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El Imperio y la CIA contra América Latina (Primera Parte)
TRIBUNAL DIGNIDAD, SOBERANÍA Y PAZ CONTRA LA
GUERRA
América Latina, nuestra Patria Grande, es
recipendaria de todos los problemas sociales, económicos, políticos y
culturales que agobian al mundo; pero el mayor y más grave de los problemas
que soporta se llama Estados Unidos de América, en sus actitudes y
comportamientos imperiales
Introducción
América Latina, nuestra
Patria Grande, es recipendaria de todos los problemas sociales, económicos,
políticos y culturales que agobian al mundo; pero el mayor y más grave de
los problemas que soporta se llama Estados Unidos de América, en sus
actitudes y comportamientos imperiales.
Estados Unidos de
Norteamérica, a partir de la década de los noventa del siglo XX, se ha
convertido en la potencia hegemónica, unipolar, a escala global. En su rol
imperial aspira a dominar al mundo y para ese objeto ha diseñado una serie
de geoestrategias que en América Latina se concretan en interminables
agresiones e intrusiones, en inaceptables ingerencias, en inacabables
acciones de la CIA, DEA y demás servicios de inteligencia que cometen todo
tipo de atropellos y crímenes en contra de nuestros pueblos, siempre, con
extraordinario cinismo e ironía, en nombre de la libertad, la democracia y
defensa de los derechos humanos.
Valores groseramente
manipulados con el propósito de proteger los sacralizados intereses
económicos y políticos estadounidenses. Para esos fines, Estados Unidos, a
través de la CIA, ha intervenido directamente en los procesos electorales y
democráticos de América Latina para lo que ha desarrollado planes de guerra
sicológica en los medios de comunicación social e invertido millones de
dólares, y así se opuso al triunfo de Salvador Allende en Chile, de Daniel
Ortega en Nicaragua y lo mismo en Brasil, Honduras, El Salvador, Guatemala,
por ejemplo. Para comprobar estas afirmaciones bastaría recorrer las páginas
de los diarios de América Latina o recurrir a libros escritos por
norteamericanos, latinoamericanos, europeos y asiáticos.
Estas son las conclusiones
fundamentales a las que llegan numerosos estudios, ensayos, análisis,
revistas, medios de comunicación social y obras realizados por diversos
centros de documentación, universidades norteamericanas, europeas y
latinoamericanas. Intelectuales de todo el mundo, profesores y académicos,
politólogos, cientistas sociales, organizaciones de la sociedad civil de
distintas ideologías, e inclusive ex agentes de la CIA y personalidades de
las administraciones estadounidenses, inexorablemente, critican con dureza
las actividades imperiales y, en particular, las operaciones clandestinas y
encubiertas desarrolladas por agentes de los servicios de inteligencia a las
órdenes de la Casa Blanca y del poder político y económico en todo el mundo,
especialmente en América Latina, considerada como el «patio trasero» de
Estados Unidos.
En nuestra América Latina han
surgido gobiernos que libran duras batallas para rescatar la soberanía,
independencia y dignidad. Esos pueblos son: Brasil, Venezuela, Argentina a
los que paulatinamente se van uniendo otros como Uruguay, un poco Paraguay y
algo Chile y Panamá, en tanto que gobiernos de la naturaleza y calaña de
Colombia, Ecuador, Perú y la casi totalidad de centroamericanos y del Caribe
mantienen condiciones de sumisión, humillación y desesperanza, porque
decidieron alinearse con las geopolíticas de dominación de Washington y,
naturalmente, aceptar los dictados e imposiciones del FMI, BID y de la
tétrica CIA que han sembrado miseria, desolación y muerte en nuestras
patrias.
La Agencia Central de
Inteligencia de Estados Unidos, en 1963 derrocó al Presidente Carlos Julio
Arosemena Monroy del Ecuador e instaló una tenebrosa Junta Militar que se
caracterizó por el irrespeto a los derechos humanos: encarceló, exilió y
mató a ecuatorianos progresistas y democráticos.
En 1981, al decir de su
hermano político y ex Presidente Abdalá Bucaram y otros, la CIA saboteó el
avión en que viajaba el Presidente Jaime Roldós, su esposa y su comitiva.
Todos murieron.
En la actualidad Estados
Unidos presiona -con chantaje de por medio- para que el Gobierno ecuatoriano
firme otro convenio que exoneraría a tropas y civiles estadounidense de
crímenes de guerra, crímenes de lesa humanidad y genocidio ante la Corte
Penal Internacional. La impunidad ante delitos execrables, la impunidad ante
el terror imperial es el objetivo de Estados Unidos administrado por Bush II.
Las
Agresiones de estados Unidos a América Latina
Parece una interminable
historia de horror y muerte. Hombres y mujeres considerados «peligrosos»
para los intereses del Imperio han pagado con sus vidas el atrevimiento de
denunciar los crímenes, vejámenes y humillaciones nacidos en las mentes
prepotentes y expansionistas de la Casa Blanca, Departamento de Estado,
Pentágono, o en las lujosas oficinas gerenciales de las poderosas empresas
norteamericanas con pretensiones de dominación mundial, por medio del dólar
y de las diversas formas de depredación de los recursos naturales de
nuestros pueblos.
La política del garrote y de
las zanahorias, del dólar y la corrupción, del engaño y la mentira, de las
cañoneras y las agresiones militares, de la Seguridad Nacional de Estados
Unidos, de la defensa de los sacrosantos intereses de las transnacionales,
de la descarada injerencia en los asuntos internos de nuestros países, del
chantaje y el soborno o repartición de coimas a gobiernos y vende patrias,
han sido algunas de las estrategias de dominación imperial, que se
reforzaron después de la II Guerra Mundial cuando en 1947, los expertos en
espionaje y seguridad nacional, en invasiones militares y geopolítica de
dominación, decidieron crear la Agencia Central de Inteligencia, CIA, que
fue un engendro de la Ley de Seguridad Nacional de Estados Unidos de
Norteamérica.
La CIA se ha convertido en
todo el mundo y, en particular en nuestra América Latina, en Agencia
Internacional del crimen. Fue dotada de facultades extraordinarias y
violatorias de la misma Constitución Política de Estados Unidos. Tiene
licencia para matar, conspirar, desestabilizar gobiernos, dar golpes de
Estado, destruir la economía de las naciones, enseñar sofisticados métodos
de tortura, encarcelar, perseguir, desaparecer personas. Tiene expertos en
guerra sicológica, en armas de destrucción masiva, en sabotajes y
terrorismo, en tráfico de armas y drogas estupefacientes y psicotrópicas.
Tiene un presupuesto de
millones de dólares al año para destruir gobiernos, apoyar huelgas y paros,
colocar bombas de alto poder explosivo, comprar conciencias, colocar agentes
nacionales y extranjeros en puestos clave de los gobiernos, comprar espacios
en medios de comunicación para manipular informaciones y hechos, para
tergiversar y mentir. Carece de moral y no tiene ningún escrúpulo en el
momento de liquidar a sus «enemigos». La CIA es el brazo clandestino del
Imperio que «trabaja» en todo el mundo por medio de las tristemente célebres
operaciones encubiertas. La CIA es una organización tétrica que siembra
muerte y destrucción. En suma, es una organización de espionaje experta en
violación de derechos humanos y libertades.
No hay un solo país
latinoamericano que no haya sido víctima de algún tipo de agresión por parte
de Estados Unidos de Norteamérica, en una cifra superior a las cien
agresiones.
La Agencia Central de
Inteligencia -CIA-, con sus acciones encubiertas derrocó al Presidente de
Guatemala, Jacobo Arbenz en 1954, simplemente porque Arbenz se convirtió en
un Presidente nacionalista que dictó leyes sociales y, en especial, la de
Reforma Agraria que perjudicó los intereses de la United Fruit.
El 28 de abril de 1965, la
República Dominicana fue invadida por Estados Unidos. Previamente la CIA
había logrado derrocar el gobierno legítimo de Juan Bosh.
Chile, Argentina, Uruguay,
Paraguay, Brasil, Bolivia, Perú y Ecuador fueron las patrias sacrificadas
ante el sagrado interés de Estados Unidos y de las transnacionales. América
Latina se convirtió en el escenario de la campaña de Estados Unidos en
contra del «comunismo internacional». Con ese pretexto organizó golpes de
Estado, cimentó y protegió las dictaduras fascistas, estructuró las policías
y ejércitos represivos que no se detuvieron sólo en matanzas colectivas sino
que se esforzaron en la crueldad de las torturas, en asesinatos de
inocentes, en la desaparición forzosa de millares de hombres y mujeres, de
niños y jóvenes. La CIA y FBI participaron en la organización de la
Operación Cóndor que durante los gobiernos fascistas se convirtió en una
Internacional del Crimen de las agencias de inteligencia de los dictadores,
que asesinó y torturó a miles de hombres y mujeres de nuestra América
Latina.
