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Fuente
DEXEUS
Es el cáncer más frecuente en la mujer y el que causa mayor índice de
mortalidad por neoplasia. Su incidencia ha aumentado progresivamente en
las últimas décadas apareciendo cada vez en edades más tempranas. Los
avances de la medicina han logrado por una parte descubrir tumores en
estadios más tempranos y por otra alargar la vida de las pacientes
afectadas. Es sin embargo el control periódico de las mujeres y la
postura social frente al problema lo que logrará a largo plazo reducir
la enfermedad a cotas razonables.
La causa directa de la aparición de un
cáncer de mama es actualmente desconocida. Se presupone que algunos
factores ambientales, genéticos y fisiológicos pueden actuar como
promotores aunque no conocemos cual es el grado de influencia. Se ha
podido establecer una serie de factores de riesgo que son generalizables
a todas las mujeres:
|
FACTOR |
RR <2 |
RR 2-4 |
RR >4 |
| Cáncer mama familiar
primer grado |
- |
X |
- |
| Cáncer mama familiar
bilateral y premenopaúsica |
- |
- |
X |
| Cáncer mama previo |
- |
- |
X |
| Lesión proliferativa
de la mama |
- |
X |
- |
| Cáncer de ovario
previo |
X |
- |
- |
| Cáncer de endometrio |
X |
- |
- |
| Menarquia temprana |
X |
- |
- |
| Menopausia tardia |
X |
- |
- |
| Nuliparidad |
X |
- |
- |
| Primer embarazo
tardío |
- |
X |
- |
| Escaso número de
hijos |
X |
- |
- |
| Lactancia corta o
artificial |
- |
X |
- |
Además de éstos factores intrínsecos de la paciente, se han implicado
otros agentes como inductores o facilitadores del cáncer de mama. Entre
ellos el más importante es la radiación; el aumento de riesgo es
directamente proporcional a la dosis de irradiación y por lo tanto será
evidente su incremento en mujeres expuestas a altas dosis como en el
caso de explosiones atómicas o tratamiento ionizantes. Por el contrario
la dosis de radiación emitida al realizar una mamografía es ínfima y la
probabilidad de que se desarrolle un cáncer a causa de la misma es de 1
por 2.000.000 por lo que el beneficio potencial supera con creces el
riesgo.
La dieta rica en grasas e
hiperproteica ha sido implicada como favorecedora del cáncer de mama.
Algunas evidencias epidemiológicas hacen sospechar que éste factor
podría ser una de los motivos por los que el cáncer de mama ha
incrementado su incidencia en los últimos años. Desde la observación de
razas que han modificado su dieta al trasladarse a las grandes ciudades
occidentales hasta la comparación de incidencia de cáncer incrementada
en las zonas urbanas respecto a las rurales en varios países incluido
España.
Las hormonas sexuales también son
factores favorecedores del cáncer de mama. Se puede observar en la tabla
expuesta anteriormente que diversas circunstancias fisiológicas son
factores de riesgo y en algunas de ellas como la menarquia temprana, la
menopausia tardía, la escasa etapa gestante y la lactancia corta podrían
deber su acción al incremento en la exposición a los estrógenos
fisiológicos. Por otra parte la administración de estrógenos exógenos
sin oposición con progesterona parecen presentar un incremento en la
incidencia de cáncer de mama entre las usuarias y en algunos casos en
los hombres que han sido tratados con la misma sustancia.
Es evidente que además de los factores
exógenos inductores o promotores del cáncer de mama hay una serie de
casos en los que la influencia hereditaria se hace patente. De todos es
conocido que hay familias en las que aparece esta enfermedad en varios
de sus componentes. Hasta hace pocos años no se conocía el sistema de
transmisión genética. Actualmente se sabe que una lesión puntual en el
cromosoma 17 o en el cromosoma 13 puede predisponer a un cáncer mamario,
en algunas ocasiones asociado al cáncer de ovario o al cáncer de colon.
La región del cromosoma 17 que puede estar afectada se denomina gene
BRCA1 y la del 13, BRCA2. Es posible en la actualidad poder determinar
si un mujer posee el gene BRCA alterado y por lo tanto si tiene
predisposición alta para padecer el cáncer de mama; el problema es que
en la actualidad todavía no contamos con medios para resolver ésta
situación.
