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Fuente: Versión 2.01. 2 de febrero de 1998 ©
1996-1998 Miguel Ángel Monjas Llorente
La ortografía es la rama de la gramática que se ocupa de la
escritura correcta. Por convencionales que resulten las reglas que regulan
la ortografía, es obligación de todos los usuarios de nuestra lengua
conocer dichas reglas a fin de utilizarla con la mayor corrección. La
enseñanza de esta normativa se encuentra rodeada de una, a mi juicio
correcta, mala fama que lleva a un cierto menosprecio de la ortografía
(siendo este un efecto desdichado). Efectivamente, la memorización de un
enorme número de reglas, de carácter poco general las más de ellas, con un
sinnúmero de excepciones, ha supuesto un tormento para generaciones de
escolares. La potenciación de este método, en detrimento de la inducción
ortográfica a partir de la experiencia lectora, ha llevado a los pobres
resultados observados.
Sin entrar en el debate sobre la reforma de la ortografía, con la cual
no puedo estar más que a favor (en la línea del documento redactado por
David Galadí-Enríquez, disponible en
http://www.dat.etsit.upm.es/~mmonjas/reforma.html),
me centraré en la descripción de las reglas que regulan la parte de la
ortografía conocida como acentuación. Explicaré, por tanto, las
reglas definidas por la Real Academia Española para la colocación de la
tilde en las palabras. A diferencia de las que regulan la escritura de la
palabra que, al estar basadas muchas veces en criterios etimológicos, no
resultan evidentes, la colocación de la tilde se hace siguiendo unos
criterios objetivos que hacen unívoca la tarea de colocar la tilde.
El castellano es un idioma cuasifonético en su escritura. Un texto
correcta y completamente acentuado puede ser leído sin ambigüedad por
cualquier persona, sea o no hispanohablante (lo cual no sucede, por
ejemplo, con el idioma inglés). Por comodidad, desidia, deficiencias
educativas, o por falta de facilidades tecnológicas, el uso de la tilde
(no sólo, pero especialmente, en el entorno de Internet) va retrocediendo.
La primera versión de este documento (bastante fragmentaria) se basó en
las normas citadas en mis libros de Lengua Española de EGB
(aproximadamente secundaria para los no españoles) y en diversos libros de
estilo (el del diario El País, de España, y el de la agencia española de
noticias EFE). Para esta versión, que pretendo que sea totalmente
exhaustiva, he seguido las siguientes referencias:
-
Gómez Torrego, L., Manual de Español Correcto, volumen I.
ARCO/LIBROS, Madrid, 1996.
-
Carratalá, F., Manual de Ortografía Española. Ed.
Castalia, Madrid, 1997.
Sumario
-
Definiciones
-
Clasificación de las palabras según su acento
-
Reglas básicas
-
Tilde diacrítica
-
Diptongos, triptongos e hiatos
-
Definiciones
-
Colocación de la tilde
-
La tilde en las palabras compuestas
-
Acentuaciones dobles
-
Acentuaciones incorrectas
-
Otras consideraciones
Definiciones
Se denomina acento prosódico (o simplemente acento) a la
mayor fuerza de pronunciación que se carga sobre una sílaba de la palabra
(a la que se denomina sílaba tónica). Una palabra puede ser
tónica, si alguna de las sílabas que la componen presenta este acento,
o átona, si ninguna de sus sílabas sobresale de las demás.
Cualquier palabra pronunciada sola, fuera de contexto, es tónica. Solo en
el contexto del discurso es posible determinar si una palabra es átona.
Las palabras átonas son escasas en número, pero muy importantes por el
uso extensivo que se hace de ellas. Entre ellas podemos citar las
siguientes:
-
los artículos determinados: el, la, lo, los,
las...
-
las formas apocopadas de los adjetivos posesivos: mi, tu,
su...
-
los pronombres personales que realizan la función de complemento sin
preposición: me, nos, te, os, le,
la, lo, los, las, les, se.
-
los relativos: que, cuanto, quien, cuyo.
-
los adverbios relativos con funciones no interrogativas o
exclamativas: donde, cuanto...
-
el adverbio tan.
-
las conjunciones: y, o, que, si, pues,
aunque...
-
casi todas las preposiciones: de, con, a...
-
la partícula cual cuando equivale a como (Como un
ciclón = Cual ciclón).
Las únicas palabras que poseen dos acentos prosódicos son los adverbios
de modo formados mediante la adición del sufijo -mente a un
adjetivo. El primer acento es el del adjetivo; el segundo es el
correspondiente al sufijo.