El 11 de septiembre de 1973,
Estados Unidos y la CIA desencadenaron el Golpe militar que derrocó y
asesinó al Presidente de Chile Salvador Allende.
En la década de los 80,
Centro América se convirtió en el campo de pruebas de la guerra
contrarrevolucionaria de Estados Unidos. Miles de tropas y de agentes de la
CIA del poderoso Imperio se desplegaron en Guatemala, Honduras, El Salvador
y Nicaragua. Por mano propia o por mano de centenares de mercenarios
asesinaron y desaparecieron a cerca de 250 mil centroamericanos, según
cálculos conservadores de organismos defensores de derechos humanos
nacionales e internacionales.
En Nicaragua mataron a tanta
gente que nunca se sabrá cuántos fueron. Con el pretexto de combatir a los
sandinistas que derrocaron al sanguinario «Tacho Somoza» crearon los
ejércitos mercenarios conocidos como la «contra» y por medio de ellos
cometieron monstruosos crímenes en contra del pueblo nicaragüense. Para
pagar a los mercenarios y contras, la CIA montó la infame operación conocida
como Irán-Contras que vendía armas a Irán a pesar de la prohibición expresa
del Gobierno y Congreso de Estados Unidos; luego compraban drogas para
venderlas a los consumidores norteamericanos, para con las ganancias pagar
armas y explosivos y los sueldos de los criminales mercenarios que
asesinaban al pueblo nicaragüense.
Con estos hechos se demuestra
la doble moral del Imperio y de sus agentes que luchan por «defender la
democracia» cuando en realidad pisotean los derechos humanos y libertades de
los pueblos.
En 1983, la pequeña isla de
Granada se convirtió en víctima de la crueldad agresiva del Imperio.
Previamente fue asesinado el Primer Ministro Maurice Bishop, naturalmente
con la participación de la CIA.
En el caso de El Salvador se
demostró que la CIA había penetrado en el gobierno venezolano de Herrera
Camping, del COPEI, el que envió armas y vituallas a su homólogo Napoleón
Duarte, hombre de Estados Unidos y la CIA.
En 45 años, Cuba ha sido
víctima y mártir de las administraciones imperiales y de la tenebrosa CIA.
Ha soportado con heroísmo el bloqueo genocida, la invasión armada por Playa
Girón, sabotajes y todo tipo de actos terroristas, inclusive con el uso
indiscriminado de la guerra químico-bacteriológica que provocó el dengue
hemorrágico, la plaga del moho del tabaco, la fiebre porcina.
El Plan Colombia fue
elaborado durante el gobierno de Pastrana, naturalmente con la asesoría,
estrategias y órdenes del Departamento de Estado, CIA, Pentágono. Ese Plan
fue «presentado» al gobierno de Estados Unidos, en una acabada muestra de
sometimiento al poder imperial. Inmediatamente el gobierno de Clinton
entregó la «ayuda» militar y económica en más de 3 mil millones de dólares
que sirvieron para desatar las fuerzas represivas en contra del pueblo
colombiano. El pretexto justificativo de ese Plan fue el combate al
narcotráfico que ocultó la verdadera intencionalidad del Imperio: liquidar a
las guerrillas de las FARC-EP y del ELN.
El «Plan Colombia para la
Paz» fue acogido por los senadores DeWine, Grassley y Coverdell que lo
transformaron en Proyecto de Ley S 1758, para que sea discutido y aprobado
por el Congreso de Estados Unidos que fue rebautizado con el nombre de
Alianza Act.
Ese Plan, ahora incrementado
con el «Plan Patriota» ha significado el aumento de la violencia, la
limitación o pérdida de los derechos humanos, la expansión militarista, la
intensificación del conflicto armado que ha convertido a Colombia en un
escenario en el que se desarrolla una verdadera orgía de sangre, muerte y
destrucción.
Pero lo más grave es que
Estados Unidos ha convertido a Colombia en una inmensa base militar con la
participación de centenares tropas yanquis, agentes de la CIA y DEA.
Paulatinamente se internacionaliza la guerra y se pretende obligar a las
fuerzas armadas de América Latina a intervenir directamente en el conflicto
colombiano, regionalizar la guerra, nada menos para que los latinoamericanos
defiendan los intereses geopolíticos de Estados Unidos en América del Sur.
Haití, el país más pobre de
América Latina, es otra víctima recurrente del imperialismo imperial. En el
reciente derrocamiento del Presidente Aristide que provocó el renacer de la
violencia militar y paramilitar en contra del pueblo, fue un producto de un
plan conjunto de Estados Unidos y Francia, acordado en el verano de 2003,
afirma el periodista y escritor francés Thierry Meyssan en la Red Voltaire
sobre el golpe en Haití, citado por el periodista cubano Eduardo González.
Estados Unidos creará una
nueva base militar en Haití con el nombre de Centro Operativo de Avanzada (FOL,
por sus siglas en inglés) que será complementario a otros centros existentes
en el Caribe, con todos los elementos de plataforma portátil de militares
emplazados por el Pentágono y la CIA en Aruba y Curazao. A estas se agregan
las bases militares que posee en Comalapa en la República de El Salvador, la
Base de Manta en Ecuador y la instalación de nuevas bases para la Fuerza
Aérea Expedicionaria en Perú, Bolivia, Argentina, Chile y en la Cuenca
Amazónica, las que deben estar conectadas con el Centro Espacial de Guerra
ubicado en la Base de la Fuerza Aérea Schiever, en Colorado Springs en USA.
El objetivo final del Imperio
es controlar en forma absoluta a esta parte del mundo, convertir a los
pueblos de América Latina en neocolonias, forzar la concreción de las
estrategias de dominación y, naturalmente, apoderarse de los recursos
naturales y en especial de las grandes reservas de agua y oxigeno de la
Amazonía, a más de ejercer mayores presiones políticas y militares sobre
nuestros países.
El periodista argentino
Carlos Fazio, citado en un artículo de Liberation, sostiene que las medidas,
procedimientos y acciones militares y políticas se encubren con el apoyo de
la ultraconservadora Fundación «Heritage», con gran influencia en el Partido
Republicano, que recomendó fortalecer el papel del Comando Sur en el Caribe
ante la amenaza «terrorista» de Cuba y Venezuela. Pero al igual que ocurre
con el Plan Colombia e Iniciativa Regional Andina en América del Sur, la
base FOL de Haití servirá no sólo como rampa de lanzamiento de una eventual
agresión militar contra Cuba y Venezuela, sino como garante de la
«seguridad» de Washington en el Golfo de México, rico en petróleo y gas
natural.
El mundo conoce del horror de
las guerras y sabe perfectamente que cada guerra de agresión de Estados
Unidos es la negación absoluta de los derechos humanos, libertades,
soberanía e independencia garantizados por el derecho internacional. ¿Hasta
cuándo el mundo, va a soportar la presencia omnímoda del Imperio y sus
correrías depredadoras por toda la tierra?
Para Bush, el Presidente Chávez que lidera la Revolución
Bolivariana, es un peligro para la «democracia y la libertad» al estilo del
Imperio y, como es amigo de Fidel Castro, se constituye en grave amenaza
para los sacrosantos intereses de Estados Unidos, las transnacionales
monopólicas y las oligarquías venezolanas. En consecuencias, hay que acabar
con Chávez y la Revolución Bolivariana, al precio que sea necesario, sin que
importen los derechos legítimos del pueblo y con total irrespeto a la
soberanía, autodeterminación e independencia garantizados por el Derecho
Internacional.
Para liquidar al sueño
revolucionario de Chávez, el Imperio cuenta con la sanguinaria CIA y a esa
agencia del terror y espionaje universal, le ha encomendado que encabece la
oposición venezolana y así fue como tuvo activa participación en el golpe de
Estado de 2002, en la organización del sabotaje petrolero, en los diversos y
múltiples atentados terroristas, en la conspiración armada ocurrida antes,
durante y después de la recolección de firmas en el referendo revocatorio,
en la organización de paros y huelgas, de manifestaciones violentas y de
asesinatos contra dirigentes populares y últimamente del Fiscal que
investigaba el golpe de Estado y execrables actos criminales de la oposición
patrocinada por la CIA.
La Red
Voltaire, en el mes de noviembre de 2003, publicó un estudio documentado
del periodista e intelectual venezolano Pacho Villamar, en el que sostiene:
«Ahora la CIA es la principal protagonista de la oposición
al gobierno de Chávez y dado su extraordinario poder, basado en Estados
Unidos, marca el paso de una oposición diversa y fraccionada por intereses
económicos, sociales y políticos internos, en muchos casos antagónicamente
opuestos. Hábilmente la CIA los manipula para su propósito esencial:
destruir la democracia en Venezuela y someter al país a la tutela colonial
del capital estadounidense».
