270908
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BBC, Portugal -
Paul Henley -
"No es sólo un árbol lo que estamos tratando de proteger acá. Es todo un
ecosistema", dice Antonio Ferreira, quien por muchos años ha sido
terrateniente y productor de corcho en el distrito de Coruche en
Portugal.
El corcho se obtiene de la corteza del árbol.
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"El bosque que usted ve a su alrededor ha estado así durante cientos
de años. Es así como debe estar".
Antonio señala hacia los alcornoques cuyas raíces mantienen unida a
la tierra, en un país con clima cada vez más extremo, donde los
chaparrones pueden ser seguidos por muchas semanas sin lluvia.
Esta zona no sólo ha evitado la desertificación típica de gran parte
del sur de la península ibérica, sino que además hay una abundancia
de vida.
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existencial
Entre los alcornoques abundan las flores salvajes, que a su vez
traen a las abejas y posibilitan la producción de miel.
Algunos de los animales, pájaros e insectos de este bosque son
únicos.
Sobre las raíces se cultivan hongos. Ganado como ovejas y cerdos se
alimentan de las bellotas en el otoño y a su vez ayudan a fertilizar
la tierra.
Hoy, siendo el día de cultivo, estos boques están repletos de gente
y de tractores.
Se cumplen exactamente nueve años desde que a estos árboles se les
quitó la corteza que es la principal fuente de ganancias para estos
terratenientes.
Ahora la corteza ha vuelto a crecer, tiene varios centímetros de
grosor y está lista para ser recogida.
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del Champagne
Trabajo delicado
Los productores no se arriesgan a dejar a cualquiera con un hacha
afilada cerca de estos árboles. Los hombres que cortan con cuidado
esta corteza y pelan pedazos del tamaño de un humano del exterior
del tronco, han hecho este trabajo por años.
"Es como cortar tela para armar un vestido", describe Ferreira.
Conceicao Silva, quien trabaja como ingeniero de
bosques para la organización que vigila lo estándares
medioambientales de la industria, agrega: "Si golpeas la rama
demasiado fuerte con el hacha se podría hacer un daño permanente,
que eliminaría la cosecha por generaciones".
"Si está bien manejado, lo que tenemos aquí es el recurso sostenible
perfecto".
Pasará más de un año antes de que estos pedazos curvos de corteza
aparezcan en botellas de vino en todo el mundo.
Primero tendrán que ser secados lentamente al sol, luego hervidos,
categorizados, esculpidos y cortados.
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Si está bien
manejado, lo que tenemos aquí es el recurso sostenible
perfecto -
Conceicao Silva, ingeniero de bosques |
Los mejores -pedazos no adulterados de corcho
natural- protegerán a los más finos vinos rojos mientras maduran por
décadas.
Las partes de menor calidad se cortarán en pedazos más pequeños y
formarán una amalgama que podrá ser usada para sellar una botella de
cerveza o revestir el piso de un baño.
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Glosarios
del Vino
Nueva tendencia
Pero el corcho solamente crece alrededor del Mediterráneo. Los
productores de vino en las Américas, Australia y Nueva Zelanda
comenzaron hace tiempo a revelarse contra la tradición y utilizan
tapones de plástico o tapas a roscas.
Muchos vitivinícolas europeos siguieron sus pasos y
de pronto el corcho ya no tiene el monopolio en lo que siempre fue
su mercado más vital.
A dos horas de donde se lleva acabo la cosecha, en las calles de la
capital portuguesa Lisboa, los bebedores de vino son en su mayoría
ignorantes de las implicaciones que tiene su opción de tapa.
La mayoría de los que hablan conmigo prefieren el corcho.
"Abrir el vino no es lo mismo sin ese ruido que se hace al girar el
corcho, y el 'pop' final", me dice un estudiante que visita desde
California.
"Supongo que lo que me gusta es el sentido ceremonial".
Pero cuando pregunto cuál es la opción más ecológica, muchos asumen
que es mejor evitar el producto natural.
"Supongo que no deberíamos estar cortado los árboles", afirma una
pareja austriaca.
Vanessa Linforth, que dirige el programa de bosques de la Asociación
de Tierra para el Mediterráneo, me cuenta que dedica gran parte de
su trabajo a corregir este tipo de error conceptual.
"La gente pudo haber escuchado campañas
desinformadas", señala.
"Hubo una hace como ocho años, que aseguraba que la producción de
corcho estaba destruyendo un hábitat vital. De hecho, lo está
preservando".
"Creo que recientemente hemos logrado llevar nuestro mensaje a más
personas. (El entrenador de fútbol) José Mourinho fue la cara de
nuestra campaña más reciente, en la que incitábamos a los bebedores
de vino a 'ponerle el corcho'".
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Vino y
Religión
Problemas del corcho
Sin embargo algunos productores de vino no europeos afirman que
están cansados de pelear contra la llamada tradición vitivinícola.
Sienten que ya ha sido suficiente esfuerzo convencer a los
importadores que el vino de calidad no necesariamente tiene que
venir de los viñedos ancestrales del sur de Europa.
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Para vino añejo,
pequeñas cantidades de oxígeno deben entrar a la botella
para permitir que envejezca correctamente. Y sólo el corcho
puede lograr eso -
Pedro Borba, responsable por la calidad del corcho |
Prefieren la tapa a rosca, que no tienen que importar
y que eliminan el peligro de la contaminación que se produce a veces
por un químico presente en corchos mal procesados, que dejan al vino
sabiendo a corcho.
En años recientes Portugal ha dedicado mucho tiempo y esfuerzo a
combatir este problema.
Pedro Borba, quien me llevó a visitar una planta de procesamiento
cerca de la zona de la cosecha, y quien es personalmente responsable
de determinar la calidad del corcho, afirma que la cantidad de vino
que se pierde por esta contaminación puede ser reducida a cero si se
toman las precauciones correctas.
Pero su principal motivo en favor de preservar el corcho es
práctico.
"Una tapa a rosca puede ser adecuada para un vino que va a ser
consumido en un espacio de semanas, incluso meses, desde que deja el
viñedo".
"Pero para vino añejo, pequeñas cantidades de oxígeno deben entrar a
la botella para permitir que envejezca correctamente. Y sólo el
corcho puede lograr eso".
Casi el 90% del mercado del corcho está dedicado a la industria de
las bebidas.
Pareciera
que los consumidores llevan una responsabilidad mucho mayor de lo
que creen en el futuro de la industria del corcho, y posiblemente en
el destino de una región del Mediterráneo única.
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