Descubrimiento
En Palos de la Frontera de Moguer,
pequeño puerto en la provincia española de Huelva, dos familias de
atrevidos marinos se disputaban la supremacía: los Pinzón y los Niño.
A esta última familia pertenecía el piloto mayor Andrés Niño (1484-1524),
quien pasó al Nuevo Mundo en compañía y asociado con el capitán Gil
González de Ávila, antiguo sirviente en casa de fray Juan Rodríguez de
Fonseca, Obispo sucesivamente de Palencia y de Burgos y segundo presidente
del Real y Supremo Consejo de Indias.
Ambos personajes, a partir de 1518, empezaron a construir una armada en el
archipiélago de Las Perlas, golfo de Panamil, en la isla de Terarequi,
compuesta de cuatro navíos o carabelas que abastecieron de agua y
alimentos, armas, pólvora y municiones y demás elementos indispensables
para la exploración de los litorales de 4 islas del Mar del Sur.
El 26 de enero de 1522 partió de Tararequi la expedición del capitán Gil
González de Ávila y piloto mayor Andrés Niño, la cual llegó sin novedad a
cabo Hermosa o puerto de La Herradura, en la extremidad Sur de la
península de Nicoya.
Aquí desembarcó el capitán y el grueso del ejército, que realizarían la
,conquista de la Isla de Nicoya y costa meridional de Nicaragua. mientras
el piloto mayor Andrés Niño seguiría navegando hacia el Poniente, en busca
de un estrecho o canal que pusiera en contacto a los océanos Pacífico
y Atlántico.
En este viaje, Niño descubrió la bahía de Corinto (Nicaragua). a la que
denominó La Posesión: en seguida, un hermoso golfo al que llamó golfo de
Fonseca, en honor a fray Juan Rodriguez de Fonseca, y a una isla "redonda
y poblada' (Meanguera, la nombró Petronila, parece ser que era el nombre
de una sobrina muy querida de aquel prelado y funcionario español o bien
porque arribó a dicha ínsula el 31 de mayo de 1522 dia consagrado por la
Iglesia Católica, Apostólica y Romana a
la Santa de ese nombre, después descubrió la bahia de Xiriualtique (hoy de
Jiquilisco), la desembocadura del Río Grande de Lempa, la punta Remedios,
etc. y llegó
hasta el golfo de Tehuantepec, en México.
Andrés Niño fue el descubridor de El Salvador y la isla de Meanguera la
primera tierra salvadoreña pisada por el soldado español
Cuzcatlán, la principal metrópoli de los indios pipiles de El Salvador
Precolombino, era desde la antigüedad "ciudad célebre por sus riquezas y
el poderío de sus príncipes", y se asentaba al pie
de las colinas de la Cadena Costera en derredor de un mar o cráter de
explosión: el lago sagrado
de Cuzcatlán.
Esta urbe indígena dinámica, próspera, floreciente, la refiere fray Ruan
de Torquemada y ratifican otros cronistas, fue fundada en 1054 por el
último de los soberanos de Tula del Anihuac: el rey Topilzin Acxitl o
Quetzalcóhuat II. Ilamado también Co-Acatl (1-Cal-aa) y Moconetzin ("el
Niño
de Maguey"), en el espléndido valle que se dilata entre dichas colinas, el
volcán de Quezaltepec y
el río Acelhuate, ubicada una comarca llamada en honor suyo: valle de
Zalcuatitin.
Durante cinco siglos, Cuzcatlin reafirmó su categoría de gran ciudad y fue
el centro motor de la civilización pipil.
