Periodismo Para Pensar


Publicaciones
Recordar es humano
Eduardo Valli 
eduardovalli@data54.com

Argentina Al día

. Derechos Humanos
. Irak: Crimen y Petróleo
. Comunicación Social

Otros textos del autor: ¿Quién Pone los Muertos? - Los Ninguneados - Crónica del descarte 2003 - Cloníticos - Agudizando la vista - Recordar es humano

La familia resume, como unidad básica y fuente generadora, las costumbres e idiosincrasia de la sociedad que forma parte.

Un análisis introspectivo de los comportamientos cotidianos que se van entramando por la acción de sus variados actores, nos irá reflejando sintéticamente, las virtudes y defectos que se multiplican cuando ellos van tejiendo, como raíces, las características del conjunto de familias que intercambian sus particularidades, dando así nacimiento, a un determinado tipo de sociedad.

Dentro del núcleo familiar, sus miembros van ocupando roles específicos, que le dan sentido a las conductas que se establecen entre unos y otros; cada uno es algo, cada uno tendrá una función que se resumirá en su vínculo: padre, hermano, tío, abuelo, nieto, etc.

El equilibrado mantenimiento de los roles, dará garantía de una célula social organizada, sana; fecundadora del ser social que se irá integrando de la misma forma, al conjunto de la macro familia: la sociedad.

Cada rol familiar es específico, uno no es sin el otro y esta concomitancia producirá el afecto, el amor, que será la característica fundamental que generará la necesidad de estar unidos, de ser familia.

Dentro de una familia, el rol paterno (genéricamente) es fundamental, y aunque como personas no existieran, otros cumplirían dicho rol. Ellos señalarán un horizonte, establecerán consciente o inconscientemente, los pasos por donde el núcleo familiar transitará; marcarán la impronta que quedará viva en la historia individual, especialmente en aquellos que le dan sentido a su rol, sus hijos.

En el ejercicio de dicho rol el futuro de sus hijos será, sin dejar de lograr los propios y los de su pareja, lo que ardientemente los movilizará a concretar el futuro que anhelan.

Pero su mirar hacia delante está continuamente relacionado con su pasado, está solidificado con sus experiencias, con sus saberes.

Buscan en su transito por la vida, en sus años, pocos o muchos, mejorar lo positivo y no repetir lo negativo.

Saben que sus hijos tendrán su propia experiencia entre aciertos y errores, pero no dejarán de insistir en transmitir lo que no ha sido beneficioso en su caminar. Quieren que sus frutos no pasen aquellos malos momentos que vivieron.

Esta actitud tan común dentro de la familia vislumbra un hecho humano que relaciona y une, como eslabones, no solo a sus miembros, sino también, a una y otra familia.

Lo positivo y negativo es transmitido entre las generaciones, la experiencia será simiente de la evolución y la memoria, como viento que visita lugares tan distantes, será la que mantendrá con sentido, las vidas de nuestros antepasados.

La buena memoria será la que garantice el paso firme y decidido, escribirá la historia, edificará la columna que sostendrán los proyectos, el futuro.

Si bien el error es parte del aprendizaje, la memoria ayudará a no repetir lo que ha sido errado o no conveniente.

¿Qué sería de padres sin memoria, del hombre, de una sociedad que no recuerde sus errores?.

¿Cuál es el sentido de la historia, personal y colectiva?.

¿Cómo garantizamos la evolución social?.

¿Cómo podremos existir sin mantener vivo el pasado?.

Una sociedad que aniquile su experiencia, un pueblo que no mantenga viva la memoria, que no transmita, como padres a hijos, las vivencias, los saberes y los errores, estará tristemente conduciéndose hacia una repetición constante de los desaciertos.

Hijos: nuestra experiencia les dirá lo que para nosotros ha sido bueno o malo, el tenerlo en cuenta en la memoria, les servirá como dato cuando deban dar el paso hacia el horizonte que anhelan, negar estas vivencias los ubicará como huérfanos en el tiempo, como una generación surgida de la nada.

Estarán como esta sociedad donde vivimos, que olvida lo que nos ha beneficiado y lo que nos ha empobrecido, a los que han trabajado por nuestro crecimiento y a los que nos han destruido.

Que por su falta de memoria no toma conciencia de que si estamos así, no es por obra y magia de la casualidad, sino de tantas estrategias maléficas que nos condujeron a padecer un horizonte roto.

¡Mantengan viva la memoria!, será la mezcla que mantendrá unidos los ladrillos del futuro.


Principal-|-Consulta a Avizora-|-Titulares-| Clima-|-Sugiera su Sitio
Temas Que Queman | Periodísticos Selectos | Libros Gratis | Publicaciones | Glosarios
Desarrollo Web | Libro de Visitas |-Chat-|-Horóscopo


AVIZORA
TEL: +54 (3492) 434313 /+54 (3492) 452494 / +54 (3492) 421382 /
+54 (3492) 15 612463 ARGENTINA
Web master: webmaster@avizora.com
Copyright © 2001 m. Avizora.com