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Publicaciones La Divisoria Digital y la Globalización de la Educación: ¿Pueden Representar una Nueva Forma de Colonización? Jaime Ricardo Valenzuela González rvalenzu@campus.ruv.itesm.mx |
. Globalización |
| La Divisoria Digital y la Globalización de la Educación - Los valores de la educación |
Fuente Educación a Distancia Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey, Universidad Virtual Av. Eugenio Garza Sada No. 3791 Sur, P.M.B. 4 – 890 Col. Contry, Monterrey, N.L., C.P. 64860 México Teléfono: 52 (8) 358 – 2000 ext. 6625 Fax: 52 (8) 328 – 4055 Ponencia presentada en la 3a. Reunión Regional de América Latina y el Caribe, del Consejo Internacional de Educación Abierta y a Distancia (ICDE). San Pablo, Brasil. [Presentación dentro del Panel: "La divisoria digital y la globalización de la educación: ¿pueden representar una nueva forma de colonización?"]17 de agosto de 2000 El hablar de un tema como lo es el de la globalización de la educación
tiene grandes riesgos: como dice la policía, "todo lo que uno diga puede ser
usado en su contra". El tema resulta de especial consideración cuando uno
debe abordarlo en la tierra de uno de los grandes pedagogos de todas las
épocas: Paulo Freire. ¡No es una tarea sencilla! Mucho menos es un tema
fácil para tratarse en apenas 15 minutos. A pesar de esto, tomo el riesgo
aclarando que tal vez tenga que sacrificar profundidad, en aras de claridad.
He querido aquí escribir algunas ideas y leerlas a ustedes, con el Enfoques Al pensar lo que iba a decir en este panel, varias ideas surgieron de manera natural. Creo que este tema frecuentemente se trata sin mayor consideración del tipo de discurso que uno habrá de abordar. Es por ello que yo he querido hacer una distinción entre dos formas de tratar el tema. Por una parte, tendemos a ver el fenómeno de globalización de una manera reactiva, como algo que simplemente ocurre y sobre lo que no podemos hacer nada de nuestra parte; y, por otra parte, tendemos a ver el fenómeno de una manera proactiva, como algo para lo que debemos estar preparados y en donde nuestras voluntades pueden llegar a hacer una diferencia. Así, el enfoque reactivo tiende a verse más de una manera descriptiva; esto es, a través de señalar lo que la globalización es. En contraste, el enfoque reactivo tiende a verse más de una manera prescriptiva; esto es, señalando lo que cada uno de nosotros debe hacer. Esto es lo que yo he llamado el enfoque del investigador versus el enfoque del encargado de política educativa. Mientras que el investigador tradicional tiende a estudiar las cosas más como realmente son, los encargados de política educativa tienden a buscar cómo las cosas deben ser. Si bien esta diferencia es cuestionable, apelo a la condescendencia de la audiencia para que vean esta división como un recurso didáctico, más que como una diferenciación rigurosa de los papeles que cada uno tiene. El Enfoque del Investigador Tomando un papel de investigador, una de las primeras cosas que uno
tiende a preguntarse es: "¿qué es esa cosa que llamamos globalización?"
El definir términos siempre tiene sus riesgos. A Intencionalidad. En un extremo, vemos posturas como la de Luis
Pazos (1998), un economista mexicano que ve la globalización como un
fenómeno más allá de cualquier intencionalidad. Para él, la palabra
globalización se deriva de globo, que hace referencia a nuestro
planeta Tierra. En el sentido en que lo usamos actualmente, la globalización
se refiere a un fenómeno en el que se observa una mayor comunicación e
intercambio de bienes y servicios entre los diversos países, siendo éstos
afectados por lo anterior en sus sistemas políticos, económicos, sociales y
culturales. Con esta acepción, el término de globalización bien puede
considerarse como sinónimo de mundialización, internacionalización o
ecumenismo, éste último, un término usado en medios religiosos para señalar
"lo universal". Así entendida, la globalización no es un fenómeno nuevo: la
Iglesia Católica es un Así entendida, la globalización es como un libro de física nuclear:
describe los fenómenos que En el otro extremo, podemos citar a personas como Eduardo Galeano (1998, pp. 41-42), escritor y periodista uruguayo:
En esta línea de ideas, la globalización puede ser vista como un proceso
de homogeneización ideológica, más que como una integración económica o
política. Globalización no significa internacionalización. El
primer término habla de una cierta imposición imperialista de una
forma de pensar; el segundo, respeta las diferencias entre los países. En
este contexto, la educación es En resumen, ¿a quién beneficia más esto? Para unos, los gobiernos de los países más poderosos son los que imponen sus políticas e ideologías, y son sus principales beneficiarios. Para otros, los países más beneficiados son los menos desarrollados, pues hacia ellos fluyen con mayor rapidez las innovaciones tecnológicas. Al respecto, Mason (1998) se pregunta: ¿es la llegada de la educación
global una amenaza o una promesa?. Su respuesta es simple: ninguna de las
dos. Él no encuentra evidencia de que una o varias instituciones se estén
preparando para acaparar, a gran escala, el mercado educativo. Distinto al
mercado de los refrescos de soda, dice Mason, la educación difícilmente será
dominada por proveedores gigantes. ¿Por qué? Simplemente porque la tarea es
muy difícil, no hay mucho dinero que ganar y hay mucho asuntos complejos que
manejar. La educación a distancia, al igual Tendencias. Otra forma de ver el fenómeno desde una perspectiva del investigador es analizar las tendencias que podemos observar en el mundo de la educación. A manera de ejemplo, podemos citar a la revista canadiense Maclean's Online:
Otras de estas tendencias son (Mason, 1998):
A pesar de esas tendencias, una pregunta lógica que debemos hacernos es:
¿qué tanto de la educación que se realiza en el mundo tiene lugar a una
escala internacional? La respuesta es obvia: muy poca. El debate sobre la
influencia de la globalización en la educación ha dominado muchos escenarios
y, en realidad, estamos muy lejos de que la educación esté globalizada.
