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Fotografía / Photograpy |
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OBJETO, OBJETIVOS E HIPÓTESIS DE TRABAJO
Introducción
Desde principios de siglo se han
estudiado con profusión los efectos sociales de la comunicación
de masas. Las teorías acuñadas al efecto han demostrado que, en
alguna u otra medida, los medios son capaces de manipular al
público. Sin embargo, la Documentación todavía no ha sido objeto
de estudio en este sentido.
La Documentación ha sido considerada como un modo de comunicación, como una técnica de selección y análisis de documentos, pero se convierte en medio de comunicación cuando es considerada como fuente que difunde información a cualquier usuario de un Centro de Documentación. Marco teórico, objetivos y acotación del objeto de estudioEl objeto de este trabajo es el
estudio del proceso documental de la fotografía de Prensa como
medio de comunicación masivo capaz de persuadir y manipular.
Para ello me basaré en las teorías de la Semiótica Textual que
consideran que toda comunicación es, o pretende ser, persuasiva,
y que la persuasión es un paso intermedio entre la comunicación
y la manipulación. Trataré la fotografía como un texto,
basándome en estas teorías que entienden por texto todo acto de
comunicación.
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POSIBILIDADES DE MANIPULACIÓN EN EL ANÁLISIS DOCUMENTAL
Manipulación en la selección
En toda publicación periódica, se ha de seleccionar las noticias que aparecerán cada día, cuáles llevarán fotografía y qué fotografías ilustrarán las noticias seleccionadas. La decisión de incluir o no una fotografía dependerá de si se selecciona o no la noticia que ilustra.
La selección de temas por parte de la Prensa, es una forma de manipulación, ya que presenta una realidad sesgada, que no se corresponde, en su totalidad, con la verdad que quiere reflejar. El documentalista selecciona dentro de lo ya seleccionado por el periodista, luego transmite al usuario una primera selección, que ha podido ser manipuladora.
En esta fase del proceso documental se han de seleccionar primero, las publicaciones periódicas que se van a analizar, después las fotografías que se van a analizar de cada número de las publicaciones elegidas, y por último, de cada fotografía se selecciona lo que tiene interés y lo que no. La selección tiene, como último fin, ofrecer al usuario un conjunto de documentos que responda a sus necesidades. En el caso de los Centros de Documentación de fotografías de Prensa los usuarios serán mayoritariamente periodistas, con demandas muy concretas y con poco tiempo para realizar su trabajo. La selección tiende a agilizar la recuperación documental y a economizar el gasto de archivo.
El documentalista se encuentra inmerso en una serie de circunstancias que condicionan su trabajo (los principios editoriales de su empresa, sus propios principios ideológicos y morales, el contexto sociocultural que le rodea...). Los documentalistas de fotografías de prensa transmiten al usuario la ideología del medio, pues analizan, archivan y difunden, fotografías de artículos construidos sobre la base de las ideologías de las empresas periodísticas. Además la fotografía ha podido ser manipulada previamente a su publicación: recortes innecesarios o intencionados, que guarde una relación equívoca con el texto que ilustra, ampliación de detalles de ambigua interpretación, etc.
Las posibilidades de manipulación en la selección son, por tanto, enormes. El usuario sólo accederá a aquello que ha seleccionado el documentalista, con unos criterios que no tienen por qué coincidir con los suyos y que desconoce por completo.
