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Historia medieval de Rusia
Barnett R Rubin

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Introducción histórica 

            La Edad Media se puede centrar entre los siglos V y XV. Normalmente se divide en Alta Edad Media (siglos V-XII) y Baja Edad Media (siglos XIII-XV). 

            El paso de una a otra se debe a que en la A.E.M. no existe ningún estado, a excepción de Bizancio, que esté gobernado según el concepto del estado romano, con un poder centralizado, una administración, un gobierno que recaude impuestos ... y del siglo XIII al XV es cuando empiezan a configurarse los estados europeos como tales.

            En Rusia no aparece un estado centralizado hasta el siglo XVI. Toda la Edad Media se caracteriza por una organización  de los eslavos de tipo tribal, hasta que en el siglo X surge la Rus’ de Kiev (primer estado eslavo oriental), pero no era un estado bien centralizado. Los pueblos eslavos estaban organizados según tribus, las tribus en clanes y los clanes en familias. Este sistema tribal permite la igualdad de todos los miembros de la familia, no así un estado, que se basa en distintos escalafones sociales y desigualdades entre la población.

            La Europa Oriental tarda más en crear estados que la Occidental y esto se debe a dos causas fundamentales:

         a) No existe una fusión entre elementos germanos y del mundo romano.

         b) Inestabilidad debido a las invasiones de pueblos bárbaros entre los siglos VII y XIII.                                                  
CONCEPTO DE EDAD MEDIA 

            La expresión de Edad Media es del siglo XV, pero no hay un interés en estudiar estos tiempos hasta el siglo XIX. La Edad Media representa el caos, el oscurantismo y la intolerancia, por lo que entre los siglos XVI y XIX no interesa el tema. En el Renacimiento se produce una secularización del estado, mientras que en la Edad Media había una teocracia. En el Renacimiento se exploran por primera vez los hechos de la antigüedad para valorarlos políticamente, sin empeñarse en buscar en ellos la acción de la providencia y el cumplimiento de profecías bíblicas. En el Renacimiento se alumbra la idea de estado cuya configuración ha permanecido en lo esencial hasta nuestros días. El Renacimiento mira por primera vez a la antigüedad cuando, también por primera vez, salen a la luz las versiones de las mejores obras clásicas, repertorios de leyes romanas, etc.

            En el siglo XIX surge un sentimiento nacionalista debido a las invasiones napoleónicas, por lo que se buscan en la Edad Media los orígenes de los pueblos.

                       Hispania  > visigodos  

            Se publican obras históricas, como por ejemplo en España “Documentos para la historia de España”. Para investigar la historia medieval se usan fuentes escritas y arqueológicas. Pero las fuentes escritas, además de ser escasas, han sido siempre manipuladas por las clases dirigentes con fines político

PAÍSES ESLAVOS Y EL RESTO DE EUROPA 

            La característica fundamental de la gran llanura que se extiende desde el Elba hasta el Don aproximadamente, puede definirse como la ausencia permanente de una específica síntesis entre elementos germanos y romanos, la cual sí se daba en Occidente, puesto que los pueblos germanos habían empezado a invadir territorio romano durante los siglos IV y V.

            La síntesis occidental se produce entre un sistema económico-social de tipo tribal comunal en proceso de desintegración, y el sistema esclavista de los romanos. Un sistema tribal basado en una agricultura primitiva y dominado por aristocracias guerreras, junto a un sistema esclavista en vías de disolución, con una amplia civilización urbana basada en un sistema mercantil y en un sistema imperial de estado.

            En la Europa Oriental, al otro lado del Limes franco, que incluía desde Italia hasta Istria y desde la Germanía hasta el Elba, no hubo ninguna fusión de formas históricas y dispares que pueda compararse a la de Occidente. Este hecho crucial fue el determinante histórico básico del desarrollo desigual de Europa y del persistente atraso del Este. Las regiones situadas más allá de los Cárpatos, siempre habían quedado fuera de los límites de la antigüedad.

            La civilización romana había conquistado y colonizado la mayor parte de Occidente, el Norte de África, Hispania, la Galia hasta el Rhin e incluso el Sur de Inglaterra. Esta expansión no se repitió en Europa Oriental. A lo más que llegaron los romanos fue a la Dacia (siglo II a.C.) situada al norte de Grecia, pero que fue muy pronto abandonada. Por esta razón no hubo convivencia con los romanos en la Europa Oriental, quedando excluida de la integración en el sistema imperial romano.

            El intercambio comercial con los germanos al otro lado del Rhin y del Danubio está constatado desde César (siglo I a.C.). Esto fue un factor importante en la transformación de estos grupos, hacia la diferenciación de clases.

            También la participación en los ejércitos romanos fue frecuente, llegando a constituir un tanto por ciento elevado de éste, sobre todo en el Bajo Imperio. Algunos de estos soldados volvían enriquecidos a sus lugares de origen, lo que acentuaba la estratificación social constatable a partir del siglo I d.C. y que irá en aumento hasta culminar en los siglos V y VI con las monarquías germánicas nacionales

EXPANSIÓN ESLAVA
 

            Los eslavos se encontraban en la región del Dniéper, el Príper y el Bug, en lo que hoy es Ucrania occidental y Bielorrusia. Comenzaron a extenderse entre los siglos V y VI pero se desconocen las causas por las que se expandieron. En principio era una invasión de tierras abandonadas por otros pueblos germanos al oeste y al sur buscando mejores zonas cultivables y mejores pastos para los rebaños. Fue un avance lento que duró dos o tres siglos. Las referencias en fuentes escritas son muy escasas y la arqueología no ha podido llenar el vacío de las fuentes escritas. A pesar de su inmensa extensión territorial, las lenguas eslavas se diferenciaban muy poco entre sí y menos que las germánicas. Esto se debe a que durante mucho tiempo fueron un pueblo común, aunque estuvieran divididos en clanes. La divergencia lingüística se produjo muy tarde, probablemente después del siglo IX, debido a las invasiones de los pueblos de las estepas, que hicieron que los eslavos se esparcieran y separasen.  

            Tenemos poca información de los preeslavos. Sabemos que se encontraban en la cuenca superior del Dniéper y en la cuenca superior de los ríos Vístula, Oder y Dniéster. Esta ubicación se debe fundamentalmente a la presión ejercida por los godos que, desde el siglo II d.C., se encontraban en la orilla meridional del Báltico y se dirigían hacia las costas occidentales del mar Negro. La presión que ejercen los godos sobre los eslavos no les hacen cambiar de sitio, puesto que en su marcha al mar Negro los godos los rodean al no ser muy numerosos.  

            La primera mención que tenemos de los eslavos es de Tácito en el siglo I a.C. que habla sobre los “bastarnos” (germanos), los “vénetos” (eslavos) y los “fennes” (fineses).  A mediados del siglo II d.C. Ptolomeo menciona a los vénetos y los sitúa al lado este del Vístula. Ya más tarde Jordanés y Procopio en el siglo VI son los que les dan el nombre de eslavos (eslovo = palabra). En el siglo IV los godos habían llegado al mar Negro y se encontraban divididos por el río Dniéper, con los visigodos al oeste y los ostrogodos al este. Cuando se produce la invasión de los hunos a partir del año 375 empujan a todos los pueblos germanos que hasta el momento no habían cruzado las fronteras romanas. Los ostrogodos cruzan el Danubio en el 375, y en el 406 hay una segunda invasión germana que cruza el Rhin. Un grupo de godos que no habían cruzado quedaron bajo el dominio de los hunos en Panonia. Los eslavos quedan también bajo dominio huno, pero en el año 453 muere Atila y comienza para ellos la alta edad media, porque todos los pueblos subyugados hasta el momento por los mongoles se dispersan.

EXPANSIÓN DEL SIGLO V AL VI 

        1- Al noreste los eslavos llegan hasta el Báltico oriental.

        2- Hacia el sudeste llegan al mar de Azov.

        3- Hacia el oeste llegan hasta el Elba.             

        4- Hacia el sur llegan a los Balkanes, el único lugar donde tuvieron problemas

            El avance eslavo tuvo un carácter más violento cuando entraron en los Balcanes, al chocar con una población autóctona, sólidamente asentada y con una organización políticamente compleja, los bizantinos. En el año 548, en el reinado de Justiniano, entraron en territorio imperial. Una vez dentro del territorio bizantino, se dedicaron a la búsqueda de botín y lo arrasaban todo si los campesinos oponían resistencia. No se mezclaron con la población autóctona y se mantuvieron al margen ocupando territorios concretos, formando “sclavinías”. El estado bizantino no los asimiló, sino que los mantuvo autónomos, aunque les obligaban a pagar un tributo y hacer el servicio militar.  

            En la costa báltica se encontraban los obodritas, los luchichi y los pomerianos. Al sur estaban los servios, croatas y eslovenos. En el este se ubicaban los criviches, viatiches, radimiches, dregoviches, drevlianos, severianos, uliches, triverces y polianos.

            Los eslavos estaban organizados en tribus. Procopio dijo: “los eslavos no tienen jefes y viven en democracia”. Hasta el siglo VI no había una unión de tribus. Las primeras uniones de tribus que conocemos se producen con una finalidad militar, y se forman con vistas a una expedición contra el Imperio o contra los pueblos vecinos. Entre los eslavos la propiedad era comunal, pues todo pertenecía al clan. La familia era la unidad principal y estaban muy unidos, por lo que la venganza familiar era obligatoria.

            A pesar de esta igualdad sabemos que poco antes de la llegada de los varegos en el siglo IX había una élite guerrera que contribuyó a la unión de las tribus.

SEMEJANZA ENTRE LA ORGANIZACIÓN DE LOS ESLAVOS Y LOS GERMANOS  

            Los germanos estaban organizados en tribus y clanes. Eran individuos unidos por lazos de parentesco. La familia germánica estaba encabezada y dirigida por el padre. Era monógama y se regía por lazos muy sólidos (el adulterio era severamente castigado). En el siglo I a.C. con Julio César, la población germánica se dedicaba al pastoreo, pero no estaba constituida por pastores nómadas. El nomadismo no era preciso en un lugar donde había lluvia y vegetación en abundancia durante todo el año. El ganado y la caza constituía la mayor parte de la alimentación: carne, queso y leche. La agricultura tenía un papel secundario.

