0901 - Fuente
AuntMinnie
- Lo bueno, lo
malo, lo sospechoso
Ya sea para bien o para mal, la secuela crítica de
dos artículos del New York Times en julio ha atraído mucha atención al
tema de la mamografía. Durante estos últimos meses, la controversia ha
oscurecido el procedimiento como un mal diagnóstico, mientras que el
público ha sido presentado con puntos de vista totalmente divergentes
sobre lo que puede y no puede hacer una mamografía.
En resumen, es el momento oportuno para hacer un recorrido guiado de
las lesiones descubiertas por la mamografía. Durante el Congreso
Internacional de Radiología de 2002, el guía fue Dr. Edward Sickles,
jefe de la sección de mamografia de la Universidad de California, San
Francisco.
Para las lesiones palpables, las lesiones diminutas, y aquellas entre
los dos tamaños, el diagnóstico del cáncer de mama casi siempre
comienza por el descubrimiento de una masa en la mammografía, dijo
Sickles en una presentación el martes. Tal vez más a propósito de la
mamografía, una masa es una lesión de tres dimensiones visible en dos
proyecciones mamográficas diferentes, añadió. Las estructuras pueden
ser redondeadas o ovoideas, en general con contornos exteriores
convexos, y más densos en el centro que en la periferia, pero la masa
es donde comienza todo.
"Es extremadamente importante que el radiólogo que interpreta las
mamografías sepa cuáles son las características mamográficas del
cáncer de mama cuando se presentan como masas," dijo Sickles. La
pregunta clave, por supuesto, es si la masa es benigna o maligna. "En
un mundo ideal, podríamos separar todas las masas malignas de las
benignas, y podríamos simplemente hacer un diagnóstico radiológico e
ir a tratamiento," dijo. "Desafortunadamente, la mamografía no es tan
precisa. Es bastante sensible a la identificación de lesiones
sospechosas de ser malignas, pero no es muy precisa en identificar
cuáles de las lesiones son absolutamente benignas."
Por lo tanto, la meta de la presentación era la de señalar las pocas
veces en las que una masa es casi definitivamente benigna, las pocas
instancias en que es casi definitivamente maligna, y la zona más común
"sospechosa," para la que resultan necesarias modalidades diagnósticas
y radiográficas adicionales para diagnosticar.
El tamaño no importa
Se habla mucho del tamaño de una masa, pero no tiene valor alguno en
predecir si una masa es benigna o maligna, dijo Sickles. El tamaño sí
afecta el manejo clínico de la masa, porque cuanto más grande se haga
la masa, más probable resultará hallarla durante una examinación, y
por lo tanto frecuentemente acaban realizándose biopsias. Pero la
decisión de realizar una biopsia no tiene nada que ver con las
características mamográficas, sino con la forma de hallar la masa,
dijo Sickles.
La ubicación no lo es todo
En cuanto a la ubicación de la masa, el 15% de cánceres de mama se
encuentran en el cuadrante superior interior, el 45% en el cuadrante
superior exterior, el 10% en el cuadrante inferior exterior y el 5% en
el cuadrante inferior interno, con el restante 25% de cánceres siendo
hallados en un área circular justo en el centro de los cuatro
cuadrantes, dijo.
Pero lo curioso es que la distribución de lesiones benignas es
precisamente la misma en las cinco áreas. Por lo tanto, la ubicación
"no ayuda a determinar si una masa es benigna o maligna," dijo Sickles.
Eso es, menos las excepciones.
"Si puedes demostrar durante la radiografía que lo que parece una masa
en una mamografía en realidad se encuentra dentro de la piel, y
algunas lesiones dermatológicas son aparentes en las mamografías,
entonces sabrás que no es cáncer de mama," dijo.
Esto se debe a que el cáncer de mama no se presenta en la superficie,
sino a más profundidad en el parenquima, dijo Sickles. Cuando la
distancia a la piel no está completamente clara, obtener otra imágen
desde un ángulo tangencial a la masa, con un marcador metálico así
como un balin en la piel, generalmente clarifica la situación.
"La mayoría de estas lesiones resultan ser quistes sebáceos, pero en
realidad no importa lo que sean. Son benignas, y si no hay ningún
síntoma, no hay que hacer nada," dijo.
La grasa es buena…
Las masas pueden contener grasa, que aparece oscura en las
mamografías, o tejido fibroglandular, que aparece blanco en las
mamografías, o una combinación de ambos, conocidos como fibroadenomas
o hamartomas. Como el cáncer de mama se presenta en el tejido
fibroglandular, cualquier masa que contenga grasa, o una combinación
de grasa y tejido fibroglandular, es benigna y no se necesita realizar
una biopsia.
Las masas grasas dentro del tejido graso del pecho aparecen
uniformemente oscuras, y por lo tanto son difíciles de distinguir. Es
sólo al identificar la pseudocápsula fibrosa que rodea la masa que se
pueden distinguir tales masas, dijo Sickles, pero en este caso tampoco
importa porque la masa es benigna. Cuando una masa es palpable, a
veces es necesaria una buena calidad de imagen, o técnicas como el
empleo de tomas localizadas de compresión o magnificación, para ver la
fina pseudocápsula, y así demostrar que la masa es benigna.
"En general, si tienes una sola masa que contiene grasa es un lipoma,
y si tienes más de una, o incluso sólo una masa muy pequeña, lo más
probable es que se trate de necrosis grasa," lo cual indica en general
un trauma antecedente, según Sickles.
