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Fuente
Todo sobre el guaraní
Dirección General de Desarrollo Educativo
Ministerio de Educación y Cultura-Paraguay
Seminario
Internacional sobre "El Bilingüismo en la Educación Formal" (abril
de 2000)
Con la implementación de la Reforma
Educativa bilingüe en el Paraguay, concretada en un diseño de
mantenimiento, la lengua Guaraní pasa a ser utilizada, junto con el
Castellano, como lengua de instrucción. Este rol, nada nuevo para el
Castellano, sí lo es para el Guaraní por todo el proceso
histórico-social que le tocó vivir en estos cuatro siglos de
contacto con el Castellano.
Esto representa un reto especial
cuando se trata de enseñar en Guaraní, de larga tradición oral, pues
a pesar de que esta lengua tuvo tradición escrita desde el siglo
XVII, no ha sido utilizada como lengua de instrucción salvo una
notable excepción durante las reducciones jesuíticas. Esa nueva
realidad plantea serios desafíos a esta lengua que durante siglos
estuvo relegada al ámbito de lo informal, sin que surgiera la
necesidad de que desarrolle léxico especializado para las funciones
propias de una educación formal, pues esta estaba reservada
exclusivamente para el castellano.
El impacto producido por la conquista
y la colonización sobre la lengua guaraní imprimió una nueva
orientación a la evolución de la misma. En toda Sudamérica no hubo
un grupo como el de los hablantes del guaraní que se caracterizase
por poseer un poder de cohesión tan fuerte, tejido a través de su
identidad lingüística. Esta situación obligó a los conquistadores
españoles a adoptar una política lingüística astuta y muy bien
pensada. El uso del guaraní fue aceptado y hasta favorecido durante
los primeros años de la colonia y los propios españoles se vieron en
la necesidad de aprenderlo y usarlo para continuar con sus proyectos
de conquista y colonización.
Una de las poderosas armas de la
conquista española, la religión, fue la que hizo posible que se
comenzase a utilizar la forma escrita del guaraní. Cuando comenzó la
catequización de los indígenas, los misioneros se vieron en la
necesidad de hacerla en la lengua aborigen que era la lengua de uso
cotidiano de la nueva sociedad, a la que dotaron de un importante
soporte escrito.
Con el transcurrir del tiempo, y ya
en la época independiente, respondiendo a Políticas Lingüísticas
bastante contradictorias, solo el castellano fue la lengua utilizada
en la educación formal. Fue desde entonces la única lengua de la
instrucción pública, de las relaciones exteriores, de los medios
masivos de comunicación, de las Instituciones en general. Y aunque
ya se escribía en Guaraní, su uso, reservada casi exclusivamente a
la creación poética popular no logró imponerse masivamente. Ya muy
posteriormente su empleo se circunscribió específicamente al ámbito
de la formación de docentes para la enseñanza de esta lengua.
El guaraní, que nutre sus raíces en
una pujante fuente de tradición oral, logró salir fortalecido de los
encuentros y desencuentros que le reservaba el contacto con la
lengua castellana, así como de los avatares propios de los largos
años de discriminación de la que fuera objeto como lengua minorizada
aunque mayoritaria. En esas condiciones ella supo adaptar su
estructura y responder a las necesidades comunicativas de sus
hablantes, manteniéndose como una lengua viva. De ahí que nadie
objete ya con seriedad en nuestro país la necesidad de una educación
bilingüe, entendida esta como "la planificación de un proceso
educativo en el cual se usan como instrumentos de educación la
lengua materna de los educandos y una segunda lengua, con el fin de
que estos se beneficien con el aprendizaje de esa segunda lengua, a
la vez que mantienen y desarrollan su lengua materna".
Esta definición implica la
planificación de la enseñanza en dos lenguas y la elaboración de
actividades curriculares pertinentes, para ambas lenguas de
instrucción: el Guaraní y el Castellano.
Es obvio que el componente cultural
está implícito en este proceso y sobre todo si nos remitimos a la
lengua que no es solamente el espacio de una comunicación sino una
referencia y una forma cognitivas. Es una forma de insertar
significados en la realidad, una forma de concebirla, de imaginarla
y a partir de allí una forma de construcción de la racionalidad y de
la personalidad. La capacidad de reflexionar en una lengua propia es
un elemento indisociable de la construcción de la personalidad. En
ese sentido la promoción de la lengua materna (o de uso
predominante, en nuestro contexto) es fuente de enriquecimiento que
garantiza la adquisición y construcción de conocimientos.
