|
|
Monografía:
La literatura latinoamericana. Jorge Luis Borges PRÓLOGO Este trabajo fue realizado a base de una extensa investigación bibliográfica, que incluyó análisis de las obras, entrevistas, artículos periodísticos, grabaciones, y fotos. Tenemos que agradecer, además, el envío de algunas fotos, desde Alemania vía mail, de un seguidor de la obra borgeana: Artur Spieler La
intención de esta monografía es mostrar al lector el mundo
literario y la vida del autor más universal de todos los tiempos;
nuestro principal objetivo es demostrar esto último Además de lo dicho analizamos una de sus obras más representativas “El Aleph”, un clásico de Jorge Luis Borges Nuestros medios principales de búsqueda fueron los libros, la red informática, periódicos, y algunas grabaciones que nos han permitido centrar nuestros objetivos de búsqueda. La monografía cuenta en su desarrollo con una introducción a la literatura latinoamericana, una biografía cronológica de Borges, el análisis de las obras anteriormente mencionadas, y tres apéndices finales: uno perteneciente a entrevistas, el segundo a notas periodísticas y el tercero a fotos alusivas Se preguntarán porqué elegimos a Jorge Luis Borges; según el criterio de los sabedores en el tema, Borges es uno de los mejores escritores argentinos y latinoamericanos menos leídos en su país. Por otra parte nos moviliza la inquietud de conocer y analizar esta obra. Tal vez esto parezca un desafío, pero las expectativas se han concretado favorablemente La Narrativa El
genero narrativo es aquel que se basa en el relato o referencia de
hechos, acontecimientos o La narrativa supone la presencia de un narrador que cuenta a un auditorio algo que ha sucedido En el hecho narrado confluyen elementos estructurales que configuran el mundo creado por el escritor, además de los personajes, el espacio, el tiempo y sobre todo las acciones y acontecimientos La
narrativa contemporánea ha evolucionado rápidamente sobre los demás
géneros literarios en la medida en que refleja de una manera critica
la realidad. Dentro de esa evolución cabe citar dos momentos del
proceso dentro del siglo XX la
narrativa regionalista, cuya técnica temática La narrativa contemporánea La narrativa hispanoamericana contemporánea ha evolucionado rápidamente sobre los demás géneros literarios en la medida en que refleja de una manera crítica la realidad americana. Dentro de esa evolución cabe citar dos momentos del proceso del siglo XX: la narrativa regionalista y la narrativa vanguardista. En una tercera etapa la novela latinoamericana une el valor testimonial de la “intrahistoria” regionalista con un lenguaje abierto a todas las corrientes de la narrativa de la imaginación La Narrativa Regionalista Caracteres generales del regionalismo americano Se denomina “regionalismo” a una gran corriente de la novela y el cuento hispanoamericanos del siglo XX en la cual el elemento central de su temática es la relación hombre-naturaleza Grandes acontecimientos históricos influyen en la temática de los escritores modernos y se insertan, como consecuencia, en nuevos esquemas del ambiente social que tiene sus repercusiones e la novela del hombre americano Las formas sociales, el latifundismo económico, el ascenso de las clases proletarias, las posibilidades de la industrialización y la marginalidad de grandes sectores humanos postergados, constituyen la base ideológicas de los pueblos que luchan por su afirmación en el mundo contemporáneo. Como consecuencia los novelistas elaboran obras más perfeccionadas desde el punto de vista técnico y de mayor validez universal en cuanto se afincan en la regionalidad peculiar de la naturaleza y el hombre americano. El regionalismos se constituye así en un testimonio en el cual se exponen, mediante personajes ficticios, los problemas políticos, económicos y sociales A partir de esta regionalidad, la novela queda unida a la realidad hispanoamericana y, como género, deja de ser un elemento de mero entretenimiento o solaz para convertirse en un cuadro representativo de las raíces que unen al hombre criollo con su tierra. Nace, o se afirma, de esta manera una novela en donde el espacio geográfico constituye el centro del mundo narrado Los temas de la novela regionalista Con el regionalismo la narrativa hispanoamericana incorpora una temática que representa una doble realidad significativa: la del hombre (el gaucho, el llanero, el montañés, el indio) y la de la naturaleza (la pampa, el llano, la selva, la montaña, la zona de los grandes ríos) El predominio del ambiente rural y los personajes ubicados en contacto con la tierra presentan, en comparación con la novela europea, una diferencia fundamental en estos temas. A partir de las preocupaciones sociales de estos narradores, la novela y el cuento comienzan a independizarse de los modelos extranjeros y dan el primer paso hacia la revelación de un mundo propio, original y nuevo. La temática regionalista ofrece así una historia en profundidad de los problemas sociales del hombre americano Las formas de la narrativa regionalista Las formas de la narrativa regionalista responden a los cánones de la novela tradicional: el relato lineal y el tiempo cronológico, con participación de un narrador absoluto que expone, además, sus preocupaciones ideológicas. Dentro de los tipos de novela se puede clasificar como “novela de espacio” por cuanto el mundo narrado se sitúa en un espacio limitado (la región) y se ubica entre la novela de época (tiempo actual) y la novela de sociedad (grupos sociales rurales) La
narrativa vanguardista Innovaciones en el mundo de la ficción La narrativa denominada vanguardista adopta las experiencias de las escuelas o “istmos” de la lírica moderna y se eleva sobre el realismo regionalista de la etapa anterior con modificaciones que se advierten en dos campos: la temática y las formas La temática La diferencia entre la narrativa vanguardista y la narrativa regionalista consiste en un cambio de ubicación de los mundos imaginarios creados por los escritores: en esta última, ese mundo imaginario esta íntimamente relacionado con el espacio rural, apegado a la naturaleza y al paisaje (novela de la tierra o telúrica); en la narrativa vanguardista, en cambio, ese mundo ficticio, se traslada a las ciudades y da lugar a lo que se denomina, en contraposición con aquella, la narrativa urbana En la narrativa rural la temática tiene connotaciones sociales, en las cuales subyace todavía el viejo conflicto entre la civilización y la barbarie, es decir, entre las posibilidades de progreso y el retraso, simbolizados por personajes sometidos a las fuerzas telúricas, al poderío de una naturaleza indomable, a los grandes y vacíos espacios regionales La novela vanguardista el espacio “urbano” o “cosmopolita” crece en la medida en que el desplazamiento temático se produce de la naturaleza al hombre radicado en concentraciones urbanas (que ha tomado conciencia de su situación en el mundo contemporáneo). Las dos Guerras Mundiales, la Guerra Civil Española, el surgimiento de doctrinas totalitarias y la depresión económica del año 30, entre otros sucesos, produce una crisis moral y cultural que modifica el concepto de la existencia humana en un clima de angustia y zozobra de alcances universales El hombre contemporáneos, como los personajes de la nueva novela, se orientan entonces hacia la indagación de sí mismo asistido por los descubrimientos de la psicología moderna que penetra en campos del subconsciente –explorado por Sigmund Freud- y por corrientes filosóficas que, como es existencialismo, analizan la situación del ser humano en un mundo absurdo y angustiante En el siglo XX tres novelistas aportan una nueva dimensión en la exploración en el mundo del hombre moderno, distinto del anterior que era racional, lógico y estable: Marcel Proust (francés, 1873-1922), En busca del tiempo perdido; Franz Kafka (checoslovaco, 1883-1924), El proceso, y James Joyce (irlandés, 1882-1941), Ulises Las formas narrativas En la narrativa vanguardista el relato se modifica en el plano de la forma en dos niveles: el lingüístico y el estructural Nivel lingüístico: El estilo incorpora la imagen, la metáfora, el símbolo, y los recursos del lenguaje de las nuevas escuelas poéticas, entre las que se advierte el surrealismo y el expresionismo. Para Miguel Ángel Asturias, esta novela es una “hazaña verbal”, en la cual las palabras se utilizan no para transmitir conceptos, sino para expresar la irracionalidad mediante la descomposición de las formas. La tendencia de la novela anterior iba acompañada por un extenso vocabulario de voces locales con el cual se intentaba guiar al lector hacia el lenguaje regional. La novela vanguardista ofrece un lenguaje desintegrado que se aproxima a la poesía vanguardista a través de un estilo que no se preocupa por los significados y que brinda al lector una pluralidad de mundos idiomáticos que expresan la ambigüedad de la realidad en cuadros esperpénticos, surrealistas o cubistas. En ello, la sonoridad de las palabras guía al narrador en un juego perturbador de la realidad con libres asociaciones de imágenes: ¡Alumbra, lumbre de alumbre, Luzbel de
piedra-lumbre! Como
zumbido de oídos persistía el rumor de las campanas a la oración,
maldoblestar de la luz en la sombra, de la sombra en la luz.
