Fotografía / Photograpy
Cámara digital: Descripción, funcionamiento y lenguaje básico

Ir al catálogo de monografías
y textos sobre otros temas

Glosarios - Biografías
Textos históricos


Buscar en Avizora y Atajo - by freefind

Cómo funciona una cámara digital - Los cinco principales errores de la fotografía digital y cómo hacer para evitarlos - Fotografía Digital - El Análisis documental de la fotografía - Historia de la Fotografía / History - What is Photography? - El diafragma y el obturador - Redefinición de la fotografía documental

. ¿Cómo elegir una cámara digital?

En realidad, aunque parezca tan fácil hablar de "píxeles" y "megapíxeles", quienes verdaderamente entienden qué quieren decir estos términos y cómo son usados por las cámaras digitales están en mejores condiciones de distinguir los modelos de alta calidad de aquellos de los cuales es mejor olvidarse.

Básico

Cuéntele usted a alguien que tiene una cámara digital y probablemente le preguntará cuántos megapíxeles tiene. Es como si la cantidad de megapíxeles diera una idea exacta de la calidad de la cámara. Pero no es así. Los propios fabricantes de cámaras tienen la culpa de este malentendido, pues les ha dado por distinguir sus modelos exhibiendo el número de megapíxeles que poseen.

Pero ¿qué es un megapíxel? La palabra "megapíxel" quiere decir "un millón de píxeles". La palabra "píxel" es la abreviatura de "elemento de imagen" (en inglés, "picture element"), y designa el elemento fundamental de toda fotografía digital.

Básicamente, un fotografía digital, aunque sea en apariencia continua, tal como una hecha con una cámara óptica, está hecha de millones de minúsculos elementos llamados píxeles. Si abre usted una fotografía digital en un editor de imágenes como PhotoShop y amplifica 1.000 veces su tamaño original, verá que está compuesta de minúsculos cuadraditos (píxeles) que normalmente no se ven cuando la imagen es vista a distancia.

En una fotografía digital, cada píxel tiene un valor numérico que determina su matiz. El matiz está hecho de una combinación de tres colores: rojo, azul y verde. Por tanto, si se tropieza usted con el término RBG en su programa de edición, sabrá que se trata de los colores básicos (en inglés: red, blue y green) usados por las cámaras digitales y otros aparatos de fotográficos digitales

Números

Un píxel, por supuesto, no hace una fotografía como tampoco una gota hace una lluvia. Las cámaras fotográficas digitales de hoy hacen fotos compuestas de millones de píxeles (megapíxeles). Los fabricantes usan el número de megapíxeles que puede captar una cámara como forma de distinguir sus productos de los de otros fabricantes. Esto hace creer que, mientras más megapíxeles respalde una cámara, mejores serán las fotografías que haga.

Esto es sólo parcialmente cierto. Mientras en general es verdad que cámaras que acumulan más píxeles en sus fotos proporcionan una imagen con mejor definición, también tiene importancia el sensor de imagen, es decir, el chip más importante de captación de la luz en la cámara. La mayoría de las cámaras digitales que hay actualmente en el mercado contienen minúsculos sensores del tamaño de una uña de un dedo, generalmente de 7 mm x 5 mm, y los píxeles de los sensores son muy pequeños.

Las cámaras digitales de mayor precio suelen estar provistas de sensores de mayor tamaño. Estos sensores, si bien tienen el mismo número de píxeles que el de las cámaras más baratas, tienen espacio para píxeles de mayor tamaño, que pueden registrar más información sobre las sutilezas de la luz que toca el sensor. Mientras más sutil sea la información que se dirija al sistema electrónico de la cámara, más realista será la fotografía que resulte de ello.

En suma, en una cámara hay más que decir sobre la calidad de la fotografía digital que del número de píxeles que tenga. En las cámaras más caras - digamos, de 1.000 dólares o más - en realidad lo que se compra es un instrumento más sofisticado de captación de la luz.

Sutileza y aditivos

Si usted desea comprar una cámara digital que haga fotografías iguales o mejores que las de una cámara óptica, debe en principio evitar aquellas que tengan las características de las cámaras de bajo precio

Muchas personas, por ejemplo, gustan del visor de vista previa que ofrecen algunas cámaras digitales, que permite ver la imagen en una pequeña pantallita en la parte trasera de la cámara antes de pulsar el obturador. Las cámaras que ofrecen esto usan una tecnología conocida como "interline transfer", que permite leer los datos del sensor en tiempo real, visualizados en esa pantalla en miniatura.

