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290408 -
Desde la antigüedad hasta el
piano de Cristofori
Para conocer el origen del instrumento que nos ocupa
debemos remontarnos a la consideración de algunos otros instrumentos
musicales más antiguos de los cuales el piano es, de alguna manera, una
evolución.
El más antiguo instrumento musical que inicia la línea
evolutiva que culmina en lo que hoy conocemos como piano es la Cítara.
Este instrumento es originario de Africa y del sudeste de Asia y se
remonta a la Edad de Bronce (alrededor del año 3000 a.C.). Consistía en un
conjunto de cuerdas dispuestas a cierta altura sobre una pequeña tabla,
que eran puestas a vibrar mediante las uñas de los dedos o algún otro
elemento punzante.
Utilicemos un poco nuestra imaginación y tratemos de
pensar en un instrumento musical que sea como una gran cítara, con una
gran cantidad de cuerdas que, en lugar de ser puestas a vibrar por las
uñas de los dedos o por algún elemento punzante, son puestas a vibrar
mediante la percusión de un pequeño martillo sobre las mismas. El
instrumento imaginado será un piano.
Un instrumento posterior a la cítara, aunque con ligeras
variaciones, fue el Monocordio (observe su fotografía en la página cinco
del libro "Piano"). Su construcción se basaba en la colocación de una sola
cuerda (de allí su nombre: Mono=una Cordio=cuerda) considerablemente más
larga que las de la cítara, vibrando sobre una pequeña caja de resonancia
construida de madera. Sobre este instrumento fue que Pitágoras, el famoso
filósofo griego, realizó sus estudios sobre las relaciones entre los
intervalos musicales, entre otros.
El siguiente paso evolutivo lo constituyó el Salterio,
un instrumento construido sobre los principios de la cítara pero con una
forma trapezoidal en función de las distintas longitudes de sus cuerdas.
Poseía una rudimentaria tabla armónica y pequeños puentes tonales. La
forma trapezoidal del salterio es la que más tarde se hace presente en el
diseño de los primeros harpiscordios. Una variación del salterio la
encontramos en el Dulcimer (página cuatro del libro "Piano") que,
siguiendo básicamente los mismos principios de construcción que el
salterio, estaba pensado para que sus cuerdas no sean tocadas con las
manos o con algún elemento punzante sino para que sean percutidas.
El piano tal cual lo conocemos hoy en día se basa,
entonces, en los principios de construcción de los instrumentos
mencionados, cuyas cuerdas no son ya tocadas con las manos sino percutidas
por martillos.
Hay una serie de elementos constitutivos de todos ellos
que, si bien han ido variando de forma, tamaño y material de construcción,
se hallan presentes en el piano. Estos elementos se pueden resumir en los
siguientes: un bastidor, esqueleto o estructura, un variado número de
cuerdas tensadas a través de él que vibran a una determinada altura de una
tabla o caja que se ocupa de amplificar su sonido. En los instrumentos más
antiguos, salvo en el dulcimer, estas cuerdas, afinadas convenientemente y
de muy distintas maneras a lo largo de la historia y de las regiones
geográficas, son tocadas con los dedos.
La idea de interponer algún tipo de aparato mecánico
entre las cuerdas y los dedos, de tal modo que aquellas no tengan ya que
tocarse directamente con los dedos, no es tan antigua y conforma uno de
los últimos pasos en la evolución del piano. Se supone que los primeros
intentos en este sentido tuvieron lugar alrededor de los siglos XII y XIII.
Entre estos instrumentos encontramos al Clavicordio, un
instrumento en el cual las cuerdas eran puestas a vibrar mediante un
pequeño clavo o aguja metálico. Este clavo o aguja era puesto en
movimiento desde un teclado accionado por los dedos. Este teclado,
mediante sistemas más o menos complejos de piezas de madera o metal,
resortes y paños, transmitía su movimiento al clavo o aguja. Este último
"enganchaba" la cuerda y la liberaba inmediatamente poniéndola a vibrar.