            La diferencia de riqueza entre las poblaciones era muy leve, y se desconocía la propiedad privada de la tierra. Cada año los jefes decidían qué partes de tierra debían ser aradas y las distribuían entre cada clan. Araban y recogían la cosecha en común, por lo que no existía propiedad individual de la tierra. La cosecha era continuamente redistribuida por lo que no era posible que nadie tuviera más que otro. Las diferencias sociales basadas en la riqueza eran muy leves. El clan era la unidad social y económica. En tiempos de guerra formaban un consejo de jefes de tribus, pero en tiempos de paz no había ningún poder político centralizado.  

            Esta situación de igualdad se va a romper. Un siglo después, según Tácito, ya la sociedad germana había sufrido un cambio importante. El clan ya no era la unidad social y económica, sino el individuo. La tierra se reparte al individuo según su clase. La transformación fue debido a que, aunque la tierra era comunal, había elementos que no lo eran, como el botín, y eso dio pie a una progresiva transformación. Botín de guerra compuesto de esclavos, ganado, joyas, adornos, etc. Con estas pertenencias individuales comerciaban en la frontera con los romanos y adquirían artículos de lujo como vino, plata, vajillas, etc. y con estos objetos marcaban las diferencias sociales. Este interés por adquirir mercancías hizo que los jefes germanos prestasen atención a los productos del suelo y que se afanasen en convertirlos en propiedad privada. Este hecho está demostrado por la nueva manera en que se distribuye la tierra.  

LAS INSTITUCIONES GERMANAS 

     1). Consejo de jefes.

     2). Los jefes: a) Dux o jefe militar; b) Rex (estirpe regia).

     3). La asamblea de guerreros (poder ejecutivo).

     4). Comitatus > príncipe + druzhina

     1). Consejo de jefes:

        Sólo existía en tiempos de guerra o acontecimientos vitales, pero después del siglo I d.C. existe también en tiempos de paz. Está formado por los guerreros de noble cuna o por los que se han destacado militarmente y reciben honores militares. Su función es la de tratar asuntos, aunque no pueden tomar decisiones hasta que los aprueben la asamblea de guerreros.

     2). Jefes militares:

      El jefe militar o dux también existía en el siglo I a.C., pero estaba acompañado de algún jefe militar más. Tácito hablaba de que nunca se concentraba el poder en un sólo jefe. Su función era la de guiar militarmente al pueblo. Los dos jefes son electivos.

   El rex se elige dentro del clan regio, el cargo no tiene que pasar necesariamente de padre a hijo. Su función es la de aconsejar, nunca la de mandar. Participa en actos religiosos y no impone su autoridad en ningún momento.

     3). Asamblea de guerreros:

         Eligen a los jefes tras ser propuestos los candidatos por el consejo de jefes. La asamblea no podía proponer, sólo elegir. La forman todos los guerreros que no han arrojado su escudo, o sea , todos los guerreros que se han destacado por su valentía. Deciden por aclamación, golpeando sus lanzas contra los escudo. Hay unanimidad en todas las decisiones que toma la asamblea, y son inapelables, por lo que quién no está de acuerdo se va.

    4). Comitatus:

        Existía en tiempos de César. Era un hombre influyente que elegía a otro bien equipado para hacer incursiones militares en territorios militares para conseguir botín. Se ve rodeado por un grupo de gente también influyente. El jefe y los nobles se reparten el botín. Esta relación jefe - nobles se hace permanente haya o no incursiones militares. el jefe establecía lazos permanentes con los nobles y los mantenía. La institución del comitatus se desarrolla en 3 líneas:

                        a). El jefe del comitatus es autónomo respecto a otros jefes del comitatus y respecto a la asamblea.

                        b). Crea una nobleza tribal porque el comitatus está constituido por los más ricos. Sólo los más ricos pueden abandonar sus tierras durante el tiempo que duran las incursiones y también porque están equipados militarmente. Un guerrero pobre con pocos esclavos no podía abandonar sus tierras.

                        c). El comitatus estaba formado por aristócratas, de ahí que surgirá el príncipe con su séquito.

HISTORIA DE LA RUS DE KIEV

            Las fuentes que tenemos nos vienen de viajeros árabes y de comerciantes y también de la Crónica de Néstor (siglo XII), que habla de la Rus’ de Kiev desde su fundación en el 856 hasta el siglo XII. Otras fuentes con las que contamos son los restos arqueológicos que se han encontrado en Kiev y en otras ciudades del principado. Los resultados de estas excavaciones están oscurecidos por motivos ideológicos y políticos. Se sabe que estas ciudades existían ya en el siglo IX, y se desarrollaron entre los siglos X y XII, pero se desconoce si existían antes de la llegada de los varegos en el siglo IX. Las investigaciones han sido manipuladas por motivos políticos, ya que en la época comunista, en la que había un gran sentimiento nacionalista gran-ruso, no se quería admitir que los eslavos de Rusia debían su origen a los varegos escandinavos.  

            Néstor nos relata que a mediados del siglo IX los eslavos orientales estaban dominados por dos pueblos: al sur los jázaros y al norte los varegos. Los eslavos estaban organizados: existía una diferenciación social establecida en clases, y había una clase dirigente, una especie de príncipes con su séquito, pero no se había producido todavía una unificación de esas tribus, es decir, que no existía un estado. Ante esa dominación (cobraban tributos), los eslavos del norte se rebelan y logran expulsar a los varegos. Néstor cuenta que intentaron gobernarse a sí mismos, pero que no lo consiguieron porque seguramente se enzarzaron en  luchas tribales y no lograron formar un estado con poder real y efectivo.  

            Los varegos aparecen en la costa meridional del mar Báltico, y los eslavos del norte aceptan que los gobiernen. Sabemos que tres hermanos, Rjurik, Sineus y Truver se instalaron, respectivamente, en Novgorod, Belozero e Izborsk en el año 862. Por este tiempo, otros dos varegos se dirigieron hasta Kiev, Askold y Dir. Allí se encontraron con varias tribus eslavas meridionales que pagaban tributos a los jázaros. En la Crónica de Néstor, aparece que Askold y Dir preguntaron quién gobernaba la ciudad y que los eslavos respondieron que Kiev había sido fundada por tres hermanos eslavos: Kij, Scek y Choriv, pero que muertos sin descendencia se vieron obligados a seguir pagando tributos a los jázaros. Así pues, Askold y Dir comenzaron a gobernar sobre los polianos de Kiev. Todo indica que si existieron los tres hermanos, probablemente había habido una confederación tribal en cuya cabeza se situarían estos tres hermanos eslavos. Puede ser que también fueran ellos los que construyeran la primera fortaleza de Kiev. Estos hermanos no llegaron a consolidarse como familia reinante, tal vez porque hubo una rebelión tribal contra su gobierno o porque aparecieron los jázaros. De cualquier manera, la llegada de Askold y Dir, e inmediatamente después la de otros varegos, supuso una liberación del yugo jázaro.

            Mientras tanto, Rjurik deja en Novgorod a Oleg como tutor de su hijo Igor. En el año 872 muere Rjurik y en el año 882 Oleg se dirige a Kiev, donde se establece tras dar muerte a Askold y Dir.

            Los guerreros de Oleg fueron siempre tanto varegos como eslavos, y a todos ellos se les denominó ros’. En su séquito también se encontraban eslavos y fineses.

            La esfera de dominio de Askold y Dir abarcaba la tribu eslava oriental de los polianos. Oleg, no sólo reinó sobre los polianos, sino también sobre otras tribus orientales (drevlianos, severianos y radimiches), o bien les impuso tributos, luchando con las tribus que no querían doblegarse como fue el caso de los uliches y triverces, en el sur. Quedaban por resolver las relaciones del nuevo reino con sus vecinos, los jázaros al este y el Imperio bizantino al sur.  

PRIMEROS MIEMBROS  DE LA DINASTÍA RJURIK
OLEG

            Con  Oleg, empieza una nueva relación con Bizancio. Esta relación esta fuertemente marcada por el carácter religioso de la vida pública del pueblo ruso. La composición religiosa es la siguiente: los varegos poseen un paganismo diferente al de los eslavos, paganismo este más agresivo por tratarse de un pueblo eminentemente guerrero. Pero también hay que contar con un buen número de eslavos cristianizados.

            No siempre el paganismo ha estado en conflicto abierto con las religiones monoteístas. Oleg, impulsado por la élite de los varegos, toma tal actitud contra el cristianismo, que queda en la historia como perseguidor de los cristianos, al igual que sus sucesores.

            Los eslavos no son tan reacios al cristianismo porque llevan más tiempo en contacto con los bizantinos, sobre todo los eslavos orientales del sur (en contacto con las costas del mar Negro, habitadas desde los antiguos griegos y donde habían colonias y factorías bizantinas). Los eslavos, por esta razón, habían empezado a cristianizarse en el siglo VII. En el IX, en pleno siglo de expansión y auge de Bizancio, hay una reconquista de territorios y una gran labor evangelizadora para cristianizar a los eslavos. Se produce entonces un proceso lento de evangelización de los eslavos rusos y de los varegos.  

            Oleg se presenta como un vikingo, con una política agresiva contra los eslavos cristianos y los bizantinos. En el 907, fleta una escuadra en el mar Negro, que vence a la flota bizantina, viéndose el autócrata León VII obligado a firmar un tratado de paz con Oleg en ese mismo año. Todos estos datos están sacados de la crónica de Néstor, al igual que los siguientes.  

            Los comerciantes varegos se ven muy favorecidos por la exención de impuestos en el comercio con Bizancio. El emperador además concede el privilegio de habitar en un barrio de Constantinopla, que desde entonces será el barrio ruso y mediante el cual aumentará indirectamente la influencia bizantina en el pueblo ruso.

            Todos los ros firmantes de la paz poseen nombres vikingos, nombres estos paganos, con lo que se demuestra que eran todos varegos, por lo que el elemento eslavo no desempeña ningún papel en la vida política de la Rus’ de Kiev.

                    IGOR  

            A la muerte de Oleg, le sucede Igor (Ingvar), hijo de Rjurik, y reina desde el 913 al 945. Igor realiza una nueva campaña contra Constantinopla, pero se encuentra con una potente flota bizantina que destroza sus naves (muy importante la utilización del fuego griego), viéndose obligado a firmar una nueva paz en el 944. Al contrario que en la anterior, son los comerciantes bizantinos los favorecidos, y en la lista de los firmantes ya hay cristianos y muchos nombres eslavos. El reinado de Igor acaba cuando este muere asesinado por la tribu de los drevlianos.

                     OLGA  

            Tras su muerte, toma el poder su esposa Olga (Helga) como tutora del hijo de ambos, Sviatoslav, reinando desde el 945 al 962.  Olga, fascinada por el mundo greco-bizantino, visita Constantinopla en el año 957, donde se evangeliza y es bautizada por el patriarca tomando el nombre de la esposa del emperador de ese momento, Elena. Vuelve a Rusia con una corte de bizantinos, acelerándose de aquesta manera el proceso de cristianización, pero sin llegar a la evangelización masiva. Olga quedará en la historia como santa para los bizantinos y como monarca  sabia.

