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Gran parte de la buena fama de la cocina vasca se
debe a su capacidad para aprovechar una larga tradición culinaria
ampliamente reconocida. A partir de ella ha sido capaz de evolucionar hacia
una "nueva cocina" de gran calidad y variada oferta.
La afición de los vascos por la buena mesa, confirmada por la gran
cantidad de buenos restaurantes y de sociedades gastronómicas, es el origen
de esta inclinación al cultivo de las tradiciones de la buena cocina.
Algunos ven su representación más característica en las sociedades
gastronómicas que son tradicionales centros de reunión, cuyos miembros
rivalizan en preparar platos exquisitos para sus cofrades. Sus socios han
colaborado en conservar y recuperar viejas recetas y dar nuevos aires a la
cocina, revalorizando platos de origen humilde pero con grandes valores
culinarios. Hasta hace muy poco tiempo las sociedades gastronómicas tenían
por norma no admitir a mujeres, salvo, quizás, en la víspera de San
Sebastián, patrón de la ciudad. Esta anacrónica costumbre, que aún se
mantiene en las más tradicionales, ha sido abolida en muchas de ellas. No
obstante, el viajero que desee visitar una sociedad tendrá que conseguir que
le invite un socio, ya que ésta es la única forma de acceder a ellas.
Por otra parte, en Gipuzkoa se pueden encontrar restaurantes de todas
clases y categorías, que ofrecen en su mayoría productos de gran calidad. En
la restauración donostiarra se evidencia la influencia de la cocina
tradicional vasca, quizás por influjo de las sociedades, con platos caseros,
sencillos y sabrosos. Además cuenta con la influencia de la nueva cocina de
la vecina Francia. El influjo de los cocineros que tratan de conjugar ambas
tendencias ha dado lugar a lo que se conoce como "Euskal Sukaldaritza
Berria" (Nueva Cocina Vasca). Siguiendo la línea de otras cocinas
modernas, la Nueva Cocina Vasca es una cocina de mercado, basada en los
alimentos frescos propios de la estación. La introducción de nuevos
elementos, como el hojaldre, o las salsas ligadas con nata, y la exquisita
presentación de los platos define claramente un estilo que los aficionados
al buen yantar vienen a buscar a Donostia.
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Sibarita.
(Del
lat. Sybarīta, y este del
gr. συβαρίτης, de Σύβαρις, Síbaris,
ciudad del golfo de Tarento, en Italia, célebre por la riqueza y el
refinamiento de sus habitantes).
1.
adj.
Dicho de una persona: Que se trata con mucho regalo y refinamiento.
U. t.
c. s.
2.
adj.
Natural de Síbaris.
U. t.
c. s.
3.
adj.
Perteneciente o relativo a esta ciudad de la Italia antigua - RAE
Sibarita
¡A mí n'ámas me gusta
que dali gustu al cuerpo!
Si yo fuera bien rico,
jacía n'ámas eso:
jechalmi güenas siestas
embajo de los fresnos,
jartalmi de gaspachos
con güevos y poleos,
cascalmi güenos fritis
con bolas y pimientos,
mercal un güen caballo,
tenel un jornalero
que to me lo jiciera
pa estalmi yo bien quieto,
andal bien jateao,
jechal cá instanti medio,
fumal de nuevi perras
y andalmi de paseo
lo mesmo que los curas,
lo mesmo que los médicos...
Si yo fuera bien rico,
jacía n'ámas eso,
¡que a mí n'ámas me gusta
que dali gustu al cuerpo!
José Mª Gabriel y Galán 1870-1905
Algunas reflexiones sobre el sexo -
Jorge T Colombo
Eres libre para disfrutar del
sexo con quién te plazca y siempre que el otro esté de acuerdo con
disfrutarlo
Realizar el sexo sin culpas, con respeto, de manera divertida y placentera,
hace más buenos a los seres humanos
La
mejor manera de disfrutar del sexo, es hablar de sexo con tu pareja, siempre
que necesites decir algo
El sexo es divertido y une a las
parejas más allá de las palabras
Considera tus relaciones sexuales con
orgullo y jamás sientas vergüenza, porque realizarlas es natural y un derecho
No te prives del goce sexual, y si algo
te sucede o no sabes, averigua, pregunta, lee, investiga. Cuanto más sepas
de sexo, más disfrutarás y mejor persona serás
El sexo disfrutado en libertad y sin
culpas, aleja la violencia
Quizás todos los alimentos
pueden ser estimulantes sexuales, si los que lo consumen practican
renovadamente su combinación
Chacolí (txakoli)
La Denominación de Origen Getariako Txakolina, reconocida por el Gobierno
Vasco en 1989 y por el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación en
1990, supone la ratificación por parte de las instituciones de la
elaboración de un vino de calidad, elaborado en y con unas condiciones
determinadas, El "Txakoli de Getaria - Getariako Txakolina" es algo más que
un vino con una personalidad propia. Es el heredero de una cultura y una
tradición mantenida durante siglos y elemento con voz propia en la vida y
costumbres del pueblo vasco.
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El viajero que pasa por Gipuzkoa no puede dejar de probar algunos de los
platos más característicos de su cocina. Para ayudarle en la selección vamos
a mencionar algunos de ellos.
En los restaurantes de la franja costera guipuzcoana se pueden degustar
los deliciosos platos de pescado, sumamente frescos y preparados respetando
su propio sabor. Aunque los más frecuentes son el besugo y la merluza,
existe gran variedad de especies y preparaciones que pueden dar satisfacción
a todos los gustos. Empezaremos por la merluza. Los paladares
entendidos prefieren merluza de anzuelo (pescada con palangre) porque muere
desangrada quedando su carne en óptimo estado, a diferencia de la merluza de
arrastre que muere ahogada y se macera en la red. La forma de preparación
más común es "en salsa verde". El espesor de esta salsa se obtiene al
emulsionar el aceite con los jugos que suelta la propia merluza al
calentarse, sin añadir harina. Muchos prefieren la parte mas cercana a la
cabeza, conocida como cogote. Nada más sabroso que un cogote de merluza
acompañado con almejas y kokotxas.