Villamar afirma que en este
camino la CIA ha trabajado en la satanización del Presidente Chávez. En la
izquierda pretenden desprestigiarlo presentándolo como un populista, gorila
y una amenaza a la democracia. Ocultan que el gobierno de Carlos Andrés
Pérez, para imponer las medidas draconianas del Fondo Monetario
Internacional, ordenó la masacre de 7.000 ciudadanos en la revuelta conocida
como «Caracazo» y que la oposición a este crimen fue el
origen de la insurrección de Chávez contra el sangriento «demócrata»
preferido de Wall Street. En la derecha, presentan al Coronel, como la
extensión de Fidel Castro. Pero no pueden vencer la realidad, Chávez es el
Presidente que goza de la más activa simpatía popular en su país y en el
continente, incluido el pueblo de Estados Unidos. Y sin duda, una de las
causas de su popularidad internacional, es la constatación de que la CIA se
opone a él. Aspecto al que se suma el que no pudo vencerlo en el golpe del
11 de abril de 2002, diseñado como una versión actualizada del
pinochetazo del 11 de septiembre de 1973, en el curso
del cual ni siquiera los 2.000 allanamientos ejecutados en un día, pudieron
detener la insurrección popular que lo restituyó en el poder. Y que tampoco
pudo vencerlo en el sabotaje petrolero más agresivo de la historia.
En la Revista Temas (del 19
al 25 de marzo de 2004) se refiere que el congresista José Serrano,
Representante demócrata del Estado de Nueva York afirmó que Estados Unidos
financia a grupos de oposición con el fin de debilitar la democracia en
Venezuela. Lamentó que el gobierno estadounidense no respete a Presidentes
electos democráticamente. «Se trata (Chávez) de una persona
que ha sido electa dos veces. No podemos continuar diciendo que la
democracia es buena y después no apoyarla». El congresista denunció que Otto
Reich quiere tumbar a Chávez por su amistad con el Presidente Fidel Castro.
Serrano enfatizó que «si alguien tiene de cualquier forma o cualquier manera
una relación amigable con Castro, (Otto) Reich lo botará».
Usando los medios de
comunicación que se prestan en muchos casos por dinero, prensa escrita,
radiodifusión y televisión de propiedad privada de los grupos de poder
económico y político de Venezuela, tal como ha ocurrido en América Latina,
la CIA, con el propósito de desprestigiar la actividad gubernamental de
Chávez, por primera vez desnuda los rostros de la miseria, como si esta
fuera el producto del último gobierno y no el resultado del despiadado
saqueo de la riqueza petrolera venezolana por el capital transnacional.
Denuncia también la violencia de la delincuencia en el mismo sentido, como
si no hubiera sido producida por el mismo capital transnacional y las
oligarquías locales. Así también calla con desvergüenza, que el pueblo
venezolano fue condenado a la miseria por los gobiernos de la burguesía que
contaron con el apoyo de Estados Unidos en sus corruptelas sembradoras de
pobreza. Nada dicen, por ejemplo, que en 1999, el 85 % de la población era
pobre La CIA ignora lo que el gobierno bolivariano está haciendo: la entrega
de tierra a los campesinos, la alfabetización masiva de quienes el viejo
régimen mantuvo en la ignorancia, sus programas de salud, la recuperación
para el beneficio de su país de la industria petrolera y lo que la gente
siente y las estadísticas revelan, una disminución de la delincuencia.
Ahora preparan un nuevo
asalto contra la democracia en Venezuela, que es un nuevo atentado contra la
autodeterminación y la soberanía de América Latina, dice Villamar.
En la Venezuela de la
Revolución Bolivariana, la CIA y el Imperio han actuado con extraordinario
dinamismo para enviar centenares de espías, entrenar en el manejo de
armamento sofisticado a policías de gobernaciones y municipios que orquestan
la oposición, como si se prepararan para una guerra civil. Es más, la CIA ha
introducido aviones y fomenta la «desobediencia civil», manifestaciones en
contra del Comandante bolivariano y la más grande oposición mediática que no
se detiene ante nada, ni siquiera ante los límites de la ética periodística.
Nunca antes se ha insultado tanto a un Presidente por medio de la
televisión, de la radio y la prensa escrita y, sin embargo no hay ningún
medio de comunicación clausurado, periodista detenido o presos políticos.
La abogada estadounidense,
especialista en derechos humanos. Eva Golinger denunció que el gobierno de
Estados Unidos «para el financiamiento de actividades
conspirativas en Venezuela, aproximadamente la ‘inversión’ en dólares
pasaría de los USA $ 1.136.000». Golinger en su análisis refleja
«la entrega de un millón 136 mil dólares a Cedice y a la CD
para el financiamiento de foros y actividades en contra del proceso
bolivariano», según reportaje especial de la periodista Wendy La Rosa,
publicado por el Diario caraqueño VEA en la edición de 17 de abril de 2004.
Antonio José Herrada Ávila,
en la Revista Temas de Venezuela del 18 de diciembre de 2004, expresa que el
imperialismo ha movido sus fichas en contra de Venezuela y que por ejemplo
ha «comprado el seso del embajador de Venezuela ante la ONU
para que diga que el gobierno de Venezuela está cometiendo asesinatos.
Asesinatos que han sido previamente planificados por la oposición al ver que
su Plan Guarimba no logró el objetivo deseado». Denunció que los medios de
comunicación sirven a los planes geopolíticos de Bush en contra del proceso
bolivariano. Las pruebas están en Venevisión, Televen, RCTV y Globovisión
que «presentan mensajes cada 15 minutos, con imágenes violentas, colocando
la bandera de Venezuela llena de sangre y acusando al Presidente Chávez de
asesino».
La CD (Coordinadora
Democrática de oposición financiada por Estados Unidos) dice Herrada,
«está tratando de buscar más muertos con la intención de
crear un conflicto armado entre hermanos de un mismo país, tal como un guión
de película escrito por la CIA».
Un coro de dueños de
periódicos, revistas, radiodifusoras y canales de televisión de América
Latina y de Venezuela se ha levantado para protestar contra la nueva Ley de
Comunicación y Prensa aprobada constitucionalmente, pero nada dicen sobre
que esa Ley ha sido diseñada y establecida para proteger al pueblo y, en
especial a los niños venezolanos de tanta infamia difundida en aras de la
libertad de prensa y que se refieren a la violencia social, al crimen, al
terror, violencia intrafamiliar y violaciones sexuales.
En el diario VEA de
11/febrero/2004, se denuncia que millones de dólares recibe la oposición
para financiar el derrocamiento de Chávez. Afirma que Fundaciones (ONGs)
encubiertas de la CIA y el Departamento de Estado han suministrado millones
de dólares para pagar la campaña mediática y las operaciones contra Chávez.
Las revelaciones han sido posibles gracias a documentos obtenidos por el
periodista norteamericano Jeremy Bigwood, provenientes de los propios
archivos de la CIA.
Bigwood dijo al periódico
británico The Independent, en artículo reproducido por VEA que el
financiamiento a la oposición a Chávez por parte de Estados Unidos [«repite
el patrón que se desarrolló en Nicaragua en la elección de 1990 cuando
Estados Unidos invirtió 20 dólares por elector en ese país centroamericano
para conseguir la derrota del Presidente sandinista Daniel Ortega. Hacer tal
cosa en nombre de la democracia es muy hipócrita»].
Estados Unidos y la CIA
utiliza diversas organizaciones tipo ONG, para desarrollar operaciones
encubiertas. Una de ellas es la National Endowment for Democracy que juega
un papel protagónico en contra de Chávez, ya que a través de ella se
reparten millones de dólares entre los opositores. Esa organización no
gubernamental distribuye unos 40 millones de dólares, anualmente, entre
grupos y entidades no gubernamentales, que en América Latina y en otras
partes del mundo, tratan de imponer sistemas con «valores impulsados por
Estados Unidos». La NED expresa Bigwood, es una de las principales
organizaciones encubiertas de la CIA, dedicadas a desprestigiar a Chávez
para lograr su derrocamiento.
Ante pruebas contundentes,
según sostiene la periodista Rosanna Rodríguez desde Washington, el vocero
del Departamento de Estado, Richard Boucher, reconoció que el gobierno de
Estados Unidos a través del Instituto Nacional Demócrata (NDI) ayuda
financieramente a grupos supuestos a fortalecer la democracia en Venezuela.
