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040208 -
Mi Farmacia
- Cuidado y recuperación del suelo pélvico
¿Que entendemos por suelo pélvico? Conocemos como suelo
pélvico al grupo de músculos (perineo) limitados por las nalgas,
los muslos y la pelvis, que proporcionan el sostén a toda la
parte baja del abdomen (vejiga de la orina, útero o matriz e
intestino inferior).
Causas que debilitan los músculos del
suelo pélvico
La ejercitación de estos músculos no se realiza de manera
espontánea, aunque se mantenga una excelente condición física
con la práctica habitual de deportes. Existen varias causas y
factores de riesgo que inciden o agravan su deterioro, aunque la
mayoría de ellos son prevenibles y su adecuado conocimiento
contribuiría a evitarlos.
1. Embarazo y parto.
Constituye la principal causa del debilitamiento. Cuando la
mujer está embarazada, la presión abdominal aumenta a medida que
el bebé aumenta de peso y tamaño, como consecuencia el suelo
pélvico debe realizar un esfuerzo mucho mayor. Además la
distensión de estos músculos aumenta cuando el bebé pasa a
través de ellos en el parto.
Por otro lado la vida que vivimos, obliga a la mujer a mantener
su figura, por esto es normal tras el parto realizar ejercicios
físicos (abdominales...) que en lugar de favorecer la
recuperación de su cuerpo lo deterioran, ya que contribuyen a
cargar el suelo pélvico sin antes haberlo recuperado.
2. Ejercicio físico.
El deporte que aumenta la presión intrabdominal, y no se
equilibra con los correspondientes ejercicios para reforzar el
suelo pélvico lo debilita. Esto tiene consecuencias a medio y
largo plazo : es muy frecuente encontrar incontinencia urinaria
en deportistas, que practican deportes que sobrecargan el
periné.
3. Envejecimiento.
La situación de semejanza con el resto de los músculos es que
cuando no se ejercitan, simplemente con el paso de los años se
van atrofiando. Además, los cambios hormonales de la menopausia
pueden producir pérdida de flexibilidad. Por tanto, en esta
etapa de la vida de la mujer es muy habitual la presencia de los
efectos de la debilidad del suelo pélvico, siendo la más
habitual la incontinencia al esfuerzo.
Consecuencias de la debilitación de los músculos del suelo
pélvico:
A corto o largo plazo se pueden desarrollar las siguientes
afecciones:
1. Incontinencia urinaria de esfuerzo.
Es el primer síntoma de alarma. Provocada por cualquier esfuerzo
abdominal repentino (al toser, reír, bailar, saltar, etc.). Son
los temidos escapes de orina.
2. Prolapsos.
Son trastornos que elevan la gravedad con respecto a las
incontinencias antes citadas. Son descensos de la matriz
(prolapso uterino) por fallo del compartimiento central, de la
vejiga (cistocele) generados debido a fallo en la pared
anterior, y del recto (rectocele), debido a fallo en la pared
posterior. Cuando son de grado menor pueden tratarse con
terapias rehabilitadoras de la musculatura, y en cambio, los
casos más graves requieren intervención quirúrgica.
3. Disfunciones sexuales.
Estas disfunciones puede enumerarse como: disminución de la
sensibilidad sexual de la mujer, disminución de la intensidad de
los orgasmos que incluso en ocasiones no llegan a alcanzarse,
experimentación de sensaciones dolorosas durante el coito.
Soluciones: Prevenir
Lo más adecuado, como en la mayoría de
situaciones, es prevenir. Los consejos básicos irán enfocados a
eliminar los factores cotidianos que puedan producir debilidad
de la musculatura del suelo pélvico como :
1. Retener la orina mucho tiempo
2. vestir prendas muy ajustadas que compriman la zona
3. ganar peso rápidamente, o ganar mucho peso
4. Realizar ejercicios de fortalecimiento.
5. Hacer ejercicios de recuperación del suelo pélvico tras el
parto
Tratamientos específicos de recuperación
Se pueden hacer personalmente en casa o cualquier lugar sin
necesidad de acudir a un centro médico:
- Ejercicios del suelo pélvico o ejercicios de Kegel:
consistentes en la realización de contracciones activas y
regulares de la musculatura del suelo pélvico, sin contraer los
músculos de las nalgas, abdominales, vientre y muslos.
- Terapia de conos vaginales: esta técnica sencilla permite
aprender a contraer los músculos del suelo pélvico y están
basados en retener un pequeño cono en la vagina por un suave
reflejo de contracción provocado por la sensación de que se va a
deslizar hacia afuera. Este sencillo acto de retención refuerza
suave pero muy eficazmente los músculos en unas pocas semanas.
Para realizarlos es necesario un juego de conos, por ejemplo:
LadySistem de LETI laboratorios
En casos de debilitamientos muy pronunciados los especialistas
podrán, tras una correcta evaluación, reforzar estos
tratamientos con otros que aplicarán en su consulta.
Ejercicios del suelo pélvico
1. Preparación para el movimiento de los músculos.
Se puede realizar la siguiente prueba, intentando no contraer
otro músculo (como abdominales, de los muslos, nalgas, etc.) que
no sea del suelo pélvico (por tanto es fundamental tener los
conceptos claros).
2. Pensando que te estás haciendo pipí, aprieta fuerte como si
quisieras parar el flujo (esfínter uretral). Relaja.
3. Pensando que vas a tener una pérdida menstrual y no llevas
compresa, aprieta la vagina para retener el flujo. Relaja.