                 SVIATOSLAV  

            Su hijo Sviatoslav, que a diferencia de su madre sigue siendo pagano, aclara la situación política de su estado, para después comenzar la expansión hacia el sur y el este. 

            Bizancio está en la última fase de su lucha con el primer Imperio búlgaro. En el año 966, Nicéforo Focas paga a Sviatoslav para que se enfrente a los búlgaros, a los que aplasta, primero con el débil monarca Pedro, hijo del famoso zar Simeón, y luego, en el 969, con el todavía más débil zar Boris, autoproclamándose soberano de los búlgaros. Entonces abandona Kiev para instalarse en Preslav. Bizancio se encuentra en una situación peor de lo que estaba, por tener ahora que enfrentarse al poderoso Sviatoslav, a pesar de lo cual, es derrotado por el emperador Juan Tzimisces en el 970, llegando incluso a Preslav, huyendo el monarca ruso a Kiev. En su camino de vuelta, es emboscado por los pechenegos y derrotado, muriendo allí. Sviatoslav, anteriormente había acabado con el reino jázaro. Fue un tremendo error pues en vez de tener como vecinos a este pacífico pueblo, dejó vía libre a los pechenegos, situados al este del reino jázaro que los había contenido hasta el momento. Bizancio, por tanto, quedó dueña de los Balkanes

              Paso de la sociedad tribal al Estado por tres razones:  

      1ª) Druzhina.

      2ª) Ciudad: permite el control de territorios más amplios y es la sede del poder político y administrativo.

      3ª) Paso del paganismo al cristianismo, que coincide con la desaparición de los principios clánicos. El cristianismo refuerza la posición del príncipe. Sociedad más jerarquizada al dotar al príncipe de poder de origen divino. El cristianismo va a incluir al Estado de Kiev en el conjunto de los estados europeos.

                VLADIMIR  

            Sviatoslav divide el reino entre sus hijos. Yaropolk recibe Kiev; Oleg el país de los drevlianos (próximo a Kiev al noroeste); Vladimiro, el más joven, Novgorod. Luchan entre ellos no sólo por su propia ambición, sino también por la ambición de sus séquitos. Vladimir (980-1015) se alza con la victoria y se alza como jagán.

            Pero el dominio de Kiev seguía siendo problemático: entre el 981 y el 982, tuvo que someter a los viatiches (cuenca superior del Oka) y a los radimiches (cuenca superior del Dniéper).

            Vladimir intenta que la unificación del estado sea política y religiosa. Para realizar la unificación política, es muy importante la unificación religiosa. Los eslavos del sur estaban muy influenciados por los bizantinos, por consiguiente había muchos cristianos. Mientras, su élite política varega era muy reacia al cristianismo.

            En un principio favorece a los vikingos, persiguiendo al cristianismo (según fuentes bizantinas), aunque posteriormente se da cuenta de la ineficacia del paganismo para la unificación de su pueblo, dado que las religiones monoteístas son las ideales para una monarquía absoluta.

            Las principales religiones monoteístas del momento son el cristianismo, con sus vertientes  ortodoxa y romana, el islamismo y el judaísmo. Según Néstor, Vladimir manda embajadores para analizar los pros y los contras de cada una de ellas. Al final se decide por el cristianismo ortodoxo, pues queda impresionado por los relatos de sus enviados sobre la fastuosidad del rito bizantino. Pero lo que más le convence es el que al convertirse al cristianismo va a tener al emperador bizantino como padre espiritual, pero debido a la lejanía de Constantinopla, va a poder actuar a voluntad.   

            Bizancio en esos momentos, tenía grandes conflictos internos y luchas con los búlgaros. Basilio II pide ayuda a Vladimir, petición a la que este accede a cambio de la mano de la hija del emperador bizantino, la porfirogéneta Ana. En el 988 se cristianizan los rusos, conversión que favorece la cultura y la religión de los eslavos orientales. La emperatriz Ana arrastra con ella una corte de bizantinos, entre los que se encuentran escultores, pintores y arquitectos que son los que van a hacer que se produzca una rápida bizantinización. Se producen las primeras traducciones litúrgicas al protoeslavo, y se construyen una gran cantidad de iglesias (aprox. 400), entre ellas la Iglesia de Santa Sofía de Kiev, en el mismo lugar donde años antes había mandado construir una enorme estatua dedicada a uno de los más importantes dioses de su antigua religión pagana, Perún.

            La Iglesia rusa se va a organizar según el modelo de la bizantina, de la cual es como una diócesis, siendo el metropolitano, los obispos y el clero de origen griego.

            Los eslavos occidentales estaban más influenciados por el mundo germánico y por la Iglesia latina de Roma. Pero los rusos, eslavos orientales, heredaron de Bizancio su rechazo a todo lo occidental, aunque no se dejaron influenciar políticamente. El príncipe de Kiev reforzó su posición debido al cristianismo ortodoxo, y en calidad de cristiano ungido por Dios, se elevó por encima de todos, incluso de su familia. La Iglesia asumió el carácter de consejera y colaboradora, obteniendo un estatus privilegiado en el Principado de Kiev. Le fueron asignados asuntos de la vida jurídica y de la administración pública, como el control de los pesos y medidas. Vladimiro le asignó una décima parte de los derechos judiciales, y un diezmo del ganado y los cereales de la población que vivía en sus tierras. La Iglesia fue acumulando bienes. La codificación de los derechos de la Iglesia tuvo una gran importancia y repercutió fuera del ámbito eclesiástico, pues animó a que se codificaran otros estamentos civiles. 

            Vladimir se dedicó a defender la frontera suroriental de los pechenegos. Construyó en esta zona una serie de fortificaciones y mandó fortificar Kiev.

            Dividió el reino entre sus hijos, ganando las luchas fratricidas entre ellos Iaroslav.(1034-1054).

             IAROSLAV  EL SABIO  

            Inició una importante política matrimonial que le puso en contacto con otros países europeos: Noruega, Suecia, Hungría, Polonia y Bizancio.

            El reinado de Iaroslav el Sabio (1019-1054) destacó por la gran cantidad de traducciones de textos litúrgicos griegos al protoeslavo. Además redactó obras jurídicas como la “Russkaya Pravda” y recopiló el derecho ruso primitivo.

            Se observa un auge del monacato que empieza con el famoso monasterio de la Gruta, cuyo prototipo es el de Studium de Constantinopla. A partir de éste, van a aparecer infinidad de monasterios e iglesias, siendo la más representativa de estas últimas, la catedral de Santa Sofía de Novgorod (primera mitad del siglo XI). 

            Cuando murió en el 1054, una inscripción en la catedral de Santa Sofía de Kiev decía: “La’ palmao el sar” , que lo equiparaba en título al emperador bizantino.

             ÉPOCA DE LOS PRINCIPADOS INDEPENDIENTES  

            A la época posterior se le denomina la época de los principados independientes, o de composición feudal.

            Sus hijos se repartieron el reino:  Iziaslav, el mayor, recibió la mayor parte del mismo, de Kiev a Novgorod y el antiguo país de los drevlianos, junto a Turow; Sviatoslav se hizo cargo de la sede de Chernigov, de la ciudad de Murom y a la muerte de Vladimiro, otro hermano, también de Tmutarakán; Vsevolod recibió Rostov y Pereiaslav; Igor, puso su sede en Vladimir-Volinsk; y Viaceslav recibió Smolensko. Todos los principados tendieron a aflojar sus vínculos e incluso a independizarse de la sede central, Kiev.  

            Los primeros 15 años tras la muerte de Iaroslav, en los que gobernó el triunvirato de los hermanos, no presentó graves problemas. La crisis se desencadenó en las estepas del norte del mar Negro al aparecer los cumanos o polovtsi. El ejército ruso al mando de Vsevolod fue derrotado en 1061 y además en poco tiempo, comenzaron las luchas dinásticas. Iziaslav (1054-1073) quiso en Kiev por sucesor a sus hermanos Sviatoslav (1073-1076) y Vsevolod (1078-1093). Esos dos años del 76 al 78 estuvieron ocupados en guerras con los cumanos. Más tarde gobernaron Sviatopolk II (1093-1113), hijo de Iziaslav, y Vladimir II Monócamo (1113-1125), hijo de Vsevolod. Las diversas sucesiones estuvieron llenas de incidentes que auguraban un mal futuro.  Iziaslav nunca pudo hacer respetar su autoridad como príncipe de Kiev, y tuvo que compartirla con sus dos hermanos.   

            Los cumanos aprovecharon la desunión del reino y las guerras dinásticas, para atacar en busca de botín. Sviatopolk, inmediatamente después de subir al trono, sufrió una importante derrota. Con el fin de asegurar el reinado, se casó con una hija del khan de los cumanos, pero que no supuso ninguna tranquilidad. Vladimir II Monócamo fue llamado por los ciudadanos para acceder al trono porque estaban descontentos con la política financiera y social de Sviatopolk. Debía su popularidad a la energía y el coraje del que había hecho gala en su campaña contra los cumanos.

            Pero en el 1103, Sviatopolk y Vladimir II unieron sus fuerzas y anularon las hordas de los invasores. La victoria fue corroborada en el año 1111 cuando una expedición rusa de gran envergadura  avanzó por las estepas. El joven Vladimir fue el héroe de esta campaña, lo que le atrajo el favor de los ciudadanos de Kiev, de tal forma que los derechos de sucesión al trono de Kiev de los hermanos de Sviatopolk y los hijos de Sviatoslav fueron ignorados. 

            Vladimir II inauguró su reino tomando medidas legislativas en favor de las clases inferiores de la sociedad. Gracias a su popularidad pudo dejar el trono a su hijo Mstislav I (1125-1132). Conjuntamente con su hermano Yaropolk II hizo un serio esfuerzo para proteger las fronteras rusas amenazadas de norte a sur por los fineses de Estonia y los cumanos. Parecía que la dinastía Monócama se había implantado firmemente en Kiev.  

            A la muerte de Mstislav I le sucedió su hermano Yaropolk II (1132-1139). Un litigio estalló entre los miembros de la familia de Mstislav respecto a la posesión del principado de Pereiaslav y por esa situación, Yaropolk quedó debilitado. Fue expulsado de Kiev por un nieto de Sviatoslav, Vsevolod II (1139-1146). Una larga lucha de las dos dinastías fue la consecuencia, pero los ciudadanos de Kiev tenían más simpatía por los Monócamo y acogieron a Iziaslav II (1146-1154), rechazando a Igor, hermano de Vsevolod II.

