|
0607 -
Fuente La Nación -
La palta es un alimento versátil, que puede utilizarse para diversos platos.
En la Argentina se desarrolla en el Noroeste y, aunque aún no está del todo
instalada en la gente, sus
propiedades sustentan el consumo.
Es cierto que muchos no la conocen, o no la han
probado aún, pero muy difícilmente alguien que la haya probado diga que no
le gusta. La palta es así: se prueba y se quiere seguir comiéndola. Por
afuera, el brillo de la piel atrapa; abrirla es muy fácil, y quien lo
aprende ni siquiera se ensucia las manos. El verde de su interior fascina,
la suavidad de su textura tienta, al igual que su cremoso sabor, y lo mejor
es que es apta para preparar pastitas, entradas, ensaladas, salsas para
acompañar todo tipo de carnes y hasta helados, mousses, postres y tortas.
La versatilidad de esta fruta permite comerla dulce o salada, y sola, con
una pizca de sal, se vuelve un manjar en platillo. Tiene propiedades para la
buena nutrición: ácido fólico, ideal para las embarazadas; aceites
monoinsaturados, que mantienen bajo el colesterol malo; un 60 por ciento más
de potasio que la banana y vitamina E, que actúa como antioxidante y
disminuye el proceso de envejecimiento. Su consumo es reducido en nuestro
país debido a falsas ideas negativas sobre su contenido en calorías; sin
embargo, contra todas las creencias, 100 gramos de la pulpa de la fruta
aportan 160 calorías, mientras que en cien gramos de pan significan 360
calorías. La industria cosmetológica aún se encuentra en ciernes en el
desarrollo de cremas y aceites de palta, pero ya está absolutamente probado
que es hidratante para el cutis y le da brillo al cabello. En el cuidado de
la piel, dos son las ventajas principales de la palta: sus propiedades
calmantes y su notable absorción. Comparado con la almendra, el maíz, la
aceituna y el aceite de soja, la palta posee un poder más alto de
penetración en la piel.
|
Sibarita.
(Del
lat. Sybarīta, y este del
gr. συβαρίτης, de Σύβαρις, Síbaris,
ciudad del golfo de Tarento, en Italia, célebre por la riqueza y el
refinamiento de sus habitantes).
1.
adj.
Dicho de una persona: Que se trata con mucho regalo y refinamiento.
U. t.
c. s.
2.
adj.
Natural de Síbaris.
U. t.
c. s.
3.
adj.
Perteneciente o relativo a esta ciudad de la Italia antigua - RAE
Sibarita
¡A mí n'ámas me gusta
que dali gustu al cuerpo!
Si yo fuera bien
rico,
jacía n'ámas eso:
jechalmi güenas siestas
embajo de los fresnos,
jartalmi de gaspachos
con güevos y poleos,
cascalmi güenos fritis
con bolas y pimientos,
mercal un güen caballo,
tenel un jornalero
que to me lo jiciera
pa estalmi yo bien quieto,
andal bien jateao,
jechal cá instanti medio,
fumal de nuevi perras
y andalmi de paseo
lo mesmo que los curas,
lo mesmo que los médicos...
Si yo fuera
bien rico,
jacía n'ámas eso,
¡que a mí n'ámas me gusta
que dali gustu al cuerpo!
José Mª Gabriel y Galán 1870-1905
Algunas reflexiones sobre el sexo -
Jorge T Colombo
Eres libre para disfrutar del sexo con
quién te plazca y siempre que el otro esté de acuerdo con
disfrutarlo
Realizar el sexo sin culpas, con respeto, de manera divertida y
placentera, hace más buenos a los seres humanos
La mejor manera de disfrutar
del sexo, es hablar de sexo con tu pareja, siempre que necesites decir algo
El sexo es divertido y une a
las parejas más allá de las palabras
Considera tus relaciones sexuales con orgullo y jamás sientas vergüenza,
porque realizarlas es natural y un derecho
No te prives
del goce sexual, y si algo te sucede o no sabes, averigua, pregunta, lee,
investiga. Cuanto más sepas de sexo, más disfrutarás y mejor persona serás
El sexo
disfrutado en libertad y sin culpas, aleja la violencia
Quizás todos los alimentos pueden ser estimulantes sexuales, si los que lo
consumen practican renovadamente su combinación.
|
Del palto al plato
La palta proviene del palto, un árbol milenario propio de un clima
mediterráneo con primaveras especiales: un poco de humedad y no menos de un
grado de temperatura.
Para obtener una palta, no basta con plantar el carozo ni con tener uno
macho y otro hembra. Los paltos son hermafroditas y sólo dan fruta por medio
del injerto, es decir que, una vez plantado el carozo, es necesario injertar
en la yema el brote de un árbol mayor para que fructifique. El primer paso
crítico para que el árbol produzca frutos es el proceso de la polinización,
que propicia la fertilización y la aparición de los frutos. El árbol maduro
puede producir más de un millón de flores y cada una de ellas tiene órganos
masculinos y femeninos funcionales: el órgano floral masculino produce el
polen y el femenino lo recibe. La flor se abre primero en la fase femenina
y, al segundo día, abre de nuevo en la fase masculina y vierte su polen.
