI
no incita a la
competencia entre compañeros, se respeta y valora el logro de cada
alumno en su momento y ritmo oportuno. El silencio y la movilidad son elementos indispensables en esta
metodología. Los niños pueden mover sus mesas, agruparlas o separarlas
según la actividad, todo el mobiliario es adecuado al tamaño del niño,
siendo las manos las mejores herramientas de exploración, descubrimiento
y construcción de dichos aprendizajes.
El error, equivocación o falta, es considerado como parte del
aprendizaje, por ello, no es castigado, resaltado o señalado, sino, es
valorado e integrado como una etapa del proceso. Se suele estimular a
que el niño haga siempre una autoevaluación.
Los principios fundamentales de la Pedagogía
MONTESSORI
están basados en: la
autonomía, la independencia, la iniciativa, la capacidad de elegir, el
desarrollo de la voluntad y la autodisciplina. Otros aspectos
abordados en ésta metodología son: el orden, la concentración, el
respeto por los otros y por él
Hoy hay cerca de cinco mil escuelas alrededor del mundo en México,
Rusia, Taiwán, Japón, Corea, Australia, Nueva Zelanda, Alemania,
Sudáfrica, Etiopía, Tanzania, Estados Unidos, China, Colombia, la India
y muchos países más.
Referencias:
Montessori María; La
Educación para el Desarrollo Humano; Ed. Diana.
Montessori, M.: (1976) La educación para el desarrollo humano, Editorial
Diana, México.
Montessori, M.; (1990) El niño el secreto de la infancia, Editorial
Diana, México
Montessori, M. El Método de la Pedagogía Científica. Ediciones Araluce,
Barcelona. 1937.
http://www.montessorienfrance.com
2. Principios básicos -
José
Antonio Martínez
Hay cuatro principios básicos dentro del método de Montessori, éstos
son:
Mente absorbente
Periodos sensibles
Ambiente preparado.
Actitud de adulto.
* La mente absorbente
María Montessori expresó una sensibilidad especial del niño joven para
observar y para absorber todo en su ambiente inmediato como la "mente
absorbente." Ésta es la capacidad única en cada niño de tomar su
ambiente y de aprender cómo adaptarse a la vida. Durante estos años,
las sensibilidades del niño conducen a una vinculación con el ambiente.
En estos años, un amor para el ambiente se absorbe en la mente del niño.
La capacidad del niño de adaptarse por si mismo al ambiente depende con
éxito de cuáles eran las impresiones en ese entonces, así si eran sanas
y positivas, el niño se adaptará de una manera sana y positiva.
* Los períodos sensibles
Éste es el nombre que la Dra. Montessori puso a los períodos de la edad
en que el niño demuestra capacidades inusuales en adquirir habilidades
particulares, ya que es cuando atrae el interés del niño a una parte
específica de su ambiente. Ayuda a estas sensibilidades que el niño
desarrolla normalmente y que adquiere las características necesarias
para su desarrollo en un adulto.
Ejemplos de los periodos sensibles son:
La lengua en los primeros años, entre los uno y tres años.
Sentido del orden, entre los dos y tres años.
El período sensible para adquirir la escritura, entre la edad de tres y
cuatro años.
Para la sensibilidad a la palabra que conducen a la lectura de los
números, entre los cuatro y cinco años.
Los períodos sensibles para el niño varían individualmente y son
aproximados, pero por todos pasan y nunca regresan. En la escuela
media, según la Dra. Montessori, las habilidades básicas se enseñan en
gran parte después de que sus períodos sensibles hayan pasado.
El ambiente preparado.
El ambiente preparado es un ambiente que se ha organizado cuidadosamente
para el niño, para ayudarle a aprender y a crecer. El ambiente esta
formado por dos factores el entorno y el material, preparado de una
manera tal que desenvuelvan en él las partes social, emocional,
intelectual, la comprobación y necesidades morales de un niño, pero
también que satisfaga la necesidad del niño en el orden y la seguridad,
con el conocimiento de que todo tiene su lugar apropiado.
La Dra. María Montessori comprobó que preparando el medio ambiente del
niño con los materiales necesarios para su periodo de desarrollo en
todas las áreas posibles y dejándole escoger su material de trabajo,
abriría el camino para un desarrollo completo de su ser, "Libertad de
elección en un medio ambiente preparado".
ENTORNO.
Los ambientes se encuentran divididos en tres niveles: Comunidad
Infantil (de 1 a 3 años); Casa de los Niños (de 3 a 6 años) y Taller
(Primaria). María Montessori señaló: "El adulto se ha olvidado de
preparar un ambiente psíquico adecuado para su hijo."
