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Historia del IRA (Ejército Republicano Irlandés) Historia de Inglaterra - Carlos Marx Vida y Obra

Los habitantes originales de Irlanda eran cazadores-recolectores del período Mesolítico, que usaban implementos de piedra. Alrededor del año 3000 a.C. evolucionaron a la Edad de Bronce, cultivando granos, criando animales domésticos y fabricando armas, herramientas y joyería de bronce, no obstante la escasez de metales en el territorio. Al comienzo de 2000 a.C., construyeron masivos santuarios y tumbas de piedra (megalitos) todavía observables en el paisaje irlandés. En el sigo I a.C., Irlanda estaba bajo el control de los Picts, gente del Neolítico descripta en el folklore irlandés como "Fir Bolg".

Los primeros celtas (ver cuadro "Celtas") arribaron a Irlanda alrededor de 1600 a.C. Políticamente los celtas dividieron Irlanda en cuatro provincias: Leinster, Munster, Ulster y Connacht. Antes de su llegada, las unidades básicas de la sociedad irlandesa eran las tuatha, o pequeños reinos, cada uno de los cuales era bastante pequeño, aproximadamente 150 tuatha para una población de menos de 500.000 personas. Esta estructura social se adaptaba al estilo de vida de los celtas, desde siempre predispuestos a organizarse en unidades tribales relativamente pequeñas y autónomas. Un tema recurrente a lo largo de la historia irlandesa es la resistencia popular a gobiernos centralizados por un fuerte monarca; favorecían en cambio confederaciones de pequeñas y autónomas unidades de gobierno.

Un arzobispo y misionero venido de Inglaterra, San Patricio (c.384-461), llegó a Irlanda para convertir a los habitantes al cristianismo. Pudo realizar importantes conversiones dentro de las familias reales y a través de las escuelas monacales, e introdujo la palabra escrita (en latín). A la muerte de San Patricio, la elite irlandesa era letrada y registraba su historia por escrito. Irlanda se transformó casi exclusivamente en cristiana y en centro de erudición y cultura, pero la mayor parte de este legado fue destruido durante las incursiones vikingas de los siglos IX y X.

Al final del sigo X Brian Boru, el rey de un pequeño estado llamado Dal Casi, conquistó a sus mayores vecinos y se transformó en el más poderoso rey en la mitad sur de Irlanda. Pero Mael Morda, rey de Leinster comenzó a conspirar en su contra e hizo una alianza con Sitric, el rey vikingo de Dublín, quien consiguió ayuda de los vikingos de las islas Orkney y la Isla de Man. La batalla de Clontarf, cerca de Dublín, en 1014, terminó con la victoria de los ejércitos de Brian, pero éste fue muerto en su carpa por vikingos que huían de la batalla.

En 1169, un grupo de normandos que venían de Inglaterra llegaron cerca de Waterford. Hacia 1300 los normandos controlaban la mayor parte del país pero no lograron conquistarlo efectivamente debido a la ausencia de un gobierno central desde el cual se pudieran imponer. Desde 1350, los jefes irlandeses, quienes tomaron muchas de las armas usadas por los normandos y habían aprendido algunas de sus tácticas, comenzaron a recuperar sus territorios. En 1534, Enrique VIII de Inglaterra se rehusó a reconocer la autoridad del Papa y persuadió al parlamento inglés a reconocerlo a él como cabeza de la Iglesia de Inglaterra. Trató de imponer una política similar en Irlanda y en 1536 se difundieron bandos prohibiendo apelar a Roma o hacer pagos al Papa. Entre 1537 y 1541 fueron suprimidos numerosos monasterios y su propiedad fue confiscada. Sin embargo, en áreas bajo autoridad de Irlanda, donde el rey no tenía un poder real, la mayoría de los habitantes ignoró los cambios que habían tenido lugar. Mary, la hija de Henry, quien lo sucedió en el trono en 1553 y era ferviente católica romana que se esforzó por restaurar la vieja religión tanto en Inglaterra como en Irlanda, estaba convencida de que la mejor manera para dominar Irlanda era introducir colonias de ingleses en el país. En 1556 confiscó territorios irlandeses y puso allí colonos ingleses que llevaron con ellos a Irlanda arrendatarios y sirvientes.

Elizabeth, la media hermana de Mary, quien la sucedió en 1558, adoptó una actitud más dura, y un grupo de arzobispos y religiosos irlandeses fueron ejecutados. Esta persecución llevó a Irlanda y a aquellos anglo-irlandeses que permanecían católicos romanos a unirse más. Creció entonces un nuevo espíritu de nación, que era al mismo tiempo católico romano y anti- inglés.