            Pero el tío de Iziaslav II, Iuri, príncipe de Rostov-Suzdal (en el noreste), se opuso también a su sucesión al trono. Después de una lucha interminable, Iuri, llamado “el del brazo largo”, consiguió la victoria y reinó entre 1154 y 1157. El hijo de Iuri, Andrés, le sucedió, pero en 1167, Mstislav II (1167-1169) hijo de Iziaslav II, le arrebató el poder. Sin embargo, Andrés volvió a tomar posesión de Kiev dos años más tarde, en 1169 pasando a fuego la ciudad de Kiev. Andrés no se quedó en ella, sino que se fue a Vladimir. El declive de Kiev se aceleró bajo el reinado del hermano de Andrés, Vsevolod III (1176-1212), que no solamente continuó residiendo en Vladimir, sino que tomó el título de primer Príncipe de Vladimir.  

            Paralelamente a estas luchas dinásticas, el Estado se trasformaba. El centro de la riqueza nacional y el poder político se desplazan al sudoeste y al noreste. Los principados de Smolensko, Chernigov, Pereiaslav y Polovtsk veían crecer en importancia conforme la población aumentaba debido a la migración que había por los ataques de los cumanos. Riazán y Murom fueron superados por el principado de Rostov-Suzdal.

             Al tiempo, los territorios del sudoeste tomaban también un lugar importante en el desarrollo nacional. Estos se agrupaban bajo el nombre de principado de Volhynia.  El lugar ruso más occidental era el fuerte de Galitz o Halitz, que había sido fundado por Vladimir Monómaco y de donde derivaba el nombre de toda la región, la Galitzia. La unión temporal de Galitzia-Volhynia parecía ofrecer nuevas posibilidades a la expansión rusa.

            También en Novgorod había surgido un gran poder colonial. Novgorod enviaba colonos y prisioneros al mar Blanco y al Volga superior.

            Las luchas internas de la dinastía Rjuríkida por la posesión de Kiev, no explican por sí solas un éxodo masivo de la población al sudoeste y al noreste. La razón principal reside quizás en las invasiones devastadoras de los cumanos. La Crónica de Néstor enumera 50 invasiones entre 1061 y 1210. El prestigio de Kiev por estas dos razones disminuyó ininterrumpidamente. Las importantes relaciones comerciales de Kiev con Bizancio por el Dniéper ,y el Volga a Asia Central disminuirán en el siglo XII, debido a la ocupación cumana en la primera mitad del siglo XI y las cruzadas.

            Las ciudades italianas toman ahora el control del comercio islámico y bizantino. Se traslada la residencia del Gran Duque a Vladimir, quedando de manifiesto que la vieja capital del reino sólo conserva su importancia como sede de la cabeza de la Iglesia ortodoxa rusa. La conquista de Constantinopla en 1204 por la 1ª Cruzada y el nacimiento de un Imperio y patriarcado latinos en el Bósforo, provocó la pérdida de las relaciones económicas y eclesiásticas de Kiev con Bizancio. Los venecianos dominaban el comercio en el Mediterráneo Oriental y en la salida del mar Negro.

FACTORES RESPONSABLES DE LA ASCENSIÓN Y CAÍDA DE KIEV 

            La fuente principal de la riqueza e importancia de Kiev en Europa era el comercio con el este. Con la fundación de Kiev se había descubierto al fin una vía para acceder a los tesoros de Bizancio y Medio Oriente, que no podía ser interceptada por los árabes. Esto no quiere decir que los árabes no prestaran atención al comercio, pero el combate que llevaban a cabo contra Bizancio, en Italia y en España, les impedía ver las ventajas comerciales con Occidente y explotarlas más a fondo.  

            Fueron los escandinavos los que encontraron las rutas susceptibles de restaurar las relaciones comerciales entre Europa y Medio Oriente, evitando a los piratas del Mediterráneo y del Adriático. Esto fue logrado gracias a la ruta del Volga que unía el mar Caspio con Bagdag (capital desde el 750) y más tarde, otra ruta por el Dniéper que comunicaba Escandinavia con Bizancio. Así, Kiev logró ser uno de los centros comerciales principales de Europa. Desde Kiev, los conquistadores escandinavos abrieron la vía del comercio a Europa Central, siguiendo lo máximo posible el itinerario fijado anteriormente por los godos en el siglo III d.C. Así, se explica el interés de Vladimir el Santo y sus sucesores, por las ciudades que ligaban la vía Kiev-Cracovia-Vístula, y por otra parte Praga-Danubio-Ratisbona.

            Ya desde el siglo X se hace mención de comerciantes en Praga y en el sur del alto Danubio. Estas relaciones habían tenido una gran importancia y duración si los príncipes de Kiev hubiesen controlado definitivamente las desembocaduras del Don, Volga, Dniéper y Dniéster, principales vías para sus intercambios. Pero no fue así, debido a las continuas invasiones de tribus venidas de Asia continental que lo impedían. El fracaso para evitar estas invasiones nómadas fue el obstáculo para el desarrollo del comercio en Kiev.

            Al principio, los jázaros y los pechenegos comprendieron la importancia de las relaciones comerciales y firmaron acuerdos de comercio con los rusos. Pero los siguientes pueblos, cumanos y mongoles, asfixiaron toda esperanza de comercio normal.

            Pero hay una causa más importante. Esta situación era más grave en la medida en que en el intervalo de tiempo en el cual tenían lugar las invasiones cumanas y mongolas, Occidente, por iniciativa propia, había abierto una vía hacia Medio Oriente, fundando después de la 1ª Cruzada (1096-1099), estados cristianos en Siria y Palestina.

FORMAS SOCIOECONÓMICAS DE KIEV  

            La evolución de Rusia en los aspectos sociales y políticos estuvo muy influenciada por la vida comercial. Existe una gran diferencia entre Rusia y Europa Central (influenciada por las migraciones germanas). Desde la época carolingia en el siglo IX, las residencias de los nobles fueron centros económicos en la Europa Central. Hasta ahora habían existido grandes propiedades.

            Las ciudades surgieron en el siglo XII, cuando los mercaderes y artesanos encontraron su lugar en la economía. En la Rusia de Kiev, el comercio sólo se podía desarrollar en las ciudades. La plaza del mercado era el centro donde se encontraban los habitantes de las ciudades y el campesinado. Pronto estas ciudades fueron también centros de la administración y de la vida política.  

              Clases sociales en Kiev:

            La clase social más importante estaba constituida por los mercaderes, los cuales tenían una gran influencia en la vida económica y política del Estado, y que se agrupaban en corporaciones.

            Los artesanos también se organizaban en corporaciones.  

            El vietche, era una asamblea municipal (órgano político-económico), que tiene su origen en los antiguos consejos de jefes tribales, comunes a todos los pueblos indoeuropeos. En las pequeñas ciudades, las asambleas limitaban su actividad a los asuntos locales, pero, en las grandes ciudades, el vietche se convirtió en una poderosa institución política presidida por el alcalde, que convocaba a los miembros cuando era necesario. Se reunían cerca del palacio ducal, en el lugar de la catedral o en el mercado. Tenían voto en la decisión de la sucesión al trono, reivindicaban el derecho a expresar su descontento al príncipe reinante, llegando incluso a pedir su abdicación. En general, los príncipes de Kiev, tuvieron la asamblea bajo su autoridad.  

            En Novgorod tuvieron un gran poder. De este modo los habitantes de las ciudades constituían un factor de gran importancia en el Estado, aún siendo menos numerosos que los campesinos, que vivían organizados en grandes familias (zadruga), y que formaban comunidades (verv).

            Entre los siglos XI y XII había campesinos libres (smerd) y campesinos que trabajaban los campos de los boyardos.

            Las clases superiores estaban constituidas por los antiguos jefes de clanes o tribus (muji) y de extranjeros (escandinavos). A partir de la segunda mitad del siglo IX desaparece cualquier distinción entre ambos grupos, adoptando el nombre de boyardos.

            El elemento decisivo de esta transformación fue el séquito o druzhina. Entre los antiguos miembros de la druzhina, el príncipe elegía a los posadnik (jefes provinciales). También entre su séquito elegía al tysiatski (gobernador de la ciudad y jefe de la milicia). Al principio este era elegido por el pueblo al que representaba delante del príncipe, costumbre que se mantuvo en Novgorod. El príncipe también elegía a los miembros de su consejo privado (duma) de entre los más antiguos de la druzhina. Los nobles de nacimiento, algunos obispos y representantes de los mercaderes tenían el cargo de consejeros ducales

FEUDALISMO  

            El empobrecimiento del campesinado libre debido a impuestos demasiado pesados y las invasiones extranjeras favorecieron a la aristocracia terrateniente que dio protección al campesinado, el cual dejó de tener la propiedad de sus tierras, entregándosela a los grandes señores a cambio de protección y de no pagar impuestos. Los campesinos cultivaban sus tierras, que ahora pertenecían a los señores, y les entregaban una renta.

            En Europa Occidental, la situación del campesino se fue degradando en el siglo IX después del reinado carolingio. El campesino paga en especie o en moneda y trabaja gratuitamente en la reserva señorial.

            Entre los siglos X y XI su situación se agrava al pasar de ser juzgados por el tribunal público (mallus), presidido por un conde, a ser juzgados directamente por el señor. En estas fechas el poder político está muy fraccionado. Los príncipes, los condes y posteriormente los señores territoriales van adquiriendo más poderes de los que antes pertenecían al rey o emperador. Ej.: construcción de fortalezas.

             Así, los señores feudales poseen el “ban” (derecho a juzgar). La dependencia de los campesinos a los señores se acrecenta, ya que ahora es de tipo económico y jurídico.  

               En Kiev:

            Entre los siglos XI y XII, Kiev decae comercialmente.

            El resultado de este aislamiento fue un cambio notable en la formación social de Kiev. La contracción del comercio estuvo acompañada del hundimiento de las ciudades, y el aumento de la importancia de los terratenientes locales. La clase social boyarda, privada de sus ingresos comerciales, se volvió hacia el interior (la agricultura) para obtener una compensación con la ampliación de sus dominios territoriales y el aumento del excedente agrícola. La consecuencia de esto fue una notable presión económica sobre los campesinos, que comienzan el estado de servidumbre. 