En Montessori los salones son espacios amplios y luminosos. Incluyen
flores y plantas en un orden absoluto. Los ambientes están diseñados
para estimular el deseo del conocimiento y la independencia en los
niños. En los ambientes además, los pequeños pueden intercambiar ideas y
experiencias entre ellos, en medio de una ambiente preparado para ellos
con muebles, materiales e infraestructura a su alcance.
MATERIAL
Diseñado por la Dra. Montessori el material utilizado cubre todas las
áreas en las que ella estudió las necesidades del niño. Todo el material
es natural, atractivo, progresivo y con su propio control de error. Los
niños están introducidos a una inmensa variedad de materiales para dar
bases sólidas a todas las habilidades e inteligencias humanas.
En los ambientes los materiales se encuentran distribuidos en diferentes
áreas a los que los niños tienen libre acceso y en donde pueden elegir
la actividad que quieren realizar. Los materiales fueron elaborados
científicamente y todos tienen un objeto de aprendizaje específico.
Los materiales son adecuados al tamaño de los niños y se mantienen
siempre en perfecto orden. Los materiales permiten a los niños realizar
gradualmente ejercicios con mayor dificultad. El material está diseñado
con elementos naturales como madera, vidrio y metal.
Las actitudes del adulto
El adulto es el acoplamiento entre el niño y el ambiente preparado, y su
meta es ayudar al niño a ayudarse. Dejando al niño saber que es él quien
debe amarse y respetarse, el adulto ayuda al niño a construir la
confianza en uno mismo. El niño debe estar libre, moverse y experimentar
en el ambiente; el papel del adulto es únicamente señalar directrices.
Las guías tienen un papel fundamental ya que deben transmitir
conocimientos y formar a los alumnos.
Las guías deben:
Despertar en el niño su independencia e imaginación durante su
desarrollo.
Generar en él autodisciplina, bondad y cortesía.
Guiar al niño para que éste aprenda a observar, a cuestionarse y a
explorar sus ideas de forma independiente, motivando su interés por la
cultura y las ciencias.
Referencias:
Montessori María; La Mente
Absorbente; Ed. Diana
Polk Lillard Paula; Un Enfoque Moderno al Método Montessori; Ed. Diana
Standing E., Mortimer; La Revolución Montessori en la Educación
Yaglis, Dimitrios; Montessori. Editorial Trillas. México,1996.
Irma Romero y Jacqueline Camhi; Conoce a María Montessori, Una Biografía
para Niños. Irma Romero, Jacqueline Camhi y Juan Berruecos. México,
1993.
3. Preguntas frecuentes -
Daniel Oscar Rodríguez Boggia
¿No es el método
de Montessori demasiado rígido?
Mucha gente se pregunta cuáles son las ventajas del llamado método
Montessori y muchos más erróneamente piensan: "Montessori es un sistema
en el que los niños hacen lo que quieren". Nada más lejos de la
realidad. En las escuelas Montessori la libertad es ciertamente muy
importante, pero para conquistarla los niños tienen que trabajar de
forma independiente.
Los niños participan de manera activa en su proceso de desarrollo y
aprendizaje y pueden autodirigirse con inteligencia y elegir con
libertad. En un ambiente Montessori el orden, el silencio y la
concentración son la constante.
En las escuelas tradicionales los niños reciben la educación de manera
frontal. Hay un maestro en frente del grupo (cuyos integrantes son de la
misma edad) y éste se dirige a ellos de manera grupal por lo que el
avance en el programa de estudios es colectivo. Al ser de esta manera,
algunos niños se quedan con lagunas en su educación a pesar de la buena
voluntad del maestro.
En las escuelas Montessori se manejan varios grados en cada grupo y
existe diversidad de edades. Los niños más grandes ayudan a los
pequeños, los cuales a su vez retroalimentan a los mayores con conceptos
ya olvidados.
Los maestros (llamados "guías") imparten las lecciones individualmente o
en pequeños grupos abordando una amplia variedad de temas de acuerdo con
los intereses del alumno. Los ejercicios pueden repetirse infinidad de
veces al ser programados de manera individual permitiendo la comprensión
mediante la repetición.
¿No hay demasiado libertad y una carencia de la disciplina en una
clase de Montessori?
Dentro del ambiente preparado los niños están libres elegir sus propios
materiales y actividades, cambiar actividades, sentarse en las sillas o
arrodillarse en las mantas, al movimiento sobre el cuarto como desean,
de trabajar solamente, trabajar con otros libres, siempre y cuando su
seguridad no está implicada y siempre y cuando respetan las derechas de
otras. "el niño debe estar libre", dijo la Dra. Montessori, "si hay ser
alguna disciplina, puesto que la única disciplina verdadera es
disciplina del uno mismo - control del uno mismo. El niño debe estar
libre para ser verdad un amo de se a ser verdaderamente independiente.