Por el Acta de Unión de 1800, Irlanda fue incorporada al Reino Unido. En el siglo XIX, la aspiración de independencia, apoyada por la mayoría de la población, fuera del noreste dominado por los protestantes, llevó a que se organizara un fuerte movimiento nacionalista.

En 1916 el levantamiento republicano de Pascua de Dublín fue sofocado, pero marcó la creación del Ejército Republicano Irlandés (IRA) y la última etapa de una larga lucha por la libertad.

La campaña del IRA obligó a los británicos en 1920 a otorgar la independencia a 26 condados de mayoría católica. Irlanda del Sur se convirtió en una región autónoma dentro del Reino Unido. Los otros seis condados ubicados en el Noreste pasaron a ser Irlanda del Norte, con gobierno en Belfast y representación en el parlamento británico de Westminster.

En 1922 Irlanda del Sur declaró la independencia y se convirtió en el Estado Irlandés Libre, bajo el dominio de la corona británica. En 1949, el Estado Libre se convirtió en la República Irlandesa, rompiendo formalmente los últimos vínculos con el Commonwealth.

La Constitución de 1937 considera a Irlanda un territorio único; todos sus habitantes tienen derecho a votar y ser elegidos.

Con el apoyo de la mayoría protestante, el Partido Unionista del Ulster (UUP) controló siempre el Parlamento de Belfast. Durante 50 años Irlanda del Norte tuvo una administración exclusiva de los unionistas, encabezada por el primer ministro provincial y un gobernador en representación de la Corona Británica.

La minoría católica de Irlanda del Norte fue excluida entonces de los asuntos políticos internos, y sufrió diversas formas de discriminación en otros campos, todo lo cual llevó a la formación de un activo movimiento reivindicatorio de los derechos civiles en la década de los sesenta.

A pesar de que practicaban una política de no violencia, los sectores protestantes extremistas tomaron ese movimiento por los derechos civiles como una amenaza para el estatuto de la región y lo atacaron violentamente.

Enfrentado a crecientes disturbios, en abril de 1969 el gobierno de Irlanda del Norte solicitó la presencia de tropas británicas para proteger las instalaciones estratégicas de la región. En el mes de agosto de ese año, Belfast y Londres acordaron poner todas las fuerzas de seguridad de la provincia bajo el comando británico.

Para contrarrestar al IRA Provisional, los "leales" a la corona británica formaron una serie de organizaciones paramilitares, entre ellas la Fuerza de Voluntarios del Ulster y la Asociación de Defensa del Ulster. Entre 1969 y mediados de 1994, tres mil personas fueron muertas por paramilitares protestantes y católicos, el ejército británico, las fuerzas policiales del Ulster y el Cuerpo Policial Real del Ulster (RUC). En 1972 los presos paramilitares fueron declarados presos políticos, pero la decisión quedó sin efecto en 1976.

La creciente violencia hizo que Londres asumiera toda la responsabilidad por el mantenimiento de la ley y el orden en Irlanda del Norte. Se eliminó el gobierno de Belfast y se instaló un sistema de "gobierno directo" desde Westminster. En un plebiscito realizado en marzo de 1973, el 60% de la población de Irlanda del Norte votó a favor de la unión con Gran Bretaña (ver historia del Reino Unido).

A fines de 1973, se creó una Asamblea y un Ejecutivo norirlandés en Belfast, donde supuestamente protestantes y católicos compartirían el poder.

El acuerdo alcanzado en diciembre entre el gobierno de Londres y el de Dublín, para constituir un Consejo de Irlanda y la nueva Asamblea, enfrentó una fuerte oposición protestante y, en 1974, llevó a una huelga general, la declaración del estado de emergencia y, finalmente, a la renuncia del Ejecutivo. Londres asumió de nuevo el gobierno y mantuvo la Asamblea.

En la elección de 1973 en la República de Irlanda, el Fianna Fail (nacionalista conservador), partido con 44 años al frente del gobierno irlandés, fue derrotado. Una coalición del Fine Gael (conservador) y del Partido Laborista lo sustituyó y asumió el compromiso de establecer un poder compartido en el Ulster, pero rechazó la retirada de las tropas británicas destacadas en esa región.

En 1976, después de que el IRA asesinara al embajador británico en Dublín, Irlanda del Norte tomó medidas más severas contra el terrorismo. El Fianna Fáil recuperó el gobierno en 1977 y mantuvo con Londres las mismas buenas relaciones que sus antecesores. El primer ministro Jack Lynch apoyó la formación de un gobierno delegado en el norte, en lugar de la unificación total.

