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Parte 1 /
Parte 2
290408 -
Estilo Barroco -
Alfredo Álvarez Domínguez
151297 -
Universidad Central de Venezuela - Facultad de Humanidades y Educación -
Escuela de Artes - Asignatura: Teorías y Épocas de la Música II -
Profesor: Numa Tortolero.
LA ÉPOCA DEL BARROCO
Contenido
I.- ¿QUÉ ES EL BARROCO EN LA MÚSICA?
II.- RASGOS TÉCNICOS Y FORMAS
MUSICALES DEL BARROCO:
II.I Cromatismo
II.II Expresividad
II.III Bajo cifrado y bajo
continuo
II.IV Barra de compás
II.V Policoralidad
II.VI Intensidad
II.VII Florecimiento del
madrigal
II.VIII Separación en géneros
II.IX La ópera
II.X El Oratorio
II.XI La cantata
II.XII La sonata, la toccata y
la suite
II.XIII El estilo
concertato
II.XIII La fuga
II.XIV La sinfonía
III.- PERÍODOS DEL BARROCO
III.I Barroco temprano
En Italia
Jacopo Peri (1561-1633) y
Giulio Caccini(1550-1680)
Claudio Monteverdi (1567-1643)
Girolano Frescobaldi (1583-1643)
Giovanni Gabrieli (1557-1612)
Claudio Merulo (1533-1604)
Carlo Gesualdo, Príncipe de Venosa
(1560-1613)
En Alemania
Hans Leo Hassler (1564-1612)
Johann Herman Schein (1586-1630)
Samuel Scheidt (1587-1654)
En Inglaterra
Willian Byrd (1543-1623)
John Dowland (1562-1626)
John Dowland (1562-1626)
John Bull (1563-1628)
Orlando Gibbons (1583-1625):
III.II Barroco medio
En Italia
Bartolomé Cristófori (1655-1731)
Giacomo Carissimi (1605-1674)
Francesco Cavalli (1602-1676)
Luigi Rossi (1598-1653)
Giovanni Battista Vitali (1644-1692) y
Tommasso Antonio Vitali (1665-1747)
En Alemania
Henrich Schütz (1585-1672)
Johann Jakob Froberger (1616-1667)
Dietrich Buxtehude (1637-1707):
En Francia
Robert Cambert (1628-1677)
Jean-Baptiste Lully (1632-1687):
III.III Barroco tardío
En Italia
Giovanni Battista Pergolessi (1710-1736)
Alessandro Scarlatti (1660-1725)
Domenico Scarlatti (1685-1757)
Arcangelo Corelli (1653-1713)
Antonio Vivaldi ((1678-1741):
En Francia
François Couperin (1668-1733)
Jean-Philippe Rameau (1683-1764)
Henry Purcel (1658 ó 59-1695):
En Alemania
Georg Philipp Telemann (1681-1767)
Johann Sebastian Bach(1685-1750)
Georg Friedrich Haendel (1685-1759):
Bibliografía
I.- ¿QUÉ ES EL BARROCO EN LA
MÚSICA?
Los movimientos artísticos no
aparecen así, de improviso, sino que son producto de una serie gradual
de transformaciones que, poco a poco, se van adueñando de las formas
estilísticas de una época hasta hacerse característica del modo de
pensar, de las costumbres, modas y hasta del modo de vivir de los
artistas y de toda la sociedad. Así ocurre, por supuesto, con el
"Barroco". En los siglos XIV y XV, toda Europa estaba empeñada en
rescatar la sobriedad y sencillez de las fuentes clásicas griegas y
reaccionaba contra la "excesiva ornamentación del arte gótico", ya
agotado hacia finales del siglo XIII. Pero así como ocurrió con el arte
griego, el cual de la austeridad del clasicismo de Fidias, Mirón y
Policleto, pasó a la sensualidad, la gracia, el atrevimiento y la
expresividad de Scopas y Praxíteles, para caer luego en la exageración
de las líneas curvas y de las posturas y al abuso de la expresividad que
significó el helenismo de Lisipo y Polidoro, así mismo, el renacimiento
tuvo que ceder el paso al esplendor del barroco.
El término "Barroco" lleva
aparejado, en sus principios, cierto aire despectivo, y es debido a que
en el siglo XVIII los pensadores neoclásicos lo consideraron como
desmesurado, confuso, rebuscado y extravagante, pero hoy admiramos los
efectos de luz y sombra, las extraordinarias perspectivas, las curvas de
sus perfiles, la vastedad de sus proporciones y el esplendor de sus
colores en su pintura; los ornamentos y la grandiosidad de su
arquitectura y las grandes sinfonías, las extraordinarias óperas, la
majestuosidad de los oratorios y las bellísimas cantatas del período
barroco en la música.
II.- RASGOS TÉCNICOS Y
FORMAS MUSICALES DEL BARROCO:
En este período se desarrollaron
nuevas formas y se operaron grandes avances técnicos tanto en la
composición como en el virtuosismo, así tenemos:
II.I
Cromatismo: Ya Nicola Vicentino
(1511-1613) había tratado de establecer en instrumentos, e incluso en el
canto, diferencias entre tonos con sostenidos y con bemoles, con la
finalidad de restablecer la situación Helénica empleando modos griegos.
Pero fue Carlo Gesualdo, Príncipe de Venosa (1560-1613) quien con su
escritura y su expresividad cromática introduce en sus cantos corales
variaciones cromáticas para lograr efectos admirables y completamente
novedosos, anticipando así en tres siglos al "Dodecafonismo" de
Schomberg. Gioseffo Zarlino (1517-1590), compañero de Gesualdo en las
clases con el maestro Willaert, teorizó acerca de estas propuestas y
renovó los conceptos de los intervalos, pero estas teorías no tuvieron
seguimiento por chocar demasiado con las costumbres y oídos de su época.
II.II
Expresividad: En la época
precedente, la polifonía había causado que el canto coral se hiciera
cada vez más incomprensible. A principios del Barroco se promulgó que la
palabra debía ser entendida completamente, era lo importante, la música
sólo era un acompañamiento que, por medios sutiles que afectaban el
ritmo, la armonía y la distribución de las voces, destacaba y valoraba
las palabras y la intención del texto. Es con los aportes de Andrea
Gabrieli (1510-1586), Luca Marencio (1553-1599) y Claudio Monteverdi
(1567-1643) que se rescata la claridad del texto y el arte del
acompañamiento se enriquece. Con ellos, con la fuerza de su aliento, su
temperamento y sus armonías modernas, la orquesta cobra importancia y
los acordes consonantes y disonantes se convierten en auxiliares de la
melodía, que se desarrolla con sus cálidos colores y una expresividad
nunca antes vista.
