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Parte 1
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290408 -
Adamar - Tal
instrumento está alimentado por un fuelle y provista de un teclado con
juegos y registros. Es un instrumento complemente distinto al órgano por
estar compuesto de lengüetas libres en lugar de tubos.
A pesar de
estar compuesta de lengüetas su forma, estructura le separa del
acordeón. Tiene el aspecto de un piano recto, compacto y macizo, lleva
un mecanismo de lengüetas libres percutidas por martillos (llamadas
"percusión") accionadas por las teclas. La longitud de cada lengüeta
determina la altura sonora y, gracias a los martillos, el ataque resulta
especialmente rápido y preciso. Las lengüetas vibran debido a la acción
del aire acumulado en un depósito alimentado por dos fuelles, las cuales
quedan conectadas directamente con cada una de las lengüetas por medio
de un dispositivo adecuado. De todo ello resulta la posibilidad de
dosificar con una mayor sutileza la intensidad sonora. Los fuelles son
accionados alternativamente por dos pedales.
El armonio
dispone de un número variable de "registros" distribuidos sobre el
teclado, cada uno de los cuales está dividido en dos semi-registros, uno
para los agudos y otro para los graves, lo cual permite tocar con cada
mano un registro distinto. Hay un refinamiento suplementario que
consiste en las dos rodilleras introducidas con el nombre de "doble
expresión" (son palancas móviles accionadas con las rodillas y que
permiten matizar distintamente los agudos y los graves). Algunos
armonios poseen un doble teclado y pedalero cuyos fuelles están
alimentados por un motor eléctrico. La extensión del instrumento es, por
lo general, de cinco octavas.
Antes de
adentrarnos en la historia más reciente del instrumento, de 1777 hasta
nuestros días, donde las fuentes son más claras y contrastadas, es
necesario a nuestro parecer realizar un apunte acerca del tema que vamos
a finalizar.
La doctrina
que sitúa el origen del acordeón en oriente, no es totalmente cierta,
pero tampoco debemos considerarla como una auténtica falacia.
Tal y como
señalamos a la hora de hablar de los elementos fundamentales del
acordeón, este se caracteriza por dos principios: el principio de
producción mecánica del aire por medio del fuelle; y el principio de la
lengüeta.
Es cierto
que la lengüeta es un elemento fundamental en este instrumento; y
también parece ser cierto que este elemento de la lengüeta tiene un
origen asiático. Ahora bien: esto no es óbice para señalar que el origen
del acordeón es asiático; será uno de los elementos fundamentales del
acordeón, la lengüeta, pero no el instrumento en sí mismo considerado,
como una fusión entre el principio de fuelle y el de lengüeta. A nuestro
parecer, el instrumento que de vida al acordeón actual debe de estar
compuesto por esos dos elementos.
Uno de
ellos, la lengüeta, la hemos situado en oriente. Queda el fuelle, cuyo
origen puede no ser estrictamente musical. Podemos encontrarnos con
fuelles manuales, destinados a usos cotidianos diversos y diferentes de
la mera producción musical.
El estudio
del origen del fuelle y su aplicación al lenguaje musical es uno de los
capítulos más interesantes y más difíciles a la hora de realizar un
trabajo de investigación que coloque los pilares de este instrumento.
En este
trabajo no podemos adentrarnos en tales labores por la falta de tiempo
para llevar a cabo una investigación de tales magnitudes, no sólo a
nivel musical, sino en el ámbito puramente social, cotidiano del que
parece arrancar dicho principio del fuelle.
5. EL
ACORDEÓN A PARTIR DE 1777
En este
fecha de 1777 parece ser que Père Amiot comenzó a emplear el sistema
chino de las lengüetas para la construcción de órganos y otros
instrumentos como la "Haeckel´s Physharmonica" (Viena, 1818).
Jean Joseph
Marie Amiot [nacido en Toulon, 8-2-1718, muerto en Pekín 9-10-1794] era
un misionero jesuita que publicó un estudio sobre la música china
(París, 1779), que constituye el VI volumen de la Mémoires concernant
l´histoire, les sciences, les arts... des Chinois (15 vol., París,
1780). Es en realidad la traducción del Ky yo King Chuen de Li-Koang-Ti
(Pekín, 1727).