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HISTORIA NATURAL
DEL TUMOR: |
La historia natural del cáncer de mama
es suficientemente conocida aunque muchas veces sea difícil demostrar su
evolución en una misma paciente. Ante un estímulo determinado algunas
células aparentemente normales inician una división progresiva
incrementándose en número y actividad nuclear. Es la fase de
hiperplasia; cuando éstas células tienen características potenciales
para formar un cáncer se denominan células de hiperplasia atípica. Si la
hiperplasia sigue evolucionando aparece un cáncer que será inicialmente
in situ, es decir que se mantendrá dentro de los límites anatómicos de
la estructura normal de la mama. La progresión del carcinoma in situ es
hacia la infiltración de los tejidos vecinos en el seno de la mama y
posteriormente la invasión de tejidos alejados a ella, lo que se
denomina metástasis. Esta invasión alejada se realiza a través de los
conductos linfáticos apareciendo primero la alteración de los ganglios
linfáticos regionales y posteriormente la invasión de tejidos alejados
como pulmones, hígado, huesos, encéfalo, etc.
A medida que el cáncer va aumentando
de tamaño van apareciendo más signos de su presencia. En un principio,
cuando las células se encuentran en fase de hiperplasia los signos
clínicos son mínimos; a veces tan solo la precipitación de sales de
calcio en los tejidos circundantes dará lugar a las micro
calcificaciones. Cuando el número y actividad de las células tumorales
se incrementa también aumentan éstas micro calcificaciones y pueden
aparecer pequeñas tumoraciones. Más adelante si el tumor se hace invasor
aparecerán tumoraciones irregulares, parcialmente adheridas a los
tejidos, más o menos grandes y algunas veces acompañadas de ganglios
axilares.
La detección precoz se basa en el
descubrimiento de la fase preinvasora del tumor es decir cuando todavía
no ha dado signos de su presencia. El método de screening por excelencia
es la mamografía ya que es la única prueba que detecta con simplicidad
los cambios que se producen en la mama afecta como las micro
calcificaciones, las alteraciones de densidad, las asimetrías, etc.
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DIAGNOSTICO DEL
CÁNCER DE MAMA: |
El diagnóstico del cáncer de mama se basa en los cambios que se producen
en la mama ante su aparición. Es evidente que cuanto más pequeño sea el
tumor más difícil será detectarlo pero también más efectivo será su
tratamiento; por lo tanto es conveniente extremar el cuidado para poder
detectar con prontitud el cáncer mamario.
Delante de una paciente se inicia un
interrogatorio encaminado a detectar posibles factores de riesgo para el
cáncer de mama; es lo que se denomina anamnesis. A continuación se
procede a la exploración física iniciando con una inspección de las
mamas y pezones valorando la forma, el tamaño, el color de la piel, la
presencia de irregularidades o retracciones, etc.. Le sigue la palpación
mediante la cual el médico explora el pezón realizando una expresión con
el fin de obtener un derrame y a continuación la exploración de toda la
mama por cuadrantes señalando y midiendo tantos nódulos como encuentre.
Finaliza este estudio mediante la palpación de la axila para descubrir
ganglios y valorar sus características.
La exploración clínica es seguida de
un estudio complementario mediante Mamografía y Ecografía y
eventualmente punción de nódulos detectados.
La mamografía es la representación
radiográfica del tejido mamario. Los rayos X atraviesan la mama siendo
absorbidos los fotones de manera desigual según sea más o menos denso el
tejido. Este efecto queda plasmado en una película de tal manera que
podemos observar en la placa la morfología de la mama.
La ecografía utiliza ultrasonidos
emitidos por la sonda emisora que al penetrar en la mama rebotan de
manera diferente según el tipo de tejido; la misma sonda emisora capta
las ondas rebotadas y las plasma en una pantalla donde puede apreciarse
el tumor.
Cualquier masa anómala de la mama
puede ser puncionada mediante aguja fina y dirigida por ecografía, por
radiología o bien clínicamente por el explorador. El líquido o tejido
obtenido es remitido al laboratorio de citología donde será procesado,
teñido y valorado. El citólogo da entonces un diagnóstico del tumor lo
que permitirá catalogar correctamente cualquier masa tumoral mamaria.
El diagnóstico ideal es el diagnóstico
precoz es decir el descubrimiento de un cáncer previamente al inicio de
la infiltración. Esto tan solo se consigue mediante el estudio
mamográfico en pacientes asintomáticas, es decir por medio del screening.
Se han establecido unas recomendaciones en base a la eficacia de la
mamografía y la mejora global de supervivencia que determinan el
protocolo de screening:
-
Primera mamografía a los 35
años.
-
Mamografía bienal a partir de
los 40 años.
-
Mamografía anual a partir de
los 50 años.
