Introducción histórica
La Edad Media se puede centrar entre los siglos V
y XV. Normalmente se divide en Alta Edad Media (siglos V-XII) y Baja
Edad Media (siglos XIII-XV).
El paso de una a otra se debe a que en la A.E.M.
no existe ningún estado, a excepción de Bizancio, que esté gobernado según
el concepto del estado romano, con un poder centralizado, una
administración, un gobierno que recaude impuestos ... y del siglo XIII al XV
es cuando empiezan a configurarse los estados europeos como tales.
En Rusia no aparece un estado centralizado hasta
el siglo XVI. Toda la Edad Media se caracteriza por una organización de los
eslavos de tipo tribal, hasta que en el siglo X surge la Rus’ de Kiev
(primer estado eslavo oriental), pero no era un estado bien centralizado.
Los pueblos eslavos estaban organizados según tribus, las tribus en clanes y
los clanes en familias. Este sistema tribal permite la igualdad de todos los
miembros de la familia, no así un estado, que se basa en distintos
escalafones sociales y desigualdades entre la población.
La Europa Oriental tarda más en crear estados que
la Occidental y esto se debe a dos causas fundamentales:
a) No existe una fusión entre elementos germanos y
del mundo romano.
b) Inestabilidad debido a las invasiones de pueblos
bárbaros entre los siglos VII y XIII.
CONCEPTO DE EDAD MEDIA
La expresión de Edad Media es del siglo XV, pero
no hay un interés en estudiar estos tiempos hasta el siglo XIX. La Edad
Media representa el caos, el oscurantismo y la intolerancia, por lo que
entre los siglos XVI y XIX no interesa el tema. En el Renacimiento se
produce una secularización del estado, mientras que en la Edad Media había
una teocracia. En el Renacimiento se exploran por primera vez los hechos de
la antigüedad para valorarlos políticamente, sin empeñarse en buscar en
ellos la acción de la providencia y el cumplimiento de profecías bíblicas.
En el Renacimiento se alumbra la idea de estado cuya configuración ha
permanecido en lo esencial hasta nuestros días.
El Renacimiento mira por primera vez a la antigüedad cuando, también
por primera vez, salen a la luz las versiones de las mejores obras clásicas,
repertorios de leyes romanas, etc.
En el siglo XIX surge un sentimiento nacionalista
debido a las invasiones napoleónicas, por lo que se buscan en la Edad Media
los orígenes de los pueblos.
Hispania > visigodos
Se publican obras históricas, como por ejemplo en
España “Documentos para la historia de España”.
Para investigar la
historia medieval se usan fuentes escritas y arqueológicas. Pero las fuentes
escritas, además de ser escasas, han sido siempre manipuladas por las clases
dirigentes con fines político
PAÍSES ESLAVOS Y EL RESTO DE EUROPA
La característica fundamental de la gran llanura
que se extiende desde el Elba hasta el Don aproximadamente, puede definirse
como la ausencia permanente de una específica síntesis entre elementos
germanos y romanos, la cual sí se daba en Occidente, puesto que los pueblos
germanos habían empezado a invadir territorio romano durante los siglos IV y
V.
La síntesis occidental se produce entre un
sistema económico-social de tipo tribal comunal en proceso de
desintegración, y el sistema esclavista de los romanos. Un sistema tribal
basado en una agricultura primitiva y dominado por aristocracias guerreras,
junto a un sistema esclavista en vías de disolución, con una amplia
civilización urbana basada en un sistema mercantil y en un sistema imperial
de estado.
En la Europa Oriental, al otro lado del Limes
franco, que incluía desde Italia hasta Istria y desde la Germanía hasta el
Elba, no hubo ninguna fusión de formas históricas y dispares que pueda
compararse a la de Occidente. Este hecho crucial fue el determinante
histórico básico del desarrollo desigual de Europa y del persistente atraso
del Este. Las regiones situadas más allá de los Cárpatos, siempre habían
quedado fuera de los límites de la antigüedad.
La civilización romana había conquistado y
colonizado la mayor parte de Occidente, el Norte de África, Hispania, la
Galia hasta el Rhin e incluso el Sur de Inglaterra. Esta expansión no se
repitió en Europa Oriental. A lo más que llegaron los romanos fue a la Dacia
(siglo II a.C.) situada al norte de Grecia, pero que fue muy pronto
abandonada. Por esta razón no hubo convivencia con los romanos en la Europa
Oriental, quedando excluida de la integración en el sistema imperial romano.
El intercambio comercial con los germanos al otro
lado del Rhin y del Danubio está constatado desde César (siglo I a.C.). Esto
fue un factor importante en la transformación de estos grupos, hacia la
diferenciación de clases.
También la participación en los ejércitos romanos
fue frecuente, llegando a constituir un tanto por ciento elevado de éste,
sobre todo en el Bajo Imperio. Algunos de estos soldados volvían
enriquecidos a sus lugares de origen, lo que acentuaba la estratificación
social constatable a partir del siglo I d.C. y que irá en aumento hasta
culminar en los siglos V y VI con las monarquías germánicas nacionales
EXPANSIÓN ESLAVA
Los eslavos se encontraban en la región del
Dniéper, el Príper y el Bug, en lo que hoy es Ucrania occidental y
Bielorrusia. Comenzaron a extenderse entre los siglos V y VI pero se
desconocen las causas por las que se expandieron. En principio era una
invasión de tierras abandonadas por otros pueblos germanos al oeste y al sur
buscando mejores zonas cultivables y mejores pastos para los rebaños. Fue un
avance lento que duró dos o tres siglos. Las referencias en fuentes escritas
son muy escasas y la arqueología no ha podido llenar el vacío de las fuentes
escritas. A pesar de su inmensa extensión territorial, las lenguas eslavas
se diferenciaban muy poco entre sí y menos que las germánicas. Esto se debe
a que durante mucho tiempo fueron un pueblo común, aunque estuvieran
divididos en clanes. La divergencia lingüística se produjo muy tarde,
probablemente después del siglo IX, debido a las invasiones de los pueblos
de las estepas, que hicieron que los eslavos se esparcieran y separasen.
Tenemos poca información de los preeslavos.
Sabemos que se encontraban en la cuenca superior del Dniéper y en la cuenca
superior de los ríos Vístula, Oder y Dniéster. Esta ubicación se debe
fundamentalmente a la presión ejercida por los godos que, desde el siglo II
d.C., se encontraban en la orilla meridional del Báltico y se dirigían hacia
las costas occidentales del mar Negro. La presión que ejercen los godos
sobre los eslavos no les hacen cambiar de sitio, puesto que en su marcha al
mar Negro los godos los rodean al no ser muy numerosos.
La primera mención que tenemos de los eslavos es
de Tácito en el siglo I a.C. que habla sobre los “bastarnos” (germanos), los
“vénetos” (eslavos) y los “fennes” (fineses). A mediados del siglo II d.C.
Ptolomeo menciona a los vénetos y los sitúa al lado este del Vístula. Ya más
tarde Jordanés y Procopio en el siglo VI son los que les dan el nombre de
eslavos (eslovo = palabra). En el siglo IV los godos habían llegado
al mar Negro y se encontraban divididos por el río Dniéper, con los
visigodos al oeste y los ostrogodos al este. Cuando se produce la invasión
de los hunos a partir del año 375 empujan a todos los pueblos germanos que
hasta el momento no habían cruzado las fronteras romanas. Los ostrogodos
cruzan el Danubio en el 375, y en el 406 hay una segunda invasión germana
que cruza el Rhin. Un grupo de godos que no habían cruzado quedaron bajo el
dominio de los hunos en Panonia. Los eslavos quedan también bajo dominio
huno, pero en el año 453 muere Atila y comienza para ellos la alta edad
media, porque todos los pueblos subyugados hasta el momento por los mongoles
se dispersan.
EXPANSIÓN DEL SIGLO V AL VI
1- Al noreste los eslavos llegan hasta el Báltico
oriental.
2- Hacia el sudeste llegan al mar de Azov.
3- Hacia el oeste llegan hasta el Elba.
4- Hacia el sur llegan a los Balkanes, el único lugar
donde tuvieron problemas
El avance eslavo tuvo un carácter más violento
cuando entraron en los Balcanes, al chocar con una población autóctona,
sólidamente asentada y con una organización políticamente compleja, los
bizantinos. En el año 548, en el reinado de Justiniano, entraron en
territorio imperial. Una vez dentro del territorio bizantino, se dedicaron a
la búsqueda de botín y lo arrasaban todo si los campesinos oponían
resistencia. No se mezclaron con la población autóctona y se mantuvieron al
margen ocupando territorios concretos, formando “sclavinías”. El estado
bizantino no los asimiló, sino que los mantuvo autónomos, aunque les
obligaban a pagar un tributo y hacer el servicio militar.
En la costa báltica se encontraban los obodritas,
los luchichi y los pomerianos. Al sur estaban los servios, croatas y
eslovenos. En el este se ubicaban los criviches, viatiches, radimiches,
dregoviches, drevlianos, severianos, uliches, triverces y polianos.
Los eslavos estaban organizados en tribus.
Procopio dijo: “los eslavos no tienen jefes y viven en democracia”. Hasta el
siglo VI no había una unión de tribus. Las primeras uniones de tribus que
conocemos se producen con una finalidad militar, y se forman con vistas a
una expedición contra el Imperio o contra los pueblos vecinos. Entre los
eslavos la propiedad era comunal, pues todo pertenecía al clan. La familia
era la unidad principal y estaban muy unidos, por lo que la venganza
familiar era obligatoria.
A pesar de esta igualdad sabemos que poco antes
de la llegada de los varegos en el siglo IX había una élite guerrera que
contribuyó a la unión de las tribus.
