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O4 - Daniel Oscar Rodríguez Boggia. José Antonio Martínez -

1. El método de María Montessori  -
Daniel Oscar Rodríguez Boggia
La metodología Montessori tiene una sólida y fundamentada trayectoria desde hace más de 90 años.
Según María Montessori, los niños absorben como “esponjas” todas las informaciones que requieren y necesitan para su actuación en la vida diaria.El niño aprende a hablar, escribir y leer de la misma manera que lo hace al gatear, caminar, correr, etc, es decir, de forma espontánea.
Con el método Montessori los niños aprenden a leer, escribir, contar y sumar antes de completar los 6 años.

 
La Dra. Montessori no estaba de acuerdo con las técnicas rígidas y, frecuentemente, crueles que se utilizaban en Europa. Basó sus ideas en el respeto hacia el niño y en su capacidad de aprender, partía de no moldear a los niños como reproducciones de los padres y profesores imperfectos, sino que fueran por lo menos un poco más acertados.

Concibió a los niños como la esperanza de la humanidad, dándoles oportunidad de aprender y utilizar la libertad a partir de los años de desarrollo, así el niño llegaría a adulto con la capacidad de hacer frente a los problemas de vivir, incluyendo los más grandes de todos, la guerra y la paz.

El método de
MONTESSORI ha existido desde 1907, cuando María MONTESSORI creó la primera casa de los "niños" en Roma (Italia). El trabajo de María MONTESSORI no solamente era el desarrollar una nueva manera de enseñanza, sino descubrir la vida y ayudar a alcanzar al niño su potencial como ser humano. Procurar desarrollar este potencial a través de los sentidos, en un ambiente preparado y utilizando la observación científica de un profesor entrenado. María MONTESSORI enseñó una nueva actitud y una nueva manera de mirar a niños.

El método
MONTESSORI esta basado en observaciones científicas relacionadas con la capacidad de los niños, para absorber conocimientos de su alrededor, así como el interés que éstos tenían por materiales que pudieran manipular. Cada parte del equipo, cada ejercicio, cada parte del método desarrollado, fue basado en lo que ella observó, lo que niños hacían "naturalmente", por sí mismos, sin ayuda de los adultos.

Por lo tanto,
el método de educación MONTESSORI es mucho más que el uso de materiales especializados, es la capacidad del educador de amar y respetar al niño como persona y ser sensible a sus necesidades.

A los niños se les enseña. Esta verdad simple pero profunda inspiró a
MONTESSORI a buscar la reforma educativa (metodología, psicología, enseñanza, y entrenamiento del profesor) basando todo en su esmero por fomentar que “uno mismo es quien construye su aprendizaje”. El educador ejerce una figura de guía, que potencia o propone desafíos, cambios, novedades.

El ambiente
MONTESSORI no incita a la competencia entre compañeros, se respeta y valora el logro de cada alumno en su momento y ritmo oportuno.
 
El silencio y la movilidad son elementos indispensables en esta metodología. Los niños pueden mover sus mesas, agruparlas o separarlas según la actividad, todo el mobiliario es adecuado al tamaño del niño, siendo las manos las mejores herramientas de exploración, descubrimiento y construcción de dichos aprendizajes.

El error, equivocación o falta, es considerado como parte del aprendizaje, por ello, no es castigado, resaltado o señalado, sino, es valorado e integrado como una etapa del proceso. Se suele estimular a que el niño haga siempre una autoevaluación.

Los principios fundamentales de la Pedagogía
MONTESSORI están basados en: la autonomía, la independencia, la iniciativa, la capacidad de elegir, el desarrollo de la voluntad y la autodisciplina. Otros aspectos abordados en ésta metodología son: el orden, la concentración, el respeto por los otros y por él

Hoy hay cerca de cinco mil escuelas alrededor del mundo en México, Rusia, Taiwán, Japón, Corea, Australia, Nueva Zelanda, Alemania, Sudáfrica, Etiopía, Tanzania, Estados Unidos, China, Colombia, la India y muchos países más.