Una vez identificado el tumor el clínico debe clasificar los tumores
cancerosos para poder indicar el tratamiento idóneo en cada caso. Esta
clasificación se realiza valorando las características de las células o
según la afectación tisular del tumor. Además otros factores, como los
receptores hormonales, la fase S, la ploidía, el oncogen Her 2 Neu,
etc., que no varían actualmente las clasificaciones son utilizados como
determinantes del pronóstico.
La clasificación que más a menudo se
utiliza es la denominada TNM que se basa en el tamaño o características
del tumor (T), el estado de los ganglios axilares (N) y la presencia o
ausencia de metástasis a distancia (M).
| Tx |
El tumor no puede
ser valorado |
| T0 |
No se demuestra
tumor primario |
| Tis |
Carcinoma in situ |
| T1a |
Tamaño tumoral <0,5
cm |
| Tlb |
Tamaño tumoral >0,5
a 1 cm |
| T1c |
Tamaño tumoral >1 a
2 cm |
| T2 |
Tamaño tumoral >2 a
5 cm |
| T3 |
Tamaño tumoral >5 cm |
| T4a |
El tumor afecta a la
pared torácica |
| T4b |
Hay edema de piel,
ulceración y/o nódulos satélites |
| T4c |
T4a y T4b |
| T4d |
Carcinoma
inflamatorio |
| Nx |
La afectación
ganglionar no puede ser valorada |
| N0 |
No se observan o
palpan adenopatías axilares |
| N1 |
Adenopatías axilares
móviles |
| N2 |
Adenopatías axilares
fija |
| N3 |
Adenopatías
afectadas en mamaria interna |
| M0 |
Ausencia de
metástasis a distancia |
| M1 |
Presencia de
metástasis a distancia |
Con la clasificación establecida el clínico puede plantear un
tratamiento a semejanza de otros casos similares y con el mismo grado de
extensión. De ésta manera los resultados pueden ser comparables y
obtener beneficio de la experiencia de varios centros.
Una vez diagnosticado y clasificado el tumor se plantea el primer paso
en el tratamiento. Aquellas pacientes que deseen un tratamiento
quirúrgico conservador deben reunir una serie de requisitos básicos: En
primer lugar que el tumor sea suficientemente pequeño para poder obtener
un buen margen de seguridad durante su extirpación, que la paciente
pueda y acepte ser sometida a un tratamiento radioterápico posterior y
que se comprometa a seguir un estricto control de sus mamas. En el caso
que no reúnan los requisitos previos y que el tumor sea susceptible de
tratamiento quirúrgico se practicará la técnica radical con mastectomía.
El tratamiento conservador consiste en
la extirpación del tumor y un margen de tejido mamario sano de
seguridad; según éste último sea más o menos amplio se denomina la
técnica cuadrantectomía o tumorectomía. En cualquier caso ante una
técnica conservadora debe realizarse posteriormente radioterapia de la
mama operada. Es importante en el tratamiento conservador la obtención
de una correcta estética.
El tratamiento radical consiste en la
extirpación de todo el tejido mamario, incluidos areola y pezón; es la
denominada mastectomía. Generalmente se conservan los músculos
pectorales y la mayoría de vasos y nervios de la axila. El resultado es
la ausencia total de la mama con una cicatriz, que suele ser horizontal,
en el hemitorax afecto.
Es fundamental tener en cuenta que los
casos susceptibles de tratamiento conservador tienen idéntica
supervivencia tanto si se practica una mastectomía como si se realiza
una cirugía limitada y se añade radioterapia. La elección de la técnica
se basará por lo tanto en el deseo de la paciente, la posibilidad de
radioterapia posterior y el conocimiento técnico del médico.
Tanto en el tratamiento conservador
como en el tratamiento radical se procede además a la extirpación de
todos los ganglios de la axila, es la linfadenectomía axilar. Tan solo
obviaremos ésta intervención en los casos de Carcinoma In Situ. El
estudio de los ganglios de la axila nos informa del grado de evolución y
agresividad del tumor permitiendo entonces plantear un tratamiento
selectivo y adecuado para cada paciente. Los efectos secundarios de la
falta de ganglios axilares son mínimos pudiendo notar las pacientes una
zona sin sensibilidad en la cara interna del brazo y la axila. En
algunas ocasiones, sobre todo si se ha practicado una radioterapia
axilar posterior, se puede presentar un edema del brazo y parte de la
mano que requerirá tratamiento fisioterápico posterior.