TRES PRINCIPADOS FUNDAMENTALES QUE SE VAN CONSOLIDANDO 

            Estos principados son Novgorod, Galitzia-Volhynia y Suzdal. Este último será de donde surgirá Moscú en el siglo XIII.

            Cada uno de estos principados, que se consolidaron tras la decadencia de Kiev después del siglo XII, van a tener características diferentes. Galitzia-Volhynia y Novgorod van a tener un mayor acercamiento a Europa Occidental. Suzdal se volvió más hacia el Este, hacia el Volga y el mundo del Islam.  

      1.) Galitzia-Volhynia: Estas tierras no adquieren importancia hasta el siglo XII cuando empiezan a emigrar gentes del principado de Kiev que allí se instalan. Es una zona más segura debido a las invasiones. En 1199 las tierras de Galitzia-Volhynia quedaron unificadas en las manos de un sólo miembro de la dinastía Rjurik, Roman Mstislav, hijo de Mstislav II. Las influencias polacas y húngaras eran muy fuertes en esta región. Las instituciones sociales del Oeste, como el feudalismo, reemplazaron al sistema democrático del vietche.  

     2.) Novgorod: Al contrario, esta ciudad todavía desarrolla el vietche y se convierte en una especie de república. Desde final del siglo XII, elegía su príncipe que dirigía con la ayuda de los administradores nombrados por el vietche. En estas fechas destaca Alexander Newsky, que en 1240 batió a los suecos en el lago Neva (de aquí viene el apellido de Newsky). Este principado se convirtió en un mediador importante en las relaciones con el oeste. La masa del tráfico estaba en manos de la Hansa germana (formada por germanos, polacos y suecos). Durante varios siglos estuvo influencia por Occidente.  

       3.) Suzdal: Contaba en su población con muchos fineses. La mayoría de ellos se habían integrado en la población de colonos rusos venidos de Novgorod y del sur. Los colonos de Novgorod introdujeron sus instituciones democráticas en las ciudades que fundaron, pero los príncipes de Suzdal no consintieron que el vietche se convirtiera en una realidad tan importante. Andrei Bogoliubski, hijo de Iuri Dolgoruki consiguió que se adoptara al príncipe de la sucesión hereditaria en el interior de la familia principesca, y puso las bases para un régimen fuerte y autocrático. Se expande hacia el este y surgen nuevas ciudades: Tver, Yaroslav, Moscú y Nijni Novgorod. Un príncipe de Suzdal, Yaroslav, tendió la mano a Novgorod y colaboró con su hermano Yuri II, príncipe de Vladimir-Suzdal, para crear un gran principado, pero no iba a realizarse por la invasión mongola.  

            El primer encuentro que tuvieron lugar con las tropas expedicionarias mongolas en 1223 en Kalka fue un desastre para los rusos. La gran invasión dirigida por el jan Batu, nieto de Ghengis Khan, fue en 1237. Primero asaltaron a los búlgaros del Volga y luego siguieron los principados de Riazán, Suzdal y Vladimir, que fueron destrozados. En 1240 Kiev fue incendiada y Galitzia-Volhynia devastada.

            Galitzia-Volhynia se volvió al oeste para pedir ayuda. Ofreció incluso al Papa Inocencio IV unir su país a la Iglesia de Occidente pero todo lo que obtuvo Daniel fue el título de rey en 1253. Novgorod fue la única que sobrevivió al asalto. Por su comercio floreciente con Occidente mantuvo relaciones activas con las ciudades de la liga hanseática. Se convirtió en un principado rico y guardó suficiente independencia para llamarse su príncipe Gran Soberano de Novgorod. Los aportes occidentales eran más tangibles que en otras ciudades, pero también había una influencia bizantina.  

            El resto de Rusia quedó separada de toda influencia occidental durante más de 2 siglos. Se añadió para Rusia la dificultad de guardar relaciones con Bizancio, pues la Horda de Oro controlaba el acceso al mar Negro. El emperador de Bizancio seguía siendo el jefe de la Iglesia ortodoxa rusa. Los mongoles no intervinieron en la Iglesia, sino que respetaron las instituciones religiosas, dispensaron al clero de pagar tributo y confirmaron sus derechos y privilegios.    

INVASIONES NÓMADAS     

            La lenta evolución de las comunidades agrícolas eslavas hacia la formación de un Estado, se vio afectada por las ininterrumpidas oleadas de invasiones nómadas procedentes de Asia Central. Se debieron a la similitud geográfica que tenían el sur y centro de esta región con las estepas asiáticas, lo que la convirtió en foco de atracción de estos pueblos. Del Don al Danubio medio, hasta la zona de la actual Hungría existía una llana pradera, que al ser menos árida que la estepa asiática era muy codiciada por los pueblos nómadas.  

            La primera de estas invasiones fue la de los hunos, que puso en marcha la caída del Imperio. Su jefe, Atila, establecería un reino depredador al otro lado del Danubio en Panonia desde el que saqueaba toda Europa Central. 

            Después de los hunos, una sucesión de pueblos nómadas se abalanzó sobre Europa oriental. La primera característica de la Europa Oriental que determinó su retraso con respecto a la Occidental se puede definir como la ausencia de influencia clásica y la presión de los pueblos nómadas.    

SISTEMA DE PRODUCCIÓN NÓMADA 

            Las sociedades nómadas se definen por el carácter móvil de sus medios básicos de producción, que son los rebaños. Combinaron la propiedad comunal de los pastos. A diferencia de una sociedad agrícola, en la que la tierra se ocupa y cultiva permanentemente, el pastoreo nómada entrañaba un traslado constante de rebaños y manadas de unos pastos a otros aprovechando los cambios estacionales. Se fueron distinguiendo clases sociales en torno a la posesión del ganado.

            El estrato aristocrático controlaba la asignación de pastos y la regulación de las trashumancias. El clan típico tenía una mezcla variada de animales, en los que se incluían camellos, caballos y ovejas. Su cuidado exigía conocimientos de las diversas clases de pastizales. El nomadismo excluía la formación de ciudades. En sus tierras de origen eran pobres y hambrientos, pero tenían una vía de expansión espectacular, la conquista y el tributo.

            La equitación hacía que fuesen guerreros muy poderosos. Los nómadas tenían la mejor caballería del mundo y los primeros arqueros a caballo. Su supremacía en este arma fue el secreto de su formidable poderío militar de Atila a Ghenghis Khan. La habilidad para cubrir largas distancias, les permitió realizar expediciones a larga distancia y someter vastos territorios. Tendieron así a crear imperios. Estos imperios se basaban en la extorsión directa de las tierras conquistadas a través del impuesto. No hubo fusión con los estados sometidos, que solían ser más evolucionadas que las nómadas. Así, se les conoce a los estados nómadas como estados depredadores. Con el establecimiento de estos imperios la sociedad nómada experimentó cambios rápidos y radicales. La percepción del tributo incrementó las diferencias sociales. El paso de una confederación (sin imperio) tribal a un estado (con imperio) tributario, generó una dinastía monárquica y una aristocracia dirigente. La creación de ejércitos de campaña permanentes dividió a la sociedad nómada. Un sector quedó integrado en el ganado y otro en el ejército.

            Conforme se conquistaba un territorio las posibilidades de administrarlo eran más difíciles para una sociedad tan primitiva. Una insurrección de los pueblos sometidos pudo provocar su fin. Los imperios nómadas estaban condenados al mismo ciclo de expansión y desintegración porque el pastoreo trashumante era incompatible con una administración tributaria estable como sistema político.

PUEBLOS NÓMADAS 

               ÁVAROS  

            Los ávaros están a mediados del siglo VI en el norte del mar Caspio. La presión de los turcos les obligó a irse al oeste. Buscaron un lugar en la cuenca media del Danubio, que ocuparon en el año 570, a costa de un pueblo germánico instalado allí, los gépidos, que habían ocupado a su vez el lugar de los lombardos. Pero en ese misma zona también habían eslavos, que se quedan. Los ávaros están más organizados políticamente, puesto que no tienen caudillos sino monarcas. Constituyen una especie de Estado, tienen un poder central. Así que se alían con los eslavos o los someten, y comienzan una serie de incursiones mucho más organizadas, con lo que amenazan directamente al Imperio bizantino. Esto ocurre a principios del siglo VII, en el reinado de la dinastía Heráclida, que está luchando contra los persas. Los ávaros llegan incluso a aliarse con estos y deciden atacar por ambos frentes simultáneamente.

            En el año 626, el emperador bizantino Heraclio se encuentra dentro de Persia luchando, mientras que un ejército persa se dirige a Constantinopla por tierra. Al mismo tiempo, los ávaros también se dirigen allí, y los eslavos también pero por mar, bajando por la costa oeste del mar Negro, en barcas rudimentarias, y sitian Constantinopla. Pero se produce una tormenta que destroza muchas de las barcazas, y las que aún había son aniquiladas por la armada imperial, que no se había ido. Por eso el ataque y el asedio a la capital fracasan. Los ávaros se retiran detrás del Danubio y los persas a su país. Los ávaros desaparecen como estado, cuando Heraclio más tarde acabe con ellos, pero sin embargo los eslavos se quedan.

            Mucho más tarde, representaron un serio peligro hasta Carlomagno. Iniciaron una serie de sumisiones, se sometieron a Pipino el Breve y a su hijo Carlomagno (795-811). Carlomagno había pensado convertirlos al Cristianismo, y mantenerlos en el mismo lugar en estado de vasallaje, pero el pueblo vencido se desintegró antes de la intervención de los misioneros francos. Después del 822 no hay mención de los ávaros.

             BÚLGAROS  

            La historia de los búlgaros se divide en muchas fases, entre las cuales no siempre es fácil encontrar una relación. Desde el siglo V a principios del VII no son más que un pueblo oscuro de la estepa, sin ninguna importancia. Pero a finales de este siglo, presionados por los jázaros, cruzaron el Danubio. Probablemente no eran muy numerosos, pero tenían un poder de organización del que carecían los eslavos. Gradualmente constituyeron un fuerte reino que ocupaba todo el interior de la península, y hacia el año 800 dominaban Transilvania y la llanura balaca. Se enfrentaron con las tropas imperiales bizantinas en varias guerras. Pero hasta entonces habían sido demasiado inestables para que la civilización les alcanzara.