Un desarrollo posterior aunque contemporáneo al
Clavicordio produjo un instrumento llamado Harpiscordio. La diferencia que
encontramos entre ambos es que en este último las cuerdas eran puestas a
vibrar mediante un plectro o con la nervadura de plumas de aves.
Alrededor del año 1695 un italiano llamado Bartolomeo
Cristofori comenzó a construir un instrumento que, aunque básicamente era
de una especie similar al Clavicordio y al Harpiscordio, incluía en el
diseño de su mecanismo un concepto revolucionario. Puesto que tanto el
Clavicordio como el Harpiscordio ponían a vibrar las cuerdas mediante
algún tipo de púa o plectro, las cuerdas comenzaban a vibrar siempre con
el mismo volumen y tono independientemente de cuan rápida o lentamente se
presionaran las teclas. En el instrumento desarrollado por Cristofori el
elemento que ponía las cuerdas a vibrar era una pieza de madera con la
forma de un martillo cuya punta estaba recubierta de cuero. Esto no
producía un sonido metálico y estridente como en el Clavicordio y el
Harpiscordio sino un sonido mucho más dulce y sostenido. Además, el
mencionado martillo tenía un sistema de escape mediante el cual era
posible variar tanto el volumen como así también el tono del sonido. En
este instrumento estaba notablemente aumentada la capacidad expresiva
musical ya que en él no era solamente posible producir un determinado
sonido siempre al mismo volumen y tono, como se mencionó acerca de los dos
instrumentos que anteceden al piano, sino que también era posible producir
sonidos con más o menos volumen que otros y producir una muy ligera
variación tonal. Y todo esto, claro está, era posible hacerlo desde el
teclado, según como éste se tocara. Movimientos rápidos y bruscos de la
tecla producían sonidos de gran volumen y brillantes; movimientos lentos y
apaciguados producían sonidos de menor volumen y más dulces en cuanto al
tono.
Este fue entonces el primer piano que se construyó. El
señor Bartolomeo Cristofori lo llamó "Forte-Piano", nombre que no
significaba nada más que hacer referencia a lo que acabamos de decir como
sus principales características: que el instrumento podía producir sonidos
fuertes (forte) y suaves (piano). Hoy en día utilizamos más comúnmente la
palabra Piano para referirnos a este instrumento.
Bartolomeo Cristofori construyó tres pianos en toda su
vida, el más antiguo de los cuales se conserva en el Museo Metropolitano
de Arte de New York y data de 1720 (fotografía desplegable en página
veinte del libro "Piano").
Desde los primeros pianos del italiano hasta los pianos
actuales muchas mejoras y avances se han hecho, pero el concepto y la idea
fundamental para su construcción continúan siendo las mismas. Se han
optimizado materiales para lograr una mejor calidad de sonido, se ha
aumentado paulatinamente el número de notas para ampliar la capacidad
musical del instrumento y se ha mejorado el diseño para lograr una mejor
perfomance. Pero el concepto fundamental de Forte-Piano como un
instrumento capaz de lograr sonidos fuertes y suaves permanece siendo el
mismo.
Desde el piano de Cristofori
hasta el piano moderno
Como recientemente mencionamos, el piano de Cristofori
fue el primero en poseer un sistema de mecanismo con martillo que podía
lograr tanto sonidos fuertes como suaves. En 1711 Scipione Maffei describe
uno de los primeros pianos de Cristofori como un "harpiscordio (gravicémbalo)
con fuerte y suave".
Hacia 1726 Cristofori introduce un nuevo elemento en sus
pianos, el sistema "una corda" que permanece hasta nuestros días. Se
basaba en la posibilidad de permitir al ejecutante mediante un comando
especial desplazar el mecanismo de tal modo que cada martillo golpee sobre
una menor cantidad de cuerdas de lo que habitualmente hace para lograr un
sonido muy suave. En los pianos modernos actuales el "una corda" permite
que el martillo del piano golpee sobre solo una cuerda de cada grupo.