SEMEJANZA ENTRE LA ORGANIZACIÓN
DE LOS ESLAVOS Y LOS
GERMANOS
Los germanos estaban organizados en tribus y
clanes. Eran individuos unidos por lazos de parentesco. La familia germánica
estaba encabezada y dirigida por el padre. Era monógama y se regía por lazos
muy sólidos (el adulterio era severamente castigado). En el siglo I a.C. con
Julio César, la población germánica se dedicaba al pastoreo, pero no estaba
constituida por pastores nómadas. El nomadismo no era preciso en un lugar
donde había lluvia y vegetación en abundancia durante todo el año. El ganado
y la caza constituía la mayor parte de la alimentación: carne, queso y
leche. La agricultura tenía un papel secundario.
La diferencia de riqueza entre las poblaciones
era muy leve, y se desconocía la propiedad privada de la tierra. Cada año
los jefes decidían qué partes de tierra debían ser aradas y las distribuían
entre cada clan. Araban y recogían la cosecha en común, por lo que no
existía propiedad individual de la tierra. La cosecha era continuamente
redistribuida por lo que no era posible que nadie tuviera más que otro. Las
diferencias sociales basadas en la riqueza eran muy leves. El clan era la
unidad social y económica. En tiempos de guerra formaban un consejo de jefes
de tribus, pero en tiempos de paz no había ningún poder político
centralizado.
Esta situación de igualdad se va a romper. Un
siglo después, según Tácito, ya la sociedad germana había sufrido un cambio
importante. El clan ya no era la unidad social y económica, sino el
individuo. La tierra se reparte al individuo según su clase. La
transformación fue debido a que, aunque la tierra era comunal, había
elementos que no lo eran, como el botín, y eso dio pie a una progresiva
transformación. Botín de guerra compuesto de esclavos, ganado, joyas,
adornos, etc. Con estas pertenencias individuales comerciaban en la frontera
con los romanos y adquirían artículos de lujo como vino, plata, vajillas,
etc. y con estos objetos marcaban las diferencias sociales. Este interés por
adquirir mercancías hizo que los jefes germanos prestasen atención a los
productos del suelo y que se afanasen en convertirlos en propiedad privada.
Este hecho está demostrado por la nueva manera en que se distribuye la
tierra.
LAS INSTITUCIONES GERMANAS
1). Consejo de jefes.
2). Los jefes: a) Dux o jefe
militar; b) Rex (estirpe regia).
3). La asamblea de guerreros (poder
ejecutivo).
4). Comitatus > príncipe + druzhina
1). Consejo de jefes:
Sólo existía en tiempos de guerra o acontecimientos
vitales, pero después del siglo I d.C. existe también en tiempos de paz.
Está formado por los guerreros de noble cuna o por los que se han destacado
militarmente y reciben honores militares. Su función es la de tratar
asuntos, aunque no pueden tomar decisiones hasta que los aprueben la
asamblea de guerreros.
2). Jefes militares:
El jefe militar o dux también existía en el siglo I
a.C., pero estaba acompañado de algún jefe militar más. Tácito hablaba de
que nunca se concentraba el poder en un sólo jefe. Su función era la de
guiar militarmente al pueblo. Los dos jefes son electivos.
El rex se elige dentro del clan regio, el cargo no tiene
que pasar necesariamente de padre a hijo. Su función es la de aconsejar,
nunca la de mandar. Participa en actos religiosos y no impone su autoridad
en ningún momento.
3). Asamblea de guerreros:
Eligen a los jefes tras ser propuestos los
candidatos por el consejo de jefes. La asamblea no podía proponer, sólo
elegir. La forman todos los guerreros que no han arrojado su escudo, o sea ,
todos los guerreros que se han destacado por su valentía. Deciden por
aclamación, golpeando sus lanzas contra los escudo. Hay unanimidad en todas
las decisiones que toma la asamblea, y son inapelables, por lo que quién no
está de acuerdo se va.
4). Comitatus:
Existía en tiempos de César. Era un hombre influyente
que elegía a otro bien equipado para hacer incursiones militares en
territorios militares para conseguir botín. Se ve rodeado por un grupo de
gente también influyente. El jefe y los nobles se reparten el botín. Esta
relación jefe - nobles se hace permanente haya o no incursiones militares.
el jefe establecía lazos permanentes con los nobles y los mantenía. La
institución del comitatus se desarrolla en 3 líneas:
a). El jefe del comitatus es autónomo
respecto a otros jefes del comitatus y respecto a la asamblea.
b). Crea una nobleza tribal porque el
comitatus está constituido por los más ricos. Sólo los más ricos pueden
abandonar sus tierras durante el tiempo que duran las incursiones y también
porque están equipados militarmente. Un guerrero pobre con pocos esclavos no
podía abandonar sus tierras.
c). El comitatus estaba formado por
aristócratas, de ahí que surgirá el príncipe con su séquito.
HISTORIA DE LA RUS DE KIEV
Las fuentes que tenemos nos vienen de viajeros
árabes y de comerciantes y también de la Crónica de Néstor (siglo XII), que
habla de la Rus’ de Kiev desde su fundación en el 856 hasta el siglo XII.
Otras fuentes con las que contamos son los restos arqueológicos que se han
encontrado en Kiev y en otras ciudades del principado. Los resultados de
estas excavaciones están oscurecidos por motivos ideológicos y políticos. Se
sabe que estas ciudades existían ya en el siglo IX, y se desarrollaron entre
los siglos X y XII, pero se desconoce si existían antes de la llegada de los
varegos en el siglo IX. Las investigaciones han sido manipuladas por motivos
políticos, ya que en la época comunista, en la que había un gran sentimiento
nacionalista gran-ruso, no se quería admitir que los eslavos de Rusia debían
su origen a los varegos escandinavos.
Néstor nos relata que a mediados del siglo IX los
eslavos orientales estaban dominados por dos pueblos: al sur los jázaros y
al norte los varegos. Los eslavos estaban organizados: existía una
diferenciación social establecida en clases, y había una clase dirigente,
una especie de príncipes con su séquito, pero no se había producido todavía
una unificación de esas tribus, es decir, que no existía un estado. Ante esa
dominación (cobraban tributos), los eslavos del norte se rebelan y logran
expulsar a los varegos. Néstor cuenta que intentaron gobernarse a sí mismos,
pero que no lo consiguieron porque seguramente se enzarzaron en luchas
tribales y no lograron formar un estado con poder real y efectivo.
Los varegos aparecen en la costa meridional del
mar Báltico, y los eslavos del norte aceptan que los gobiernen. Sabemos que
tres hermanos, Rjurik, Sineus y Truver se instalaron, respectivamente, en
Novgorod, Belozero e Izborsk en el año 862. Por este tiempo, otros dos
varegos se dirigieron hasta Kiev, Askold y Dir. Allí se encontraron con
varias tribus eslavas meridionales que pagaban tributos a los jázaros. En la
Crónica de Néstor, aparece que Askold y Dir preguntaron quién gobernaba la
ciudad y que los eslavos respondieron que Kiev había sido fundada por tres
hermanos eslavos: Kij, Scek y Choriv, pero que muertos sin descendencia se
vieron obligados a seguir pagando tributos a los jázaros. Así pues, Askold y
Dir comenzaron a gobernar sobre los polianos de Kiev. Todo indica que si
existieron los tres hermanos, probablemente había habido una confederación
tribal en cuya cabeza se situarían estos tres hermanos eslavos. Puede ser
que también fueran ellos los que construyeran la primera fortaleza de Kiev.
Estos hermanos no llegaron a consolidarse como familia reinante, tal vez
porque hubo una rebelión tribal contra su gobierno o porque aparecieron los
jázaros. De cualquier manera, la llegada de Askold y Dir, e inmediatamente
después la de otros varegos, supuso una liberación del yugo jázaro.
Mientras tanto, Rjurik deja en Novgorod a Oleg
como tutor de su hijo Igor. En el año 872 muere Rjurik y en el año 882 Oleg
se dirige a Kiev, donde se establece tras dar muerte a Askold y Dir.
Los guerreros de Oleg fueron siempre tanto
varegos como eslavos, y a todos ellos se les denominó ros’. En su séquito
también se encontraban eslavos y fineses.
La esfera de dominio de Askold y Dir abarcaba la
tribu eslava oriental de los polianos. Oleg, no sólo reinó sobre los
polianos, sino también sobre otras tribus orientales (drevlianos, severianos
y radimiches), o bien les impuso tributos, luchando con las tribus que no
querían doblegarse como fue el caso de los uliches y triverces, en el sur.
Quedaban por resolver las relaciones del nuevo reino con sus vecinos, los
jázaros al este y el Imperio bizantino al sur.
PRIMEROS MIEMBROS DE LA DINASTÍA RJURIK
OLEG
Con Oleg, empieza una nueva relación con
Bizancio. Esta relación esta fuertemente marcada por el carácter religioso
de la vida pública del pueblo ruso. La composición religiosa es la
siguiente: los varegos poseen un paganismo diferente al de los eslavos,
paganismo este más agresivo por tratarse de un pueblo eminentemente
guerrero. Pero también hay que contar con un buen número de eslavos
cristianizados.
No siempre el paganismo ha estado en conflicto
abierto con las religiones monoteístas. Oleg, impulsado por la élite de los
varegos, toma tal actitud contra el cristianismo, que queda en la historia
como perseguidor de los cristianos, al igual que sus sucesores.
Los eslavos no son tan reacios al cristianismo
porque llevan más tiempo en contacto con los bizantinos, sobre todo los
eslavos orientales del sur (en contacto con las costas del mar Negro,
habitadas desde los antiguos griegos y donde habían colonias y factorías
bizantinas). Los eslavos, por esta razón, habían empezado a cristianizarse
en el siglo VII. En el IX, en pleno siglo de expansión y auge de Bizancio,
hay una reconquista de territorios y una gran labor evangelizadora para
cristianizar a los eslavos. Se produce entonces un proceso lento de
evangelización de los eslavos rusos y de los varegos.
Oleg se presenta como un vikingo, con una
política agresiva contra los eslavos cristianos y los bizantinos. En el 907,
fleta una escuadra en el mar Negro, que vence a la flota bizantina, viéndose
el autócrata León VII obligado a firmar un tratado de paz con Oleg en ese
mismo año. Todos estos datos están sacados de la crónica de Néstor, al igual
que los siguientes.