Sin embargo,
no será hasta el 1821 el momento en el que podemos hablar de la
"creación". Tal año, el berlinés Christian Friedrich Ludwig Cuschmann
(1805-1864) construyó "Aura", y la desarrolló en el mismo año, añadiendo
un teclado de botones y un fuelle manejado con la mano, bajo el nombre
de "Handaeoline".
Estos
primeros acordeones contaban con diez botones e melodía y dos de bajos.
Cada tono tenía su lengüeta y cada botón de la melodía controlaba dos
tonos. Pronto se extendería por toda Europa, donde aparecerían numerosas
agrupaciones orquestales. Dicho acordeón continua siendo popular hoy en
día en Suiza y Austria.
Posteriormente, el 1829, Cyrillus Demian (1772-1847) construyó en Viena
un instrumento que patentó con el nombre de "Accordion" o "acordeón".
La
construcción la realizó sobre el principio de la guimbarda, que se hacía
vibrar con el soplo. Bien pronto se aumentó el número de lengüetas,
aumentando también el tamaño del aparato, y cuando fue insuficiente el
aire de los pulmones, se le añadió un pequeño fuelle y una serie de
teclas o pistones. Este instrumento portátil, de viento, consiste en dos
pequeños fuelles de mano, a un lado de los cuales está adherida una
tabla que contiene distintas teclas o pistones, según el tamaño del
instrumento. Estos pistones, al comprimirse, abren ciertas válvulas, que
hacen que el viento se introduzca en unos tubitos de metal al fondo de
los cuales corresponden dobles lengüetas, arregladas de tal manera que
producen dos notas, una al dilatar y otra al comprimir los fuelles. La
mano derecha maneja las teclas y la izquierda los fuelles, en cuya parte
inferior, casi siempre, hay dos especies de llaves que llevan el viento
a otros tubos y dejan oír una sencilla armonía, por lo regular los
acordes de la tónica y de la dominante. Por esta descripción se
comprenderá que el instrumento de que se trata no pasa de ser un
juguete. En años posteriores, el mismo Demian y sus hijos Karl y Guido
continuaron el progreso encaminado a sacar partido de la invención de
este instrumento.
Nos
encontramos con un instrumento nuevo y de grandes posibilidades. Este,
hizo que el núcleo central en la invención y producción del primitivo
instrumento, Viena, diera paso a una pluralidad de centros que
continuaron, cada cual por su camino, en el desarrollo de este
instrumento. Algunos de esos centros fueron Bélgica, con Charles Buffet;
Francia, con Napoleón Fourneaux y M.Busson; Alemania, con H. Band, que a
pesar de no ser una potencia tuvo una gran importancia a mediados de
siglo; y, Gran Bretaña, con Sir Charles Wheatstone.
Este último,
inventó el 1829.30 en Londres un modelo muy evolucionado inspirado en el
ejemplar de Buschmann: la concertina, instrumento pequeño de figura
hexagonal u octogonal, de fuelle muy largo y teclados contantes en ambas
caras o cubiertas, en el que se hacen vibrar las lengüetas metálicas por
medio del fuelle. Este instrumento fue muy popular durante la primera
mitad del siglo XIX, siendo introducida en música de cámara y orquestas.
En Alemania
también tuvo auge este instrumento en manos de C. F. Uhlig, quien
construyó la primera concertina en ese país el 1934.
Hoy en día
se siguen fabricando concertinas de acción y doble acción.
La
concertina era todavía un sistema sencillo, primitivo, de pocas
posibilidades; fruto de su desarrollo, de su evolución podemos
considerar el invento de H. Band, hacia el 1850: el bandoneón. Este
alemán de Krefeld creó un instrumento de 28 teclas para la mano derecha,
y de 23 teclas para la izquierda. Se caracteriza por su tamaño, y por su
timbre especial. El bandoneón tuvo y tiene aún en la actualidad un gran
auge en Argentina, donde son característicos los tangos ejecutados con
este instrumento.