Las primeras composiciones específicas para pianos hacen
su aparición en 1732. Son las famosas 12 sonatas para piano de Giustini.
Juan Sebastián Bach toma contacto por primera vez con un
piano hacia el año 1750. El piano estaba construido por Gottfried
Silbermann quien construía pianos desde 1725.
Este señor era un constructor de órganos de la ciudad de
Freiberg, en Saxonia. Tomó contacto con el piano de Cristofori hacia
finales de la década del 20 lo que lo movió a construir los suyos propios.
Bach se puso en contacto con él y le pidió que alivianara el mecanismo y
que reforzara el volumen del sonido en las octavas superiores. Silbermann
concretó el pedido lo que produjo que Bach se convirtiera en Agente de
ventas de estos pianos.
Desde el taller de Gottfried Silbermann se desarrollaron
las famosas escuelas de construcción de pianos conocidas como la "Escuela
alemana" y la "Escuela inglesa".
Dos discípulos de Silbermann llamados Johannes Zumpe y
Americus Backers emigraron a Londres donde desarrollaron un piano que
poseía el mismo mecanismo que el de Cristofori aunque con notables
modificaciones. Este mecanismo evolucionado fue el más tarde se llamó
"Mecanismo inglés".
Otro discípulo de Silbermann llamado Stein, tal vez el
más notable de ellos, realizó otras variantes al mecanismo original de un
diseñador llamado Schroter. Este mecanismo fue el que más tarde se conoció
como "Mecanismo alemán o Vienes".
Entre los años 1760 a 1830 hubo una gran expansión en la
construcción de pianos. En 1762 se produce el primer concierto de piano en
toda la historia realizado por Henry Walsh en Dublin. El piano cuadrado,
una variante especial del piano de cola, hace su debut en 1776 por
construcción de Sebastián Erard.
En 1773 se publican las famosa sonatas para piano Opus 2
de Muzio Clementi que intentan utilizar al máximo los recursos del piano.
En 1775 se construye el primer piano en los Estados Unidos de América en
una fábrica instalada en Filadelfia.
En 1795 se desarrolla en Londres en primer piano
vertical. Su diseñador era William Stodart.
En 1808 Sebastián Erard, un diseñador de pianos Francés
de origen alemán, patenta su famoso mecanismo de simple repetición y
presenta el agrafe que permitía permanecer a las cuerdas en su exacto
lugar luego del golpe de martillo. En 1810 Sebastián diseña el mecanismo
de pedales tal como llega hasta nuestros días. En 1822 introduce su
mecanismo de doble repetición que permitía una gran velocidad de
repetición entre sus teclas.
En el año 1828 Ignaz Bösendorfer funda su fábrica en
Austria. Estos pianos se encuentran actualmente entre los más destacados
del mundo. El año 1853 marca un hito en lo que se refiere a formación de
fábricas de pianos que hoy son de renombre. El alemán Heinrich Steinweg
emigra a los Estados Unidos de América y funda Steinway and Sons en New
York. Julius Blüthner funda su fábrica en Leipzig y Carl Bechstein hace lo
suyo en Berlín.
En 1863 Steinway diseña y construye el piano vertical
moderno con cuerdas cruzadas y una sola tabla armónica. En 1874
perfecciona el pedal Sostenuto. En ese mismo año J. Blüthner patenta su
famoso sistema aliquot que incrementa la resonancia de las cuerdas al
introducir una cuarta cuerda adicional a cada grupo de tres, aunque más
elevada. Esta cuerda no es percutida por el martillo sino que vibra en
simpatía.
En 1880 Steinway abre una sucursal en Hamburgo
comenzando a pelear el mercado europeo con sus dos fuertes contrincantes:
Bechstein y Blüthner.
A partir de ese año ya se puede hablar de piano moderno,
tal como lo conocemos hoy en día. Si bien encontramos desarrollos
posteriores de diseño, estos no han sido revolucionarios.