El desafío bilingüe, que para
nosotros ya es una realidad en muchos aspectos, sigue planteándonos,
sin embargo, muchas necesidades. Algunas de ellas son más urgentes
que otras, como la necesidad de definir más claramente la Política
Lingüística Paraguaya. Esta necesita ser encarada como un verdadero
proyecto de sociedad, es decir, como una planificación lingüística
en términos de objetivos socio-políticos amplios en los cuales
puedan conjugarse la eficacia educativa y la capacidad profesional,
para que todos los ciudadanos sean actores de la integración y no
los sujetos de una simple asimilación.
Entre las tareas más urgentes tenemos
la necesidad de trabajar sobre una nueva normalización de la lengua
Guaraní, lo que entraña, especialmente:
-
El desarrollo de un léxico
especializado para las áreas del saber en su carácter de
lengua de instrucción; lo que a su vez implica la toma
medidas que favorezcan la construcción de un lenguaje de
conceptos operativos comunes para la interpretación y el
análisis de la realidad con el fin de construir nuevos
conocimientos.
-
La sistematización de la
descripción del Guaraní a partir de sus propias
peculiaridades. La descripción actual del Guaraní está
basada en el modelo de descripción de las lenguas
grecolatinas. Esta descripción no responde a las
características propias del Guaraní como lengua aglutinante
y polisintética.
-
La formación de docentes
quienes deben estar preparados para implementar una
Educación Bilingüe en sus diferentes ciclos, según el perfil
de salida de cada uno de ellos.
-
La estimulación de la
creación literaria y la producción de materiales didácticos
para las áreas en las cuales el Guaraní es utilizado como
lengua de instrucción.
-
La normalización del Guaraní para su uso en
todos los ámbitos, es decir, llevar a la lengua a las
instituciones, a los medios masivos de comunicación, a las
empresas.
Todas estas cuestiones plantean la necesidad de toma de
decisiones sobre tipo de lengua que ha de utilizarse como medio de
instrucción, así como el tratamiento que ha de concederse a esta lengua,
puesto que de ello depende lo que se espera como resultado de una
educación bilingüe.
Se ha puesto de manifiesto, desde el
inicio de la Educación Bilingüe en nuestro país, que el tipo de
lengua que ha de constituirse en la herramienta de la enseñanza –
aprendizaje es el "Guaraní paraguayo" . Entendemos por guaraní
paraguayo la lengua utilizada mayoritariamente por la población
paraguaya en su comunicación cotidiana y susceptible de adaptarse
fácilmente a las necesidades actuales del lenguaje oral y escrito porque
no desecha sus raíces ni se cierra a la evolución y a los cambios.
El tratamiento que ha de recibir esta
herramienta para constituirse en un medio eficaz para la comunicación
social y la elaboración de saberes es , precisamente, el espacio en
donde se han de dar las definiciones más importantes, pues es el punto
de partida y el eje sobre el cual giran todas las demás decisiones .
El Guaraní no presenta mayores
inconvenientes en su uso como lengua enseñada, proceso para el cual tuvo
un tiempo de preparación relativamente largo.
La dificultad verdadera del Guaraní se
plantea en su uso como lengua de instrucción para transmitir universos
culturales sistemáticamente vedados a la lengua durante el largo proceso
reductor a la que fuera sometida. Aquí es donde surgen las controversias
en las decisiones a ser tomadas.
Cuando en un primer momento de la
Educación Bilingüe se optó casi con exclusividad por la creación de
palabras a partir de las propias estructuras del Guaraní, las
dificultades no parecían mayores, pues las exigencias del primer ciclo
no eran tantas. Sin embargo, el paso al segundo ciclo , que requería una
lengua más adaptada para la elaboración de saberes, puso al descubierto
que esta opción no es la más viable puesto que se estaba ante una lengua
nueva distante de la lengua real de comunicación cotidiana, con la cual
no se identificaban los hablantes nativos del Guaraní. Aún así, la buena
voluntad de los docentes y su empeño hizo que la situación fuese más
llevadera. Fueron ellos quienes aseguraron la continuidad de la marcha
de la Educación Bilingüe hasta hoy. Debemos tener en cuenta que en este
ciclo, como en el anterior, un solo maestro es el encargado de concretar
el diseño bilingüe en el aula.