Un tercer tipo de masa que contiene grasa es un galactocele, que
siempre indica una historia reciente de lactancia materna. Por lo
tanto, las masas que continen grasa usualmente pueden ser distinguidas
por su apariencia mamográfica, combinado con un simple historial
médico. Los lipofibroadenomas o hamartomas contienen una mezcla de
tejido fibroso y graso y adenomatoso.
Otro tipo de masa que contiene grasa es el nódulo linfático
intramamario. Son tan comunes que son visibles por mamografía en
aproximadamente el 10% - 15% de mujeres. Típicamente se ven en la
mitad exterior del cuadrante superior exterior. Cuanto más cerca de la
axila, más grandes crecen, y es más probable que sean palpables.
Mamográficamente, tales masas tienen márgenes circunscritos, tienen
forma ovalada, adyacentes a un vaso sanguíneo. Generalmente, el
reemplazo de grasa de la región hilar del nódulo ha de ser tambien
visible a la periferia de la masa, dijo Sickles.
…y la compresión también
En cuanto a masas del mismo tamaño, los cánceres de mama suelen
aparecer más blancos en una mamografía que sus homólogos benignos. El
fenómeno no tiene nada que ver con la relativa atenuación lineal de
los dos tipos de masa, sino que es un artefacto que resulta de la
compresión de grosor uniforme. Las masas benignas suelen aplanarse,
mientras que los cánceres de mama, que suelen tener una reacción
desmoplástica a la compresión, suelen resistir la compresión y
permanecen más gruesos, y más blancos, en la mamografía. Sin pasarse,
la compresión energética del pecho es necesaria durante la mamografía
para utilizar la opacidad como un factor determinante de malignidad.
La forma y el margen
Las distincciones más sutiles en la mamografía están relacionadas con
la forma y el margen, dijo Sickles. Por lo tanto, en un esfuerzo por
nivelar los partes médicos sobre la mamografía a un mismo plano de
juego, lingüísticamente hablando, las definiciones de forma y margen
BI-RADS fueron creados en los Estados Unidos, y cada vez más están
siendo aceptados mundialmente.
"Redondo es como un círculo, óvalo tiene la forma de un elipse,
lobular es básicamente un óvalo con algunas suaves ondulaciones por el
contorno, irregular es cualquier cosa que no sea una de las primeras
tres" dijo Sickles. Las primeras tres sugieren con fuerza que la
lesión es benigna, mientras que la cuarta presenta la sospecha de
malignidad.
"Los márgenes pueden ser circunscritos, lo cual significa bien
definidos, pueden ser microlobulados, lo cual significa que tienen
ondulaciones muy pequeñas a lo largo del contorno," como hacerle una
radiografía a una mora, dijo. "Inespecíficas" significa que algunos
márgenes de la masa se encuentran inmediatamente adyacentes a un
tejido fibroglandular tan denso, o isodenso, como la misma masa,
creando una silueta que hace inespecífica parte de la masa. Se pueden
usar técnicas radiográficas, ángulos, y niveles de compresión
diferentes para "volver específicas" las inespecíficaciones, y,
también, para volver definidos los márgenes no definidos.
"'No definidos' ... sugiere que no estás viendo los márgenes de la
masa porque se encuentran adyacentes al tejido graso, y que los
márgenes son intrínsicamente de poca definición," dijo Sickles. "Esto
sugiere que puede haber algo de infiltración de los márgenes de la
masa a la grasa que la rodea, y por lo tanto (existe) la sospecha de
malignidad."
La masas espiculadas se caracterizan por finas líneas blancas que
irradian desde los bordes, una característica que también sugiere la
sospecha de malignidad. Sin embargo, en general, las líneas blancas
indican una reacción desmoplástica alrededor de la masa, y las líneas
blancas demuestran fibrosis.
Entre las formas, las circunscritas sugieren benignidad, mientras que
las espiculadas, no definidas y microlobuladas son todas sospechosas.
Las "inespecíficas" sugieren que se necesita más información para
calificar la masa, dijo Sickles.
Desafortunadamente, muchas masas confunden las simples definiciones.
Una masa puede tener tanto márgenes circunscritos como inespecíficos,
o márgenes tanto lobulares como irregulares. ¿Qué ha de hacerse con
tales señales mixtas?
"Se actua sobre la base del hallazgo radiológico más sospechoso,"
dijo.
Pero la simplicidad es difícil de aprehender. Cuando los márgenes
aparecen inespecíficos, pero en su mayoria son circunscritos, el
radiólogo asume un diagnóstico preliminar que lo más probable es que
la lesión sea benigna, dijo Sickles. En tales casos, se puede hacer
una ecografía para confirmar los márgenes circunscritos, o para
detectar contornos angulosos sugerentes de malignidad. Este último se
ha de seguir con una biopsia. Los márgenes circunscritos cofirmados
por ecografia se pueden simplemente seguir y observar en cuanto a su
estabilidad.
"¿Cómo se identifica una masa? Se comienza por identificar las
típicamente benignas. Si podemos demostrar que una masa se encuentra
en la piel, es benigna. Si podemos demostrar que una masa contiene
grasa, es benigna," dijo Sickles. "Si la masa tiene características
que sugieren que es benigna, llevamos a cabo una ecografía. Y si la
ecografia demuestra que es un quiste, la masa es benigna. Hasta aquí
podemos llegar con la radiografía."
Es resto de las masas o son sospechosas, o tienen tanta probabilidad
de ser benignas que resultan necesarias alternativas de seguimiento
más complicadas, dijo Sickles. Esta decisión depende de las
características de la masa, tanto actualmente, como comparadas con
previas radiografías si es posible.
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