INTRODUCCIÓN
El presenta trabajo de investigación consta
de dos pequeños capítulos en los cuales se pretende dar en una forma muy
general un vistazo a la Organización de las
Naciones Unidas, desde sus antecedentes para su surgimiento hasta las
nuevas concepciones y problemas que debe enfrentar dicha Organización
Mundial ante el nuevo sistema mundial. Es importante hacer notar al lector
que lejos de pretender en la presente monografía abarcar todo lo referente a
la ONU, lo que buscamos como objetivo general es dar una noción
institucional de la Organización y plantear la inquietud de los nuevos
problemas que enfrenta el orden mundial y los retos de la ONU, para hacerle
frente a la crisis y los cambios en los asuntos mundiales; para que de esta
forma perduren por siempre los objetivos que vieron nacer a la organización
hace cincuenta años, los cuales son prevenir al mundo de las guerras,
fomentar la paz y la seguridad; promover el progreso económico y social; y
definir y proteger los derechos y la libertad de cada ser humano sin
distingo de raza, lengua o religión.
Para las Naciones Unidas la cuestión básica es si
podremos aprovechar la información y conocimientos de cincuenta años para
actuar de acuerdo a las necesidades de los tiempos, antes que nuestros
problemas superen la capacidad para resolverlos en forma ordenada y
pacífica.
Sin embargo, nos planteamos el problema de la
inadaptación a la realidad por parte de las Naciones Unidas, en la forma en
la cual hoy en día mantiene su estructura y operatividad, en el nuevo
escenario de la posguerra fría, y de la hegemonía de las Potencias
vencedoras de la segunda guerra mundial, así como los nuevos actores no
estatales en el orden internacional.
CAPITULO
I
SECCIÓN I. SURGIMIENTO DE LA
ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS
A.-
ANTECEDENTES A LA CARTA DE LAS NACIONES UNIDAS
En enero de 1941 el Presidente de Los Estados Unidos,
Franklin Delano Roosevelt, enuncia la doctrina de las "Cuatro Libertades"
ante el Congreso, por las cuales el mundo entero debía luchar, las cuales
eran, la "libertad de expresión", "libertad de trabajo", "liberarse de la
necesidad" y {liberarse del temor", en todos los lugares del mundo.
En agosto de ese mismo año, el presidente Roosevelt y
el primer Ministro del Reino Unido, Winston Churchill, formularon una
declaración conjunta conocida como –Carta del Atlántico–, cuyo
principal fin era que los habitantes del mundo pudieran vivir "libres del
miedo y de la necesidad". Cuatro años más tarde se incorporan los
lineamientos de la Carta del Atlántico, a la Carta de las
Naciones Unidas y cinco meses después, 26 naciones, entre ellas ocho de
Centroamérica y del Caribe, suscribirían la Declaración de las Naciones
Unidas, nombre sugerido por el presidente Roosevelt. En dicha
Declaración se incorporaban el contenido de la Carta del Atlántico
y afirmaba la oposición de los firmantes a la agresión del Eje.
Entre el 10 de enero de 1942, fecha de la
Declaración, y la Conferencia de San Francisco, otros 26 Estados se
adhirieron a ella (entre estos, todos los países sudamericanos, menos
Argentina-Chile, que lo suscribió en febrero de 1945.)
El próximo paso fueron las conversaciones de
Dumbarton Oaks en Washington D.C., donde participaron los Ministros de
Relaciones Exteriores de Estados Unidos, el Reino Unido, La Unión Soviética
y China. Los dos primeros habían preparado propuestas detalladas sobre el
"establecimiento de una Organización Internacional General". Sin embargo, no
hubo por parte de los Estados Unidos un gran interés en que se analizaran
con profundidad las propuestas de Dumbarton Oaks, porque recién se había
terminado la Conferencia de Yalta, entre Roosevelt, Churchill y Stalin, en
donde se mantuvieron en secreto los acuerdos sobre el veto y otros
referentes a la futura organización mundial, en la cual se decidió convocar
a una "Conferencia sobre la Organización Mundial", que debía verificarse en
Estados Unidos el 24 de abril de 1945.