Él debe estar libre para tomar sus decisiones y hacer sus
descubrimientos aprendiendo por si mismo (única manera de que cualquier
persona realmente aprenda)."
¿No deben los pequeños niños tener más diversión y ser permitidos
para jugar?
Un bebé aprende inconscientemente y absorbe el mundo de su alrededor.
Mientras que comienza a moverse y a utilizar las manos, trae a su mente
consciente lo que su mente subconsciente ha absorbido. Entre las edades
comprendidas de tres a seis años, el niño construye su mente consciente.
Él desea aprender, goza al aprender y se esfuerza para aprender todo,
independientemente lo llamamos trabajo o juego.
¿Cuál es el ambiente?
Es un ambiente preparado artificialmente, al igual que todos los
ambientes. Los muebles están adaptados a los niños, la guía arregla el
material en los estantes y muestra a los niños, individualmente y en
grupos pequeños, cómo utilizarlos. Ella procura que el salón sea
atractivo y con facilidad de acceso al exterior.
Existen reglas y límites que no pueden ser traspasados de ninguna manera
y son explicados clara y lógicamente a los pequeños. La guía permanece
en el fondo observando, ayudando, presentando al niño los nuevos
materiales que a él le han interesado o que piensa le puedan interesar,
interfiriendo en las relaciones entre los niños solamente cuando es
absolutamente necesario. Existen "círculos" en donde todos los niños
juntos observan temas de interés general. El respeto es mutuo en todo
momento y no se aplican castigos sino consecuencias lógicas.
Referencias:
R. C. Orem (comp.); Manual
del Método Montessori. Editorial Paidos. Buenos Aires, 1979.
Polk Lillard, Paula; Un Enfoque Moderno al Método Montessori. Editorial
Diana. México, 1979
Labinowicz, Ed; Introducción a Piaget: Pensamiento, Enseñanza,
Aprendizaje. Addison-Wesley Iberoamericana, Wilmington, Delaware. 1987.
4. Plan de estudios -
José Antonio Martínez
El método de
educación Montessori se puede dividir en cuatro amplias áreas:
1) Vida Práctica
2) Educación Sensorial
3) Habilidades de la Lengua, Lectura y Escritura
4) Matemáticas, Introducción a los números
Vida Práctica
Está considerada la parte más importante del salón, ayuda al niño a
desarrollar coordinación, concentración, independencia, orden y
disciplina. Abarca los ejercicios para la relación social, la tolerancia
y la cortesía, el control perfecto y refinamiento del movimiento.
Educación Sensorial.
Se refiere al desarrollo y al refinamiento de los cinco sentidos: vista,
sonido, tacto, olor y gusto. El propósito de los ejercicios es educar
los sentidos, así el niño puede aprender sobre el ambiente, y ser capaz
de discriminar sus aspectos más sutiles.
Habilidades de la Lengua, Lectura y Escritura.
El primer paso hacia la lectura y a la escritura es sensorial. Los niños
utilizan su dedo índice para conocer sensorialmente cada letra a través
del uso de letras contorneadas con papel de lija. Esto les ayuda a
reconocer las formas geométricas y en el mismo tiempo desarrollar su
destreza. Aprender las letras fonéticamente y sustituir el dedo por un
lápiz para más adelante, escribir.
El aprendizaje de la lectura y la escritura se logra en el niño de forma
natural. Al convivir e intercambiar experiencias con compañeros mayores
que ya leen y escriben, propicia en el niño su deseo de hacerlo. Según
las habilidades e intereses propios de su edad, creará una atmósfera que
favorezca su desarrollo.
Matemáticas, Introducción a los números.
Una vez más la introducción a los números y a las matemáticas es
sensorial.
El niño aprende asociar los números a las cantidades, trasladándose
gradualmente a formas más abstractas de representación.
La educación temprana del sentido ayuda al niño a poner la base para la
lectura y el aprendizaje de las matemáticas. Las actividades
desarrolladas con los materiales sensoriales hacen que el niño pase “de
lo concreto al abstracto” y le ayude a discriminar tamaños, colores,
formas, pesos, etc.
Referencias:
Chateau, Jean; Los Grandes
Pedagogos. Fondo de Cultura Económica, México. 1992.
Scheker, Ancell; El Enfoque Constructivista en el Aprendizaje Inicial de
la Lengua Escrita. Universidad Católica de Santo Domingo, Santo Domingo.