 

Referencias:
Montessori María; La Educación para el Desarrollo Humano; Ed. Diana.
Montessori, M.: (1976) La educación para el desarrollo humano, Editorial Diana, México.
Montessori, M.; (1990) El niño el secreto de la infancia, Editorial Diana, México
Montessori, M. El Método de la Pedagogía Científica. Ediciones Araluce, Barcelona. 1937.
http://www.montessorienfrance.com

 

2. Principios básicos - José Antonio Martínez

Hay cuatro principios básicos dentro del método de Montessori, éstos son:

Mente absorbente
Periodos sensibles
Ambiente preparado.
Actitud de adulto.

* La mente absorbente
María Montessori expresó una sensibilidad especial del niño joven para observar y para absorber todo en su ambiente inmediato como la "mente absorbente." Ésta es la capacidad única en cada niño de tomar su ambiente y de aprender cómo adaptarse a la vida. Durante estos años, las sensibilidades del niño conducen a una vinculación con el ambiente. En estos años, un amor para el ambiente se absorbe en la mente del niño. La capacidad del niño de adaptarse por si mismo al ambiente depende con éxito de cuáles eran las impresiones en ese entonces, así si eran sanas y positivas, el niño se adaptará de una manera sana y positiva.

* Los períodos sensibles
Éste es el nombre que la Dra. Montessori puso a los períodos de la edad en que el niño demuestra capacidades inusuales en adquirir habilidades particulares, ya que es cuando atrae el interés del niño a una parte específica de su ambiente. Ayuda a estas sensibilidades que el niño desarrolla normalmente y que adquiere las características necesarias para su desarrollo en un adulto.

Ejemplos de los periodos sensibles son:
La lengua en los primeros años, entre los uno y tres años.
Sentido del orden, entre los dos y tres años.
El período sensible para adquirir la escritura, entre la edad de tres y cuatro años.
Para la sensibilidad a la palabra que conducen a la lectura de los números, entre los cuatro y cinco años.

Los períodos sensibles para el niño varían individualmente y son aproximados, pero por todos pasan y nunca regresan. En la escuela media, según la Dra. Montessori, las habilidades básicas se enseñan en gran parte después de que sus períodos sensibles hayan pasado.

El ambiente preparado.
El ambiente preparado es un ambiente que se ha organizado cuidadosamente para el niño, para ayudarle a aprender y a crecer. El ambiente esta formado por dos factores el entorno y el material, preparado de una manera tal que desenvuelvan en él las partes social, emocional, intelectual, la comprobación y necesidades morales de un niño, pero también que satisfaga la necesidad del niño en el orden y la seguridad, con el conocimiento de que todo tiene su lugar apropiado.

La Dra. María Montessori comprobó que preparando el medio ambiente del niño con los materiales necesarios para su periodo de desarrollo en todas las áreas posibles y dejándole escoger su material de trabajo, abriría el camino para un desarrollo completo de su ser, "Libertad de elección en un medio ambiente preparado".
 
ENTORNO.
Los ambientes se encuentran divididos en tres niveles: Comunidad Infantil (de 1 a 3 años); Casa de los Niños (de 3 a 6 años) y Taller (Primaria). María Montessori señaló: "El adulto se ha olvidado de preparar un ambiente psíquico adecuado para su hijo."

En Montessori los salones son espacios amplios y luminosos. Incluyen flores y plantas en un orden absoluto. Los ambientes están diseñados para estimular el deseo del conocimiento y la independencia en los niños. En los ambientes además, los pequeños pueden intercambiar ideas y experiencias entre ellos, en medio de una ambiente preparado para ellos con muebles, materiales e infraestructura a su alcance.
 

MATERIAL
Diseñado por la Dra. Montessori el material utilizado cubre todas las áreas en las que ella estudió las necesidades del niño. Todo el material es natural, atractivo, progresivo y con su propio control de error. Los niños están introducidos a una inmensa variedad de materiales para dar bases sólidas a todas las habilidades e inteligencias humanas.

En los ambientes los materiales se encuentran distribuidos en diferentes áreas a los que los niños tienen libre acceso y en donde pueden elegir la actividad que quieren realizar. Los materiales fueron elaborados científicamente y todos tienen un objeto de aprendizaje específico.

Los materiales son adecuados al tamaño de los niños y se mantienen siempre en perfecto orden. Los materiales permiten a los niños realizar gradualmente ejercicios con mayor dificultad. El material está diseñado con elementos naturales como madera, vidrio y metal.

