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05 -
Descriptores:
Relaciones Económicas Internacionales;
Integración; Zona Euro; Europa; América Latina
Contenido
Resumen
-
Antecedentes de la Unión
Monetaria
-
Proceso de la Unión
Económica y Monetaria
-
Etapas de Introducción
del Euro
-
Repercusiones del Euro
en América Latina
Conclusiones
Bibliografía
Resumen
La introducción del “euro” a partir del 1 de enero de
1999 como unidad monetaria de la Unión Europea, tiene fuertes implicaciones
en las exportaciones y mercados financieros internacionales. Las
exportaciones europeas podrían ganar competitividad en los mercados
mundiales debido a menores costos de transacción y cambiarios. A su vez, más
exportaciones Latinoamericanas podrían ser cotizadas en euros y no en
dólares. En fin, se presentan distintos factores políticos y financieros de
relevancia para el análisis. Para los Estados
miembros de la Unión Europea no ha sido fácil llegar a estos niveles de
Integración Monetaria sino que han seguido un
lento y acertado proceso de negociaciones como parte central de los acuerdos
y plazos estipulados en el Tratado de Maastricht. Esta Unidad Monetaria le
otorga a la Unión Europea como potencia, un papel protagónico en el contexto
internacional, mayor poder e influencia política y económica
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ANTECEDENTES DE LA UNIÓN
MONETARIA
Al finalizar la segunda guerra mundial, las economías de
mercado adoptaron el sistema de Bretton Woods, el cual garantizaba la
estabilidad monetaria en el campo internacional y determinaba la supremacía
del dólar. El sistema comenzó a mostrar signos de debilidad a partir de
finales de la década de los cincuenta. En 1968-69, las turbulencias
registradas en los mercados provocaron la devaluación del Franco Francés y
la reevaluación del Marco Alemán, poniendo en peligro la estabilidad del
resto de monedas de la CEE, así como el sistema de precios establecido en
la Política Agraria Común. Tras el hundimiento progresivo del sistema de
Bretton Woods y la decisión de los EE.UU de dejar flotar el dólar en agosto
de 1971, originaron inestabilidad en los mercados de cambios que afectó
profundamente las paridades entre monedas europeas, lo que redundó en un
estancamiento del proyecto de Unión Económica y Monetaria. Los esfuerzos de
creación de una zona de estabilidad monetaria se reanudaron en marzo de
1979, con el impulso de Francia y Alemania, estableciéndose el Sistema
Monetario Europeo (SME), basado en el concepto de tipos de cambio fijos,
pero ajustables. Las monedas de todos los Estados miembros, excepto el Reino
Unido, se adhirieron al mecanismo de cambio. En diez años, el SME logró
reducir la variabilidad de los tipos de cambio y la flexibilidad del
sistema, unida a una voluntad política de convergencia de las economías,
permitió una estabilidad duradera de las monedas. El Consejo Europeo de
junio de 1989, realizado en Madrid, decidió poner en marcha la primera etapa
de la Unión Económica y Monetaria, con base en una liberalización completa
en ocho Estados miembros, de los movimientos de capitales, a partir del 1 de
julio de 1990. En diciembre de 1989, el Consejo
Europeo de Estrasburgo pidió la convocatoria de una
conferencia intergubernamental para definir las
modificaciones en el Tratado para llegar a una Unión Económica y Monetaria
total. Los trabajos de esta conferencia, emprendidos en el Consejo Europeo
de Roma de 1990, culminaron en el Tratado de la Unión Europea, aprobado
formalmente por los jefes de Estado en el Consejo Europeo de Maastricht de
diciembre de 1991 y firmado el 7 de febrero de 1992.Las turbulencias
monetarias de 1995, debidas en gran parte al debilitamiento del dólar,
reforzaron la determinación política de los Estados miembros para llevar a
cabo la Unión Monetaria Europea(UEM) El Consejo Europeo de Dublín del 13 y
14 de diciembre de 1995, constató un acuerdo político sobre todos los
elementos necesarios para la introducción de la moneda única:
Con las condiciones políticas, económicas,
financieras y jurídicas estipuladas, la Unión Monetaria Europea se
constituye en una realidad, que significa el establecimiento de una moneda
única, un Banco Central Europeo operativo y una política monetaria única
para los Estados miembros de la Unión Europea que estén cualificados para
formar parte. Producto de todo lo anteriormente planteado surge el “euro”
como la moneda única, la cual reemplazará al “ecu” y las monedas nacionales
de los países participantes.