1996.
http://www.cemac.edu.mx
http://www.cnep.org.mx/tecnicas.htm
http://www.educar.org/articulos/menteinfantil.htm
http://www.ceemontessori.edu.mx/
Biografía de María Montessori
María Montessori: Una
revolución en educación
Cada gran revolución, cada gran
movimiento que agita la mente y el alma de los hombres, tiene su foco,
su representante, su intérprete. Así Aristóteles resumió el conocimiento
del mundo antiguo tal como Santo Tomás de Aquino lo hizo con el de la
Edad Media. De modo semejante Francis Bacon, insistiendo en la lógica
inductiva, llegó a ser considerado como el fundador de la ciencia
moderna, mientras que el nombre de Charles Darwin se ha convertido, para
muchos, en sinónimo de la idea de evolución. De la misma forma, el
historiador del futuro considerará a María Montessori como la
representante e intérprete de un gran movimiento social que se
concentró, y aún lo hace, alrededor del niño.
Pues, a pesar de que durante el siglo en que vivimos hayan ocurrido
dos guerras mundiales, a menudo se le ha llamado el Siglo del Niño. Lo
cual tiene su justificación, ya que en ninguna época anterior de la
historia han surgido tantos organismos para el bienestar del niño. En la
doctora Montessori, más que en ningún otro individuo, este movimiento
tan característico del Zeit geist de nuestro tiempo se ha vuelto
lúcidamente consciente de sí mismo. Lo que otros sentían de una manera
vaga o en fragmentos inconexos, ella lo vio como un todo, distinguiendo
el movimiento en su perfil y dirección generales. Las aspiraciones que
se agitaban en los corazones de millones de personas por todo el mundo
encontraron en ella su expresión articulada.
El llamado de la Montessori se dirigía esencialmente al espíritu y
en este sentido contrastaba con muchos de los psicólogos y pedagogos de
su época. "Un maestro –sostuvo siempre– no debe imaginarse que puede
preparase para su vocación simplemente adquiriendo conocimientos y
cultura. Por encima de todo lo demás debe cultivar dentro de sí mismo
una actitud adecuada en el orden moral. De manera especial, debe limpiar
su alma de esos dos pecados mortales a los que siempre están propensos
los maestros: el orgullo y la ira". Este llamado al espíritu explica el
alcance de su influencia sobre tal variedad de personas de diferentes
edades, religión, color y civilización. Había algo en la profundidad, en
la sinceridad y en la seguridad de su visión, en la autoridad que esta
visión tenía –en su noble concepción de la humanidad y de su misión
cósmica– y más que nada en su propia personalidad que parecía arrojar un
hechizo sobre aquellos que llegaban a conocerla.
Muchos maestro vinieron, literalmente, de
los confines de la Tierra para asistir a sus famosos cursos de
entrenamiento internacionales, y se sorprendieron del efecto que
esta experiencia tuvo en ellos. Simplemente llegaron esperando
escuchar lecciones sobre psicología infantil, sobre el aprendizaje
de los niños, la enseñanza de temas variados, el manejo de los
niños, y así sucesivamente. Sí recibieron todo esto en grado sumo,
pero, al pasar los meses, empezaron a darse cuenta de que algo más
estaba sucediendo, algo que no habían esperado; algo diferente y más
valioso que habrían tenido dificultad en expresar con palabras.
Llegaron con la intención de aprender a ayudar al niño en su
desarrollo y, para su sorpresa, se encontraron con que
inesperadamente los estaban ayudando en su propio desarrollo. Los
temas que les habían desagradado en la escuela adquirieron de
repente un nuevo y absorbente interés. Se abrían nuevos horizontes
ante sus mentes, no sólo en el ámbito del intelecto, sino en el
sentido y alcance mismos de la educación. Experimentaron una
auténtica ampliación de mente y alma, y se supieron, al final del
curso, diferentes y mayores que en un principio. Se dieron cuenta de
que habían hecho una inversión espiritual que les redituaría
intereses mientras vivieran, porque la vida había adquirido un nuevo
sentido y una promesa más rica.
E. Mortimer Standing
Los principios de Montessori
Sin duda alguna en el pasado fuimos
los opresores inconscientes de esta nueva semilla que brota pura y
cargada de energía. Y nos hemos impuesto a ella sin reconocer las
necesidades de su expansión espiritual. Así, el niño se ha mantenido
casi totalmente oculto –o en gran parte opacado– por este egoísmo
inconsciente del adulto. No sería muy bien recibido, supongo, que yo
dijera que con frecuencia el adulto se convierte en un obstáculo más
que en una ayuda para el desarrollo del niño. Nos es sumamente
difícil aceptar la declaración de que, muy a menudo, es nuestro
excesivo cuidado del niño el que impide el ejercicio de sus propias
actividades, y por consiguiente la expansión de su propia
personalidad...