En idioma nahuat la lengua arcaica de los indios nahoa-pipiles, Cuzcatlin
significa: "El país de las preseas" o bien "La ciudad-joya" pues proviene
de las raíces cuzcat (en azteca o mexicano cozcatl), cuenta de collar (que
era el símbolo de las riquezas o preseas), joya, alhaja; y tan (en
mexicano o azteca ttan), desinencia o sufijo locativo que puede traducirse
libremente por país, comarca, valle, ciudad, etc. A propósito de este
topónimo es incorrecto escribir "Cuscatlin" con 'li" en la primera silaba
"Cus", pues no existe el sonido de tal consonante en la lengua nilhuat de
los indios pipiles.
De esta hermosa ciudad y sus riquezas hablaron al Adelantado Pedro de
Alvarado, en Gumarcaah
o Utatlin los infortunados reyes Beleheb-Tzii y en Iximchóe o Tecpan-Guatemallan
los monarcas iQe=Qyat y Cahi-Imox, quienes le indicaron que alli obtendria
abundante oro y otros tesoros.
Tal era el imán de la altiva ciudad, que en la "I Carta de Alvarado a
Cortés" dada en Utatlin el 11
de abril de 1524, el conquistador español dice: "Señor estoy informado
tengo mucho que hacer adelante, y a esta causa me daré priesa por invernar
cincuenta o cien leguas adelante de Guatemala". Y, en la "II Carta de
Alvarado a Cortés", fechada en Santiago de los Caballeros de Guatemala el
28 de julio de 1524, el Adelantado refiere que partió hacia Cuzcatlin con
toda su gente", con el propósito de "calar cien leguas en esta tierra y
conocer los -secretos de ella" y luego, después del invierno o estación de
las lluvias, "regresar sometiendo a los pueblos que dejaba atrás".
Pedro de Alvarado (1485-1541), natural de Badajoz, en Extremadura
(España), fue uno de las capitanes más ilustres del Siglo XVI.
Después de participar en la colonización de Cuba, acompañó a Juan de
Grijalbit en la exploración del litoral del golfo de México y como segundo
jefe a Hernán Cortés en la conquista del imperio azteca, donde acredito su
valor temerario, su don de mando y un corazón más duro que la obsidiana
misma.
A este conquistador español, a quien los indios de Tlaxcala dieron el
sobrenombre de Tonatiun (el Sol), se le atribuye la conquista de las
naciones civilizadas de Guatemala y El Salvador.
De fines de febrero a principios de junio de 1524 conquistó a los quichés,
cakchiqueles, tzutuhiles, pipiles de Escuinta y xincas de Guazacapein y
ante su espíritu vívido de aventura, gloria y riqueza, se mostró una
poderosa nación india: la nación pipil.
Alvarado, al mando de 150 infantes, 100 caballeros españoles, y entre 5 a
6 mil indios auxiliares ocuparon (y sin resistencia el pueblo de
mocnizaico (6 de junio de 1524).
El dia siguiente parte y llega a Acatepeque, población que previamente
habían abandonado sus moradores ante la noticia de las crueldades de las
conquistadores.
El 8 de junio de 1524 en las proximidades de Acajutla, se libró una
sangrienta batalla, la más sangrienta de la conquista. El ejército pipil
fue completamente aniquilado; relata el propio Alvarado: "Fue tan grande
el destrozo que en ellos hicimos que en poco tiempo no habia ninguno de
todos los que salieron vivos". Sin embargo, no fue fácil la victoria de
las armadas españolas, pues perecieron también muchos indios auxiliares,
algunos soldados españoles y el propio Tonatiuh recibió un flechazo en el
muslo de la pierna izquierda, lanzado por el Príncipe Atonal, que lo
mantuvo durante ocho meses en trance de muerte y que lo dejó cojo para
toda la vida, y tuvo que usar, una suela de cuatro dedos de corcho.
Alli, los invasores permanecieron cinco días descansando y curándose de
las heridas y el 13 de junio de 1524 avanzaron sobre Tacuzcalco donde los
pipiles presentaron un segundo y más poderoso ejército.