B.-
LA CONFERENCIA DE SAN FRANCISCO. LA CARTA DE LAS NACIONES UNIDAS Y
LA CREACIÓN DE LA ORGANIZACIÓN MUNDIAL
El 25 de abril se inauguró en la ciudad de San
Francisco la Conferencia sobre la Organización Mundial, convocada por las
cuatro grandes potencias. Fue entonces, y lo es hasta ahora, el más
importante Congreso de la Historia: dio nacimiento a la Carta de las
Naciones Unidas, un Tratado internacional de amplitud y significación sin
precedentes.
"La Conferencia de San Francisco no fue, pues, una
expresión de total universalidad. Estaban ausentes los países vencidos en la
Guerra, que no eran únicamente Alemania, Italia y Japón. También se
consideraba como tales a Bulgaria, Rumania, Hungría y Albania y en calidad
similar a España, acusada por las Naciones Unidas de haber favorecido a los
países del eje. Tampoco estuvo presente la mayoría de los pueblos del Tercer
Mundo".[1]
La Carta de las Naciones Unidas se aprobó por
unanimidad de los participantes en la conferencia el 26 de junio de 1945 y
entró en vigencia el 24 de octubre del mismo año, después de su ratificación
por los Estados miembros.
Las actividades de la Organización comenzaron en
febrero de 1946. Inmediatamente se creó la Asamblea General, órgano
principal de las Naciones Unidas y ese mismo año celebró su primer período
de sesiones en dos fechas, enero y diciembre. En este último mes se creó el
Consejo Económico y Social, que durante el año de 1946 realizó muy
importantes trabajos en las dos reuniones que sostuvo en ese período.
Así, pues, y en forma de conclusión, el autor Manuel
Medina nos dice: "la Conferencia de San Francisco partió de un proyecto
elaborado por las cuatro potencias aliadas principales (Estados Unidos, URSS,
Reino Unido y Francia), preparado en Dumbarton Oaks en 1944 y ultimado en la
Conferencia de Yalta de febrero de 1945.... los "cinco grandes" se
reservaron asientos permanentes en el Consejo de Seguridad, el derecho de
veto sobre las decisiones sustantivas que este pudiera adoptar y sobre la
reforma de la Carta y la pertenencia al Comité de Estado Mayor, encargado de
dirigir y supervisar las operaciones de seguridad colectiva".[2]
C.-
FINALIDAD Y PRINCIPIOS DE LA ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS
La Finalidad fundamental de la ONU es el
mantenimiento de la paz y de la seguridad internacionales (Preámbulo,
párrafo 1 y arts. 1-1 de la Carta). "Para conseguir este objetivo,
el art. 2-4 de la Carta prohibe a los miembros el recurso a la amenaza o
empleo de la fuerza contra la integridad territorial o la independencia
política de cualquier Estado u otra forma incompatible con los propósitos de
la Naciones Unidas. Los miembros de la organización están obligados además a
solucionar sus controversias por medios pacíficos (arts. 2-3). La
Organización puede imponer a los Estados no miembros el que se comporten de
acuerdo con los principios de la Carta en la medida necesaria para mantener
la paz y la seguridad internacionales (2-6).[3]
Según el profesor Carrillo, los fines y compromisos
de la ONU, en su Carta de San Francisco "se consagran en tres grandes
compromisos políticos que responden a tres problemas distintos: el
mantenimiento de la paz y de la seguridad internacionales; la cooperación
internacional institucionalizada en materias económicas y sociales, y por
último, el régimen jurídico del colonialismo". [4]
Los principios están recogidos en el art. 2 de la
Carta, y pueden ser resumidos en los siguientes términos:
- El principio de igualdad soberana de todos los
miembros. (art. 2-1).
- El respeto a la soberanía e independencia de los
Estados que exige el ámbito de competencia doméstica de estos (art.
2-7).
- La prohibición del empleo de la fuerza en las
relaciones internacionales (art. 2-4), que no admite otra excepción que
la legítima defensa y la adopción de medidas colectivas bajo el Cap. VII
de la Carta.
- Ciertas obligaciones de solidaridad entre los Estados
resultantes de la existencia de una sociedad internacional y de un
ordenamiento jurídico aplicable a las relaciones internacionales. Los
Estados están, así, obligados a cumplir de buena fe las obligaciones
contraídas de conformidad con la Carta (art. 2-2) a solucionar
pacíficamente sus controversias internacionales (art. 2-3) y a dar a la
Organización las ayudas necesarias para la realización de sus objetivos
(art. 2-5).