Así sucede que cuando nosotros, con las
mejores intenciones y con el más sincero deseo de ayudar, hacemos
todo por el niño –cuando lo lavamos, lo alzamos y lo ponemos en su
silla, cuando lo alimentamos y lo ponemos en esa especie de jaula
que llamamos su cuna–; al prestarle esas ayudas inútiles en realidad
no lo ayudamos sino que lo estorbamos.
Y después, volvemos a cometer el mismo error
–ante el joven o la muchacha– cuando, aún aferrados a la creencia de
que no puede aprender nada sin nuestra ayuda, lo retacamos de
alimentación intelectual, lo clavamos a las bancas de la escuela
para que no se pueda mover, hacemos todos los esfuerzos para sacar
de raíz sus defectos morales, aplastamos o rompemos sus deseos,
seguros en nuestra creencia de que así estamos actuando en su máximo
bienestar.
Y así proseguimos indefinidamente; y a esto
lo llamamos educación.
María Montessori
Los doce puntos del método Montessori
1). Está basado en años de paciente
observación de la naturaleza del niño por parte del mayor genio de la
educación desde Froebel.
2). Ha demostrado tener una aplicación universal. Dentro de una sola
generación se ha comprobado con satisfacción total en los niños de casi
cualquier país civilizado. Raza, color, clima, nacionalidad, rango
social, tipo de civilización, ninguno de ellos impide su aplicación
exitosa.
3). Ha revelado al niño pequeño como un amante del trabajo, del trabajo
intelectual, escogido espontáneamente y llevado a cabo con una profunda
alegría.
4). Está basado en la necesidad imperiosa del niño de aprender haciendo.
En cada etapa del crecimiento mental del niño se proporcionan
ocupaciones correspondientes gracias a las cuales desarrolla sus
facultades.
5). Si bien ofrece el niño un máximo de espontaneidad, lo capacita para
que alcance el mismo nivel o incluso uno superior de logro escolar que
bajo los sistemas antiguos.
6). Aunque prescinde de la necesidad de coacción mediante recompensas y
castigos, logra una disciplina más alta que anteriormente. Se trata de
una disciplina que tiene su origen dentro del niño y no está impuesta
desde afuera.
7). Está basado en un profundo respeto por la personalidad del niño y le
quita la influencia preponderante del adulto, dejándole espacio para
crecer en una independencia biológica. De aquí que se le permita al niño
un amplio margen de libertad (no licencia) que constituye la base de la
disciplina real.
8). Permite al maestro tratar con cada niño individualmente en cada
materia, y así lo guía de acuerdo con sus necesidades individuales.
9). Cada niño trabaja a su propio ritmo. De aquí que el niño rápido no
se vea retenido por el lento, ni éste, al tratar de alcanzar al primero,
se vea obligado a dar tumbos sin esperanza para salir de su profundidad.
Cada piedra del edificio mental está "bien colocada y con exactitud"
antes de que se coloque la siguiente.
10). Prescinde del espíritu de competencia y de su tren de resultados
perniciosos. Es más, a cada momento les ofrece a los niños infinitas
oportunidades para una ayuda mutua –que es dada con alegría y recibida
gustosamente–.
11). Siendo que el niño trabaja partiendo de su libre elección, sin
competencia ni coerción, está libre del daño de un exceso de tensión, de
sentimientos de inferioridad y de otras experiencias que son capaces de
ser la causa inconsciente de desordenes mentales profundos más adelante
en su vida.
12). Finalmente, el método Montessori desarrolla la totalidad de la
personalidad del niño, no sólo sus facultades intelectuales sino también
sus poderes de deliberación, iniciativa y elección independiente, junto
con sus complementos emocionales. Al vivir como un miembro libre de una
comunidad social real, el niño se adiestra en esas cualidades sociales
fundamentales que constituyen la base para la buena ciudadanía.
Algunas de las obras escritas por
María Montessori son:
- El Método de la Pedagogía
Científica, (1928);
- Ideas Generales sobre mi Método, (1928);
- Manual de Pedagogía Científica, (1936).
En todo el mundo, existen escuelas o
profesores que de manera ortodoxa y con aplicaciones libres llevan a la
práctica las ideas de esta notable educadora. Muere en Noordwijk, Países
Bajos en 1952.(1)
Nota
(1) - Diccionario de Ciencias de la
Educación. Ed. Diagonal-Santillana. México, 1989. Vol. 2, p. 987.
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