Uno de los criterios de selección utilizados en los Centros de Documentación es el principio editorial (3), que también incide en la elaboración de los esquemas de clasificación y en la tarea de clasificar (primacía de determinados temas, autores, personalidades públicas, etc.) La elección de un item u otro y el de dar mayor realce a las personas o a las materias, o viceversa, son concreciones del principio editorial en la tarea de clasificar. Se clasifica lo que se selecciona y se selecciona atendiendo a los intereses de la empresa informativa. Se archiva y se recupera lo que se selecciona, y si se selecciona atendiendo a los intereses de la empresa informativa, se limita al usuario a recuperar sólo los documentos que han sido seleccionados conforme a dichos intereses, lo cual es una forma de manipulación. En resumen, las posibilidades de manipulación del proceso documental de las fotografías de Prensa, en su fase de selección, se deben fundamentalmente: Primero, a que los medios periódicos, con su política de selección de temas, presentan una realidad sesgada, los Centros de Documentación de fotografías de Prensa archivan sólo esa parte de la realidad que reflejan los medios, luego con esa parcelación de la realidad también transmiten al usuario una idea del mundo que no se corresponde con la real. Al seleccionar fotografías de artículos que han sufrido una anterior selección, se está transmitiendo al usuario esa misma manipulación. Si, además, se selecciona de cada publicación las fotografías que se van a analizar y los que no, se está sesgando aún más la realidad que presentan los medios. Segundo, las fotografías han podido ser manipuladas antes de su publicación, esa manipulación se transmite también con el proceso documental. Y tercero, la selección dependen en gran medida de la subjetividad del documentalista y de los intereses de la empresa editora. Manipulación en el lenguaje documental: Núñez Ladevece, citando a Edgar Morin (4), señala que se extiende por el mundo de hoy un tipo de lenguaje universal, el lenguaje de las imágenes: fotografía, películas, comics, publicidad, anuncios, que se puede denominar “lenguaje icónico”. Para Núñez Ladeveze (5) un lenguaje icónico visual en contraposición a un lenguaje “abstracto”, sea o no visual, es un lenguaje en principio no restringido. Un lenguaje cuya gramática, por no estar sometida a restricciones artificiales de código, es prácticamente universal y común. Una fotografía es una imagen-icono de lo fotografiado, inteligible por una relación inmediata con lo reproducido. Ahora bien, que el lenguaje no sea restrictivo no quiere decir que no sea selectivo. La fotografía selecciona, evidentemente al público. Dentro de un medio escasamente restringido es posible establecer niveles de selectividad. La restricción presupone selección (discriminación) en la masa lingüística, pero no viceversa. El lenguaje icónico, según Núñez Ladeveze, es más común que un lenguaje oral articulado: traduce directamente el referente percibido. Sólo un lenguaje icónico es, en el sentido del término más estricto, reproductor. Pero, en palabras de Chaumier (6), no se puede describir un cuadro, y por tanto una fotografía, sino bajo una forma discursiva. Siempre es posible dar una lista de los contenidos de un cuadro pero esta lista no es descriptiva. No puede indicar quién está al lado de quién, quién hace esto o aquello, quién sostiene tal cosa... Es indispensable recurrir entonces a una sintaxis mediante la cual se puedan poner en relación los contenidos. Luego para poder transmitir lo que sugiere una fotografía de Prensa por medio de su lenguaje icónico, habrá que recurrir al lenguaje natural y para indizarla al lenguaje documental traducido de aquél. Esta investigación se centra en el proceso documental de las fotografías de Prensa. El contenido de los documentos que se va a representar con el lenguaje documental es la información de actualidad. Es más, a veces para indizar una fotografía se tiene en cuenta el pie de foto que la acompaña, y el contenido de la noticia que ilustra, que está escrita en un lenguaje muy específico (7), con reglas y características propias. Ambos lenguajes se encuentran imbricados, el lenguaje documental que se utiliza para indizar las fotografías tiene su origen en el lenguaje periodístico de la noticia. Si se considera la indización de las fotografías de Prensa, cuando se basan en los pies de foto y en la información o en los titulares, como una traducción del lenguaje periodístico y si por otra parte, se considera que éste es manipulador, entonces el lenguaje documental también lo será, puesto que está transmitiendo esa misma manipulación. Según Núñez Ladeveze (8) el conocimiento es un instrumento de dominación manejado por los estratos dominantes, y el lenguaje un instrumento de mediación utilizado por los medios de comunicación de masas para integrar al individuo en la dinámica colectiva. El lenguaje periodístico busca, ante todo, influir positivamente en el lector: dar