- El principio de universalidad de la organización y de
los principios de la Carta, son obligatorios no sólo para los Estados
miembros, sino también, para los Estados no miembros, de modo que el no
ingreso o retirada de la organización no exime a un Estado de las
obligaciones que impone la Carta.
"Al comparar estos principios de la Carta con
aquellos establecidos por el Derecho Internacional común, llegamos a la
conclusión que no existen diferencias importantes entre ambos".[5]
D.-
NATURALEZA JURÍDICA DE LA ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS
La ONU no es un Estado mundial, sino que es una
confederación de vocación "universal", formada principalmente por Estados
soberanos y que, por lo tanto, no ejerce un poder directo sobre los súbditos
de sus miembros.
"Pero la ONU es un sujeto nuevo y autónomo del
Derecho Internacional que puede suscribir tratados y hacer reclamaciones en
favor de sus funcionarios".[6]
La ONU se rige por el principio mayoritario, en
contraposición a la Sociedad de las Naciones, que estaba basada en el
principio de la unanimidad. Esto significa que las resoluciones que adoptan
los órganos de la ONU pueden ser aprobadas por la simple mayoría de votos y
que si bien son directamente obligatorias, representan, de hecho, una amplia
centralización de la administración sociocultural y económica.
"La Organización es, también un foro universal en
cuyo marco se pueden proseguir mejor los esfuerzos para elaborar, en
definitiva, un arreglo pacífico".[7]
Desde el plano de las relaciones internacionales,
Goodwin ha manifestado que la ONU ha sido vista como la infraestructura
institucional de una incipiente comunidad mundial capaz de actuar en el
ejercicio de sus propios derechos......".[8]
LA ONU Y EL NUEVO SISTEMA MUNDIAL
SECCIÓN PRIMERA: ONU Y SU
NECESIDAD DE REFORMA
El tema de la reforma obliga a distinguir entre la
reforma formal que implica una revisión de la Carta y las
transformaciones importantes que han ocurrido en las competencias ejercidas
en las Naciones Unidas a partir del fin de la guerra fría en el terreno de
la paz y la seguridad, así como en la organización del Secretariado, cuyos
efectos se manifiestan en las prioridades y la forma de funcionamiento de la
ONU.
"Una reforma tácita de las competencias de la ONU se
ha visto reforzada por el trabajo de la Secretaría. El documento "Un
Programa de Paz", presentado por el Secretario General a solicitud del
Consejo de Seguridad a los Estados miembros... Hasta ahora no ha sido
posible distinguir con claridad cuáles son las propuestas del mencionado
programa...".[9]
"El Organismo mundial se comenzó a ver como un foro
de utilidad para legitimar la política exterior de Estados Unidos, así como
para contribuir a la corresponsabilidad de la comunidad internacional en el
ejercicio del liderazgo mundial que, desaparecida la URSS, recaía
fundamentalmente en ese país".[10]
A.-
LA ONU EN LOS AÑOS NOVENTA
La Sociedad mundial de los años noventa se
caracteriza principalmente por ser un sistema internacional en profunda
mutación o en crisis, cargado de incertidumbres en cuanto a lo que sea el
orden mundial futuro, que avanza hacia un sistema cuyas características se
mueven entre la unipolaridad y la multipolaridad, entendida en sentido
clásico, pero entre el estato-centrismo y el multicentrismo desde una
perspectiva moderna.
"El resultado, en todo caso, es un sistema mundial o
planetario, cerrado espacialmente, profundamente fragmentado, heterogéneo y
complejo, crecientemente transnacionalizado, interdependiente, global, y
políticamente no estructurado o integrado".[11]
"Así, y por primera vez en la historia, la sociedad
internacional es auténticamente universal sobre una base profundamente
heterogénea". [12]
Además, nuevos peligros amenazan la existencia misma
de una vida organizada sobre el planeta, y de modo especial:
- "La creciente brecha que separa a los países ricos de
los pobres, hace del desarrollo el problema más angustiante en un mundo
en el que pasan hambre más de las tres cuartas partes de la población.
- La explosión demográfica, de los países
subdesarrollados, es causa de graves situaciones de inestabilidad
económica y política, a escala mundial.
- La depredación del medio humano, que ha sido
favorecida por la revolución tecnológica... que representa un riesgo
cierto para la vida del hombre, al alterar el equilibrio ecológico de
los elementos básicos sobre los que tal vida se asienta".