De acuerdo con los documentos de la CIA, Estados Unidos ha enviado millones
de dólares a líderes de la oposición en Venezuela, a fin de financiar
operaciones de desestabilización contra el gobierno legítimo del coronel
Chávez. [«Los documentos reflejaron que NED pagó más de un millón de dólares
a los llamados grupos antichavistas con el fin de que estos contribuyeran a
imponer en Venezuela una democracia al estilo norteamericano»].
Más aún, Ariel Floril en la
Revista Temas de Venezuela de 25/marzo/2004, sostenía refiriéndose a Bigwood
que había afirmado que la NED utiliza «ramas operacionales» como el
Instituto Internacional Republicano, el Instituto Nacional Democrático para
Asuntos Internacionales, el sector de Relaciones Extranjeras de la
organización sindical AFL-CIO y el Centro Americano para la Solidaridad
Laboral Internacional, para enviar fondos a la oposición venezolana. AFL-CIO,
desde hace décadas es utilizada por la CIA para penetrar en el movimiento
sindical de América Latina.
Omar Gómez, en el Diario VEA
de 14/marzo/2004, afirmaba que la embajadora estadounidense en Brasil y
anterior embajadora en Venezuela en los días previos al golpe de Estado,
Donna Hrinak solicitó al gobierno de Brasil que endureciera su posición con
Venezuela. El parlamentario venezolano Saúl Ortega denunciaba que
«Hrinak, siendo embajadora en Venezuela se fue un mes antes
del golpe de Estado, después de hacer todos los preparativos para esa
acción».
Gómez señalaba que es
«interesante recordar a Steve Kangas en su artículo Memorial
de atrocidades de la CIA, publicado en Rebelión en diciembre de 2003, en el
que escribía que la Asociación para el Disenso Responsable estimaba que para
1987, seis millones de personas habían muerto como resultado de las
operaciones encubiertas de la CIA. El ex funcionario del Departamento de
Estado William Blum llamó a esto correctamente un ‘Holocausto
estadounidense’ (Coleman McCarthy, ‘The Consequences of Cover Tactics’
Washington Post, December 13, 1987). Este ‘Holocausto Estadounidense’ debe
llevarnos a reflexionar sobre la titánica tarea que le espera a Venezuela y
enfrentar una amenaza gigantesca como la que representa la CIA, hasta el
terrorismo mediático llevado a cabo, principalmente, por las televisoras
comerciales de Venezuela».
El escritor y profesor
universitario de la Universidad de los Andes de Venezuela, José Sant Roz en
su último libro: ‘La CIA en Venezuela’ (Kariña Editores. Mérida Venezuela)
pone al descubierto a los personeros de la política venezolana, empresarios,
sindicalistas y religiosos relacionados directa o indirectamente con la
Agencia Central de Inteligencia -CIA- y demuestra que existen venezolanos
que hasta sin tener conciencia de lo que hacen o dicen, prestan servicios de
variada naturaleza a la CIA y sus planes desestabilizadores ya sea en
calidad de acuciosos informantes, mediante paga en dólares, venta de
trabajos intelectuales en degenerada actitud o entrenamiento pagado para
realizar sabotajes, preparar asonadas, planificar asesinatos y otras
barbaridades propias de la CIA.
Sant Roz llama «agentes o
sirvientes» a los personajes venezolanos que intervienen activamente en la
oposición a Chávez y que siempre van de la mano de la CIA y menciona a los
«líderes» Gabriel Puerta Aponte, Ángela Zago, Carlos Andrés Pérez, Pompeyo
Márquez, Oswaldo Álvarez Paz, general Raúl Salazar Rodríguez, Douglas Bravo,
Américo Martín, y muchos otros, entre ellos, algunos personajillos que en un
tiempo fueron comunistas o dirigentes de la izquierda venezolana y hasta
guerrilleros víctimas de la misma CIA.
El profesor Sant Roz, también
denuncia el financiamiento del National Endowment for Democracy -NED- a
distintos medios de comunicación opositores al gobierno del Presidente
Chávez y expresa que «las acciones de la CIA muy pocos la
conocen. La CIA, dice, puede estar derrumbando las bases de un Estado a
través de una inocente competencia de fútbol, por ejemplo. Sus laboratorios
cuentan en Venezuela con fotógrafos, maquilladores, barrenderos, profesores
universitarios, limpiabotas, heladeros, mensajeros, etc.» Es seguro que
en la mayor parte de las veces, esta gente ni siquiera se entera de que está
siendo usada por la CIA. Revela la existencia de un «consorcio» que intenta
desde Washington dominar al mundo. En él están: George Bush, James
Wolfenshon (Banco Mundial), el Rey Juan Carlos de España, Henry Kissinger y
sus títeres Jimmy Carter y César Gaviria, quienes tienen la encomienda de
«arreglar a Chávez».
Las ONGs de derechos humanos
y varias de la «sociedad civil» son otra punta de lanza de la CIA en la
activa oposición a la Revolución Bolivariana y, para servir a la CIA y a los
intereses del Imperio, no podía faltar la Iglesia Católica y sus sacerdotes
como fue el caso de Baltasar Porras, Presidente de la Conferencia Episcopal
de Venezuela.
El Presidente Chávez denunció
ante organismos latinoamericanos y mundiales, la injerencia de Estados
Unidos y de la CIA en Venezuela. En el mes de septiembre de 2003, mientras
más dura era la actitud golpista de la opositora empresarial y política,
sostuvo que tenía en su poder un video que sus fuerzas de seguridad grabaron
secretamente en el que, agentes de la CIA daban instrucciones a venezolanos.
Burlándose de la CIA expresó: «La técnica no debe haber sido
muy buena, puesto que logramos filmarlo».
El propio Presidente de la
República Bolivariana de Venezuela, el Vicepresidente y varios de los
Ministros de Estado, ante diversos foros internacionales, han denunciado en
forma reiterada a la CIA implicada en actividades clandestinas en Venezuela,
antes, durante y después del golpe de Estado, en el proceso de recolección
de firmas para el referendo revocatorio del mandato, durante las elecciones,
en el uso de los medios de comunicación social, en el financiamiento de las
actividades opositoras, en los atentados criminales y en los diversos
estratos poblacionales; pero la CIA hasta ahora ha fracasado en sus intentos
provocadores que aspiran a derrocar al Presidente Chávez, o asesinarlo como
lo ha hecho con otros líderes mundiales que resultaron molestos a los planes
expansionistas y de dominación imperial.
La CIA, el brazo clandestino
de los gobiernos de Estados de Estados Unidos, viola todos los principios
del Derecho Internacional en la República Bolivariana de Venezuela; pero no
sólo la CIA conspira contra la democracia venezolana y el Estado de Derecho,
sino otras agencias como la National Endowment for Democracy (NED), la
Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional (USAID) y
otras que suministran logística y millones de dólares a la oposición
empresarial y burgués-oligárquica. Un claro ejemplo está en el uso y abuso
de los medios de comunicación social privados que, al servicio de la
Agencia, calumnian, engañan y mienten tratando de desprestigiar al
Presidente Chávez.
A fines de marzo de 2004, el
embajador de Venezuela ante el Consejo Permanente de la OEA, Jorge Valero,
denunció la conspiración de Estados Unidos y de la CIA para derrocar al Jefe
de Estado venezolano: Con pruebas
contundentes demostró la injerencia imperial en financiamiento de
actividades de desestabilización, reconocimiento automático del gobierno
dictatorial surgido del golpe de Estado de abril de 2002, promoción del
referendo revocatorio del mandato, etc.
Naturalmente que el
representante de Estados Unidos ante la OEA, el ex embajador en Venezuela,
John Maisto negó todos los contundentes hechos expuestos por Valero y con el
cinismo imperial de siempre dijo que las acusaciones son: «irresponsables y
falsas»; pero la realidad existente y la historia de las actividades
clandestinas de la CIA que violan todos los derechos y libertades de los
pueblos son innegables e irrefutables
ESTADOS UNIDOS Y LA CIA CONTRA
BRASIL
Estados Unidos sueña con el ejercicio
omnímodo de poder único en América Latina. Brasil, desde los inicios del
gobierno de Lula, es un escollo que hay que vencer. En los denominados
High School Junior se enseña a los escolares
estadounidenses una nueva geografía de América del Sur. En el texto oficial
se afirma que Estados Unidos tiene el deber de administrar la Cuenca
Amazónica para bien de la humanidad ya que si es la región más rica en
biodiversidad, en agua y oxígeno de la tierra, no puede ser administrada por
pueblos ignorantes, salvajes, primitivos, narcotraficantes y violentos. En
el libro escolar se mutila el territorio brasileño y de ocho países
latinoamericanos para configurar la zona que debe estar bajo el poder de
Estados Unidos
Estados Unidos, con la CIA,
ha penetrado en los más importantes círculos estatales de Brasil y en todos
los niveles del poder político, económico y cultural, Bajo la cobertura
diplomática, los agentes de la CIA se mueven a placer y desarrollan una
serie interminable de operaciones encubiertas con el propósito controlar al
país más grande de América Latina. No vacilan en gastar millones de dólares
en la industria, particularmente electrónica, en bancos y financieras, en
fuerzas armadas y policiales, en partidos políticos y sindicatos de las
derechas, en medios de comunicación. No es sólo la CIA la que trabaja
activamente en los planes estratégicos de control a Brasil. Otras agencias
como la DEA y FBI juega un importante papel bajo el pretexto del combate al
narcotráfico y lucha contra el terrorismo internacional.
