Historia del Mundo
Tratado de Tordesillas

Ir al catálogo de monografías
y textos sobre otros temas

Glosarios - Biografías - Textos
históricos - Libros en línea


Buscar en Avizora y Atajo - by freefind

. Rivalidad entre España y Portugal
. Mapa del  mundo después de Tordesillas

En 1494, Tordesillas era un importante enclave de 4.500 habitantes. Mantenía la organización urbanística medieval, siguiendo dos ejes perpendiculares a modo de campamento romano, que eran la prolongación de los caminos principales que confluían en este paso del Duero. Empezó Tordesillas a cobrar importancia durante los reinados de Alfonso XI y Pedro I El Cruel, época en el que se levantó el Palacio Real. La reina Juana I vivió en la villa casi medio siglo en la primera mitad del siglo XVI.
 

1494 Tratado de Tordesillas entre Castilla y Portugal. Jun 7  

[...] Los dichos procuradores de los dichos señores rey y reina de Castilla, de León, de Aragón, de Sevilla, de Granada, etc., y del dicho rey de Portugal y de los Algarbes, etc., dijeron:

     Que por cuanto entre los dichos señores sus constituyentes hay cierta diferencia sobre lo que a cada una de las dichas partes pertenesce de lo que hasta hoy día de la fecha de esta capitulación está por descobrir en el mar océano, por tanto, que ellos, por bien de paz y concordia y por conservación del debdo e amor que el dicho señor rey de Portugal tiene con los dichos señores rey y reina de Castilla, de Aragón, etc.: a sus altezas place, y los dichos sus procuradores, en su nombre y por virtud de los dichos sus poderes, otorgaron y consintieron:

     1.- Que se haga y asigne por el dicho mar océano una raya o línea derecha de polo a polo, del polo Ártico al polo Antártico, que es de norte a sur, la cual raya o línea e señal se haya de dar e dé derecha, como dicho es, a trescientas setenta leguas de las islas de Cabo Verde para la parte de poniente, por grados o por otra manera, como mejor y más presto se pueda dar, de manera que no será más. Y que todo lo que hasta aquí tenga hallado y descubierto y de aquí adelante se hallase y descubriere por el dicho señor rey de Portugal y por sus navíos, así islas como tierra firme, desde la dicha raya arriba, dada en la forma susodicha, yendo por la dicha parte de levante, dentro de la dicha raya a la parte de levante, o de norte o sur de ella, tanto que no sea atravesando la dicha raya, que esto sea y quede y pertenezca al dicho señor rey de Portugal y a sus subcesores para siempre jamás. Y que todo lo otro, así islas como tierra firme, halladas y por hallar, descubiertas y por descubrir, que son o fueren halladas por los dichos señores rey y reina de Castilla y de Aragón, etc., y por sus navíos, desde la dicha raya, dada en la forma suso dicha, yendo por la dicha parte de poniente, después de pasada la dicha raya, para el poniente o al norte [o] sur de ella, que todo sea y quede y pertenezca a los dichos señores rey y reina de Castilla y de León, etc., y a sus subcesores para siempre jamás.

2.- Item , los dichos procuradores prometen y aseguran, en virtud de los dichos poderes, que de hoy en adelante no enviarán navíos algunos los dichos señores rey y reina de Castilla y de León, etc., por esta parte de la raya a la parte de levante, aquende la dicha raya, que queda para el dicho señor rey de Portugal, a la otra parte de la dicha raya que queda para los dichos señores rey y reina de Castilla y de Aragón, etc., a descubrir y buscar tierra ni islas algunas, ni a contratar, ni rescatar, ni a conquistar de manera alguna [...].