Los comerciantes varegos se ven muy favorecidos
por la exención de impuestos en el comercio con Bizancio. El emperador
además concede el privilegio de habitar en un barrio de Constantinopla, que
desde entonces será el barrio ruso y mediante el cual aumentará
indirectamente la influencia bizantina en el pueblo ruso.
Todos los ros firmantes de la paz poseen nombres
vikingos, nombres estos paganos, con lo que se demuestra que eran todos
varegos, por lo que el elemento eslavo no desempeña ningún papel en la vida
política de la Rus’ de Kiev.
IGOR
A la muerte de Oleg, le sucede Igor (Ingvar),
hijo de Rjurik, y reina desde el 913 al 945. Igor realiza una nueva campaña
contra Constantinopla, pero se encuentra con una potente flota bizantina que
destroza sus naves (muy importante la utilización del fuego griego),
viéndose obligado a firmar una nueva paz en el 944. Al contrario que en la
anterior, son los comerciantes bizantinos los favorecidos, y en la lista de
los firmantes ya hay cristianos y muchos nombres eslavos. El reinado de Igor
acaba cuando este muere asesinado por la tribu de los drevlianos.
OLGA
Tras su muerte, toma el poder su esposa Olga (Helga)
como tutora del hijo de ambos, Sviatoslav, reinando desde el 945 al 962.
Olga, fascinada por el mundo greco-bizantino, visita Constantinopla en el
año 957, donde se evangeliza y es bautizada por el patriarca tomando el
nombre de la esposa del emperador de ese momento, Elena. Vuelve a Rusia con
una corte de bizantinos, acelerándose de aquesta manera el proceso de
cristianización, pero sin llegar a la evangelización masiva. Olga quedará en
la historia como santa para los bizantinos y como monarca sabia.
SVIATOSLAV
Su hijo Sviatoslav, que a diferencia de su madre
sigue siendo pagano, aclara la situación política de su estado, para después
comenzar la expansión hacia el sur y el este.
Bizancio está en la última fase de su lucha con
el primer Imperio búlgaro. En el año 966, Nicéforo Focas paga a Sviatoslav
para que se enfrente a los búlgaros, a los que aplasta, primero con el débil
monarca Pedro, hijo del famoso zar Simeón, y luego, en el 969, con el
todavía más débil zar Boris, autoproclamándose soberano de los búlgaros.
Entonces abandona Kiev para instalarse en Preslav. Bizancio se encuentra en
una situación peor de lo que estaba, por tener ahora que enfrentarse al
poderoso Sviatoslav, a pesar de lo cual, es derrotado por el emperador Juan
Tzimisces en el 970, llegando incluso a Preslav, huyendo el monarca ruso a
Kiev. En su camino de vuelta, es emboscado por los pechenegos y derrotado,
muriendo allí. Sviatoslav, anteriormente había acabado con el reino jázaro.
Fue un tremendo error pues en vez de tener como vecinos a este pacífico
pueblo, dejó vía libre a los pechenegos, situados al este del reino jázaro
que los había contenido hasta el momento. Bizancio, por tanto, quedó dueña
de los Balkanes
Paso de la sociedad tribal al Estado por
tres razones:
1ª) Druzhina.
2ª) Ciudad: permite el control de territorios más
amplios y es la sede del poder político y administrativo.
3ª) Paso del paganismo al cristianismo, que coincide
con la desaparición de los principios clánicos. El cristianismo refuerza la
posición del príncipe. Sociedad más jerarquizada al dotar al príncipe de
poder de origen divino. El cristianismo va a incluir al Estado de Kiev en el
conjunto de los estados europeos.
VLADIMIR
Sviatoslav divide el reino entre sus hijos.
Yaropolk recibe Kiev; Oleg el país de los drevlianos (próximo a Kiev al
noroeste); Vladimiro, el más joven, Novgorod. Luchan entre ellos no sólo por
su propia ambición, sino también por la ambición de sus séquitos. Vladimir
(980-1015) se alza con la victoria y se alza como jagán.
Pero el dominio de Kiev seguía siendo
problemático: entre el 981 y el 982, tuvo que someter a los viatiches
(cuenca superior del Oka) y a los radimiches (cuenca superior del Dniéper).
Vladimir intenta que la unificación del estado
sea política y religiosa. Para realizar la unificación política, es muy
importante la unificación religiosa. Los eslavos del sur estaban muy
influenciados por los bizantinos, por consiguiente había muchos cristianos.
Mientras, su élite política varega era muy reacia al cristianismo.
En un principio favorece a los vikingos,
persiguiendo al cristianismo (según fuentes bizantinas), aunque
posteriormente se da cuenta de la ineficacia del paganismo para la
unificación de su pueblo, dado que las religiones monoteístas son las
ideales para una monarquía absoluta.
Las principales religiones monoteístas del
momento son el cristianismo, con sus vertientes ortodoxa y romana, el
islamismo y el judaísmo. Según Néstor, Vladimir manda embajadores para
analizar los pros y los contras de cada una de ellas. Al final se decide por
el cristianismo ortodoxo, pues queda impresionado por los relatos de sus
enviados sobre la fastuosidad del rito bizantino. Pero lo que más le
convence es el que al convertirse al cristianismo va a tener al emperador
bizantino como padre espiritual, pero debido a la lejanía de Constantinopla,
va a poder actuar a voluntad.
Bizancio en esos momentos, tenía grandes
conflictos internos y luchas con los búlgaros. Basilio II pide ayuda a
Vladimir, petición a la que este accede a cambio de la mano de la hija del
emperador bizantino, la porfirogéneta Ana. En el 988 se cristianizan los
rusos, conversión que favorece la cultura y la religión de los eslavos
orientales. La emperatriz Ana arrastra con ella una corte de bizantinos,
entre los que se encuentran escultores, pintores y arquitectos que son los
que van a hacer que se produzca una rápida bizantinización. Se producen las
primeras traducciones litúrgicas al protoeslavo, y se construyen una gran
cantidad de iglesias (aprox. 400), entre ellas la Iglesia de Santa Sofía de
Kiev, en el mismo lugar donde años antes había mandado construir una enorme
estatua dedicada a uno de los más importantes dioses de su antigua religión
pagana, Perún.
La Iglesia rusa se va a organizar según el modelo
de la bizantina, de la cual es como una diócesis, siendo el metropolitano,
los obispos y el clero de origen griego.
Los eslavos occidentales estaban más
influenciados por el mundo germánico y por la Iglesia latina de Roma. Pero
los rusos, eslavos orientales, heredaron de Bizancio su rechazo a todo lo
occidental, aunque no se dejaron influenciar políticamente. El príncipe de
Kiev reforzó su posición debido al cristianismo ortodoxo, y en calidad de
cristiano ungido por Dios, se elevó por encima de todos, incluso de su
familia. La Iglesia asumió el carácter de consejera y colaboradora,
obteniendo un estatus privilegiado en el Principado de Kiev. Le fueron
asignados asuntos de la vida jurídica y de la administración pública, como
el control de los pesos y medidas. Vladimiro le asignó una décima parte de
los derechos judiciales, y un diezmo del ganado y los cereales de la
población que vivía en sus tierras. La Iglesia fue acumulando bienes. La
codificación de los derechos de la Iglesia tuvo una gran importancia y
repercutió fuera del ámbito eclesiástico, pues animó a que se codificaran
otros estamentos civiles.
Vladimir se dedicó a defender la frontera
suroriental de los pechenegos. Construyó en esta zona una serie de
fortificaciones y mandó fortificar Kiev.
Dividió el reino entre sus hijos, ganando las
luchas fratricidas entre ellos Iaroslav.(1034-1054).
IAROSLAV EL SABIO
Inició una importante política matrimonial que le
puso en contacto con otros países europeos: Noruega, Suecia, Hungría,
Polonia y Bizancio.
El reinado de Iaroslav el Sabio (1019-1054)
destacó por la gran cantidad de traducciones de textos litúrgicos griegos al
protoeslavo. Además redactó obras jurídicas como la “Russkaya Pravda” y
recopiló el derecho ruso primitivo.
Se observa un auge del monacato que empieza con
el famoso monasterio de la Gruta, cuyo prototipo es el de Studium de
Constantinopla. A partir de éste, van a aparecer infinidad de monasterios e
iglesias, siendo la más representativa de estas últimas, la catedral de
Santa Sofía de Novgorod (primera mitad del siglo XI).
Cuando murió en el 1054, una inscripción en la
catedral de Santa Sofía de Kiev decía: “La’ palmao el sar” , que lo
equiparaba en título al emperador bizantino.
ÉPOCA DE LOS PRINCIPADOS INDEPENDIENTES
A la época posterior se le denomina la época de
los principados independientes, o de composición feudal.
Sus hijos se repartieron el reino: Iziaslav, el
mayor, recibió la mayor parte del mismo, de Kiev a Novgorod y el antiguo
país de los drevlianos, junto a Turow; Sviatoslav se hizo cargo de la sede
de Chernigov, de la ciudad de Murom y a la muerte de Vladimiro, otro
hermano, también de Tmutarakán; Vsevolod recibió Rostov y Pereiaslav; Igor,
puso su sede en Vladimir-Volinsk; y Viaceslav recibió Smolensko. Todos los
principados tendieron a aflojar sus vínculos e incluso a independizarse de
la sede central, Kiev.
