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Complejo Militar Industrial: Militarismo transnacional. Parte 1

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Parte 1 / Parte 2

090910
- Dr.
Esteban Morales Domínguez - Algunos Antecedentes.

La construcción de un aparato militar y el  surgimiento de un vinculo creciente entre este, la política  del gobierno y la economía, responde dentro del capitalismo, a la necesidad, cada vez mayor, de dar respuesta al proceso de agudización de las contradicciones  de este régimen de explotación; sirviendo al mismo tiempo para sostener el orden  imperialista  y proporcionar en tendencia un instrumento regulador del ciclo de reproducción.

Tal proceso, que no tiene su origen  dentro del capitalismo,  ha engendrado dentro de este el continuo crecimiento de las fuerzas armadas y el estrecho vinculo entre estas  y la economía, dando lugar ya con el desarrollo de los monopolios,  al surgimiento de una industria bélica,  que de manera profundamente contradictoria, satisface  las necesidades del continuo incremento de la ganancia y de la concentración del poder económico y político dentro de la sociedad capitalista actual.

En tal contexto antes enunciado, el crecimiento del aparato militar, junto al desarrollo de sus fuentes materiales de sostenimiento, la industria bélica, dejo de representar solamente un incremento del carácter agresivo-represivo del capitalismo  en general y del Estado burgués en particular, para devenir paulatinamente en una necesidad del funcionamiento  del régimen capitalista de producción  como tal, en una necesidad de la reproducción capitalista en los centros del capitalismo desarrollado, con sus consecuentes impactos en el  resto del sistema capitalista mundial.

El presidente de Estados Unidos,  D. Eisenhower, en su discurso de despedida a la nación, alerto acerca de la formación de esa estructura, que por entonces  se consolidaba, llamando la atención sobre el peligro que ella podía  representar  para la seguridad nacional de Estados Unidos.[1]

Al finalizar la Segunda Guerra Mundial, el militarismo llego a su apogeo, favorecido en una importante medida por las condiciones que al finalizar el conflicto sirvieron de premisas objetivas a la política de guerra fría:  el liderazgo absoluto de Estados Unidos, la debilidad relativa de un Campo Socialista en proceso de formación  y la confirmación  de que las intenciones que las potencias imperialistas habían  tenido   respecto a la posibilidad de que el eje fascista, con la Alemania de Hitler al frente,  hubiese podido liquidar la experiencia socialista en la URSS,  no se vieron satisfechas;  por lo cual, a pesar de la alianza lograda para derrotar al fascismo, la guerra, desde la perspectiva imperialista,  no soluciono uno de sus objetivos fundamentales.[2]

“Los gastos militares de la nación se habían multiplicado por seis entre 1940 y 1941, y  1940 y 1945, en que  el Estado americano gasto no menos de 185,000millones de dólares en tanques, aviones, barcos  y toda clase de material de guerra. Esto supuso un poderoso estimulo... para la economía del país. La participación de los gastos militares en el Producto Nacional Bruto norteamericano- que había subido entre 1939 y 1944-1945 de aproximadamente 90,000 millones a 200,000 millones-se incremento de un insignificante 1,5% en 1939 a casi un 40% en 1944-1945”[3]

En tal contexto, las relaciones entre las corporaciones monopolistas productoras de armamentos   y la burocracia político- militar, que existe desde hace mucho tiempo, tomaron un auge sin precedentes, a partir del ambiente de “Guerra Fría” que emergió al finalizar  la Segunda Guerra Mundial.[4]Emergió así lo que se conoce como “Keynesianismo Militar”, “Economía de Guerra” o “Economía del Pentágono”.

Durante las dos Guerras Mundiales, se había venido  perfilando el sistema de vínculos y ensambladura entre los monopolios y la  burocracia política- militar, entrelazándose fuertemente en la organización y funcionamiento de una maquinaria  industrial-militar, lo que representaba una tarea de primer orden para  operar bajo las situaciones de guerra; pero que,  al mismo tiempo, y a diferencia de etapas anteriores del capitalismo, los vínculos logrados fueron dejando de ser  algo coyuntural e impuesto por las crisis  políticos militares momentáneos, para convertirse en un fenómeno que, cada vez mas,  pasaba a formar parte integrante del mecanismo general de funcionamiento de la reproducción capitalista. Es decir, la producción  de armas y para la guerra en general,   pasaba paulatinamente a formar parte del mecanismo de la reproducción del capital como un todo. Ello se veía fuertemente estimulado por las ventajas  que representaban, para las corporaciones industriales militares,  producir a cuenta del presupuesto del Estado.[5]

En el caso especifico de Estados Unidos, una vez superada las situaciones de guerra, quedaba una infraestructura industrial, lo suficientemente sólida, como para continuar considerando las necesidades de la defensa, ahora para “mantener la paz”, o como ocurrió con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial, para sostener la hegemonía lograda por Estados Unidos.

Esta hegemonía se reforzó, cuando  casi al concluir  la Segunda Guerra Mundial, el entonces presidente Harry Truman, decidió lanzar las bombas nucleares  en las ciudades japonesas de  Hiroshima y Nagasaki, bajo el pretexto de concluir rápidamente la guerra con Japón,  cuando en realidad,  lo hizo para enviar un mensaje de chantaje nuclear, principalmente a la URSS. Opinión esta ultima  que cada vez mas especialistas comparten.