La publicación brasileña
CARTACAPITAL en su edición de 31 de marzo de 2004, en amplio reportaje
demuestra la penetración de los servicios de espionaje de Estados Unidos en
todas las esferas del gobierno de Brasil. Señala que los agentes de los
servicios de inteligencia operan bajo la cubierta de Agregados Civiles,
Consejeros para Asuntos Regionales, Agregados para el combate contra las
drogas o simplemente Agregados de la Embajada de Estados Unidos en Brasilia.
Todos los agentes secretos sean espías, policías, de la CIA, DEA, de la NAS,
agentes de Aduana, trabajan sin ningún control, bajo la cobertura de los
servicios diplomáticos, muy a pesar de los acuerdos y convenios
internacionales vigentes acerca del estatuto diplomático. Los agentes de
Estados Unidos «invierten» millones de dólares en sus labores de espionaje a
través de equipamientos en computadoras, tecnología para escuchas de
telecomunicaciones, por ejemplo.
Las cabezas prominentes de
los servicios de inteligencia de Estados Unidos han sido importantes
personalidades como Jack G. Ferraro que actúa como Consejero para Asuntos
Regionales; Thomas Harold Lloyds, Primer Secretario e la Embajada USA,
encargado de los Asuntos de Combate a las Drogas; Mark Kenyon Edmondson,
Director de la DEA en Brasil, Agregado diplomático para el combate a las
drogas, el Agente de Aduanas Julio Vélez que aparece como Agregado
Diplomático.
La referida publicación
presenta una larga lista de agentes encubiertos de la CIA que han
desarrollado sus maléficas actividades en Brasil. En la década de los 90,
Vicente Chelotti era Jefe de la Policía Federal al servicio del Jefe de la
CIA Bramson Brian, seguido por Craig Peters Osth. Hoge comandaba la compañía
Tera Brasilis y Jack G. Ferraro actuaba como Consejero para Asuntos
Regionales, según la lista diplomática de la Embajada de Estados Unidos en
Brasil, El segundo de la CIA fue William A. Constanza que encubría sus
actividades bajo la designación de Primer Secretario para Asuntos
Regionales.
En el año 2003 quedó al
descubierto la cobertura diplomática de los agentes de la CIA en Brasil al
descubrirse las actividades de los agentes Daniel Mac-Laughlin y Kenneth
Joseph Wilkinson. Otros cuatro agentes de la CIA que actuaban con registro
diplomático fueron denunciados y lógicamente fueron reemplazados por otros
espías y en la sustitución estuvo Carlos Costa que trabajaba para el Jefe
del FBI. Los agentes descubiertos dejaron la Embajada o comenzaron a actuar
bajo otra cobertura en Brasil.
Bajo la cobertura diplomática
desarrollan sus actividades clandestinas, unos 30 «consejeros», analistas y
otros funcionarios «diplomáticos» con la misión de espiar a políticos del
gobierno de Lula, a empresarios, directores de compañías extranjeras y
simples funcionarios del Gobierno, según el informe de CARTACAPITAL.
El actual Jefe de la FBI en
Brasil, Donald Kleg esconde sus actividades bajo la cubierta de Consejero
Agregado Civil de la Embajada USA. El segundo hombre del FBI es Richard
Cavalieros. Julio Vélez es el Jefe de los Agentes de Aduanas, pero tiene el
estatus diplomático de Agregado en la lista diplomática de 2003. Como
auxiliar Agregado aparece John Lee Wooley que es el segundo de Vélez.
De CARTACAPITAL se obtienen
pruebas suficientes para demostrar las actividades clandestinas de los
servicios de inteligencia de Estados Unidos que se han incrementado
notablemente para intervenir en el gobierno de Lula da Silva tratando de
controlarlo y someterlo a los dictados e intereses del Imperio, sobre todo
porque Lula se opone radicalmente al ALCA que es el mayor proyecto
anexionista de Washington en la administración de Bush II, razón por la cual
el ALCA fue rebautizado como «Área de la Libre Colonización
de las Américas». «Se trata, en resumidas cuentas, de la
consumación de la Doctrina Monroe (1823) y del Corolario de Roosevelt
(1904), que pretende convertir a la Patria Grande de Bolívar en una
maquiladora regional militarizada de Wall Street, a fin de ganarle la
carrera por el plusproducto mundial a la Unión Europea» sostiene el
politólogo alemán Heinz Dietrich Steffan, en un artículo titulado: «La CIA
contra Venezuela», publicado el 1 de noviembre de 2003 en la Revista
electrónica Rebelión.
Lula da Silva se convirtió en
el Presidente latinoamericano más peligroso para los intereses geopolíticos
del Imperio, porque representa el reinicio del proyecto nacional que
convertiría al Brasil en una república realmente libre e independiente,
autónoma y soberana, un ejemplo claro para los demás países de América
Latina. La preocupación de Estados Unidos por la presencia de Lula en el
poder fue resumida por el Secretario del Tesoro, Paul O’Neill cuando afirmó
que «Lula debe demostrar que no es un loco», en tanto
que los expertos de la CIA decidieron calificar a Lula como un hombre
decisivo en el proyecto independista de América Latina, sumamente peligroso
y de extrema amenaza para los intereses estratégicos coloniales del Imperio.
El Imperio y la CIA se
muestran muy activos en contra de Lula porque saben que es un líder de masas
y, sin duda, un líder regional de gran capacidad intelectual y política. Ha
demostrado que tiene la suficiente entereza para tratar de unificar a
Latinoamérica para enfrentar con posibilidades de éxito a Estados Unidos y
su poder imperial. Estableció que está dispuesto a hacer prevalecer la
independencia de Brasil al no someterse a las órdenes del Pentágono y de la
Casa Blanca, durante la VI Conferencia de Ministros de Defensa que se
efectuó en Quito, en el pasado mes de noviembre.
La administración de Bush II
y de la CIA entre sus objetivos inmediatos tiene desprestigiar y liquidar al
Gobierno de Lula porque Brasil es demasiado importante no sólo en América
del Sur sino en el mundo. Representa el 40% del PIB en la Región, concentra
casi la mitad de la inversión extranjera y sin embargo padece de extremas
desigualdades sociales y económicas debido al ejercicio del poder por parte
de las oligarquías sumisas al dictado de Estados Unidos.
Brasil, históricamente ha
sido un escenario de pruebas de la política injerencista de Estados Unidos y
posee el más grande ejército de América, después del de Estados Unidos,
ejército que ha sido controlado por el Pentágono y la CIA y que gobernó a
sangre y fuego al Brasil, tras derrocar a Joao Goulart en 1964 con el apoyo
y padrinazgo del Imperio que experimentó allí el primer gobierno fascista de
América del Sur.
En Brasil, la CIA y el FBI
asesoraron a policías y fuerzas armadas para organizar y ejecutar la
represión monstruosa, los asesinatos selectivos, las torturas más crueles,
la desaparición forzada de seres humanos de todas las edades, la práctica
aberrante de humillaciones y degradaciones a hombres y mujeres acusados de
subversivos, comunistas, izquierdistas. La «contrarrevolución preventiva» se
convirtió en el primer golpe de Estado organizado bajo los fundamentos
teóricos y prácticos de la Doctrina de Seguridad Nacional de
Estados Unidos, aprobada por J. F. Kennedy en 1962 y que posteriormente
colmaría de gobiernos fascistas a la mayor parte de América Latina.
La historia demuestra que
esos gobiernos militares fueron engendros de Estados Unidos para liquidar la
insurgencia que ansiaba patrias libres y por ese delito, en nombre de la
libertad y la democracia se perpetraron los más horrendos crímenes de lesa
humanidad que, hasta hoy, permanecen en la impunidad.
Bajo la Presidencia de Luiz
Inacio da Silva, Brasil enfrenta al Imperio y esa decisión basta para que la
CIA, con su extraordinaria experiencia pretenda desestabilizar al gobierno.