¡Alumbra, lumbre de alumbre sobre la podredumbre, Luzbel de
piedra-lumbre... (ASTURIAS, Miguel Ángel. El señor
presidente) El “monólogo interior” –a partir de Ulises, de James Joyce- libera al lenguaje de sus connotaciones y permite, mediante el habla directa de la conciencia de los personajes, la utilización de formas lingüísticas libres La nueva novela Latinoamericana Nivel estructural de la novela: Se modifica la estructura lineal de la novela
tradicional, basada en la relación de causa y efecto, en tres
aspecto: El narrador. Deja ser un narrador absoluto, que todo lo sabe, para convertirse en testigo narrador-protagonista que ignora el comportamiento de los personajes El tiempo. No es cronológico; se fragmenta en múltiples planos y desarticula el orden temporal. La novela tradicional utilizaba el transcurrir del tiempo para situar en él lo que acontecía a los personajes durante el desarrollo de los hechos narrados. La novela vanguardista adopta las técnicas de simultaneidad de los distintos tiempos con lo cual rompe los límites entre el pasado, el presente y el futuro El personaje. Esta visto por el narrador desde adentro. La psicología del personaje se revela ante el lector mediante la presentación de lo que se denomina “fluir de la conciencia”. Este soliloquio subjetivo sustituye a la comprensión del narrador absoluto de la novela tradicional que explicaba cuál era la psicología del personaje. En el monólogo interior el novelista utiliza la técnica de presentar los sentimientos de sus personajes. Su actitud, sin embargo, no es la de un psicólogo sino la de un mediador que se identifica con el personaje y deja que éste hable en primera persona dentro de su mente Hacer entrar todo en la novela Mi
novela carece de tema. Sí, ya lo sé; parece estúpido que yo diga
eso. Pongamos, si lo prefieres, que no tendrá un tema... “Un trozo
de vida”, decía la escuela naturalista. El gran defecto de esa
escuela es cortar su trozo siempre en el mismo sentido; en el sentido
del tiempo, en amplitud. ¿Por qué en amplitud? ¿O en profundidad?
Para mí, me gustaría no cortar del todo. Compréndame: quería hacer
entrar todo en esa novela. Nada de golpe de cincel para fijar, en una
parte más que en otra, sus sustancias. Desde hace más de un año que
trabajo en ella, no me ocurre nada que no vierta en ella: todo lo que
veo, todo lo que sé, todo lo que me enseña la vida de los otros y la
mía... GIDE, André. “Los monederos falsos”. Edit. Gallimard, Paris, 1925 La libertad del personaje en la novela moderna Si
sospecho que las acciones futuras del héroe (personaje) están
fijadas con anterioridad por la herencia, las influencias sociales
o algún otro mecanismo, mi tiempo refluye sobre mí mismo; sólo
quedo yo, que leo, que duro, frente a un libro inmóvil. ¿Quiere
usted que sus personajes vivan? Hagan que sean libres. No se trata de
definir, y menos aún de explicar (en novela los mejores análisis
psicológicos apestan como la muerte), sino de presentar unas pasiones
y unos actos imprevisibles. Lo que va a hacer Rogojine, no lo sabemos
ni él, ni yo... SARTRE, Jean Paul. “Situaciones”, tomo I, 1947 Los novelistas del vanguardismo y las direcciones generales Los novelistas que aparecen con la escuela de vanguardia a partir de 1930, producen una ruptura en la tradición realista, documental y regionalista de la novela anterior. El criollismo, que se mantiene como una constante, no esta limitado al hombre rural, sino a un hombre americano de rasgos universales. A veces surgen los personajes en escenarios locales, pero los conflictos profundos del individuo en un terreno más abstracto, hecho de especulaciones intelectuales, metafísicas o sociales, elevada a la categoría del mito, símbolo o interpretación de la crisis social que expresan las contradicciones de la existencia en el mundo actual El Cuento Desarrollo del cuento hispanoamericano. Límites del cuento En sus características esenciales, el cuento puede ser definido como una narración de corta duración que trata de un solo asunto y que, con un número limitado de personajes, es capaz de crear una situación condensada y cerrada El cuento se estructura, pues, sobre un soporte narrativo directo en donde lo más importante es la anécdota, en contraposición con la novela en la cual predominan los caracteres individuales y los personajes. Cuentistas como Chejov, Edgar Allan Poe y Horacio Quiroga, que han teorizado sobre los alcances del género, recomiendan no introducir en él nada que no este en función del efecto final. Otras de las cualidades que caracterizan este tipo de narración es su unidad, la cual converge hacia el desenlace de manera que el mundo ficticio tiene un campo narrativo limitado. Juan Bosch (Santo Domingo, 1909), uno de los cuentistas más conocidos de la llamada narrativa criolla, dice que toda palabra que no sea esencial al fin que se ha propuesto el autor del cuento le resta esa fuerza dinámica que es esencial al límite impuesto por la forma La
calidad del cuento, por otra parte, no depende del tema, sino del
tratamiento eficaz que se haga de las posibilidades limitadas en las
cuales moverse el escritor. Julio Cortázar, en un estudio sobre
“Algunos aspectos del cuento”, afirma: Un cuento es malo cuando se lo escribe sin esa atención que debe manifestarse desde las primeras palabras o las primeras escenas. Y así podemos adelantar ya que las nociones de significación, de intensidad y de tensión han de permitirnos acercarnos mejor a la estructura misma del cuento El cuento hispanoamericano El cuento, como género literario, aparece en Hispanoamérica desprendido de cuadros costumbristas, relatos, fábulas y leyendas cuyos orígenes se remontan a la literatura precolombina recogida de la tradición oral por los cronistas de Indias. Los primeros cuentos fueron escritos durante el romanticismo y, como la novela romántica, tienen un carácter documental y costumbrista, rasgo generalizador que atraviesa toda la literatura desde el siglo XIX desde el realismo al naturalismo El cuento romántico Se
desarrolla sobre una trama sentimental en la cual priva lo subjetivo
del narrador, quien utiliza la primera persona para introducir al
lector en la emoción que transmite. Las descripciones y retratos de
los personajes y las exclamaciones y exaltaciones del yo, denotan la
expresión sincera de un narrador más sentimental que racional: ¿Has
experimentado alguna vez el tormento atroz que se siente, cuando nos
desprecia una mujer a quien amamos con toda la fuerza de nuestra alma?