vigor y sensación de actualidad, que el mensaje se imponga por la fuerza de las ideas y la contundencia de la exposición, presentarse con la mayor apariencia objetiva e indiscutible, conseguir que el pensamiento del que escribe penetre sin esfuerzo en la mente del lector, evitar que el lector tenga que detenerse a reflexionar sobre el sentido de la oración, hacer más atractiva la prosa para potenciar que se lea a los periodistas por cómo escriben, verbos en activa y ausencia de la primera persona para aparentar mayor objetividad (9). Utiliza, además, un léxico muy determinado que, de acuerdo con Núñez Ladeveze (10), modifica el lenguaje cotidiano, el cual experimenta una ampliación. La temática se amplía a las inspiraciones que los medios suministran y se extienden a través del nuevo léxico y de la novedad discursiva. El lenguaje de la Prensa es manipulador porque sirve para reproducir las estructuras sociales dominantes; porque utiliza un estilo que predispone al lector a creer en el autor del texto; porque el léxico que utiliza está controlado por la ideología y por la escala de valores morales de la Empresa Editora; porque se basa en una serie de códigos éticos y estéticos que hacen que la realidad se adapte a ese tipo de lenguaje. Todo ello son estrategias persuasivas que conducen a la manipulación del lector. Un lenguaje documental es un sistema de signos que representa el contenido de los documentos con el fin de recuperarlos. Sus principales funciones son: Establecer un sistema normalizado de signos Delimitar un mapa conceptual de la materia en que se aplica Reproducir textos en lenguaje natural Representar el contenido de los documentos en un lenguaje artificial Servir de guía para indizar los documentos Facilitar la búsqueda de documentos Facilitar la demanda documental Mejorar la calidad del diálogo hombre-sistema Reducir los índices de ruido y silencio documentales Recuperar documentos pertinentes para la búsqueda De las propias funciones del lenguaje documental se pueden deducir sus posibilidades de manipulación, ya que limita la indización a un léxico determinado, limita el significado de los conceptos, establece un mapa conceptual conforme al cual se clasifican los conceptos y se almacena la información, dirige la búsqueda y condiciona las posibilidades de acceso a los documentos. Todo esto no sólo condicionan al usuario a la hora de buscar una fotografía, sino que afecta directamente a la clasificación imponiendo a los documentos una cierta organización. Esta imposición en la clasificación puede producir silencios y ruidos documentales bajo el punto de vista del usuario y por tanto condicionarle en la recuperación de las fotografías. Manipulación en la indización: La indización, según Amat Noguera (11), consiste en extraer los conceptos del texto de un documento y expresarlos con la ayuda de un lenguaje retenido: palabras-clave, descriptores (12) o índices de una clasificación. Su objetivo principal es “la representación analítica del contenido conceptual del documento por medio de una serie de descriptores, con vistas al almacenamiento y búsqueda de información documental”(13). Amat Noguera (14) resume así los fines de la indización: Permitir la búsqueda eficaz de la información documental tratada, ya sea con sistema manual, mecánico o automático. Construir índices de libros o publicaciones múltiples. Clasificar los documentos en ficheros o repertorios. Explicitar la demanda documental que solicita el utilizador. Los métodos de indización son las pautas que debe seguir el analista para representar el contenido de un documento, Van Dijk y Van Slype (15) consideran que esta operación consiste en un trabajo intelectual de análisis (extracción de conceptos) y de síntesis (reagrupamiento de las nociones), que debe cumplirse en cuatro etapas: 1» El conocimiento del contenido conceptual del documento. 2» La extracción de los conceptos en lenguaje natural. 3» La traducción de esos conceptos al lenguaje documental. 4» La búsqueda de otros conceptos pertinentes que no fueron expresados por el autor. Van Slype (16) señala como rasgo distintivo de la indización humana el ser una actividad fundamentada en la apreciación de un ser humano que se ejerce en dos planos: El de las unidades significativas reconocidas: distingue conceptos. El de la selectividad: se reconocen los elementos constitutivos. La indización humana, al fundamentarse en una apreciación de un ser humano, será proclive a las posibilidades de manipulación, ya que entra en juego la subjetividad del documentalista: los conceptos extraídos del documento pueden no ser los mismos de un documentalista a otro, ni ser compartidos por el usuario, que verá limitada su búsqueda a la conceptualización de otro ser humano. Además los elementos de juicio con que un indizador valora una fotografía pueden ser distintos a los del usuario o a los de otro indizador. García Gutiérrez y Lucas Fernández (17) consideran que es una operación muy subjetiva, tanto en la elección de descriptores, como