Parafraseando a Marx, expresa el periodista Augusto Zamora R. en el
periódico La Insignia, «contra Lula se alinearán en una
sacrosanta cacería el emperador y el gran capital, la oligarquía y las
transnacionales, los empresarios europeos y estadounidenses, la CIA y la
cúpula militar. Tendrá que tejer fino, Lula, un hilo como el de Ariadna,
para subsistir a la magnitud de sus adversarios...». Pero el Imperio y
los enemigos internos y externos de Lula, tendrán que entender que es un
líder que cuenta con el respaldo de su pueblo y del pueblo latinoamericano
porque Brasil va camino de convertirse en el centro del rescate de la
dignidad, soberanía e independencia de Latinoamérica, en la concreción de
los ideales de integración y unidad, soñados por los libertadores de
nuestros pueblos.
ESTADOS UNIDOS Y LA CIA
CONTRA ARGENTINA
Los Presidentes Chávez de
Venezuela, Luiz Inacio da Silva de Brasil, Néstor Kirchner de Argentina y
Fidel Castro de Cuba, son el «eje del mal» de América
Latina porque son una creciente amenaza contra la seguridad
del Imperio y sus intereses de dominación neocolonial en esta parte del
mundo, según la óptica de la CIA.
En la visión de la CIA,
Pentágono y Departamento de Estado de Estados Unidos, los cuatro Presidentes
son una «nueva amenaza terrorista y geopolítica» porque han despertado las
simpatías de los pueblos latinoamericanos y porque pretenden congregar a su
alrededor a los comunistas y terroristas de América Central, del Sur y del
Caribe.
En consecuencia, también el
Presidente Kirchner de Argentina ha pasado a ser blanco de los ataques del
Imperio y de la CIA. Constantine Menges, quien fue Asesor del Presidente
Bush II para Cuestiones de Seguridad Nacional y destacado agente de la CIA
sintetiza el pensamiento de Washington respecto de Kirchner al decir que
pertenece al grupo del populismo radical que socava el proceso democrático,
reduciendo en lugar de incrementar, los derechos individuales. En ese mismo
sentido se pronunció quien hasta hace pocos días fue Jefe del Comando Sur de
Estados Unidos, general James T. Hill.
Hill decía que
«la crisis económica argentina ha provocado que muchos
cuestionen la validez de las reformas neoliberales, tal como se manifestó en
el consenso de Buenos Aires» en especial por parte de los Presidentes
Kirchner y Lula que, además, exigieron que se respete a los países pobres.
En Argentina,
Estados Unidos y la CIA impusieron las sanguinarias dictaduras fascistas que
ocasionaron el asesinato y desaparición forzada de más de 30.000 argentinos.
Hoy, la CIA y sus agentes copan aparatos policiales y fuerzas armadas,
sindicatos y medios de comunicación y cuidadosamente penetran en el gobierno
de Kirchner a través del uso de agentes locales, con paga de por medio o por
odio a las ideas antifondomonetaristas expresadas por el Jefe de Gobierno.
La CIA en la Argentina, como
en el resto de América Latina, tiene a sus agentes bajo la cobertura de
agentes diplomáticos, miembros o funcionarios de USAID, de los
Cuerpos de Paz, de Caritas y CARE, de infinidad de
organizaciones oficiales y de algunas ONGs privadas nacionales o
estadounidenses.
El Imperio y la CIA pretenden
descalificar a Kirchner al bautizarlo como el peor de los populistas que, en
palabras de Hill, es una amenaza que surge cuando se radicaliza para
confundir a la población.
Néstor Kirchner aspira a
devolverle a su patria la calidad de patria libre en la economía, soberana
en la política y socialmente justa. Junto a Lula promueve la unidad de
América del Sur y ha expresado con claridad que no se someterá a las
políticas del Fondo Monetario Internacional, a los dictados-órdenes de la
Casa Blanca y menos a prestarse para que ejerza el control político y
económico en Argentina.
Al negarse al alineamiento
dentro de los objetivos de la política exterior estadounidense y más bien
convertirse en contradictor de la Casa Blanca, el Presidente Kirchner se
ganó la antipatía del Imperio y por ende la CIA que ahora dedica todos sus
esfuerzos para desestabilizarlo por medio de acciones que van desde la
guerra sicológica y la propaganda hasta la organización de atentados,
huelgas, paros, manifestaciones, que surgen de las condiciones de pobreza
creadas por el sistema de explotación capitalista y por los gobiernos de la
burguesía y las dictaduras fascistas que prefirieron servir los intereses de
las transnacionales, del FMI-BM, de Estados Unidos y de las oligarquías
monopólicas y vende patria de Argentina, antes que atender las demandas del
pueblo.
Para desprestigiar,
descalificar y finalmente desestabilizar al gobierno de Kirchner, la CIA
intenta demostrar que se ha alineado con el terrorismo global creado por los
propios Estados Unidos y sostiene con desvergüenza y cinismo que Kirchner
tiene conexiones con ETA, las FARC, el MRT, con los Centros Bolivarianos de
Venezuela y lo critica severamente por su simpatía hacia las
Madres de Plaza de Mayo.
La CIA afirma que Kirchner ha
dado un extraordinario giro al marxismo y que quiere volver a la década de
los setenta. La amenaza recurrente se refiere a que si Argentina desea
insertarse en el mundo global debe entender el papel hegemónico de Estados
Unidos que ayudará a Argentina para que recupere su rol protagónico en
América del Sur y que en caso contrario, se demostrará que la patria de San
Martín es parte del «eje del mal» porque ampara al
terrorismo internacional.
En la tétrica mirada de la
CIA está Kirchner, lo que significa que, otra vez el Imperio, podría
propiciar el retorno de las dictaduras militares, hecho probable bajo la
administración de Bush II. Si llega el caso, Argentina y América Latina,
tendrán que sufrir los horrores de perder los derechos humanos y la libertad
y, nuevamente, asistirá el mundo a los tormentos de las dictaduras fascistas
y su insaciable sed de muerte y sangre.
EL TERRORISMO IMPERIAL
El escritor y periodista
Carlos G. Rivodó, en la Revista Question, en la edición de marzo de 2004,
afirma que Estados Unidos está intoxicado por el pensamiento maniqueo,
simplista y teológico-militarista de George W. Bush II y su séquito de
halcones. En el más clásico sentido de «divide y vencerás», añade, Estados
Unidos se ha enganchado ya en una campaña sistemática de desestabilización
geopolítica: 1) Incremento de la violencia en Colombia, 2) Militarización y
posible intervención en la Triple Frontera, 3) Inflar el diferendo
territorial Bolivia-Chile por la salida al mar, 4) Combate frontal a la
oposición popular en Ecuador y Bolivia, 5) Desestabilización permanente a
los gobiernos integrantes del BRP.
Para prevenir y amedrentar la
posible profundización de las relaciones Brasil-Argentina, el León del Norte
se ha sacado de la manga a los «terroristas que operan en la Triple
Frontera» (Brasil, Argentina y Paraguay), utilizando a Paraguay con ese
propósito. Las pruebas son contundentes e irrefutables: «En
Afganistán, los servicios de inteligencia estadounidenses encontraron
carteles de las cataratas del Iguazú en las paredes».
Esas pruebas se las encuentra
en diferentes fuentes de información de la CIA y hasta en publicaciones
calificadas de serias, como la revista «Foreing Affairs», en la que la
periodista Jessica Stern sostiene que el Hezbollah y Al Qaeda tienen nexos y
redes que se extienden hasta la Triple Frontera donde
«representantes de los dos grupos se han encontrado en Paraguay». Así,
el camino está desbrozado para una intervención directa del Imperio en
América del Sur, puesto que «esa región se ha convertido en
la nueva Libia, un lugar de terroristas de las más dispares ideologías
(rebeldes marxistas colombianos, supremacistas blancos estadounidenses,
Hamas, Hezbollah y otros) se encuentran para intercambiar mercancías».
Nada raro sería que el
Imperio de Bush II y sus halcones encuentren el pretexto del combate al
terrorismo internacional, para invadir militarmente la zona de la Triple
Frontera y de paso acabar con los gobiernos de Brasil, Argentina, Uruguay y
reforzar su poder en Paraguay y el resto de América Latina, tal como
Rumsfeld y sus títeres ansiaban realizar en Quito, en la VI Conferencia de
Ministros de Defensa, mediante la conformación de un ejército multinacional
con fines de poder intervenir en los asuntos internos de los países de
América Latina.