Por su parte, el besugo preparado a la brasa y rematado con un
refrito de ajos, es uno de los pescados preferidos en los asadores de la
costa. También se preparan a la brasa las sardinas y anchoas
(que están en su mejor momento en primavera). Muchas personas que visitaron
Donostia hace tiempo regresan con el recuerdo de las sardinas y anchoas así
preparadas en los típicos restaurancitos junto al puerto.
Los vascos aprecian mucho el bacalao. Parece ser que ya en la Edad
Media descubrieron los bancos bacaladeros de Terranova, y desarrollaron el
método de secado y conservación en salazón que ha llegado hasta nuestros
días. Se comenta que, hasta hace algunos años, el bacalao era característico
de las cocinas más humildes. Hoy en día es uno de los platos preferidos, ya
sea "al pil-pil" o con salsa vizcaína.
Los txipirones (pequeños calamares) en su tinta tienen fama de ser
el único plato del mundo de color negro. Parece ser que, por ello, producen
repugnancia en las personas que se acercan a ellos por primera vez. En
verano se pueden ver desde el mismo Paseo Nuevo de San Sebastián las
chalupas que los pescan, caracterizadas por una pequeña vela blanca.
También en verano es la época del bonito. El marmitako, compuesto
por trozos de bonito con patatas, pimientos y tomates fue también en su
origen un plato de las humildes cocinas de los barcos pesqueros. Es una
receta de gran valor alimenticio, que toma su nombre de la marmita donde se
prepara.
Hoy en día uno de los platos más apreciado, y más caro, es la angula
que, curiosamente no goza de aprecio en otros paises europeos. Las angulas
son los alevines de las anguilas que regresan a los ríos desde el Mar de los
Sargazos. Preparadas al "pil-pil", son las preferidas por los donostiarras
para celebrar la cena de la víspera de San Sebastián (19 de Enero) y otros
eventos festivos. Pero, debido a la escasez que aumenta de año en año, su
precio se hace cada vez más inalcanzable para la mayoría de los bolsillos.
Se asegura que las futuras generaciones no llegarán a conocer este delicioso
plato.
No disponemos de espacio suficiente para comentar la gran cantidad de
platos que se pueden degustar en los restaurantes de la costa, pero al menos
mencionaremos la típica sopa de pescado y toda clase de mariscos, entre los
que podríamos destacar el txangurro (centollo) al horno.
Además de los pescados, existe gran variedad de deliciosos platos de
verduras, legumbres, carnes, setas, etc. Entre las legumbres hay que
mencionar las alubias de Tolosa (babarrunak). Son alubias
negras que se preparan cocidas, durante varias horas, al fuego de leña y en
puchero de barro, acompañadas de chorizo y costilla. Se pueden degustar en
cualquier restaurante, pero donde mejor se disfrutan sus cualidades es en
los caseríos y asadores de la zona rural.
Respecto a los platos de carne, los guipuzcoanos prefieren la carne poco
hecha, por ejemplo las chuletas de buey, muy típicas en las sidrerías, como
veremos más adelante. También son dignos de mención los asados de cordero.
Al llegar a los postres no se puede partir de San Sebastián sin probar la
panchineta o franchipan, una tarta de hojaldre rellena de
crema pastelera con almendras, que se puede tomar templada. Aunque también
hay que tener en cuenta la tradicional mamia, cuajada de leche de
oveja acompañada de azúcar o miel. Para los amantes del queso, el de
Idiazabal fabricado integramente con leche de oveja y ligeramente
ahumado, será un interesante descubrimiento. Según los diferentes paladares
se toma fresco, más suave, o seco, que con el tiempo ha adquirido sabor y
fuerza
Para acompañar las comidas, se sirven dos deliciosas bebidas autóctonas:
la sidra (sagardoa) de sabor ligeramente ácido, que procede
principalmente de las zonas de Astigarraga y Usurbil; y el
chacolí (txakoli),
un vino ácido y seco que se cría, sobre todo, en Getaria y Zarautz. Aunque
siempre se puede acompañar la comida con un rosado navarro o un rioja, vinos
tradicionalmente muy apreciados por los vascos.
Si se visita Gipuzkoa de finales de enero a principios de abril, se puede
disfrutar de una experiencia diferente visitando una sidrería (sagardotegia).
La sidra se viene elaborando desde antiguo en los caseríos, para consumo
propio. También se elabora en las sidrerías para su venta. Parece ser que
tradicionalmente los clientes visitaban las sidrerías para probar la sidra
todavía en kupelas (grandes barriles) y seleccionar la que querían
que se les embotellara. Para que las sucesivas catas no hicieran estragos,
las acompañaban con tortilla de bacalao y alguna chuleta de buey a la brasa.
Actualmente se puede degustar este mismo menú en las muchas sidrerías que se
encuentran a lo largo de la geografía guipuzcoana, acompañado por toda la
sidra que se desee beber de las diferentes kupelas abiertas. El
postre suele ser queso de Idiazabal con nueces del país. En vista del éxito
que han adquirido en los últimos años, hay sidrerías que ofrecen un menú más
variado, cercano al que puede ofrecer un restaurante normal. En general, no
se debe esperar un servicio esmerado, ni excesiva pulcritud (no hay que
olvidar que las sidrerías son fábricas de sidra), pero sí bullicio y buen
ambiente.
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