A su vez, dentro del periodo de la Guerra Fría,  las acciones dirigidas a reforzar la capacidad militar norteamericana ( ya entonces también nuclear)   y por parte de todas las potencia imperialistas, quedaban matizadas e impulsadas por la búsqueda de la superioridad estratégica sobre la URSS, lo que se erigió además  en tópico central   del discurso político  imperialista.[6]A partir de entonces, la Unión Soviética, emergió como el principal argumento  que articulaba la política militar y en particular nuclear de Estados Unidos: como el “enemigo necesario”.

Lo cierto es que, con independencia  de los efectos que el gasto militar pudiera  tener sobre la economía,  y por lo tanto, el crecimiento del llamado  presupuesto de defensa, estos  se encuentran  estrechamente  vinculados al bienestar económico de un grupo de importantes corporaciones monopolistas y al poder de una extensa  burocracia política-militar y sus grupos colaterales.[7]

Tal proceso antes descrito, ha sido a grandes rasgos  valido para todas las potencias imperialistas y sobre el se  ha  cimentado  la existencia del llamado  Complejo Militar Industrial, como parte integrante e inseparable del sistema de relaciones político-económicas del capitalismo  Monopolista de Estado. Fenómeno que no se circunscribe al ámbito nacional.

La fusión y ensambladura  entre los monopolios bancarios e industriales termina por generar la de estos con el Estado.

Esta ensambladura entre Estado y  monopolio,  termina por generar a su vez  el fenómeno   de la    de la ensambladura especial  entre el Estado y los monopolios productores de armamentos, que no surge sino impulsada por el propio Estado,  también  con  aquellos monopolios que en general producen a cuenta del llamado  presupuesto de defensa. , o se benefician indirectamente del mismo.

Tal comunidad de intereses deviene en  garantía de la obtención de la máxima ganancia, así como en una estructura de poder   ramificado, que llega  incluso a generar  su propio aparato  ideológico. Dentro de ello, el fenómeno de la competencia, adquiere ribetes cualitativamente nuevos.[8]

El imperialismo engendra el militarismo, y este   ultimo, bajo las condiciones del Capitalismo Monopolista de Estado, consolida  inevitablemente el surgimiento de un grupo de monopolios  estatales-militares, así como una amplia red de vínculos y relaciones entre la burocracia político-militar y la industria monopolista, que abastece al aparato militar, lo que al facilitar e intensificar el proceso de militarización y del militarismo, produce   la tendencia a una espiral armamentista,  que constituye uno de los rasgos mas dinámicos y contradictorios del capitalismo actual.[9]Contradicciones que van, desde un  proceso  de tergiversación del “valor de uso”( dándole al consumo de este   un carácter destructivo); llegando  hasta la realización de un proceso cíclico de reproducción,  que amenaza  crecientemente con destruir a  su propios  realizadores. Es que los  armamentos carecen  de todo valor de uso para el proceso de reproducción.[10]

 Aunque tal dinámica   no puede imponerse siempre, dado que no es lógico  suponer que las corporaciones industriales militares representen los  intereses de todo el capital monopolista,   ni de  que estas corporaciones  lleguen a constituir algo así como un súper monopolio que lo controle  todo en el orden económico y político.

Es que hay corporaciones  industriales-militares, que incluso  se benefician  al trabajar como contratistas o  subcontratistas del gobierno,  pero que  en términos de su actividad fundamental,  no  pocas veces,   también  son   productoras de mercancías civiles, requiriendo  de un ambiente  de relativa paz, que propicie el comercio y la actividad inversionista. Además de que existe todo un sector no-monopolista, cuya actividad esta mas bien ligada a la economía interna y no a la producción militar.

Por todo lo explicado,  no es posible suponer que los intereses del  sector industrial-militar, por mucho que estos  avancen,   domine  de conjunto todos los intereses de la economía capitalista. En este marco entonces, se producen contradicciones  a lo interno de la oligarquía financiera, dado que  no todos sus integrantes  ven  satisfechos   sus  intereses a partir de un presupuesto militar creciente.

EL GASTO MILITAR DE ESTADOS UNIDOS.

Desde finales de  los años cuarenta,  apareció  una marcada tendencia al incremento del gasto militar de Estados Unidos. Este  más  nítidamente comenzó con la administración de James Carter, aunque tal tendencia  es en última instancia el fruto del papel que la producción para la guerra continua   desempeñando  a partir del periodo de la llamada Guerra Fría, fenómeno que se  inauguro  al finalizar la Segunda Guerra Mundial.[11]

La tendencia al incremento de los gastos militares, se agudizo a partir de los años ochenta, especialmente  con  la administración de Ronald Reagan ( 1981- 1988).

Durante la administración de George Bush-padre (1988-1992) y de William Clinton

(1992- 2000), la tendencia al incremento del presupuesto militar  no se revirtió completamente y al   llegar la administración de George Bush- hijo- recupero rápidamente  los niveles .