Las actitudes del adulto
El adulto es el acoplamiento entre el niño y el ambiente preparado, y su meta es ayudar al niño a ayudarse. Dejando al niño saber que es él quien debe amarse y respetarse, el adulto ayuda al niño a construir la confianza en uno mismo. El niño debe estar libre, moverse y experimentar en el ambiente; el papel del adulto es únicamente señalar directrices. Las guías tienen un papel fundamental ya que deben transmitir conocimientos y formar a los alumnos.

Las guías deben:

Despertar en el niño su independencia e imaginación durante su desarrollo.
Generar en él autodisciplina, bondad y cortesía.
Guiar al niño para que éste aprenda a observar, a cuestionarse y a explorar sus ideas de forma independiente, motivando su interés por la cultura y las ciencias.

Referencias:
Montessori María; La Mente Absorbente; Ed. Diana
Polk Lillard Paula; Un Enfoque Moderno al Método Montessori; Ed. Diana
Standing E., Mortimer; La Revolución Montessori en la Educación
Yaglis, Dimitrios; Montessori. Editorial Trillas. México,1996.
Irma Romero y Jacqueline Camhi; Conoce a María Montessori, Una Biografía para Niños. Irma Romero, Jacqueline Camhi y Juan Berruecos. México, 1993.

3. Preguntas frecuentes -
Daniel Oscar Rodríguez Boggia

 

¿No es el método de Montessori demasiado rígido?
Mucha gente se pregunta cuáles son las ventajas del llamado método Montessori y muchos más erróneamente piensan: "Montessori es un sistema en el que los niños hacen lo que quieren". Nada más lejos de la realidad. En las escuelas Montessori la libertad es ciertamente muy importante, pero para conquistarla los niños tienen que trabajar de forma independiente.

Los niños participan de manera activa en su proceso de desarrollo y aprendizaje y pueden autodirigirse con inteligencia y elegir con libertad. En un ambiente Montessori el orden, el silencio y la concentración son la constante.

En las escuelas tradicionales los niños reciben la educación de manera frontal. Hay un maestro en frente del grupo (cuyos integrantes son de la misma edad) y éste se dirige a ellos de manera grupal por lo que el avance en el programa de estudios es colectivo. Al ser de esta manera, algunos niños se quedan con lagunas en su educación a pesar de la buena voluntad del maestro.

En las escuelas Montessori se manejan varios grados en cada grupo y existe diversidad de edades. Los niños más grandes ayudan a los pequeños, los cuales a su vez retroalimentan a los mayores con conceptos ya olvidados.

Los maestros (llamados "guías") imparten las lecciones individualmente o en pequeños grupos abordando una amplia variedad de temas de acuerdo con los intereses del alumno. Los ejercicios pueden repetirse infinidad de veces al ser programados de manera individual permitiendo la comprensión mediante la repetición.

¿No hay demasiado libertad y una carencia de la disciplina en una clase de Montessori?
Dentro del ambiente preparado los niños están libres elegir sus propios materiales y actividades, cambiar actividades, sentarse en las sillas o arrodillarse en las mantas, al movimiento sobre el cuarto como desean, de trabajar solamente, trabajar con otros libres, siempre y cuando su seguridad no está implicada y siempre y cuando respetan las derechas de otras. "el niño debe estar libre", dijo la Dra. Montessori, "si hay ser alguna disciplina, puesto que la única disciplina verdadera es disciplina del uno mismo - control del uno mismo. El niño debe estar libre para ser verdad un amo de se a ser verdaderamente independiente. Él debe estar libre para tomar sus decisiones y hacer sus descubrimientos aprendiendo por si mismo (única manera de que cualquier persona realmente aprenda)."

¿No deben los pequeños niños tener más diversión y ser permitidos para jugar?
Un bebé aprende inconscientemente y absorbe el mundo de su alrededor. Mientras que comienza a moverse y a utilizar las manos, trae a su mente consciente lo que su mente subconsciente ha absorbido. Entre las edades comprendidas de tres a seis años, el niño construye su mente consciente. Él desea aprender, goza al aprender y se esfuerza para aprender todo, independientemente lo llamamos trabajo o juego.