Para obtener esta visión "en vivo", los sensores "interline transfer" deben dedicar parte de cada píxel a actividades ajenas a la captación de luz -en realidad, a almacenar parte de la información de manera que usted pueda verla en la pantalla-visor-. Esto se traduce en menos información luminosa disponible para la imagen que se guarde en la tarjeta fotográfica de la cámara. Es este el tipo de cámaras que, además de fotografías, permiten incluso hacer breves tomas de vídeo.

Notará usted que las cámaras digitales más caras, esas que se asemejan a las cámaras ópticas tanto en su apariencia como en su operación, omiten la opción de vista previa, puesto que usan la totalidad del espacio del sensor para captar la información de la luz.

La lección de todo esto es que, si quiere una cámara digital de alta calidad, tendrá usted que dedicar más atención a otros aspectos antes que al número de megapíxeles que respalda. Las cámaras digitales actuales captan de uno a 14 megapíxeles. Pero hay cámaras de apenas 3 megapíxeles, como la Canon D30, que hacen imágenes de una calidad muy superior a las de cámaras de 5 o 6 megapíxeles. - Jay Dougherty, IBLNEWS-Dpa

Textos sobre Teoría de la Imagen - Textos de Comunicación social - Entrevista a Román Gubern - Glosario del Cine - Espacios públicos en imagen

 

 

 

 

En primer lugar hemos de hablar de los mega píxeles; todas las cámaras digitales recogen la imagen, en lugar de la película tradicional, en un chip sensible a la luz denominado sensor, de los que hay dos tipos, el CMOS o el CCD, siendo este último el más común. Estos sensores consisten en miles de celdillas individuales dispuestas en forma de parrilla que recogen información sobre la imagen que les llega a través del objetivo y guardan un píxel (un punto) por cada una, por lo que una parrilla de 1600x1200 celdillas (=puntos=píxeles) generaría una imagen total de 2 mega píxeles (millones de puntos). Esto es lo que denominamos 'resolución'. ¿Cuál es la que necesitamos?. Pues depende totalmente de que salida deseemos dar a nuestras imágenes; es decir, si únicamente deseamos verlas por la pantalla del ordenador con 640x480 o 800x600 píxeles (no llega ni de lejos a un mega píxel) es suficiente, pero para pasarlas a papel (sea en nuestra impresora o a través de un servicio de copias en papel), diremos por regla general que si queremos lograr la calidad de aficionado 1.3 mega píxeles (1280x960) sería correcto para tamaño 9x13 o 10x15, 2 mega píxeles (1600x1200) hasta 13x18 (tamaño postal), 3 mega píxeles (2048x1536) para DIN A4 o 18x24 y el tope actual (¿durante cuanto tiempo?) en cámaras de aficionado, 5 mega píxeles (2560x1920, con el que podemos llegar a un DIN A3 o 30x40 cms

¿Cómo se guarda la imagen en una cámara digital?. Necesitamos dos cosas: un medio físico que sustituya al carrete con la película y un formato de archivo lógico que pueda entender cualquier ordenador. Para lo primero se utilizan habitualmente las tarjetas de memoria removible (se insertan en una ranura con un conector) no volátil (no se borran cuando se apaga la cámara) de las que actualmente hay diversos tipos: Compact Flash (de tipo I y II), Smartmedia, Memory Stick (exclusivo de Sony) y Multimedia Card/Secure Digital (SD); también existen otros medios como los disquetes (utilizados por algunas Sony y Panasonic), los CD-R (por las Sony CDR) y el Microdrive de IBM, un mini disco duro compatible con ranuras de tipo Compact Flash II. Las tarjetas de memoria tienen la ventaja indiscutible del tamaño y la velocidad, mientras que su handicap del precio cada vez es menor, y parece que si seguimos por ese camino pronto una tarjeta valdrá poco más que cuatro o cinco películas. La capacidad de las tarjetas se mide en Mb y cada tipo tiene sus ventajas e inconvenientes, y evidentemente no se debe descartar una cámara que nos guste por resolución, óptica y posibilidades fotográficas por el hecho de llevar una tarjeta u otra.