II.III Bajo
cifrado y bajo continuo: Estos
términos, que en la práctica coinciden a menudo, consisten en fijar la
nota del bajo e indicar con números el intervalo en que deben sonar o
cantar las otras voces. Muchas veces se escribe la melodía y se le
agrega el bajo cifrado (a esto se le llamó bajo continuo), dejando a las
voces intermedias la libertad para moverse dentro de la armonía así
señalada.
II.IV Barra
de compás: Aunque la barra de
compás aparece por primera vez en la pieza "Musica Instrumentalis" de
Alexander Agricola en 1529 y después Sebald Heyden la menciona en 1536,
con el nombre de "Tactus" en su libro "De Arte Canendi" (El arte del
canto), como medida del tiempo que señala el conductor (el director), la
medida del tiempo de manera uniforme en las piezas musicales es un
aporte importantísimo del periodo barroco.
II.V
Policoralidad: Andrea Gabrieli,
organista de la catedral de San Marcos en Venecia, siguiendo principios
ya establecidos por su maestro Willaert y basándose en que esa iglesia
tiene coros a ambos lados de la nave central, dividió el coro en dos
partes y alternó el canto en uno y otro, como si estuviesen dialogando.
Para eso compuso música para dos coros y posteriormente para varios
coros simultáneos. La orquesta también la dividió y la amplió, logrando
una sonoridad inigualable, así pasó a ser de los primeros compositores
para orquesta grande. El estilo policoral veneciano fue continuado por
la escuela romana con un aspecto algo diferente, más íntimamente
relacionado con la nueva arquitectura barroca, de efectos magníficos,
brillantes y pomposos. El maestro Orazio Benevoli (1605-1672),
compositor romano, escribió para la corte de Viena una misa para doce
coros a cuarenta y ocho voces, acompañadas de una masa instrumental,
dedicada a la inauguración de la catedral de Salzburgo en 1628.
II.VI
Intensidad: Fue también Andrea
Gabrieli uno de los primeros en dar indicaciones de matices en las
partituras, determinando así la intensidad del sonido y dando origen a
los términos piano y forte. Esto se pone de manifiesto en su sonata "Pian'
e Forte". Con Johann Stamitz se consolida en toda Europa el principio de
crescendo-diminuendo en sus "Concerts Spirituels" presentados en
París en 1751.
II.VII
Florecimiento del madrigal: Ya
esta forma se venía desarrollando en el renacimiento, pero en este
período se va a sofisticar aún más, sobre todo en su aspecto musical.
Con Andrea Gabrieli, Carlo Gesualdo Príncipe de Venosa
(1560-1613) y Claudio Monteverdi, el madrigal toma un vuelco brusco y se
difunde por toda Italia. Más tarde toma un auge inusitado en Inglaterra
con William Byrd (1543-1623), Orlando Gibbons (1583-1625), Thomas Morley
(1557-1603), John Wilbye (1574-1638) y Thomas Weelkes (1575-1623); y en
Alemania con Hans Leo Hassler (1564-1612) que además de introducir el
Lied, sirve de mediador entre la música italiana y la alemana, ya que
tuvo percepción, flexibilidad y habilidad suficientes para escoger con
exactitud las cualidades que podían ser adoptadas de la música italiana
para incorporarlas en la de su país. La diferencia entre esta nueva
forma "Lied" y su contraparte italiana, el "Madrigal" es que aquel es
menos polifónico y mantiene la melodía principal en la voz superior.
Esta forma alemana va a tener su máximo esplendor en el siglo XVIII con
el romanticismo.
II.VIII
Separación en géneros: En el
período barroco, el canto, la música instrumental y la dramática se
separan según la razón social que la determina. Así surgen los géneros
musicales que en principio se pueden catalogar en tres: la música de
iglesia, la música dramática o de teatro y la música instrumental.
Género de
iglesia: A principios del
barroco, la música religiosa presentaba una ambivalencia. Por un lado se
pretendía continuar con los patrones renacentistas, continuando la obra
que impuso Palestrina. Por otro lado, quedaron elementos liberales,
principalmente en Venecia, donde se promulgaba una música más variada,
con acompañamiento instrumental. Claudio Monteverdi (1567-1643), quien
gozaba de mucho prestigio como punta de lanza revolucionaria, recibió el
encargo de reinstalar el viejo estilo polifónico en los servicios de la
catedral de San Marcos en Venecia.
Entre su obra, tiene singular
importancia su "Vespro della Beata Vergine", que consta de trece partes,
todas cantadas: un motete introductorio, cinco salmos, cuatro secciones
denominadas concerto, una sonata y un magnificat. También es
conveniente citar a la obra "La Rappresentazione dell'Anima e del Corpo
" de Emilio de Cavalieri (1550-1602), la cual está basada en la historia
sagrada y cada cantante representa a un personaje. Se considera a esta
obra el primer Oratorio, forma de la cual hablaremos más
adelante.
Género
instrumental: Fue en el
renacimiento cuando la danza pasó a ocupar un sitio importante en la
vida social. Las principales formas nacidas en el renacimiento fueron la
pavana, que se bailaba ceremoniosamente y con dignidad; y la
gallarda, en tiempo más rápido, que se bailaba con saltos. Se hizo
costumbre seguir una pavana con una gallarda, este dúo de danzas dio
origen a otro, de estructura similar, el passamezzo seguido de un
saltarello, y después se le incorporó la allemande y la
courante. Esto dio origen, por una parte, a las suites de
danzas del período barroco, y por la otra, a la alternancia de lento y
rápido a los movimientos del concerto que trataremos más
adelante. Con la popularidad que alcanzó el teatro en este período, se
hizo costumbre que en el entreacto se incorporara un trozo de música
instrumental que se denominó "intermedi" o "entre act".
Con el tiempo, este trozo pasaría a tener cada vez mayor importancia. Lo
mismo ocurrió con la opertura, al principio fueron sólo unos acordes
fuertes para llamar la atención del público, avisando que iba a comenzar
la función. Con el tiempo fue expandiéndose hasta llegar a ser una pieza
instrumental prácticamente independiente. Así tenemos por una parte la
suite con origen en la danza y la opertura con origen en el teatro, de
ellas dos van a surgir en el Barroco las formas musicales del concierto,
la sonata, la sinfonía, la fuga y la toccata.