¿Cuál es el ambiente?
Es un ambiente preparado artificialmente, al igual que todos los ambientes. Los muebles están adaptados a los niños, la guía arregla el material en los estantes y muestra a los niños, individualmente y en grupos pequeños, cómo utilizarlos. Ella procura que el salón sea atractivo y con facilidad de acceso al exterior.

Existen reglas y límites que no pueden ser traspasados de ninguna manera y son explicados clara y lógicamente a los pequeños. La guía permanece en el fondo observando, ayudando, presentando al niño los nuevos materiales que a él le han interesado o que piensa le puedan interesar, interfiriendo en las relaciones entre los niños solamente cuando es absolutamente necesario. Existen "círculos" en donde todos los niños juntos observan temas de interés general. El respeto es mutuo en todo momento y no se aplican castigos sino consecuencias lógicas.

Referencias:
R. C. Orem (comp.); Manual del Método Montessori. Editorial Paidos. Buenos Aires, 1979.
Polk Lillard, Paula; Un Enfoque Moderno al Método Montessori. Editorial Diana. México, 1979
Labinowicz, Ed; Introducción a Piaget: Pensamiento, Enseñanza, Aprendizaje. Addison-Wesley Iberoamericana, Wilmington, Delaware. 1987.

4. Plan de estudios -
José Antonio Martínez

 

El método de educación Montessori se puede dividir en cuatro amplias áreas:

1) Vida Práctica

2) Educación Sensorial

3) Habilidades de la Lengua, Lectura y Escritura

4) Matemáticas, Introducción a los números

Vida Práctica
Está considerada la parte más importante del salón, ayuda al niño a desarrollar coordinación, concentración, independencia, orden y disciplina. Abarca los ejercicios para la relación social, la tolerancia y la cortesía, el control perfecto y refinamiento del movimiento.

Educación Sensorial.
Se refiere al desarrollo y al refinamiento de los cinco sentidos: vista, sonido, tacto, olor y gusto. El propósito de los ejercicios es educar los sentidos, así el niño puede aprender sobre el ambiente, y ser capaz de discriminar sus aspectos más sutiles.

Habilidades de la Lengua, Lectura y Escritura.
El primer paso hacia la lectura y a la escritura es sensorial. Los niños utilizan su dedo índice para conocer sensorialmente cada letra a través del uso de letras contorneadas con papel de lija. Esto les ayuda a reconocer las formas geométricas y en el mismo tiempo desarrollar su destreza. Aprender las letras fonéticamente y sustituir el dedo por un lápiz para más adelante, escribir.

El aprendizaje de la lectura y la escritura se logra en el niño de forma natural. Al convivir e intercambiar experiencias con compañeros mayores que ya leen y escriben, propicia en el niño su deseo de hacerlo. Según las habilidades e intereses propios de su edad, creará una atmósfera que favorezca su desarrollo.
 
Matemáticas, Introducción a los números.

Una vez más la introducción a los números y a las matemáticas es sensorial.

El niño aprende asociar los números a las cantidades, trasladándose gradualmente a formas más abstractas de representación.

La educación temprana del sentido ayuda al niño a poner la base para la lectura y el aprendizaje de las matemáticas. Las actividades desarrolladas con los materiales sensoriales hacen que el niño pase “de lo concreto al abstracto” y le ayude a discriminar tamaños, colores, formas, pesos, etc.

Referencias:
Chateau, Jean; Los Grandes Pedagogos. Fondo de Cultura Económica, México. 1992.
Scheker, Ancell; El Enfoque Constructivista en el Aprendizaje Inicial de la Lengua Escrita. Universidad Católica de Santo Domingo, Santo Domingo. 1996.

http://www.cemac.edu.mx
http://www.cnep.org.mx/tecnicas.htm
http://www.educar.org/articulos/menteinfantil.htm
http://www.ceemontessori.edu.mx/

Biografía de María Montessori


María Montessori: Una revolución en educación

 

Cada gran revolución, cada gran movimiento que agita la mente y el alma de los hombres, tiene su foco, su representante, su intérprete. Así Aristóteles resumió el conocimiento del mundo antiguo tal como Santo Tomás de Aquino lo hizo con el de la Edad Media. De modo semejante Francis Bacon, insistiendo en la lógica inductiva, llegó a ser considerado como el fundador de la ciencia moderna, mientras que el nombre de Charles Darwin se ha convertido, para muchos, en sinónimo de la idea de evolución. De la misma forma, el historiador del futuro considerará a María Montessori como la representante e intérprete de un gran movimiento social que se concentró, y aún lo hace, alrededor del niño.