Entonces, los gastos militares se mantuvieron altos  y con el ascenso al poder de la administración actual ( George Bush hijo ) a partir del 2001 , con posterioridad a los atentados de las torres gemelas del World  Trade Center,  se agudizo aun mas la tendencia a  su crecimiento, como  resultado de la llamada “Estrategia de Lucha contra el Terrorismo”  y de la llamada  “Guerra Preventiva” , que trajeron aparejadas    la invasión norteamericana  a Afganistán primero y a Irak posteriormente. Apareciendo también   dentro de esta ultima administración, la tendencia particular  a dejar fuera de los  presupuestos  los  dineros solicitados para la guerra en curso   y  la practica adicional de imponer plazos de ejecución rápida  de los  tramos de presupuesto solicitados al congreso para la llamada Guerra contra el Terrorismo.

 En la tabla  No. 1 anexa,  se puede observar claramente, para el periodo 2005 al 2011,  la tendencia creciente de los gastos   militares del gobierno. Que excluyendo la asignaciones suplementarias para la guerras  en Afganistán e Irak,  van desde 400 mil millones de dólares anuales  en  el 2005, hasta 502 mil millones  para  el año fiscal del 2011.Acciones que han sido responsables de la definitiva desaparición de los superávit del presupuesto federal dejados por William Clinton  y del continuo y ya astronómico incremento del  déficit presupuestario.

En la tabla No. 2 anexa, por su  parte, puede observarse el continuo crecimiento del gasto para todos los departamentos armados de la Secretaria de Defensa.

Ese proceso de militarización de la economía y también de la política, cumple varias funciones fundamentales dentro del capitalismo actual, a saber:

-Contribuir al incremento de la ganancia de los monopolios en general y de un grupo especial de monopolios industriales-militares en particular.

-Servir de potente medio de influencia monopolista-estatal sobre el proceso de reproducción social

-Servir de instrumento de hegemonía económica y política a nivel mundial. No es un secreto que la invasión de Estados Unidos a Irak, no tiene otro principal  propósito que controlar el petróleo del Medio Oriente.

Este fenómeno de la militarización  encuentra hoy   su máxima expresión   en la economía norteamericana.[12]

La economía militar de Estados Unidos tiene una superioridad evidente sobre el resto de las potencias que integran  el sistema. Tal cosa se debe  a la  hegemonía  absoluta  en el plano militar, lograda  por Estados Unidos  con posterioridad a la Segunda Guerra Mundial, que no ha perdido desde entonces, y a que valiéndose de  esta  hegemonía, Estados Unidos utiliza su maquinaria de guerra como un arma directa de su política hegemónica global,  obligando al resto de las potencias imperialistas a compartir los costos de la seguridad del sistema,  por lo que tal situación, le  ha conducido a un desarrollo sin precedentes del poderío industrial-militar  y del militarismo dentro del sistema capitalista en general.

La Guerra Fría,  sustituida y  reforzada ahora por la política de crecientes gastos militares,  como resultado de la llamada guerra contra el terrorismo, influye extraordinariamente en el desvío de la actividad de muchas compañías hacia la producción militar, así como ha impactado  sobre muchas instituciones académicas y de investigación, en todos los campos de la ciencia y de la intelectualidad,  que buscan solución a su necesidades  financieras, por la vía de trabajar para el llamado presupuesto de defensa.

De tal modo, sobre todo a partir de la Segunda Guerra Mundial, surgió un  nuevo tipo de empresa  industrial y de servicios técnicos, que manteniéndose como propiedad privada, mixta o estatal, encuentra garantía de existencia  con altas ganancias, como resultado del fuerte apoyo que recibe del Estado. Estas empresas, están en condiciones de trabajar para una demanda conocida, lo cual les permite planear la oferta, los precios de venta y  realizar investigaciones, sin grandes preocupaciones en términos del  costo  ni de la rentabilidad.[13]

Dentro de tal fenómeno, ha quedado establecida también una amplia red de subcontratistas, por lo que la influencia  que ejerce la garantía de trabajar  para la producción militar,  no toca solamente a las empresas que producen directamente armamentos, o reciben de manera directa los pedidos estatales,  sino también a una amplia red de subcontratistas, que terminan trabajando para satisfacer la demanda estatal generada por el presupuesto militar.

De modo que,  tenemos como parte de la base industrial y de  servicios  de la economía los tipos de empresas siguientes:

-Corporaciones   industriales que producen armamentos o componentes y partes de los mismos.

-Corporaciones   que producen mercancías   de posible uso directo en la vida civil, pero que están destinadas al consumo militar. Por lo que sus producciones   con tal destino solo se diferencian de las mercancías que van a los supermercados por su forma de embalaje,  conservación y canales de circulación.

-Corporaciones industriales que producen mercancías para doble propósito, civil y militar.

Dentro de este aparato industrial militar, dos tipos de corporaciones, desempeñan un papel fundamental : la Industria Electrónica y la Petrolera. Siendo la primera,  puntera de la  actual revolución científico-técnica y responsable directa del nivel de sofisticación que adquieren hoy los sistemas de armamentos. La segunda,  vital aun para los procesos de transportación. Desempeñando  ambas  un papel determinante  dentro de la llamada seguridad nacional.

Todo este aparato industrial-militar y de servicios, se encuentra entrelazado, en el contexto de la economía, vista como un todo. Siendo la base fundamental de esa  interrelación el trabajar para el llamado  Presupuesto de Defensa. Lo cual  además produce unas  relaciones  muy complejas  entre la tecnología militar y la civil, las   que a veces se desdibujan, tanto en el plano de la producción como de la comercialización. Haciendo sumamente complejo el fenómeno de la proliferación armamentista. Paulatinamente, pero de manera creciente, la industria de alta tecnología, va lanzando productos al mercado, que pueden ser adquiridos libremente con objetivos de uso militar. Lo cual alimenta el fenómeno del terrorismo, el para- militarismo  y dota a la delincuencia internacional de los medios de acción  mas sofisticados.