"Cabalgué en un caballo como pude -dice Alvarado-, para mejor Poder dar
orden como se acometiesen, y vi. que había un cuerpo de gente de guerra,
todos
hecha una batalla de enemigos". Y en seguida afirma que confió la
dirección del combate a sus hermanos: por el flanco izquierdo Gómez de
Alvarado, con 30 de caballo; por el flanco derecho Gonzalo de Alvarado,
con 20 de caballo y por el centro Jorge de Alvarado, con el grueso de la
tropa. El ejército pipil, numeroso, dice el jefe conquistador que verlo
"era para espantar, porque tenían todos los más lanzas de treinta palmos
todas enarboladas; y yo me puse en un cerro por ver bien como se hacia, y
vi. que llegaron locos los españoles hasta...... los indios, y que ni los
indios huían ni los españoles acometían; que yo estuve espantado de los
indios que así osaron esperar". Nuevamente, seguían las propias palabras
del conquistador ibero, "aquí se hizo muy grande matanza y castigo".
Dos días después marchó a Miahuatlán; luego a Ateos, donde recibió
mensajeros de los señores de Cuzcatlan, y finalmenle penetró en esta
ciudad el 17 de junio de 1524 donde según sus propias palabras, halló
"todo el pueblo alzado, y mientras nos aposentábamos, no quedó hombre de
ellos en el pueblo, que todos se fueron a las sierras".
El cacique Atlacatl y sus bravos soldados estaban dispuestos a triunfar o
morir. Alvarado les envió mensajeros, pidiéndoles que retornaran a la
ciudad y rindieran el vasallaje; pero el jefe indio contestó: "Si
queréis
nuestras armas venid a llevarlas a las montañas".
Iracundo, Alvarado atacó a los pipiles infructuosamente en las serranías:
allí perdió once caballos, algunos españoles y muchos indios auxiliares y
lo que es más importante aun: su calidad de capitán invicto. En efecto:
Tonatiuh confiesa asi su derrota en la capital de los pipiles:
"Sobre estos indios de Cuzcatlán, que estuve diecisiete días, que nunca
por entradas que mandé hacer, ni por mensajeros que les hice, como he
dicho, los pude atraer, por la mucha espesura de los montes y grandes
sierras y quebradas y otras muchas fuerzas que tenían".
"Acordeme -agregar volver a esta ciudad de Guatemala, y de pacificar de
vuelta la tierra que atrás dejaba (los pipiles de los Izaicos), y por
cuanto hice y en ello trabajé nunca los pude atraer al servicio de su
majestad; porque toda esta costa del Sur, por donde fui es muy montañosa,
y las sierras cerca, donde tienen el acogida".
Alvarado, cuyo firme propósito era pasar en Cuzcatlán la estación de las
Iluvias y cuya herida en Acajutla lo ratificaba en ese propósito, salió
huyendo de la metrópoli de los pipiles el 4 de julio de 1524.
En la primera confrontación histórica Cuzcatlin había triunfado sobre
España...
Fundación de San Salvador
25 de julio de 1524 Pedro de Alvarado fundó en las inmediaciones de
Imoanchóe, capital de los cakchiqueles, la colonia de Santiago de los
Caballeros de Guatemala; pero, a raíz de la sublevación de este pueblo de
valientes guerreros, la incipiente ciudad europea tuvo que trasladarse
provisionalmente a Xepau u Olintepeque, cerca de Quezaltenango.
Dos sucesos importantes ocurrieron en la segunda quincena de febrero de
1525: Tonatiuh sanó de la herida que recibió en la batalla de Acajutla y
pudo actuar con más holgura y, además recibió un refuerzo de 200 soldados
españoles procedentes de México.
Incontinente, el Adelantado preparó una expedición fundadora hacia
Cuzcatlin, la ciudad invicta de los pipiles, y puso al frente de ella a su
hermano el capitán Gonzalo de Alvarado, Alcalde 29 del Ayuntamiento de
Santiago de los Caballeros de Guatemala. En esta campaña figuraban Diego
Holguin, Francisco Díaz, Alonzo de Oliveros y otros muchos colonizadores
españoles.
