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120208 - 1.
INTRODUCCIÓN
El Guarani, idioma enigmático, modelo intangible de la cultura
Guarani y Paraguaya, hablado en la actualidad por la mayoría de
la población del Paraguay, detenta en su historia las mayores y
más violentas persecuciones, como ninguna otra lengua sufrió en
la historia de la humanidad.
En los últimos cien años, sus hablantes padecieron todo tipo de
atropellos verbales y físicos. Gente a quienes despectivamente
se trataba de “guarango”, “campesino”, “indio” o “juruky’a”.
Otros, fueron castigados físicamente en las instituciones
educativas, por ejemplo, quedando en la escuela después de la
hora de salida; o en la esquina de la clase de plantón; o bien,
recibiendo bofetadas; o recorriendo el largo y ancho del patio
escolar repitiendo “no voy a hablar más Guarani”, o
arrodillándose sobre sal gruesa o avati tupi ku’i; o colgándose
de una alambrada de púas, en la posición ñakyrâ y gritando a
todo pulmón “estoy aquí por hablar Guarani”, o siendo sometidos
a la degradante experiencia de bajar de grado o curso por el
solo hecho de hablar Guarani. Los ataques fueron abiertos y
encubiertos, siendo el último de ellos, el que perpetraron
algunos, hace apenas dos años, al plantear la sustitución del
Guarani por el Jopara (mezcla de Guarani y Castellano), en la
Reforma Educativa.
A eso debe sumarse, que el Guarani jamás se enseñó en
institución educativa alguna hasta 1944, año en que el Dr.
Reinaldo Decoud Larrosa, un atrevido visionario, pero gran
intelectual, desafiando a los castellanistas de su época; inició
una larga y difícil ruta, enseñando primeramente en el área de
letras de la actual Facultad de Filosofía de la Universidad
Nacional de Asunción. Luego, en 1956, de la mano de aquel hombre
ilustre, el Guarani llega a la secundaria en el Colegio Nacional
de la Capital. En 1975, el Ministerio de Educación incluye al
Guarani tímidamente en la formación de Profesores de Idiomática.
En 1987, se hace obligatoria la enseñanza del Guarani en el
Ciclo Básico (primero, segundo y tercer cursos) del Nivel Medio.
Finalmente, en 1994, el Guarani por fin ingresa al Primer Grado
de la Educación Escolar Básica o nivel primario. Como puede
apreciarse, hasta en su incorporación al sistema educativo el
Guarani pasó por un proceso insólito, pues en 1944 se inició su
enseñanza en la Universidad y en 1994 llegó al primer grado. Por
suerte, ahora la situación es distinta y ya el Guarani transita
en forma gradual y progresiva en el sistema educativo nacional.
Los dos aspectos antes mencionados: la persecución y la no
inclusión en la educación, hicieron que durante mucho tiempo, el
Guarani fuera visto como un pernicioso elemento, sinónimo de
barbarie y salvajismo, que siempre “entorpeció” al paraguayo.
Esa situación incluso permaneció vigente hasta un tiempo antes
de iniciarse la Reforma Educativa en 1994. Era común hasta hace
poco tiempo, escuchar a docentes enceguecidos por la ignorancia
y el fanatismo, considerar al Guarani como el peor de los
enemigos, como el futuro gigante obstáculo de la propia Reforma
Educativa, en síntesis, para muchos docentes, el Guarani era el
kukulele, el luisô, el pombéro del nuevo proyecto educativo.
Esa visión negativa, perversa del Guarani -pero infundada- nos
llevó a un grupo de miembros del ATENEO DE LENGUA Y CULTURA
GUARANI ya desde 1988, a salir a diferentes departamentos,
ciudades, compañías y barrios del país, procurando concientizar
a la ciudadanía. ¿Cómo?, mediante la demostración de la
importancia histórica, social y cultural del Guarani, y por
consiguiente, de su indiscutible valor en la Reforma Educativa
mediante la Enseñanza Bilingüe.
Sin embargo, la educación hasta 1993 fue exclusivamente en
castellano, incluyendo: clases, textos y exámenes, a cargo de
docentes con tremendos problemas de comunicación oral y escrita
en castellano. Aquel modelo educativo contribuyó perversamente a
mantener a la mayoría de la población al margen de la educación,
realidad ésta reflejada en la alta tasa de analfabetos,
desertores y repitentes escolares.
2. DESARROLLO
El Guarani idioma hablado varios miles de años antes de la
llegada de los extranjeros al continente americano, como lo
testimonian los restos fósiles humanos y culturales descubiertos
y certificados. Así, los fósiles hallados en las excavaciones de
la Represa de Itaipu, cuentan con casi ocho mil años de
antigüedad; en tanto que, los restos hallados en Caballero
(Paraguari), demuestran que el ser humano que allí vivió, tiene
casi tres mil quinientos años de antigüedad.