No es difícil percatarnos, de que estamos en presencia de lo que pudiéramos llamar una “región especial”  dentro de la economía nacional.  No separada de esta ultima, pero si delimitada por  las condiciones que le ofrece su conexión directa o indirecta, pero siempre especial,  con el presupuesto del Estado.

Factores  que  distinguen a esta economía, del resto de la economía nacional.  Constituyéndose de hecho  en un subconjunto de relaciones  biunívocas  especiales, dentro del conjunto de la economía nacional. Veamos algunas principales características:

1- Su carácter cíclico no desaparece. Pero, a diferencia del resto de la economía,

el ciclo de  la economía militar  transcurre bajo la protección del Sistema de Asignaciones del presupuesto de defensa y todo lo que ello implica para absorber la mejor tecnología, la fuerza de trabajo mas calificada y las mejores y más ventajosas condiciones productivas  y de contratación en general.

2- La competencia se haya prácticamente  limitada al periodo de asignación de los contratos  del presupuesto. Una vez recibido el contrato, la corporación cuenta con todas las ventajas que ello representa. Es limitado el marco de competencia, aunque  sin embargo, resulta particularmente encarnizada.

3- La producción militar goza de ventajas especiales para absorber la mejor tecnología y materias primas para la producción, así como la fuerza de trabajo mas altamente  calificada. Se trata de una industria que produce con  gran intensidad tecnológica y de capital, donde los aumentos de  costo pueden ser transferidos al cliente ( el Estado).Basado todo ello en el alto grado de monopolización  y el papel que el Estado desempeña en ella. Por lo que  sus  incrementos de costo  terminan  por trasladarse  a otros sectores de la economía nacional. Su nivel de socialización, viene dado por contener fuertes elementos de previsión,  planeación y pronostico.

4-La demanda estatal y  los contratos de ventas a gobiernos extranjeros, operan dentro del universo de  los convenios de compra y  acuerdos militares, actuando estos   como mecanismos   de protección de las ventas de armamentos y otros pertrechos, así  como en el intercambio de patentes y tecnologías.

5- Al trabajar para una demanda previamente  conocida, con precios previstos,  los  altos márgenes de  ganancias están garantizados, sin importantes preocupaciones por los costos. Por lo general y en no pocas ocasiones,   los precios de venta  pueden ser inflados, los costos  y los márgenes de ganancia también .Dando lugar a la existencia  de fuertes elementos de corrupción .

6- Una tupida red  de vínculos  personales  y corporativos,  garantizan  el favoritismo  a    una   “tecnoburocracia estatal” y el correspondiente intercambio  de comisiones  y favoritismo con la burocracia militar a todos los niveles.[i][14]

7-Las ventas al exterior,  por parte de esta economía militar,  van por lo general del brazo garante de la  diplomacia   gubernamental.[15]

8- Dado el peso que la propiedad estatal tiene dentro de esta economía militar,  la parte de la política económica que la regula,  tiene sobre la misma un impacto más directo, produciendo un  alto nivel de planeación y de utilización previsible del dinero estatal.

9- A diferencia del resto de los acápites del presupuesto,  la distribución del dinero federal,  para gastos militares,  adopta  el carácter de un presupuesto en sí mismo. Generándose a su alrededor  un subsistema de relaciones y trafico de influencias, de las que se beneficia un abultado grupo de burócratas ligados a la actividad militar y de la seguridad nacional,  en todos los Departamentos y Agencias del Gobierno.

10- Los asuntos relativos a la seguridad nacional y dentro de ella la defensa, conceden a  la  llamada  economía militar  un grado de prioridad  del que no disfruta ningún otro asunto dentro de la política interna   o exterior.

11- La economía militar, deviene  en un factor de continua contradicción con aquella parte del presupuesto que puede estar destinada  a incrementar  los gastos sociales  en  materia de salud, educación, alimentos a bajos precios,  seguridad social etc. Por lo que dentro de la dinámica del presupuesto federal, la parte dedicada al llamado presupuesto de defensa, siempre aparece en una relación de oposición  con la llamada “Economía del Bienestar”

Con el desarrollo de la economía militar,  se produce una  tendencia  permanente a trabajar para un presupuesto militar creciente,  y junto a ello,  una  ineludible  dependencia del ciclo económico general  de la economía norteamericana, a la producción armamentista y para la guerra en general. De modo tal, que el funcionamiento de la economía no puede ser concebido al margen de la producción con destino militar . Por lo cual, la llamada producción para la defensa, deviene en una necesidad de la dinámica del ciclo de reproducción  de toda la economía. Dinámica que obedece,  a que ninguna producción  como   la llamada para la  defensa, satisface tan bien  el objetivo racional de  la producción capitalista: el continuo incremento de la ganancia.

