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Fuente SCN 0703 Traducción de Mª Lourdes Sada lules0@hotmail.com
¿Cuáles son los factores más importantes de la pobreza?
La pobreza como problema social:
Todos hemos sufrido escasez de dinero en algún momento. Es una
experiencia individual. No es lo mismo que el problema social de la
pobreza. Puesto que el dinero es la medida de la riqueza, su falta
puede ser la medida de la falta de riqueza, pero no es un problema
social. Ver «Principios». La pobreza, como problema social, es una
herida profunda que contagia cada dimensión de la cultura y de la
sociedad. Incluye un bajo nivel sostenido de los ingresos de los
miembros de una comunidad. Incluye la privación de acceso a
servicios como educación, mercados, sanidad o posibilidad de tomar
decisiones, y también la falta de prestaciones comunitarias como
agua, alcantarillado, carreteras, transporte y comunicaciones.
Además, es la «pobreza de espíritu» lo que induce a los miembros de
esa comunidad a compartir y creer en su propia impotencia,
desesperanza, apatía y timidez. La pobreza, y especialmente los
factores que contribuyen a su existencia, es un problema social, y
su solución también es social. En estas páginas web de
adiestramiento, aprendemos que no podemos luchar contra la pobreza
aliviando sus síntomas, sino únicamente atacando los factores que la
producen. Este folleto describe los «cinco grandes» factores que
contribuyen al problema social de la pobreza.
Una simple transferencia de fondos, incluso si es para las víctimas
de la pobreza, ni la erradicará ni la reducirá. Solamente aliviará
los síntomas de pobreza a corto plazo. No es una solución
duradera. La pobreza, puesto que es un problema social, pide una
solución social. Esta solución es la supresión clara, consciente y
deliberada de los cinco factores más importantes de la pobreza.
Factores, causas e historia:
Un «factor» y una «causa» no son exactamente lo mismo. Una «causa»
puede ser algo que contribuye al origen de un problema, como la
pobreza, mientras que un «factor» puede ser algo que contribuye a su
perpetuación cuando ya existe.
La pobreza a escala mundial tiene muchas causas históricas: el
colonialismo, la esclavitud, la guerra y las invasiones. Existe una
gran diferencia entre estas causas y lo que llamamos los factores
que mantienen las condiciones de pobreza. La diferencia reside en lo
que podemos hacer hoy con respecto a ellos. No podemos volver atrás
en la historia y cambiar el pasado. La pobreza existe. La pobreza
tuvo sus causas. Sobre lo que potencialmente podemos actuar es sobre
los factores que la perpetúan.
Es de sobras conocido que muchas naciones de Europa, enfrentadas a
guerras devastadoras, como la primera o la segunda guerra mundial,
se vieron reducidas a la pobreza, y su gente se vio obligada a vivir
dependiendo de limosnas y caridad, escasamente sobreviviendo. En
unas décadas, estos países han florecido en cuanto a renta doméstica
real, y se han convertido en países desarrollados e influyentes, de
prósperos habitantes. También sabemos que muchas otras naciones han
continuado entre las menos desarrolladas del planeta, aunque se
hayan gastado en ellas billones de dólares de supuesta «ayuda». ¿Por
qué? Porque no se atacaron los factores de pobreza, sino sólo los
síntomas. En un contexto macroeconómico nacional, un PIB (producto
interior bruto) bajo no es pobreza en sí, es un síntoma de pobreza,
como problema social.
