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290408 -
Adamar - LAS TRES DOCTRINAS
El problema
de la historia del acordeón se plantea hasta principios del siglo XX. Ya
a partir del 1829 las fuentes son mucho más claras y la doctrina es
unánime. Sin embargo, antes de esa fecha, ¿qué era el acordeón?, ¿era un
instrumento de origen europeo?, ...
Analizando
las diversas teorías destacan tres:
1ª) La
primera teoría señala que su origen se encuentra en la Edad Media, donde
parece que existía un instrumento muy utilizado que consistía en un
pequeño órgano portátil. La existencia de este instrumento se conoce por
algunas reproducciones como son vidrieras de catedrales, tapices y
lienzos en los que puede verse algún músico apoyando el instrumento en
su antebrazo izquierdo y accionando el fuelle mediante la mano
izquierda, mientras que con la derecha pulsaba un pequeño teclado.
2º)Esta
segunda teoría parece situar su origen a finales del siglo XVIII, hacia
el 1777, cuando Père Amiot introdujo en Europa conocimientos musicales
chinos para el empleo del sistema de lengüetas en la construcción de
órganos y otros instrumentos como la "HAECKEL´S PHYSHARMONICA", cuyo
primer ejemplar fue construido en Viena el 1818. Este instrumento según
la doctrina es el origen de nuestro acordeón.
Pero tal
teoría no parece muy convincente. Podríamos señalar que el primer
acordeón moderno es de esta fecha, pero es de suponer que antes habría
algún intento de combinar fuelle y lengüetas; y si no es así, dado el
desconocimiento en occidente de las lengüetas, podríamos indagar en
oriente acerca del posible origen.
3º)La
tercera teoría parte de la concepción del acordeón como el instrumento
más pequeño de los del género del órgano; esto es, un instrumento con
teclado y producción mecánica del viento.
Su origen lo
sitúan en la creación de Eschembach, quien basándose en un pequeño
aparato llamado "Tipótono", inventado en París por un mecánico llamado
Pinsonnat, reunió varias lengüetas, afinadas convenientemente formando
escala, pasándola rápidamente a través del soplo de la boca.
1. TESIS.
LOS ELEMENTOS; EL HIDRAULUS, EL ARMONIO
Estas son
las tres teorías principales sobre el origen de este instrumento; sin
embargo, analizando tales teorías y observando la idea central sobre la
que giran las tesis, podemos observar que la primera teoría se basa en
el fuelle y en el teclado, considerándolos como los elementos
caracterizadores del instrumento. La segunda y tercera teoría se basa en
la lengüeta.
Todo esto
suscita una pregunta cuya solución es previa y necesaria para comenzar
la investigación histórica del instrumento: ¿qué elementos han de darse
para que un determinado instrumento sea considerado un acordeón?
Según la
primera tesis, los elementos son el fuelle y el teclado; mientras que
para las otras dos teorías, el elemento principal viene a ser la
lengüeta.
En nuestra
opinión, no hay un elemento central que caracterice al acordeón; sin
embargo, hay una serie de características que nos pueden servir de punto
de arranque, como:
VIENTO: ya
que el acordeón es un instrumento de viento al precisar de este elemento
para lograr el sonido.
FUELLE: como
parte central e imprescindible que viene a lograr el primer elemento
(viento).
LENGÜETAS:
elemento imprescindible para que en contacto con el aire se consiga la
vibración, y el consiguiente sonido.
Otros
elementos como el teclado, etc..., no son piezas imprescindibles, ya que
partimos de la concepción de que hay instrumento cuando hay sonido. El
teclado permite la pluralidad de sonidos, la polifonía; pero, con la
simple existencia de una lengüeta y el mecanismo para aprovechar el aire
(fuelle) es suficiente para producir un sonido y con ello un
instrumento.
En este
sentido, partiendo del elemento físico externo característico del
acordeón, el fuelle, podríamos remontarnos al siglo II, época en la que
se le incorpora al hidraulus el fuelle manual.