Entonces, como un  primer acercamiento a una definición del Complejo Militar Industrial, podemos decir, que después de la Segunda Guerra Mundial, esta ultima dejo las  secuelas que produjeron  la política de Guerra Fría, incrementándose   y  acelerándose   la formación de una estrecha alianza de los monopolios  industriales-militares,  los círculos belicistas y el aparato burocrático gubernamental,  vinculado a la seguridad nacional,  generándose la fusión y ensambladura de fuerzas conocida como Complejo Militar Industrial.[16]

Pero lo que hace de las corporaciones industriales-militares  parte integrante del complejo militar industrial, no es su nivel de actividad, ni siquiera producir armamentos,  sino precisamente el sostener un subsistema especial de relaciones y vínculos con el aparato estatal,  el presupuesto federal  sobre todo  y en particular  con las instituciones y personalidades del gobierno,  que se mueven en el ámbito de los problemas militares y llamados de seguridad nacional.[17] Por lo que en la actualidad,  las corporaciones industriales-militares, el llamado  Presupuesto de Defensa y el Consejo  de Seguridad    Nacional, han pasado a constituirse en la piedra angular  del poder político interno en los Estados unidos. Siendo este un rasgo distintivo del imperialismo en la contemporaneidad y de  imperialismo norteamericano en particular, donde esta tríada asume  una fuerza casi incontrolable.

V.I.Lenin, ya había definido que los intereses  de la Oligarquía Financiera  ( Cúspide de la Burguesía Monopolista ) son opuestos a los de toda la sociedad .Sin embargo, esta Tríada de Poder,  supera esa definición, dado que se trata de un sector dentro de  la propia Oligarquía,  que es capaz  de exhibir un poder, que cualitativamente esta determinado por un proceso de monopolización del poder político y económico, del que no había  disfrutado ningún sector o  clase social hasta ahora. Tratándose  de un fenómeno generado por el propio desarrollo del imperialismo. Por lo que no es casual, que cuando muchos se refieren a este asunto,  vean en el mismo un fenómeno similar al que tuvo  lugar en la  Alemania  nazi  durante los años de la Segunda Guerra Mundial.[18]

Los principales  sectores o instituciones del sistema político,  que en los Estados Unidos en particular, conforman  lo que hemos llamado el  subsistema de relaciones del Complejo Militar Industrial son los siguientes:

1-Corporaciones productoras de armamentos o  partes de los mismos  y las instituciones financieras, bancarias y  no bancarias  que les están   asociadas.

2-      Principales subcontratistas de las corporaciones.

3-      Organismos  gubernamentales, tales como:  Consejo de Seguridad Nacional,  Pentágono, NASA, FBI, CIA, Departamento de Seguridad Interna, Comisión Nuclear Reguladora y otras agencias gubernamentales o no, vinculadas con las cuestiones relativas a la seguridad  nacional.

4-      Miembros del Congreso vinculados a monopolios armamentistas o cuya base electoral se encuentra ubicada en estados de la Unión con fuerte influencia de la industria  militar.

5-      Comités del Congreso, tanto en la Cámara como en el Senado, que deciden  sobre los asuntos militares y de seguridad  nacional.

6-      Instituciones académicas, Tanques  Pensantes y   Universidades   que  trabajan para la defensa.

7-      Sectores de la prensa, revistas especializadas,   u otros grupos  ligados a la actividad militar.

8-      Lobbies  y Comités de Acción Política de las corporaciones industriales militares.

COMPLEJO MILITAR INDUSTRIAL Y CONSEJO DE SEGURIDAD NACIONAL.

De todas  las  estructuras  políticas  en que se apoya la existencia  del Complejo Militar Industrial, es el llamado NSC ( National  Security  Council ) o Consejo de Seguridad Nacional, el que mas poder acumula en la actualidad.

“El Consejo de Seguridad  Nacional nació en 1947,  como un mecanismo de coordinación,  para garantizar que al presidente llegaran las opiniones  de los principales miembros de su equipo de seguridad nacional.

Al principio, en realidad, el CSN,  tenia una escasa influencia, pero esta fue creciendo durante  los primeros 20 años de su existencia. Pasando en los años setenta a convertirse  en un centro de poder extraordinario, bajo la dirección de los consejeros de seguridad nacional  que lo convirtieron en una institución moderna :  Henry  Kissinger,   Zbigniew Brzezinski y Brent Scowcroft.

Esta estructura se ha hecho tan poderosa, que ha logrado opacar la influencia de los departamentos de Estado y Defensa.

Dentro  del gabinete ejecutivo del presidente,  actualmente,  el Consejo de Seguridad Nacional, actúa con una libertad extraordinaria, en comparación con casi todos los demás organismos. Ni el Consejero de Seguridad Nacional ni los demás miembros de su equipo se someten a la confirmación del senado. Como entidad,  el CSN no esta sujeto al control del congreso , a pesar de que en sus competencias actuales, invade  muchas que  antes estaban reservadas al Departamento de Estado. Deviniendo  en el refugio de aquellas actividades  que el gobierno quiere llevar a cabo fuera del escrutinio del congreso. Un ejemplo de las cuales, fueron las acciones de Oliver North en Centroamérica, durante la administración  Ronald Reagan.”[19]

A  las reuniones de  esta poderosa estructura en la actualidad ( 2005) asisten:  Presidente, Vicepresidente, Secretarios de Estado, Tesoro y Defensa, el Ayudante del Presidente para Asuntos de Seguridad Nacional. Se incorporan otros en ejercicios específicos, tales  como : el Jefe de la Junta de Estado Mayor, en función de consejero  para  temas militares, el Director de la CIA, para   asuntos de inteligencia. Pudiendo participar también el Jefe de Gabinete de la Casa Blanca,  el Consejero del Presidente y el Asistente para la Política  Económica, así como el Fiscal General,  y el Director de la Oficina de Presupuestos, cuando las reuniones tratan temas de su competencia; al igual que otros directores de departamentos y agencias, según se considere necesario por el presidente.