¿Comprendes el martirio horrible de correr día y noche loco,
delirante de amor tras de una mujer que ríe, que no siente, que no
ama, que ni aún conoce al que la adora? Amor secreto. Manuel Payno. México, 1810-1894 El cuento realista Sustituye el tono de la exaltación del romanticismo por otro más objetivo y ceñido a la verosimilitud de los hechos narrados desde el exterior. Por esa razón los personajes realistas carecen de la complejidad sentimental de los románticos y se acercan al costumbrismo regional en tipos y caracteres populares que utilizan, además, un lenguaje pintoresco sin alardes retóricos ante los cuales el narrador actúa como testigo u oyente: No
es cuento, es una historia que sale de mi pluma como ha ido brotando
de los labios de ñor Cornelio Cacheda, que es un buen amigo de tantos
como tengo por esos pagos de Dios. Me la refirió hará cinco meses y
tanto me sorprendió la maravilla que juzgo una acción criminal el no
comunicarla... El clis de sol. Manuel González Zeledón (Magón). El cuento naturalista Incorpora A su temática los casos “clínicos” derivados de las leyes de la herencia y también los climas de trabajo que someten al individuo en anomalías de las cuales no puede escapar. La sordidez de los ambientes, los tipos humanos determinados por la herencia, la crudeza de las descripciones que intentan conmover al lector con notas realistas, aparecen en los cuentos del naturalismo hispanoamericano Pero aquella lucha tenaz y sin tregua convertía muy pronto en viejos decrépitos a los más jóvenes y vigorosos. Allí, en la lóbrega madriguera húmeda y estrecha, encorvábanse las espaldas y aflojábanse los músculos y, como el potro resabiado que se estremece tembloroso a la vara, los viejos mineros cada mañana sentían tiritar sus carnes al contacto de la veta La compuerta número 12. Baldomero Lillo. Chile, 1867-1923 El cuento modernista Frente
a los temas sentimentales del romanticismo, a los temas localizados
del realismo y los derivados de casos científicos del naturalismo, el
cuento modernista aporta temas exóticos, cosmopolitas, fantásticos,
extraídos del parnasianismo francés y las leyendas orientales. Crea
así un clima de preciosismo artísticos alrededor de personajes que
se evaden de la realidad: Manón,
sin embargo, anhelaba esos triunfos y esas galas. Por eso dormía soñando
con regocijos y con fiestas. Un galán, parecido a los errantes
caballeros que figuran en las leyendas alemanas, se detenía bajo sus
ventanas y trepando por una escala de seda azul llegaba hasta ella... Después de las carreras. Manuel Gutiérrez Nájera,México, 1859-1895 El cuento regionalista En el siglo XX el cuento modernista evoluciona hacia el criollismo y realismo. Después de Horacio Quiroga surge en la narrativa hispanoamericana u amplio campo temático ubicado en la confrontación hombre-naturaleza. La selva, la montaña, los grandes ríos del continente, delimitan geográficamente el ámbito regional Dentro
del regionalismo, el ciclo de la Revolución Mexicana suministra a los
cuentistas un material importante, que fue utilizado por numerosos
narradores para crear un fresco o mural de las miserias y grandezas de
los sucesos de la guerra revolucionaria: La
población estaba cerrada con odio y con piedras. Cerrada
completamente como si sobre sus puertas y ventanas se hubieran
colocado lápidas enormes, sin dimensión de tan profunda, de tan
gruesa, de tan de Dios. Jamás un empecinamiento semejante, hecho de
entidades incomprensibles, inabarcables, que venían... ¿de dónde? Dios en la tierra. José Revueltas, México, 1914 El cuento vanguardista Parte de elementos realistas ubicados en escenarios nacionales (el porteño de Julio Cortázar, el mexicano de Juan Rulfo, el paraguayo de Augusto Roa Bastos), pero sobre la apariencia del “criollismo” el narrador somete al lector a una prueba de participación efectiva y directa en mundos ficticios o imaginarios. El narrador deja en libertad a los personajes, contrapone tiempos diferentes, varia el relato lineal, crea escenas simultáneas y construye una estructura nueva en la cual aplica técnicas experimentales sobre temas nacionales La
madurez del cuento hispanoamericano en el siglo XX se advierte por la
independencia del género sobre otros tipos de creación literaria y
por la calidad con que los escritores adecuan las posibilidades técnicas
de la narrativa contemporánea a personajes y ambientes
latinoamericano. Las innovaciones formales, empero, no alejan a los
cuentistas actuales de la realidad social y política del hombre
contemporáneo, a la cual presentan con rasgos típicos y críticos: Tu nuera y los nietos te extrañarán -iba diciéndole-. Te mirarán a la cara y creerán que no eres tú. Se les afigurará que te ha comido el coyote, cuando te vean con esa cara tan llena de boquetes por tantos tiros de gracia como te dieron Dile que no me mate. Juan Rulfo. México, 1918 (Parte I) Cronología
biográfica y bibliográfica 1899: nace en Buenos Aires Jorge Francisco Isidoro Luis Borges, el 24 de agosto, a los ocho meses de gestación, en una casa perteneciente a la familia materna ubicada en la calle Tucumán 840, entre Suipacha y Esmeralda. Sus padres son Jorge Guillermo Borges Haslam y Leonor Acevedo Suárez. Su padre fue abogado, profesor, traductor de Omar Kahayyam sobre la versión inglesa de Fitzgerald, autor de poemas y de una novela, El caudillo, publicado en Palma de Mallorca, en 1921. Borges ha dicho: "Soy porteño, he nacido en la Parroquia de San Nicolás, la más antigua de la Capital, al menos para mí" 1901: nace, el 4 de marzo, su hermana Norah. La familia se traslada a la calle Serrano 2135, en el barrio de Palermo
1906:
escribe su primer relato: La visera fatal, siguiendo páginas del Quijote, y en inglés esboza
un breve ensayo sobre mitología griega. 1908:
traduce del inglés El príncipe feliz, de Oscar Wilde, que firma Jorge Borges (h) y se
publica en el periódico "El País". 1914:
la familia viaja a Europa y se refugian de la Primera Guerra Mundial
en Ginebra, Suiza, donde los niños realizarán sus estudios. 1918:
la familia se traslada a Lugano; Borges se recibe de bachiller
estudiando en francés y aprende alemán. 1919:
viaja a España, recorre Mallorca, Barcelona, Sevilla y Madrid. En
Palma de Mallorca escribe dos libros que no publicará: Los
ritmos rojos, poemas de elogio a la Revolución Rusa, y Los
naipes del tahúr, cuentos. En Madrid y Sevilla participa del
movimiento literario ultraísta y colabora con poemas y crítica
literaria en varias revistas, como "Hélices",
"Cervantes", "Grecia", "Ultra",
"Cosmópolis", etc. Conoce a quien sería su cuñado,
Guillermo de Torre, y a los principales escritores españoles de la época,
entre ellos al que consideró su maestro, Rafael Cansinos-Assens y a
Ramón Gómez de la Serna. Se publica su primer poema, Al
mar. 1921:
regresa a Buenos Aires, redescubre su ciudad y los arrabales. Funda la
revista mural "Prisma" y publica en la revista
"Nosotros" un manifiesto ultraísta. 1922:
funda la revista "Proa" con Macedonio Fernández, Eduardo
González Lanuza, Guillermo Juan, Norah Lange y Francisco Piñero. 1923:
aparece su primer libro de poemas, Fervor
de Buenos Aires. Segundo viaje a Europa, con la familia; visitan
Londres, París, Madrid, Andalucía, Mallorca y Sevilla. 1924:
regresa a Buenos Aires y funda la segunda revista "Proa",
con Ricardo Güiraldes, Alfredo Brandán Caraffa y Pablo Rojas Paz;
asimismo colabora activamente en la revista "Martín
Fierro". 1925:
publica Luna de enfrente,
poemas, e Inquisiciones,
libro de ensayos que nunca quiso reeditar. Conoce a Victoria Ocampo. 1926:
publica El tamaño de mi
esperanza, otro libro de ensayos que no se reeditará mientras
viva. Junto con Vicente Huidobro y Alberto Hidalgo publica la antología
Indice de la poesía americana. 1927:
aparece en el periódico "Martín Fierro" la primera versión
de Hombres que pelearon, que luego se llamará Hombre
de la esquina rosada. 1928:
su hermana Norah se casa con Guillermo de Torre. Publica El
idioma de los argentinos. 1929:
se adjudica el segundo Premio Municipal de Literatura por Cuaderno
San Martín, su tercer libro de poemas. 1930:
conoce al que luego será su amigo y colaborador Adolfo Bioy Casares,
un joven de 17 años que escribe. Publica su biografía sobre Evaristo
Carriego y prologa una exposición del pintor uruguayo Pedro Figari. 1931:
Victoria Ocampo funda la revista "Sur", de la cual es uno de
los principales colaboradores. 1932: publica Discusión,
colección de ensayos y crítica literaria, donde aparecen algunas
constantes temáticas de su obra, como lo gauchesco, Martín Fierro,
Ascasubi, Whitman, Groussac, el arte narrativo, la magia. 1933:
dirige el suplemento literario del diario "Crítica", la
Revista Multicolor que aparecía los sábados. Edita un breve estudio
sobre Las Kenningar, en
edición Colombo. En agosto, en la revista "Megáfono", número
11, aparece el artículo Discusión sobre Borges, con numerosas
colaboraciones extranjeras, entre ellas las de Pierre Drieu La
Rochelle y Amado Alonso. 1935:
aparece Historia universal de la
infamia, su primer libro de cuentos; son los materiales publicados
en "Crítica" desde 1933. Se edita la versión definitiva de
Hombre de la esquina rosada. 1936:
en la revista "El Hogar" escribe una sección permanente
titulada Libros y autores
extranjeros, que mantendrá hasta 1939. Publica un nuevo libro de
ensayos, Historia de la
eternidad, donde se incluye Las
Kenningar. Colabora en la revista "Destiempo", editada
por Adolfo Bioy Casares y Manuel Peyrou, con ilustraciones de Xul
Solar. 1937:
realiza la Antología clásica de la literatura argentina, en
colaboración con Pedro Henríquez Ureña. 1938:
muere su padre. Se emplea como auxiliar en la Biblioteca Municipal
Miguel Cané, en Almagro Sur, donde trabajará durante nueve años. A
fines del año sufre un grave accidente que casi le cuesta la vida. En
la convalecencia escribe el cuento Pierre
Menard, autor del Quijote. 1939:
aparece la primera traducción de Borges al francés, hecha por Néstor
Ibarra. 1940:
es testigo de la boda de Silvina Ocampo y Adolfo Bioy Casares. Los
tres publican Antología de la literatura fantástica. Prologa el
libro de Bioy Casares La invención
de Morel. 1941:
aparecen: El jardín de los
senderos que se bifurcan, cuentos, y Antología poética argentina, con Silvina Ocampo y Bioy Casares. Se
presenta al concurso para el Premio Nacional de Literatura, sin
lograrlo. 1942:
publica en colaboración con Bioy Casares Seis
problemas para don Isidro Parodi, que firman bajo el seudónimo H.