en los estudios eliminatorios de relevancia, pertinencia e interés para la recuperación. Y subrayan que la subjetividad de este proceso puede hacer que un analista considere importante lo que para otro es accesorio. La indización es además una traducción del lenguaje natural al documental y, como dice Miguel Angel Vega (18), la traducción posee un carácter de mediación pues está orienta por principio al lector que no tiene posibilidades de acceso al original. La indización de una fotografía, en este sentido, es también mediadora, hace las veces de intermediario entre el usuario y el documento original. Las posibilidades de manipulación a través de una traducción, y por tanto a través de la indización, son muy amplias, primero, porque se puede manipular el original y, consiguientemente, al receptor de la traducción, y segundo por los problemas que se derivan del propio hecho traductor: dificultades para encontrar equivalencias entre lengua fuente y lengua destino, fidelidad al sentido o a la forma original, problemas para reflejar en la traducción las connotaciones implícitas en el original y el contexto que le rodea, problemas relacionados con la subjetividad o con la falta de formación del traductor. También hay que tener en cuenta en esta fase la extracción de las connotaciones implícitas, el documento fotográfico, según Chaumier (19), posee sobre el documento impreso la ventaja de permitir que el “lector” se proyecte sobre tal documento y, por lo tanto, deja una gran parte a la interpretación personal que se sitúa a nivel de la interpretación inmediata y, por ende, de las connotaciones sugeridas. La interpelación y las connotaciones podrán variar en el tiempo y para un mismo “lector” en función de sus sensaciones del momento o del cambio de su entorno. De esta manera un lector buscará una fotografía de un niño triste y la elección que haga podrá ser interpretada, por una serie de “espectadores” de la imagen en cuestión como la de un niño serio, de un niño interrogador, de un niño pasmado, etc. Se trata aquí de un fenómeno de percepción de la imagen, a nivel de análisis documental de la imagen, es muy difícil retener el contenido subjetivo de la misma. Además, las connotaciones sugeridas por la imagen podrán depender del contexto. CONCLUSIONES Las posibilidades de manipulación en la fase de selección del proceso documental de fotografías de Prensa se derivan de las siguientes causas: Se transmiten fotografías que han sido seleccionadas previamente por la Prensa. Esta selección ha podido ser manipuladora y por tanto también su análisis puede ser manipulador. Además de existir la posibilidad de que las fotografías hayan sido manipuladas previamente a su publicación. El mecanismo de selección de fuentes y de selección de artículos de dichas fuentes está supeditado a los intereses de la empresa editora y a la subjetividad del documentalista. No existen criterios unívocos de selección de fuentes y los que existen no están a disposición del usuario. Todo ello favorece la manipulación del usuario a la hora de recuperar los documentos pertinentes en su búsqueda. Los lenguajes documentales pueden ser manipuladores porque, limitan la indización a un léxico determinado, limitan el significado de los conceptos, establecen un mapa conceptual conforme al cual se clasifican los conceptos y se almacena la información, dirigen la búsqueda y condicionan las posibilidades de acceso a los documentos. La indización puede ser manipuladora porque utiliza un lenguaje que puede ser manipulador y que impone sus códigos al usuario; porque depende en gran medida de la subjetividad del indizador y del contexto sociocultural que le rodea; porque se enfrenta a los problemas de toda traducción; porque impone al usuario una clasificación de documentos en ficheros y repertorios; porque, aunque se tengan en cuenta las necesidades de los usuarios, es el analista el que decide, en última instancia, cuáles son sus necesidades. BIBLIOGRAFÍA AMAT NOGUERA, Nuria:Técnicas documentales y fuentes de información. Barcelona: Bibliograf, 1978, 485 p. CHAUMIER, Jacques: Análisis y lenguajes documentales: El tratamiento lingŸístico de la Información Documental. Barcelona: Mitre, 1986, 170 p. (Ciencias de la Comunicación). Van DIJK, Marcel y Van SLYPE, Georges: El servicio de documentación frente a la explosión de la información. Buenos Aires: Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y técnicas, 1972, 263 p. GALDON LÓPEZ, Gabriel: El Servicio de documentación de prensa: Funciones y métodos. Barcelona: Mitre, 1986, 180 p. GALDON LÓPEZ, Gabriel: Principios operativos de la documentación periodística. Madrid: Dossat, 1989, 86 p. GARCÍA GUTIÉRREZ, Antonio Luis: Análisis Documental del discurso periodístico. Madrid: Centro de Tratamiento de la Documentación, 1992, 160 p. GARCÍA GUTIÉRREZ, Antonio Luis y LUCAS FERNÁNDEZ, Ricardo: Documentación automatizada en los medios informativos. Madrid: Paraninfo, 1987, 264 p. 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