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0707 -
Fuente - BBC - El aceite de oliva virgen,
las frutas o las verduras podrían dejar de ser meros alimentos para pasar a
convertirse en Patrimonio
Cultural e Inmaterial de la Humanidad por la
UNESCO.
Estos y otros alimentos, como la carne magra o la leche, y platos
como la paella española o el couscous magrebí forman parte de la
famosa Dieta Mediterránea, a la que el Gobierno español quiere
declarar candidata a recibir la distinción de esta organización de
Naciones Unidas.
"Estamos hablando de una dieta, pero estamos hablando también de
cultura, de tradición, de respeto medioambiental y de una producción
que afecta a gran parte de los países europeos", afirmó en Bruselas
la ministra española de Agricultura, Elena Espinosa, tras conseguir
el apoyo de la Unión Europea en su empeño.
Espinosa explicó que el gobierno español formalizará la petición a
la UNESCO a través de la fundación española Dieta Mediterránea, a la
que BBC Mundo contactó.
Acervo cultural milenario
"Hay que proteger esta dieta porque la globalización de las
costumbres está teniendo una repercusión negativa en el sentido de
que en muchas zonas del Mediterráneo se están perdiendo estas
tradiciones", explica el vicepresidente ejecutivo de la fundación,
Francisco Sensat.
Sensat recordó que su nombre "va más allá de un concepto meramente
alimentario", pues representa un acervo cultural milenario común a
los pueblos mediterráneos, desde España y Portugal a Italia, pasando
por Marruecos, Túnez o Turquía.
"Es un corpus cultural extraordinario constituido de paisajes,
cultivos y técnicas de cultivo, de elaboraciones, espacios y gestos
culinarios, de sabores y de perfumes, de colores, calidades y
diversidad, de tertulias y celebraciones, de leyendas y devociones,
de innovación, tanto como de tradiciones", explicó.
La dieta mediterránea también es conocida por los beneficios que
tiene para la salud, en la prevención de algunas enfermedades, tal y
como demuestran numerosos estudios.
"Su abandono lleva aparejado un incremento en dolencias graves tales
como la diabetes, las enfermedades cardiovasculares", declaró el
vicepresidente ejecutivo de la fundación.
Proceso largo
La ministra española avisó de que esta candidatura será un proceso
largo y costoso que pasa por obtener la implicación incondicional de
todos los países mediterráneos, así como el apoyo de los países de
América Latina y Norteamérica.
Antes de inscribirse, la sección de la UNESCO encargada del
Patrimonio Cultural e Inmaterial tiene que decidir qué criterios
deberán regir la presentación de las candidaturas, y eso se hará en
Japón el próximo septiembre.
A partir de ahí, el gobierno español debe preparar un dossier
adecuado a tales criterios, algo que a veces puede llevar años de
trabajo.
La UNESCO nunca se pronuncia sobre las posibilidades que tiene una
candidatura actual o futura, ya que el criterio de evaluación es
independiente, según explicaron a BBC Mundo fuentes de la
organización.
Dieta del maíz
De conseguir la distinción, sería la primera vez que una dieta se
cuelga la etiqueta de Patrimonio Cultural e Inmaterial de la UNESCO.
Hace dos años lo intentó México con la dieta del maíz, un alimento
que nutre a millones de personas en América Latina y que forma parte
de una cultura milenaria.
Sin embargo, la UNESCO no la distinguió.
Esta organización internacional tampoco suele dar explicaciones de
lo que rechaza por no molestar a los Estados, explicaron las fuentes
a BBC Mundo.
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