Bustos Domecq (este seudónimo proviene de Bustos, un bisabuelo cordobés
de Borges, y Domecq, un bisabuelo de Bioy Casares). En el mes de julio
la revista "Sur", en su número 94, presenta un Desagravio a
Borges, con numerosos colaboradores, por no haber recibido nuestro
poeta el Premio Nacional de Literatura. 1943:
bajo el título de Poemas
(1922-1943) reúne su labor poética de sus tres libros más los
poemas publicados en el diario "La Nación" y en
"Sur". Presenta junto con Bioy Casares la antología Los
mejores cuentos policiales. 1944:
publica Ficciones
(1935-1944), donde reúne El
jardín de los senderos que se bifurcan (1941) y otros nuevos
cuentos como Artificios. Por
este libro, Ficciones,
recibe el Gran Premio de honor de la Sociedad Argentina de Escritores,
premio especialmente creado por la SADE para este escritor. 1945:
en colaboración con Silvina Bullrich publica El
compadrito, antología de textos de autores argentinos. La oposición
a la política peronista origina el arresto en su domicilio de la
madre y la prisión de la hermana. 1946:
con Adolfo Bioy Casares, utilizando el seudónimo de B. Suárez Lynch,
publican Un modelo para la
muerte, y con el seudónimo de H. Bustos Domecq, Dos fantasías memorables. Borges aclara que el "Suárez"
proviene por parte de su abuelo, y "Lynch" representa el
lado irlandés de la familia de Bioy. Funda y dirige la revista
"Los Anales de
Buenos Aires" que termina alcanzando veintitrés números en
diciembre de 1948; aquí
Borges y Bioy colaboran con un nuevo seudónimo: "B. Lynch
Davis". Es trasladado de su puesto de bibliotecario al de
inspector de pollos, gallinas y conejos por parte del gobierno
peronista. Borges renuncia y, para ganarse la vida, comienza a dar
conferencias. 1947:
edita Nueva refutación del
tiempo, ensayo. 1949:
publica El Aleph, cuentos. 1950:
es elegido presidente de la SADE por el período 1950-53. Dicta
conferencias en la Universidad de Montevideo y allí aparece Aspectos
de la literatura gauchesca, ensayo. 1951:
publica La muerte y la brújula,
cuentos, Antiguas literaturas
germánicas, en colaboración con Delia Ingenieros, y con Bioy
Casares la segunda serie de la antología Los
mejores cuentos policiales. En París aparece Ficciones, traducido por P. Verdevoye. 1952:
muere su amigo Macedonio Fernández, Borges despide sus restos.
Publica Otras inquisiciones,
ensayos; reedita un ensayo sobre lingüística porteña titulado El
idioma de los argentinos junto con otro de José Edmundo Clemente,
El idioma de Buenos Aires.
Aparece la segunda edición de El Aleph, con nuevos cuentos. 1953:
con Margarita Guerrero publica El Martín Fierro, ensayo que tiene una segunda edición dentro del
año. Bajo el cuidado de José Edmundo Clemente, la editorial Emecé
comienza a publicar sus Obras
Completas; el primer volumen es Historia
de la eternidad. En París, Roger Caillois traduce con el nombre
de Labyrinthes algunos
cuentos de El Aleph. 1954:
Leopoldo Torre Nilson dirige el film "Días de odio", basado
en el cuento Emma Zunz. Se
publican los volúmenes segundo y tercero de sus Obras Completas: Poemas (1923-53) e Historia universal de la infamia. Se conoce el primer libro crítico
sobre su obra, Borges y la nueva generación, firmado por Luis Prieto.
1955:
es nombrado director de la Biblioteca Nacional y en diciembre es
designado miembro de la Academia Argentina de Letras. En colaboración
con Bioy publica Los orilleros y
El paraíso de los creyentes,
argumentos cinematográficos, y dos antologías: Cuentos
breves y extraordinarios y Poesía
gauchesca, que se edita en México. Con Luisa Mercedes Levinson
publica La hermana Eloisa,
cuentos, y con Betina Edelberg,
Leopoldo Lugones, ensayo. Se lo confirma en la cátedra de
Literatura Alemana y luego como director del Instituto de Literatura
Alemana, en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de
Buenos Aires. Se conoce el cuarto volumen de las Obras
Completas: Evaristo Carriego, ampliado. La revista
"Ciudad", números 2-3, le dedica un volumen crítico y
bibliográfico sobre su obra. Aparece en italiano Ficciones, bajo el título La
Biblioteca di Babele. 1956:
recibe el Premio Nacional de Literatura. La Universidad de Cuyo,
Mendoza, lo nombra doctor Honoris Causa. Toma la cátedra de Literatura Inglesa y la dirección
del Instituto de Literatura Inglesa y Norteamericana de la Facultad de
filosofía y Letras de la UBA. Aparece el quinto volumen de las Obras
Completas: Ficciones. A causa de su creciente ceguera ya no puede
leer. 1957:
en colaboración con Margarita Guerrero publica Manual
de zoología fantástica. Reaparece la revista "La
Biblioteca", segunda época, bajo su dirección. Aparecen el
sexto y séptimo volúmenes de las Obras
Completas: Discusión y El Aleph. Otras inquisiciones es traducido
al francés bajo el título Enquétes.
1958:
nueva actualización de sus Poemas. Publica en "La Nación" el poema Límites.
1959:
aparecen otras traducciones: al alemán Labyrinthe,
y una selección de cuentos de El
Aleph y Ficciones; al italiano, L'Aleph.
1960:
en colaboración con Bioy Casares edita la antología Libro
del cielo y del infierno. Salen los volúmenes octavo y noveno de
las Obras Completas: Otras
inquisiciones y El Hacedor, con cuentos breves y poemas. Estudio
preliminar a La divina comedia, publicado simultáneamente en Buenos
Aires y Barcelona; ensayos sobre Carlyle y R.W. Emerson y una antología
de Hilario Ascasubi. 1961:
recibe el Premio Internacional de Literatura (10.000 dólares), dado
por el Congreso Internacional de Editores, en Formentor, Mallorca, que
comparte con Samuel Beckett. El presidente de Italia, Giovanni
Gronchi, lo condecora en Buenos Aires con la Orden de Commendatore.
Finaliza dos antologías: Macedonio
Fernández y de Edward
Gibbon, Páginas. Aparece su Antología personal, editada por
"Sur". Viaja junto a su madre de los Estados Unidos de América,
invitado por la Universidad de Texas y la Fundación Tinker, de
Austin. Allí pronuncia durante seis meses numerosas conferencias y
dicta cursos sobre literatura argentina. En Nueva York sale una
antología de sus cuentos, titulada Labyrinths,
que prologa André Maurois; en alemán Historia
universal de la infamia. 1962:
regresa a Buenos Aires en febrero. Finaliza una biografía sobre el
poeta Almafuerte. Recibe la
insignia de Commandeur de l'Ordre des Lettres et des Arts del gobierno
de Francia. Se estrena el film "Hombre de la esquina
rosada", sobre el cuento homónimo, dirigido por René Mugica. En
sesión extraordinaria y pública de la Academia Argentina de Letras,
Borges es recibido por el poeta Arturo Capdevila y pasa a ocupar el
sillón que lleva el nombre de Dalmacio Vélez Sársfield; el discurso
de Borges versó sobre "El concepto de Academia y los
celtas". 1963:
recibe el Gran Premio del Fondo Nacional de las Artes. Viaja a Europa
acompañado por su madre, visita Madrid y pronuncia conferencias.