Género
dramático: También este género
tiene su origen en la danza y en el teatro. Ya en el renacimiento se
presentaban los misterios escenificados, los ballets de
las fiestas de Borgoña, el Baile cómico de la Reina en Francia y
las danzas cortesanas escenificadas como las morescas en España y
las fábulas en Florencia. Con el surgimiento de la idea de
interpretar obras teatrales donde los personajes canten sus parlamentos
con acompañamiento musical en lugar de declamarlos, se inició una
revolución caracterizada por la aparición de una influencia totalmente
nueva que transformó el arte de la composición y estableció principios
totalmente opuestos a los que habían servido de guía a los compositores
anteriores. Coincidencialmente, en el mismo año de la muerte de
Palestrina, 1594, se reúne un grupo de artistas e intelectuales en la
casa de un noble florentino, para cantar el drama de los griegos
poniéndole notas musicales a la poesía, de forma que el significado de
las palabras fuese interpretado en forma exacta mediante la ayuda del
ritmo y del metro (recitativo). Este grupo, en el palacio de
Giovanni Bardi, Conte di Vernio (1534-1612), formó la Camerata
Fiorentina, con la asistencia de músicos como Jacopo Peri (1561-1633),
Giulio Caccini (1550-1680) y Vincenzo Galilei (1533-1591), padre del
célebre científico Galileo, poetas como Ottavio Rinuccini e
intelectuales como el Conde Jacobo Corsi. Ellos no pretendieron componer
melodías hermosas sino expresar las palabras mediante notas musicales
que se elevaban y descendían al igual que la voz que las recita, de aquí
nace el recitativo. Claudio Monteverdi (1567-1643) es quien va a
darle forma a este género con la aparición de la ópera, la cual se va ha
difundir rápidamente por todo el mundo.
II.IX La
ópera: Si realmente la Camerata
Fiorentina tuvo la intención, típicamente renacentista, de hacer renacer
la tragedia griega, el resultado fue algo totalmente nuevo: la ópera, o
sea, una obra de teatro en que los actores, en vez de recitar sus
parlamentos, los cantan, y que se emplean también coros, orquesta y,
eventualmente, bailes. En el Barroco temprano nos encontramos en el
período en que se abandona el estilo contrapuntístico para reemplazarlo
por la monodia acompañada con armonías o acordes. Bajo este principio se
estrena en Florencia en el año de 1594, la obra de Jacopo Peri "Dafne",
con libreto de Rinuccini, miembros ya nombrados de la Camerata
Fiorentina. Después, en 1600, de estos mismos autores, con la
colaboración de Giulio Caccini, se presenta "Euridice". Siguen
componiéndose y presentándose numerosas obras hasta 1607, cuando aparece
el primer gran maestro en este género: Claudio Monteverdi, quien con sus
obras "Orfeo" y la "Coronación de Popea" difunde el género por muchas
otras ciudades. Monteverdi creó óperas de gran fuerza dramática, bella
música y un alto contenido ético. Treinta años después, ya en el Barroco
medio, se inaugura en Venecia el primer teatro destinado a la
presentación de música dramática, el "Teatro San Cassiano", y a partir
de ese momento comienzan a proliferar este tipo de salón, Roma, Nápoles,
Milán, tienen cerca de diez teatros cada una, y muchas otras ciudades
cuentan también con una buena cantidad. Así el arte dramático- musical
llega a oídos del pueblo y deja de ser un espectáculo netamente
aristocrático. La historia de la ópera se va a comportar desde entonces
como un péndulo en cuanto a calidad se refiere, su difusión desmesurada
va a ir en detrimento de su calidad artística hasta que aparece algún
genio que la eleva, como pasa con el Barroco medio cuando aparecen
Giovanni Battista Pergolesi (1710-1732), que con su "Serva Patrona" crea
el nuevo género de la ópera bufa, y Alessandro Scarlati (1660-1725), su
genial continuador; y en Barroco tardío, Georg Friedrich Haendel (1685-
1759) gran predecesor del clasicismo.
II.X El
Oratorio: Emilio de Cavalieri
(1550-1602), también miembro de la Camerata Fiorentina, basado en los
principios de la monodia acompañada, compuso "Rappresentazione
dell'Anima e del Corpo", con largos monólogos y temas moralizadores
sacados generalmente de las Sagradas Escrituras. En contraposición a los
temas más mundanos de la ópera, surge este nuevo género que dio por ser
llamado Oratorio. A partir del Barroco medio, con la proliferación de
los teatros de ópera, el oratorio se hace más íntimo y prescinde de los
grandes decorados y vestuarios, sustituye la sensualidad de aquella por
un recogimiento interior y la acción dramática por el relato de un
narrador. Así se permite el empleo de grandes masas corales, la
personificación de conceptos abstractos (la bondad, las buenas y malas
obras, la avaricia, la castidad, etc.) y se representan exclusivamente
temas simbólicos. El papel que tiene Monteverdi en el desarrollo de la
ópera, lo asume Giacomo Carissimi (1605-1674) en el oratorio, el auge de
este género no es menor que el de aquel. El oratorio se presenta en
salas, iglesias, palacios, al aire libre. Su desarrollo es
extraordinario y alcanza su perfección con Georg Friedrich Haendel
(1685-1759).
II.XI La
cantata: La cantata fue en sus
comienzos un género afín y se desarrolló de igual forma que el oratorio
pero sin que tuviera que apelar necesariamente al texto religioso, sino
que, por el contrario, frecuentemente aludía a temas seculares como
églogas pastoriles, poesía renacentista variedad de otros aspectos, de
libre iniciativa. La cantata barroca es un desarrollo en escala
aumentada de la cantata de cámara unipersonal con acompañamiento
instrumental. las del mismo Carissimi son las más notables del Barroco
temprano y es quien la lleva a la iglesia, logrando notables cantatas a
dos voces e instrumentos con las que obtiene la cantata da chiesa, algo
muy parecido al oratorio y que, en el Barroco tardío, va a llegar a su
máxima expresión con Johann Sebastian Bach.