El Piano moderno -
Características, propiedades y
modelos
Cuando hablamos del piano moderno nos referimos
fundamentalmente a los pianos diseñados y construidos desde la última
década del siglo pasado hasta el presente. Si bien este período de tiempo
es muy amplio, los pianos que se construyeron en él pueden considerarse en
conjunto puesto que las variaciones de diseño y materiales han sido
menores.
Dentro de los pianos modernos encontramos dos grandes
grupos:
Pianos verticales
Pianos de Cola
Los pianos verticales se caracterizan por poseer el
arpa, las cuerdas y los martillos perpendiculares al piso. Como resultado
de esto nos encontramos con un piano en el cual su apariencia exterior es
la de un mueble "parado".
Los pianos de cola se caracterizan por poseer el arpa,
las cuerdas y los martillos paralelos al piso. En este caso el tipo de
mueble resultante esta "acostado" y el mueble en su parte posterior tiene
forma de cola.
Dentro de los pianos verticales nos encontramos con
muebles de distintos tamaños. De aquí que pueda hablarse de distintos
modelos genéricos de Pianos verticales.
Estos se pueden resumir en los siguientes cuatro grupos:
Vertical grande o antiguo (mal llamado "de concierto"),
de más de 140 cm de altura.
Vertical de estudio. De 110 a 139 cm de altura.
Vertical Consola. De 98 a 109 cm de altura.
Vertical Espineta. Menores de 98 cm de altura.
Independientemente del tamaño también podemos clasificar
a los pianos según la altura relativa del mecanismo con respecto al
teclado. Así en los Verticales grandes encontramos mecanismos posicionados
por encima de la altura del teclado y con alturas que van desde los 26
hasta los 40 cm. En los verticales de estudio, también con mecanismos
posicionados por encima de la altura del teclado, encontramos mecanismos
que van desde los 18 a los 25 cm de altura. En los Verticales Consola
habitualmente encontramos mecanismos compactos posicionados sobre la
altura del teclado. Por último, en los Verticales Espinetas el mecanismo
se halla por debajo de la altura del teclado.
También pueden encontrarse, especialmente en las medidas
de Pianos Verticales Grandes o de Estudio, un tipo de piano muy antiguo
llamado "a bayoneta". Este tipo de piano se caracteriza por poseer los
apagadores situados por encima de la altura de los martillos y comandados
por una serie de alambres al modo de bayonetas.
En cuanto a los pianos de cola también encontramos entre
ellos distintos tamaños, con lo cual también se los puede agrupar en
grupos genéricos que en este caso son cinco, a saber:
de Cola Mignon. Hasta 130 cm de largo.
de ¼ Cola. De 131 hasta 189 cm de largo.
de ½ Cola. De 190 hasta 225 cm de largo.
de ¾ Cola. De 226 hasta 255 cm de largo.
de Gran Cola. Superiores a 256 cm de largo.
Otra clasificación que habitualmente se realiza con los
pianos, independientemente que sean estos verticales o de cola, es su
número o cantidad de notas o teclas. Entre los pianos modernos construidos
dentro del período ya especificado se encuentran dos grandes grupos:
Pianos de 85 Notas
Pianos de 88 Notas
Generalmente el número o cantidad de notas nos da
solamente una referencia aproximada a la edad del piano. Sin generalizar
se puede decir que la mayoría de los pianos construidos entre fines del
siglo XIX y la primera década del siglo XX tenían 85 notas. Luego de ese
período los pianos se construyeron y aún hoy se construyen con 88 notas.
Sin embargo, encontramos algunos fabricantes de pianos como Steinway &
Sons, que construían pianos de 88 notas ya desde los últimos años del
siglo XIX.
Otro grupo importante de pianos, independientemente que
sean estos verticales o de cola, son los llamados pianos "pianolas" los
cuales mediante un complejo sistema de fuelles de aire en el pasado o
mediante un complejo sistema computarizado en la actualidad, son capaces
de ejecutar por sí solos una pieza musical. En los pianos antiguos la
música para reproducir en las pianolas venía grabada en "rollos". En la
actualidad vienen grabadas en disquetes o CD-ROM
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