Se llama tilde o acento ortográfico a una rayita oblicua
(') que baja de derecha a izquierda del que lee o escribe, y que se pone,
en los casos adecuados, sobre alguna de las vocales de la sílaba tónica de
la palabra.
Clasificación de las palabras según su acento
Las palabras agudas son aquellas que tienen el acento prosódico
en la última sílaba.
-
con-ver-sar
-
pas-tor
-
o-ra-ción
-
com-pe-tir
-
va-lor
-
Or-le-ans
Las palabras llanas son aquellas que tienen el acento prosódico en
la penúltima sílaba.
-
pro-tes-tan-te
-
li-bro
-
di-fí-cil
-
ra-bi-no
-
bí-ceps
-
án-gel
Las palabras esdrújulas son aquellas que tienen el acento prosódico
en la antepenúltima sílaba.
-
prés-ta-mo
-
hi-pó-cri-ta
-
ag-nós-ti-co
-
cré-di-to
-
lle-gá-ba-mos
Las palabras sobreesdrújulas son aquellas que tienen el acento
prosódico en una sílaba anterior a la antepenúltima sílaba. Se trata de
dos tipos de palabras:
Reglas básicas
Los monosílabos (sean átonos o no) no llevan tilde. Se exceptúan
aquellos monosílabos tónicos que coinciden en su grafía con otros átonos,
en cuyo caso se coloca tilde en el monosílabo tónico. Esta tilde se
denomina tilde diacrítica. Su colocación (no sólo en los
monosílabos) se describe en el apartado
correspondiente.
Se acentúan todas palabras agudas que terminan en vocal,
o en n o s solas.
-
tam-bién
-
ja-más
-
lec-ción
-
se-gún
-
a-de-más
Las palabras agudas que no terminan en vocal, o en n
o s solas, nunca se acentúan.
-
vir-tud
-
na-cio-nal
-
re-loj
-
a-co-me-ter
-
Or-le-ans
-
fe-liz
Nunca se acentúan las palabras llanas que terminan en vocal,
o en n o s solas.
-
me-dios
-
lla-na
-
re-ve-la
-
mo-do
-
sub-jun-ti-vo
Las palabras llanas que terminan en otras letras siempre se
acentúan (a estos efectos no se considera la letra x representada
por los fonemas /k/ + /s/, sino como tal, y por tanto, las
palabras llanas terminadas en x llevan tilde).
-
di-fí-cil
-
cár-cel
-
au-to-mó-vil
-
bí-ceps
-
Gon-zá-lez
-
i-nú-til
-
án-trax
Todas las palabras esdrújulas se acentúan.
-
ás-pe-ra
-
es-drú-jula
-
ca-tó-li-co
-
pro-pó-si-to
-
éx-ta-sis
El caso de las palabras sobreesdrújulas se estudia en el apartado
dedicado a la acentuación de las palabras compuestas.
Tilde diacrítica
La tilde diacrítica se coloca sobre ciertas palabras para
distinguir entre diversos significados del vocablo, según que sean tónicos
o átonos. La tilde se coloca sobre la palabra tónica aunque según las
reglas generales no corresponda colocar tilde. Hay varias categorías:
-
monosílabos tónicos que coinciden en su grafía con otros
átonos:
-
más (adverbio de cantidad): Quiero más comida.
-
mas (conjunción adversativa con el significado de pero):
Le pagan, mas no es suficiente.
-
mí (pronombre personal): Todo esto es para mí.
-
mi (adjetivo posesivo): Trae mi calendario.
-
mi (nombre común): Concierto para oboe en mi bemol mayor.
-
sí (adverbio de afirmación): Él sí quería.
-
sí (pronombre reflexivo): Lo atrajo hacia sí.
-
si (conjunción condicional): Vendrá si quiero.
-
si (conjunción de interrogativas directa): Pregúntale si
quiere venir.
-
si (nombre común): Concierto para piano y orquesta en si
bemol.
-
sé (de los verbos ser o saber): Yo no sé nada, Sé
un poco más educado.
-
se (pronombre personal y reflexivo).
-
para evitar confusiones, lo que se conoce como anfibología (en caso
de que no existiese confusión, podemos prescindir de la tilde):
-
sólo (adverbio equivalente a solamente): Sólo me
quieres para eso.
-
solo (adjetivo con el significado de sin compañía):
No estés sólo.
Determinantes y pronombres demostrativos:
-
los pronombres éste, ésta, ése, ésa,
aquél y aquélla, así como sus plurales, llevan tilde
para diferenciarlos de los determinantes equivalentes.