Según los
documentos históricos, el hidraulus era un complejo instrumento formado
en un principio por tubos de una gran flauta de pan, y un teclado
rudimentario, así como por un ingenioso mecanismo hidráulico que
suministraba el aire a presión constante. Este instrumento fue inventado
por el griego alejandrino Ktésibios hacia el año 259 a.C., pasando más
tarde a la Roma imperial.
Hacia en
siglo II el suministro de aire del hidraulus original fue sustituido por
un fuelle manual. Tal instrumento gozó de una gran difusión en Bizancio,
llegando a ser un instrumento que participaba en los toques imperiales .
Este
hidraulus ha sido considerado como el primer órgano del nuevo occidente;
sin embargo, consideramos que desde la aplicación del fuelle para el
logro del sonido (en este caso no por medio de lengüetas, sino de
tubos), este mecanismo planteó la posibilidad de desarrollarlo y
aplicarlo a otros medios posteriores como la lengüeta. En este sentido
consideramos el hidraulus como el posible "inspirador" (que no significa
origen) del futuro acordeón.
Posteriormente en la Edad Media la aplicación del fuelle siguió ligada a
los tubos con instrumentos como el órgano medieval portátil, que era
"portado" en bandolera y se accionaba con una mano mediante un fuelle
pequeño mientras que la otra mano actuaba sobre el teclado. Este
instrumento lo hemos mencionado al hablar de la primera teoría,
llamándolo también hidraulus, a pesar de tratarse de un instrumento
evolucionado del mismo. Sin embargo, al variar muy poco en esencia hemos
mantenido el término.
Desde el
momento en el que el fuelle pasa al mecanismo de las lengüetas, podemos
hablar de acordeón, y ello se producirá el 1777, cuando Père Amiot
introduce este sistema que según las fuentes provenía de China, lo que
nos suscita la duda acerca de un posible origen asiático. Sin embargo,
tal investigación resulta más que difícil por el desconocimiento en
occidente de la cultura china.
2.
ORÍGENES: ÓRGANO DE BOCA; LA LENGÜETA LIBRE; PRINCIPIO SONORO.
Parece ser
que el origen de la lengüeta debe situarse en Asia, donde este principio
era conocido desde miles de años atrás, ya que se aplicaba en los
órganos de boca.
El órgano de
boca es un instrumento único en su género, característico del Extremo
Oriente, incluido el Sudeste Asiático y parte de Indonesia. Según P.
Monichon, representa "por si sólo el símbolo de una antigua
civilización... la pureza de sus líneas, la sencillez de su fabricación,
la ciencia que ha dirigido la afinación de sus láminas, la delicadeza de
los sonidos que emite, todo contribuye a hacer en él una pura obra
maestra en la que se funde el empirismo y la reflexión de varios
siglos". El órgano de boca constituye el primer aerófono cuyo
funcionamiento se basó en el principio de la lengüeta libre; su
invención es atribuida al emperador chino Nyu-Kwa, en el III milenio
antes de nuestra era, pero la sustitución de la lengüeta de caña por la
lengüeta metálica data, según algunos autores, de unos 2700 años a.C.,
durante el reinado del emperador Hang-Si. A pesar de esta tradición , la
existencia del instrumento no aparece mencionada, hasta unos 1100 años
a.C. en el libro de cantos; y el órgano de boca más antiguo que ha
llegado hasta nosotros, data del siglo VI. Parece que fue en esta época
cuando su uso estuvo más generalizado. Podemos encontrarlo sobre todo en
Persia con el nombre de "Mustag chino" en figuras pictóricas del siglo
VII que muestran órganos de boca de construcción elaborada. El órgano de
boca penetró en occidente en época muy tardía siendo importado en la
segunda mitad del siglo XVIII, en San Petesburgo, donde el físico
Klatzenstein estudiaba el funcionamiento de la lengüeta libre y que
sugirió introducirla en el órgano europeo.