Como ya lo hemos mencionado, los
problemas mayores se presentan en el tercer ciclo, con características
diferentes a los anteriores puesto que las asignaturas son enfocadas con
mayor profundidad y el uso de un léxico especializado o terminología es
imprescindible. Además, el 3° ciclo ya plantea la participación de
varios docentes especialistas de área para la concreción de las
propuestas curriculares.
Era ya impensable afrontar la
implementación del Guaraní como lengua de instrucción únicamente con el
recurso de las creaciones lexicológicas a partir de las propias
estructuras de la lengua. Las necesidades eran demasiadas . Fue el
momento propicio para abrir a la lengua otras posibilidades que en la
práctica ya estaba dando frutos y se estaba constituyendo en una fuente
de recursos muy valioso para el Guaraní. Ese recurso fue la
incorporación de préstamos para cubrir los vacíos terminológicos del
Guaraní como lengua de instrucción.
Para acudir a esta estrategia se
consideró que la terminología, en la práctica no pertenece a ninguna
lengua específica, pues es un lenguaje prácticamente internacional que
se nutre de raíces griegas y latinas, muy productivas para las lenguas
que acuden a ellas. El guaraní ha demostrado ser muy maleable y con
mucha facilidad ha podido utilizar estos préstamos a partir de otras
lenguas, principalmente del castellano, adaptándolos a sus necesidades.
De esta manera, para la denominación de
los conceptos propios de las áreas curriculares que debían ser
trabajadas en Guaraní, se optó por utilizar préstamos de los términos
propios de dichas áreas adaptándolos a la grafía de la lengua Guaraní,
usados en un contexto guaraní . Estas palabras pasaron a funcionar como
una unidad más del sistema. Esta decisión fue tomada con el propósito
específico de hacer la lengua más funcional , más comprensible .
Mucho se ha objetado esta iniciativa del
Ministerio de Educación y Cultura, alegando entre otros argumentos que
dichos préstamos con raíces griegas o latinas en su mayoría, violentan
la estructura del Guaraní que patrimonialmente presenta una estructura
silábica abierta: consonante-vocal o vocal sola, sin palabras que
terminen en consonante. Dicha postura parece obviar por completo una
realidad constatable en la lengua Guaraní desde los inicios mismos de
contacto con el español , hace más de cuatrocientos años , y es que,
debido a la adopción de préstamos con estructura silábica diferente , el
Guaraní ha llegado a modificar sus grupos consonánticos patrimoniales
Este hecho, tan frecuente y normal en los casos de contactos de lenguas,
debe ser considerado a la hora de tomar decisiones con respecto a la
forma de representar gráficamente estas palabras. Más de cuatro siglos
de contacto tan cercano entre el castellano y el guaraní, desde la
fundación de Asunción en 1537, justifica plenamente este tipo de cambios
. El Guaraní paraguayo que hablamos hoy los paraguayos, es una lengua
que ha sido modificada en muchos aspectos, debido, en gran parte al
contacto tan íntimo con el castellano .Es por eso que podemos
distinguirla de otras lenguas de la misma familia lingüística, aunque
estén muy próximas entre sí.
Se ha objetado también que la lengua
Guaraní va camino a su destrucción a través de la incorporación de
préstamos para el desarrollo de las áreas para las cuales el Guaraní no
tiene terminología propia. Se ha dicho que la adopción de préstamos
cierra el paso al desarrollo de la lengua a través de sus propios
recursos. Es una manifestación (de clara tendencia purista) que pretende
el desarrollo de la lengua solo a partir de una técnica- la de la
creación lexicológica a partir de sus propios recursos- aislándola de su
función social, olvidando la razón por la cual se ha optado por una
educación bilingüe.
La realidad propia de la sobrevivencia
del Guaraní a lo largo de su convivencia con el castellano en estos
cuatro siglos demuestra lo contrario puesto que si la misma existió y
sigue existiendo es gracias a su capacidad de reaccionar y asimilar los
préstamos necesarios para seguir siendo socialmente útil a sus
hablantes. Es justamente este recurso el que le permitió seguir como una
lengua viva y ser hablada hasta hoy por los paraguayos, ganándose su
propia identidad como "Guaraní paraguayo".