-
los determinantes este, esta, ese, esa,
aquel y aquella y sus plurales no llevan tilde nunca.
-
esto, eso y aquello no llevan tilde nunca,
puesto que son siempre pronombres.
Hay que tener en cuenta que nunca llevan tilde los pronombres
demostrativos que actúan como antecedentes de un pronombre relativo sin
coma interpuesta entre ambos: Esos que trajiste no con adecuados.
-
en interrogaciones, admiraciones o expresiones de carácter
dubitativo (también en oraciones que presenten un matiz interrogativo o
dubitativo, aunque no existan signos de puntuación o admiración),
también se acentúan:
-
cómo: ¡Cómo que no!, Me pregunto cómo habrá
venido.
-
cuál: Esa es la habitación en la cual estuvieron,
¿Cuál es el tuyo?.
-
quién: ¿Quién lo ha dicho?
-
qué: Pídele lo que te debe, No sé qué hacer.
-
dónde: ¡Dónde fuiste a pedir dinero!.
-
cuándo: Hazlo cuando tengas tiempo, ¿Cuándo
vienes?.
-
cuánto, cuán: No te imaginas cuán ridículo estás,
¿Cuantas cosas has traído?.
-
por qué (partícula interrogativa): ¿Por qué no vienes?.
-
por que (grupo átono formado por la preposición por
más pronombre relativo o conjunción subordinante que). En el
primer caso siempre es posible intercalar un artículo determinado:
¿Cuál es la razón por (la) que te fuiste?. La segunda aparece
cuando el verbo antecedente rige la preposición por: Se
decidió por que viniera Pepe.
-
porque (conjunción subordinante causal [átona]). Iré
porque me lo pides, Porque te quiero a ti...
-
porqué (nombre): Este es el porqué de su decisión.
-
el hecho de que tales palabras vayan en una oración interrogativa o
exclamativa no significa que tengan sentido exclamativo o interrogativo.
Si no lo tienen, no deben llevar tilde:
Diptongos, triptongos e hiatos
Definiciones
Un diptongo es el conjunto de dos vocales dentro de una misma
sílaba, una de las cuales será siempre una vocal cerrada (i o u).
Por tanto, cuando observemos que las dos vocales que aparecen juntas
dentro de una misma sílaba son abiertas (a, e u o),
podemos afirmar que no hay diptongo. Por ejemplo, existirá diptongo en
palabras como a-vión, Jai-me, cuer-po, viu-do...,
pero no en hé-ro-e, a-ho-ra...
Existen tres tipos de diptongos:
-
diptongos crecientes, formados por una vocal cerrada más una vocal
abierta: ia, ie, io, ua, ue, uo.
-
diptongos decrecientes, formados a su vez por una vocal abierta más
una vocal cerrada: ai, ei, oi, au, eu,
ou. Cuando se encuentran al final de la palabra, los diptongos
ai, ei y oi se escriben ay, ay y oy,
respectivamente.
-
diptongos formados por dos vocales cerradas, como iu, ui
(este último se escribe uy cuando se encuentra a final de palabra
[salvo en el caso de benjuí y algún otro más raro]). A efectos de
acentuación, tal como estudiaremos posteriormente, los grupos formados
por iu o ui se consideran siempre diptongos.
Un triptongo aparece cuando no son dos, sino tres, las vocales
que aparecen dentro de una misma sílaba. La vocal situada en el centro es
siempre abierta, en tanto que las de los extremos son cerradas. Existen
siete posibles triptongos:
-
uai (escrito uay cuando este triptongo se halla a
final de palabra): a-ve-ri-guáis, U-ru-guay...
-
uei (escrito uey cuando se encuentra a final de
palabra): a-ve-ri-güéis, Ca-ma-güey...
-
iai: i-ni-ciáis...
-
iei: i-ni-ciéis...
-
iau: miau...
-
ioi: hioi-des...
-
uau: guau...
La presencia de una h intercalada no invalida la existencia de
un posible diptongo o triptongo.
Cuando dos vocales se encuentran en contacto dentro de una palabra,
pero no forman parte de la misma sílaba, se dice que existe un hiato.
Existen tres clases de hiatos:
-
hiato producido por el encuentro por dos vocales abiertas. Siempre
que se encuentran dos vocales abiertas, se produce un hiato: re-hén,
al-de-a, le-ón...
-
hiato producido por el encuentro de una vocal cerrada tónica,
situada delante o detrás de una vocal abierta átona: ba-hí-a,
o-í-do, fan-ta-sí-a...