Las acciones de la CIA y del
Imperio contra Cuba, Venezuela, Brasil, Argentina, Colombia, Ecuador,
Bolivia, Uruguay, son verdaderos actos de terrorismo tenaz, despiadado y
cruel que menosprecian los principios del Derecho Internacional y que ponen
en peligro la paz y, si la penetración militar llega, no cabe duda que los
pueblos de América Latina perderán todos sus derechos y libertades; pero al
mismo tiempo, nuestras Patrias podrían convertirse en dos, tres Vietnam que
proponía Ernesto Che Guevara. Entonces el terrorismo imperial habrá llegado
a su fin.
Juan Gelman, escritor e
intelectual argentino, en un artículo titulado «Militarismo:
Las Cifras del Escándalo», difundido por la agencia de prensa
Altercom el 31 de agosto de 2004, refiere que el gasto
militar de Estados Unidos para el año fiscal 2004-2005 ascenderá a 500.000
millones de dólares; es decir, 1.360 millones por día, 56.6 millones por
hora, más de 940.000 dólares por minuto y casi 16.000 dólares por segundo.
Bush aprobó una partida de 417.000 millones que se invertirán en
construcciones militares, unos 20.000 millones de los programas en ese
ámbito ejecuta el departamento de Energía y alrededor de 60.000 millones que
insumen la guerra y ocupación de Irak y Afganistán. Con seguridad, esa
desmesurada cifra aumentará en miles de millones de dólares si, finalmente,
Bush y sus halcones deciden atacar a Irán, Corea del Norte o Cuba, conforme
con planes militaristas y guerreristas del Pentágono y la CIA.
El planeta, dice, alberga -o
padece, según- a 6.000 millones de habitantes, de los cuales 2.800 millones
tienen un ingreso inferior a los dos dólares diarios, conforme cifras del
Banco Mundial. (Esto significa que la mitad de la población mundial vive en
condiciones de pobreza e indigencia).
¿Cuál es el rostro del
terrorismo imperial? Natalie J. Goldring, Directora del Proyecto de
Seguridad Global y Desarme de la Universidad estadounidense de Maryland
informaba en el transcurso de una Conferencia sobre esta problemática
realizada en la sede universitaria, en mayo de 2003, según reseña CEPR, que
«Estados Unidos produce hoy alrededor de la mitad del gasto
militar global, invierte en él casi lo mismo que todo el resto del mundo».
Mientras tanto, los pobres del mundo son cada vez más pobres y mal viven en
la ignorancia, insalubridad, desnutrición, desesperanza y miedo.
Gelman afirma que al terminar
el año 2003 había en América Latina y el Caribe 20 millones de pobres más
que en 1997. Repitiendo los cálculos se observa que la pobreza creció a
razón de 9.100 latinoamericanos por día, 380 por hora y más de 6 por minuto
Otras cifras de espanto: El
44,4 por ciento de los latinoamericanos y caribeños -227 millones- viven
bajo la línea de la pobreza y un 97 por ciento de ellos -177 millones- son
niños y adolescentes o jóvenes menores de 20 años. El número de indigentes
llega a 100 millones, un 19,4 por ciento de los habitantes de la región. La
mitad de los mayores de 60 años no percibe ingreso alguno. A fines de la
década pasada, el 11 por ciento de la población de América Latina y el
Caribe, -55 millones- sufría algún grado de desnutrición, aguda en el 9 por
ciento de los menores de cinco años y crónica en el 19,4 por ciento de los
niños hasta esa edad. Latinoamérica es la región de la iniquidad y de la
mayor injusticia en la redistribución de la riqueza ya que el 20 por ciento
más rico se queda con el 60 por ciento de la riqueza generada.
El Informe de 30 páginas
elaborado por un grupo de 16 expertos militares convocados por la ONU y que
fue presentado ante la 59 Asamblea General del organismo, titulado «La
relación entre desarme y desarrollo en el contexto internacional actual»
sostiene que «En una época en que la erradicación de la
pobreza y el desarrollo en todo el mundo son metas no alcanzadas por la
falta de fondos necesarios, el aumento de los gastos militares globales
constituye una tendencia inquietante...». «Al terminar la guerra fría, se
esperaba que la disminución del gasto militar y una atmósfera internacional
menos conflictiva liberarían recursos financieros, tecnológicos y humanos
para los fines de desarrollo». Pero a pesar de las propuestas, la
Comunidad Internacional no ha sido capaz de alcanzar un acuerdo que limite
el gasto militar o fije un porcentaje de ese gasto para destinarlo al
desarrollo nacional. Tal vez así sea porque los gobiernos belicistas con el
estadounidense a la cabeza, su complejo militar-industrial, las Fuerzas
armadas, los conglomerados petroleros y otros intereses conducentes forman
parte de la comunidad internacional, finaliza Gelman.
CONCLUSIONES
1.
El terrorismo internacional más despiadado, inhumano y cruel está en la
situación de pobreza y miseria que sufre el mundo. Estados Unidos es el
mayor responsable de esta realidad y, en este sentido, es el primer
terrorista del planeta tierra.
2.
Estados Unidos en su avanzada fase imperial y en su calidad de potencia
militar y política hegemónica pretende dominar exclusivamente a América
Latina para uso de sus recursos naturales.
3.
Para el cumplimiento de sus objetivos geopolíticos combate a los gobiernos
de Cuba, Venezuela, Brasil y Argentina. Para ello ordena la intervención de
la comunidad de inteligencia que desarrolla actividades clandestinas y
encubiertas por medio de agentes de la CIA, DEA, Aduanas, NAS, que se
cobijan bajo el estatuto diplomático.
4.
Estados Unidos actúa con total impunidad en América Latina debido a que no
existe decisión política de otros bloques europeos y de otras partes del
mundo que, por lo menos, pretendan impedir la consumación de sus planes de
dominación neocolonial.
5.
La violación de los derechos humanos y de las libertades fundamentales en
los pueblos de América Latina son consecuencia de las actividades
depredadoras de los agentes de la CIA, DEA, FBI y otras agencias
norteamericanas.
6.
El establecimiento de bases militares de Estados Unidos en América Latina,
la ejecución del Plan Colombia y Patriota con el pretexto del combate al
narcotráfico, en realidad esconden el verdadero objetivo militar y político
del Imperio: liquidar la resistencia popular para imponer la voluntad
omnímoda de la administración de Bush II en esta parte del mundo.
7.
Estados Unidos se opone a la organización y desarrollo de la Unión
Sudamericana o Comunidad Sudamericana de Naciones, conforme con el modelo
europeo ya que una organización supranacional de esa naturaleza se
convertiría en un obstáculo para los proyectos geopolíticos de las
transnacionales monopólicas con predominio de capital estadounidense. Para
ese objeto no importan los valores de la democracia, de los derechos humanos
y libertades que proclama y, por tanto, si hay gobiernos que se muestren
libres y soberanos, bien podrían ser sustituidos por dictaduras
sanguinarias, tal como ocurrió en las décadas de los sesenta, setenta y
ochenta que asolaron a América Latina.
¿No será la
hora de detener tanta barbarie?
Quito, febrero de 2005
TRIBUNAL
DIGNIDAD, SOBERANÍA Y PAZ CONTRA LA GUERRA Quito.ECUADOR.
IMPORTANTE:
Para el Tribunal Dignidad, Soberanía y Paz contra la Guerra, serán muy
valiosos sus comentarios y opiniones sobre este documento, a nuestro correo.
Tribunal Dignidad, Soberanía y Paz
Contra la Guerra
Agrupa a intelectuales y representantes de organizaciones sociales del
Ecuador y se formó en el teatro Universitario de Quito al inicio de la
última invasión estadounidense e inglesa a Iraq.
IMPORTANTE: Para el Tribunal Dignidad, Soberanía y Paz
contra la Guerra, serán muy valiosos sus comentarios y opiniones sobre este
documento. Mail:
tribunalpazecuador@yahoo.com
Versión en
inglés
THE EMPIRE AND THE
CIA AGAINST LATIN AMERICA
«The Corporation (Central Intelligence Agency -CIA) is the principal
motor force of the international political maneuvering» (of the
United States) Harry Ramson in the work: The Central and National
Security.
Latin America, our Big Country, has
always received all the social, economic, political and cultural
problems that overwhelm the world; but the greatest and most serious
problem that Latin America has to stand is United States of America
and its imperial attitudes and behaviors.