II.XII La
sonata, la toccata y la suite:
Como mencionamos anteriormente, fue con base a la danza y a las
operturas de las obras teatrales que se desarrollan las formas
instrumentales del ricercare, la canzona, la suite, la sonata
y la toccata. Así, una danza lenta seguida de otra más rápida
dará el primer par en que se fundará la suite, uniéndosele otras parejas
de carácter contrastante con sus figuras rítmicas y el aire de sus
movimientos. Poco a poco esta sucesión se hará regular, hasta alcanzar
el apogeo de la forma que consiste en: Una allemande (con su
doble), una courante (con su doble), una zarabanda (con su doble) y,
para terminar, una giga. El "doble" es la variación ornamental de la
danza y antes de la giga se pueden anteponer otras danzas como la
gavota, passepied, branle, minué, bourré, rigodón, chacona, passacaglia,
y otras. Aún no es universal el nombre de suite, en Italia la llaman
también "partita" y en Francia, en especial François Couperin
(1668-1733), la llama "ordre". La sonata es una forma parecida a la
suite, pero se distingue de ésta en su rigurosidad formal que rige
también a la sinfonía, el concierto y la mayoría de la música de cámara
(bitemática, tiempos contrastantes, tonalidad fundamental, coda libre,
etc.). Con Giovanni Gabrieli (1557-1612. Barroco temprano) se define la
sonata en dos especies: la sonata da chiesa, donde se alternan elementos
solemnes, lentos, con otros movidos, ligeros, tratando de mantener una
unidad; y la sonata da camera, bastante semejante a la suite. Surgieron
en este período las sonatas para violín solo o con acompañamiento de
clavecín. Posteriormente surgieron las sonatas para piano en el Barroco
medio con Girolamo Frescobaldi (1583-1643); y en el tardío se inicia en
Alemania con Johann Kuhnau (alemán, 1660-1722), y alcanza su plenitud
con Bach. La forma de toccata se inició como una libre interpretación en
un instrumento de teclado, pero después se generalizó a todo instrumento
solista. se inicia con amplios acordes a los que siguen pasajes
brillantes y de gran virtuosismo, para terminar con una virtuosa coda,
es también con Bach que esta forma alcanza su más alta expresión.
II.XIII
El estilo concertato:
Con el ya mencionado Giovanni Gabrieli, aprovechando las condiciones
especiales de la Catedral de San Marcos de Venecia, aparece un estilo
que pronto va a dominar toda la música del Barroco: es el tratamiento de
las voces y de las instrumentos que se va a denominar policoral y que
consiste en la oposición de "solos univocales" compuestos por masas
"monoinstrumentales" en grupos concertantes, todos ellos tratados como
solistas. Esta oposición de grupos monovocales respecto a la masa
orquestal considerada como "ripieno" o "tutti", es la base elemental del
"concerto". El sistema armónico reemplaza la escritura contrapuntística
y consiste en que las partes vocales son sostenidas simplemente por el
bajo continuo.
II.XIII La
fuga: Es la forma más
evolucionada del estilo polifónico. Su principio lo podemos ubicar en la
caccia medieval, sostenido en el canon y pasando por el ricercare, pero
en la fuga las voces tienen la misma melodía, pero entran de manera
escalonada, manteniendo las distancias invariables; en ésta, el tema
puede intercambiarse entre una y otra voz. A su primera parte,
exposición, le sigue otra, el "desarrollo", en la que se presentan toda
suerte de variaciones al tema expuesto, el tema es explotado según todas
las técnicas que el compositor desee, bien sea por aumentos,
disminuciones, transportes, inversiones, etc. En la tercera, la
"re-exposición", el tema vuelve a su forma original para terminar con
una coda que reafirma la tonalidad de la pieza. A la primera voz que
entra, en la tónica, se le llama el "comes", la siguiente voz,
acompañante, entra en la dominante y se le llama el "dux", cuando entra
la tercera tiene que hacerlo también en el dux, por lo que la melodía
vuelve al primer grado. Así, en líneas muy generales, se manejan las
voces en la fuga. La forma definitiva de la fuga la establece
gloriosamente Johann Sebastian Bach, Pero tuvo que pasar por los dos
Gabrieli, Frescobaldi, Scheidt, Froberger, Pachelbel y Bextehude, entre
otros.
II.XIV La
sinfonía: El término sinfonía
tiene en un principio el mismo significado que sonata:
ambos términos se usaron para designar piezas de solistas o de orquesta,
sin forma estricta. El primer movimiento de suites alemanas también
recibe el nombre de sinfonía, lo mismo que la opertura de las obras
dramáticas musicales y los intermezzi. Cuando en el campo de la
composición termina el período contrapuntístico y se inicia el período
melódico-armónico, la sinfonía consigue su época cumbre. Se inicia su
historia propiamente dicha con Johann Stamitz (1717-1757), compositor
alemán del Barroco tardío, introduciendo en su célebre orquesta de
Mannheim la novedad sensacional del crescendo y diminuendo, con el cual
se supera, definitivamente, la técnica del bajo continuo, y sin lo cual
sería inconcebible la música del período clásico. Stamitz es considerado
el gran precursor de Haydn y de Mozart.
III.-
PERÍODOS DEL BARROCO: El Barroco se
puede subdividir en tres períodos: Barroco temprano (1580-1630), Barroco
medio (1630-1680) y Barroco tardío (1680-1730).
III.I
Barroco temprano: El Barroco
temprano se caracteriza por los intentos de la Camerata Fiorentina de
hacer de la música un auxiliar emotivo del texto, buscaron evitar que
por la polifonía se atendiera a la parte musical y se descuidara lo que
se estaba diciendo, por eso fueron partícipes de la monodia acompañada,
tratando que con la música se le diera efectos emotivos al discurso.
Por otra parte, el género dramático
en la música comenzó su desarrollo, se abandonaron los antiguos modos y
se impuso el sistema tonal con los tonos mayores y menores. Con base a
la danza y a las operturas de las obras teatrales, se desarrollaron las
formas instrumentales del ricercare, la canzona, la
sonata y la toccata y, en la música cantada apareció la
diferenciación entre aria, airoso y recitativo. Con
todo esto las orquestas empezaron a interpretar su música en grandes
espacios y al aire libre, con lo que crecieron en tamaño y sonoridad. Lo
mismo ocurrió con los coros, que tuvieron que adaptarse a los espacios
grandes, diferentes a los salones donde se acostumbraba a presentarse y
aumentaron su número (policoralidad) y la cantidad de sus integrantes
(coros de muchas personas). Entre los más importantes maestros de este
período cabe señalar:
En
Italia:
Jacopo Peri (1561-1633) y Giulio
Caccini(1550-1680): Dos importantes miembros de la Camerata
Fiorentina. Caccini fue también teórico e introdujo el bajo cifrado.
Jacopo Peri presentó en 1597 la primera ópera "Dafne" con libreto del
poeta Ottavio Rinuccini y basada en los cuentos de la "Metamorfosis"
de Ovidio y en el 1600 Peri y Caccini presentaron "Euridice" con libreto
también de Rinuccini y basada en el mito griego de Orfeo y Euridice, es
la primera ópera que se conserva, ya que "Dafne se encuentra perdida.
Compusieron siempre en el estilo monódico acompañado y sus óperas fueron
basadas en el recitativo.