Como ya se ha comentado, el encuentro entre dos vocales cerradas, a
efectos de acentuación, se considera como diptongo.
Colocación de la tilde
Diptongos
La acentuación de los diptongos sigue las reglas generales. Por lo
tanto, si el acento de la palabra recae sobre una sílaba con diptongo, y a
esta le corresponde una tilde según las reglas generales, esta tilde se
coloca sobre la vocal abierta (a, e u o). Veamos
algún ejemplo: co-rréis, hués-ped...
Cuando son dos vocales cerradas las que están en contacto (ui o
iu), a efectos de acentuación, se considera que se trata de un
diptongo. Del mismo modo que para el resto de los diptongos, si a dicho
diptongo le corresponde una tilde, esta se coloca en el segundo elemento:
ben-juí, cuí-da-te, je-suí-ti-co, des-truí,
pero je-sui-ta, des-truir...
Existen excepciones a esta última regla. Las formas verbales huí,
huís, huía, huían y huías (y sus equivalentes
del verbo fluir) se acentúan.
Los onomásticos y patronímicos de origen catalán terminados en -iu
o -ius, con acento prosódico en la i se escriben sin tilde:
Montoliu...
Se escriben también sin tilde los vocablos agudos terminados en au,
eu y ou. Se trata por lo general de patronímicos de origen
catalán: Aribau, Salou, Bernabeu...
La y precedida de vocal al final de una palabra se considera
como una consonante a efectos de acentuación, por lo que todas las
palabras agudas terminadas en los diptongos ay, ey y oy
se escriben sin tilde (guirigay, virrey...). No así sus
plurales que constituyen palabras agudas terminadas en s. Los
agudos terminados en uy (generalmente topónimos como Bernuy)
siguen la misma norma y no se acentúan (sí lo hace benjuí).
Triptongos
En los triptongos se sigue la regla general de los diptongos. Se coloca
la tilde en la vocal abierta del triptongo: a-ve-ri-guáis, li-cuéis...
En los triptongos agudos terminados en -uay y -uey se
siguen las mismas normas citadas en los diptongos respecto a la y
final y, por tanto, no se acentúan palabras como buey, Uruguay...
Hiatos
Si el hiato consiste en la unión de dos vocales abiertas, la tilde se
coloca según las reglas generales: le-ón, co-á-gu-lo...
Si una de las vocales es cerrada, y el posible diptongo se ha deshecho
debido a que sobre ella se carga la fuerza de pronunciación de la palabra,
la tilde se coloca sobre esta vocal cerrada, independientemente de que le
correspondiera según las reglas generales: ca-í-da, son-re-ír,
re-ú-no, ba-ra-hún-da...
Cuando la vocal tónica es la abierta, se coloca sobre ella la tilde,
toda vez que se trata siempre de palabras agudas terminadas en vocal o en
n: lié, Sión, truhán...
La tilde en las palabras compuestas
-
si la palabra compuesta procede de la unión de dos palabras simples,
sólo lleva tilde la última componente si a la palabra compuesta le
corresponde llevarla: contrapié, decimoséptimo,
cortafríos, radiocomunicación... (pierde su tilde siempre la
primera componente de la misma aunque la llevara cuando era simple:
asimismo, decimoséptimo, tiovivo...).
-
si las palabras se unen mediante guión (conservando la primera
invariante la terminación masculina singular), cada vocablo conserva su
tilde si ya la tenía previamente: físico-químico,
anglo-soviético...
-
en el caso de los adverbios de modo formados mediante la adición del
sufijo -mente (que tienen en realidad dos acentos), se mantiene
la tilde del adjetivo que origina el adverbio si ya la tenía:
ágil-mente, rápida-mente...
-
cuando a una forma verbal que ya tenía tilde se le añaden uno o
varios pronombres, la tilde se mantiene: dé-me, movió-se...
-
si al reunir una forma verbal que no tiene tilde con uno o varios
pronombres resulta una palabra esdrújula o sobreesdrújula, debemos
ponerla: vámonos (de vamos), dáselo (de da),
entrégaselo (de entrega) ...
