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Tacos altos
"mejoran la sexualidad"
040208 - Daleenelarcojuana
- La calidad de las relaciones sexuales de las mujeres puede
mejorar enormemente con la ejecución de unos ejercicios muy
simples que permiten tonificar la musculatura del
Suelo pélvico,
una parte esencial del organismo femenino para poder disfrutar
del sexo.
En efecto, el fortalecimiento del suelo pélvico facilita la
estimulación sexual, aumenta la intensidad de los orgasmos y
permite llegar a tenerlos, especialmente en aquellas mujeres que
por diferentes causas tienen debilitada toda la musculatura que
sostiene el útero, la matriz, la vejiga y el intestino inferior.
Disfunciones sexuales
Las disfunciones sexuales más habituales que provoca la
debilidad pélvica son: disminución y falta de sensibilidad
sexual, disminución de la intensidad de los orgasmos y
sensaciones dolorosas durante el coito. Por otro lado, la falta
de tono muscular pélvico es la principal causa de la
incontinencia urinaria de esfuerzo en la mujer (pérdidas de
orina ante cualquier esfuerzo abdominal: toser, estornudar,
saltar, bailar, reír, hacer ejercicio...), e incluso puede
provocar prolapsos (dolencias más graves que si son severas
suelen necesitar intervenciones quirúrgicas: descenso de la
matriz, de la vejiga o recto).
Los ejercicios de Kegel
Todas estas patologías pueden prevenirse e incluso curarse con
los ejercicios de Kegel o "kegels", en honor al médico que los
implantó. Sin embargo, los "kegels" también son útiles para
mujeres sanas sin ningún tipo de problemática y que simplemente
quieran disfrutar más de su sexualidad.
Qué músculos hay que ejercitar
Debes contraer y relajar los músculos de la zona pélvica,
evitando en todo momento contraer los músculos de los glúteos o
nalgas, muslos, abdominales o vientre.
Imagínate que se te van a escapar gases: aprieta el músculo
alrededor del ano (esfínter anal) con todas tus fuerzas
subiéndolo hacia dentro. Relaja.
Imagínate que vas a tener una pérdida menstrual y debes evitar
mancharte. Aprieta la vagina para retener el flujo. Relaja.
Imagínate que estás orinando. Aprieta fuerte como si quisieras
cortar el flujo de la orina (esfínter uretral). Relaja.
¿Cómo se hacen?
Cierra y aprieta y sube con fuerza los tres músculos a la vez.
Estarás contrayendo los músculos del suelo pélvico.
Se pueden hacer contracciones lentas: aguanta la contracción de
los músculos tan fuerte como puedas durante 5 -10 segundos.
Repítelo entre 3 a 5 veces.
Contracciones rápidas: contrae y sube los músculos rápido y con
fuerza y relájalos inmediatamente entre 10 a 20 veces. Repítelo
de 3 a 5 veces. Es bueno alternar la realización de ambos tipos
de contracción. A medida que se vayan fortaleciendo los músculos
podrás aguantar la contracción más segundos y realizar más
repeticiones.
¿Dónde realizar los ejercicios?
Los ejercicios puedes realizarlos en cualquier postura y en
cualquier momento: en la fila del supermercado, en una sala de
espera o viendo la tele. Aprovecha todos los momentos que
tengas. Puedes hacerlos:
De pie, separando ligeramente las piernas, puede ser apoyada en
una pared o reclinada con las manos apoyadas en una mesa.
Sentada.
A gatas.
Tumbada boca arriba con las piernas flexionadas.
Recostada de lado con las piernas flexionadas.
Cómo multiplicar tus orgasmos
Dicen que la cantidad no es sinónimo de calidad, pero todos
queremos más y podemos conseguirlo si nos entrenamos para
mujeres multiorgásmicas que describen los milenarios manuales
orientales.
Recarga tu mente de pensamientos positivos porque la fuente de
tu placer sexual está en tu cerebro y así debes prepararte para
empezar a vivir una nueva etapa en tus relaciones sexuales: la
multiorgásmica, la demostración de que dominas las artes
amatorias y consigues prolongar el placer más allá de las
técnicas básicas que domina todo el mundo.
¿Qué tipo de orgasmos tienes?
Orgasmos únicos: son los de "toda la vida", una explosión
liberadora y solitaria que se caracteriza por contracciones
musculares de unas ocho décimas de segundo. Plenos y
satisfactorios.
Orgasmos múltiples: Los de los buenos tiempos, más de un orgasmo
en cada sesión, con descansos de 2 a 10 minutos entre ellos.
¿Por qué conformarse con uno? Si no te duermes después del
primero sólo necesitas una pareja con mucha química y todo un
fin de semana por delante.
Orgasmos secuenciales: Se trata de un orgasmo único en flujo de
6 a 12 orgasmos, sin pausa. La eyaculación se da sólo en el
último. Son poco frecuentes y muy muy especiales, necesitan
control físico y mental y una buena compenetración con la
pareja.
Tacos
altos "mejoran la sexualidad"
Un estudio afirma que el uso de tacones altos beneficia a los
músculos del suelo pélvico, mejorando el desempeño sexual.
La uróloga italiana María Cerruto, amante confesa de este tipo
de calzado, está dispuesta a probar que los tacones no son tan
malos para las mujeres como algunos lo sugieren.
Los zapatos con tacones altos (conocidos como tacones de aguja)
han sido relacionados a un amplio rango de problemas, desde la
aparición callos hasta el desarrollo de esquizofrenia.
Pero en una carta enviada a la revista de Urología Europea, la
doctora Cerruto explica que sus investigaciones demuestran los
beneficios del tacón.
Cerruto asegura que estudió a 66 mujeres menores a 50 años y
encontró que aquellas que mantenían su talón a 15 grados del
suelo -el equivalente a un tacon de cinco centímetros- tienen
tan buena postura como aquellas que usan zapato bajo, pero
sobretodo mostraron menor actividad eléctrica en los músculos
pélvicos.
Esto significa que los músculos se encuentran en una posición
óptima, lo que podría mejorar su fuerza y la habilidad de
contracción.
Suelo pélvico
Los músculos del suelo pélvico son un componente esencial en el
cuerpo femenino. Además de proveer asistencia al desempeño
sexual y a la satisfacción, dan un apoyo vital a los órganos
pélvicos como la vejiga, el intestino grueso y el útero.
Es normal que estos músculos se debiliten después del embarazo y
el parto, y con el propio envejecimiento del cuerpo.
Para fortalecer el suelo pélvico existen algunos ejercicios,
pero la doctora Cerruto tiene esperanzas de que su
descubrimiento elimine la necesidad de realizarlos.
"Las mujeres normalmente tienen dificultad en realizar los
ejercicios adecuados para la zona pélvica, y el uso de tacones
altos puede ser la solución", dijo Cerruto.
"Como a muchas mujeres, a mí me gustan los zapatos de tacón
alto", añadió, "es bueno saber que tienen potenciales beneficios
para la salud".
Sin embargo, la británica Gill Brook, fisioterapista experta en
salud femenina, enfatizó que estos descubrimientos no indican
que los tacones demasiado altos sean la mejor solución para
aquellas que buscan mejorar la función del suelo pélvico.
"Pero para aquellas mujeres que gustan de un tacón ligeramente
alto, esta investigación resulta positiva, aunque no se deben
descartar la necesidad de realizar ejercicios constantes para
mantener saludable esta parte tan importante del cuerpo
femenino".
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