El Guarani dejó huellas profundas en Sudamérica, permaneciendo
las mismas hasta la actualidad en varios topónimos (nombres de
países y ciudades), mal escritos y pronunciados. Así, en el
actual Mercosur: “Paraguái” (Para-gua-y), Japeju (Y-ape-ju),
Uruguái (Ûrugua-y), Itamarati (Ita-marâ-ty).
El Guarani siempre dio su nombre a los lugares por la presencia
abundante de algún elemento natural en ellos, utilizando los
sufijos “ty (ndy)” para referirse a vegetales (aguai-ty,
kurupa’y-ty, ka’arê-ndy, ky’ÿi-ndy) y minerales (juky-ty, yvy-ty-rusu,
ita-ty); y “kua” para indicar abundancia de animales y personas
(jaguarete-kua, guasu-kua, tapira-kua-y, kamba-kua). Usó
asimismo, el sufijo “y” para nominar las variedades forestales (karanda-y,
guapo-y, kurupa-y, jata-y, juasy-y, amba-y), y en zonas
acuáticas la “y” para indicar ríos, arroyos o cursos de aguas
con abundancia de determinados peces u otras especies y
variedades acuáticas (pirape-y, jatyta-y, akara-y, javevýi-y).
Todos estos nombres son muy antiguos, corresponden a la historia
de la América de antes de 1492.
A la llegada de los Españoles en particular, algunas voces
castellanas se transfonetizaron al Guarani, nominando objetos
extraños a la cultura nativa (kavaju, vaka, ovecha, kavara,
kamisa). Los españoles, particularmente los misioneros (jesuitas
y franciscanos) no pudieron cumplir inicialmente con su cometido
de la evangelización debido al vano intento de hacerlo en
castellano. Entonces decidieron desarrollar todo el proceso de
catequización, pero en la lengua del “reducido”. De allí en más
aparecen palabras para nombrar fenómenos, hechos, circunstancias
y personajes cristianos, pero en Guarani. Así yvága, añaretâ,
pa’i o avare, mongarai, tupâo, angaipa, etc.
En las reducciones, los nativos realizaron todo tipo de
actividad artística (música, escultura, literatura, etc),
admiradas por propios y extraños hasta hoy. Construyeron en
material grandes fortalezas de piedras, extrañas a las
tradiciones de los Guarani quienes, hasta hoy, nunca
construyeron en material. A la retirada de los Jesuitas, los
nativos volvieron al monte, pues ellos siempre fueron ka’aguygua.
Las reducciones se convirtieron luego en ruinas.
La historia recuerda que la mismísima independencia paraguaya se
gestó en Guarani. Y que la época del Dr. Francia registró
interesantes aportes literarios a favor de la Lengua Guarani ;
mientras en la época de Don Carlos A. López, por ejemplo, se
abolieron los nombres nativos, siendo sustituidos por nombres
hispanos preferentemente.
Sin embargo, el Guarani nunca mermó en su uso, muy por el
contrario, siempre ocupó el más valioso y preferente lugar en el
habla y en el sentimiento del pueblo, caso contrario no hubiera
tenido sentido que el Mcal. López y sus oficiales utilizaran
junto con los soldados y el pueblo, el Guarani para comunicarse.
Lo mismo ocurrió durante la Guerra del Chaco, donde a instancias
del mismo Mcal. Estigarribia las claves secretas, eran
expresadas en Guarani, causando estragos en las estrategias y
acciones del adversario ocasional.
El Guarani, valioso modelo intangible de la Cultura Guarani y
Paraguaya, nunca pasó de moda, siempre estuvo presente en los
momentos difíciles y alegres de nuestra historia.
Hoy, los Guarani, auténticos dueños del idioma, pese a ser
constantemente despojados de sus tierras y violentados
culturalmente, todavía “viven”, contraviniendo los mandatos de
más de un libro de historia, ya que varios de ellos -escritos
por nuestros propios compatriotas- recuerdan a los Guarani en
tiempo pretérito: “se alimentaban”, “recorrían”, “cazaban”, etc.
Pese a ello, y aunque todavía resta mucho por hacer...
Hoy, el Idioma Guarani es el idioma de la mayoría. Los
resultados del último Censo Nacional, practicado en el Paraguay,
evidenciaron que el 37% de la población de casi cuatro millones
y medio de habitantes, es monolingüe Guarani, el 50% bilingüe (Guarani-Castellano),
el 7% monolingüe Castellano, y el 6% restante hablante de otras
lenguas. Hoy, el Guarani es el idioma mayoritario de los
jóvenes, según la Encuesta Integrada de Hogares 1997/1998,
respecto del idioma que hablan la mayor parte del tiempo en el
hogar los jóvenes entre 15 y 29 años de edad. La encuesta revela
un 50,4% de Guarani-hablantes, un 27,8% de bilingües (Guarani-Castellano),
un 19,3% de hispanohablantes, y un 2,5% restante hablante de
otras lenguas.