Actualmente esta estructura ha tomado el control absoluto de la política de gobierno y es de hecho el Estado Mayor de George Bush.

Todo ello ha   generado  un complejo mecanismo  de toma de decisiones, donde quedan estrechamente vinculados los problemas relativos al presupuesto militar y el uso de la fuerza  como tal .Por  cuanto es raro, que  una decisión del Consejo de Seguridad Nacional, no tenga que ver con la movilización o despliegue de las fuerzas militares norteamericanas y sus aparatos de inteligencia.

Toda la histórica polémica, dentro del sistema político norteamericano,  respecto a las prerrogativas del Congreso y del Ejecutivo, ha quedado por ahora  dormida, para  dar paso  al poder absoluto  del presidente al frente del Consejo Nacional de Seguridad .[20]

Sin embargo, no se llega con esta alianza de fuerzas al “supermonopolio”,  pues esta ensambladura no es un poder aparte del poder de los grupos financieros, ni esa alianza  puede ser entendida   si no se tiene en cuenta   lo siguiente:

1-      Ni siquiera los principales contratistas de  defensa  tienen  toda su actividad económica ligada exclusivamente al presupuesto militar. Una parte  importante de su producción de alta tecnología  entra al comercio civil.

2-      Los grandes  monopolios  armamentistas están inmersos  también dentro de la  mas compleja  estructura de poder  que constituyen los grupos financieros.

3-      Un  importante numero  de corporaciones monopolistas no dependen del presupuesto militar.

4-      Los grupos financieros, de los cuales son partes integrantes estas corporaciones, tienen intereses que van mas allá de los representados por un presupuesto militar siempre creciente.

5-      En el plano político, se pueden presentar contradicciones dentro de estas estructuras , tal y como recientemente se presentan dentro  de la llamada  guerra contra el terrorismo.

Por ello, el complejo militar industrial es el que constantemente desempeña el papel de catalizador de los proceso militares y de las aventuras militares. Son sus  objetivos, entre otros, incrementar  las asignaciones para gastos militares, la creación de una economía típica  de tiempo de guerra y el sostenimiento de condiciones comerciales características también  de tiempo de guerra.

Tal fenómeno ha adoptado un carácter internacional, formándose una compleja  red  de vínculos y relaciones  entre las  principales  potencias capitalistas, que toman, al mismo tiempo, al resto de los países del sistema, los subdesarrollados,  como mercado para las ventas de armamentos  y holgura de la política armamentista.[21

Esta internacionalización de la base material del complejo militar industrial  no ha sido algo aislado,  sino que  ha marchado conjuntamente con los procesos de internacionalización del capital y de la producción,  junto  al crecimiento de las empresas transnacionales y de la exportación de capitales. A partir de aquellos monopolios, que siendo, al mismo tiempo,  los más importantes productores y comercializadores de mercancías,  son también  los más importantes  contratistas de sus respectivos gobiernos para la producción de armamentos.

Estos monopolios han diseminado  sus filiales por el resto de las potencia capitalistas y demás miembros del sistema,  formando una tupida  madeja de interrelaciones,  que ha servido de base para convertir al complejo militar industrial en mucho mas que un fenómeno localizado en los Estados Unidos.

Es decir, el Complejo Militar Industrial, nace en los Estados Unidos, entre   los años finales de la década del cuarenta  y principios de  los cincuenta , del siglo XX,  pero la influencia de esta estructura  comienza a  asentarse  también desde entonces,  dentro de la dinámica  económica y política   de las principales potencias imperialistas; impulsada por las mismas causas que la generaron en Norteamérica,  aunque con una evidente supremacía, económica, política y tecnológica  por parte de Estados Unidos. 

EL CARÁCTER TRANSNACIONAL DEL COMPLEJO.

Factores de transnacionalizacion de la economía militar.

Existe un conjunto de factores que alimentan  actualmente el carácter transnacional del Complejo Militar Industrial.Entre ellos los más  importantes son:

1-      El amplio espectro de intereses económicos y político-militares  de las potencias  imperialistas en el mundo, particularmente los de Estados Unidos, que ha reforzado su hegemonismo militar  al finalizar el siglo  veinte.

2-      La existencia de una amplia red de bases militares fuera del territorio norteamericano. 

3-      La existencia de una amplia red de alianzas y pactos militares. Ahora reforzados  por la ampliación de la OTAN, con la entrada de exmiembros del desmembrado  Pacto de Varsovia.[22]

4-      El abrupto e  inédito  crecimiento del presupuesto militar norteamericano, alimentado por la llamada estrategia de “ lucha contra el terrorismo”.

5-      La  desmesurada ampliación del poderío destructivo,  militar convencional de Estados Unidos,  lo que  en particular,  tiende a cambiar  las reglas de la guerra, de modo que para defenderse, solo es posible hacerlo   recurriendo a las nefastas tácticas del terrorismo o al arma nuclear.[23]

6-      La tendencia a desarrollar un poderío nuclear- táctico,  dirigido a “disuadir” la capacidad contestataria de los países del tercer mundo, en la lucha contra el imperialismo.