Los primeros 15 años tras la muerte de Iaroslav,
en los que gobernó el triunvirato de los hermanos, no presentó graves
problemas. La crisis se desencadenó en las estepas del norte del mar Negro
al aparecer los cumanos o polovtsi. El ejército ruso al mando de Vsevolod
fue derrotado en 1061 y además en poco tiempo, comenzaron las luchas
dinásticas. Iziaslav (1054-1073) quiso en Kiev por sucesor a sus hermanos
Sviatoslav (1073-1076) y Vsevolod (1078-1093). Esos dos años del 76 al 78
estuvieron ocupados en guerras con los cumanos. Más tarde gobernaron
Sviatopolk II (1093-1113), hijo de Iziaslav, y Vladimir II Monócamo
(1113-1125), hijo de Vsevolod. Las diversas sucesiones estuvieron llenas de
incidentes que auguraban un mal futuro. Iziaslav nunca pudo hacer respetar
su autoridad como príncipe de Kiev, y tuvo que compartirla con sus dos
hermanos.
Los cumanos aprovecharon la desunión del reino y
las guerras dinásticas, para atacar en busca de botín. Sviatopolk,
inmediatamente después de subir al trono, sufrió una importante derrota. Con
el fin de asegurar el reinado, se casó con una hija del khan de los cumanos,
pero que no supuso ninguna tranquilidad. Vladimir II Monócamo fue llamado
por los ciudadanos para acceder al trono porque estaban descontentos con la
política financiera y social de Sviatopolk. Debía su popularidad a la
energía y el coraje del que había hecho gala en su campaña contra los
cumanos.
Pero en el 1103, Sviatopolk y Vladimir II unieron
sus fuerzas y anularon las hordas de los invasores. La victoria fue
corroborada en el año 1111 cuando una expedición rusa de gran envergadura
avanzó por las estepas. El joven Vladimir fue el héroe de esta campaña, lo
que le atrajo el favor de los ciudadanos de Kiev, de tal forma que los
derechos de sucesión al trono de Kiev de los hermanos de Sviatopolk y los
hijos de Sviatoslav fueron ignorados.
Vladimir II inauguró su reino tomando medidas
legislativas en favor de las clases inferiores de la sociedad. Gracias a su
popularidad pudo dejar el trono a su hijo Mstislav I (1125-1132).
Conjuntamente con su hermano Yaropolk II hizo un serio esfuerzo para
proteger las fronteras rusas amenazadas de norte a sur por los fineses de
Estonia y los cumanos. Parecía que la dinastía Monócama se había implantado
firmemente en Kiev.
A la muerte de Mstislav I le sucedió su hermano
Yaropolk II (1132-1139). Un litigio estalló entre los miembros de la familia
de Mstislav respecto a la posesión del principado de Pereiaslav y por esa
situación, Yaropolk quedó debilitado. Fue expulsado de Kiev por un nieto de
Sviatoslav, Vsevolod II (1139-1146). Una larga lucha de las dos dinastías
fue la consecuencia, pero los ciudadanos de Kiev tenían más simpatía por los
Monócamo y acogieron a Iziaslav II (1146-1154), rechazando a Igor, hermano
de Vsevolod II.
Pero el tío de Iziaslav II, Iuri, príncipe de
Rostov-Suzdal (en el noreste), se opuso también a su sucesión al trono.
Después de una lucha interminable, Iuri, llamado “el del brazo largo”,
consiguió la victoria y reinó entre 1154 y 1157. El hijo de Iuri, Andrés, le
sucedió, pero en 1167, Mstislav II (1167-1169) hijo de Iziaslav II, le
arrebató el poder. Sin embargo, Andrés volvió a tomar posesión de Kiev dos
años más tarde, en 1169 pasando a fuego la ciudad de Kiev. Andrés no se
quedó en ella, sino que se fue a Vladimir. El declive de Kiev se aceleró
bajo el reinado del hermano de Andrés, Vsevolod III (1176-1212), que no
solamente continuó residiendo en Vladimir, sino que tomó el título de primer
Príncipe de Vladimir.
Paralelamente a estas luchas dinásticas, el
Estado se trasformaba. El centro de la riqueza nacional y el poder político
se desplazan al sudoeste y al noreste. Los principados de Smolensko,
Chernigov, Pereiaslav y Polovtsk veían crecer en importancia conforme la
población aumentaba debido a la migración que había por los ataques de los
cumanos. Riazán y Murom fueron superados por el principado de Rostov-Suzdal.
Al tiempo, los territorios del sudoeste tomaban
también un lugar importante en el desarrollo nacional. Estos se agrupaban
bajo el nombre de principado de Volhynia. El lugar ruso más occidental era
el fuerte de Galitz o Halitz, que había sido fundado por Vladimir Monómaco y
de donde derivaba el nombre de toda la región, la Galitzia. La unión
temporal de Galitzia-Volhynia parecía ofrecer nuevas posibilidades a la
expansión rusa.
También en Novgorod había surgido un gran poder
colonial. Novgorod enviaba colonos y prisioneros al mar Blanco y al Volga
superior.
Las luchas internas de la dinastía Rjuríkida por
la posesión de Kiev, no explican por sí solas un éxodo masivo de la
población al sudoeste y al noreste. La razón principal reside quizás en las
invasiones devastadoras de los cumanos. La Crónica de Néstor enumera 50
invasiones entre 1061 y 1210. El prestigio de Kiev por estas dos razones
disminuyó ininterrumpidamente. Las importantes relaciones comerciales de
Kiev con Bizancio por el Dniéper ,y el Volga a Asia Central disminuirán en
el siglo XII, debido a la ocupación cumana en la primera mitad del siglo XI
y las cruzadas.
Las ciudades italianas toman ahora el control del
comercio islámico y bizantino. Se traslada la residencia del Gran Duque a
Vladimir, quedando de manifiesto que la vieja capital del reino sólo
conserva su importancia como sede de la cabeza de la Iglesia ortodoxa rusa.
La conquista de Constantinopla en 1204 por la 1ª Cruzada y el nacimiento de
un Imperio y patriarcado latinos en el Bósforo, provocó la pérdida de las
relaciones económicas y eclesiásticas de Kiev con Bizancio. Los venecianos
dominaban el comercio en el Mediterráneo Oriental y en la salida del mar
Negro.
FACTORES RESPONSABLES DE LA ASCENSIÓN Y CAÍDA DE KIEV
La fuente principal de la riqueza e importancia
de Kiev en Europa era el comercio con el este. Con la fundación de Kiev se
había descubierto al fin una vía para acceder a los tesoros de Bizancio y
Medio Oriente, que no podía ser interceptada por los árabes. Esto no quiere
decir que los árabes no prestaran atención al comercio, pero el combate que
llevaban a cabo contra Bizancio, en Italia y en España, les impedía ver las
ventajas comerciales con Occidente y explotarlas más a fondo.
Fueron los escandinavos los que encontraron las
rutas susceptibles de restaurar las relaciones comerciales entre Europa y
Medio Oriente, evitando a los piratas del Mediterráneo y del Adriático. Esto
fue logrado gracias a la ruta del Volga que unía el mar Caspio con Bagdag
(capital desde el 750) y más tarde, otra ruta por el Dniéper que comunicaba
Escandinavia con Bizancio. Así, Kiev logró ser uno de los centros
comerciales principales de Europa. Desde Kiev, los conquistadores
escandinavos abrieron la vía del comercio a Europa Central, siguiendo lo
máximo posible el itinerario fijado anteriormente por los godos en el siglo
III d.C. Así, se explica el interés de Vladimir el Santo y sus sucesores,
por las ciudades que ligaban la vía Kiev-Cracovia-Vístula, y por otra parte
Praga-Danubio-Ratisbona.
Ya desde el siglo X se hace mención de
comerciantes en Praga y en el sur del alto Danubio. Estas relaciones habían
tenido una gran importancia y duración si los príncipes de Kiev hubiesen
controlado definitivamente las desembocaduras del Don, Volga, Dniéper y
Dniéster, principales vías para sus intercambios. Pero no fue así, debido a
las continuas invasiones de tribus venidas de Asia continental que lo
impedían. El fracaso para evitar estas invasiones nómadas fue el obstáculo
para el desarrollo del comercio en Kiev.
Al principio, los jázaros y los pechenegos
comprendieron la importancia de las relaciones comerciales y firmaron
acuerdos de comercio con los rusos. Pero los siguientes pueblos, cumanos y
mongoles, asfixiaron toda esperanza de comercio normal.
Pero hay una causa más importante. Esta situación
era más grave en la medida en que en el intervalo de tiempo en el cual
tenían lugar las invasiones cumanas y mongolas, Occidente, por iniciativa
propia, había abierto una vía hacia Medio Oriente, fundando después de la 1ª
Cruzada (1096-1099), estados cristianos en Siria y Palestina.
FORMAS SOCIOECONÓMICAS DE KIEV
La evolución de Rusia en los aspectos sociales y
políticos estuvo muy influenciada por la vida comercial. Existe una gran
diferencia entre Rusia y Europa Central (influenciada por las migraciones
germanas). Desde la época carolingia en el siglo IX, las residencias de los
nobles fueron centros económicos en la Europa Central. Hasta ahora habían
existido grandes propiedades.
Las ciudades surgieron en el siglo XII, cuando
los mercaderes y artesanos encontraron su lugar en la economía. En la Rusia
de Kiev, el comercio sólo se podía desarrollar en las ciudades. La plaza del
mercado era el centro donde se encontraban los habitantes de las ciudades y
el campesinado. Pronto estas ciudades fueron también centros de la
administración y de la vida política.
Clases sociales en Kiev:
La clase social más importante estaba constituida
por los mercaderes, los cuales tenían una gran influencia en la vida
económica y política del Estado, y que se agrupaban en corporaciones.
Los artesanos también se organizaban en
corporaciones.
El vietche, era una asamblea municipal
(órgano político-económico), que tiene su origen en los antiguos consejos de
jefes tribales, comunes a todos los pueblos indoeuropeos. En las pequeñas
ciudades, las asambleas limitaban su actividad a los asuntos locales, pero,
en las grandes ciudades, el vietche se convirtió en una poderosa institución
política presidida por el alcalde, que convocaba a los miembros cuando era
necesario. Se reunían cerca del palacio ducal, en el lugar de la catedral o
en el mercado. Tenían voto en la decisión de la sucesión al trono,
reivindicaban el derecho a expresar su descontento al príncipe reinante,
llegando incluso a pedir su abdicación. En general, los príncipes de Kiev,
tuvieron la asamblea bajo su autoridad.