     3.- Item , para que la dicha línea o raya de la dicha partición se haya de dar y dé derecha e a lo más cierta que se pudiere por las dichas trescientas setenta leguas de las dichas islas de Cabo Verde a la parte de poniente, como dicho es, es asentado con los dichos procuradores de ambas las dichas partes, que dentro de diez meses primeros siguientes, contados desde el día de la fecha de esta capitulación, los dichos señores constituyentes hayan de enviar dos o cuatro carabelas, una o dos de cada parte, o más o menos, según se acordare por las dichas partes que sean necesarias, las cuales para el dicho tiempo sean juntas en la isla de Gran Canaria [...] Los cuales dichos navíos, todos juntamente continúen su camino a las dichas islas de Cabo Verde, y de ahí tomarán su rota derecha al poniente hasta las dichas trescientas setenta leguas, medidas como las dichas personas acordaren que se deben medir, sin perjuicio de las dichas partes, y allí donde se acabare, se haga el punto y señal que convenga por grados de sur o de norte, o por singladuras de leguas, o como mejor se pudiere concordar [...].

     4.- Item , por cuanto para ir los navíos de los señores rey y reina de Castilla, de León, de Aragón, etc., desde sus reinos e señoríos a la dicha su parte, allende la dicha raya, en la manera que dicho es, es forzado que hayan de pasar por las mares de esta parte de la raya, que quedan para el dicho señor rey de Portugal, por ende es concertado y asentado que los dichos navíos de los dichos señores rey y reina de Castilla y de Aragón, etc., puedan ir y venir y vayan y vengan libre, segura y pacíficamente, sin contradicción alguna, por los dichos mares que quedan por el dicho señor rey de Portugal, dentro de la dicha raya, en todo tiempo y cada y cuando sus altezas y sus subcesores quisieren y por bien tuvieren [...].

     [...] Bajo el cual dicho juramento juraron de no pedir absolución ni relajación de ello a nuestro muy santo padre, ni a otro ningún legado ni prelado que la pueda dar; y aunque de propio motu la den, no usarán de ella. Antes por esta presente capitulación suplican en el dicho nombre a nuestro muy santo padre, que su santidad quiera confirmar y aprobar esta dicha capitulación, según en ella se contiene, y mandar expedir sobre ellos sus bulas a las partes o cualquiera de ellas que las pidiere, e incorporar en ellas el tenor de esta capitulación, poniendo sus censuras a los que contra ella fueren o pasaren en cualquier tiempo que sea o ser pueda».

Rivalidad entre España y Portugal

Bulas favorables a los portugueses

Muy pronto comenzaron los problemas entre España y Portugal, pues ambos estados deseaban expandirse por el Atlántico. Para entender el proceso que se relata a continuación hay que recordar que en el siglo XV en la Europa occidental, religión y política están totalmente unidas, lo que explica la intervención de los Papas de Roma en los conflictos entre españoles y portugueses.

Ya a mediados del siglo XV, cuando se hicieron notables los descubrimientos portugueses, estos acudieron al Papa de Roma quien les concedió la exclusividad en las exploraciones de conquista mediante dos documentos papales o bulas pontificias:

Primero se publicó la bula Romanus Pontifex de 1454 que concede al rey Alfonso de Portugal la posibilidad de conquistar tierras en manos de musulmanes o paganos, amenazando con la excomunión a quienes obstaculicen estas conquistas.

Posteriormente fue publicada la bula Inter Caetera de 1456 que confirmaba lo anterior y dejaba en manos de los reyes portugueses todas las nuevas tierras que se descubriesen más allá del Cabo Bojador, incluyendo todo el centro y sur de África y cualquier territorio que encontrasen en su proyecto de llegar a la India.

El problema de Canarias: el Tratado de Alcaçovas

A pesar de que por los anteriores documentos el Papa otorgaba la exclusividad de los descubrimientos en el Atlántico, existía el problema de las islas Canarias, bajo control de los reyes de Castilla. Por esta razón Portugal y España firmaron el Tratado de Alcaçovas en 1479 que trazaba un paralelo a la altura de las islas Canarias: los castellanos podrían explorar y conquistar tierras al norte de esa línea, los portugueses al sur. Esto dejaba libre el camino portugués ya muy avanzado para circunnavegar África como medio de llegar a las Indias, puesto que los españoles tenían prohibido navegar más al sur de las Canarias.Pero el problema se agudizó cuando la expedición de Colón, navegando al sur de esa línea para evitar los vientos contrarios descubrió nuevos territorios que el rey de Portugal en aplicación del Tratado de Alcaçovas reclamó. Ante el problema planteado, los monarcas españoles acudieron al Papa (Alejandro VI, español), que les concedió mediante varias bulas la exclusividad de los descubrimientos que se hiciesen por la zona de “las Indias” viajando hacia el oeste.