Los factores de la pobreza (como problema social) que se listan a
continuación, ignorancia, enfermedad, apatía, corrupción y
dependencia, deben verse simplemente como condicionantes. No
pretendemos ningún juicio moral. No son buenos ni malos, simplemente
son. Si es decisión de un grupo de gente, en una comunidad o
sociedad, suprimir o reducir la pobreza, tendrán que observar e
identificar estos factores (sin juicios de valor ) y emprender las
acciones para eliminarlos como vía para erradicar la pobreza. Estos
cinco grandes factores, a su vez, contribuyen a la generación de
otros elementos secundarios, como escasez de mercados,
infraestructura pobre, carencia de liderazgo, mal gobierno, bajo
nivel de empleo, conocimientos insuficientes, absentismo, escasez de
capital y otros. Cada uno de estos problemas sociales están causados
por uno de los cinco grandes factores, cada uno de ellos contribuye
a la perpetuación de la pobreza y su erradicación es necesaria para
la eliminación de la pobreza.
Examinemos brevemente cada uno de estos cinco grandes factores.
Ignorancia:
Ignorancia significa falta de información o de conocimientos. Es
diferente a estupidez, que es falta de inteligencia, y a necedad,
que es falta de sensatez. Las tres palabras se confunden con
frecuencia y algunas personas suponen que su significado es el
mismo. «El conocimiento es poder» dicen los ancianos. Por desgracia,
algunos, conscientes de ello, intentan guardarse el conocimiento
para ellos solos (como estrategia para obtener una ventaja injusta)
e impedir que otros lo adquieran. No espere que si usted adiestra a
alguien en algo en particular, o le da una información, este
adiestramiento o información se transmita de forma natural al resto
de la comunidad.
Es importante determinar qué información es la que falta. Muchos
planificadores y personas con buenas intenciones de ayudar a una
comunidad a fortalecerse creen que la solución es la educación. Pero
la educación tiene muchos matices. Algunas informaciones no son
importantes en una situación concreta. Saber que Romeo y Julieta
mueren en un drama de Shakespeare no ayudará a un agricultor, pero
sí saber qué tipo de semilla puede sobrevivir en el suelo que tiene
que cultivar, y cual es imposible que prospere. El adiestramiento de
esta serie de documentos para el fortalecimiento de las comunidades
incluye (entre otras cosas) la transferencia de información. Al
contrario que en la educación general, que tiene sus propios métodos
para seleccionar lo que abarca, la información que aquí se incluye
está enfocada a reforzar la capacidad, no a la cultura general.
Enfermedad:
Cuando una comunidad tiene una alta tasa de enfermedad, el
absentismo es considerable, la productividad baja y se genera menos
riqueza. Aparte de la miseria, aflicción y muerte que derivan de la
enfermedad, es también un factor importante de pobreza en una
comunidad. Estar bien (bienestar) no sólo ayuda a los individuos que
están sanos, sino que contribuye a la erradicación de la pobreza en
la comunidad. Aquí, como en todas partes, prevenir es mejor que
curar. Este es uno de los principios de la ASP (atención sanitaria
primaria). La economía es mucho más próspera si la población está
siempre sana; mucho más que si la gente enferma y debe ser tratada.
La salud contribuye a la erradicación de la pobreza, sobre todo en
cuanto al acceso a agua limpia, segura y potable, separación de las
aguas potables y fecales, conocimientos de higiene y prevención de
enfermedades - mucho más que los médicos, hospitales y medicinas,
que son soluciones curativas costosas, más que medidas para evitar
la enfermedad.
Recuerde, nos preocupan los factores, no las causas. No importa si
la tuberculosis fue introducida por extranjeros que vinieron a
comerciar, o si era autóctona. No importa si el VIH que provoca el
SIDA fue un complot de la CIA para desarrollar un arma para la
guerra biológica, o vino en la sopa de monos verdes. Estas son
posibles causas. Conocerlas no conseguirá suprimir la enfermedad.
Conocer los factores puede llevar a una mejor higiene y a un
comportamiento preventivo, para su erradicación definitiva. Mucha
gente ve el acceso a los cuidados sanitarios como una cuestión de
derechos humanos, reducción del dolor y la miseria y aumento de la
calidad de vida de la gente. Lo que se argumenta aquí, más allá de
estas razones, es que una población saludable contribuye a la
erradicación de la pobreza, y que la pobreza no sólo se mide por
altos índices de enfermedad y mortalidad, sino que la enfermedad
también contribuye a otras formas y aspectos de la pobreza.