En agosto de 1979 Dublín acordó aumentar la seguridad de la frontera después del asesinato simultáneo de lord Mountbatten -conocida figura británica vinculada a la familia real- en la República de Irlanda, y de 18 soldados británicos en Warrenpoint, en Ulster. En diciembre, Lynch renunció y fue sustituido por el ex ministro Charles Haughey, quien retornó a la vieja idea de la reunificación con una forma de autonomía en el Ulster.

El Consejo Irlandés sobre la Condición de la Mujer fue creado en 1972. Las mujeres de ambas regiones de Irlanda tienen que viajar a Inglaterra para poder practicarse una interrupción del embarazo, y en la República Irlandesa el aborto fue proscripto y la venta de anticonceptivos siguió siendo restringida. Un referéndum realizado en 1983 en la república aprobó una enmienda constitucional que prohibe el aborto. Al mismo tiempo una ley de prohibición del divorcio, vigente desde 60 años atrás, cuya derogación había sido propuesta por el gobierno, fue mantenida. Se estima que 40.000 mujeres irlandesas viajan a Inglaterra anualmente para practicarse abortos.

Las conversaciones entre los jefes de los gobiernos irlandés y británico, llevadas a cabo en 1980, desembocaron en la firma del Acuerdo Angloirlandés de 1985. Con él, el gobierno de Dublín pasaba a tener una intervención regular en asuntos políticos, jurídicos, de seguridad y fronterizos de Irlanda del Norte. La mayoría de los protestantes expresaron un fuerte malestar, pero el Acuerdo garantizaba que la situación constitucional de Irlanda del Norte quedaría sujeta a la decisión de sus habitantes.

En los primeros meses de 1989 se desató una nueva ola de violencia. En abril, tres miembros de la Asociación de Defensa del Ulster fueron detenidos en París junto con un diplomático sudafricano. Se presume que Pretoria les suministraba armas para obtener la tecnología de misiles secretos británicos, robados de una fábrica de Belfast.

En setiembre de 1989, el gobierno irlandés exigió una revista completa del UDR, el contingente protestante voluntario más importante dentro de las fuerzas de seguridad de la región, para investigar sus vínculos con los paramilitares protestantes, sobre todo en lo relativo al traspaso de documentos secretos de inteligencia. El Reino Unido accedió a la petición irlandesa y como resultado del proceso, 94 soldados del UDR fueron arrestados el mes siguiente.

Durante la década de 1980, la economía irlandesa sufrió altos niveles de desempleo (un promedio del 16,4 % entre 1983 y 1988) y emigración, a los que se sumaron los elevados índices de inflación y recesión industrial. Un estricto programa de austeridad, aplicado desde 1987, permitió reanudar el crecimiento en la segunda mitad de la década. La presencia de la mujer irlandesa en el mercado de trabajo era del 38,5%, índice que ponía a Irlanda en el penúltimo lugar de Europa occidental.

En 1990, el Sínodo General de la Iglesia de Irlanda aprobó la ordenación sacerdotal de mujeres en el país, decisión que puso a dicha iglesia en una posición más avanzada que la mayor parte de las otras iglesias anglicanas en esa materia.

En noviembre de 1990, Mary Robinson, abogada de formación que destacaba por su defensa de los derechos de los homosexuales y las mujeres y el reconocimiento legal de hijos ilegítimos, se convirtió en la primera mujer en llegar a la presidencia de la República.

En abril de 1991 comenzaron en Belfast las negociaciones multipartitas, en otro intento por definir el futuro político de Irlanda del Norte. Se trataba de las primeras conversaciones de envergadura desde 1974. En ellas participan representantes de los partidos "constitucionales" del Ulster (unionistas protestantes y nacionalistas católicos y el Partido Alianza), así como del gobierno de Londres. El Sinn Fein, brazo político del IRA Provisional, que respaldaba el retiro inmediato de las tropas británicas, el desarme del RUC y la reunificación pura y simple de Irlanda, fue expresamente excluido de las conversaciones por haberse negado a condenar los actos de violencia del IRA.

Al mismo tiempo, el IRA lanzó una de sus mayores ofensivas militares, tanto en el Ulster como en Inglaterra. A comienzos de 1992, en el Ulster, los republicanos independentistas llevaron a cabo una serie de incendios en empresas y establecimientos comerciales. Desde fines de 1991 se había registrado una reactivación considerable de los ataques a católicos por parte de grupos paramilitares protestantes. Estos grupos manifestaron estar dispuestos a responder "ojo por ojo" a toda acción del IRA.