            El khan Krum y su hijo Omortag fueron administradores hábiles. Bajo su ordenado gobierno, los griegos y los armenios empezaron a llegar al país. Los khanes quisieron tener residencias reales; los griegos y los armenios se las construyeron. El territorio ofrecía oportunidades al comercio, que los mercaderes del emperador aprovecharon ávidamente. Durante las guerras, las grandes fortalezas de Adrianópolis y Mesembría estuvieron algún tiempo en manos búlgaras; los prisioneros y las mercancías capturadas les enseñaron los recursos y la riqueza de la civilización bizantina. Pero los khanes fueron, al principio recelosos, y manifestaron su alarma con la persecución de todos los signos de cristianismo que aparecían. Paulatinamente los elementos búlgaros se fueron mezclando más con los eslavos, fundiéndose al final en un sólo pueblo, los búlgaros, pero con rasgos e idioma eslavos. Entre los siglos VII y XI, un primer imperio búlgaro se eleva al rango de los más importantes Estados europeos en el norte de la península balcánica; es destruido hacia 1019 por los bizantinos.

              JÁZAROS  

A los búlgaros siguieron los jázaros, otro pueblo turco, que contorneó el mar Caspio por el norte y se estableció en el Volga inferior a finales del siglo VII. Contrariamente a todos los precedentes, no avanzaron más allá. Entre la taiga, el Cáucaso, el Don y el río Ural fundaron un Estado notablemente estable durante tres siglos. De todos los pueblos de la estepa es ciertamente el menos caracterizado. La amplitud de su migración es muy débil y se pone de manifiesto muy pronto una tendencia a la vida sedentaria. La atracción del comercio de caravanas y de las ciudades lo arranca rápidamente del pastoreo. Si durante el siglo VII los jázaros se comportaron como jinetes nómadas, a menudo aliados de Bizancio contra los musulmanes, vemos en el siglo VIII surgir grandes ciudades comerciales construidas por ellos. Los viajeros árabes las describen como ciudades formadas por barrios judíos, cristianos y musulmanes, administrados por separado según la fórmula oriental. Las principales eran: Itil, cerca de Astraján, situada en la intersección de los itinerarios Irán-Rusia y Bizancio-Asia central; Jamlidj, más al norte, a orillas del Volga; Samandar, en la costa del Caspio, y la importante fortaleza de Sarkel, en el Don, construida según un modelo bizantino para defenderse de los búlgaros.  

            El estado jázaro era de tipo oriental, pero de una estructura singular. Tenía dos soberanos, llamados el uno jagán, y el otro beg, y estaba dotado de una avanzada organización financiera y militar. Sin duda el elemento turco sólo desempeñaba un papel de encuadramiento aplicado sobre poblaciones de una gran variedad (caucasianos, iranios, ugrofineses...). Su mayor originalidad fue de orden religioso, pues los jázaros son el único pueblo de la historia que se convirtió en masa, pero no en su totalidad, al judaísmo, a fines del siglo VIII; una minoría se sumó más adelante al Islam.  

            Aislado por su fe judía, el reino jázaro se encontró al final del siglo IX en una situación crítica: una nueva oleada turca, los pechenegos, se presentó en su frontera oriental y lo atravesó de este a oeste, mientras que los rusos, abandonando la taiga, querían atravesarlo de norte a sur para llegar al mar Negro. Finalmente el gran príncipe de Kiev, Sviatoslav, destruyó Sarkel en el 936 y eliminó los últimos restos jázaros en el 961, acto poco juicioso, que tuvo como principal resultado el poner en contacto, en toda su frontera meridional, el Estado kieviano y la tribu salvaje y devastadora de los pechenegos, en vez de un pacífico reino comercial... Así pues, la muerte del imperio jázaro coincidió con el desencadenamiento de una nueva oleada de pueblos de la estepa. Se ha supuesto a menudo que el primer Estado ruso se apropió de algunas de sus ideas políticas, especialmente el título de jagán, tantas veces ostentado por sus príncipes. Esto fue la única herencia importante que dejó este pueblo

               HÚNGAROS  

            Después que los búlgaros atravesaran el Danubio, el mundo de las estepas pareció apaciguarse. Sus movimientos dejaron de interesar a Occidente desde que Carlomagno acabó con los ávaros en el 796. La reconquista de la cuenca de Panonia por pueblos sedentarios acababa de empezar: elementos alemanes en el Noroeste, a lo largo del Danubio, y elementos eslavos sobre todo en el Norte y en el Sur, avanzaban para ocupar los territorios libres.

            Pero en el 895, la vanguardia de un nuevo pueblo nómada franqueaba los Cárpatos: todo lo que se había hecho durante un siglo fue casi instantáneamente arrasado por los magiares, que durante sesenta años aterrorizaron la Europa continental, antes de establecerse en su centro. La oleada nómada que éstos habían iniciado continuó aún largo tiempo: pechenegos, uzos y cumanos se sucedieron por las mismas rutas, aunque los húngaros hacían de pantalla entre ellos y la Europa latina.  

            El episodio húngaro responde a una larga tradición, aunque presenta una notable originalidad. Es el único que tuvo por iniciadores a los ugrofineses, el único cuyas consecuencias directas son sensibles aún en nuestros días, el único que, desde Atila, ha transformado profundamente el Occidente.

              La retaguardia de los caballeros nómadas:

                 PECHENEGOS, UZOS Y CUMANOS  

            Los pechenegos aparecen en el horizonte cristiano hacia el 880, en la estepa entre los ríos Ural y Volga; quizá venían de los países semiforestales del Norte; de todas formas son turcos. Vencidos por otras dos tribus turcas, los jázaros del Volga y los uzos, inician en el 889 una migración hacia el Oeste, que los conduce primero a Ucrania. Para conquistar un espacio hacen retroceder a los magiares hacia Rumania y finalmente a Panonia. Así, se fijan sus territorios de nomadismo, a finales del siglo IX, entre la desembocadura del Danubio y el Volga inferior; hasta el 950 ocupan preferentemente la parte oriental; rápidamente su centro de gravedad se traslada en dirección oeste, entre el mar Negro y el naciente estado kieviano, pues la llegada de otras tribus también turcas -los cumanos- los empuja, a su vez, hacia Occidente.  

            Durante el siglo X los pechenegos constituyen una de las mayores preocupaciones de la diplomacia bizantina. Además, fueron alternativamente aliados y adversarios de los magiares, de los búlgaros y de los rusos, tan pronto como cierran la ruta del bajo Dniéper y las fructuosas correrías hacia Bizancio a los príncipes de Kiev. En el siglo XI, convertidos en vecinos inmediatos y amenazantes del Imperio de Oriente, después de la destrucción de Bulgaria, son objeto de toda clase de maniobras con la intención de hacerlos desaparecer, sentar la cabeza o convertirlos.  

            Otros, más numerosos, se hacen mercenarios al servicio de los griegos y de los húngaros. Por el avance de los uzos, huyen muy pronto de Ucrania a Moldavia, y, después, al norte de Bulgaria. Su último contacto con Kiev se verifica en 1036: desesperadamente intentan hallar un lugar en los Balcanes, fracasan y, a partir de la mitad del siglo XI, se disgregan.  

            Los uzos, que seguían de cerca a los pechenegos, atravesaron el Danubio inferior en 1064 y llegaron hasta Macedonia, donde fueron aplastados; una parte quedó instalada en los Balcanes y otra fue enviada al ejército bizantino de Anatolia. Su paso no significó más que un breve episodio.  

            No ocurrió así con sus sucesores, los cumanos (Polovtsi en ruso), el último pueblo de la estepa aparecido antes de la conquista mongol. Era una población muy variada: de habla turca, según parece eran rubios, de ojos azules... Llegados del Asia central a principios del siglo XI, vagaron por la región del Dniéper y establecieron su dominio en toda la zona comprendida entre los Cárpatos y el lago Baljach antes del 1080. No se movieron de allí hasta la invasión mongol, que los aniquiló en 1239. Su principal papel histórico es haber bloqueado definitivamente la ruta del Sur a la Rusia kieviana, aunque también tuvieron una cierta importancia como intermediarios comerciales entre Europa y Asia.

LOS MONGOLES 

            Proceden de Mongolia, de las estepas asiáticas. Basaron su economía en las ovejas y los caballos. De las primeras sacaban piel, lana para la confección de sus tiendas, leche, quesos y corderos. El caballo era el principal medio de transporte, siendo esencial para la caza y la guerra. Su leche, una vez fermentada, proporcionaba una bebida alcohólica, el qumis.

            Al ser un pueblo eminentemente ganadero, realizaban migraciones estacionales: de los pastos de verano de la llanura iban a los de invierno en valles protegidos, pues Mongolia es un país montañoso.  

            Los mongoles son uno de los muchos pueblos de Mongolia Central. No eran los más importantes. Los tártaros también vivían allí. Ghenghis Khan los exterminó y los puso a su obediencia. Temüjin (1167-1227) sometió a varios pueblos y adoptó el título de Ghenghis Khan. En 1206, después de haber completado la tarea de unificación o sometimiento por la fuerza de las tribus de Mongolia, se celebró una asamblea tribal (xuriltai) y fue aclamado khan de todas las tribus turcas y mongolas. Entre 1211 y 1216 conquista la China septentrional y toma Pekín. En 1215 somete Jorezm. En 1222 tiene el primer contacto con los rusos en la batalla de Kalka (tropas rusas y cumanas).  

            En 1227 muere Ghenghis Khan y reparte el reino entre sus hijos. Su hijo Ögodei (1229-1241) es elegido como su sucesor. En 1236 su sobrino Batu se dirigió a Occidente aniquilando a los búlgaros del Volga en ese mismo año. Después siguieron una serie de campañas contra los rusos al norte y al sur de Kiev, desde 1237 a 1240. La derrota rusa fue completa salvo en Novgorod, de donde los mongoles se retiraron por problemas causados por el deshielo de primavera. Los rusos no fueron grandes adversarios para los mongoles. Su ineficiencia se vio acentuada por las disputas dinásticas internas. De Rusia fueron a Polonia y a Hungría (1241). En este mismo año derrotaron a la caballería germano - polaca y a los búlgaros del Danubio en la batalla de Liegnitz. Llegaron también a las puertas de Viena, pero murió el khan y Batu tuvo que regresar a Karakorum para estar presente en la sucesión del nuevo khan. Cuando regresa funda el khanato de la Horda de Oro en las estepas al norte del mar Negro y en las estepas de Kipchak. Funda la capital cerca de la desembocadura del Volga, Sarai.