Apatía:
La apatía se produce cuando la gente pierde interés, o cuando se
siente tan impotente que no intenta cambiar las cosas, encauzar lo
que va mal, corregir los errores o mejorar las condiciones. A veces,
la gente se siente tan incapaz de conseguir algo que envidian a sus
familiares o vecinos de comunidad que lo intentan. Entonces procuran
forzar a los que lo intentan a su propio nivel de pobreza. La apatía
conduce a la apatía.
A veces la apatía se justifica con preceptos religiosos, «acepta lo
que hay, porque Dios ha decidido tu destino». Este fatalismo puede
ser utilizado como excusa. Está bien creer en que Dios decide
nuestro sino, puesto que si aceptamos que Dios lo determine,
tendríamos que estar motivados para mejorar. «A Dios rogando, y con
el mazo dando» es un proverbio que demuestra que estamos en las
manos de Dios, pero también tenemos la responsabilidad de ayudarnos
a nosotros mismo. Hemos sido creados con muchas capacidades: la de
elegir, cooperar, organizar y mejorar nuestra calidad de vida; no
podemos utilizar a Dios o a Alá como excusa para no hacer nada. Esto
es tan malo como maldecir a Dios. Debemos alabar a Dios y utilizar
los talentos que él nos ha dado.
En la lucha contra la pobreza, el activista utiliza el estímulo y
los elogios, para
que la gente (1) quiera y (2) aprenda cómo tomar las riendas de su
propia vida.
Corrupción:
Cuando los recursos destinados a servicios y prestaciones
comunitarias se desvían al bolsillo privado de alguien que está en
una situación de poder, se pone en juego algo más que la moral. En
estas series de adiestramiento, no hacemos juicios de valor sobre lo
que está bien o mal. Lo que pretendemos es insistir en que éste es
uno de los factores más importantes de la pobreza. La cantidad
robada al público, recibida y disfrutada por un particular, es mucho
menor que la disminución de la riqueza pública que este hecho
genera. La suma de dinero malversada o expoliada no corresponde a
la disminución de riqueza de la comunidad. Los economistas nos
hablan del «efecto multiplicador». Cuando se invierte nueva riqueza,
el efecto positivo sobre la economía es mayor que la cantidad
creada. Cuando se pone fuera de la circulación dinero para
inversiones, la parte de riqueza de la que se priva a la comunidad
es mayor que la cantidad de dinero que gana el malversador. Cuando
un funcionario acepta un soborno de 100 dólares, la inversión social
disminuye hasta 400 dólares de la riqueza de la sociedad.
Es irónico lo indignados que nos sentimos cuando un ratero roba algo
de 10 dólares en un mercado, cuando un funcionario puede robar miles
del erario público, lo que cuadruplica el daño que se hace al
conjunto de la sociedad, y no le castigamos. Respetamos al segundo
ladrón por su aparente riqueza, y elogiamos su forma de ayudar a su
familia y vecinos. Por contra, hace falta la policía para proteger
al primer ladrón de ser golpeado por la gente en la calle. El
funcionario corrupto es un factor importante de pobreza, mientras
que el ratero puede muy bien ser una víctima de esa misma pobreza
que causa el funcionario. Nuestra actitud (que se describe en el
párrafo de la izquierda ) es más que paradójica, es un factor que
perpetúa la pobreza. Si recompensamos al que causa el daño mayor, y
sólo castigamos a los que en realidad son víctimas, nuestra forma de
actuar desacertada contribuye a la pobreza. Cuando el dinero
producto de la malversación se saca del país y se coloca en un banco
extranjero (en Suiza, por ejemplo) no contribuye en absoluto a la
economía nacional, sólo ayuda al país en el que está ese banco.