La empresa fue coronada con éxito: alrededor del 11 de abril de 1525 y en
las inmediaciones del fuerte indiano de Cuzcatlin, Gonzalo de Alvarado
fundó una colonia, con el título de villa y el nombre de San Salvador, y
conforme a la usanza de la época, en nombre y representación de su hermano
el capitán Pedro de Alvarado, eligió como Alcalde 19 de esta urbe de
civilización europea a Diego Holguin.
La iglesia de esta nueva colonia europea, confiada al cura Francisco Díaz,
fue colocada bajo la advocación o patronato del Santísimo Salvador o
Divino Salvador del Mundo, cuya celebración litúrgica ocurre el 6 de
agosto de cada año, rememorando el milagro bíblico de la Transfiguración
del Señor en el Monte Tabor.
La primera noticia histórica, de esta colonia, aparece en el Acta del 6 de
mayo de 1525 del Ayuntamiento de Guatemala; en ella consta que Pedro de
Alvarado compareció y manifestó que no se puede celebrar cabildo, porque
están ausentes de la ciudad el Alcalde 21 Gonzalo de Alvarado y los
Regidores Pedro Portocarrero, Diego Holguín y Pedro de Valdivieso, y que
como Diego Holguín "se fue de esta ciudad a vivir y permanecer en la villa
de San Salvador de la cual es Alcalde", nombraba en su lugar a Francisco
de Arévalo.
Otro documento que prueba la existencia de la villa de San Salvador en
1525 es una carta dirigida por Pedro de Alvarado a los tenientes de
gobernador de México, dada en Santiago de Guatemala el 5 de junio de dicho
año, en la que dice: "he conquistado y ganado muchas provincias y en ellas
he edificado y fundado la ciudad de Santiago donde yo al presente estoy de
muchas personas nobles hijosdalgos (,) demás desde a la raya (límite) de Pedrarias (Dávila) tengo fundada la villa de San Salvador........
Esta primitiva villa de San Salvador se despobló, probablemente en el año
de 1526, a raíz de la formidable y general insurrección de los pueblos
indígenas contra la dominación española.
Más, a la luz de las pruebas y deducciones históricas Gonzalo de Alvarado
se alza como el legítimo fundador de la capital de los salvadoreños
Otro
nombre antiguo NOMBRE ANTIGUO: NEQUEPIO
Al promediar la primera mitad del
Siglo XVI eran imprecisos los límites jurisdiccionales de las
gobernaciones de Guatemala, a cargo del Adelantado Pedro de Alvarado, y de
Nicaragua, presidida por Pedrarias Dávila.
A fines de 1523 Francisco Hernández de Córdoba fundó León Viejo, a orillas
del lago Nagarando o Xolotlán, hoy llamado de Managua, y de alli partieron
expediciones que se internaron por las Ilanuras y sierras de la región de
Choluteca.
Por su parte, en la primera mitad de 1526 Pedro de Alvarado viajó desde
Santiago de Guatemala, instalado provisionalmente en Xepafi u Olintelpeque,
hasta las proximidades de Choluteca, en busca de su antiguo jefe Hernán
Cortés.
También es cierto que por esa época, los pilotos Pedro Miguel y Pedro
Corzo recorrieron el litoral Sur del actual territorio salvadoreño y
levantaron una carta o mapa náutico.
En una carta dada en León Viejo, el 15 de enero de 1529 y dirigida por el
Gobernador de Nicaragua Pedrarias Dávila al Emperador Carlos V de Alemania
y I de España, se lee que sus subalternos han descubierto "al poniente por
la Mar del Sur hasta Nequepio, que por otro nombre también se llama
Cuzcatlin".