4. Pensando que se te van a escapar gases, aprieta el músculo
alrededor del ano (esfínter anal) subiéndolo hacia adentro.
Relaja.
5. Por último, aprieta y sube con fuerza los tres a la vez, y
así estarás contrayendo los músculos del suelo pélvico.
Nuestro consejo es que se adquiera el hábito de realizar estos
ejercicios con regularidad, asociándolos a alguna actividad
cotidiana que se realice con frecuencia. Ten claro que nadie
notará que estás haciendo ejercicios de suelo pélvico. Si eres
constante, la mejoría la vas a notar en un mes y medio, y podrás
adquirir el tono ideal en unos 5 o 6 meses.
Terapia de conos vaginales
Fue desarrollada por destacados ginecólogos con el objeto de
resolver la dificultad que encontraban algunas mujeres en
realizar los ejercicios del suelo pélvico correctamente y la
falta de un medio de evaluar sus progresos, que llevaban a que
abandonasen los ejercicios antes de conseguir el tono ideal.
La terapia de conos vaginales supone un gran avance: automatizar
ejercicios y aprender a realizarlos de manera correcta
fácilmente, requiere mucha menos dedicación, y es más efectivo
en menos tiempo.
Ha sido probada en hospitales de reconocido prestigio tanto en
Europa como en E.E.U.U. y es ampliamente recetada en muchos
países.
Es una medida simple, efectiva y económica para mejorar la
debilidad de los músculos y prevenirla, pudiendo evitar una
intervención quirúrgica.
Se trata de un grupo de conos cada cual de peso diferente
gradual (aunque son del mismo tamaño), y se usan manteniéndolos
en la vagina como un pequeño tampón durante unos minutos al día,
de pie o caminando.
Al introducir el cono en la vagina, tiende a descender y caer
por su propio peso. La sensación de pérdida del cono provoca un
suave reflejo de contracción en los músculos del suelo pélvico
que hace retener el cono.
Esta sencilla contracción y el avance gradual hacia conos de
mayor peso fortalece de forma muy eficaz los músculos del suelo
pélvico, comenzando a notar una mejoría en el tono de los
músculos en unas 2 o 3 semanas, y un tratamiento completo suele
durar entre 2 y 3 meses.
A. Consejos prácticos de uso
Cuando se empieza a trabajar con conos, o se pasa gradualmente
de uno a otro con aumento gradual de peso, suele ser necesario
realizar una contracción voluntaria para retenerlo. Al cabo de 2
o 3 días se convierte en un reflejo espontáneo de retención.
Se aconseja ir al w.c. antes de usar el cono. Asimismo retirarlo
si se precisa ir durante su uso y reinsertar después. Lavar con
agua y jabón el cono a utilizar antes y después de cada uso. No
es necesario esterilizarlos, pero puede hacerse con pastillas de
esterilización de biberones.
B. Su uso paso a paso
1º-Introducir en la vagina el cono a modo de tampón, con la
punta estrecha y el hilo de nylon hacia abajo.
2º- Comenzar con el nº 1. Si se retiene sin esfuerzo y de pie o
caminando, probar con el siguiente y así sucesivamente hasta
llegar al de mayor peso que se pueda retener sin esfuerzo, con
el que se empezará la terapia.
3º- Retener el cono seleccionado durante 15 minutos, dos veces
al día (por ejemplo mañana y tarde), caminando o de pie. Se ha
de ser constante.
C. Ventajas de la terapia de conos vaginales
Como ventajas principales podemos destacar:
-Efectividad demostrada superior a la de los ejercicios del
suelo pélvico solos.
-Resultados en un espacio de tiempo de tiempo mucho menor que
con la realización de ejercicios sin ayuda.
-Menor dedicación y esfuerzo necesarios.
-Sencillez de uso y facilidad de aprendizaje.
-Permite conocer los propios músculos del suelo pélvico.
-Asegura que la contracción sea correcta.
-Fácil observación y evaluación de los progresos.
-Mejoría inicial apreciable en poco tiempo.
-Comodidad de uso: permiten continuar realizando cualquier otra
tarea cotidiana en cualquier lugar sin necesidad de acudir a un
centro médico para recibir una sesión.
-Es totalmente discreta, privada y personal.
Mantenimiento del suelo pélvico tras un tratamiento.
Tras la consecución de la puesta a tono de los músculos del
suelo pélvico, y con el fin de que esta mejora se mantenga,
aconsejamos:
1) Realizar una auto evaluación cada seis meses, por ejemplo con
los conos. Si se nota pérdida en el tono muscular , realizar un
poco de recuperación de nuevo.
2) Proteger los músculos del suelo pélvico adquiriendo el hábito
de contraerlos cada vez que se vaya a realizar un esfuerzo
abdominal (estornudar, toser, levantar un peso, correr, durante
los saltos o impactos al practicar deporte, etc.).
3) Realizar ejercicios del suelo pélvico contrayéndolos y
relajándolos de vez en cuando y en todas las posiciones
posibles, con contracciones rápidas, lentas y escalonadas.
4) Tener siempre presente los hábitos cotidianos que lo
perjudican para evitarlos (retener mucho tiempo la orina,
empujar con fuerza para vaciar la vejiga, etc.)
© Mifarmacia.es. Departamento de contenidos - Alvaro García
deTiedra - Farmacéutico Comunitario - 13 de Abril de 2001.
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