En el segundo aspecto, el lógico, diremos que las imágenes se guardan en prácticamente todas la cámaras en formato JPG. Dicho formato comprime con una cierta pérdida de calidad la imagen que llega del sensor, en aras de la velocidad de proceso y del ahorro de espacio en las tarjetas de memoria; muchas cámaras nos permiten controlar el nivel de compresión, lo que nos permite jugar con el nivel de calidad y el aprovechamiento de la memoria disponible. En algunos modelos, podemos grabar incluso las fotos en formatos sin compresión, como el TIFF o el RAW, que nos asegura la máxima calidad, al coste de menor velocidad en grabar las fotos y de que podamos alojar menos imágenes en la tarjeta de memoria

Otro de los aspectos que a nuestro entender es fundamental para la elección de nuestra digital es la óptica (también llamada lente u objetivo). Al fin y al cabo es la pieza encargada de recoger la imagen a fotografiar y 'transmitirla' al sensor, con lo que su mala calidad o una errónea elección de longitud focal pueden arruinar nuestra compra. En general la calidad de las ópticas de las digitales está por encima de la resolución del sensor que montan, por lo que nos tendremos más que preocupar por la cuestión de la longitud focal; según esta existen dos tipos de objetivo: los de longitud focal fija (un solo ángulo -amplitud- de toma de fotos, normalmente entre 35 y 40 mm) y los de variable, también llamados zoom, que nos permiten cambiar el ángulo de toma desde una gran amplitud (angular - 28/35 mm) a ángulos pequeños (teleobjetivo 100/200/400 mm). Con una cámara con longitud focal fija podemos realizar fotos de retrato de grupo o paisajes sin problemas, pero es recomendable por poco que nos llegue el presupuesto ir a buscar un zoom, siendo un 35-105 mm aproximadamente una buena opción; si deseamos realizar fotos con más acercamiento deberíamos llegar en el extremo tele hasta más o menos 200 mm o hasta 400 mm si lo que deseamos son imágenes de naturaleza (pájaros, etc.) o deporte. En algunos modelos, sea mediante la propia rosa para filtros o gracias a un adaptador, podemos incorporar lentes adicionales para aumentar la longitud focal en un extremo u otro

Otro factor importante de las ópticas es la luminosidad, es decir la cantidad de luz que llega al sensor a partir de la 'apertura' de la lente. Dicha apertura se mide en números F y también se denomina diafragma. La que más nos interesa es la máxima, pues a una mayor apertura (representada, para confundirnos un poco, por un número F menos, del orden de F2.0 o F2.8) más posibilidades de realizar fotos en baja luz

Otro aspecto muy importante es el control manual fotográfico. Hasta hace poco el funcionamiento de prácticamente todas las cámaras digitales era totalmente automático; poco a poco los fabricantes han ido incorporado cada vez más (especialmente en los modelos de 3 mega pixeles o más) los sistemas de control semiautomático o puramente manual muy útiles para los fotógrafos avanzados o los deseosos de más control creativo. Estos sistemas incluyen diversos modos de exposición (prioridad a la apertura o a la velocidad), sistemas de medición de luz (promediada, central o spot - en un punto determinado -), modos de enfoque (múltiples puntos de foco, zonas de enfoque anchas, etc.), control de la sensibilidad a la luz del sensor (equivalente a la sensibilidad en ISO de las películas) y funciones avanzadas como la sub-sobre exposición automática (autobracketing). Otras funciones avanzadas, propias de la fotografía digital pueden incluir el control de saturación de color, nitidez y contraste o el balance de blancos (es decir, el equilibrio de color a partir de diferentes fuentes de luz) manual o predeterminado

Para visualizar la toma en el momento de su realización las digitales nos ofrecen dos posibilidades: el visor óptico y la pantalla LCD. Creemos que son complementarias y afortunadamente prácticamente todas los modelos actuales del mercado (incluso los de bajo precio) nos ofrecen las dos. El visor óptico es muy útil para ahorrar baterías o cuando el sol hace la pantalla LCD prácticamente ilegible (aunque las LCD cada día mejoran más), aunque la información que nos ofrece es escasa y el error de paralaje (en el caso de las compactas, donde la imagen que vemos no corresponde exactamente con lo que recoge la óptica); de todas maneras cada vez están más extendidos los visores electrónicos, pequeñas pantallas LCD (de menor consumo) protegidas por un visor que son copias de lo que nos ofrece el LCD grande, con toda la información y la imagen exacta que obtendremos. Recordemos que las pantallas LCD nos ofreces además la posibilidad de repasar las imágenes ya tomadas y de modificar la configuración de la cámara mediante los menús.