“El riesgo se
define como algo peligroso o al azar; se refiere a la
posibilidad de que ocurra algún acontecimiento desfavorable” (Pappas, 1992)
La Unión Europea asume los beneficios o costos que estas decisiones puedan
tener en el futuro, confiando plenamente en la cohesión de su proceso de
integración exitoso hasta la fecha y con un horizonte integracionista
incluyente y dinámico.
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PROCESO DE UNIÓN ECONÓMICA Y
MONETARIA
“En Europa se consiguió después de la
Segunda Guerra mundial la ampliación gradual y la intensificación de una
integración económica que abarca 475 millones de personas desde 1994, con un
PIB de 7,2 billones de dólares”(Nuhn, 2000)
El proceso de Unión Económica y Monetaria (UEM) no ha sido
apresurado o improvisado sino que fue planeado en tres
grandes fases y con criterios de convergencia apegados a
la realidad y viabilidad de los Estados miembros de la Unión. A guisa de
síntesis, los elementos centrales son:
2.1. La primera
fase inició el 1 de julio de 1990 y permitiría al Consejo evaluar los
avances realizados en materia de convergencia económica y monetaria, y a los
Estados miembros a cumplir determinadas prohibiciones del Tratado, tales
como: no establecer restricciones a los movimientos de capital, concesiones
especiales de los bancos centrales a autoridades y empresas públicas,
otorgar accesos preferentes a las instituciones financieras.
2.2. La segunda
fase se efectuó el 1 de enero de 1994. Esta fase permitiría a los Estados
lograr avances significativos en la convergencia de sus políticas
económicas. Se adoptaron normas precisas, aunque no obligatorias para la
financiación de los Estados, y la Comisión estableció una nueva supervisión
de las finanzas públicas, efectuada por la misma. La coordinación de las
políticas monetarias quedó institucionalizada mediante la creación del
Instituto Monetario Europeo, encargado de reforzar la cooperación entre los
bancos centrales y de efectuar los preparativos necesarios para la
introducción de la moneda única.
2.3. La tercera
fase coincidía con el comienzo de la UEM, por ello se supeditó a la
consecución de un elevado grado de convergencia duradera, que se evalúa
conforme a un determinado número de criterios definidos en el Tratado.
Durante esta fase las disposiciones presupuestarias ya serán obligatorias y
el Estado miembro que no las cumpla deberá ser objeto de sanción. La
política monetaria se unificará y su aplicación se confiará al Sistema
Europeo de Bancos Centrales, compuesto por los bancos centrales de los
Estados miembros y el Banco Central Europeo.
Los cuatro criterios de convergencia de la
Unión Monetaria se exponen en el apartado 1 del artículo 109 J del Tratado
de la Unión Europea. Estos criterios deben ser cumplidos a totalidad por los
Estados para poder participar en la zona “euro”.
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Estabilidad de precios: la tasa de inflación de un Estado miembro no
deberá exceder más de un 1.5%, la de los tres Estados con mejor
comportamiento en estabilidad de precios, observada durante un período de
un año antes del examen de situación del Estado miembro.