Hoy, el Guarani es idioma oficial de la República del Paraguay.
Hoy, el Guarani está en la Reforma Educativa , en la nueva
educación, que mediante la incorporación del Guarani tiene y
tendrá menos desertores, menos repitentes; aumentando -por el
contrario- la franja poblacional de quienes aprenden “de
verdad”, críticamente, orientando sus rumbos por los caminos de
la libertad. Por fin, la mayoría de los niños son respetados en
su derecho humano de aprender en su lengua materna y con
alegría.
Hoy, el Guarani ya pasó de la oralidad a la escritura, pues
cuenta con abundante y contínua producción bibliográfica
(gramáticas, diccionarios, literatura, textos escolares y obras
de interés general).
Hoy, el Guarani está en los discursos de los políticos; es más,
si alguno de ellos no lo habla, está condenado al fracaso.
Asimismo, el Guarani está en las marchas y manifestaciones de
los sindicatos y gremios de trabajadores y campesinos,
reivindicando sus derechos y dignidades.
Hoy, el Guarani sigue siendo el vínculo común entre pacientes y
profesionales de la salud, pues alguien que no conoce las
variadas plantas medicinales y sus usos, o no conoce las
patologías como el kambyryrujere, ohéo, py’aruru, etc. no podrá
ejercer con éxito la profesión.
Hoy, el Guarani es el más fuerte factor de comunicación
agropecuaria (sector mayoritario). Es imposible hablar en el
campo, brindando orientaciones en castellano. Desde las antiguas
prácticas de siembra y cosecha hasta el uso de la tecnología.
Todo se entiende, pero únicamente en Guarani.
Hoy, el Guarani a través de las fiestas populares y patronales
está vivo. Ya en el San Juan ára (tata ári jehasa, kambuchi
jejoka, yvyrasÿi), o en la Semana Santa (en el purahéi asy de
los estacioneros, en el pindokarai, tupâitû, tupâsy ñuguatî,
chipa, chipa guasu).
Hoy, el Guarani sigue vivo en cada palabra y en cada proceso
desarrollado por los artesanos del país (karanda’y, poivi, ao
po’i, ñanduti). Asimismo, la artesanía culinaria del Paraguay se
caracteriza por su variada nomenclatura Guarani.
Hoy, el Guarani sigue estando inmerso en la sintaxis del
“castellano paraguayo”. Es imposible encontrar un paraguayo que
alguna vez no haya dicho “venína”, “habláleke”, “quepiko
querehína vo”, “le pegó debaldeite”, “de gua’u nomáko te dije”,
“yo niko no sabía lóo”. Hemos incorporado a nuestro Castellano
el un poco, que no es más que la traducción del sufijo Guarani
mi (ejumi = vení un poco) o la expresión si que, que es la
traducción del sufijo Guarani katu (oúkatu = vino si que).
Hoy, el Guarani está en la misa y en los sermones de la iglesia,
de esa misma iglesia que hacia el año 1500 se dio cuenta que
solo podría evangelizar en Guarani.
Hoy, el Guarani es después del griego y el latín, la lengua que
más nombres aportó a la farmacopea universal.
Hoy, el Guarani está en los medios masivos de comunicación
(radioemisoras, diarios y teledifusoras); lo mismo que, en la
promoción publicitaria, inclusive de grandes marcas
internacionales que encuentran en él un interesante medio para
obtener más y mejores ingresos.
Hoy, el Guarani está en las Universidades del Paraguay, contando
con una Licenciatura en Lengua Guarani, la única en el mundo y
que es cursada en el Instituto Superior de Lenguas de la
Universidad Nacional de Asunción; además de otras universidades
que promueven su estudio.
Hoy, el Guarani es estudiado a nivel de formación docente y
universitario, en todo el país. Sólo en el ATENEO DE LENGUA Y
CULTURA GUARANI, estudian 36.000 personas, jóvenes en su
mayoría. Del ATENEO, en 22 años de vida institucional, han
egresado 22.000 Profesores de Lengua Guarani y 1.000 Licenciados
en Lengua Guarani. También, el ATENEO capacitó con el Curso
Básico de Lengua Guarani (de 8 meses de duración) a 50.000
personas, docentes en su mayoría. Asimismo, más de 250.000
personas han sido actualizadas en Lengua Guarani por el ATENEO
mediante congresos, seminarios, jornadas, conferencias, etc.