Simplemente, Tal parece ser que este debate, con las amenazas de una colonización
imperialista, ha Educación comparada. Como investigador, otra forma de entender el fenómeno de globalización es a través de las enseñanzas de la Educación Comparada. Ésta es una disciplina que nos da un buen marco de referencia para apreciar las diferencias y similitudes entre los países, así como la efectividad de sus sistemas educativos. Cuando pensamos en los fenómenos de globalización, frecuentemente los
pensamos como tendencias de homogeneización, con la pérdida consiguiente de
un conjunto de valores culturales y nacionales. Como si se tratase de agua,
la globalización es vista como una amenaza que se "mezcla" con las culturas
de otros países, "disolviendo" su identidad. La realidad es que el agua, al
igual que La Comunidad Económica Europea es un buen ejemplo de cómo los países
retienen su identidad cultural aun cuando las fronteras económicas se abran.
Ciertamente, esta Comunidad apenas va comenzando y es pronto para ver los
efectos de la globalización. Sin embargo, todo parece apuntar a que sus
países van a seguir reteniendo aquello que los ha distinguido por siglos y
que los hace orgullosos; en otras palabras, van a retener aquello que les da
su identidad. En términos económicos, los países seguirán siendo
distinguidos en un mundo globalizado por aquello que ellos saben hacer bien:
los suizos, por sus relojes y los alemanes, por sus automóviles (por poner
algunos ejemplos simplistas). Esto, desde luego, puede extrapolarse a
aquellas características culturales Un estereotipo común que tenemos, a veces más un miedo que una creencia,
es la que se refiere Al considerar los avances tecnológicos, la misma Educación Comparada nos
proporciona algunos ejemplos interesantes de desigualdades de carácter
educativo. Uno podría esperar que aquellos países que más usan los avances
tecnológicos van a tener un mayor nivel educativo. Sin embargo, no siempre
es así. En comparación a los Estados Unidos, algunos países europeos y
orientales muestran serios atrasos en el uso de tecnologías para la
información y la comunicación y, sin embargo, sobrepasan a Estados Unidos en
múltiples estudios de educación comparada. Ciertamente, el uso intensivo de
estas tecnologías tendrá apenas unos cinco años de antigüedad, pero datos
preliminares de recientes estudios de educación comparada no pronostican que
Estados Unidos A lo anterior, hay que agregar consideraciones metodológicas que nos
hacen difícil responder la pregunta sobre si las nuevas tecnologías servirán
o no para democratizar el conocimiento o para profundizar la brecha
existente entre los países. Desde una perspectiva metodológica, ésta es una
pregunta que no admite respuesta categórica... y nunca la tendrá. La brecha
entre los países ha existido y existe por muy diversas razones. Las causas
de esa brechas son muy diversas y teorías atribuidas a la posición
geográfica, la religión o la evolución histórica de los países han tratado
de dar cuenta a las diferencias en su desarrollo. Cualquiera que sea la
explicación, es muy difícil saber El Enfoque del Responsable de Política Educativa En otra línea de discurso, podemos ahora incursionar en el enfoque de los responsables de política educativa. Así, cuando a los investigadores se les pregunta, ¿qué nos recomiendan hacer?, es cuando pasamos a tomar una postura más prescriptiva que descriptiva. Desde luego, la pregunta se puede realizar desde dos niveles diferentes: uno, desde la posición de un directivo de instituciones educativas; y otro, desde aquellos responsables de política educativa a nivel nacional. Veamos cada caso. Nivel "micro": perspectiva de las instituciones educativas. Para aquellos al frente de una institución educativa, la pregunta obvia es: ¿qué debemos hacer en nuestra institución ante estos avances en tecnología educativa? En mi opinión, creo que el número de preguntas debe ser ampliado: al "deber" debemos agregar el "querer" y el "poder". ¿Debemos incluir avances de tecnología educativa en nuestros sistemas educativos? Mi recomendación es que sí, sí debemos incluirlos, lo cual no implica tener que incursionar en la educación a distancia. Mi postura personal es que estas herramientas tecnológicas son precisamente eso, herramientas que nos pueden ayudar enormemente en nuestra tarea educativa. Desde luego, su simple uso no hace milagros. De ahí la importancia que tiene el saber cómo seleccionar tecnología adecuada y cómo usarla apropiadamente. A pesar de lo anterior, yo les plantearía otra pregunta a los directivos