El primer
órgano de lengüetas libres fue construido por G. J. Vogler en Darmstadt.
A partir de 1800 se creó una familia completa de instrumentos de
lengüeta libre metálica, especialmente el "Mundharmonika" de F. R.
Buschman en Berlín, en 1821, y después la armónica, el acordeón y el
armonio.
Hablando en
general, el órgano de boca consta de 3 elementos: un depósito de aire,
unos tubos fijados en él y unas lengüetas metálicas en el extremo
inferior de dichos tubos. El depósito es una especie de cámara de aire
en forma de calabaza, de madera labrada o de marfil (mide entre 6 y 10
cm. de diámetro, y su parte inferior, más estrecha, de 3 a 5 cm., con
una altura que oscila entre 5 y 8 cm. Pero estas dimensiones, que son
las del instrumento chino, pueden variar según las regiones); presenta
una boquilla lateral más un tubo corto en forma de cuello de oca; o
simplemente un tubo recto de bambú. Esta boquilla permite al músico
introducir el aire en la cámara en la cual se almacena. Los tubos de
caña, de bambú o de madera, tienen distintas longitudes (entre 10 y 40
cm. de altura, a veces más) y su número varia de unos modelos a otros
(aunque por lo general suelen ser entre 6 y 17); están unidos
verticalmente e insertados en la parte superior de la cámara de aire;
cada uno de ellos lleva un pequeño agujero circular –en un lugar preciso
y en la parte externa- y una estrecha hendidura situada cerca del
extremo superior. En el extremo inferior de los tubos (la parte que
queda dentro de la cámara de aire) hay unas lengüetas finas y muy
sensibles de cobre o latón. Estos tubos son biselados con un plano al
cual se adaptan las lengüetas (hay que recordar que la lengüeta libre es
la lengüeta de un órgano de boca que se recorta en una plaquita
metálica, normalmente de plata, que no sobrepasa las 12 o 15 centésimas
de milímetro).
El
instrumento puede tocarse de pie o sentado, apretando el cuenco con las
palmas de la mano y dirigiendo los tubos hacia arriba. El músico sopla o
aspira por la boquilla al tiempo que actúa sobre los agujeros de los
tubos con los dedos de ambas manos. Vemos como el funcionamiento del
órgano de boca está basado en un fenómeno aerodinámico llevado a cabo
minuciosamente: en los tubos el aire no se dirige de abajo arriba; sino
de arriba abajo; en lugar de penetrar directamente en los tubos, pasa a
un lado produciendo un vacío parcial en el depósito, y de esta manera el
aire exterior, se introduce en los tubos por arriba. Como hemos visto,
un tubo sólo suena cuando está tapado. Si simultáneamente se tapan
varios agujeros obtendremos un acorde , por lo cual el instrumento puede
emitir una serie de acordes para acompañar a las melodías. Cuando se
toca solo, el bordón que hace de tónica refuerza la melodía de forma
continuada.
Hay dos
grandes tipos de órganos de boca de los cuales todos los demás no
suponen sino réplicas más o menos simplificadas: en la primera categoría
se sitúan los instrumentos con los tubos agrupados formando un haz; en
la segunda, figuran aquellos cuyos tubos se encuentran dispuestos en dos
filas paralelas más o menos divergentes. Más de un organólogo los ha
comparado con la doble forma "en haz" o "en balsa" que adopta la flauta
de pan ; el parentesco entre esta última, más antigua, y el órgano de
boca "en haz" se encuentra en Indonesia en su forma más primitiva, y en
los países de Extremo Oriente mientras que el tipo " en balsa" ocupa una
zona geográfica intermedia como son diversos países del Sudeste Asiático
a partir de las fronteras orientales de la India.