[13]
"Estamos así ante un sistema universal o mundial que
ha roto las barreras tradicionales que separaban a las distintas comunidades
humanas a todos los niveles, liberando fuerzas y dinámicas nuevas o hasta
ahora ahogadas por los Estados y en el que si por un lado, los grandes
centros o sistemas de poder político, económico y cultural, sean estatales,
pueden actuar e imponer sus objetivos de dominación de forma lenta y
profunda, sin necesidad de acudir a los procedimientos de intervención
característicos de otras épocas históricas, por otro, actúan en las mismas
fuerzas y movimientos generadores de inseguridad e inestabilidad,
difícilmente controlables, incluso desde la perspectiva estatal".[14]
B.-
LA ONU Y LAS NUEVAS REALIDADES INTERNACIONALES
Las Naciones Unidas, como producto característico del
sistema clásico mundial de Estados y de la Segunda Guerra Mundial y reflejo
en consecuencia de un mundo de vencedores y vencidos, hace mucho tiempo
superado y en el que el número de actores estatales era relativamente
reducido, se encuentra ahora numerosas y nuevas dificultades para cumplir
sus objetivos.
Entre los nuevos fenómenos, característicos del
actual sistema internacional tenemos los siguientes que pasamos a enunciar:
- "Debilitamiento de la centralidad del Estado en las
Relaciones Internacionales y paralelo crecimiento espectacular del
número de Estados.
- Proceso de difusión del poder, que implica cambios
tanto en la naturaleza del poder como en la distribución del poder a
nivel de actores.
- Desaparición de los límites entre el mundo interno
del Estado y el Mundo Internacional, entre la política interior y la
política exterior.
- Lo socioeconómico y lo científico-técnico como
problemática.
- La Heterogeneidad como factor determinante del
Sistema.
- Nuevos tipos de conflictos.
- Cambio del problema de seguridad.
- Cambio en el uso de la Fuerza.
- Cambio en el concepto y la realidad de Gran Potencia.
- Aparición de un nuevo consenso internacional.
- Revalorización de lo humano y de lo humanitario como
dimensión de las relaciones internacionales.
- Nuevos actores internacionales".
[15]
C.-
LA ONU Y SUS INSUFICIENCIAS ANTE LAS TRANSFORMACIONES
DEL SISTEMA MUNDIAL
En primer lugar, las Naciones Unidas continúan siendo
el reflejo de la estructura internacional de poder existente a nivel de
Estado en 1945, situación que en la actualidad ha cambiado, así como la
concepción de Gran Potencia, afectando al Consejo de Seguridad, que no es
representativo de las nuevas realidades numéricas y regionales del mundo de
los Estados.
En segundo lugar; la exclusividad de los Estados ante
la Organización choca con la diversidad de actores no estatales de las
relaciones internacionales.
Tercero: La insuficiencia de la organización en su
actual estructura y funcionamiento para cumplir con sus propósitos y
principios, en lo referente a la democracia y los derechos humanos, y esto
se debe a los procesos paralelos de extensión de la democracia y su difusión
del poder que experimenta actualmente el sistema mundial; aunque cada vez
son más los Estados que se democratizan, la realidad del poder escapa cada
vez al control de los Estados, ya que las decisiones fundamentales se toman
por actores no estatales, no sujetos a ningún control democrático.
Cuarto: El principio de no injerencia en los asuntos
internos, art. 2.7 de la Carta, ha experimentado un proceso de erosión, como
consecuencia, entre otros fenómenos, de la desaparición de la separación
entre lo interno y lo internacional. El debilitamiento de Estado como
referente de las relaciones internacionales y de la revalorización de lo
humanitario.
Quinto: El principio de seguridad colectiva
tradicional al que responden las Naciones Unidas , no es ya válido en un
sistema internacional en el que han aparecido toda una serie de nuevas
dimensiones y amenazas, no militares, en torno al problema de la seguridad.
Sexto: El cambio en la naturaleza predominante de los
conflictos internacionales: dejan de ser interestatales, para ser internos o
ser protogonizados por actores no estatales y de naturaleza económica y
social.
A pesar de los trascendentales cambios a nivel
mundial, los Estados continúan siendo centrales en el sistema internacional
y la Organización es predominantemente intergubernamental; no hay dudas
sobre la validez permanente de sus propósitos y principios y sobre el
protagonismo que le corresponde a las Naciones Unidas en el mantenimiento de
la paz y la seguridad internacional.