Luego se instala en Londres, invitado por el British Council para
hablar en Londres, Cambridge, Oxford y Edimburgo. Pasa luego a Suiza y
Francia. Regresa a Buenos Aires y termina una antología sobre
Carriego. Se traducen al alemán El
Hacedor y sus Poesías
(1923-53); al italiano,
L'Artifice y al sueco, La
biblioteca de Babel, una selección de cuentos. En diciembre es
nombrado doctor honoris causa
por la Universidad de los Andes, Colombia. 1964:
el gobierno del Perú le otorga la Orden del Sol en el grado de
Comendador. Reúne toda su poesía en un volumen, Obra poética (1923-64); en Londres se publican dos de sus
conferencias dadas en año anterior: The spanish language y The gaucho
Martín Fierro. Invitado por el Congreso por la Libertad de la Cultura
asiste en Berlín a un congreso internacional de escritores. En la
UNESCO participa de un homenaje a Shakespeare. Visita Inglaterra, a
Suecia y Dinamarca, acompañado por María Esther Vázquez. La revista
francesa "L'Herne" le dedica un número especial, con
numerosas colaboraciones nacionales y extranjeras. Aparecen en alemán
Manual de zoología fantástica
y El Zahúr y otros cuentos;
en francés El Hacedor, y en
inglés como Dreamtigers (
por El Hacedor) y Otras
inquisiciones. 1965:
viaja a Perú, lo acompaña María Esther Vázquez. Recibe de Gran
Bretaña la insignia de Caballero de la Muy Distinguida Orden del
Imperio Británico, donde se le otorga el título de Sir. Se hace
acreedor a la medalla de oro del IX Premio de Poesía de la ciudad de
Florencia. Con la colaboración de María Esther Vázquez publica Literaturas germánicas medievales e Introducción a la literatura inglesa. Viaja a Colombia y Chile, lo
acompaña Esther Zemborain. Se conocen las traducciones al francés de
Antiguas literaturas germánicas
y Manual de zoología fantástica;
al alemán, de Historia de la
eternidad. 1966:
reúne nuevos poemas en su Obra poética (1923-1966). La comuna de Milán le entrega el Premio
Internacional Madonnina. La Fundación Ingram Merril de Nueva York le
concede su premio literario (5.000 dólares). Aparecen versiones en
francés y alemán de Discusión.
Asume la cátedra de Literatura Inglesa en la Universidad Católica
Stella Maris de Mar del Plata. 1967:
publica Introducción a la
literatura norteamericana en colaboración en Esther Zemborain, y Crónicas
de Bustos Domecq, con Bioy Casares. Se editan sus milongas y
tangos con el título de Para
las seis cuerdas, ilustrado por Héctor Basaldúa; agrupa nuevos
poemas en una reedición de Obra poética (1923-67); en forma independiente se conoce el cuento La
intrusa. Se casa con Elsa Astete Millán. La Universidad de
Harvard lo nombra profesor de poesía para 1967-68. Viaja a Estados
Unidos con su mujer, invitado por la Fundación Charles Eliot Norton.
También recorre otros lugares universitarios de ese país. 1968:
es nombrado miembro de la Academia de Artes y Ciencias de los Estados
Unidos. Brinda conferencias en Chicago y regresa a Buenos Aires. En
colaboración con Margarita Guerrero publica una ampliación del Manual
de zoología fantástica bajo el título de El
libro de los seres imaginarios. Aparece su Nueva antología
personal. Viaja a Santiago de Chile para asistir al Congreso de
Intelectuales Antirracistas. Viaja a Europa y luego a Israel para
pronunciar algunas conferencias en la Universidad de Jerusalén y en
Tel Aviv. El director Hugo Santiago dirige la película "Invasión"
con argumento de Bioy y Borges. Recibe del gobierno de Italia las
insignias de Gran Oficial de la Orden al Mérito de la República
Italiana. 1969:
ordena y corrige dos libros de poemas:
El otro, el mismo y Elogio
de la sombra, que logra dos ediciones dentro del año; estas
ediciones ya inician la colección Obra poética de Borges, donde
también dentro del año se publican con numerosas variantes: Fervor
de Buenos Aires, Luna de Enfrente y
Cuaderno San Martín. Con ilustraciones de Antonio Berni, aparece
su traducción y antología de Hojas de hierba de Walt Whitman. La editorial E.P. Dutton, de Nueva
York, inicia la publicación de sus Obras Completas en traducción de
Norman Thomas di Giovanni, con El
libro de los seres imaginarios. También son traducidos al alemán
Seis problemas para don Isidro Parodi, en colaboración con Bioy;
una selección poética al italiano, Carme
presunto e altre poesie, y al portugués,
Nueva antología personal. Invitado por la Universidad de
Oklahoma, va a los Estados Unidos. 1970:
en Brasil la Fundación Bienal de San Pablo le otorga el Premio
Interamericano de Literatura "Matarazzo Sobrinho" (25.000 dólares),
el más importante del país, durante el Primer Seminario de
Literatura de las Américas. Termina una antología con material sobre
El matrero. En agosto, después de algunos años, reúne nuevos
cuentos en El informe de Brodie,
libro que alcanza su segunda y tercera ediciones dentro del año.
Reelabora una edición ampliada de Para las seis cuerdas con nuevas
milongas; se traduce al inglés El
Aleph y otros cuentos, editado por Dutton, con una interesante
autobiografía. Se divorcia de su mujer, Elsa Astete. Se lo nombra
miembro de la The Hispanic Society of America, Nueva York. 1971:
viaja a los Estados Unidos para recibir los nombramientos de la
American Academy of Art and Letter de Nueva York y del Instituto de
Artes y Letras de Estados Unidos (INAL), como miembro honorario de
ambas instituciones; lo acompaña su traductor Norman Thomas di
Giovanni. En Israel recibe el Premio de Jerusalén (2.000 dólares).
Visita Islandia y Escocia. Es nombrado doctor honoris
causa por la Universidad de Columbia, Nueva York. En abril viaja a
Londres invitado por el Instituto de Arte Contemporáneo, que lo
incorpora como miembro de su cuerpo docente. En mayo la Universidad de
Oxford le confiere el título de doctor honoris
causa como Doctor el Letras. Publica en Buenos Aires un cuento
largo titulado El Congreso; en Madrid, una antología poética como Jorge Luis
Borges; en Barcelona, sus Poemas escogidos, ambas con estudios críticos.
1972:
viaja a los Estados Unidos para recibir el doctorado honoris
causa en Humanidades por la Universidad de East Lansing, Michigan.
Recorre distintos lugares pronunciando conferencias en las
Universidades de New Hampshire, Houston, Kalamazoo, Boston, Arizona y
San Diego de California. Vuelve a Buenos Aires y publica El
oro de los tigres, poemas. Entre sus traducciones aparecen: en
inglés, una completa edición bilingüe de sus Poemas (1923-67), El
informe de Brodie, en la casa Dutton de Nueva York, y Cuentos
breves y extraordinarios; en italiano, Libro
del cielo y del infierno; en francés, El informe de Brodie y
El Aleph, y en polaco, Ficciones.
Para su cumpleañs, el 24 de agosto, se publica en forma privada un
cuento titulado El otro. En
septiembre se lo nombra miembro del Museo Judío de Buenos Aires. 1973:
la Municipalidad de Buenos Aires lo declara ciudadano ilustre. Se
retira de la Biblioteca Nacional pidiendo la jubilación. Viaja a España
y México donde recibe el Premio Internacional Alfonso Reyes, lo
acompaña Claude Hornos de Acevedo. 1974:
aparece el volumen Obras Completas. En Milán, Franco María Ricci
publica el cuento El congreso
en una edición lujosísima con letras de oro. 1975:
se publican La rosa profunda
y El libro de la arena.
Inicia una colección, La
biblioteca de babele, de literatura fantástica para F.M. Ricci de
Milán, en la que aparecerán treinta volúmenes, y cuenta con la
colaboración de María Esther Vázquez. Se estrena El
muerto sobre un cuento homónimo, película dirigida por Héctor
Olivera. Se publica Prólogos.
A la edad de 99 años fallece Leonor Acevedo de Borges, su madre.