Durante el mes de enero de 1993 Albert Reynolds del Fianna Fail logró ser confirmado como jefe de gobierno, a pesar de que su partido y el Fine Gael perdieron escaños en favor del Partido Laborista. Paralelamente se realizó un plebiscito sobre la cuestión del aborto, en el cual dos tercios de los votantes se pronunciaron en favor del derecho de informarse acerca de métodos de interrupción del embarazo y de viajar al exterior para realizarlas.

En enero de 1994 el gobierno retiró las restricciones a las emisiones radiales del Sinn Fein. En agosto el IRA declaró el cese total de las operaciones militares, un gesto que permitió abrir el camino al diálogo político en la isla.

En noviembre el gobierno de Reynolds cayó, después que el Partido Laborista le retiró el apoyo al cabo de una controversia por los retrasos en la extradición a Irlanda del Norte de un pastor acusado de pedofilia. Lo sucedió como primer ministro John Bruton, del Fine Gael, con el apoyo de laboristas y la izquierda democrática.

La Iglesia Católica continuó siendo blanco de acusaciones de abuso de menores por parte de curas. En Dublin, el arzobispo asumió públicamente haber dispuesto de fondos diocesanos para que un religioso pagara a su víctima. Por otra parte, la Suprema Corte autorizó a los médicos a informar a las mujeres sobre clínicas de aborto en el extranjero. En un ajustado referéndum, los irlandeses aprobaron (por 50% a 49% de los votos) una reforma constitucional que autoriza el divorcio a parejas separadas por más de cuatro años.

Bruton estableció una excelente relación con el primer ministro británico John Major. También mantuvo estrechos lazos en Irlanda del Norte con John Hume, del Partido Laborista y Social Demócrata, y con Gerry Adams, líder del Sinn Fein. En la ronda de conversaciones de junio de 1996 en Belfast, Bruton apoyó la iniciativa británica de excluir a la representación del Sinn Fein de la mesa de negociaciones, ya que ambos gobiernos consideraron que la actitud del IRA -que había culminado en febrero la tregua unilateral vigente desde agosto de 1994 con un atentado explosivo en Londres que causó dos muertos y varios heridos- no aportaba a la paz.

En abril de 1997, una serie de atentados anunciados por el IRA contra calles, estaciones de trenes y aeropuertos paralizó el transporte británico en pleno período electoral. El Sinn Fein exhortó al IRA a proclamar un nuevo alto el fuego, que se concretó en julio. En setiembre se retomaron las negociaciones en las que participó también el Sinn Fein.

Los comicios legislativos, en junio de 1997, dieron como ganador al Fianna Fail -que conquistó 77 de las 166 bancas-, dirigido por Bertie Ahern, seguido por el Fine Gael, con 54. El Partido Laborista obtuvo 17. La coalición formada con los Demócratas Progresistas (4 diputados) no alcanzó la mayoría absoluta como para constituir un gobierno de centro-derecha. Por su parte, el Sinn Fein obtuvo una banca en un condado del norte del país. El 26 de junio, el parlamento nombró a Ahern como primer ministro. Mary McAleese fue electa presidenta.

Después de una ardua negociación, el 10 de abril de 1998 católicos separatistas y protestantes unionistas lograron en Belfast un acuerdo de paz para el Ulster. El texto, negociado por ocho partidos políticos, bajo el auspicio de Londres, Dublin, y Washington, contempló una autonomía limitada para Irlanda del Norte con la creación de una Asamblea legislativa y organismos de cooperación norte-sur. El plan estipuló además el desarme de las organizaciones paramilitares cuyos partidos participaron en la negociación y la liberación paulatina de prisioneros.

La mayoría de las fuerzas políticas, incluido el Sinn Fein, se mostró en principio a favor del acuerdo. El pacto franqueó un primer obstáculo cuando el líder unionista protestante David Trimble obtuvo el apoyo de su partido, el Partido Unionista del Ulster. Solo dos partidos protestantes extremistas se opusieron: el Partido Democrático Unionista, del reverendo Ian Paisley, y el Partido Unionista del Reino Unido, de Robert McCartney.

A fines de mayo tuvo lugar el referéndum que ratificó el acuerdo con 95% de los votos. Un mes más tarde se realizaban las primeras elecciones para integrar la Asamblea en funciones desde febrero de 1999. El acuerdo dejó abierta, al pueblo del Ulster, la posibilidad de decidir el futuro de la provincia, a través de las urnas, entre la reunificación con Irlanda y el mantenimiento en el Reino Unido. En agosto, una bomba en la localidad de Omagh, en Irlanda del Norte, provocó la muerte de 30 personas y pareció poner en peligro el frágil proceso de paz. Pero el rechazo público que generó el atentado a ambos lados de la frontera llevó al grupo republicano responsable (una escisión del IRA) a decretar una tregua unilateral y definitiva.