Hoy, el Guarani está en grandes universidades del mundo
(Argentina, Brasil, Bolivia, Estados Unidos, Alemania, Austria,
Países Bajos y en la célebre Universidad de Paris, en Francia).
Hoy, el Guarani está en Internet.
Hoy, el Guarani es el idioma de la selección nacional de fútbol,
el idioma de José Luis Chilavert, Profesor de Lengua Guarani.
Hoy, el Guarani está en el afecto de los artistas y
personalidades internacionales, como el mítico Joan Manuel
Serrat a quien se le dio por cantar “Che pykasumi”; o como el
carismático Papa Juan Pablo II, quien periódicamente saluda al
mundo en Guarani. O bien, el Guarani está presente en el
discurso de los embajadores que vienen a cumplir su misión o se
retiran del Paraguay.
Hoy, el Guarani es idioma histórico del Mercosur, a partir del
02 de agosto de 1995, ya que tanto Argentina, Brasil, y Uruguay
poseen varios topónimos en Guarani, reconociendo por tanto en el
avañe’ê el único tronco común vigente, de una antigua unión
regional. Pero lo más significativo es que en enero de 2007, el
Guarani fue reconocido como idioma del Mercosur, junto al
castellano y la portugués.
Hoy, el Guarani que fuera salvajemente perseguido llegó al año
2000 y camina seguro hacia el futuro, pues está en la
comunicación de los niños y los jóvenes, logrando acomodarse con
notable capacidad a las exigencias de este tiempo.
Hoy, el Guarani está ¡Vivo! entre los paraguayos y ante el
mundo. Lastimosamente, otros idiomas y culturas muy
promocionados, ya no están.
3. CONCLUSIÓN
Actualmente estamos convencidos que en el Paraguay, por fin,
cambiamos nuestra actitud hacia el Guarani, pues el Guarani se
tornó en algo muy importante para nosotros y para todo el mundo.
Por otra parte, la exitosa inclusión del Guarani en la Reforma
Educativa ya da sus valiosos frutos, pues los miles de niños
liberados que participan actualmente de la experiencia de su
enseñanza, ya son diferentes, pues son alegres, seguros, ellos
levantan la mano y responden, y cuando retornan a sus casas
comparten con los suyos las experiencias escolares; en síntesis,
tienen una notable y muy valiosa competencia lingüística,
particularmente en la Lengua Guarani. ¿Porqué ocurre todo ésto
actualmente?, la respuesta es sencilla, porque por fin entienden
las clases, los textos y los exámenes expresados en su lengua
materna. De lo expuesto, podemos deducir también que hoy el
Guarani ya no es el kukulele, el luisô, o el pombéro de la
Reforma Educativa , como unos cuantos querían.
Por otro lado, ya son muy pocos los francotiradores. La gran
mayoría de la ciudadanía -los docentes en particular- comprenden
que el aprendizaje a partir de la lengua materna -el Guarani es
lengua materna mayoritaria en Paraguay- lejos de ser un
obstáculo, es el instrumento liberador de tantos niños que viven
en el país, y que tienen el derecho humano de progresar en el
conocimiento, la ciencia, la tecnología, y la cultura universal.
En la actualidad, la mayoría de los docentes están conscientes
que el Guarani en las aulas no solo sirve para aprender cual es
su abecedario, y cuales son sus vocales y consonantes; sino que,
saben plenamente que el Guarani afianza la autoestima y se
convierte en el medio más oportuno para acceder a la segunda
lengua.
De lo expuesto también se deduce que la enseñanza del Guarani en
la Reforma Educativa , no debe apreciarse como “un simple
proyecto educativo para aprender un idioma”; sino que, debe ser
considerado como el instrumento político que cooperará
indudablemente en el fortalecimiento socioeconómico y cultural
del país. Un país como el nuestro reducido al tercermundismo,
sumido en la ignorancia y la miseria, sólo podrá transitar hacia
el desarrollo y la democracia, mediante el Guarani. No existe
otro camino.
Finalmente, la experiencia de la enseñanza bilingüe nos enfrenta
a una triste realidad que siempre habíamos sospechado y que hoy
se demuestra por sí sola, a cada paso: el problema del paraguayo
nunca fue el Guarani. El problema del paraguayo siempre fue el
castellano.
David A.
Galeano Olivera es Profesor y
Licenciado en Lengua Guarani. Presidente (Director General)
del ATENEO DE LENGUA Y CULTURA GUARANI. Docente de la
Universidad Nacional de Asunción. Escritor bilingüe.
Traductor público (Guarani-Castellano).
E-mail:
dgo@paraway.net.py (particular) –
ateneo@telesurf.com.py (laboral)
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