Claudio Monteverdi (1567-1643):
Sobresaliente compositor de madrigales y de óperas. Domina por igual el
viejo estilo polifónico y la nueva corriente de monodia acompañada, por
eso se considera el puente entre los dos estilos. Fue un verdadero
revolucionario tanto en el trata de las voces como en la instrumentación
orquestal. En 1607 estrenó su ópera "Orfeo", sobre el mismo mito griego
de "Euridice" y con libreto de Alessandro Strigo. Aquí reúne en forma
muy equilibrada todos los elementos de la ópera: música, lirismo, drama,
actuación, danza, movimiento escénico, vestuario, decorados, iluminación
y efectos teatrales; introduce la orquesta con clave, cuerdas y vientos
y asocia algunos personajes con instrumentos específicos, alternando
pasajes recitativos, en los cuales avanza la acción, con arias, donde
predomina lo dramático.
Girolano Frescobaldi
(1583-1643): Máximo representante de la música instrumental de este
período. El Concilio de Trento, celebrado en Roma entre los años de 1562
y 1563, trató y dispuso importantes reformas graves en asuntos
relacionados con la música religiosa, así que en esta ciudad no se pudo
desarrollar, con la rapidez de otros sitios, la música dramática, por lo
que los compositores tuvieron que hacer mayor énfasis en la música
instrumental. Frescobaldi fue creador de las formas toccata, al
ricercare y a la canzona, formas que a su vez abrirán el
camino al capriccio y a la fantasia .
Giovanni Gabrieli
(1557-1612): Máximo representante de la música sacra de este período.
Fue alumno de su tío Andrea Gabrieli, y escribió, en el estilo grandioso
de la época, madrigales, piezas para coro y para órgano y canto y
"Sinfonías Sacras" (piezas instrumentales con el mismo significado de
sonata, no es la sinfonía que conocemos hoy en día), son importantes sus
aportes en el campo de la sonata, el ricercare y la fuga. Fue uno de los
primeros en hacer indicaciones de intensidad, como en su "Sonata Pian' e
Forte".
Claudio Merulo (1533-1604):
Notable compositor de motetes, misas y madrigales. Fue también
constructor de órganos y editor. Creó muchas innovaciones tanto en la
técnica como en el estilo.
Carlo Gesualdo, Príncipe de
Venosa (1560-1613): Se caracterizó por el empleo del cromatismo, lo
que le confirió una expresividad muy moderna para la época. Compuso
madrigales y otras composiciones a capella para coros, cuyo
dinamismo y expresividad son ejemplos importantes de la teoría de los
afectos. Gesualdo compuso música para coros a cappella, dando
importancia al texto pero reforzando la expresividad por medio del uso
de disonancias y variaciones cromáticas en los cuales todos los acordes
imaginables pudieron ser insertados en cualquier tonalidad mayor o menor
sin destruir el efecto de la misma, sus progresiones cromáticas se
podrían atribuir, fácilmente, a la música del siglo X X .
En Alemania:
La educación tradicional varía en
sus más elementales conceptos con la Reforma Luterana, se escapa del
control de los monjes cultos y de las escuelas conventuales y se hace
más humanística. Surgen nuevos conceptos en los programas regulares de
educación y la nueva Gymnasia incorpora los estudios
humanísticos, no sólo en las universidades, sino también en la
instrucción elemental. Martín Lutero fue un gran amante de la música y
la consideraba un don divino y un excelente vehículo para trasmitir las
enseñanzas de la fe. Su deseo se vio cumplido al proliferar las escuelas
de música, cada iglesia tenía su propia Kantorei (Cantoría), fue
en una de estas, la de Leipzig, donde siglos más tarde iba a surgir el
genio de Bach.
Hans Leo Hassler (1564-1612):
Todo esto comienza a dar frutos en la segunda mitad del siglo XVI,
cuando comienzan a aparecer documentos de la nueva cultura musical, así
surgen músicos como por ejemplo Hans Leo Hassler, quien supo conciliar
la influencia italiana con los mejores rasgos del arte alemán.
Johann Herman Schein (1586-1630)
: Fue el antecesor de Bach en la Cantoría de Santo Tomás. También se
nota en él la influencia italiana, y como Hassler combinó el nuevo
estilo monódico extranjero con la música tradicional y el idioma de su
país y con los sentimientos protestantes. Compuso ante todo bellas
canciones, motetes y suites.
Samuel Scheidt (1587-1654):
Junto con Schütz y con Schein es considerado ilustre precursor de Bach,
fue el último de los llamados las tres grandes "S" de la música antigua
alemana. Su música entra en los períodos temprano y medio del Barroco.
Compuso extraordinarias piezas corales a las que les dio forma
organística, numerosas fugas y tocatas y dio firmes bases a la
variación.
En Inglaterra:
Muy injustamente se ha considerado
a Inglaterra un país sin música. Desde siglos atrás encontramos
manifestaciones polifónicas tempranas en arduo cultivo de la música
sacra. Músicos como John Dunstable reclaman para sí una posición
importante en la música medieval. En el Barroco temprano nos encontramos
con músicos de renombre mundial que hicieron aportes importantes en el
nuevo concepto de la monodia acompañada:
Willian Byrd (1543-1623),
organista de la corte y excelente compositor de madrigales, innovador en
la música para una especie de clave muy usado en ese país, el
virginal.
John Dowland (1562-1626):
Célebre virtuoso del laúd y uno de los más renombrados compositores de
su época. Sus madrigales y sus danzas fueron muy difundidas por toda
Europa.
John Bull (1563-1628):
Organista de fama y gran compositor para instrumentos de teclado.
Orlando Gibbons (1583-1625):
Doctor en Música de la Universidad de Oxford. Compuso numerosas obras
para cuerdas y para virginal. Madrigales, motetes, música religiosa y la
música para la boda del Rey Carlos I.
III.II
Barroco medio:
La ópera, iniciada por la Camerata
Fiorentina para rescatar la antigua tragedia griega, resulta en una
forma absolutamente novedosa que cobra auge en toda Europa. Después de
Florencia, fue en Venecia donde primero se notó esta expansión, luego
vinieron otras ciudades y otros países, en Venecia se inaugura el primer
teatro destinado a la presentación de óperas (San Cassiano, 1637) y
rápidamente es seguido por numerosos teatros más en la misma Venecia, en
Roma, Milano y Nápoles, donde llegan a tener más de diez cada una de
estas ciudades. Lo que antes se consideraba un arte elitesco, propio de
los salones y las cortes, se hace alcanzable por las grandes masas
populares. Pero esto hace que el nivel artístico se sacrifique en
función de la difusión popular. A partir de ese momento la historia de
la ópera se bifurca, por un lado se interpreta la ópera como drama de
hondo sentido moral y subordinando la música a un desarrollo lógico de
la acción, muy propio de los principios establecidos en el Barroco; y
por el otro, el goce sensual de melodías y voces, en un fantástico
desarrollo del bel canto en búsqueda del lucimiento virtuoso y en
detrimento del sentido dramático.