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Situación de las finanzas públicas: la comisión, en la elaboración de su
recomendación anual al Consejo de Ministros de Finanzas, deberá examinar
el respeto de la disciplina presupuestaria, con base en dos valores de
referencia. El primero se refiere al déficit público anual. Al final del
ejercicio presupuestario anterior, la relación entre el déficit público
anual y el Producto Interno Bruto (PIB) debe ser inferior al 3%. Si no es
el caso, esta relación deberá haber disminuido de manera sustancial y
constante; alcanzando un nivel cercano al 3% o como variante, mantenerse
cerca del 3% si la rebasa de manera excepcional y temporal. El segundo
valor es la deuda pública, planteando que la relación entre la deuda
pública bruta y el PIB debe ser inferior a un 60% al final del anterior
ejercicio presupuestario. Si no es el caso, esta relación deberá haber
disminuido y aproximarse al 60%.
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Tipos de cambio: el Estado miembro debe haber participado sin tensiones
graves en el mecanismo de tipo de cambio del Sistema Monetario Europeo
ininterrumpidamente durante los dos años anteriores al examen de su
situación. En este período el Estado miembro no debe haber devaluado por
iniciativa propia su moneda.
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Tipos de interés a largo plazo: los tipos de interés nominal a largo plazo
no deben exceder en más de un 2% los de, como máximo, los tres Estados
miembros con mejor comportamiento en materia de estabilidad de precios. El
período tenido en cuenta es el año que precede al examen de la situación
del Estado miembro.
3. ETAPAS DE
INTRODUCCIÓN DEL EURO
3.1.
Características del Euro
El Consejo Europeo en la Cumbre de Madrid de
1995, determinó que la moneda común para todos los Estados miembros de la
Unión Económica y Monetaria se denominaría “euro”. Esta nueva moneda se
divide en cien unidades fraccionarias denominadas Cent. Se emitirán siete
billetes de distinto valor: 5, 10, 20, 50, 100, 200 y 500 euros y acuñarán
ocho monedas distintas:1, 2, 5, 10, 20, y 50 cents, así como de 1 y 2 euros.
La denominación de la moneda única será la misma en todas las lenguas
oficiales de la Unión Europea, aunque se respeta la grafía de los alfabetos
diferentes. La abreviatura oficial del Euro es “EUR” y su símbolo “€” se ha
registrado en la Organización de Normalización Internacional (ISO) para usos
empresariales, financieros y comerciales.
3.2. Introducción del Euro
“Los gobiernos,
como los bancos, fundamentan así sus operaciones en el hecho de la elevada
coordinación de las expectativas populares que les son favorables” (Deutsch,
1985)
La sustitución de
monedas e introducción del euro en los Estados miembros que lo
adopten
inicialmente será en dos etapas llamadas transitoria y de culminación.
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Etapa Transitoria: comprende del 1 de enero de 1999 al 1 de enero del
2002. Esta consiste en la fijación del “precio” del euro o tipo de
conversión inamovible, la cuál se decidirá por los Estados miembros que
inicialmente adopten la nueva moneda, y será obligatorio legalmente desde
el 1 de enero de 1999.
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Etapa de Culminación: del 1 de enero del 2002 al 1 de julio del mismo año.
Se ampliará el uso del euro a los cobros y pagos en metálico, ya que para
esa fecha se habrán puesto en circulación los billetes y monedas. Durante
esta etapa, los poseedores de billetes y monedas nacionales podrán
canjearlos gratuitamente por billetes y monedas en euros, con la
cooperación de los Bancos Centrales Nacionales y entidades financieras
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REPERCUSIONES DEL EURO EN
AMÉRICA LATINA
“En el plano económico, uno de los temas más
graves del momento, en torno del cual América Latina todavía no encuentra el
camino común, es sobre las relaciones financieras de los países del
continente con el resto del mundo” ( Montoro, 1988)
Es evidente que el aparecimiento del euro
tiene trascendencia internacional. En el caso de América Latina, Europa es
su segundo socio comercial, con exportaciones anuales de unos 30.000
millones de dólares e importaciones alrededor de 40.000 millones de dólares.
Además, tienen inversiones que significan un 23% de las inversiones foráneas
en la región.