Las abejas tienen un rol muy importante, y es por eso que en las
plantaciones hay panales en cada fila. Estos himenópteros trabajan con un
promedio de temperatura de doce grados, lo necesario para que se produzca la
polinización y luego crezca la palta. La luz también es un factor
importantísimo para el crecimiento. Si de variedades de paltas se trata, en
el mundo hay más de quinientas, pero sólo una decena se comercializa; entre
ellas, están las verdes y la Hass, que cuando está madura vira a negro y es
la que contiene menos agua, no tiene hilachas y es de un sabor más cremoso.
La Hass chilena da fruto desde agosto hasta marzo, seis meses al año, y el
árbol vive por más de cincuenta años. En la Argentina, la misma variedad se
cosecha entre abril y junio, y la otra variedad mayormente producida en el
país, la Torres, da entre septiembre y diciembre.
En el árbol, la palta cuelga de un pedúnculo largo que oficia de sostén y de
alimento para la fruta. Cuando madura, especialmente en la Hass, los vasos o
hilachas se cortan solos y es por eso que no aparecen en la textura como en
otras variedades.
Un argentino en Santiago
Los principales productores de palta en el mundo son Estados Unidos, México,
Perú, Israel y Chile, y el país más consumidor es México, con 10 kilos
anuales por persona.
Chile es un gran productor, y uno de sus principales palteros es Jorge
Schmidt, un argentino casado con una chilena y radicado en Santiago desde
hace 20 años. Sus plantaciones se encuentran en los cerros de la
precordillera, y dadas las condiciones de altura precisan de una labor de
ingeniería muy importante. Al estar plantadas sobre la montaña, se utiliza
el sistema de riego por goteo, y la cantidad de árboles plantados por
hectárea genera paltos de no más de dos metros, lo que facilita la
recolección manual.
Durante la cosecha, las frutas se disponen en mullidos canastos para que no
se lastimen y, una vez completados los bins (grandes cajones de plástico),
bajan la colina hasta el camión que las lleva a la planta. Allí es donde se
procesan para su exportación o venta en el mercado local, y el recorrido
total no debe durar más de veinticuatro horas. Primero se las dispone en
cámaras de frío y de allí, a las líneas de selección manual, donde, por
medio de fotografías, se les mide el calibre (entre 30 y 84), que sirve para
dividirlas en cajas según las preferencias de cada mercado internacional. A
menor calibre, mayor tamaño del fruto y, obviamente, menos paltas por kilo
(en la Argentina se prefieren las de 80). Luego las escobillan para darles
brillo y se colocan de a diez kilos en cajas. De allí van nuevamente al
camión para ser vendidas en el mercado local o transportadas a los barcos
que las llevarán a Europa, Estados Unidos o Asia.
En el país
La principal zona de producción nacional es el Noroeste, mayormente Tucumán,
seguida por Jujuy y Salta. “Europa es el principal destino de las paltas
argentinas, que se exportan al Reino Unido, Francia, España y Holanda”,
explica Horacio Frías, presidente de Guayal SA –empresa dedicada a la
producción de paltas– y director del Avocado Marketing and Promotion Working
Group, conglomerado formado por Israel, Sudáfrica, España, México, Perú,
Chile y la Argentina para el desarrollo del consumo en Europa.
Las variedades que se producen en el país son Hass y Torres. Muchos se
preguntan por su costo, comparado con otros frutos más baratos. Frías
responde: “Depende de cómo se considere. Nadie consume palta para satisfacer
necesidades básicas de alimentación; la gente la come para gratificarse. No
se puede comparar el precio de la pechuga de pavita con el de la carnaza”.
¿Otro argumento? Una hectárea de manzanas o naranjas rinde 60 toneladas de
producción, mientras que el promedio mundial de producción de palta por
hectárea no supera las ocho toneladas.
Origen del nombre
La palta recibe varios nombres, según el país o la zona geográfica. El
aguacate, llamado palta en América del Sur, deriva de la palabra nativa
“aoacatl” o “ahuacatl”. Su origen se ha determinado en México a partir de
pruebas arqueológicas encontradas en Tehuacán (Puebla), con una antigüedad
aproximada de 12.000 años; en inglés se llama avocado y en portugués,
abacate. La palabra palta es de origen quechua.
Para elegir
A medida que la fruta va madurando, va virando de verde a negro, el color
óptimo para las buenas condiciones de sabor y textura necesarios para su
consumo. Lo ideal es que la fruta ceda fácilmente ante una leve presión
ejercida con la yema de los dedos para verificar que la pulpa no esté dura.
Cómo pelarla
Paso 1: corte la palta longitudinalmente por ambos costados llegando
con el cuchillo hasta el carozo.
Paso 2: gire ambas partes en sentidos opuestos hasta separar la fruta
en mitades.
Paso 3: desprenda el carozo con una cuchara.
Paso 4: con la misma cuchara, desprenda la pulpa de la cáscara.
|