Por otra parte, el oratorio para
entonces renunció a todo tipo de decorado, convirtiéndose en una forma
de concierto.
También en este período se crea la
ópera bufa. Giovanni Battista Pergolessi estrena en Nápoles "La Serva
Patrona", llevando el género literario de la comedia a la música, es
decir separando la ópera en dos diferentes géneros, como ocurre en la
literatura: la tragedia y la comedia. Muy pronto se difunde este nuevo
género por toda Europa, en especial en Francia donde con base a ella
surge la opera comique, de carácter algo dramático, pero muy
relacionada con la comedia y que contrasta enormemente con lo que hasta
el momento estaba en boga, que en lo, sucesivo se le llamará ópera
seria.
También en este período se difunde
profusamente la utilización de instrumentos de teclado como solistas,
por ejemplo, se difunde el uso del clavicordio y del violín. La difusión
tan grande del clavicordio en este período se puede atribuir a dos
factores primordiales: este instrumento permite una gran riqueza
armónica ya que simultáneamente se pueden ejecutar cuatro o más voces,
algo que no se puede hacer con los instrumentos de la familia del violín
ni los de viento, y por otra parte, ya para esta época se contaba con la
escritura en dos pentagramas, uno para cada mano, que se presta
maravillosamente para este tipo de instrumento. Par el laúd se continuó
usando la tablatura, sistema que aún se usa para la música popular. Y el
violín solista surge de la consolidación de la forma del concierto
solista.
de sus voces, así no se realizaba
el natural cambio de voz que opera en los varones en la pubertad. Los
castrados obtenían una posición social extraordinaria, los colmaban de
honores y ganaban sumas fabulosas. Los nombres de Carlo Broschi
(1705-1782) mejor conocido como Farinelli, Marchesi, Vittori y Cafareli,
se mencionan en esa época como hoy hablamos de Plácido Domingo,
Pavarotti y Carreras. Esta práctica que hoy nos parece aborrecible,
perduró hasta finales del Barroco y se consideró muy natural en su
época.
Entre los principales exponentes en
este período tenemos:
En Italia:
Bartolomé Cristófori
(1655-1731): En 1711 inventó un instrumento que llamó "Clavicémbalo
col Piano e Forte", después llamado piano, con el que se puede producir,
a voluntad, sonidos fuertes o débiles, con lo que le aseguró su
supremacía sobre todos los instrumentos de teclado.
Giacomo Carissimi (1605-1674):
Uno de los primeros compositores importantes de cantatas y oratorios.
Fue miembro de la Camerata Fiorentina y seguidor de Monteverdi. Fue
profesor de Alessandro Scarlatti y siempre vivió en Roma.
Francesco Cavalli (1602-1676):
Es otro seguidor de Monteverdi. Cantante de la catedral de San Marcos y
compositor de más de 40 óperas, todas ellas llenas de armonías
complicadas, dando importancia al ritmo y al recitativo. Sus decorados,
lo pintoresco y lo dramático tuvieron excelente aceptación tanto en
Italia como en Francia, donde fueron presentadas varias veces, con la
presencia del autor. Entre sus óperas podemos mencionar "Didone",
"Egisto", "Xerse y Ercule amati", "Giasone" y "Coriolano". También
compuso música religiosa, entre otras, su famosa misa de Requiem.
Luigi Rossi (1598-1653):
Compositor de origen romano, viajó a París, y con la colaboración de
Marco Antonio Cesti (1623-1669), creó la ópera internacional de corte.
En sus composiciones se observa su clara influencia de Monteverdi por el
uso del aria y el recitativo. Se destaca por el uso del ritornello y de
la sinfonía instrumental. Junto con Carissimi es uno de los máximos
exponentes del género cantata que posteriormente se va a desarrollar en
toda su plenitud el período Barroco tardío.
Giovanni Battista Vitali
(1644-1692) y Tommasso Antonio Vitali (1665-1747): Estos violinistas
y compositores, padre e hijo, son los más característicos representantes
de la música instrumental de la escuela boloñesa. Ambos fueron virtuosos
violinistas que gozaron de merecida fama en su época. Sus composiciones
fueron generalmente para violín solista y con acompañamiento orquestal
dirigida por ellos mismos.
En
Alemania:
Henrich Schütz (1585-1672):
Se puede considerar el primer gran compositor de Alemania, basado en los
aportes de Hassler y también con la influencia italiana, surge el autor
de la primera ópera Alemana, "Dafne", que se encuentra extraviada, pero
su producción principal se halla en el campo religioso, ya que sigue las
intenciones de Lutero de enseñar la religión por medio de la música.
Discípulo de Giovanni Gabrieli en Venecia se destaca en la composición
de oratorios y madrigales. Entre sus obras cabe mencionar "Historia de
la Resurrección", "Oratorio de Navidad", pasiones según San Mateo, San
Lucas y San Juan, sinfonías y conciertos sacros y muchos cantos
individuales y corales.
Johann Jakob Froberger
(1616-1667): Uno de los más destacados discípulos de Frescobaldi, y
como éste, dedicó su talento a la música instrumental. Compuso las
primeras suites para clave también uno de los primeros en componer una
fuga. Fue gran interprete de la música para el clave y el órgano. Dio
conciertos en Londres, París, Bruselas y en muchas ciudades alemanas.
Entre su producción se encuentran numerosos y muy importantes piezas
para clave, como fantasías, canzonas, toccatas, partitas y caprichos.
Dietrich Buxtehude (1637-1707):
El principal desarrollo del órgano como instrumento solista se debe a
este compositor alemán, y al igual que el francés Couperin dedicó a ese
instrumento gran parte de su producción. Fue el primero que organizó
conciertos públicos en las iglesias, a uno de ellos, fue al que asistió
el joven Johann Sebastian Bach, quien para ello caminó 300 kilómetros
desde Arnstadt hasta Lübeck
En Francia:
En este país, la afición al clave
creció aún más que en Italia, en este período se destacaron en ilustre
línea Jacques Champion de Chambonnières y Jean-Henri d'Anglebert y Louis
Couperin, para culminar a fines del barroco con François Couperin El
Grande. También la ópera se desarrolla bajo el reinado de Luis XIV, el
Rey Sol, quien contó con el florentino Jean-Baptiste Lully para crear el
movimiento operístico francés.
Robert Cambert (1628-1677):
Fundador de la ópera de París y compositor de las primeras obras de este
género ""Pomone" y "Penas y Placeres del Amor", en idioma francés y en
las cuales fija la "ouverture" con orden de movimientos contrario al de
la "sinfonia dinanzi il drama" de los italianos, o sea, fija el orden
lento-rápido-lento. Lully desplaza a Cambert debido a un fracaso
económico que éste tiene y es muy aprovechado por el florentino,
entonces Cambert, desilusionado, se trasladó a Londres, donde fundó otra
empresa lírica sin mayor relevancia y muere allí en forma misteriosa.