"En concreto, las Naciones Unidas deberían avanzar
de un lado en la afirmación de la democracia como principio de
funcionamiento a nivel estatal e internacional y, de otro, en la
formalizarán de un nuevo concepto de seguridad colectiva común, que
sustituyendo al viejo concepto de seguridad colectiva, diera un nuevo
sentido al papel que juega la organización.... constituye una cuestión
urgente el replanteamiento de las relaciones entre sus órganos, en especial
entre el Consejo de Seguridad y la Asamblea General, dado el creciente
protagonismo del primero, así como la reforma del Consejo de Seguridad, con
el fin de adaptarlo al principio democrático señalado y a las nuevas
realidades del número de actores estatales y la distribución del poder en el
mundo de los Estados".[16]
Al concluir el presente trabajo de investigación, son
muchas las enseñanzas que nos deja y a la vez una gran cantidad de
inquietudes que pasamos a hacerlas extensivas.
Si bien es cierto, las Naciones Unidas ha sido y
sigue siendo el organismo internacional de mayor envergadura en la
protección de un mundo de paz, también es cierto que hoy es necesaria una
reforma global a la ONU, para que pueda hacerle frente a los nuevos retos
del orden mundial, para que el mundo en que vivimos sea cada vez más
equitativo y solidario, encaminado a un verdadero desarrollo sostenible, en
donde los países subdesarrollados podamos salir de este estancamiento a que
nos tienen sometidos, que las potencias mundiales no se sirvan de la
organización para imponer su hegemonía en el mundo; que se considere el
grave problema de la deuda externa de los países en desarrollo como un
verdadero factor para el desarrollo pacífico de las relaciones
internacionales, pudiendo definirse de una vez por todas los principios
generales de obligaciones en el derecho internacional, en cuanto a esta
deuda externa, siendo la encargada la Corte Internacional de Justicia, por
ejemplo, que se calculen los intereses a su valor real que es un cuarenta
por ciento menor en el mercado secundario.
Así mismo, no dejar de tomar en cuenta que hoy se
habla de globalización de la economía, lo que podría generar ventajas para
la humanidad. Pero la lucha entre poderosos bloques comerciales ha aumentado
las injusticias entre las naciones. Ahora se habla mucho de libre comercio,
pero en la práctica los países que menos tienen no solo deben luchar por los
precios de sus productos, sino además enfrentar nuevas barreras comerciales.
Se les exige cumplir con las normativas internacionales en forma estricta,
mientras que a los más poderosos se les tolera desviaciones de los convenios
y acuerdos firmados; situaciones injustas contrarias a una justicia mundial.
Por eso es que hoy queremos terminar la presente
conclusión con un mensaje de esperanza en cuanto a la Organización de las
Naciones Unidas, esperando que Dios ilumine las mentes de sus personeros con
el único fin de comenzar el siglo XXI con un horizonte claro, abierto y
justo para toda la humanidad. Queremos que en el próximo milenio nuestros
descendientes hereden un planeta hospitalario y capaz de perpetuar la
especie humana con dignidad y decoro.
| [1] |
SANTA CRUZ (Hernán). "Creación de las
Naciones Unidas y de la Cepal". Chile-ONU; Revista de la Cepal
N-57, Diciembre de 1995. p. 1. |
| [2] |
" MEDINA (Manuel). Sistema de Las
Naciones Unidas, Alianza Editorial. Organizaciones Internacionales.
1990. p. 81. |
| [3] |
Ibid, p. 82. |
| [4] |
Carrillo Salcedo J.A. "Veinticinco años
de Naciones Unidas: Un ensayo de interpretación", Arbor, feb.
1971, Madrid, págs. 29 y ss. Citado por Pérez (Vera Elisa). Naciones
Unidas y Los Principios de la Coexistencia pacífica. Edit. Tecnos-Madrid.
1973. p. 19. |
| [5] |
PACHECO G. (Máximo). Teoría del
Derecho. 2da. Edición. Editorial Jurídica de Chile, 1982. p. 667 |
| [6] |
VERDROSS (Alfred). Derecho
Internacional Público, p. 414. Citado por Pacheco Máximo, op.
cit., p. 669. |
| [7] |
WALDHEIN (Kurt). Memoria del
Secretario General sobre la labor de la Organización (A/36/1),
Setiembre de 1981. Citado por Carrillo Salcedo (Juan Antonio).