Las bulas favorables a los españoles

Dos de esas bulas publicadas en 1493 después del primer viaje de Colón se denominan también Inter Caetera, como la bula concedida a los portugueses en 1456. Esas bulas de 1493 concedían a España derechos sobre las nuevas tierras descubiertas, siempre y cuando no estuviesen ya bajo el control de otro príncipe cristiano, lo que respetaba las conquistas portuguesas. En la Primera Bula Inter caetera de 1493 el Papa concede derechos sobre las nuevas tierras descubiertas a los españoles. La Segunda Bula Inter Caetera definía los territorios españoles como los situados más allá de cierta línea imaginaria la cual se describe con las siguientes palabras: “... la cual línea diste de las islas que vulgarmente llaman Azores y Cabo Verde cien leguas hacia occidente y mediodía,....”

Estas bulas de 1493 suponen un importante éxito de los castellanos, en cuanto limitan los antiguos derechos portugueses a expandirse por el Atlántico. Sin embargo, con estas decisiones papales el problema entre portugueses y españoles no se resolvía: las bulas primeras dejaban en manos portuguesas el sur de África, pero también, “Las Indias”, y Colón creía que había alcanzado “las Indias” viajando hacia el oeste.

El Tratado de Tordesillas

Ante esta situación, representantes de las dos coronas se reunieron y así nació el Tratado de Tordesillas en 1494 que supone la división de los nuevos territorios en torno a una línea imaginaria trazada “a trescientas setenta leguas de las islas de Cabo Verde para la parte de poniente”, esto es a 370 leguas al oeste de las islas Cabo Verde. Hacia el oeste de esa línea las nuevas tierras descubiertas serían españolas, mientras que al este de la misma pertenecerían “al dicho señor rey de Portugal y a sus subcesores para siempre jamás”.

Los “ganadores” de este Tratado de Tordesillas serían los portugueses, pues cuando avancen los descubrimientos en América la parte más próxima de este continente a las islas Cabo Verde, el actual Brasil, entrará dentro de su zona. Algunos historiadores consideran que es muy posible que los portugueses conociesen ya la escasa distancia de las costas brasileñas a las islas Cabo Verde y de ahí su intento de "mover" la línea de las bulas Inter Caetera 200 leguas hacia el oeste. A su vez los reyes españoles cedieron para evitar una posible guerra con Portugal que podría sumarse la que estaba a punto de estallar con Francia. Este tratado permitía a los portugueses conservar íntegras sus aspiraciones de conquista sobre la India a la que llegará la expedición de Vasco de Gama sólo tres años después de la firma de Tordesillas.

Esta situación se mantuvo más o menos estable hasta que en 1522 la expedición de Magallanes tuvo éxito y demostró la rentabilidad de una ruta hacia las Indias por el oeste y circunnavegando América por el sur. Si la línea trazada en el Tratado de Tordesillas se prolongaba hacia el otro hemisferio, los españoles comenzaron a afirmar que las Islas Molucas, entre otros territorios, quedarían en la zona española. Por esta razón se acordó el Tratado de Zaragoza, por el cual el rey de España en 1529 vendía “todo derecho, acción, dominio, propiedad, posesión o casi posesión y de todo derecho a navegar, contratar y comerciar en el Maluco, por 350.000 ducados de oro”. Con este acuerdo las Islas Molucas (y las especias) quedan en manos portuguesas, mientras España se concentra en la creación de un imperio en América y "descuida" un poco sus intereses en Asia.

 


 

Mapa del mundo después de Tordesillas

AVIZORA
TEL: +54 (3492) 452494 / +54 (3492) 421382 / ARGENTINA
Web master: webmaster@avizora.com - Copyright © 2001 m. Avizora.com