La instalación, en diciembre de 1999, del primer gobierno, aunque "transfronterizo", de Irlanda del Norte en 25 años, confirmó la "devolución" de soberanía a los habitantes del territorio por parte del parlamento de Westminster, en Londres. Este nuevo gobierno (Consejo Ejecutivo) quedó integrado por el primer ministro David Trimble, del UUP, por el viceprimer ministro Seamus Mallon, del Partido Socialdemócrata y Laborista (SDLP), y por diez ministros, tres pertenecientes al probritánico UUP y al católico socialista moderado SDLP y dos del Sinn Fein y del radical protestante Partido Democrático Unionista (DUP) del pastor Ian Paisley. Esta fue la primera vez que representantes de estos partidos asumían responsabilidades políticas conjuntas.

El DUP anunció que, aunque rechazaba la inclusión del Sinn Fein en la Asamblea de Irlanda del Norte, asumiría sus dos cargos en el gabinete e intentaría boicotear el trabajo del nuevo ejecutivo. El hijo del veterano pastor declaró: "No pensamos integrar ese ejecutivo, así que si piensan que ahora hay problemas, esperen a que se ponga en funciones y entonces verán. Lo que se inicia no es el camino de las soluciones sino el camino que conduce a la crisis".

Conjuntamente con la asunción del nuevo gobierno, la República de Irlanda retiró el reclamo constitucional sobre el norte de la isla, presente en el texto desde su independencia del Reino Unido. El compromiso, firmado por el primer ministro Bertie Ahern, fue simultáneo con la creación de los organismos supra-fronterizos, en los que participarían irlandeses del norte y del sur. La eliminación de los artículos 2 y 3 de la constitución, si bien fruto de un largo debate, era vista como el único camino posible para la unificación de los seis condados del norte con el sur independiente.

Si bien los seis condados del norte están poblados mayoritariamente por protestantes, la situación demográfica tendía a favorecer a los católicos ya que, según todas las previsiones, en diez años éstos serían mayoría y un eventual referéndum podría consagrar la reunificación de la isla.

Irlanda ha sido tradicionalmente un país de emigración, con sus jóvenes continuamente desplazándose hacia Gran Bretaña, pero en los últimos años la situación se ha revertido. El país experimentó un significativo crecimiento económico, con una tasa de desempleo prácticamente nula, lo que le permitió convertirse en un importador neto de mano de obra calificada; en el período 1995-2000 ingresaron al país 250.000 personas del resto del mundo. El gobierno irlandés promulgó leyes de amparo e igualdad de oportunidades, pero sectores de la población agreden y descalifican a los habitantes que no son descendientes del "tigre céltico".

El Nice Treaty, que habilitaba a una docena de países de Europa del este a ingresar a la UE como estados miembro, fue rechazado por los irlandeses en un referéndum llevado a cabo en junio de 2001. A diferencia de Gran Bretaña, en enero de 2002 Irlanda adoptó el euro como moneda única.

Por una diferencia de menos de un 2%, en marzo de 2002 fue rechazada en un referéndum la propuesta del gobierno de permitir el aborto a aquellas mujeres que alegaran deseo de suicidarse.

En octubre de 2002, militantes del Sinn Féin fueron arrestados en Belfast bajo acusación de espionaje e intento de obtención de información oficial con fines terroristas. Londres suspendió preventivamente la Asamblea Legislativa y el Consejo Ejecutivo del Ulster, y asumió la responsabilidad por la dirección y control de Irlanda del Norte.

Michael McKevitt, jefe del IRA Auténtico, y responsable del atentado de Omagh en 1998, fue condenado en Dublín, en agosto de 2003, a 20 años de prisión.

Los fuertes avances del DUP (30 bancas; +10) y del Sinn Féin (24 bancas; +6) en las elecciones para la Asamblea Legislativa de Irlanda del Norte (noviembre de 2003) podrían significar un enlentecimiento del proceso de paz en el Ulster. Londres aún no reestableció la autoridad ni de la Asamblea ni del Ejecutivo (al 02/2004).

La economía varió, de un crecimento de 8% anual para el período 1995-2002, a apenas un 2.7% en 2003.

En enero del 2004 la República de Irlanda asumió la presidencia rotativa de la UE por el término de 6 meses.

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