3. LOS
ÓRGANOS DE BOCA EN HAZ
Entre los
diversos mitos de creación de los instrumentos musicales los antiguos
chinos reservaron un lugar preferente al Sheng. Su clasificación
instrumental se basaba en los materiales utilizados en la fabricación;
materiales más mágicos que acústicos. Por ello, la calabaza es la
materia del órgano de boca, instrumento fijo de acuerdo con el cual
debían regularse todos los demás. El órgano de boca representa además,
el instrumento sintético por excelencia en el cual quedan expresados en
forma alegórica los reinos mineral (lengüetas metálicas), vegetal (tubos
de bambú, cuencos de madera) y animal (embocadura en forma de cuello de
oca).
El Sheng
suele estar compuesto por 17 tubos de bambú de distinta longitud, de los
cuales el más largo puede llegar a medir unos 50 cm., y colocados en
círculo. En principio se encuentran enfrentados dos a dos, los más
pequeños pegados y los más grandes simétricamente separados. Todos ellos
se juntan en la cámara de aire, que es de madera labrada, y lacada en su
parte externa. El Sheng es el único instrumento chino afinado por
semitonos que permite emitir simultáneamente –además de las notas dobles
a distancia de cuarta y de quinta- tres o cuatro notas e incluso más. La
extensión abarca desde el La 3 al Mi bemol 5, es decir, una octava y
media aproximadamente, siendo utilizada la escala pentatónica (por
ejemplo: La, Si, Re, Mi, Fa sostenido). La sonoridad es de una
delicadeza extrema y el timbre suave y velado. Especialmente apropiado
para las orquestas de Corte o de teatro en las que los acordes
prolongados del Sheng acompañan el canto de forma admirable.
Los modelos
japonés y Coreano son casi idénticos al instrumento chino: el Sho de
Japón, también con 17 tubos de bambú, lleva un depósito de aire cuya
parte superior (por la que penetran los tubos) aparece cubierta por una
placa de cuerno de bisonte de mar o de búfalo. Los tubos están colocados
de dos en dos formando un círculo; producen los sonidos siguientes: Fa
sostenido 5, Sol 4, Fa sostenido 4 , Mi 4, Do sostenido 4 , Sol
sostenido 4, Si bemol 3, Do sostenido 5, Si 4, La 4, Re 5, La 3, o, Do
4; en la actualidad se utilizan once acordes en el género "gagaku" cada
uno de los cuales hace vibrar juntamente de 5 a 7 tubos. El órgano de
boca es el instrumento armónico por excelencia de Japón, con sus
sonoridades dulces y algo veladas; es, por otra parte, un instrumento
noble, estrictamente reservado a la interpretación de música imperial.
El KLEDI de Borneo presenta la misma disposición circular de tubos, cuyo
número no supera los seis (5 melódicos y un bordón), siendo este el
modelo más primitivo de órgano de boca perteneciente al primer tipo
descrito hasta el momento.
4. LOS
ÓRGANOS DE BOCA EN FORMA DE BALSA
El KHEN,
verdadero instrumento nacional de Laos (que también podemos encontrar al
norte de Birmania), ilustra al segundo de los tipos de órganos de boca:
presenta una doble fila de tubos de bambú paralelos formando una red
plana de una longitud que oscila entre uno y tres metros. Esta red pasa
a través de la cámara de aire, bastante estrecha y construida, por lo
general, de madera labrada o de marfil. En este caso, puede considerarse
que se trata de dos balsas situadas una a continuación de otra,
atravesando de parte a parte la cámara de aire. El número total de tubos
(generalmente 14 o 16) puede llegar a 26. Hay que hacer notar que las
lengüetas de este instrumento son cuneiformes, así que a pesar de su
tamaño estos órganos de boca resultan lo bastante ligeros incluso para
ser transportados por niños. Su sonoridad es más redonda que la de los
instrumentos chinos y japoneses, y su técnica interpretativa se presta a
virtuosismos polifónicos.