En apenas
medio siglo de vida del instrumento podemos observar la cantidad de
variaciones, mutaciones que ha sufrido ese sistema elemental de fuelle y
lengüetas. Sin embargo, esta frenética invención y desarrollo de nuevos
sistemas, cada vez más lógicos y racionales tendrá un alto el 1859,
cuando el francés Busson establece el modelo a seguir, sustituyendo los
anticuados botones por un teclado. Se produjo una fuerte expansión
introduciendo hasta seis filas de botones para los bajos, que incluían
notas simples, acordes mayores, menores, dominantes y disminuidas.
En torno a
estas fechas nacen en diversos países importantes empresas del acordeón
como Hohner (Trossingen, 1857); Soprani (Castelfidardo, 1872); y Dallapé
(Stradella, 1876).
Todas estas
empresas han sido fundamentales en la evolución del instrumento gracias
a la labor de investigación y desarrollo realizado. Pero de todas ellas
cabe destacar la fábrica de MATHIAS AG. HOHNER. La empresa Hohner es una
fábrica alemana de acordeones establecida en Trossingen (Wurtemberg).
Fue fundada en 1857 por Mathias H. (1833-1902), quien, con modernos
métodos de producción, logró una rápida difusión por Europa y América.
Continuada por los hijos de M. H., la sociedad emplea en la actualidad a
unos 4000 obreros. Esta sociedad ha fundado una escuela de música en
Trossingen y una editorial. Desde 1945, también fabrica saxofones e
instrumentos de música electrónicos.
A partir de
los años sesenta, el acordeón gozará de un gran auge y comenzará a
concretizar, determinar un campo musical, del cuál será parte
indispensable: la cultura de los países. Se convierte en el instrumento
del pueblo, de la cultura de un pueblo, de las danzas, del folklore.
Los primeros
cincuenta años de vertiginosa invención el instrumento dan lugar a
prácticamente un siglo entero de relajación, de asentamiento, de apogeo;
el instrumento sencillo que la doctrina caracterizaba de juguete, de muy
poco valor artístico, se convierte en un elemento indispensable de la
cultura de todos los Estados. Se comienza a descubrir el bastísimo campo
de aplicación del acordeón.
Este auge,
florecimiento del acordeón tendrá su culminación con la creación de
escuelas importantes. Así el 1931 en Trossingen se funda la escuela del
acordeón, que se convertirá el 1948 en la academia oficial estatal bajo
la dirección de Hugo Herrman (nacido en Ravensgurg, Wurtemberg,
19-4-1899; muerto en Stuttgart, 7-9-1967). Este compositor alemán,
profesor de oficio fue autodidacta en el campo musical antes de iniciar
estudios en el conservatorio de Stuttgart, y en la Musikhochschule de
Berlín. Antes de ocupar el puesto de director de coro en Alemania,
América (Detroit, 1923-25) y en Reutlingen.
H. Herrman
además de la gran labor que realiza en el mundo del acordeón, dándolo a
conocer por todos los Estados, fue un gran compositor que empleó el
acordeón en sus obras. A él se le atribuye la obra "SIEBEN NEUE
SPIELMUSIKEN" de 1927, conocida por ser la primera composición exclusiva
para acordeón.
La
influencia de las escuelas alemanas se extendieron por el resto de
países.
Gr. Br., fue
una de as primeras en seguir el ejemplo alemán con la creación el 1936
de la "BRITISH COLLEGE OF ACCORDIONISTS".
Desde
primeros del siglo XX se han dado cantidad de obras para el instrumento.
Sonatas, conciertos y otras muchas composiciones han sido realizadas por
Robert Russell Bennett, Ivor Beynan, Paul Creston, David Diamond, Roy
Harris, Hugo Herrmann, Alan Hovhaness, Wolfgang Jacobi, Paul Pisk, G.
Romani, William Grant Still, Virgil Thomson, Herman Zilcher, etc...
Otros
compositores de prestigio también han utilizado en sus composiciones el
acordeón, caso de Berg en "Wozzeck" (1917), Paul Dessau en "The Trial of
Lucullus", Prokofiev en "Cantata en el 20 aniversario de la Revolución
de Octubre Op.74", Seiber en "Introducción y Allegro para chelo y
acordeón", Roberto Gerhard en "various works". Glinka utilizó el
acordeón en "Rooslan y Ludmilla" el año 1842. Tchaikowsky introduce una
parte de acordeón en su Suite Nº2 en Do Mayor. En 1929, Chostakovich
introduce acordeón en su ballet "La Edad de Oro". Hindemith escribe su
"Kabernus sik" Nº1 para acordeón solista y orquesta de cámara.