Textos Básicos de Naciones Unidas. Editorial Tecnos, Madrid, 2da.
Edición, 1982, p. 472. |
| [8] |
GOODWIN. G. L. "The United Nations:
Expectations and experience", en the evolving United Nations: a prospect
for Peace?, depor K.J. Twitchett. Londres, 1971, p 28-29. |
| [9] |
Boutros Boutros (Ghali). Un Programa
de paz 1995, Nueva York-ONU, 1995. Citado por Pellicer (Olga),
op. cit., p.40. |
| [10] |
Ver
Pellicer (Olga), op. cit., p.41. |
| [11] |
Del Arenal (Celestino). Cambios en
la Sociedad Internacional y Organización de las Naciones Unidas,
Madrid, Escuela Diplomática 1995. p.14. |
| [12] |
Ver Pérez
(Vera Elisa). op. cit., p.26. |
| [13] |
Ver
Pérez, (Vera Elisa). op. cit., p.26. |
| [14] |
Ver Del
Arenal (Celestino). op. cit., p.14. |
| [15] |
Ver Del
Arenal (Celestino), op. cit., p. 15 a 20. |
| [16] |
Ver Del
Arenal (Celestino); op. cit., p.23. |
- CARTA DE LAS NACIONES UNIDAS. San Francisco, 26 de
junio de 1945.
- CARRILLO SALCEDO (Juan Antonio). Textos Básicos de
las Naciones Unidas. Edit. Tecnos, Madrid, 2da. edición. 1982.
- DEL ARENAL (Celestino). "Cambios en la Sociedad
Internacional y Organización de las Naciones Unidas". Escuela
Diplomática-Madrid, 1995. Jornadas sobre el cincuentenario de las
Naciones Unidas, Colección Escuela Diplomática. #7.
- DIEZ DE VELAZCO (Manuel). "Estructura Orgánica de la
Organización de la Naciones Unidas". ONU. Año XX. 1946-1966.
Editorial Tecnos, S.A. Madrid 1966.
- GOODWIN G.L. The United Nations: Expectations and
Experience in the evolving United Nations: a prospect for peace? Ed.
por K.J. Twitchell. Londres. 1974.
- MEDINA (Manuel). Sistema de las Naciones Unidas,
Editorial Alianza. Organizaciones Internacionales. 1990.
- PACHECO G. (Máximo). Teoría del Derecho. 2da.
Edición. Editorial Jurídica de Chile. 1982.
- PELIGRE (Olga). {Luces en las Naciones Unidas a los 50
Años". Revista Mexicana de Política Exterior (47). México. 1995.
- PÉREZ (Vera Elisa). Naciones Unidas y Los
Principios de la Coexistencia Pacifica. Editorial Tecnos-Madrid.
1973.
- SANTA CRUZ (Hernán). "La Creación de las Naciones
Unidas y La Cepal". Chile-Onu; Revista de La Cepal (57).
Diciembre de 1995.
|
[-] |
INTRODUCCIÓN |
|
[I] |
CAPITULO I
SURGIMIENTO DE LA ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS |
| |
[A] |
ANTECEDENTES A LA CARTA DE
LAS NACIONES UNIDAS |
| |
[B] |
LA CONFERENCIA DE SAN
FRANCISCO. LA CARTA DE LAS NACIONES UNIDAS Y LA CREACIÓN DE LA
ORGANIZACIÓN MUNDIAL |
| |
[C] |
FINALIDAD Y PRINCIPIOS DE LA
ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS |
| |
[D] |
NATURALEZA JURÍDICA DE LA
ORGANIZACIÓN DE LAS NACIONES UNIDAS |
|
[II] |
CAPITULO II: LA ONU Y EL
NUEVO SISTEMA MUNDIAL:
ONU Y SU NECESIDAD DE REFORMA |
| |
[A] |
LA ONU EN LOS AÑOS NOVENTA
|
| |
[B] |
LA ONU Y LAS NUEVAS
REALIDADES INTERNACIONALES |
| |
[C] |
LA ONU Y SUS INSUFICIENCIAS
ANTE LAS TRANSFORMACIONES DEL SISTEMA MUNDIAL |
|
[-] |
CONCLUSIÓN |
|
|