En Novgorod tuvieron un gran poder. De este modo
los habitantes de las ciudades constituían un factor de gran importancia en
el Estado, aún siendo menos numerosos que los campesinos, que vivían
organizados en grandes familias (zadruga), y que formaban comunidades (verv).
Entre los siglos XI y XII había campesinos libres
(smerd) y campesinos que trabajaban los campos de los boyardos.
Las clases superiores estaban constituidas por
los antiguos jefes de clanes o tribus (muji) y de extranjeros
(escandinavos). A partir de la segunda mitad del siglo IX desaparece
cualquier distinción entre ambos grupos, adoptando el nombre de boyardos.
El elemento decisivo de esta transformación fue
el séquito o druzhina. Entre los antiguos miembros de la druzhina, el
príncipe elegía a los posadnik (jefes provinciales). También entre su
séquito elegía al tysiatski (gobernador de la ciudad y jefe de la milicia).
Al principio este era elegido por el pueblo al que representaba delante del
príncipe, costumbre que se mantuvo en Novgorod. El príncipe también elegía a
los miembros de su consejo privado (duma) de entre los más antiguos de la
druzhina. Los nobles de nacimiento, algunos obispos y representantes de los
mercaderes tenían el cargo de consejeros ducales
FEUDALISMO
El empobrecimiento del campesinado libre debido a
impuestos demasiado pesados y las invasiones extranjeras favorecieron a la
aristocracia terrateniente que dio protección al campesinado, el cual dejó
de tener la propiedad de sus tierras, entregándosela a los grandes señores a
cambio de protección y de no pagar impuestos. Los campesinos cultivaban sus
tierras, que ahora pertenecían a los señores, y les entregaban una renta.
En Europa Occidental, la situación del campesino
se fue degradando en el siglo IX después del reinado carolingio. El
campesino paga en especie o en moneda y trabaja gratuitamente en la reserva
señorial.
Entre los siglos X y XI su situación se agrava al
pasar de ser juzgados por el tribunal público (mallus), presidido por un
conde, a ser juzgados directamente por el señor. En estas fechas el poder
político está muy fraccionado. Los príncipes, los condes y posteriormente
los señores territoriales van adquiriendo más poderes de los que antes
pertenecían al rey o emperador. Ej.: construcción de fortalezas.
Así, los señores feudales poseen el “ban”
(derecho a juzgar). La dependencia de los campesinos a los señores se
acrecenta, ya que ahora es de tipo económico y jurídico.
En Kiev:
Entre los siglos XI y XII, Kiev decae
comercialmente.
El resultado de este aislamiento fue un cambio
notable en la formación social de Kiev. La contracción del comercio estuvo
acompañada del hundimiento de las ciudades, y el aumento de la importancia
de los terratenientes locales. La clase social boyarda, privada de sus
ingresos comerciales, se volvió hacia el interior (la agricultura) para
obtener una compensación con la ampliación de sus dominios territoriales y
el aumento del excedente agrícola. La consecuencia de esto fue una notable
presión económica sobre los campesinos, que comienzan el estado de
servidumbre.
TRES PRINCIPADOS FUNDAMENTALES QUE SE VAN CONSOLIDANDO
Estos principados son Novgorod, Galitzia-Volhynia
y Suzdal. Este último será de donde surgirá Moscú en el siglo XIII.
Cada uno de estos principados, que se
consolidaron tras la decadencia de Kiev después del siglo XII, van a tener
características diferentes. Galitzia-Volhynia y Novgorod van a tener un
mayor acercamiento a Europa Occidental. Suzdal se volvió más hacia el Este,
hacia el Volga y el mundo del Islam.
1.) Galitzia-Volhynia: Estas tierras no
adquieren importancia hasta el siglo XII cuando empiezan a emigrar gentes
del principado de Kiev que allí se instalan. Es una zona más segura debido a
las invasiones. En 1199 las tierras de Galitzia-Volhynia quedaron unificadas
en las manos de un sólo miembro de la dinastía Rjurik, Roman Mstislav, hijo
de Mstislav II. Las influencias polacas y húngaras eran muy fuertes en esta
región. Las instituciones sociales del Oeste, como el feudalismo,
reemplazaron al sistema democrático del vietche.
2.) Novgorod: Al contrario, esta ciudad todavía
desarrolla el vietche y se convierte en una especie de república. Desde
final del siglo XII, elegía su príncipe que dirigía con la ayuda de los
administradores nombrados por el vietche. En estas fechas destaca Alexander
Newsky, que en 1240 batió a los suecos en el lago Neva (de aquí viene el
apellido de Newsky). Este principado se convirtió en un mediador importante
en las relaciones con el oeste. La masa del tráfico estaba en manos de la
Hansa germana (formada por germanos, polacos y suecos). Durante varios
siglos estuvo influencia por Occidente.
3.) Suzdal: Contaba en su población con muchos
fineses. La mayoría de ellos se habían integrado en la población de colonos
rusos venidos de Novgorod y del sur. Los colonos de Novgorod introdujeron
sus instituciones democráticas en las ciudades que fundaron, pero los
príncipes de Suzdal no consintieron que el vietche se convirtiera en una
realidad tan importante. Andrei Bogoliubski, hijo de Iuri Dolgoruki
consiguió que se adoptara al príncipe de la sucesión hereditaria en el
interior de la familia principesca, y puso las bases para un régimen fuerte
y autocrático. Se expande hacia el este y surgen nuevas ciudades: Tver,
Yaroslav, Moscú y Nijni Novgorod. Un príncipe de Suzdal, Yaroslav, tendió la
mano a Novgorod y colaboró con su hermano Yuri II, príncipe de Vladimir-Suzdal,
para crear un gran principado, pero no iba a realizarse por la invasión
mongola.
El primer encuentro que tuvieron lugar con las
tropas expedicionarias mongolas en 1223 en Kalka fue un desastre para los
rusos. La gran invasión dirigida por el jan Batu, nieto de Ghengis Khan, fue
en 1237. Primero asaltaron a los búlgaros del Volga y luego siguieron los
principados de Riazán, Suzdal y Vladimir, que fueron destrozados. En 1240
Kiev fue incendiada y Galitzia-Volhynia devastada.
Galitzia-Volhynia se volvió al oeste para pedir
ayuda. Ofreció incluso al Papa Inocencio IV unir su país a la Iglesia de
Occidente pero todo lo que obtuvo Daniel fue el título de rey en 1253.
Novgorod fue la única que sobrevivió al asalto. Por su comercio floreciente
con Occidente mantuvo relaciones activas con las ciudades de la liga
hanseática. Se convirtió en un principado rico y guardó suficiente
independencia para llamarse su príncipe Gran Soberano de Novgorod. Los
aportes occidentales eran más tangibles que en otras ciudades, pero también
había una influencia bizantina.
El resto de Rusia quedó separada de toda
influencia occidental durante más de 2 siglos. Se añadió para Rusia la
dificultad de guardar relaciones con Bizancio, pues la Horda de Oro
controlaba el acceso al mar Negro. El emperador de Bizancio seguía siendo el
jefe de la Iglesia ortodoxa rusa. Los mongoles no intervinieron en la
Iglesia, sino que respetaron las instituciones religiosas, dispensaron al
clero de pagar tributo y confirmaron sus derechos y privilegios.
INVASIONES NÓMADAS
La lenta evolución de las comunidades agrícolas
eslavas hacia la formación de un Estado, se vio afectada por las
ininterrumpidas oleadas de invasiones nómadas procedentes de Asia Central.
Se debieron a la similitud geográfica que tenían el sur y centro de esta
región con las estepas asiáticas, lo que la convirtió en foco de atracción
de estos pueblos. Del Don al Danubio medio, hasta la zona de la actual
Hungría existía una llana pradera, que al ser menos árida que la estepa
asiática era muy codiciada por los pueblos nómadas.
La primera de estas invasiones fue la de los
hunos, que puso en marcha la caída del Imperio. Su jefe, Atila, establecería
un reino depredador al otro lado del Danubio en Panonia desde el que
saqueaba toda Europa Central.
Después de los hunos, una sucesión de pueblos
nómadas se abalanzó sobre Europa oriental. La primera característica de la
Europa Oriental que determinó su retraso con respecto a la Occidental se
puede definir como la ausencia de influencia clásica y la presión de los
pueblos nómadas.
SISTEMA DE PRODUCCIÓN NÓMADA
Las sociedades nómadas se definen por el carácter
móvil de sus medios básicos de producción, que son los rebaños. Combinaron
la propiedad comunal de los pastos. A diferencia de una sociedad agrícola,
en la que la tierra se ocupa y cultiva permanentemente, el pastoreo nómada
entrañaba un traslado constante de rebaños y manadas de unos pastos a otros
aprovechando los cambios estacionales. Se fueron distinguiendo clases
sociales en torno a la posesión del ganado.
El estrato aristocrático controlaba la asignación
de pastos y la regulación de las trashumancias. El clan típico tenía una
mezcla variada de animales, en los que se incluían camellos, caballos y
ovejas. Su cuidado exigía conocimientos de las diversas clases de
pastizales. El nomadismo excluía la formación de ciudades. En sus tierras de
origen eran pobres y hambrientos, pero tenían una vía de expansión
espectacular, la conquista y el tributo.
La equitación hacía que fuesen guerreros muy
poderosos. Los nómadas tenían la mejor caballería del mundo y los primeros
arqueros a caballo. Su supremacía en este arma fue el secreto de su
formidable poderío militar de Atila a Ghenghis Khan. La habilidad para
cubrir largas distancias, les permitió realizar expediciones a larga
distancia y someter vastos territorios. Tendieron así a crear imperios.