Viaja a los Estados Unidos, lo acompaña María Kodama. 1976:
aparece La moneda de hierro
y Qué es el budismo, este
último en colaboración con Alicia Jurado. En Michigan, EE.UU. dirige
un seminario sobre literatura argentina. Recibe el título de doctor honoris
causa de la Universidad de Cincinatti. Da conferencias en varias
ciudades: en Washington es el orador principal en el Primer Congreso
Internacional sobre Shakespeare, patrocinado por la Folger Library en
el bicentenario de la independencia de los Estados Unidos. El gobierno
chileno lo condecora con la Gran Cruz de la Orden al Mérito Bernardo
O´Higgins. Visita España, invitado para participar en un programa de
televisión. Va a Chile, donde recibe el título de doctor honoris causa por la Universidad de Santiago. 1977:
viaja a Italia, invitado por el editor Franco María Ricci; visita París
y Ginebra. Recibe el título de doctor honoris causa por la Universidad de La Sorbona. Le otorga el mismo título
la Universidad de Tucumán. Se encuentra en Milán con el premio Nobel
de Literatura del año 1975, el poeta italiano Eugenio Montale.
Aparece Historia de la noche,
poemas, y Rosa y azul, dos
cuentos. Con Bioy publica Nuevos
cuentos de Bustos Domecq. 1978:
viaja a México invitado por la televisión italiana. Es declarado
ciudadano meritorio de Bogotá y condecorado en Colombia. También a
Ginebra y Egipto; lo acompaña María Kodama. 1979:
la Academia Francesa lo distingue con una medalla de oro. Recibe la
Orden al Mérito de la República Federal Alemana y la Cruz Islandesa
del Halcón en el grado de Comendador con estrella. Se le hace un
homenaje nacional en el Teatro Cervantes, con motivo de cumplir los
ochenta años. Viaja con María Kodama al Japón. Aparece el tomo Obras Completas en colaboración. Sufre una intervención quirúrgica.
1980:
Recibe el Gran Premio de la Academia Real Española, el Miguel de
Cervantes (5 millones de pesetas), otorgado por el Ministerio de
Cultura de España, que comparte con el poeta español Gerardo Diego.
Recibe en París el premio Cino del Duca (200.000 francos). 1981:
Sandro Pertini, presidente de Italia, le entrega el premio Balzan
(140.000 dólares). Viaja a los Estados Unidos, Puerto Rico y México,
donde recibe el premio Hollín Yoliztli (70.000 dólares). Aparece La
cifra. 1982:
viaja a los Estados Unidos, Alemania y pasa por Ginebra. Se publica Nueve
ensayos dantescos. Escribe el poema homenaje a los caídos en la
Guerra de Malvinas, Juan López
y John Ward. 1983:
en París, el presidente Miterrand le hace entrega de la Legión de
Honor. Viaja a los Estados Unidos, a Europa y vuelve a los Estados
Unidos a recoger el premio de la Fundación Ingersoll (15.000 dólares).
Recibe en su departamento a las dirigentes de la asociación Madres y
Abuelas de Plaza de Mayo. El 27 de Marzo de 1983 publica en el diario
La Nación de Buenos Aires el relato "Agosto 25, 1983", en
que profetiza su suicidio para esa fecha exacta. Preguntado tiempo más
tarde sobre por qué no se había suicidado en la fecha anunciada,
contesta lisamente: "Por cobardía". 1984:
en Sicilia recibe una rosa de oro como homenaje y símbolo de la
sabiduría. Visita Grecia. Vuelve a los Estados Unidos donde el editor
italiano Ricci le entrega 84 libras esterlinas de oro, una por cada año
de vida. Viaja a España y Portugal. Su salud declina. Vuelve a
Italia, recibe de manos del presidente Pertini la Gran Cruz de la
Orden al Mérito. Va a Marruecos y a Lisboa donde es condecorado. 1985:
viaja a Italia y a los Estados Unidos, donde estrenan un ballet sobre
un cuento suyo. A principios de diciembre decide partir desde Buenos
aires a Roma, pero debe posponerlo porque se siente enfermo. Pasa fin
de año en Ginebra. Publica su último libro de poemas, Los
conjurados. 1986:
a fines de enero es internado en el Hospital Cantonal de Ginebra. Se
desmiente que esté enfermo. El 22 de mayo se casa con María Kodama.
El 14 de junio muere en Ginebra, según la prensa europea, de enfisema
pulmonar; según su apoderado en la Argentina, de cáncer de hígado.
Es enterrado en el cementerio de Plain Palais, en la calle de los
Reyes número 10, donde él eligió descansar eternamente. La roca que
identifica la sepultura de Borges, es de mármol azul plata, también
llamada piedra gris de la Punilla. El bloque original, de 700
kilogramos, fue extraído de las sierras de Córdoba y despachado al
taller del escultor Eduardo Longato, entonces en la calle El
medallón exhibe a los guerreros durante la batalla de Maldon, que fue
una heroica defensa de las costas británicas, en el año 991. En el
reverso, con un relieve de unos tres centímetros de profundidad, la lápida
muestra un barco vikingo y a sus tripulantes. Incluye textos en ambas
caras, uno en anglosajón, al frente, que dice: and ne forhtedon na (y
no tuvieran temor). Y en el reverso, unos trazos en escandinavo
antiguo con un fragmento de la Volsunga saga: "Toma la espada
Gram y la coloca desnuda entre ellos". Además, debajo se lee:
"De Ulrica a Javier Otárola", personajes del cuento Ulrica,
de El libro de arena. El
transporte se hizo en avión y la lápida se encuentra unos treinta y
cinco centímetros enterrada en el suelo. La durabilidad de la obra es
prácticamente eterna. Se la concibió rústicamente, casi como un
fragmento de montaña. Obras
1923. Fervor de Buenos Aires. (Poesía) 1925.
Luna de enfrente. (Poesía). Inquisiciones. (Ensayo). 1926.
El tamaño de mi esperanza. (Ensayo). 1928.
El idioma de los argentinos. (Ensayo). Obtiene el Segundo Premio
Municipal de prosa. 1929.
Cuaderno San Martín. (Poesía). 1930.
Evaristo Carriego. (Biografía). 1932.
Discusión. (Ensayo). 1933.
Las Kenningar. 1934.
Yo, judío. En revista Megafón, número 12. Buenos Aires. 1935.
Historia universal de la infamia. (Prosa). 1936.
Historia de la eternidad. 1937.
Antología clásica de la literatura argentina (en colaboración con
el dominicano Pedro Henríquez Ureña) 1938.
Traduce La metamorfosis, de Kafka, del alemán. Escribe Pierre Menard,
autor de Don Quijote. 1940.
Antología de la literatura fantástica (en colaboración con Silvina
Ocampo y A. Bioy Casares). 1941.
El jardín de senderos que se bifurcan. (Cuentos). Editorial Sur. 1942.
Seis problemas para don Isidro Parodi. H. Bustos Domecq (Firmado con
seudónimo, Borges y Bioy Casares). 1943.
Poemas (1922-43). Los mejores cuentos policiales (en colaboración con
B. Casares). 1944.
Ficciones. Cuentos. Gran Premio de Honor de la Sade. 1945.
El compadrito. Su destino, sus barrios, su música (en colaboración). 1946.
Dos fantasías memorables. H. Bustos Domecq (Firmado con seudónimo,
Borges y Bioy Casares). Un modelo para la muerte. B. Suárez Lynch.
(seudónimo con Bioy Casares). 1947.
Nueva refutación del tiempo. 1948.
Prólogo para Prosa y verso de Francisco de Quevedo (1580-1645). Emma
Zunz (Cuento que aparece en la revista Sur). 1949.
El Aleph. Cuentos. 1950.
Aspectos de la literatura gauchesca. 1951.
Antiguas literaturas germánicas. La muerte y la brújula. 1952.
Otras inquisiciones. 1953.
Martín Fierro. (En colaboración). Primera edición de sus Obras
Completas. 1954.
Se estrena Días de Odio, de Leopoldo Torre Nilsson, basado en Emma
Zunz. Aparece volúmenes individuales de sus Obras Completas 1955.
Aparece el cuarto tomo de las Obras Completas. Escribe con A. Bioy
Casares los guiones para cine de Los Orilleros y El paraíso de los
creyentes. 1956.
Aparece el quinto tomo de las Obras Completas. 1957.
Manual de Zoología fantástica. Cuentos Breves y extraordinarios,
antología en colaboración con A. Bioy Casares. 1958.
Publica en La Nación su celebrado poema Límites. 1960.