No se niega que la posibilidad de una
lengua nueva , o por lo menos renovada en gran parte es posible en el
Guaraní , porque cuenta con los recursos adecuados en su propia
estructura. Esta opción, desde luego no está descartada. En la práctica
la creación de palabras nuevas es casi ilimitada en Guaraní. Pero...la
pregunta es: ¿Cuál es la funcionalidad de una lengua totalmente o
parcialmente nueva , creada a los efectos de ser usada en el ámbito
escolar exclusivamente, sin mayores posibilidades de ser reconocida como
socialmente útil en otras instancias?. Es posible exigir a los maestros
el aprendizaje memorístico de una centena de palabras nuevas para el
desarrollo de cada una de sus clases. Es posible exigir lo mismo a los
estudiantes. Pero... ¿Cuál es el objetivo de esto? . Si el objetivo es
desarrollar todo el potencial lexicológico del Guaraní, a través de su
utilización en la educación, la postura se comprende. Pero si es a la
inversa, es decir, si se busca potenciar la capacidad del educando a
través del instrumento que es la lengua, este paso debe darse en aquella
lengua en la cual pueda comprender y ser comprendido.
Otra objeción planteada a la postura
asumida por el Ministerio de Educación y Cultura hace referencia a las
dificultades excesivas planteadas a los educandos al presentárseles dos
formas diferentes de escritura en una misma palabra. Como ejemplo, sirva
la palabra "demokrásia" . Dicha objeción no deja de tener su razón. No
obstante, al sopesar los beneficios o los posibles contras a una
determinada forma propuesta para su uso, percibimos que igualmente
requiere mucho esfuerzo aprender una forma nueva desconocida para
reemplazar a una palabra de mucho uso y ya conocida por todos y
difícilmente desplazable por lo mismo. Todos los bilingües que manejan
lenguas con raíces comunes hacen este esfuerzo de diferenciar el sistema
ortográfico según sea la lengua en la cual se estén expresando.
Normalmente los préstamos pasan a
incorporarse al sistema funcionando en él como una unidad muy
productiva, ajustándose a las normas internas que rigen la lengua. En el
Guaraní se evidencia esa realidad con palabras como la que sirvió de
ejemplo, pues la susceptibilidad de los préstamos de recibir afijos
(prefijos y / o sufijos) del guaraní demuestra claramente su aceptación
por el sistema y refleja el grado de integración de la misma en la
estructura de la lengua receptora, que es el Guaraní. A través de este
mecanismo se constituye un solo grupo fónico y , en consonancia, se
manifiesta su unidad en el plano gráfico.
Además, los préstamos reaccionan como una
unidad propia de la lengua en el aspecto sonoro, al admitir
armonizaciones nasales, vocálicas o glotales y son capaces de establecer
relaciones con los demás vocablos del sistema en función a la polaridad
verbo-nominal, sin ninguna dificultad.
Muchas de las creaciones hechas para
llenar los vacíos terminológicos del Guaraní han dado sus frutos. Son de
mucho uso y aceptación. Otros han sufrido el rechazo de sus hablantes,
por ser incomprensibles por sí mismos, por ser calcos de estructuras del
castellano, por ser muy largas o por prestarse a ambigüedades en su
interpretación y uso, entre otras causas más profundas que merecerían
otra ponencia solo para analizar ese fenómeno.
No se niegan los problemas que surgen
como resultado de la utilización de nuestra lengua autóctona en la
educación. Desde luego no se pueden dar respuestas positivas a todas las
inquietudes. El proceso de recuperación social de la lengua Guaraní
confronta varios problemas de orden práctico para que su uso sea
totalmente viable en niveles superiores de la Educación Bilingüe.
Reclamamos la necesidad de una instancia que normalice estos aspectos de
la lengua, con la participación de todos los estamentos del país. En el
Paraguay la recuperación social del Guaraní no pasa por la cuestión de
reivindicaciones étnicas o de orden político, sino de orden pedagógico,
psicolingüístico y sociolingüístico. Es por eso que el tratamiento que
se le dé a la lengua debe responder a esa realidad cultural tan
particular del Paraguay, en donde la gran mayoría de los paraguayos
tenemos dos lenguas, pero una sola cultura , que es la cultura paraguaya
con sus diferentes matices.
En la actualidad son dos las bases que
sustentan este tratamiento dado a la lengua guaraní para su
funcionalidad en la educación: en 1° lugar, ver cómo reaccionan la
lengua misma y los hablantes ante los cambios, considerando la
maleabilidad de la lengua. Este es un proceso abierto, y en el cual
todos los hablantes participan desde el momento en que desplazan una
forma y privilegian otra en su comunicación.