Acentuaciones dobles
-
poseen doble acentuación las siguientes palabras. Se recomienda la
forma de la primera columna:
|
alveolo |
|
alvéolo |
|
chófer |
|
chofer |
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conclave |
|
cónclave |
|
dinamo |
|
dínamo |
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fútbol |
|
futbol |
|
gladíolo |
|
gladiolo |
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medula |
|
médula |
|
olimpiada |
|
olimpíada |
|
omóplato |
|
omoplato |
|
ósmosis |
|
osmosis |
|
pabilo |
|
pábilo |
|
pentagrama |
|
pentágrama |
|
período |
|
periodo |
|
reuma |
|
reúma |
-
palabras terminadas en -iaco/-íaco (y sus
correspondientes femeninos). La primera es preferible:
|
austriaco |
|
austríaco |
|
policiaco |
|
policíaco |
|
Zodiaco |
|
Zodíaco |
|
amoniaco |
|
amoníaco |
|
cardiaco |
|
cardíaco |
-
hay también doble acentuación en los presentes de indicativo de
algunos verbos. Se indica, como de costumbre, la pronunciación
recomendada en primer lugar (sólo se indica la primera persona):
|
afilio |
|
afilío |
|
auxilio |
|
auxilío |
|
concilio |
|
concilío |
|
expatrio |
|
expatrío |
|
glorio |
|
glorío |
|
vanaglorio |
|
vanaglorío |
|
extasío |
|
extasio |
Acentuaciones incorrectas
-
incluyo aquí una serie de palabras que se acentúan de dos formas
diferentes, aunque la Real Academia sólo considera como correcta una de
ellas. Honestamente, considero que el uso ha conferido carta de
naturaleza a muchas de las acentuaciones no reconocidas por la Academia.
De todas formas, ahí van (en la primera columna coloco la forma
correcta, y en la segunda la incorrecta):
|
expedito |
|
expédito |
|
libido |
|
líbido |
|
prístino |
|
pristino |
|
intervalo |
|
intérvalo |
|
Mondariz |
|
Mondáriz |
|
Trevélez |
|
Trévelez |
|
Nobel |
|
Nóbel |
|
accésit |
|
áccesit |
|
cenit |
|
cénit |
|
coctel |
|
cóctel |
|
elite |
|
élite |
|
fútil |
|
futil |
|
táctil |
|
tactil |
|
Sáhara |
|
Sahara |
|
méster |
|
mester |
-
los verbos cuyo infinitivo termina en -cuar o -guar
llevan diptongo en la sílaba final. Por tanto, del verbo evacuar
la conjugación da e-va-cuo y no e-va-cú-o. Las únicas
excepciones a esta regla son los verbos licuar y promiscuar,
que aunque con diptongo en el infinitivo, producen hiatos en la
conjugación (aquí sí que es válido li-cú-o).
El resto verbos que terminan en -uar, aún llevando diptongo en la
sílaba final, producen hiatos en la conjugación y se dirá ha-bi-tú-o
y no ha-bi-tuo.
Otras consideraciones
-
las letras mayúsculas deben llevar tilde siempre que les
corresponda. Así lo determinan las Nuevas Normas de Prosodia y
Ortografía, el texto normativo publicado por la RAE en 1959 y que
constituye la base de la Ortografía. Es cierto, no obstante, que
en el Esbozo de una nueva Gramática de la Lengua Española, texto
no normativo de 1974, se rebaja la norma a una recomendación.
-
las formas verbales fue, fui, vio y dio
no llevan tilde por tratarse de monosílabos. Aunque antiguamente sí la
llevaban, las últimas normas ortográficas de la RAE (1959) corrigen esta
excepción.
-
la conjunción o lleva únicamente tilde cuando enlaza números
(siempre que se escriban con cifra, no con letra).
-
las palabras latinas que se han incorporado al castellano colocan su
tilde según las reglas generales (vademécum, currículum,
accésit...).
-
las palabras y nombres propios de otros idiomas conservan su grafía
original, si en estos idiomas se escriban en alfabeto latino. Podrán
acentuarse siguiendo las normas españoles si así lo permiten su
pronunciación y grafía originales: Wagner o Wágner.
-
si se trata de nombres geográficos, se sigue la norma anterior salvo
que se haya españolizado el término, en cuyo caso se acentúan según las
reglas generales (lo que se conoce por exónimos, como París,
Aquisgrán, Milán, Lérida...).
Advertencias
Las presentes reglas son, según mis conocimientos, básicamente
correctas. No obstante, entre las diferentes excepciones, así como entre
las palabras con acentuaciones incorrectas, pudiera haber alguna
inconsistencia o error. Cualquier aspecto concreto debería ser consultado
en una ortografía o diccionario antes de ser tomado como cierto. El autor
declina toda responsabilidad por faltas de ortografía cometidas en
estricto cumplimiento de las reglas aquí enumeradas |
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