Jean-Baptiste Lully (1632-1687):
Nacido en Florencia, artista de circo, maromero, bailarín, titiritero y
cocinero, se traslada a París en 1672 e ingresa a la corte del Rey Sol
como ayudante de cocinero. Rápidamente logra granjearse la simpatía del
Rey quien lo nombra superintendente de la música de cámara. Comienza
presentando ballets con aires de estilo italiano y donde él mismo actúa,
pero muy pronto incorpora la comedia con libretos de escritores de la
talla de Moliere. Poco después abandona la comedia y se dedica a
presentar óperas y funda la comedia lírica francesa, consiguiendo crear
un estilo lírico propiamente francés, en el cual, partiendo de la
tragedia, incluye escenas de gran pompa y fastuosos bailes que
acompañaron a la ópera francesa durante los dos siglos siguientes. Al
estrenarse en París "La Serva Patrona" de Pergolessi, se despertó una
fuerte rivalidad entre los partidarios de Lully, apoyados por el Rey y
por el Cardenal Richelieu, y los partidarios de Rameau, apoyados por la
Reina y los enciclopedistas. Estas escaramuzas se dieron a llamar La
guerre des bouffons, donde triunfaron, finalmente, los partidarios
del gran músico Jean-Phillippe Rameau (1683-1764) a quien mencionaremos
más adelante. La importante obra de este advenedizo aventurero, que
puede situarse entre los períodos medio y tardío del barroco, radica en
que es el verdadero instaurador de la ópera en Francia.
III.III.-
Barroco tardío:
En este período se consolidan los
dos modos mayor y menor que van a regir la música occidental hasta la
aparición del atonalismo en nuestro siglo XX. La supremacía en la ópera
seria pasa de Italia a Alemania e Inglaterra mientras que en Nápoles y
en Francia triunfa la ópera bufa. En toda Europa se consolida el
concerto grosso y el concerto solista, así como también sus
equivalentes en la sonata: el ensemble y el solo. El
oratorio y la cantata continúa su ascenso dentro de la música de
iglesia.
El término concertato
comenzó a emplearse entre 1680 y 1700, para referirse al contraste entre
grupos de instrumentos o entre instrumentos y voces, efecto novedoso que
ya había aparecido en la música de Monteverdi. Ese concepto se extendió
a lo que se denomina concerto grosso, donde un grupo de
instrumentos principales, concertino, contrasta con el resto de
la orquesta, tutti o ripieno. El concertino comenzó con dos
violines y bajo continuo (cello y clave) que formaban el trío sonata.
Después fue variando hasta llegar a lo que conocemos como concerto
o concierto en el uso moderno desde finales del siglo XVIII, composición
para orquesta e instrumento solista. El ejemplo más antiguo lo
encontramos en las "sinfonie" para diversos instrumentos de
Alessandro Stradella (1645-1682) pero los primeros con el nombre de
concerto le corresponden a Arcangelo Corelli, quien fue seguido
por Giuseppi Torelli (1658-1709), Tomasso Albinoni (1671-1750)
y otros, para llegar al más grande compositor de concerti Antonio
Vivaldi.
En Italia:
Giovanni Battista Pergolessi
(1710-1736): En su corta vida creó bella música religiosa como un
"Stabat Mater" para voces femeninas con acompañamiento de cuerdas.
Escribió también misas y oratorios. Su intermezzo llamado "La
Serva Patrona" provocó en París, en 1752, la célebre "batalla de los
bufones", y dio paso al surgimiento, en Francia, de la ópera bufa.
Alessandro Scarlatti
(1660-1725): A este compositor se debe el surgimiento de la escuela
napolitana y la institución de la obertura italiana con su esquema
rápido-lento-rápido. Dejó 115 óperas, 200 misas, 660 cantatas y 20
oratorios.
Domenico Scarlatti (1685-1757):
Hijo de Alessandro y como él, uno de los músicos más famosos de su
tiempo. Contemporáneo de Bach y de Haendel pero con un estilo más
moderno que los alemanes, prepara en muchos sentidos la música de
Mozart. Dejó 550 sonatas para clavecín.
Arcangelo Corelli (1653-1713):
Uno de los más grandes músicos de todos los tiempos y pueblos. Es el
máximo exponente de la música para violín y director de orquesta de
cuerdas de su época. Superó el estilo virtuoso, un tanto superficial,
por una honda expresión de sentimientos. La influencia de Corelli sobre
las generaciones subsiguientes es considerable, Bach y Haendel le deben
muchísimo. Se considera el creador de los concerti grossi. Además
compuso maravillosas sonate di chiesa, sonate di camera y para violín
solo, música técnicamente magistral y de hondas y nobles expresiones,
reflujo de una época y una sociedad cultísimas.
Antonio Vivaldi ((1678-1741):
Al igual que sus colegas, compuso series de doce conciertos entre
los cuales se destacan "L'Estro Armonico", "La Stravaganza", "Il Cimento
dell'Armonia e dell'Invenzione" (los primeros cuatro de éstos son las
famosas "Cuatro Estaciones") y "La Cetra". Vivaldi compuso más de 600
conciertos para todos las instrumentos de su época, pero especialmente
para violín o grupos de violines. Compuso también 40 óperas (pocas han
llegado a nuestros días), 3 oratorios, 38 cantatas y mucha música
religiosa, como su célebre "Gloria". El plan del concierto,
rápido-lento-rápido manteniendo la misma tonalidad y el uso del
ritornello tuvo enorme influencia en la música de Bach, quien
transcribió varios de sus conciertos.
En Francia:
François Couperin (1668-1733):
Miembro de una familia de notables músicos, llegó a poseer una fama
mayor que ellos y por eso se le conoció con el apodo de "El Grande". Es
el representante más distinguido del Rococó francés, o sea, del estilo
galante, sobre todo en el clavecín. Al mismo tiempo se insinúa en su
obra una idea de descripción musical o de programa. Bach, que aprendió
en otros terrenos de los italianos (Corelli, Vivaldi), tomó a Couperin
por modelo en la composición de danzas francesas. Sus cuatro tomos
"Piezas de Clavecín" merecen hoy en día su estudio y son acabados
retratos de una época de sumo refinamiento social y con un contenido
sumamente expresivo.