7-      Estados Unidos ha inaugurado el siglo veintiuno con una política exterior de corte  extremo agresivo, que no respeta reglas ni institucionalidad internacional  alguna. Apoyándose en una visión del mundo  que ha sido extraída   de los sectores más reaccionarios de la política y la  intelectualidad  norteamericana. [24 

Como ya expresamos, la economía  militar  no se encuentra delimitada del resto de la economía por líneas divisorias absolutas, valiéndose   de los mismos mecanismos e instrumentos  que caracterizan hoy el sistema de relaciones económicas capitalistas a nivel  mundial, y constituyendo de hecho un subconjunto de tal  sistema. Son estas:

1-      El comercio mundial de mercancías, en este caso de armamentos y componentes.

2-      La formación y desarrollo de una capacidad industrial y tecnológica para la producción de armamentos, principalmente en Europa y Asia, dirigida a disminuir la dependencia de la industria militar norteamericana.

3-      Junto al comercio de armamentos, la comercialización de  licencias y patentes para la producción de los mismos en otros países capitalistas, con las lógicas limitaciones impuestas por la competencia en el plano militar.

4-      La exportación de capitales, bajo la forma de prestamos bancarios y ayuda para la compra de armamentos y materiales de guerra en general.

5-      La formación de una amplia red de vínculos técnico-económicos entre las potencias capitalistas desarrolladas,  para la producción conjunta de armamentos.

6-      Intercambio de asesoria militar  entre los países miembros   de las diferentes alianzas, en particular entre los miembros de la OTAN.

7-      La exportación de tecnología militar convencional,  de menor rango, hacia los países subdesarrollados, para el fomento de cierto subtipo de industria militar, mas bien dirigida  al apoyo de las oligarquías subalternas  existentes en estos países.

8-      La exportación de asesoria técnico-militar  para la creación de escuelas de entrenamiento militares, desarrollo de  los cuerpos represivos  y formación de cuadros en general.

9-      La tendencia a desplegar una política  selectiva de no-proliferación nuclear. Estados unidos ataca en este campo a Corea del Norte  e Iran, mientras son permisivos  en los casos  de Pakistán e Israel.

Se trata de una transnacionalizacion, liderada por Estados Unidos, dirigida a incrementar  su capacidad militar nuclear y convencional;  fortalecer su papel en el comercio mundial de armas y de la tecnología  para  su producción;   fortalecer la capacidad disuasiva  y de agresión de  estados, que como Israel, desempeñan un importante papel  en su  estrategia dentro de una región de  su especial interés;  así como también,  incrementar su capacidad  para movilizarse militarmente por el mundo, sin depender de alianzas.

Notas

[1]
Ver: Discurso  de despedida a la Nación en: Stephen E. Ambrose. “Hacia el Poder Global “, Grupo Editor Latinoamericano, New York, USA, 1991, pp.147-148.

[2] Para ampliar ver: “El mito de la guerra buena: los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial”, de Jacques R. Pauwels .Editorial Ciencias Sociales, La Habana, pp.1-43.Durante todo el periodo que duro la Guerra, con particular énfasis entre 1941 y 1945, Churchill y Roosevelt,  desplegaron una política de alianza con la URSS, que se desenvolvía en la contradicción  del “aliado enemigo”.Harry Truman, finalmente decidió por tomar a la URSS  como el “enemigo conveniente”. ( Nota del Autor ).

[3] Ver: Jacques R. Pauwels, “ El Mito de la Guerra Buena: los Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial”, Editorial Ciencias  Sociales, La Habana,  p. 114.

[4] Ya en el NSC ( National Security Case), No. 68, conocido como el NSC- 68,  se bogaba por una reconstrucción inmediata a gran escala de la fuerza militar norteamericana y en general de los aliados, con la intención de rectificar el equilibrio de poder y con la esperanza de que a través de otros medios no fuesen necesarios  los de la guerra total. Ver Ob. , S. Ambrose, p. 99.

[5] A este asunto nos referiremos mas adelante al tratar las peculiaridades de la llamada Economía Militar. (Nota del Autor).

[6] Mas adelante veremos que se trata de un fenómeno transnacional, que visto en el contexto de la globalización,   de la hegemonía de Estados Unidos y de la llamada lucha contra el terrorismo, ha tomado una magnitud  inusitada, que amenaza como nunca antes la paz a nivel mundial. ( Nota del Autor.

[7] Esta burocracia político-militar genera necesidades de investigación, propaganda, formación de  cuadros y de trabajo ideológico en general, que da empleo a una amplia elite intelectual  y técnica, que subsiste a cuenta   del presupuesto de defensa. ( Nota del Autor).

[8] Un sector industrial que tiene los privilegios estatales de los  que goza la industria  armamentista,  no hace sino convertir a la economía militar en una “región especial” dentro de  la economía, que termina no  rigiéndose  por las mismas reglas que operan para toda la economía nacional.  ( Nota del Autor).

[9] Esa amplia red de vínculos entre la industria militar y las  estructuras  políticas y gubernamentales, se expresa también a nivel personal .Bajo la forma de un continuo intercambio  de Puestos Directivos  entre las juntas directivas de las corporaciones industriales-militares mas importantes y el aparato de gobierno, en ambas direcciones .Ejemplo de ello, lo tenemos  en el actual  vicepresidente  Richard Cheney. (Nota del Autor).