El Sistema Económico Latinoamericano (SELA) determinó que la
nueva moneda no necesariamente traerá estabilidad
a los mercados financieros del mundo y recomiendan que los países en
desarrollo se mantengan alertas en el manejo de sus reservas y políticas
monetarias. Según funcionarios del BID, el efecto inmediato del euro será
menor y limitado a facilitar más las transacciones de divisas. En el ámbito
político se inició un rico debate sobre los impactos del Euro en América
Latina y la viabilidad de adoptar la “dolarización” como una alternativa al
nuevo escenario monetario internacional. Es claro que como telón de fondo
del debate están los intereses de los EE.UU, potencia mundial que debilita
su hegemonía tradicional del sistema dólar y entran a competir sus intereses
con la Unión Europea. Algunos países como México, Argentina y El Salvador,
han asumido posiciones a favor de la dolarización de sus respectivos
sistemas financieros. La idea no es novedosa, puesto que Panamá la práctica
desde hace tiempo, pero llegar a un acuerdo continental seguiría un proceso
de negociaciones y lograr unanimidad sobre las formas en que las disciplinas
del dólar pudieran ligarse a los requerimientos de una zona monetaria
integrada. Distintos funcionarios Norteamericanos expresan que las
decisiones unilaterales de otros países por dolarizar sus economías, entraña
riesgos tanto para unos como otros. El debate comienza con múltiples
tropiezos, ya que países dispuestos a dolarizar, no son entes aislados sino
que sus economías caminan de la mano en las sub- regiones, tal es el caso
de Centroamérica y MERCOSUR que cuentan con barreras reales en la adopción
de medidas unilaterales, que se volverían inviables sin la participación de
los demás socios comerciales. Lo positivo de la adopción del Euro es que
está generando un extenso debate que probablemente genere aspectos positivos
e iniciativas interesantes o contribuya a una mayor integración económica de
América Latina. En círculos políticos sudamericanos ya se formularon
llamados a crear una moneda común entre los miembros del pacto MERCOSUR,
esto significa que ya existen propuestas sobre la mesa para el debate y
negociación, lo cual es muy positivo.
CONCLUSIONES
1.
El euro como moneda
de la Unión Europea no surge improvisadamente sino que es producto de un
proceso de integración desde hace cincuenta años.
2.
El contexto
internacional ha cambiado con la nueva moneda, y es notorio el
debilitamiento del dólar y la caída del sistema de hegemonía de los EE.UU en
el sistema financiero mundial.
3.
Se presenta un
nuevo escenario mundial de mayor competitividad y lucha de las potencias por
la hegemonía y disputa de intereses económicos, financieros y comerciales.
4.
En América Latina
se inicia un positivo debate y búsqueda de respuestas que afiancen sus
intereses continentales legítimos y alianzas políticas, económicas y
comerciales.
5.
El tema de la
dolarización surge en el debate, sus beneficios, riesgos, viabilidad y
capacidad real de los países promotores de esta iniciativa.
6.
El tema de mayor
integración económica y comercial se profundiza en países con balanzas
comerciales importantes con La Unión Europea, como los integrantes del
bloque MERCOSUR, región donde se presentan iniciativas como la de su propia
moneda común
Bibliografía
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Fuentes electrónicas
Centro de Documentación Europeo.
http:// www.europa.eu.int/euro/.
Centro de Documentación, Comisión Europea,
San José, Costa Rica.
Periódico digital El País.
http://www.elpais.es
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Datos del autor:
Nombre: Miguel Morales
Lugar de nacimiento: San Salvador, El Salvador, Centroamérica
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Lugar de residencia: Santa Tecla, El Salvador, Centroamérica.
Grados académicos: Magister Scientiae (M.Sc) en Relaciones
Internacionales y Licenciado en Trabajo Social.
Trabajo profesional: Consultoría, Investigación Académica,
Formulación y Evaluación de Proyectos, Asesoría.
Fecha de elaboración: Marzo de 2000.
Origen: Santa Tecla, El Salvador, Centroamérica.
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