La poesía gauchesca, El hacedor y El libro del cielo y el infierno
(en colaboración con A. Bioy Casares). 1961.
Antología personal. En Sur. 1962.
Prosa y Poesía de Almafuerte (Antología). Se estrena El hombre de la
esquina rosada, filme de René Mugica. 1963.
Versos de Carriego. (Antología). El lenguaje de Buenos Aires (en
colaboración). 1964.
Obra Poética. El otro, el mismo 1965.
Introducción a la literatura inglesa. (En colaboración). Para las
seis cuerdas. Milongas 1967.
El libro de los seres imaginarios. (En colaboración). Crónicas de
Bustos Domecq (Con A. Bioy Casares). El Fondo Nacional de las Artes en
su edición de 20 poetas y 20 grabadores incluye a Conrado Nalé
Roxlo, ilustrado por Roberto Paéz, a Silvina Ocampo por Aída
Carballo y El poema de los dones de Borges ilustrado por Reina
Kochasiam, entre otros. 1968.
Nueva Antología Personal. 1969.
Elogio de la sombra. Bernardo Bertolucci filma La estrategia de la araña,
basado en el Tema del traidor y del héroe. Traduce Hojas de hierba de
Walt Whitman, con ilustraciones de Antonio Berni. 1970.
El informe de Brodie. El Matrero (Antología). 1972.
El oro de los tigres. 1974.
Obras Completas. Edición en un volumen. 1975.
El libro de arena. La rosa profunda. Prólogos. 1976.
El libro de los sueños. Cosmogonías. La moneda de hierro. Qué es el
budismo. (En colaboración). 1977.
Historia de la Noche. Adrogué. Diálogos Borges-Sabato. 1978.
Breve antología anglosajona. (En colaboración con María Kodama). 1979.
Obras completas en colaboración. Borges Oral. 1980.
Siete noches. 1981.
La cifra. Raúl Fiorino concluye su obra de cámara con los diecisiete
haiku incluídos. 1982.
Nueve ensayos dantescos. 1983.
La memoria de Shakespeare y otros cuentos. 1984.
Atlas. Se estrena La Intrusa, un film de Carlos Hugo Christensen,
basado en su cuento homónimo. Prólogo de El cielo y sus maravillas y
el infierno, de Swedenborg. 1985.
Los conjurados. 1986. Prólogo al Libro de los Muetos (Parte
II) Borges,
el devorador de conocimientos Sus
cuentos, como sus poesías y sus ensayos, son ejercicios o juegos de
la inteligencia en los Sus
cuentos son artificios, ficciones o símbolos, según sus propias
palabras, construidos como ensayo, en los cuales intervienen
personajes imaginarios y reales. La novedad de su narrativa consiste
en una estructura que modifica la concepción del cuento en la medida
en que Borges narrador- protagonista, relata un hecho y agrega, en el
mismo texto, las interpretaciones posibles, las fuentes literarias o
filosóficas, que pueden verdaderas o apócrifas, que ubican al lector
en un mundo de ideas, apariencias y realidades. Borges
transmite su nivel metafísico en la manera de elaborar los temas y
las metáforas. Su escepticismo acierta respecto de las limitaciones
del conocimiento humano cuando señala que el hombre no descubre, sino
inventa, crea leyendas. Por otra parte, sus constantes lecturas y
relecturas iniciadas en la niñez quizás expliquen la relación y la
unión de los planos reales e irreales, y las ficciones literarias
supuestamente más verdaderas que el mundo que nos rodea. En toda la creación literaria de Borges, existe un sistemas de temas y subtemas derivados de especulaciones intelectuales que se transfieren como en un “laberinto”, de las poesías a los ensayos, y de éstos a los cuentos. En los epílogos o prólogos de sus libros, Borges ofrece al lector algunas claves reales o inventadas, a través de las cuales se confunde deliberadamente la realidad con la imaginación. Todo lo anterior lo convierte sin lugar a dudas en el escritor más universal de todos los tiempos Borges
y el análisis de sus contemporáneos “Sabemos que Borges no buscó ser el Escritor Nacional. Borges no quiso ser canonizado, ni quiso ser santo En
realidad, Borges fue Borges porque trabajó contra todas las formas
mayores de la literatura. Ya en la década del veinte, cuando él,
como el siglo, tenía poco más de veinte años, conocía los riesgos
que acechan a una literatura nacional en un país periférico: el
regionalismo pintoresco, el entusiasmo retórico para afirmar una voz
propia que todavía no se tiene, el folclorismo nostálgico o la
literatura de tesis que explique al mundo nuestra peculiaridad. En una
palabra, Borges conocía los riesgos del modernismo, que todavía no
había pasado del todo, y del latinoamericanismo, que entonces se
respiraba en el aire de los tiempos. Contra
todo esto escribió Borges. Lo que hizo fue una operación irónica:
ya que los argentinos somos una versión menor de las naciones
mayores, ya que hablamos una forma "menor" del español, ya
que hemos llegado con algunos siglos de retraso a las bibliotecas de
Occidente, transformemos estos rasgos obligados en una elección.
Quiero decir: dupliquemos la apuesta, convirtamos a la marginalidad de
origen en una marginalidad que se elige. Para
Borges, la pretensión más ampulosa (y, en consecuencia, más ridícula)
de un escritor argentino consistía precisamente en errar este
reconocimiento. Como una compadrada, Borges elige aquello que no puede
rechazar. O, si se quiere más trágicamente, acepta su destino. Eso
le permite, en los años cuarenta, escribir dos o tres libros de
relatos que son el momento clásico de su obra y la justicia poética
los coloca entre los grandes textos de este siglo. Puede escribir El
Aleph y Ficciones porque, antes, había triunfado en la escritura
marginal. Borges
fue Borges porque se propuso escribir sobre un poeta menor, Evaristo
Carriego, porque publicó en Crítica (un diario popular,
sensacionalista y chantajista) los textos "menores" de
Historia universal de la infamia. Borges fue Borges porque se negó a
las grandes poéticas de fin de siglo y de las vanguardias (se negó
al modernismo, al simbolismo, al surrealismo) y buscó una voz en las
líneas menores y en la literatura gauchesca. Sin duda, leyó todo.
Pero un escritor no es todo lo que lee. Un gran escritor es, más
bien, todo lo que rechaza de lo que lee. Todo lo que se niega. Por
eso, el tono de Borges es atenuado. Esas dobles y triples negaciones
que se leen en sus textos son formas de la atenuación, de la afirmación
indirecta, de lo que los ingleses llaman el understatement, una
palabra que caracteriza más que ninguna otra a Borges: decir menos de
lo que se quiere decir, contar menos de lo que cualquier otro hubiera
contado. Cuando Borges recuerda, admirado, el pudor de unos versos de
Enrique Banchs, podemos creerle porque el pudor, la negativa a mostrar
del todo, es una marca original de su propia literatura. Borges
eligió lo "menor" dentro de las tradiciones mayores: el
policial, la reseña de libros, las versiones de otros textos, la
traducción. Se hizo experto en disfraces (una estrategia que los
menores usan para superar a los mayores) y por eso escribió ensayos
que son en realidad cuentos, y relatos que tienen la forma del ensayo.
Por eso también, Borges tuvo la astucia de las citas. Nadie más
astuto, nadie más engañador en el uso de la cita: nunca pueden
creerse del todo, nunca están en el lugar completamente adecuado y,
muchas veces, parecen arbitrarias, puestas como para mostrar otra
cosa. Las citas no son un aparato de pruebas, no son una red de
seguridad en los textos de Borges. Las citas son, por el contrario, el
lugar donde un escrito se fractura y corre peligro. Solo la prosa académica
piensa que es fácil seguir adelante después de una cita. Borges
citaba para no escribir y escribía para citar. Ese gesto es humilde
solo en apariencia. El elogio de la lectura, que hizo muchas veces, es
el elogio de la cita. El uso de la cita fue un programa de relación
con la literatura mundial de la que la Argentina era una zona mínima.