de las instituciones Finalmente, la otra pregunta que habría que hacer es: ¿puedes? El deber y
el querer no siempre va asociado al poder, y esto es especialmente cierto en
nuestros países latinoamericanos, en donde hay muchas carencias más
apremiantes por atender. En muchas ocasiones, la educación a distancia se
aprecia precisamente como una forma de atraer más recursos. Con la idea de
la masividad, se cree que una institución va a percibir mayores ingresos,
sin incrementar significativamente los Nivel "macro": perspectiva de los ministerios de educación. Dar recomendaciones a aquellos encargados de dictar políticas educativas a nivel nacional es un riesgo grande y, por ello mismo, mi única recomendación es: ¡ser cautos! En uno o dos ejemplos que me han tocado observar, he apreciado convenios que ministros de educación han querido firmar con el Tecnológico de Monterrey para llevar programas de educación a distancia a sus países. Es lo que está de moda y no pocos sucumben a la tentación de estar a la supuesta vanguardia. Desde luego, al plantear requerimientos, no tardamos mucho en darnos cuenta que los destinatarios finales del servicio educativo son profesores de zonas rurales que ya no digamos no tienen computadoras, sino que ni siquiera tienen una línea telefónica en sus escuelas y, a veces, ni siquiera electricidad. ¿Podemos trabajar así nuestros cursos "on line"? En el terreno educativo, al menos en mi país, ha existido una tendencia sexenal de hacer revoluciones educativas. Pero revolución, etimológicamente hablando, no es sinónimo de evolución. Una revolución nos habla de dar la vuelta completa a una cosa para que termine quedando igual. Y, la verdad, en no más de una ocasión las revoluciones se han dado... y todo sigue igual. La innovación educativa no es un fin, sino un medio para llegar a un fin. El cambio, por el cambio, no tiene razón de ser si no se aprecia dirigido a la consecución de ciertas metas. Así, mi recomendación a este nivel es similar a la que hiciera a los directivos de instituciones educativas: tener claridad en cómo el uso de las nuevas tecnologías se aprecia dentro de los fines educativos que, como país, se tienen. Yendo más allá, yo diría que esta claridad debe tenerse también al buscar una congruencia entre una innovación educativa y los planes de desarrollo económico, político y social del país. Y, por último, una revisión de la historia propia del país no está de más, para identificar aquellos valores que hacen del país tener una identidad dentro del contexto mundial Conclusión Quiero cerrar esta plática leyendo un escrito que hiciera Benjamín
Franklin en 1774 (citado por Adams, 1966, pp. 12-13), y que titulara
"Observaciones en relación a los salvajes de Norte
Queda esto para su reflexión. Por su atención, ¡muchas gracias! Referencias
Currículum Vitae del Autor Jaime Ricardo Valenzuela González
nació en México, D.F. Su formación profesional es de Ingeniero Civil,
realizando sus estudios en la Escuela de Ingeniería de la Universidad La
Salle. Posteriormente, en la misma institución, realizó sus estudios de
Maestría en Enseñanza Superior. Gracias al apoyo del Programa Fulbright y de
la Fundación Ford-MacArthur, realizó sus estudios de maestría y doctorado en
Psicología Educativa en la Universidad de Texas de Austin. Su experiencia de
trabajo se ha ubicado siempre en el campo educativo. Como docente, ha
impartido clases en los niveles de preparatoria, licenciatura y postgrado,
tanto en instituciones públicas como privadas. Algunas de las áreas en las
que ha impartido clases son matemáticas, física, metodología de la
investigación, psicología y educación. Como investigador, ha realizado
diversos proyectos, siendo sus líneas de investigación las de aprendizaje
estratégico, evaluación del desempeño de los profesores, desarrollo de
habilidades del pensamiento y emoción y motivación en los procesos
educativos. Como consultor, ha realizado diversos trabajos a empresas e
instituciones educativas, con una orientación principal al desarrollo del
factor humano de las organizaciones. Finalmente, |
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