Estos imperios se basaban en la extorsión directa de las tierras
conquistadas a través del impuesto. No hubo fusión con los estados
sometidos, que solían ser más evolucionadas que las nómadas. Así, se les
conoce a los estados nómadas como estados depredadores. Con el
establecimiento de estos imperios la sociedad nómada experimentó cambios
rápidos y radicales. La percepción del tributo incrementó las diferencias
sociales. El paso de una confederación (sin imperio) tribal a un estado (con
imperio) tributario, generó una dinastía monárquica y una aristocracia
dirigente. La creación de ejércitos de campaña permanentes dividió a la
sociedad nómada. Un sector quedó integrado en el ganado y otro en el
ejército.
Conforme se conquistaba un territorio las
posibilidades de administrarlo eran más difíciles para una sociedad tan
primitiva. Una insurrección de los pueblos sometidos pudo provocar su fin.
Los imperios nómadas estaban condenados al mismo ciclo de expansión y
desintegración porque el pastoreo trashumante era incompatible con una
administración tributaria estable como sistema político.
PUEBLOS NÓMADAS
ÁVAROS
Los ávaros están a mediados del siglo VI en el
norte del mar Caspio. La presión de los turcos les obligó a irse al oeste.
Buscaron un lugar en la cuenca media del Danubio, que ocuparon en el año
570, a costa de un pueblo germánico instalado allí, los gépidos, que habían
ocupado a su vez el lugar de los lombardos. Pero en ese misma zona también
habían eslavos, que se quedan. Los ávaros están más organizados
políticamente, puesto que no tienen caudillos sino monarcas. Constituyen una
especie de Estado, tienen un poder central. Así que se alían con los eslavos
o los someten, y comienzan una serie de incursiones mucho más organizadas,
con lo que amenazan directamente al Imperio bizantino. Esto ocurre a
principios del siglo VII, en el reinado de la dinastía Heráclida, que está
luchando contra los persas. Los ávaros llegan incluso a aliarse con estos y
deciden atacar por ambos frentes simultáneamente.
En el año 626, el emperador bizantino Heraclio se
encuentra dentro de Persia luchando, mientras que un ejército persa se
dirige a Constantinopla por tierra. Al mismo tiempo, los ávaros también se
dirigen allí, y los eslavos también pero por mar, bajando por la costa oeste
del mar Negro, en barcas rudimentarias, y sitian Constantinopla. Pero se
produce una tormenta que destroza muchas de las barcazas, y las que aún
había son aniquiladas por la armada imperial, que no se había ido. Por eso
el ataque y el asedio a la capital fracasan. Los ávaros se retiran detrás
del Danubio y los persas a su país. Los ávaros desaparecen como estado,
cuando Heraclio más tarde acabe con ellos, pero sin embargo los eslavos se
quedan.
Mucho más tarde, representaron un serio peligro
hasta Carlomagno. Iniciaron una serie de sumisiones, se sometieron a Pipino
el Breve y a su hijo Carlomagno (795-811). Carlomagno había pensado
convertirlos al Cristianismo, y mantenerlos en el mismo lugar en estado de
vasallaje, pero el pueblo vencido se desintegró antes de la intervención de
los misioneros francos. Después del 822 no hay mención de los ávaros.
BÚLGAROS
La historia de los búlgaros se divide en muchas
fases, entre las cuales no siempre es fácil encontrar una relación. Desde el
siglo V a principios del VII no son más que un pueblo oscuro de la estepa,
sin ninguna importancia. Pero a finales de este siglo, presionados por los
jázaros, cruzaron el Danubio. Probablemente no eran muy numerosos, pero
tenían un poder de organización del que carecían los eslavos. Gradualmente
constituyeron un fuerte reino que ocupaba todo el interior de la península,
y hacia el año 800 dominaban Transilvania y la llanura balaca. Se
enfrentaron con las tropas imperiales bizantinas en varias guerras. Pero
hasta entonces habían sido demasiado inestables para que la civilización les
alcanzara.
El khan Krum y su hijo Omortag fueron
administradores hábiles. Bajo su ordenado gobierno, los griegos y los
armenios empezaron a llegar al país. Los khanes quisieron tener residencias
reales; los griegos y los armenios se las construyeron. El territorio
ofrecía oportunidades al comercio, que los mercaderes del emperador
aprovecharon ávidamente. Durante las guerras, las grandes fortalezas de
Adrianópolis y Mesembría estuvieron algún tiempo en manos búlgaras; los
prisioneros y las mercancías capturadas les enseñaron los recursos y la
riqueza de la civilización bizantina. Pero los khanes fueron, al principio
recelosos, y manifestaron su alarma con la persecución de todos los signos
de cristianismo que aparecían. Paulatinamente los elementos búlgaros se
fueron mezclando más con los eslavos, fundiéndose al final en un sólo
pueblo, los búlgaros, pero con rasgos e idioma eslavos. Entre los siglos VII
y XI, un primer imperio búlgaro se eleva al rango de los más importantes
Estados europeos en el norte de la península balcánica; es destruido hacia
1019 por los bizantinos.
JÁZAROS
A los búlgaros siguieron los jázaros,
otro pueblo turco, que contorneó el mar Caspio por el norte y se estableció
en el Volga inferior a finales del siglo VII. Contrariamente a todos los
precedentes, no avanzaron más allá. Entre la taiga, el Cáucaso, el Don y el
río Ural fundaron un Estado notablemente estable durante tres siglos. De
todos los pueblos de la estepa es ciertamente el menos caracterizado. La
amplitud de su migración es muy débil y se pone de manifiesto muy pronto una
tendencia a la vida sedentaria. La atracción del comercio de caravanas y de
las ciudades lo arranca rápidamente del pastoreo. Si durante el siglo VII
los jázaros se comportaron como jinetes nómadas, a menudo aliados de
Bizancio contra los musulmanes, vemos en el siglo VIII surgir grandes
ciudades comerciales construidas por ellos. Los viajeros árabes las
describen como ciudades formadas por barrios judíos, cristianos y
musulmanes, administrados por separado según la fórmula oriental. Las
principales eran: Itil, cerca de Astraján, situada en la intersección de los
itinerarios Irán-Rusia y Bizancio-Asia central; Jamlidj, más al norte, a
orillas del Volga; Samandar, en la costa del Caspio, y la importante
fortaleza de Sarkel, en el Don, construida según un modelo bizantino para
defenderse de los búlgaros.
El estado jázaro era de tipo oriental, pero de
una estructura singular. Tenía dos soberanos, llamados el uno jagán,
y el otro beg, y estaba dotado de una avanzada organización
financiera y militar. Sin duda el elemento turco sólo desempeñaba un papel
de encuadramiento aplicado sobre poblaciones de una gran variedad
(caucasianos, iranios, ugrofineses...). Su mayor originalidad fue de orden
religioso, pues los jázaros son el único pueblo de la historia que se
convirtió en masa, pero no en su totalidad, al judaísmo, a fines del siglo
VIII; una minoría se sumó más adelante al Islam.
Aislado por su fe judía, el reino jázaro se
encontró al final del siglo IX en una situación crítica: una nueva oleada
turca, los pechenegos, se presentó en su frontera oriental y lo atravesó de
este a oeste, mientras que los rusos, abandonando la taiga, querían
atravesarlo de norte a sur para llegar al mar Negro. Finalmente el gran
príncipe de Kiev, Sviatoslav, destruyó Sarkel en el 936 y eliminó los
últimos restos jázaros en el 961, acto poco juicioso, que tuvo como
principal resultado el poner en contacto, en toda su frontera meridional, el
Estado kieviano y la tribu salvaje y devastadora de los pechenegos, en vez
de un pacífico reino comercial... Así pues, la muerte del imperio jázaro
coincidió con el desencadenamiento de una nueva oleada de pueblos de la
estepa. Se ha supuesto a menudo que el primer Estado ruso se apropió de
algunas de sus ideas políticas, especialmente el título de jagán, tantas
veces ostentado por sus príncipes. Esto fue la única herencia importante que
dejó este pueblo
HÚNGAROS
Después que los
búlgaros atravesaran el Danubio, el mundo de las estepas pareció
apaciguarse. Sus movimientos dejaron de interesar a Occidente desde que
Carlomagno acabó con los ávaros en el 796. La reconquista de la cuenca de
Panonia por pueblos sedentarios acababa de empezar: elementos alemanes en el
Noroeste, a lo largo del Danubio, y elementos eslavos sobre todo en el Norte
y en el Sur, avanzaban para ocupar los territorios libres.
Pero en el 895, la vanguardia de un nuevo pueblo
nómada franqueaba los Cárpatos: todo lo que se había hecho durante un siglo
fue casi instantáneamente arrasado por los magiares, que durante sesenta
años aterrorizaron la Europa continental, antes de establecerse en su
centro. La oleada nómada que éstos habían iniciado continuó aún largo
tiempo: pechenegos, uzos y cumanos se sucedieron por las mismas rutas,
aunque los húngaros hacían de pantalla entre ellos y la Europa latina.
El episodio húngaro responde a una larga
tradición, aunque presenta una notable originalidad. Es el único que tuvo
por iniciadores a los ugrofineses, el único cuyas consecuencias directas son
sensibles aún en nuestros días, el único que, desde Atila, ha transformado
profundamente el Occidente.
La retaguardia de los
caballeros nómadas:
PECHENEGOS, UZOS Y CUMANOS
Los pechenegos
aparecen en el horizonte cristiano hacia el 880, en la estepa entre los ríos
Ural y Volga; quizá venían de los países semiforestales del Norte; de todas
formas son turcos. Vencidos por otras dos tribus turcas, los jázaros del
Volga y los uzos, inician en el 889 una migración hacia el Oeste, que los
conduce primero a Ucrania. Para conquistar un espacio hacen retroceder a los
magiares hacia Rumania y finalmente a Panonia. Así, se fijan sus territorios
de nomadismo, a finales del siglo IX, entre la desembocadura del Danubio y
el Volga inferior; hasta el 950 ocupan preferentemente la parte oriental;
rápidamente su centro de gravedad se traslada en dirección oeste, entre el
mar Negro y el naciente estado kieviano, pues la llegada de otras
tribus también turcas -los cumanos- los empuja, a su vez, hacia Occidente.