Quizás esto Borges lo supo antes que ningún otro.” Beatriz Sarlo “Un
tío mío, tal vez para ayudarme al hacerme escribir sobre cualquier
tema, y que mi escrito fuera pagado, y en ese sentido alentarme, y
también para acercarme a la lechería que él dirigía con su hermano
Vicente, y que era la obra de su padre, me pidió que escribiera un
folleto sobre el yogur. Me
dio una bibliografía bastante seria, con libros de Pasteur y otros
autores. Los trescientos cincuenta negocios que había en Buenos Aires
querían ser un modelo de higiene: el mostrador era de mármol blanco,
las personas que atendían estaban vestidas con delantales blancos y
se vendían todos los productos de La Martona, desde el vaso de leche
a chocolates, y variedades de té que importaban: Fuimos
con Borges al campo de Rincón Viejo, en Pardo, un campo que había
estado arrendado durante años, porque mi padre, que era un hombre que
conocía el campo mejor que nadie, no era un buen explotador de una
empresa rural y mi madre estaba cansada de que se pusiera plata en eso
y que no se ganara nada. Yo,
después de fracasar en Derecho y en Filosofía y Letras, para mostrar
que no quería haraganear sino que no me gustaba lo que se enseñaba
en esas facultades, quise ir a trabajar a ese campo que quería tanto,
y, de algún modo, al ir a trabajar ahí concluí con el arrendamiento
y el campo volvió a nuestras manos. Para mí era una especie de paraíso
perdido, finalmente recuperado. Fui
allá y trabajé bastante, y muchas veces lo invité a Borges. A
él le costaba mucho dejar Buenos Aires pero un día se animó a ir.
Además como íbamos con la intención de escribir ese folleto y a
Borges le gustaba el trabajo, se sintió atraído. Lo escribimos en un
estilo que ahora me resulta un poco pomposo, como si en aquel momento
creyéramos que escribir bien era escribir pomposamente, y mientras lo
escribíamos estabamos añorando escribir algo más divertido, que podían
ser poemas o podían ser cuentos. Pasaron
cuatro años y un día le dije por qué no escribimos esos cuentos que
nos habían parecido posibles cuando estábamos escribiendo el folleto
sobre el yogur. Borges me dijo que sí y empezamos a escribir los Seis
problemas para don Isidro Parodi, que publicamos con el seudónimo de
Bustos Domecq”. Adolfo Bioy Casares “Cuando
todavía yo era un muchacho, versos suyos me ayudaron a descubrir
melancólicas bellezas de Buenos Aires: en viejas calles de barrio, en
rejas y aljibes de antiguos patios, hasta en la modesta magia que la
luz rojiza del crepúsculo convoca en charcos de agua. Más
tarde, cuando lo conocí personalmente en Sur, supimos conversar sobre
Platón o Heráclito de Efeso, con el pretexto de vicisitudes porteñas.
Años más tarde, ásperamente la política nos separó. Porque así
como Aristóteles dijo que las cosas se diferencian en lo que se
parecen, en ocasiones los seres humanos llegan a separarse por lo
mismo que aman. ‚Cuánta pena que eso sucediera! Su muerte nos privó
de un gran poeta”
Ernesto Sábato “12
de junio de 1996, Querido
Borges: Dado
que siempre colocaron a su literatura bajo el signo de la eternidad,
no parece demasiado Esa
modestia era parte de la seguridad de su presencia. Usted era un
descubridor de nuevas alegrías. Un pesimismo tan profundo, tan sereno
como el suyo no necesitaba ser indignante. Más bien, tenía que ser
inventivo... y usted era, por sobre todo, inventivo. La serenidad y la
trascendencia del ser que usted encontró son, para mí, ejemplares.
Usted demostró de qué manera no es necesario ser infeliz, aunque uno
pueda ser completamente perspicaz y esclarecido sobre lo terrible que
es todo. En alguna parte usted dijo que un escritor -delicadamente
agregó: todas las personas- debe pensar que cualquier cosa que le
suceda es un recurso. (Estaba hablando de su ceguera.) Usted
fue un gran recurso para otros escritores. En 1982 -es decir, cuatro años
antes de morir (Borges, son diez años)- dije en una entrevista:
"Hoy no existe ningún otro escritor viviente que importe más a
otros escritores que Borges. Muchos dirían que es el más grande
escritor viviente... Muy pocos escritores de hoy no aprendieron de él
o lo imitaron". Eso sigue siendo así. Todavía seguimos
aprendiendo de usted. Todavía lo seguimos imitando. Usted le ofreció
a la gente nuevas maneras de imaginar, al mismo tiempo que proclamaba,
una y otra vez, nuestra deuda con el pasado, por sobre todo con la
literatura. Usted dijo que le debemos a la literatura prácticamente
todo lo que somos y lo que fuimos. Si los libros desaparecen,
desaparecerá la historia y también los seres humanos. Estoy segura
de que tiene razón. Los libros no son solo la suma arbitraria de
nuestros sueños y de nuestra memoria. También nos dan el modelo de
la autotrascendencia. Algunos piensan que la lectura es solo una
manera de escapar: un escape del mundo diario "real" a uno
imaginario, el mundo de los libros. Los libros son mucho más. Lamento
tener que decirle que la suerte del libro nunca estuvo en igual
decadencia. Son cada vez más los que se zambullen en el gran proyecto
contemporáneo de destruir las condiciones que hacen la lectura
posible de repudiar el libro y sus efectos. Ya no está uno tirado en
la cama o sentado en un rincón tranquilo de una biblioteca, dando
vuelta lentamente las páginas bajo la luz de una lámpara. Pronto,
nos dicen, llamaremos en "pantallas-libros" cualquier
"texto" a pedido, y se podrá cambiar su apariencia,
formular preguntas, "interactuar" con ese texto. Cuando los
libros se conviertan en "textos" con los que
"interactuaremos" según los criterios de utilidad, la
palabra escrita se habrá convertido simplemente en otro aspecto de
nuestra realidad televisiva regida por la publicidad. Este es el
glorioso futuro que se está creando -y que nos prometen- como algo más
"democrático". Por supuesto usted y yo sabemos, eso no
significa nada menos que la muerte de la introspección... y del
libro. Por
esos tiempos no habrá necesidad de una gran conflagración. Los bárbaros
no tienen que quemar los libros. El tigre está en la biblioteca.
Querido Borges, por favor entienda que no me da placer quejarme. Pero
¨a quién podrían estar mejor dirigidas estas quejas sobre el
destino de los libros -de la lectura en sí- que a usted? (Borges, son
diez años.) Todo lo que quiero decir es que lo extrañamos. Yo lo
extraño. Usted sigue marcando una diferencia. Estamos entrando en una
era extraña, el siglo XXI. Pondrá a prueba el alma de maneras inéditas.
Pero, le prometo, algunos de nosotros no vamos a abandonar la Gran
Biblioteca. Y usted seguirá siendo nuestro modelo y nuestro héroe.” Susan Sontag (Parte III) Para
empezar el análisis de esta obra, creemos necesario el ensayo de las
temáticas que son, a En
cuanto al eje temático principal, en los cuentos y sus posteriores
reflexiones finales, Borges hace hincapié en el destino, y su
preocupación metafísica del tiempo. El destino, se plantea como un
conflicto que nunca tiene resolución cierta o definitiva, fragmentos
como: “...Un hombre se confunde, gradualmente, con la forma de su
destino; un hombre, es a la larga, sus circunstancias...” (“La
escritura de Dios”); “...pensó con lo más hondo: si el destino
me trae otra batalla, yo sabré merecerla. Durante cuarenta años la
guardó con oscura esperanza, y el destino, al fin se la trajo, en la
hora de su muerte...” (“La otra muerte”); “...A partir de
1948, el destino de Julia me habrá alcanzado...” (“El Zahir”).
Podríamos seguir transcribiendo muchos más ejemplo, que
probablemente sean innecesarios; lo importante es saber que en todos
éstos cuentos el destino, se convierte en un tema de infinita
problematización para el autor. Con
respecto a la problemática
del tiempo, se plantea la hipotética situación “del eterno
repetirse de los hechos”, este tiempo cíclico o circular es
utilizado en el cuento, con medidas que tienden a desintegrarlo y
separarlo de lo meramente cronológico; las líneas temporales son
utilizadas con todas las posibilidades que ofrece la convinación del
pasado, presente y futuro. Ejemplos claros de lo anterior son:
“...simuló ser Abenjacán, mató a Avenjacán, y finalmente fue
Avenjacán....” (“Avenjacán el Bojarí, muerto en su propio
laberinto”) ; “... Yo he sido Homero; en breve, seré Nadie, como
Ulises; en breve seré todos: estaré muerto...”
(“El inmortal”); “ ...oscuramente creyó intuir que el
pasado es la sustancia de que el tiempo está hecho; por ello es que
éste se vuelve pasado enseguida ...” (“La espera”). |