                SITUACIÓN DE RUSIA CON LOS MONGOLES 

            Algunas de las ciudades rusas quedaron fuera de su control como Novgorod y, en menor medida, la región de la Galitzia - Volhynia. La atención de Batu estuvo puesta en las desavenencias que tenía con el Khan Göyük y en el deseo de afianzarse en su reino. Los príncipes rusos aprovecharon para afianzar sus posiciones. Tanto Andrés Iaroslavich de Vladimir como Daniel Romanovich de Galitzia - Volhynia, siguieron una política de sometimiento nominal a los mongoles y concentramiento de fuerzas militares en el interior de sus principados. También esta Alexander Newsky de Novgorod, hermano de Andrés, cuyo interés había estado centrado en frenar las penetraciones de los suecos en el Neva, lo que consiguió en 1240, y de la orden teutónica en el lago Peipún en 1242. Ante la oposición de Alexander a someterse a los germanos que amenazaban su fe ortodoxa, o a los mongoles, eligió a estos últimos. Esta elección le facilitaba el intento de despojar a su hermano el título de Gran Duque con la ayuda de Batu.  

            En 1250-51 los principados de Andrés de Vladimir y Daniel de G-V se aliaron, lo que dio a A. Newsky la oportunidad de intervenir en su contra con el apoyo mongol. Salió vencedor Batu que entregó el título de Gran Duque de Vladimir a Alexander. Esta victoria se debió, no sólo a la superioridad militar de los mongoles, sino también a la colaboración de los boyardos por temor a represalias.

            Durante el gobierno de A. Newsky como Gran Duque de Vladimir (1252-1263) se consolidó el dominio mongol El khan Batu dependía del que residía en Karakorum, si bien sobre la mitad del siglo XIII se manifestaron por parte de la Horda de Oro indicios de independencia. Los príncipes rusos trataban sus asuntos directamente con el khan de la Horda de Oro.  

            Los aspirantes a Gran Duque, tenían que visitarle personalmente en Sarai para recibir el nombramiento de sus manos. El khan, a cambio, les exigía tributo y contingente militar. Los tributos eran: los terratenientes y campesinos pagaban como una especie de diezmo llamado “jasaq” ; los artesanos y comerciantes pagaban un impuesto sobre las ventas que hacían (tamga). Y otros de carácter excepcional. Eran los propios mongoles los que recogían los impuestos, pero al cabo del tiempo esta función la pasaron a realizar los príncipes rusos a finales del siglo XIII, cuando los janes autorizaron al Gran Duque de Vladimir a ello.

            Los príncipes de Vladimir sacaron ventaja de esta situación. La percepción de tributos les permitió asegurar su autoridad en el plano local. El colaboracionismo les aseguraba apoyo ante las revueltas. Así, los grandes príncipes de Vladimir preparaban la reconquista.  

            En la lucha por el título quedaron dos dinastías rivales: la de Moscú y la de Tver. Fue la de Moscú la triunfadora cuando en 1328 Iván I de Moscú consiguió asegurar el Gran Ducado para su familia, gracias a las relaciones mantenidas con los tártaros, iniciándose así lo que se conoce por el Principado de Moscú. En la batalla de Kulikovo en 1380, llevada a cabo por Dimitri cerca del Don, vencen los rusos, demostrándose por primera vez que el imperio mongol podía destruirse, pero la Horda de Oro no fue aniquilada hasta finales del siglo XIV por la invasión mongola de Timur Lenk.

                CONSECUENCIAS DE LA INVASIÓN MONGOLA 

            La conquista entrañó una barbarización de Rusia y un aislamiento, que supondría el retraso de Rusia para con Europa Occidental. Otros ven positiva la influencia tártara por la paz y seguridad aportada con su dominación, que había facilitado la unificación política de Rusia, cuando el Príncipe de Moscú fue reconocido como Gran Duque. Para otros, su influencia fue muy limitada, ya que ambas sociedades vivieron independientemente. Es preciso recordar que los mongoles siguieron siendo nómadas en el tiempo de su dominación sobre Rusia. Su nivel cultural fue siempre inferior al de la Rusia agrícola, sobre la que impusieron su yugo tributario.  

            Sin embargo no se puede negar que no hubo influencias entre ambas sociedades. Algunas palabras tártaras pasaron a la lengua rusa, sobre todo las que pertenecían al vocabulario comercial, guerrero o del vestir. Rusia consiguió que algunos mongoles abrazaran el cristianismo y cuando incluso se convirtieron al islamismo en el janato de Ozbek (1312-1340), se mostraron muy respetuosos con la Iglesia ortodoxa.  

            Al margen de estas influencias culturales, hubo otras dos más importantes: la primera es demográfica y la segunda económica:

     1). Demográficas: no cabe duda de que las regiones meridionales de Rusia, es decir, los principados de Kiev, Pereiaslav y Chernigov quedaron muy despoblados a raíz del ataque mongol. Kiev vino a menos y se quedó casi desierta hasta la edad media.

            Sin embargo, fueron tres las regiones favorecidas por el movimiento demográfico: Galitzia - Volhynia, los principados de Moscú y Tver y las regiones boscosas del norte y noreste. La afluencia demográfica tuvo como consecuencia un aumento de la fuerza de trabajo y una mayor productividad. Por eso no es extraño que las zonas preferidas por la inmigración se convirtieran en centros de poder. Dos ciudades salieron muy beneficiadas, Moscú y Tver, que eran en la primera mitad del siglo XIII ciudades fortaleza de poca importancia. Pero fueron evolucionando en tiempo de los mongoles hasta convertirse en sedes permanentes de príncipes. A principios del siglo XIV, son los príncipes de estas dos ciudades los únicos que podían competir por la dignidad del título de Gran Duque, agradeciendo todo esto a la inmigración.

            También las zonas boscosas del norte y noreste, que hasta las invasiones mongolas habían estado escasamente pobladas por finougrios, se vieron favorecidas por la inmigración. De esta manera, debido a la presión tártara, se convirtieron en un buen refugio.

      2). Económicas: retroceso del comercio y ruptura entre el campo y la ciudad. Sólo se mantuvieron las ciudades donde había un gran foco de inmigración, pero en general hubo una gran decadencia urbana. El comercio internacional, después de una pausa en la mitad del siglo XIII empezó a consolidarse otra vez pero con algunos cambios.  

              Habían tres rutas comerciales principales:

            1- La del mar Negro, que comunicaba con el norte se rompió. Sólo G-V quedó como intermediaria entre Crimea y Europa Oriental. Fueron los genoveses, desde la creación de la colonia de Caffa en 1260, los que controlaron el comercio por el mar Negro.

            2- El Volga continuó siendo una importante ruta comercial que permitía el control de caravanas que se dirigían a China o India.

            3- El comercio por el mar Báltico se mantuvo

EL PRINCIPADO DE MOSCÚ 

            El nombre de Moscú es citado por primera vez en 1147. Se trataba al principio de un lugar de descanso para los príncipes de Rostov y Suzdal, pero como ciudad su nombre no apareció hasta 1156. En esta época se estuvieron construyendo los primeros edificios de madera del Kremlin hasta la mitad del siglo XIII. Moscú era una ciudad fortaleza fronteriza sin importancia en el límite septentrional del Principado de Suzdal - Vladimir.  

            Su verdadera historia no empieza hasta 1263 cuando el héroe de la batalla del Neva, Alexander Newsky, príncipe de Novgorod y de Vladimir, siguiendo la costumbre de la dinastía Rjurik, repartió los  territorios que poseía entre sus hijos. A su hijo Daniel, por ser el más joven, le dio el territorio más pequeño de todo el principado. La única ventaja de ese territorio era su abundante población. Daniel gobernó en Moscú entre 1263 y 1303. Estaba situado a suficiente distancia de la capital mongola, de tal manera que proporcionaba una cierta protección a sus habitantes contra las devastadoras expediciones tártaras. Daniel incrementó su territorio por la creación del principado de Pereiaslav, que había heredado su sobrino Iuri. También se anexionó otras tierras conquistadas a los principados de Riazán y Smolensko. Fue el primero en reivindicar el título de Gran Príncipe que ostentaba Miguel de Tver, el mayor de la familia.  

            Esta rivalidad continuó con Iván I, hermano de Iuri, que gobernó entre 1325 y 1341, y que se aseguró la victoria sobre sus enemigos (los príncipes de Tver) con una política muy inteligente y con ayuda de los mongoles. Por esto recibió el título de Gran Príncipe, y obligó a los principados de Tver, Riazán y Suzdal a reconocer se hegemonía. Gracias a la prosperidad económica de su estado, Iván triplicó la extensión de su territorio comprando tierras y ciudades de otros territorios. Los príncipes arruinados de Bielozero y de Galitch, incapaces de pagar tributo a los mongoles, fueron obligados a entregar sus principados a Iván. Atraídos por la generosidad de Iván, numerosos boyardos abandonaron a sus príncipes y entraron a formar parte del territorio de Moscú. Iván, dándoles importantes privilegios, se aseguró su fidelidad. Además, Iván pagó a los mongoles el rescate de mil prisioneros rusos, y los estableció en su territorio. Este gesto fue especialmente beneficioso  para el príncipe, pues le dio mucha popularidad. 

            Gracias a los ricos presentes con que inundaba al Khan de la Horda de Oro y a sus cortesanos, Iván I obtuvo del Khan Uzbek, para él y sus sucesores, el privilegio de recoger el tributo que los príncipes rusos debían dar a los mongoles. Gracias a este favor manifestado por el Gran Khan de los tártaros, el prestigio de los Grandes Príncipes de Moscú creció considerablemente, y fue una ayuda importante para unir Rusia en torno a su principado. Iván fue llamado Kalita, por su gran habilidad para las finanzas. Hacia el final de su reinado, Iván consiguió una gran victoria con la toma de la capital del principado de Suzdal, Vladimir, que era la residencia del Metropolitano de Kiev y que se había trasladado aquí tras dejar Kiev en 1299. Tras la conquista de Vladimir por Moscú, el Metropolita sucesor eligió como residencia a esta última, e hizo que Moscú adquiriese entonces una gran importancia, pues se trasformó en la heredera espiritual de Kiev y en el centro de la Iglesia ortodoxa de Rusia. La metrópolis de la Iglesia rusa, ahora en Moscú, era el único símbolo de la unidad de toda Rusia, que políticamente seguía dividida.  

            A Iván I le sucedió su hijo Simeón (1341-1353), que sucumbió a una epidemia de peste así como sus dos hijos y su hermano Andrés. Otro hijo de Iván I, superviviente de la epidemia, fue el que subió al poder. Iván II (Krotki), que gobernó de 1353 a 1359, era un jefe hábil, y por fortuna, contó con la ayuda del metropolitano, que pertenecía a una familia de boyardos y poseía todas las cualidades de un hombre de estado.  