[10] La racionalidad del proceso capitalista es tan contraria a la    satisfacción de las  necesidades humanas, que es capaz de generar mercancías que se   fabrican  para la destrucción, siendo  estas  las  que  de manera más efectiva cumplen   con el máximo objetivo de la racionalidad capitalista: obtener la máxima ganancia. Irracionalidad social que se agudiza, cuando se trata de armas de destrucción masiva o  nucleares. . (Nota del Autor).

[11] Para ampliar se puede ver la tabla N0.3 anexa.  (Nota del Autor).

[12] Ver: Presupuestos  de Defensa de Estados Unidos. Federal Butget of the U.S.Washington, fiscal years 2005-2011 DC, 2005, tablas No. 1 y 2  anexas. No todo el gasto militar aparece en el presupuesto, tal es el caso ahora de los  millones de dólares solicitados para los gastos de  la   guerra en Irak y Afganistán.  ( Nota del Autor).

[13] Los  diez mayores contratistas del Departamento de Defensa de Estados Unidos en el 2002 fueron: en miles de millones, Lookheed Martín Corporation  (17.0 ), Boeing Company,Inc ( 16.6), Northrop Grumman (8.7), Raytheon Company ( 7.0), General Dinamic ( 7.0), United Technologies ( 3.6), Science Applications (2.1), TRW Inc ( 2.0), Helath Net, Inc ( 1.7), L-3 Communications Holding (1.7).Estas compañias ocupan  continuamente   las posiciones  principales. ( Nota del Autor ).

[14] Llamamos “tecnoburocracia”, a ese sector de la burocracia estatal-gubernamental, que no cambia con cada administración, dado que ocupan posiciones que por razones técnicas no pueden ser fácilmente sustituidas .Esta burocracia, en particular,  establece vínculos de beneficio mutuo con los monopolios industriales militares e Instituciones de investigación, asesorando al gobierno en  la  realización de programas y la contratación de armamentos.( Nota del Autor ).

[15] Aquí desempeña un papel especial el acápite de Presupuesto Federal dirigido a la  financiación de Actividad Internacional. Se trata de un fondo presupuestario que es utilizado, a discreción,  para apoyar actividades regionales de gobiernos subalternos. ( Nota del Autor).

[16] Cuando  hablamos de fusión y ensambladura, nos estamos refiriendo  a ese tejido industrial, corporativo y financiero, estrechamente vinculado con el Estado, que forman  un  mecanismo único de poder económico y político, que aun constituyendo parte integral del sistema político, tiene un espacio privilegiado dentro del mismo,  que se lo concede el  estar en el centro de los problemas de la llamada  seguridad nacional  y  de  la defensa en particular. Ese mecanismo, ha devenido, con la administración de George Bush ( hijo ) en el centro de poder hegemónico dentro de la sociedad norteamericana. ( Nota del Autor).

[17] Es posible inferir de la historia de las guerras, la importancia que  tuvieron siempre  las relaciones  entre el gobierno y los productores de armas. También, el papel del dinero del Estado en la preparación de la guerra .Pero ello no dio lugar a vínculos permanentes, que desde el principio hiciesen  surgir una estructura  de poder como el Complejo Militar Industrial. ( Nota del Autor ).

[18] Sin dudas, no se trata de  un fenómeno irreversible, pero si  en extremo  peligroso, que puede,  antes de desmoronarse, llevar al mundo  y a los propios Estados Unidos a un callejón sin salida. ( Nota del Autor ).

[19] Para ampliar,  ver: “El Comité que Dirige el Mundo”, Foreign Policy  edición española, abril-mayo del 2005, pp. 50-56.Todos recordamos el Iran –Contras .Acciones encaminadas a la realización de tareas de narcotráfico, abastecimientos de armas a la contra en Nicaragua  y otras fechorías, realizadas bajo la dirección directa del Coronel Oliver North. (Nota del Autor ).

[20] Si el Congreso no aprueba alguna designación; el presidente apela a los derechos especiales que le concede el receso del Congreso,  para designar por su cuenta y riesgo , como  fue el caso de Otto Reich y mas recientemente el de  Jhon Bolton,  como representante de Estados Unidos ante la ONU.( Nota del Autor ).

[21] Mas adelante abordaremos el carácter transnacional del CMI y su impacto en los países subdesarrollados dentro del  sistema capitalista. ( Nota del Autor).

[22] Ingresaron en  1999 Checoslovaquia, Hungría y Polonia. Ver: Congressional Digest, NATO, 50 Anniversary, Washington DC, USA,  1999, pp.97-101.

[23] Para ampliar sobre este asunto  ver: Luis M. García Cuñarro,  Revista Temas, Nos. 33-34, abril-septiembre del 2003, La Habana, pp. 64-65.

[24] El terrible 11 de septiembre  ha sido apreciado por las fuerzas de extrema derecha en los Estados Unidos, como la oportunidad tan esperada de volver a una América imperial, dispuesta a intervenir en cualquier parte y  con cualquier justificación o sin ella, como acaba de ocurrir con Irak en particular. ( Nota del Autor).Las Naciones Unidas, por su parte, esta poco menos que paralizadas   ante el  empuje de Estados Unidos.


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