Durante el siglo X los pechenegos constituyen una
de las mayores preocupaciones de la diplomacia bizantina. Además, fueron
alternativamente aliados y adversarios de los magiares, de los búlgaros y de
los rusos, tan pronto como cierran la ruta del bajo Dniéper y las fructuosas
correrías hacia Bizancio a los príncipes de Kiev. En el siglo XI,
convertidos en vecinos inmediatos y amenazantes del Imperio de Oriente,
después de la destrucción de Bulgaria, son objeto de toda clase de maniobras
con la intención de hacerlos desaparecer, sentar la cabeza o convertirlos.
Otros, más numerosos, se hacen mercenarios al
servicio de los griegos y de los húngaros. Por el avance de los uzos, huyen
muy pronto de Ucrania a Moldavia, y, después, al norte de Bulgaria. Su
último contacto con Kiev se verifica en 1036: desesperadamente intentan
hallar un lugar en los Balcanes, fracasan y, a partir de la mitad del siglo
XI, se disgregan.
Los uzos, que seguían de cerca a los
pechenegos, atravesaron el Danubio inferior en 1064 y llegaron hasta
Macedonia, donde fueron aplastados; una parte quedó instalada en los
Balcanes y otra fue enviada al ejército bizantino de Anatolia. Su paso no
significó más que un breve episodio.
No ocurrió así con sus sucesores, los cumanos
(Polovtsi en ruso), el último pueblo de la estepa aparecido antes de
la conquista mongol. Era una población muy variada: de habla turca, según
parece eran rubios, de ojos azules... Llegados del Asia central a principios
del siglo XI, vagaron por la región del Dniéper y establecieron su dominio
en toda la zona comprendida entre los Cárpatos y el lago Baljach antes del
1080. No se movieron de allí hasta la invasión mongol, que los aniquiló en
1239. Su principal papel histórico es haber bloqueado definitivamente la
ruta del Sur a la Rusia kieviana, aunque también tuvieron una cierta
importancia como intermediarios comerciales entre Europa y Asia.
LOS MONGOLES
Proceden de Mongolia, de las estepas asiáticas. Basaron su
economía en las ovejas y los caballos. De las primeras sacaban piel, lana
para la confección de sus tiendas, leche, quesos y corderos. El caballo era
el principal medio de transporte, siendo esencial para la caza y la guerra.
Su leche, una vez fermentada, proporcionaba una bebida alcohólica, el qumis.
Al ser un pueblo eminentemente ganadero,
realizaban migraciones estacionales: de los pastos de verano de la llanura
iban a los de invierno en valles protegidos, pues Mongolia es un país
montañoso.
Los mongoles son uno de los muchos pueblos de
Mongolia Central. No eran los más importantes. Los tártaros también vivían
allí. Ghenghis Khan los exterminó y los puso a su obediencia. Temüjin
(1167-1227) sometió a varios pueblos y adoptó el título de Ghenghis Khan. En
1206, después de haber completado la tarea de unificación o sometimiento por
la fuerza de las tribus de Mongolia, se celebró una asamblea tribal (xuriltai)
y fue aclamado khan de todas las tribus turcas y mongolas. Entre 1211 y 1216
conquista la China septentrional y toma Pekín. En 1215 somete Jorezm. En
1222 tiene el primer contacto con los rusos en la batalla de Kalka (tropas
rusas y cumanas).
En 1227 muere Ghenghis Khan y reparte el reino
entre sus hijos. Su hijo Ögodei (1229-1241) es elegido como su sucesor. En
1236 su sobrino Batu se dirigió a Occidente aniquilando a los búlgaros del
Volga en ese mismo año. Después siguieron una serie de campañas contra los
rusos al norte y al sur de Kiev, desde 1237 a 1240. La derrota rusa fue
completa salvo en Novgorod, de donde los mongoles se retiraron por problemas
causados por el deshielo de primavera. Los rusos no fueron grandes
adversarios para los mongoles. Su ineficiencia se vio acentuada por las
disputas dinásticas internas. De Rusia fueron a Polonia y a Hungría (1241).
En este mismo año derrotaron a la caballería germano - polaca y a los
búlgaros del Danubio en la batalla de Liegnitz. Llegaron también a las
puertas de Viena, pero murió el khan y Batu tuvo que regresar a Karakorum
para estar presente en la sucesión del nuevo khan. Cuando regresa funda el
khanato de la Horda de Oro en las estepas al norte del mar Negro y en las
estepas de Kipchak. Funda la capital cerca de la desembocadura del Volga,
Sarai.
SITUACIÓN DE RUSIA CON
LOS MONGOLES
Algunas de las ciudades rusas quedaron fuera de
su control como Novgorod y, en menor medida, la región de la Galitzia -
Volhynia. La atención de Batu estuvo puesta en las desavenencias que tenía
con el Khan Göyük y en el deseo de afianzarse en su reino. Los príncipes
rusos aprovecharon para afianzar sus posiciones. Tanto Andrés Iaroslavich de
Vladimir como Daniel Romanovich de Galitzia - Volhynia, siguieron una
política de sometimiento nominal a los mongoles y concentramiento de fuerzas
militares en el interior de sus principados. También esta Alexander Newsky
de Novgorod, hermano de Andrés, cuyo interés había estado centrado en frenar
las penetraciones de los suecos en el Neva, lo que consiguió en 1240, y de
la orden teutónica en el lago Peipún en 1242. Ante la oposición de Alexander
a someterse a los germanos que amenazaban su fe ortodoxa, o a los mongoles,
eligió a estos últimos. Esta elección le facilitaba el intento de despojar a
su hermano el título de Gran Duque con la ayuda de Batu.
En 1250-51 los principados de Andrés de Vladimir
y Daniel de G-V se aliaron, lo que dio a A. Newsky la oportunidad de
intervenir en su contra con el apoyo mongol. Salió vencedor Batu que entregó
el título de Gran Duque de Vladimir a Alexander. Esta victoria se debió, no
sólo a la superioridad militar de los mongoles, sino también a la
colaboración de los boyardos por temor a represalias.
Durante el gobierno de A. Newsky como Gran Duque
de Vladimir (1252-1263) se consolidó el dominio mongol El khan Batu dependía
del que residía en Karakorum, si bien sobre la mitad del siglo XIII se
manifestaron por parte de la Horda de Oro indicios de independencia. Los
príncipes rusos trataban sus asuntos directamente con el khan de la Horda de
Oro.
Los aspirantes a Gran Duque, tenían que visitarle
personalmente en Sarai para recibir el nombramiento de sus manos. El khan, a
cambio, les exigía tributo y contingente militar. Los tributos eran: los
terratenientes y campesinos pagaban como una especie de diezmo llamado
“jasaq” ; los artesanos y comerciantes pagaban un impuesto sobre las ventas
que hacían (tamga). Y otros de carácter excepcional. Eran los propios
mongoles los que recogían los impuestos, pero al cabo del tiempo esta
función la pasaron a realizar los príncipes rusos a finales del siglo XIII,
cuando los janes autorizaron al Gran Duque de Vladimir a ello.
Los príncipes de Vladimir sacaron ventaja de esta
situación. La percepción de tributos les permitió asegurar su autoridad en
el plano local. El colaboracionismo les aseguraba apoyo ante las revueltas.
Así, los grandes príncipes de Vladimir preparaban la reconquista.
En la lucha por el título quedaron dos dinastías
rivales: la de Moscú y la de Tver. Fue la de Moscú la triunfadora cuando en
1328 Iván I de Moscú consiguió asegurar el Gran Ducado para su familia,
gracias a las relaciones mantenidas con los tártaros, iniciándose así lo que
se conoce por el Principado de Moscú. En la batalla de Kulikovo en 1380,
llevada a cabo por Dimitri cerca del Don, vencen los rusos, demostrándose
por primera vez que el imperio mongol podía destruirse, pero la Horda de Oro
no fue aniquilada hasta finales del siglo XIV por la invasión mongola de
Timur Lenk.
CONSECUENCIAS
DE LA INVASIÓN MONGOLA
La conquista entrañó una barbarización de Rusia y
un aislamiento, que supondría el retraso de Rusia para con Europa
Occidental. Otros ven positiva la influencia tártara por la paz y seguridad
aportada con su dominación, que había facilitado la unificación política de
Rusia, cuando el Príncipe de Moscú fue reconocido como Gran Duque. Para
otros, su influencia fue muy limitada, ya que ambas sociedades vivieron
independientemente. Es preciso recordar que los mongoles siguieron siendo
nómadas en el tiempo de su dominación sobre Rusia. Su nivel cultural fue
siempre inferior al de la Rusia agrícola, sobre la que impusieron su yugo
tributario.
Sin embargo no se puede negar que no hubo
influencias entre ambas sociedades. Algunas palabras tártaras pasaron a la
lengua rusa, sobre todo las que pertenecían al vocabulario comercial,
guerrero o del vestir. Rusia consiguió que algunos mongoles abrazaran el
cristianismo y cuando incluso se convirtieron al islamismo en el janato de
Ozbek (1312-1340), se mostraron muy respetuosos con la Iglesia ortodoxa.
Al margen de estas influencias culturales, hubo
otras dos más importantes: la primera es demográfica y la segunda económica:
1). Demográficas: no cabe duda de que las
regiones meridionales de Rusia, es decir, los principados de Kiev,
Pereiaslav y Chernigov quedaron muy despoblados a raíz del ataque mongol.
Kiev vino a menos y se quedó casi desierta hasta la edad media.