Dependencia:
La dependencia es el resultado de ser el extremo receptor de la
caridad. A corto plazo, como tras un desastre, la caridad puede ser
esencial para la supervivencia. A largo plazo, esta caridad puede
contribuir a la posible desaparición del receptor, y ciertamente a
la continuación de su miseria. Existe la actitud, la creencia de que
una persona o un grupo es tan pobre, tan desvalido, que no puede
ayudarse a sí mismo, y que necesita depender de la asistencia
exterior. Esta actitud o creencia compartida es el factor de
autojustificación que más contribuye a perpetuar la condición de que
un grupo o individuo depende de la ayuda exterior.
Hay varios documentos más en este sitio que se refieren a la
dependencia. Ver Dependencia y Descubrir recursos ocultos. Cuando
enseñamos el uso de contar cuentos para comunicar principios
esenciales de desarrollo, la historia de Mohammed y la cuerda se
utiliza para explicar que la asistencia no debe ser del tipo de
caridad que debilita incitando a la dependencia, sino que debe
potenciar y fortalecer. La metodología de potenciación comunitaria
es una alternativa a la caridad (que debilita), pues proporciona
asistencia, capital y adiestramiento enfocados a que las comunidades
de bajos ingresos identifiquen sus propios recursos, y tomen control
de su propio desarrollo: se hagan más poderosas. Con demasiada
frecuencia, cuando un proyecto intenta promover la autosuficiencia,
los receptores, hasta que toman conciencia, esperan, suponen y
desean que este proyecto simplemente les provea de los medios para
instalar una prestación o servicio en la comunidad.
De entre los cinco factores más importantes de pobreza, el síndrome
de dependencia
es el que está más cerca de las preocupaciones del activista
comunitario.
Conclusión:
Estos cinco factores no son independientes entre sí. La enfermedad
contribuye a la ignorancia y la apatía.
La corrupción contribuye a la enfermedad y la dependencia, y así se
puede seguir.
Cada uno de ellos contribuye a todos los demás.
En todo proceso de cambio social, se nos anima a «pensar
globalmente, actuar localmente». Los cinco grandes factores de
pobreza parecen estar largamente extendidos y considerablemente
introducidos en los valores y las prácticas culturales. Podemos
pensar erróneamente que nosotros, siendo tan pequeños con respecto
al mundo, no podemos hacer nada contra ellos._.No se desespere. Si
cada uno de nosotros nos comprometemos a luchar contra los factores
de la pobreza desde el lugar que ocupamos en el mundo, la suma de
todos los que lo hagamos, y el efecto multiplicador de nuestras
acciones sobre los demás, contribuirá a la desaparición de estos
factores, y a la victoria definitiva sobre la pobreza.
El material de adiestramiento de este sitio está enfocado a la
reducción de la pobreza en dos frentes, (1) la reducción de la
pobreza comunal por medio de la movilización de los grupos
comunitarios para unirse, organizarse y emprender acciones comunes y
(2) la reducción de la pobreza individual a través del desarrollo de
microempresas. Usted, como activista, está en una posición
privilegiada para tener un efecto sobre los cinco grandes factores
de pobreza. Enfocando su movilización y adiestramiento hacia la
reducción de la pobreza, puede asegurar su propia integridad, poner
obstáculos a los que pretenden corromper el sistema y estimular a
sus participantes a atacar los factores de pobreza en el curso de
las acciones que elijan emprender, guiados por usted, cuando estén
preparados.
Los cinco grandes factores de pobreza (como problema social) son:
ignorancia, enfermedad, apatía, corrupción y dependencia. Estas, a
su vez, contribuyen a factores secundarios como la falta de
mercados, infraestructura pobre, carencia de liderazgo, mal
gobierno, desempleo, escasez de conocimientos y falta de capital,
entre otros.
Para el problema social de la pobreza existe la solución social de
suprimir los factores de pobreza. |
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