            Cuando Iván II murió, dejó a su hijo Dimitri, niño, como su heredero, en un momento en que Moscú parecía estar próxima a la ruina, pero las bases políticas puestas por Iván I parecieron sólidas y los boyardos, conscientes del beneficio de tener un jefe único, apoyaron al joven Dimitri. El título de Gran Príncipe pasó de 1359 a 1363 a Suzdal, pero sin embargo, los boyardos no abandonaron al joven príncipe de Moscú. Alexei, Metropolitano de Moscú, consiguió con ayuda de los boyardos, que el Gran Khan devolviera el título de Gran Príncipe a Dimitri en 1363. Poco después, la preeminencia de Moscú quedó de manifiesto de una forma más clara. Dimitri venció a los tártaros en la batalla de Kulikovo en 1380. Era la primera victoria de los rusos sobre sus opresores, pero no fue una victoria decisiva y Dimitri tuvo que volver a someterse más tarde a los tártaros y pagar un tributo, pero había demostrado que los mongoles no eran invencibles. Antes de morir, Dimitri dejó como sucesor a su primogénito Basilio I (1389-1425).  

            Basilio I se alejó de Nijni Novgorod y Murón y extendió su poder sobre colonias que pertenecían a Novgorod. La revuelta de Toktamys contra el Gran Khan Tamerlan debilitó una vez más a la Horda de Oro. Toktamys tuvo que huir a Lituania y Tamerlan llegó hasta la frontera de Moscú. Para la creencia popular, la invasión fue evitada gracias a una imagen de la Virgen que años antes el Metropolitano Andrei Vogoliuvski había llevado de Kiev a Vladimir y luego se había trasladado a Moscú. El mismo día que Tamerlán vio la imagen, abandonó Rusia. El prestigio de la imagen y del Gran Príncipe aumentó. Sin embargo, el peligro tártaro no había acabado. Más tarde, una nueva invasión llegó a las murallas del Kremlin y Basilio I tuvo que reconocer la soberanía tártara. Basilio hizo cambios en la liturgia. Para acentuar su situación política floreciente, Basilio ordenó que el nombre del Emperador de Bizancio no fuera mencionado en la liturgia. En 1393, el Patriarca de Constantinopla manda una carta a Basilio y al alto clero, reprimiéndoles por esta actitud, y haciendo una apología sobre la teoría de subordinación de toda la cristiandad al Emperador de Bizancio, el padre espiritual de todos. A partir de este momento, empezarán los problemas entre la Iglesia ortodoxa rusa y la de Bizancio.  

            Basilio II, hijo de Basilio I (1425-1462) se convirtió en soberano de Moscú según el nuevo orden de primogenitura que había penetrado lentamente en la vida política del principado. Aún así, su tío Iuri reclamó el trono, si bien ya no se atrevió a argumentar que era el mentor más antiguo de la dinastía, sino que dijo que en las cláusulas del testamento de Dimitri, abuelo de Basilio II, se decía que si Basilio I moría sin descendencia, Iuri podría sucederlo. Pero los boyardos no lo aceptaron. Por suerte para Basilio II, el poder de la Horda de Oro decaía lentamente. Muchos grupos de guerreros tártaros se separaban y fundaban hordas independientes. Otros grupos de cosacos recorrían las estepas.

            En 1445 Basilio II fue hecho prisionero, sin embargo hizo amistad con nobles tártaros a los que prometió un suculento rescate si era liberado. Los contingentes tártaros al servicio de Basilio, prestaron gran ayuda a los rusos, al frenar los asaltos entre 1449 y 1451 de las hordas tártaras de Kazán, Sarai y Crimea. Para silenciar a los boyardos rusos que protestaban en contra de la donación de ciudades a príncipes mongoles, y para garantizar las fronteras de Moscú contra los ataques de las hordas de Kazán y Sarai, Basilio II estableció a los tártaros y al príncipe Kasim en Gorodets, en el Oka, creando así un nuevo imperio tártaro, el imperio de Kasimov, vasallo de Moscú. Este hecho indicaba que la era de la dominación mongola en Rusia estaba llegando a su fin.  

            Por otra parte, la unión entre los ortodoxos bizantinos y los católicos de Roma, concluida en el concilio de Florencia en 1439, supuso la separación entre Rusia y Bizancio. En 1451, Basilio II envió una carta al emperador Constantino informándole que los obispos rusos habían elegido por su cuenta un nuevo Metropolitano, Jonás de Riazán. La carta explicaba que el viaje a Constantinopla para conseguir la confirmación hubiera sido muy peligroso debido a la presencia de turcos y tártaros.

            En 1459, un sínodo de la Iglesia rusa en el que se confirmaba a Jonás y sus sucesores, metropolitano de Kiev, supuso la independencia de la Iglesia rusa. Esto tuvo grandes consecuencias: La Iglesia perdió el apoyo lejano pero fuerte del Patriarca de Constantinopla, y fue obligada a depender del Príncipe de Moscú. El Metropolitano era elegido por los obispos y confirmado por el Príncipe.

            Por otra parte, la apostasía de Constantinopla por la unión con Roma, volvió a la Iglesia rusa más consciente de ser la única defensora de la fe ortodoxa. La caída de Constantinopla fue considerada por Jonás y sus sucesores, el castigo divino por esta apostasía. Se estaba preparando la fase final de la hegemonía política y religiosa de Moscú que se iniciará con Iván III. Todo esto llevó a alimentar la tesis de la tercera Roma. 

            Iván III, hijo de Basilio II, gobernó entre los años 1462 y 1505. Consolidó las bases sobre las que se había edificado el estado de Moscú, pero también estableció su predominio en la Rusia del Este, e hizo conocer su poder en toda Europa Centroeuropea.  

            Lo primero que hizo fue someter a los principados que quedaban independientes. Entre 1463 y 1472 sometió a los de Iaroslav, Rostov y Vereia. Sin embargo, la lucha contra Novgorod duró más. En el interior de esta ciudad había un partido promoscovita formado por las clases más humildes, y un partido prolituano que era el que dominaba la vida política. Iván invadió la ciudad cuando Novgorod pactó con Lituania su unión. Los habitantes dieron a los moscovitas una considerable suma de dinero y cedieron una gran parte de su territorio. Cuando estalló una revuelta en 1477, Iván III deportó muchas familias de la aristocracia para impedir nuevos levantamientos. Esta medida, que siguió hasta 1481, rompió el espíritu de independencia de la ciudad y Novgorod y su territorio fueron definitivamente incorporados a Moscú.

            Así, toda la Rusia del norte y el noreste estaba controlada por Moscú. En la expansión hacia el este, las nuevas adquisiciones territoriales llegaron a la región de Perm. Sus actividades al sudeste y al oeste están íntimamente conectadas. Al sur y al este, tenían como enemigos a los tártaros.

            Al oeste, Polonia y Lituania que se habían apoderado de territorios del sur de Rusia. Por primera vez estaban en condiciones de arrebatarles esos territorios. Casimiro, soberano de Polonia y Lituania, no estaba en condiciones de parar a los moscovitas. Quiso hacer una alianza con el Khan de la Horda de Oro, pero esta, desde principios del siglo XV, se hallaba en proceso de desintegración. Se habían formado tres khanatos: Kazán, la Horda y Crimea. Esta división llevó a numerosos nobles tártaros y a sus seguidores a entrar al servicio de Moscú. Iván III se mostró contento de acogerlos, y los destacamentos tártaros jugaron papeles importantes en sus campañas. Fue muy inteligente al usar los servicios de los nobles tártaros en las relaciones diplomáticas que mantuvo con los vecinos orientales de la Horda de Oro. Gracias a ello logró que el khanato de Kazán aceptara oficialmente la soberanía de Moscú.  

            Más tarde, desde 1474 consiguió la alianza del khanato de Crimea, que fue invadido por los turcos en 1475. Así, Iván III se vio en 1480 en posición de fuerza cuando Ahmad, khan de la Horda de Oro, marchó contra Moscú, siendo aliado de Casimiro. Una audaz incursión de los tártaros de Iván en torno a Sarai, forzó al jan a batirse en retirada. La soberanía de la Horda de Oro sobre Rusia, que en los últimos decenios era puramente nominal, llegó a su fin.

            Gracias a la ayuda de sus aliados de Crimea, Iván III logró sitiar al khanato de Kazán que prestó juramento de fidelidad en 1487. Poco después, Moscú y Crimea se aliaron contra lo que quedaba de la Horda de Oro. Los hijos de Ahmad murieron en la lucha contra Crimea y en 1502 la Horda de Oro dejó de existir.

            Mientras, Polonia y Lituania habían perdido su aliado del este, pues el khanato de Astrakán, fundado sobre las ruinas de la Horda de Oro, fue demasiado débil como para amenazar a Moscú.  

            Iván III al oeste: El prestigio creciente de Moscú, impresionó a numerosos príncipes rusos de la Rusia oriental y meridional bajo soberanía lituana. Las diferencias religiosas y políticas minaban la fidelidad de la población rusa hacia Casimiro. La propaganda católica en el seno de la población ortodoxa se intensificó bajo el gobierno de Casimiro y los príncipes rusos adversarios de la unión con los latinos se volvieron hacia el Gran Príncipe de Moscú, protector de la ortodoxia.

            Iván dejó incluso que los tártaros de Crimea atacaran Kiev en 1482. El khan envió a Iván los vasos sagrados que sus soldados habían tomado en las iglesias de Kiev. A la muerte de Casimiro, en 1492, la unión personal entre Lituania y Polonia se rompió, eligiendo los lituanos a Alexander como Gran Duque, hijo de Casimiro y los polacos a su hermano Olbratch. Iván aprovechó para atacar, pero los lituanos le propusieron el matrimonio del Duque Alexander con Elena, hija de Iván. Este pidió a cambio territorios que habían sido de Moscú. La guerra contra Lituania se inició cuando los lituanos impidieron a Elena profesar su fe ortodoxa a pesar de lo prometido.

            Los polacos se salvaron por la intervención de la Orden Teutónica y se concluyó en un tratado de paz en 1503. Alexander cedió todos los territorios de los príncipes rusos promoscovitas en Lituania a Moscú. El dominio de Iván se vio aumentado en 15 ciudades y 70 territorios, entre ellos Chernigov y Smolensko. En su lucha contra Lituania, Iván mostró claramente por primera vez que consideraba como empresa fundamental de los grandes príncipes de Moscú la de recuperar los alrededores de la ciudad de Moscú, todos los principados que habían pertenecido en otro tiempo a la Rus’ de Kiev. Iván III se arrogó el título de Soberano de toda Rusia, con gran disgusto de polacos y lituanos que comprendieron las implicaciones que contendría


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