El historiador capitán Gonzalo Fernández de Oviedo y Valdés, escribía en
1548 que en la costa del Mar del Sur, de Oriente a Poniente, se suceden
las provincias de Nicaragua, Chorotega y Malalaca, Nequepio y Guatemala.
El cronista Antonio de Herrera y Tordesillas, apunta que, en 1528, el
gobernador de Honduras Diego López de Salcedo accedió a que Pedrarias
Dávila pudiese poblar en la costa del Mar del Sur, en "una provincia al
Poniente llamada Nequepia, cuarenta leguas de Guatemala", es decir
Cuzcatlán.
El licenciado Francisco de Castañeda, decía el 30 de marzo de 1529 al
soberano español que "entre Chorotega Manalaca (Choluteca) y Nequepio (Cuzcatlin),
se podria hacer un pueblo de cristianos hacia la sierra".
En mangue o chorotega el vocablo nekoopil o nekupti y en chiapineco
nakapti significa "tierra, país", voz que se considera relacionada con el
toponímico Nequepio o Nequepia de los cronistas españoles del Siglo XVI.
Nequepio, era, pues, el nombre que los chorotegas o mangues daban a
Cuzcatlin. Se puede traducir libremente por "país extranjero
Origen
del nombre de El Salvador
La
festividad católica del Santísimo Salvador (de ahí proviene el todonimio
San Salvador) rememora el milagro bíblico de la Transfiguración del Señor
en el Monte Tabor, cuando en presencia de San Pedro, San Juan y Santiago
se presentó, según los Evangelios, glorioso ante
Moisés y Elías.
Esta solemnidad litúrgica de la Iglesia Católica Apostólica Romana fue
instituida en 1457, por el Papa Calixto III, por la constitución
intitulada: "Interdivinae despentationas arcana", en acción de gracias al
Divino Salvador del Mundo (lacónicamente El Salvador), por la Victoria que
en el año precedents obtuvieron en las puertas de Belgrado los ejércitos
cristianos sobre las fuerzas invasoras musulmanas capitaneadas por Mahomet
III, Victoria que detuvo la penetración de los turcos en la península de
los Balcanes.
A partir de estos hechos, muchas poblaciones y lugares fueron designados
en la Europa cristiana con el nombre de San Salvador y muchas iglesias
colocadas bajo la advocación o patronato del Divino Salvador del Mundo.
Al descubrir Cristóbal Colón el continente americano, a la isla de
Guanahani, primera tierra encontrada después de largos días de navegación
por el Mar Tenebroso, la bautizó con el nombre de San Salvador.
Al organizar Pedro de Alvarado una segunda expedición contra Cuzcatlán y
confiar el éxito de la empresa a su hermano Gonzalo de Alvarado, ordenó
que a la villa que alli se fundara se le diera el nombre de San Salvador,
como así, ocurrió alrededor del 19 de abril de 1525.
Durante la colonia, en derredor de esta antigua villa, elevada al rango de
ciudad el 27 de septiembre de 1548 por el César Católico Carlos V de
Alemania y I de España, giró un sentimierito de unidad, el balbucear de la
salvadoreñidad.
Así se creó, con capital en esta ciudad, la Alcaldía Mayor de San
Salvador. que abarcó originalmente las provincias de Cuzcatlán ' San
Vicente, San Miguel o Chaparrastique y Choluteca, y que, con excepción de
esta última, se constituyó en 1786 en la Intendencia de San Salvador.
Además de esta unidad político-administrativa existió durante la colonia
en el territorio hoy de El Salvador, la Alcaldía Mayor de Sonsonate o
Provincia de los Izalcos.
En 1824 se reunieron en la ciudad de San Salvador los diputados de la
intendencia de San Salvador y de la Alcaldía Mayor de Sonsonate y
acordaron constituir un estado federal, con el nombre de El Salvador,
denominación que se confirmó al emitirse el 12 de Junio de 1824 la Primera
Constitución Política del país
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