Pues, a pesar de que durante el siglo en que vivimos hayan ocurrido dos guerras mundiales, a menudo se le ha llamado el Siglo del Niño. Lo cual tiene su justificación, ya que en ninguna época anterior de la historia han surgido tantos organismos para el bienestar del niño. En la doctora Montessori, más que en ningún otro individuo, este movimiento tan característico del Zeit geist de nuestro tiempo se ha vuelto lúcidamente consciente de sí mismo. Lo que otros sentían de una manera vaga o en fragmentos inconexos, ella lo vio como un todo, distinguiendo el movimiento en su perfil y dirección generales. Las aspiraciones que se agitaban en los corazones de millones de personas por todo el mundo encontraron en ella su expresión articulada.
    El llamado de la Montessori se dirigía esencialmente al espíritu y en este sentido contrastaba con muchos de los psicólogos y pedagogos de su época. "Un maestro –sostuvo siempre– no debe imaginarse que puede preparase para su vocación simplemente adquiriendo conocimientos y cultura. Por encima de todo lo demás debe cultivar dentro de sí mismo una actitud adecuada en el orden moral. De manera especial, debe limpiar su alma de esos dos pecados mortales a los que siempre están propensos los maestros: el orgullo y la ira". Este llamado al espíritu explica el alcance de su influencia sobre tal variedad de personas de diferentes edades, religión, color y civilización. Había algo en la profundidad, en la sinceridad y en la seguridad de su visión, en la autoridad que esta visión tenía –en su noble concepción de la humanidad y de su misión cósmica– y más que nada en su propia personalidad que parecía arrojar un hechizo sobre aquellos que llegaban a conocerla.

Muchos maestro vinieron, literalmente, de los confines de la Tierra para asistir a sus famosos cursos de entrenamiento internacionales, y se sorprendieron del efecto que esta experiencia tuvo en ellos. Simplemente llegaron esperando escuchar lecciones sobre psicología infantil, sobre el aprendizaje de los niños, la enseñanza de temas variados, el manejo de los niños, y así sucesivamente. Sí recibieron todo esto en grado sumo, pero, al pasar los meses, empezaron a darse cuenta de que algo más estaba sucediendo, algo que no habían esperado; algo diferente y más valioso que habrían tenido dificultad en expresar con palabras. Llegaron con la intención de aprender a ayudar al niño en su desarrollo y, para su sorpresa, se encontraron con que inesperadamente los estaban ayudando en su propio desarrollo. Los temas que les habían desagradado en la escuela adquirieron de repente un nuevo y absorbente interés. Se abrían nuevos horizontes ante sus mentes, no sólo en el ámbito del intelecto, sino en el sentido y alcance mismos de la educación. Experimentaron una auténtica ampliación de mente y alma, y se supieron, al final del curso, diferentes y mayores que en un principio. Se dieron cuenta de que habían hecho una inversión espiritual que les redituaría intereses mientras vivieran, porque la vida había adquirido un nuevo sentido y una promesa más rica.
                                                                                                                       