Sin embargo, fueron tres las regiones favorecidas
por el movimiento demográfico: Galitzia - Volhynia, los principados de Moscú
y Tver y las regiones boscosas del norte y noreste. La afluencia demográfica
tuvo como consecuencia un aumento de la fuerza de trabajo y una mayor
productividad. Por eso no es extraño que las zonas preferidas por la
inmigración se convirtieran en centros de poder. Dos ciudades salieron muy
beneficiadas, Moscú y Tver, que eran en la primera mitad del siglo XIII
ciudades fortaleza de poca importancia. Pero fueron evolucionando en tiempo
de los mongoles hasta convertirse en sedes permanentes de príncipes. A
principios del siglo XIV, son los príncipes de estas dos ciudades los únicos
que podían competir por la dignidad del título de Gran Duque, agradeciendo
todo esto a la inmigración.
También las zonas boscosas del norte y noreste,
que hasta las invasiones mongolas habían estado escasamente pobladas por
finougrios, se vieron favorecidas por la inmigración. De esta manera, debido
a la presión tártara, se convirtieron en un buen refugio.
2). Económicas: retroceso del comercio y ruptura entre
el campo y la ciudad. Sólo se mantuvieron las ciudades donde había un gran
foco de inmigración, pero en general hubo una gran decadencia urbana. El
comercio internacional, después de una pausa en la mitad del siglo XIII
empezó a consolidarse otra vez pero con algunos cambios.
Habían tres rutas comerciales principales:
1- La del mar Negro, que comunicaba con el norte
se rompió. Sólo G-V quedó como intermediaria entre Crimea y Europa Oriental.
Fueron los genoveses, desde la creación de la colonia de Caffa en 1260, los
que controlaron el comercio por el mar Negro.
2- El Volga continuó siendo una importante ruta
comercial que permitía el control de caravanas que se dirigían a China o
India.
3- El comercio por el mar Báltico se mantuvo
EL PRINCIPADO DE MOSCÚ
El nombre de Moscú es citado por primera vez en
1147. Se trataba al principio de un lugar de descanso para los príncipes de
Rostov y Suzdal, pero como ciudad su nombre no apareció hasta 1156. En esta
época se estuvieron construyendo los primeros edificios de madera del
Kremlin hasta la mitad del siglo XIII. Moscú era una ciudad fortaleza
fronteriza sin importancia en el límite septentrional del Principado de
Suzdal - Vladimir.
Su verdadera historia no empieza hasta 1263
cuando el héroe de la batalla del Neva, Alexander Newsky, príncipe de
Novgorod y de Vladimir, siguiendo la costumbre de la dinastía Rjurik,
repartió los territorios que poseía entre sus hijos. A su hijo Daniel,
por ser el más joven, le dio el territorio más pequeño de todo el
principado. La única ventaja de ese territorio era su abundante población.
Daniel gobernó en Moscú entre 1263 y 1303. Estaba situado a suficiente
distancia de la capital mongola, de tal manera que proporcionaba una cierta
protección a sus habitantes contra las devastadoras expediciones tártaras.
Daniel incrementó su territorio por la creación del principado de Pereiaslav,
que había heredado su sobrino Iuri. También se anexionó otras tierras
conquistadas a los principados de Riazán y Smolensko. Fue el primero en
reivindicar el título de Gran Príncipe que ostentaba Miguel de Tver, el
mayor de la familia.
Esta rivalidad continuó con Iván I,
hermano de Iuri, que gobernó entre 1325 y 1341, y que se aseguró la victoria
sobre sus enemigos (los príncipes de Tver) con una política muy inteligente
y con ayuda de los mongoles. Por esto recibió el título de Gran Príncipe, y
obligó a los principados de Tver, Riazán y Suzdal a reconocer se hegemonía.
Gracias a la prosperidad económica de su estado, Iván triplicó la extensión
de su territorio comprando tierras y ciudades de otros territorios. Los
príncipes arruinados de Bielozero y de Galitch, incapaces de pagar tributo a
los mongoles, fueron obligados a entregar sus principados a Iván. Atraídos
por la generosidad de Iván, numerosos boyardos abandonaron a sus príncipes y
entraron a formar parte del territorio de Moscú. Iván, dándoles importantes
privilegios, se aseguró su fidelidad. Además, Iván pagó a los mongoles el
rescate de mil prisioneros rusos, y los estableció en su territorio. Este
gesto fue especialmente beneficioso para el príncipe, pues le dio mucha
popularidad.
Gracias a los ricos presentes con que inundaba al
Khan de la Horda de Oro y a sus cortesanos, Iván I obtuvo del Khan Uzbek,
para él y sus sucesores, el privilegio de recoger el tributo que los
príncipes rusos debían dar a los mongoles. Gracias a este favor manifestado
por el Gran Khan de los tártaros, el prestigio de los Grandes Príncipes de
Moscú creció considerablemente, y fue una ayuda importante para unir Rusia
en torno a su principado. Iván fue llamado Kalita, por su gran habilidad
para las finanzas. Hacia el final de su reinado, Iván consiguió una gran
victoria con la toma de la capital del principado de Suzdal, Vladimir, que
era la residencia del Metropolitano de Kiev y que se había trasladado aquí
tras dejar Kiev en 1299. Tras la conquista de Vladimir por Moscú, el
Metropolita sucesor eligió como residencia a esta última, e hizo que Moscú
adquiriese entonces una gran importancia, pues se trasformó en la heredera
espiritual de Kiev y en el centro de la Iglesia ortodoxa de Rusia. La
metrópolis de la Iglesia rusa, ahora en Moscú, era el único símbolo de la
unidad de toda Rusia, que políticamente seguía dividida.
A Iván I le sucedió su hijo Simeón
(1341-1353), que sucumbió a una epidemia de peste así como sus dos hijos y
su hermano Andrés. Otro hijo de Iván I, superviviente de la epidemia, fue el
que subió al poder. Iván II (Krotki), que gobernó de 1353 a 1359, era
un jefe hábil, y por fortuna, contó con la ayuda del metropolitano, que
pertenecía a una familia de boyardos y poseía todas las cualidades de un
hombre de estado.
Cuando Iván II murió, dejó a su hijo Dimitri,
niño, como su heredero, en un momento en que Moscú parecía estar próxima a
la ruina, pero las bases políticas puestas por Iván I parecieron sólidas y
los boyardos, conscientes del beneficio de tener un jefe único, apoyaron al
joven Dimitri. El título de Gran Príncipe pasó de 1359 a 1363 a Suzdal, pero
sin embargo, los boyardos no abandonaron al joven príncipe de Moscú. Alexei,
Metropolitano de Moscú, consiguió con ayuda de los boyardos, que el Gran
Khan devolviera el título de Gran Príncipe a Dimitri en 1363. Poco después,
la preeminencia de Moscú quedó de manifiesto de una forma más clara. Dimitri
venció a los tártaros en la batalla de Kulikovo en 1380. Era la primera
victoria de los rusos sobre sus opresores, pero no fue una victoria decisiva
y Dimitri tuvo que volver a someterse más tarde a los tártaros y pagar un
tributo, pero había demostrado que los mongoles no eran invencibles. Antes
de morir, Dimitri dejó como sucesor a su primogénito Basilio I (1389-1425).
Basilio I se alejó de Nijni Novgorod y
Murón y extendió su poder sobre colonias que pertenecían a Novgorod. La
revuelta de Toktamys contra el Gran Khan Tamerlan debilitó una vez más a la
Horda de Oro. Toktamys tuvo que huir a Lituania y Tamerlan llegó hasta la
frontera de Moscú. Para la creencia popular, la invasión fue evitada gracias
a una imagen de la Virgen que años antes el Metropolitano Andrei Vogoliuvski
había llevado de Kiev a Vladimir y luego se había trasladado a Moscú. El
mismo día que Tamerlán vio la imagen, abandonó Rusia. El prestigio de la
imagen y del Gran Príncipe aumentó. Sin embargo, el peligro tártaro no había
acabado. Más tarde, una nueva invasión llegó a las murallas del Kremlin y
Basilio I tuvo que reconocer la soberanía tártara. Basilio hizo cambios en
la liturgia. Para acentuar su situación política floreciente, Basilio ordenó
que el nombre del Emperador de Bizancio no fuera mencionado en la liturgia.
En 1393, el Patriarca de Constantinopla manda una carta a Basilio y al alto
clero, reprimiéndoles por esta actitud, y haciendo una apología sobre la
teoría de subordinación de toda la cristiandad al Emperador de Bizancio, el
padre espiritual de todos. A partir de este momento, empezarán los problemas
entre la Iglesia ortodoxa rusa y la de Bizancio.
Basilio II, hijo de Basilio I (1425-1462)
se convirtió en soberano de Moscú según el nuevo orden de primogenitura que
había penetrado lentamente en la vida política del principado. Aún así, su
tío Iuri reclamó el trono, si bien ya no se atrevió a argumentar que era el
mentor más antiguo de la dinastía, sino que dijo que en las cláusulas del
testamento de Dimitri, abuelo de Basilio II, se decía que si Basilio I moría
sin descendencia, Iuri podría sucederlo. Pero los boyardos no lo aceptaron.
Por suerte para Basilio II, el poder de la Horda de Oro decaía lentamente.
Muchos grupos de guerreros tártaros se separaban y fundaban hordas
independientes. Otros grupos de cosacos recorrían las estepas.
En 1445 Basilio II fue hecho prisionero, sin
embargo hizo amistad con nobles tártaros a los que prometió un suculento
rescate si era liberado. Los contingentes tártaros al servicio de Basilio,
prestaron gran ayuda a los rusos, al frenar los asaltos entre 1449 y 1451 de
las hordas tártaras de Kazán, Sarai y Crimea. Para silenciar a los boyardos
rusos que protestaban en contra de la donación de ciudades a príncipes
mongoles, y para garantizar las fronteras de Moscú contra los ataques de las
hordas de Kazán y Sarai, Basilio II estableció a los tártaros y al príncipe
Kasim en Gorodets, en el Oka, creando así un nuevo imperio tártaro, el
imperio de Kasimov, vasallo de Moscú. Este hecho indicaba que la era de la
dominación mongola en Rusia estaba llegando a su fin.
&nbs |