Para
finalizar con este apartado dedicado a la evolución del acordeón desde
Père Amiot hasta mediados del siglo XX, más o menos, señalar la
existencia de otros instrumentos del mismo género basados en principios
semejantes, inventados por diferentes constructores tales como el
EOLODION de Eschembach; la EOLINA de Koenigsheven y Schlimbach; el
EOLOMELODICON de Brunner; y el AEROFONO de Christian Dietz, que no es
otra cosa que la fisarmónica de Hackel.
En la
colección de instrumentos de música de Berlín existe un ejemplar de
acordeón, llamado MELOFONO, que tiene la forma de una guitarra, dentro
de cuya caja sonora se encuentra el fuelle, que se mueve tirando con la
mano de una varilla.
Señalar
también las diferentes variantes del acordeón como el
ACORDEÓN-CLARINETE, instrumento que figuraba en la bella colección de
Sax, quien lo adquirió en Manila; el ACORDEÓN DE PISTÓN, variante
inventada por Alexandre: tiene registros que permiten hacer sonar, con
la ayuda de una sola tecla, diferentes registros, solos o aisladamente;
el ACORDEÓN-FLAGEOLET, mezcla del acordeón y del órgano chino. Provisto
de lengüetas, tenía 25 llaves y 8 agujeros (colección de Sax); el
ACORDEÓN-FLUTINA, instrumento inventado por Busson en 1851. Este
mecánico fue el propagador del acordeón, cuya invención desarrolló en
todos los sentidos, ideando los trémolos perfeccionados y los
acordeones-órganos de simple y doble juego, provistos de registros
especiales; el ACORDEÓN-PIANO, construido en París el 1852 por Boulon.
Ofrecía este instrumento la reunión del acordeón y del piano.
6. EL
ACORDEÓN A PARTIR DE 1950
Tras
explicar la evolución del acordeón desde sus primitivas formas hasta
mediados del siglo XX, vamos a detenernos ahora en estos 50 años que nos
quedan hasta nuestros días.
En esta
época el acordeón ha dado pasos importantísimos, ya que ha definido su
ámbito; en otras palabras, se ha ESPECIALIZADO.
Pero, a qué
nos referimos cuando hablamos de especialización.
No podemos
hablar en este periodo de acordeón, como un instrumento de viento
compuesto por fuelle y lengüetas; es preciso hablar de acordeones, ya
que cada cultura, cada civilización ha modificado, desarrollado esa
composición fuelle-lengüetas adaptándolo a sus exigencias sociales,
culturales.
Ya no hay un
acordeón, hay acordeones, diferentes modelos que guardan una gran
relación unas con otras, ya que parten de la misma estructura: el fuelle
y las lengüetas. Podemos encontrar así el bandoneón, cuyo sonido
especial lo emplearon para acuñar los míticos tangos de Argentina,
especializándose en dicho género musical. La trikitixa, de gran arraigo
en Euskal Herria, a pesar de su origen extranjero, dado a su sonido
alegre, "juguetón" se ha especializado en géneros musicales populares,
alegres, vivos como el fandango, arín-arín, porrusalda, o la misma
trikitixa.
Estos dos
instrumentos, estos dos acordeones, trikitixa y bandoneón, son claros
exponentes de la especialización que ha sufrido el instrumento. Sin
instrumentos diatónicos, sencillos, simples, cuyo campo, ámbito de
ejecución es muy restringido por la carencia tonal que presenta y por el
especial sonido que lo caracteriza.
Podríamos
plantearnos la pregunta de si cabe la trikitixa por ejemplo en
Argentina. La respuesta a nuestro parecer es negativa por unas cuantas
razones:
En primer
lugar el acordeón, la trikitixa en este caso, debería ser exponente
claro de la cultura Argentina, cultura marcada sobre todo por el tango
(Gardel, Piazzola, etc...). En este sentido el instrumento debería
encajar en esa cultura y no al revés, y es obvio de que el carácter
melancólico, reflexivo, profundo y marcado del tango exige un
instrumento de tales cualidades, instrumento que no sería la trikitixa
por su carácter ligero, alegra, festivo y suelto.