Las baterías son un elemento que no tenía una importancia primordial en la fotografía tradicional, pero en la digital, con muchos elementos consumidores de energía (zooms motorizados, pantalla LCD ...), la cosa cambia. Hay fundamentalmente dos tipos de baterías: las de Litio-Ion recargables y las de tamaño AA (las clásicas de transistor, para entendernos). La primeras tienen normalmente más capacidad y vienen con el cargador de serie, pero son más caras en el caso de que queramos comprar una de reserva. En cuanto a las clásicas AA, ya nos podemos ir olvidado de usar alcalinas, excepto en caso de urgencia, pues duran poquísimo y por el precio que tienen unas recargables de tipo NiMh no vale la pena; en este caso la duración es menor y hemos de comprar un cargador, pero el precio de un juego de reserva es sensiblemente inferior. Como regla general el tipo de pilas no nos ha de hacer decidir por una cámara u otra, salvo en casos muy particulares

Por regla general, las digitales poseen un flash integrado de pequeña potencia, hasta 5 metros como mucho y los modos de funcionamiento de este están normalmente limitados a automático, apagado, forzado y reducción de ojos rojos. En los modelos de más altas prestaciones, cada vez son más comunes las conexiones a flashes externos de más potencia, incluso en ocasiones podemos utilizar los flashes standard para las réflex de la marca. También podemos encontrar en ocasiones más modos creativos de flash, como la sincronización a la cortinilla trasera o el 'flash lento'.

Un característica exclusiva de las digitales son las posibilidades multimedia; la mayoría de modelos pueden grabar pequeños vídeo-clips, normalmente con sonido o pequeñas grabaciones de voz que podemos asociar con una foto determinada. Menos habituales son las cámaras con reproductores de ficheros digitales de música en formato MP3 o que puedan utilizarse como grabadoras de voz digitales. Evidentemente, no debemos desechar una digital por el hecho de que no grabe vídeo, ni tener la idea de que puedan sustituir a una cámara de vídeo 'de verdad'; los archivos son de poca duración y de una calidad más bien pobre, simplemente para guardar un recuerdo. Igualmente, la inmensa mayoría de los modelos actuales llevan una salida para poder ver lo que aparece en la pantalla LCD por una TV o vídeo con entrada de vídeo compuesto (cada vez más habituales).

Otros puntos únicos en el campo de las cámaras digitales son la conexión al ordenador y el software (programas) que nos regalan con ella. Debemos huir de las que no lleven un puerto USB, que nos garantiza una velocidad alta de traspaso de las fotos y facilidad de instalación y conexión al ordenador; afortunadamente, prácticamente todas las modernas digitales ya lo montan. En cuanto al software, habitualmente nos facilitan un pequeño paquete con programas de retoque fotográfico, de edición de vídeo (a veces) y de organización de archivos; son normalmente aplicaciones sencillas, y en pocas ocasiones con los modelos de altas prestaciones se nos facilita software de renombre como Adobe Photoshop LE.

El último aspecto que trataremos es la ergonomía; podemos dividir las digitales de consumo en tres grandes grupos: las compactas, las réflex zoom y las de cuerpo partido. En el caso de las compactas, ya son conocidas en fotografía tradicional, pero gracias a la miniaturización electrónica, a pesar de su forma y pequeño tamaño, pueden llegar a tener unas prestaciones de control fotográfico difíciles de encontrar en algunas réflex tradicionales semiprofesionales. Las réflex zoom tienen la manera de cogerse y la forma parecidas a las de una réflex tradicional, pero como óptica llevan normalmente un zoom no intercambiable con un rango de longitud focal muy amplio; tienen además más peso y visores ópticos de tipo electrónico. El tercer tipo es exclusivo de las digitales, y en ellas la lente y el cuerpo de la cámara pueden orientarse individualmente (véase una Nikon 995 o una Sony 505); muy útil para fotografías en condiciones difíciles de acceso, pero cuesta acostumbrarse y es mejor probarlas antes de decidirnos

¿Cómo elegir una cámara digital?