E. Mortimer Standing

 Los principios de Montessori

Sin duda alguna en el pasado fuimos los opresores inconscientes de esta nueva semilla que brota pura y cargada de energía. Y nos hemos impuesto a ella sin reconocer las necesidades de su expansión espiritual. Así, el niño se ha mantenido casi totalmente oculto –o en gran parte opacado– por este egoísmo inconsciente del adulto. No sería muy bien recibido, supongo, que yo dijera que con frecuencia el adulto se convierte en un obstáculo más que en una ayuda para el desarrollo del niño. Nos es sumamente difícil aceptar la declaración de que, muy a menudo, es nuestro excesivo cuidado del niño el que impide el ejercicio de sus propias actividades, y por consiguiente la expansión de su propia personalidad...
   Así sucede que cuando nosotros, con las mejores intenciones y con el más sincero deseo de ayudar, hacemos todo por el niño –cuando lo lavamos, lo alzamos y lo ponemos en su silla, cuando lo alimentamos y lo ponemos en esa especie de jaula que llamamos su cuna–; al prestarle esas ayudas inútiles en realidad no lo ayudamos sino que lo estorbamos.
   Y después, volvemos a cometer el mismo error –ante el joven o la muchacha– cuando, aún aferrados a la creencia de que no puede aprender nada sin nuestra ayuda, lo retacamos de alimentación intelectual, lo clavamos a las bancas de la escuela para que no se pueda mover, hacemos todos los esfuerzos para sacar de raíz sus defectos morales, aplastamos o rompemos sus deseos, seguros en nuestra creencia de que así estamos actuando en su máximo bienestar.
   Y así proseguimos indefinidamente; y a esto lo llamamos educación.
                                                                                                                     
María Montessori

Los doce puntos del método Montessori

1). Está basado en años de paciente observación de la naturaleza del niño por parte del mayor genio de la educación desde Froebel.
2). Ha demostrado tener una aplicación universal. Dentro de una sola generación se ha comprobado con satisfacción total en los niños de casi cualquier país civilizado. Raza, color, clima, nacionalidad, rango social, tipo de civilización, ninguno de ellos impide su aplicación exitosa.
3). Ha revelado al niño pequeño como un amante del trabajo, del trabajo intelectual, escogido espontáneamente y llevado a cabo con una profunda alegría.
4). Está basado en la necesidad imperiosa del niño de aprender haciendo. En cada etapa del crecimiento mental del niño se proporcionan ocupaciones correspondientes gracias a las cuales desarrolla sus facultades.
5). Si bien ofrece el niño un máximo de espontaneidad, lo capacita para que alcance el mismo nivel o incluso uno superior de logro escolar que bajo los sistemas antiguos.
6). Aunque prescinde de la necesidad de coacción mediante recompensas y castigos, logra una disciplina más alta que anteriormente. Se trata de una disciplina que tiene su origen dentro del niño y no está impuesta desde afuera.
7). Está basado en un profundo respeto por la personalidad del niño y le quita la influencia preponderante del adulto, dejándole espacio para crecer en una independencia biológica. De aquí que se le permita al niño un amplio margen de libertad (no licencia) que constituye la base de la disciplina real.
8). Permite al maestro tratar con cada niño individualmente en cada materia, y así lo guía de acuerdo con sus necesidades individuales.
9). Cada niño trabaja a su propio ritmo. De aquí que el niño rápido no se vea retenido por el lento, ni éste, al tratar de alcanzar al primero, se vea obligado a dar tumbos sin esperanza para salir de su profundidad. Cada piedra del edificio mental está "bien colocada y con exactitud" antes de que se coloque la siguiente.
10). Prescinde del espíritu de competencia y de su tren de resultados perniciosos. Es más, a cada momento les ofrece a los niños infinitas oportunidades para una ayuda mutua –que es dada con alegría y recibida gustosamente–.
11). Siendo que el niño trabaja partiendo de su libre elección, sin competencia ni coerción, está libre del daño de un exceso de tensión, de sentimientos de inferioridad y de otras experiencias que son capaces de ser la causa inconsciente de desordenes mentales profundos más adelante en su vida.
12). Finalmente, el método Montessori desarrolla la totalidad de la personalidad del niño, no sólo sus facultades intelectuales sino también sus poderes de deliberación, iniciativa y elección independiente, junto con sus complementos emocionales. Al vivir como un miembro libre de una comunidad social real, el niño se adiestra en esas cualidades sociales fundamentales que constituyen la base para la buena ciudadanía.

Algunas de las obras escritas por María Montessori son:
- El Método de la Pedagogía Científica, (1928);
- Ideas Generales sobre mi Método,
(1928);
- Manual de Pedagogía Científica,
(1936).

En todo el mundo, existen escuelas o profesores que de manera ortodoxa y con aplicaciones libres llevan a la práctica las ideas de esta notable educadora. Muere en Noordwijk, Países Bajos en 1952.(1)

Nota
(1) - Diccionario de Ciencias de la Educación. Ed. Diagonal-Santillana. México, 1989. Vol. 2, p. 987.


 

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