En segundo lugar, están unos preceptos
generales válidos para todas las lenguas y que hacen referencia a los
principios y características de los términos . Estos son ejes
orientadores a la hora de tomar decisiones, ya sea con la creación
neológica a partir de elementos propios de la lengua o a través de
préstamos. Estos principios y características pueden servir como bases
para un trabajo conciente y consensuado para la modernización
terminológica del Guaraní. Los mismos son:
-
La monosemia (
monorreferencialidad).
-
La capacidad de ser unívocos.
-
Autonomía lingüística, es decir,
que el estatus de la unidad terminológica se define básicamente
por su contenido semántico.
-
Predominio de sintagmas
terminológicos.
-
La estabilidad
-
Ser necesarios
-
Aprovechar los formantes
internacionales de cada disciplina.
La precisión semántica hace alusión al
hecho de que un término debe establecer una relación unívoca entre
significante y significado. Un término, a diferencia del léxico, no da
lugar a interpretaciones diversas según el contexto, pues posee un grado
de precisión mucho más elevado y pertenece a un sistema de conceptos
determinado.
Hablamos de autonomía lingüística porque
un término es entendible por sí mismo . El significado del conjunto del
sintagma no es, necesariamente, el resultado de la suma de sus
constituyentes, sino el resultado específico de una relación entre
formantes, y por lo tanto, no necesita recurrir a una traducción
constante del mismo para su comprensión.
Un término, para ser considerado válido y
funcional, debe haber pasado por el filtro de los hablantes nativos
especialistas en el área en cuestión en una especie de validación
consensuada que dé cuenta de su grado de aceptabilidad y utilidad, es
decir, haber sido normalizado para el uso específico para el cual se
crea.
Las condiciones lingüísticas que debe
reunir un neologismo para garantizar una cierta viabilidad en su
implantación (sobre todo con los fines de desplazar un préstamo ya
introducido), son las siguientes:
-
Debe denominar un concepto
estable, con el cual mantiene una relación unívoca.
-
Debe ser breve y conciso, aunque
en determinados campos se admiten las formaciones sintagmáticas.
-
Debe ser lo más transparente
posible
-
Debe poder constituir las bases
de series derivativas
-
Debe adaptarse al sistema gráfico
y fónico de la lengua.
Las condiciones de tipo
sociolingüístico son las siguientes:
-
Debe ser fruto de una
necesidad, es decir debe denominar conceptos nuevos, evitar
variantes concurrentes y desplazar formas inadecuadas.
-
No debe presentar
connotaciones negativas ni provocar asociaciones
inconvenientes.
-
Debe pertenecer a un registro
formal de especialidad
-
Debe poder memorizarse sin
dificultad excesiva
-
No debe contradecir las
líneas básicas de la política lingüística establecida.
El Ministerio de Educación y Cultura
se ha visto en la necesidad de tomar decisiones acerca del
tratamiento de la lengua, por las urgencias que plantea la
implementación del diseño bilingüe. Pero existe clara conciencia de
la necesidad de una planificación lingüística que responda a
cabalidad a la Política Lingüística planteada constitucionalmente
para nuestro país. La misma debe contemplar la planificación de
corpus y la planificación de estatus de la lengua Guaraní a nivel
nacional. En cuanto al corpus lingüístico , gran parte del camino
está hecho. El Guaraní posee una Gramática y ésta sus reglas y sus
normas. La misma también necesita revisión y ajuste, como ya lo
hemos mencionado, para adecuarla a los principios universales de la
lingüística, a los cuales el Guaraní no puede estar ajeno.
No se pretende, desde luego, que la
discusión sobre el tema sea asunto cerrado. En este momento se están
analizando las estrategias de acción para lograr consenso acerca de
este tema que despierta álgidas pasiones en nuestro país.
El camino se ha iniciado, y
necesitamos , sobre la marcha, concertaciones y acuerdos.
De resolverse la cuestión terminológica, sin ninguna
duda se podrán plantear con seriedad las otras necesidades que hacen
a la planificación lingüística del estatus del Guaraní para su uso
en las instancias gubernamentales donde sea necesario; para la
formación docente orientada hacia su formación bilingüe, la
producción de materiales didácticos o de carácter científico etc. De
no ser así, cada autor seguirá creando su propia lengua guaraní para
su propio material, y solo él y sus usuarios ocasionales conocerán
el nuevo lenguaje.
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