Es decir: el
instrumento encaja en una determinada cultura, no es la cultura la que
encaja. La cultura nace, el instrumento se crea para ser el medio eficaz
para dar a conocer esa cultura, para desarrollarla, extenderla.
Cosa
distinta ha sido la evolución del acordeón de concierto, tanto el
acordeón-piano, como el acordeón-cromático o de botones. Este acordeón
en vez de ceñirse a un solo campo, en vez de especializarse, es capaz de
desarrollar, abarcar diversos estilos, desde lo clásico, pasando por lo
popular, hasta lo más contemporáneo. Tal variedad temática ha sido
posible gracias a inventos como los registros, que se tratan de varios
juegos de lengüetas, que le proporcionan gran variedad de tonos y de
octavas, cuya creación data del 1930. La creación del sistema
"bassetti", ha sido otro gran invento que permite tocar la melodía en el
teclado izquierdo, y no limitarlo únicamente al acompañamiento. Este
sistema ha hecho de este instrumento algo muy complejo, cuya ejecución
técnica exige una gran destreza, velocidad y coordinación de manos.
Permite así, por ejemplo, ejecutar obras de Bach donde se coordinan
diversas voces.
Sin embargo
debemos señalar que no hay un único modelo de acordeón de concierto. Hay
diversos modelos según el Estado. Así en la zona más occidental (España,
Francia, Italia, etc...), el sistema que se emplea es el sistema
italiano. Este sistema consta de un teclado derecho con cinco filas
(hablamos del acordeón cromático), las tres primeras fundamentales,
siendo la cuarta y quinta fila repetición de la primera y segunda
respectivamente. La disposición de los botones es de grave a agudo. El
sistema de la mano izquierda es igual al derecho (en el sistema
"bassetti").
Sin embargo,
hay otros sistemas como el ruso (acordeón-cromático, denominado allí
"bayan" o "baian"), donde la disposición de los botones es diferente,
siendo el orden de agudo a grave. Hay que señalar también otros sistemas
como el finlandés, o el belga con su peculiar disposición de botones.
Pero esto no
significa que nos encontremos ante diferentes acordeones. El acordeón es
uno, pero dada la complejidad de su ejecución, cada escuela ha dispuesto
los botones (equivale a notas, ya que un botón es una nota) de la forma
que considere más apta para su ejecución. Son características menores
que explica la adaptación del instrumento a las necesidades de cada
escuela, intérprete.
Centrándonos
ahora en Euskal Herria, podemos observar que aquí se ha dado desde
siempre la dicotomía trikitixa-acordeón de concierto. Hasta hace pocos
años este último acordeón había dominado el campo folklórico de nuestra
tierra, era un elemento indispensable en las verbenas, romerías,
fiestas, etc... la trikitixa, instrumento muy limitado, de un único tono
y diatónico se veía subordinado a un instrumento complejo que podía
abarcar toda clase de géneros.
Sin embargo,
esta última década ha sufrido un cambio de posturas. La trikitixa ha ido
ganando terreno gracias a la aparición de grupos folklóricos (Tapia y
Leturia, Gozategi, Maixa eta Ixiar, Kepa Junkera, etc...), que además de
los tradicionales bailes vascos han sabido investigar nuevos terrenos y
hacer del instrumento un medio adecuado para su desarrollo.
El acordeón
de concierto, en cambio, parece que se ha inclinado hoy en día por el
campo más contemporáneo, de manos de concertistas como Bogdad Precz,
Matti Rantanen, Jacques Mornet, Friedrich Lips, José Antonio Hontoria,
etc... En este sentido podemos señalar que el campo folklórico, durante
años dominado por el acordeón de concierto ha pasado a manos de la
trikitixa. A pesar de ello, no debemos pasar por alto que la trikitixa
es un acordeón no susceptible de innovación, mientras que el acordeón de
concierto, gracias a las nuevas innovaciones técnicas no ha tocado
todavía fondo y quedan muchas puertas por abrir, y muchos campos por
desarrollar e investigar, pudiendo ser uno de ellos la posible
incorporación a la orquesta sinfónica.