  1. Resolución de 2 ó mas Mega-píxel. Una cámara digital debería tener un mínimo de 1.280 x 960 píxeles de resolución real óptica, con lo que nos daría un tamaño de archivo de 1,3 Mega píxeles. Con esta resolución ya podremos imprimir copias de hasta 15 x 20 cm. con una calidad aceptable. Si esta va a ser tu primera cámara digital, no es necesario ir al rango de las multi-megapixeles; sin embargo si te puedes permitir una cámara de 2 ó mas Mega píxeles, cómprala

  1. Que funcione como una cámara tradicional de carrete. "Mas vale lo bueno conocido” recuerda esta frase, o sea que las cosas conocidas son las mejores. Así que busca una cámara digital que funcione como la mayoría de las cámaras convencionales de película que has manejado. Esto significa que ha de tener una puesta en marcha rápida, rápida respuesta entre disparos y preferiblemente un objetivo zoom óptico (aunque óptico más digital es aceptable, pero que no sea únicamente digital).
     

  1. Si no los vas a usar o no los dominas, no te dejes despistar por extras que nunca utilizarías en una cámara convencional de película y que probablemente no utilizarás en una cámara digital, como disparo a intervalos, grabadora de sonido, etc

  1. Botones de control de fácil uso: menús de fácil entendimiento para poder navegar sin esfuerzo a través de los distintos modos de disparo y reproducción. Si es posible, comprueba los menús de la cámara. Algunos modelos de cámara digital que tienen los menús repartidos alrededor del monitor LCD, desordenados de tal manera que hacen que la distribución de los instrumentos de una cabina de un avión sean bastante más fáciles de aprender. Los menús deberían ser intuitivos y fáciles de navegar

  2. Conexión USB para una descarga rápida y directa de las imágenes a tu ordenador, operación que puede llegar a ser un largo y tedioso proceso en caso de no dispongas de conexión USB. También puedes utilizar un lector de tarjetas, que te ayudará a acelerar ese proceso. Considerar la adquisición de un lector de tarjetas está en el mismo nivel que unas baterías recargables

  1. Cargador de baterías: estate preparado a comprar un par de juegos de baterías recargables AA NiMH (Metal Híbrido de Níquel) y un buen cargador, a menos que tú cámara venga con ellos o utilice baterías de Ión-Litio

  1. Visor óptico: elimina cualquier potencial cámara digital que solo tenga un monitor LCD para previsualización. Son conocidos por su mala visualización en condiciones de luz solar y normalmente para utilizarlos tienes que mantener la cámara en una posición incómoda. Una cámara digital bien diseñada debe tener un visor óptico además de un monitor LCD para utilizarlos a la altura de los ojos

  1. No compres una máquina con tecnología obsoleta: las cámaras digitales que utilizan disquetes estándar pueden parecer como la forma ideal, pero no pueden alcanzar la velocidad y resolución de muchas otras cámaras digitales. Si estas seriamente considerando comprar una cámara de este tipo, asegúrate que hay una razón irresistible por la cual tus imágenes deben estar en disquetes. Ten en cuenta que hay adaptadores de tarjeta digital que te permiten leer las fotos que tengas en ésta, en la ranura de la disquetera de cualquier ordenador

  1. Instrucciones impresas: las cámaras digitales deberían venir con la documentación escrita. Quedarías asombrado cuantos fabricantes de los llamados de "cámaras de calidad" intentan ahorrar unas pesetas poniendo la documentación en un CD ROM con lo que después de pagar mas de 300 € por una cámara, tienes que imprimir tu mismo la documentación

  1. Una buena impresora: tus fotos solo serán tan buenas como la impresora donde las imprimas. Así que planea comprar una impresora decente con calidad fotográfica. Las impresoras son como los altavoces en tu equipo de música. No parece lo más correcto tener los componentes electrónicos más refinados para luego presentar el sonido a través de un juego de altavoces de calidad baja

  1. La velocidad en modo reproducción es más importante que lo que puedes imaginar en un primer momento. Las más modernas cámaras digitales te darán un adecuado tiempo entre disparo y disparo (incluso si no es brillantemente rápida) pero algunas harán que esperes un eternidad para poder ver un "rollo" de fotografías. Compruébalo antes de comprar.

AVIZORA
TEL: +54 (3492) 452494 / ARGENTINA - Web master: webmaster@avizora.com - Copyright © 2001 m. Avizora.com