Jean-Philippe Rameau
(1683-1764): Es considerado el padre de la armonía moderna ya que
recopiló y elaboró reglas para el dualismo tonal en modos mayores y
menores, estableció muchas de las reglas fundamentales que sirven de
base para la armonización, como la de las octavas y quintas paralelas u
ocultas, etc., que sólo quedan sin sentido en la música atonal planteada
por Schoemberg en nuestro siglo XX. Además de sus libros "Tratado de
Armonía y sus Principios Naturales", Rameau compuso numerosas piezas
líricas y ballets: "Hippolyte et Arice", "Las Indias Galantes", "Cástor
y Pólux", "Dardanus", "Zais" y otras.
En Inglaterra:
Henry Purcel (1658 ó 59-1695):
Fue el creador nacido en Inglaterra más importante durante siglos. Su
ópera "Dido y Eneas" es el aporte más notable de Inglaterra a la
temprana ópera. También compuso música incidental para obras de teatro
"El Rey Arturo" y mucha música instrumental: sonatas, fantasías, música
para órgano y para piano, corales. A su muerte fue enterrado en la
Catedral de Westminster, siendo el primer músico en recibir tal honor.
Después de él se extinguió por muchos años la creación musical inglesa.
En Alemania:
En este período, Alemania consigue
la supremacía musical que perdurará durante varios siglos con
compositores como Teleman, Haendel y Bach, y luego con Haydn, Mozart,
Beethoven y una cadena de genios que nos llega hasta nuestros días.
Georg Philipp Telemann
(1681-1767): nació en Magdeburgo, Alemania, y murió en Hamburgo a
la edad de 86 años. Fue el compositor alemán más famoso de su generación
incluyendo a Bach y a Haendel. A los 12 años escribió su primera ópera.
En el año de 1700 ingresó a la Universidad de Leipzig para estudiar
Idiomas, Ciencias y Derecho. En esa misma época, escribió muchas óperas
para el Teatro de Leipzig y se le comisionó el difícil trabajo de
escribir composiciones originales para la Iglesia de Santo Tomás, a
razón de una, cada dos semanas. En 1704 ocupó el cargo de organista de
la Iglesia Nueva en Leipzig y Maestro de la Capilla del Príncipe
Promnitz, en Francfort. Fue gran amigo de Juan Sebastián Bach, cuya
influencia se deja sentir en sus obras. Desde 1721 y hasta su muerte se
desempeñó en Hamburgo como Director Municipal de Música. En 1722 rechaza
el cargo de Chantré en la Iglesia de Santo Tomás de Leipzig y en su
lugar fue elegido su amigo Bach. Hamburgo le debe a Telemann un
extraordinario florecimiento de su vida musical, allí fundó un coro,
organizó conciertos estables, hizo construir una sala y editó la primera
revista musical alemana, llamada ¨El Fiel Maestro de Música¨. Sus obras
ascienden a una cantidad increíble: 40 óperas, 600 composiciones
orquestales; tales como oberturas, suites, conciertos, serenatas; 44
pasiones, 33 oratorios; cantatas y motetes para 12 años completos,
calculando uno, por cada Domingo o Feriado, 700 arias, música de cámara
en enorme número y para toda clase de instrumentos. Telemann dominaba
con gran facilidad el contrapunto, pero no aportó ninguna composición
original a la teoría de la música. Después de su muerte, su fama declinó
con sorprendente rapidez; fue considerado un polígrafo de formidable
técnica, pero carente -tanto en estilo antiguo polífono, como en el
moderno ¨galante¨- de verdadera grandeza y profundidad. Sin embargo, en
el segundo tercio del siglo XX, comenzó un movimiento de renacimiento en
pro de su obra, pero mucho menos fuerte que el que se realizó a favor de
Haendel, con lo cual se pudo llevar a conocer gran parte de su obra a un
vasto sector de público.
Johann Sebastian Bach
(1685-1750): Es reconocido universalmente como el más grande de los
compositores del Barroco, y uno de los más grandes de todos los tiempos.
En contraste con Haendel y Teleman, Bach no compuso ninguna ópera, pero
su música cantada o instrumental llegó a un nivel de perfección que se
hacía imposible imitar o mejorar. Por eso se considera el fin de un
período, de un idioma en el que ya nada nuevo quedaba por decir. Él
mismo se consideró un músico religioso, y componía siempre "a la gloria
de Dios", por lo que no buscaba la aprobación de un monarca o de un
mecenas, ni siquiera del público, su obra era para Dios y para sí mismo.
Su obra fue muy extensa. Por ejemplo, compuso una cantata para cada
domingo de casi cuatro años, la mayoría para cantante solista, coro y
orquesta pero también las hay para grupos más reducidos. Su "Magnificat"
de grandes proporciones, la "Misa en Si Bemol", la "Pasión según San
Juan", la "Pasión según San Mateo" destacan más que ninguna otra obra.
Tiene también algunas cantatas seculares como "Cantata Campesina",
"Cantata del Café", "Weich Nur" (para bodas) siempre en latín y "Non sa
che sia dolore" en italiano. Para música instrumental cabe destacar sus
preludios "El Clave Bien Temperado" donde tiene uno para cada tonalidad,
sus partitas, suites francesas, sus famosas variaciones "Goldberg", sus
fugas y tocatas, y muchísimo más. Lo asombroso de Bach no es su cantidad
(que de por sí es enorme), sino el hecho de que permanece en el
repertorio de todos los solistas o conjuntos del mundo, durante más de
dos siglos. Para comprender este fenómeno se podrían escribir largos
libros, o simplemente admitir que su inventiva, su genialidad, su
conocimiento íntimo de cada uno de los instrumentos, su perfección de
estilo y la belleza de sus melodías, todo esto y más, son el producto de
una inspiración y una genialidad divina.
Georg Friedrich Haendel (1685-
1759): Este genial compositor nacido en Halle, cerca de Leipzig,
Alemania, trabajó mucho en su país, pero fue en Inglaterra donde
realmente compuso sus obras más maravillosas, fue allí donde murió y es
allí donde reposan sus restos. Su enorme importancia en la música es que
supo coordinar las tres influencias de la música de la época: la
italiana, la alemana y la inglesa, las cuales une con singular maestría,
convirtiéndose en un verdadero cosmopolita del Barroco, manteniendo una
alta originalidad y reflejando ese eclecticismo musical que ha
caracterizado la música inglesa hasta nuestros días. Su obra abarca
todos los géneros del Barroco, incluyendo óperas tanto en alemán como en
italiano, y algunas traducidas al inglés bajo su estricta supervisión.
Compuso oratorios, entre los que destacan "Judas Macabeo" y, el más
célebre de todos, "El Mesías". Entre su música orquestal cabe destacar
"Música Acuática", "Música para los Reales Fuegos Artificiales" y 18
concerti grossi. Numerosas sonatas y tríos de cámara, y muchas más.
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