7.
MOVIMIENTO DEL ACORDEÓN A LO LARGO DEL MUNDO
Los
desplazamientos del acordeón a lo largo del mundo se extienden en dos
periodos distintos. Hasta 1910 más o menos, es en Europa donde el
instrumento se propaga con diversa fortuna. Después de esta fecha, se le
ve cruzar los océanos y entrar en las regiones más remotas de Asia,
América y África. No ganará de golpe el favor popular pero su éxito se
afirmará lentamente gracias a las cualidades de la pequeña lámina que lo
anima: el estrangul libre metálico.
Desde el
principio de su existencia, se intentó perfeccionarlo a fin de explotar
se extrema diversidad de aptitudes de expresión. Pero el desaliento se
adueñó frecuentemente de los buscadores que le abandonaban. Volvió a ser
enseguida un objeto de bazar: un instrumento de juguete.
El acordeón
no habiendo tenido el privilegio de tomar parte en la evolución de la
expresión sonora, conserva el de aproximarse al pueblo. Si se le juzga
por el inmenso éxito que ha encontrado, podemos admitir que esta
necesidad no es una utopía.
Se comprende
así los diversos trayectos que le condujeron del artesano a la casa del
manufacturero, y como de los manufactureros al mundo comercial no hay
más que un paso, éste fue alegremente salvado. Estas razones comerciales
son el origen de las fluctuaciones más o menos afortunadas de estos
múltiples éxodos.
Durante
mucho tiempo se ha ignorado al deformarse sus verdaderas migraciones
fundándose en el hecho de que no había sido fabricado más que en las
regiones muy boscosas de Alemania. Sin embargo las últimas
investigaciones confirman que es en Francia, en París donde durante
medio siglo, el acordeón, irradia hacia los países vecinos antes de ser
sofocado por la competencia ascendente.
En efecto,
después de Austria y Francia, el acordeón se multiplicó en Alemania
hacia 1836, en Thuringe, en Géra, antes de penetrar en Sajonia y después
en Klingenthal. Esta última ciudad llegará a ser la placa giratoria del
acordeón-juguete en Europa hasta cerca del 1890. Ella inundará por
completo con sus productos los mercados internacionales gracias a los
precios módicos practicados, haciendo sucumbir en primer lugar en
Francia.
Este mercado
comercial animará a nuevos fabricantes a establecerse en Berlín, en sus
alrededores, y sobre todo en Bohemia, en Checoslovaquia, en Kraslitz y
Hradec Klaloye; el acordeón pasó rápidamente a Polonia, Hungría y quizá
Rusia.
Las fechas
de introducción del acordeón en Rusia, así como los itinerarios
supuestos, son aún demasiado imprecisos (1840? 1860?) para ser
definitivos.
Durante este
tiempo en Italia, en Castelfidardo, en la provincia de Ancone, se funda
en 1863 un taller, el cual, modesto en sus inicios, tomará pronto
grandes proporciones. Arrastrados por esta estela, numerosas ciudades
italianas conocieron su celebridad gracias a esta producción: Macerata,
Bolzano, San Giovanni in Croce, Stradella, Recanatti, Camerano,
Vercelli.
Si el primer
periodo puede ser pues considerado como el de la implantación de
fabricantes en Europa, el segundo fue el de su difusión por el mundo.
Después de
1910, volviendo a la idea del acordeón como instrumento de música y a
una hechura cada vez más cuidada, dos países (Alemania e Italia) tomarán
para sí la producción y propagación del acordeón a todas partes del
globo.
En Alemania,
la fabricación se trasladará a Trossingen, ciudad situada en Wurtemberg,
bajo la dirección de Mathias Hohner.
En Italia,
Castelfidardo y sus ciudades vecinas, representadas por Paolo Soprani,
consolidarán su renombre.
Desde esta
fecha, entre dos grandes, se han efectuado aún muchos desplazamientos,
se han hecho renombrados, mientras que el acordeón afirmaba lentamente
su reciente consagración, persiguiendo su triple vocación: rehabilitar
el principio de estrangul libre metálico, jugar su papel de educador
popular, convertir al mayor número de profanos posible al lenguaje de la
Música.
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