No hay duda
de que el Khen supone la forma más evolucionada de órgano de boca con
filas de tubos. Los otros modelos son variantes simplificadas de este:
el MBUAT vietnamita (que también aparece en Camboya) presenta solamente
6 tubos de bambú instalados en dos grupos divergentes (uno de 4 tubos y
otro de 2) por lo que el instrumento adapta la forma de V; las lengüetas
son de bambú. Encontramos el mismo modelo de órgano de boca en forma de
V en Bangladesh (antigua Bengala oriental): el número de tubos es, en
este caso, más variable. El KYEN, o FULU, del norte de Laos y de
Birmania, adopta la forma de V o de X: en este último caso las dos filas
de tubos se cruzan en el interior de la cámara de aire y se prolongan
por encima de esta. Conviene destacar la presencia en algún instrumento
de este tipo de fundas de bambú que cierran en el extremo superior de
los tubos, en tanto que a la altura de algunos agujeros se colocan
envolturas también de bambú: según A. Schaeffner se trata de resonadores
o bien de formas mixtas de bordón y sordina.
También hay
órganos de boca en Bangladesh, en Birmania y en el Vietnan central, que
llevan un solo tubo del tamaño de un hombre. Se dividen en dos
variedades: los que utilizan este tubo únicamente como bordón, y
aquellos que por tener varios agujeros pueden ser comparados con el
clarinete (aunque se trate de instrumentos de lengüeta libre). Estos
órganos de boca, tienen una embocadura perpendicular a la dirección
vertical del tubo, y la cámara de aire, que es una calabaza alargada,
está situada hacia la mitad del mismo.
En cuanto a
los órganos de boca en occidente, ya hemos visto como se introdujeron
hacia la segunda mitad del siglo XVIII y los diversos experimentos que
impulsó. Sin embargo, es muy posible que la historia occidental de los
instrumentos de lengüetas libres tenga también otro aspecto. Por
ejemplo, Klier, una muy notable autoridad en esta materia, ha sugerido
que los instrumentos austriacos y alemanes de 1818-1821, gracias a los
cuales los populares instrumentos de esta clase vieron por primera vez
la luz pueden que le deban menos a las lengüetas libres de metal que se
soplan que a las que se pulsan. Hay dos tipos que usan este tipo de
ejecución: el "sansa africano", cuyo posterior equivalente puede que sea
la caja de música suiza, y la "guimbarde" europea o arpa hebrea.
Las
guimbardes compuestas que poseían hasta 6 lengüetas de diferente
afinación se construyeron en Austria y hacia 1814 un fabricante bávaro,
Eschenbach, experimentó con una versión de teclado de lengüetas pulsada
(aunque un modelo posterior suyo tenía fuelles). Por consiguiente, sigue
siendo una pregunta sin respuesta hasta que punto se concibieron los
instrumentos soplados como Sheng perfeccionados o Guimbardes de soplo.
La verdad puede que contenga elementos de ambos tipos, al tiempo que
también la costumbre de tocar melodías con una corteza de abedul
sostenida frente a la boca, que se sabe se practicaba en las montañas de
Harz, sugiere otro posible precursor.
Hasta aquí
hemos analizado la aparición de uno de los elementos fundamentales del
acordeón como es la lengüeta, que como hemos podido apreciar parece
tener un origen oriental. Para terminar con este apartado de los
orígenes, supuestos orígenes por la falta de fuentes contrastadas cabe
mencionar un instrumento que históricamente se ha emparejado al
acordeón, incluso llegando a decirse que el origen de ambas era similar.
Este instrumento es el armonio.
Sin embargo,
es inconcebible la doctrina de que el armonio es el origen del acordeón
por errores cronológicos.
El armonio
se inicia el 1842 cuando el parisino A. Fr. Debain (uno de los
promotores del acordeón) ideó un instrumento que iba a conocer el favor
de salones e iglesias donde no había órgano (por ello será también un
"órgano de estudio" y, llegado el caso, un instrumento complementario en
las orquestas de teatro; por ejemplo aparece en la ópera de Richard
Strauss "Ariana en Naxos", donde refuerza la sección de los vientos).
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