Es importante que toda paciente que
halla sido sometida a una linfadenectomía mantenga un correcto cuidado
de su brazo consistente en la desinfección correcta de las heridas que
se produzca, en el uso de guantes para labores en casa, campo o jardín,
en el tratamiento correcto de picaduras de insectos y en la restricción
de movimientos excesivos, sobre todo el portear pesos con el brazo
afecto.
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TRATAMIENTO CON
RADIOTERAPIA: |
La aplicación de radiaciones
ionizantes altera las moléculas vitales para la célula provocando su
lesión o su muerte. Este es el efecto que utiliza la radioterapia al
actuar sobre los tejidos mamarios. Hay que tener en cuenta que ésta
acción se produce tanto en los tejidos sanos como en los tumorales
respondiendo a la ley de "todo o nada".
Hay varios sistemas de irradiación
terapéutica que dependen de la fuente de emisión, ya sea a partir de
radioisótopos artificiales emisores de radiaciones gamma (cobalto, cesio
o iridio) o por generadores de rayos X y de electrones de gran energía
(acelerador lineal y betatrón).
La aplicación de la irradiación debe
ser fraccionada en dosis limitadas diariamente para evitar efectos
contraproducentes. Se suele irradiar la mama completamente y se realiza
una sobre dosificación en el lecho tumoral. En ocasiones esta última
maniobra se realiza con agujas de Iridio que es lo que denominamos
Curiterapia.
La radioterapia se utiliza sobre el
tejido mamario restante en casos de tratamiento conservador. A veces, si
el tumor es muy extenso, se aplica también al lecho de la mastectomía.
Generalmente la axila no necesita ser irradiada; tan solo en los casos
en los que más de 4 ganglios estén afectados o bien en aquellas
ocasiones en las que se hallen células tumorales en la grasa
interganglionar se realizará una irradiación axilar
Las células tumorales se diseminan por
el organismo a través de los vasos linfáticos. Se sabe que la cirugía y
la radioterapia pueden ser efectivas para el tratamiento de la
enfermedad locoregional pero un porcentaje importante de pacientes
pueden desarrollar posteriormente lesiones neoplásicas a distancia. Para
prevenir estas situaciones o para tratar aquellos casos en los que ya
aparecieron metástasis se dispone de mediaciones que se distribuyen por
el organismo y cuya función es la detención del crecimiento de las
células tumorales e incluso su destrucción.
La selección de las paciente que deben
ser sometidas a un tratamiento sistémico debe ser cuidadosa y selectiva
ya que los efectos secundarios pueden ser importantes. La selección se
realiza según la extensión del tumor, los factores pronóstico y las
características individuales de cada paciente. En base a ésta
información se plantea un tratamiento adecuado para cada caso. El
tratamiento sistémico puede realizarse con hormonoterapia o con
quimioterapia.
La hormonoterapia se basa en el efecto
anabolizante que tienen las hormonas sexuales para las células mamarias;
así tumores mamarios con células muy semejantes a sus originales
responden incrementando su actividad ante las hormonas sexuales. La
utilización de fármacos como el Tamoxifen que actúa bloqueando los
receptores de estrógenos es la base de éste tratamiento. Es una
mediación con escasos efectos secundarios y con buena tolerancia. Se
administra por vía oral en periodos no inferiores a los cuatro años.
Otro grupo de fármacos es el de los análogos de la LHRH. Estos actúan
bloqueando la secreción de hormonas a nivel central, la hipófisis.
Tienen más efectos secundarios que los medicamentos bloqueantes de los
receptores produciendo una menopausia de características más bruscas.
La quimioterapia se basa en la
aplicación de fármacos que producen la destrucción de células
cancerosas. Son fármacos no exentos de riesgo en su aplicación por lo
que deben ser administrados por facultativos especializados. Se
administran en general por vía endovenosa produciendo secundariamente
efectos gastrointestinales, pérdida reversible del pelo, mareos, etc.
Estos efectos secundarios dependen del tipo de fármaco a aplicar y de la
susceptibilidad de cada paciente.
El problema de la aplicación de la
quimioterapia es la destrucción de células vitales para el organismo
como son las células de la médula ósea productoras de hematies, de
leucocitos y de plaquetas. Actualmente se ha conseguido preservar fuera
del organismo éstas células que se denominan Stem Cell, de tal manera
que permite aplicar altas dosis de quimioterapia con resultados más
efectivos y posteriormente reintroducir en el cuerpo las células sanas
preservadas. Todas éstas técnicas requieren alta tecnología y están
reservadas a centros especializados
Servicio de Patología Mamaria
Departamento de Obstetricia y
Ginecología. Institut Universitari Dexeus
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