The United States of America, since
the decade of the nineties in the 20th century, has become the
supreme power over the world. In its imperial role, the US aspires
to master the world; and with that objective, it has designed a
series of strategies that, in Latin America, are fulfilled in
endless aggressions and intrusions, in unacceptable interferences
and actions of the CIA, DEA, and other intelligence services which
commit all type of violations and crimes against our nations, always
with extraordinary cynicism and irony, on behalf of the freedom,
democracy, and defense of human rights, values that had been
manipulated in order to protect the American political and economic
interests. For that purpose, the United States, through the CIA, has
intervened directly in the electoral and democratic processes of
Latin America. For that, they have developed a psychological war
plan in the means of communication, and they have invested millions
of dollars. In this way the US was opposed to the victory of
Salvador Allende in Chile, Daniel Ortega in Nicaragua, and the same
in Brazil, Honduras, El Salvador, Guatemala, for example. To prove
these affirmations, it is enough to see the pages of the Latin
American newspapers or books written by American, Latin American,
European and Asian.
These are the fundamental conclusions
that appear in numerous studies, essays, analysis, magazines, social
media and works accomplished by various documentation centers,
American, European and Latin American Universities. Intellectuals,
teachers and professors, politicians, social scientists,
organizations of the civil society of different ideologies, and even
ex agents of the CIA and personalities of the American
administrations, inexorably, criticize the imperial activities and,
in particular, the clandestine operations developed by agents of the
intelligence services, ordered by the White House and by the
economic and political power.
In our Latin America appeared
governments that release hard battles to rescue sovereignty,
independence and dignity. Those nations are: Brazil, Venezuela,
Argentina, and others that are gradually joining them as Uruguay,
Paraguay and sometimes Chile and Panama, while governments of the
nature and pattern of Colombia, Ecuador, Peru and almost all Central
American and Caribbean countries maintain conditions like submission,
humiliation and hopelessness because they decided to be aligned with
the domination policies of the IMF, BID, and the CIA that has sowed
misery, devastation and death in our countries.
In 1963, the American Central
Intelligence Agency overthrew the President Carlos Julio Arosemena
Monroy and installed a dark Military Board that was characterized
for disrespecting human rights: they incarcerated, exiled, and
killed progressive and democratic Ecuadorians.
In 1981, according to the ex
President Abdalá Bucaram and other people, the CIA sabotaged the
plane in which was traveling the President Jaime Roldós and his
retinue. Everybody died.
At present, the United States is
pressing the Ecuadorian Government -with blackmails- for signing
another agreement that would exonerate troops and civil Americans of
war crimes, hurt humanity crimes and genocide before the
International Penal Court. The impunity before detestable offenses,
the impunity before the imperial terror is the United States
objective.
THE AGGRESSIONS OF
THE UNITED STATES AGAINST LATIN AMERICA
This is like an
endless story about horror and death. Men and women who were
considered «dangerous» for the interests of the Empire have paid
with their lives the boldness of denouncing the crimes, satires, and
humiliations that were born in the overbearing and expansionary
minds of the White House, State Department, Pentagon, or in the
luxurious managerial offices of the powerful American companies with
world domination pretensions, by means of the dollar and of the
various forms of depredation of the natural resources of our nations.
The policy of the garrote, of the
dollar and corruption, of the deceit and lie, of the embrasures and
military aggressions, of the United States National Security, of the
defense of the sacrosanct interests of transnational companies, of
the cheeky interference in the internal matters of our countries, of
the blackmail and the bribe or grafts distribution to governments,
have been some of the imperial domination strategies which were
reinforced after the World War II when, in 1947, the experts in
espionage and national security, in military and geopolitical
invasions, decided to create the Central Intelligence Agency -CIA-
that it was a brainchild of the United States Law of National
Security.
The CIA has become all over the world,
in particular in our Latin America, the Crime International Agency.
The CIA was staffed of extraordinary powers that infringed the
United States Political Constitution. It has license to kill,
conspire, destabilize governments, give coups d’état, destroy the
economy of nations, teach sophisticated torture methods, incarcerate,
pursue, and disappear people. It has experts in psychological war,
massive destruction weapons, sabotages and terrorism, and weapons
and drugs traffic.
It has a budget of million of dollars
per year to destroy governments, support strikes, put pumps of high
explosive power, buy consciences, put national and foreign agents on
key posts of governments, buy spaces in means of communication to
manipulate information and facts, to misrepresent and lie. It does
not have moral and scruples when it has to liquidate its «enemies».
The CIA is the clandestine arm of the Empire that «works» over the
world by means of the woefully famous deceit operations. The CIA is
a gloomy organization that sows death and destruction. In short, it
is an organization of espionage, which is expert in violating human
rights and freedoms.
There is no Latin American country
that has not been a victim of some type of aggression by the United
States of North America for more than a hundred times.
The Central Intelligence Agency
-CIA-, with its deceit actions overthrew the President of Guatemala,
Jacobo Arbenz in 1954, just because Arbenz became a nationalistic
President who dictated social laws, specially the one of Agrarian
Reform that prejudiced the interests of the United Fruit.
On April 28th 1965, Dominican
Republic was invaded by the United States. Previously, the CIA had
achieved to overthrow the legitimate government of Juan Bosh
Chile, Argentina, Uruguay, Paraguay,
Brazil, Bolivia, Peru and Ecuador were the sacrificed countries
before the sacred United States and transnational interests. Latin
America became the stage of the United States campaign in against
the «international communism». With that excuse, it organized coups
d’état, established and protected fascist dictatorships, structured
the restrictive policemen and armies that were not satisfied only
with collective massacres, but also with cruelty in the tortures, in
assassinations of innocent people, in the disappearance of thousands
of men and women, of children and youths. The CIA and the FBI
participated in the organization of the «Condor Operation», which
during the fascist governments, was converted into a Crime
International Agency of the dictators, which murdered and tortured
thousands of men and women in our Latin America.
On September 11th 1973, the United
States and the CIA unfettered the military coup that overthrew and
murdered the President of Chile, Salvador Allende.
In the decade of the eighties,
Central America was converted into the test field of the war of the
United States against revolutions. Thousands of troops and agents of
the CIA and the powerful Empire were displayed in Guatemala,
Honduras, El Salvador and Nicaragua. By their own hand or by hand of
mercenaries, they murdered and disappeared about 250 thousand of
Central American people, according to conservative calculations from
national and international human rights defending organizations.
In Nicaragua, they killed so much
people that we will never know how many they were. With the pretext
of combating the Sandinistas who overthrew the bloodthirsty «Tacho
Somoza», they created the mercenary armies known as the «contra» and
by means of those armies; they committed monstrous crimes against
the Nicaraguan people. In order to pay the mercenaries and contras,
the CIA mounted the infamous operation known as Iran-Contras that
sold weapons to Iran in spite of the expressed prohibition of the
United States Government and Congress. Then, they bought drugs to
sell them to the American consumers. And with those earnings, they
paid weapons, explosives, and salaries of the mercenary criminals
who were destroying the Nicaraguan people.
With these facts, it is demonstrated
the double moral of the Empire and its agents who fight «to defend
democracy»; but in fact, they trample human rights and freedoms of
all the nations.
In 1983, the small Granada Island was
converted into a victim of the aggressive cruelty of the Empire.
Previously, it was murdered the Prime Minister Maurice Bishop,
naturally with the CIA participation.
In the Salvadorian case, it was
demonstrated that the CIA had penetrated in the Venezuelan
government of Herrera Campins who sent weapons and provisions to his
homologous Napoleón Duarte, a man who belongs to the United States
and the CIA.
In 45 years, Cuba has been victim and
martyr of the imperial administrations and the dark CIA. It has
sustained with heroism the genocide blockade, the navy invasion in
Playa Girón, sabotages and all type of terrorist acts, even by using
the chemical-bacteriological war which provoked the hemorrhagic
dengue, the plague of the mildew of tobacco, and the swinish fever.
The Plan Colombia was elaborated
during the government of Pastrana, naturally with the advising,
strategies and orders of the Department of State, CIA, and the
Pentagon. That Plan was «presented» to the United States government
in a complete submission sample to the imperial power. Immediately,
the government of Clinton delivered military and economic «help» in
more than 3 billion dollars, which served to unleash the restrictive
forces against the Colombian people. The justificatory pretext of
that Plan was the combat to drug traffic. That excuse concealed the
real premeditation of the Empire: to liquidate the guerrilla of the
FARC-EP and the ELN.
The senators DeWine, Grassley,
accepted the «Plan Colombia for Peace» and Coverdell that
transformed it into a Project of Law S 1758, so that it could be
discussed and approved by the United States Congress which was
rebaptized with the name of Alianza Act.
That Plan, now increased with the «Patriot
Plan» means the increase of violence, the limitation or loss of
human rights, the militaristic expansion, the intensification of the
armed conflict that has converted Colombia into a stage in which is
developed a real blood, death and destruction orgy.
But the most serious thing about this
situation is that the United States has converted Colombia into an
immense military base with the participation of hundreds of Yankee
troops, agents of the CIA and DEA. Gradually, the war is becoming
international and they are trying to compel the Latin America armed
forces to participate directly in the Colombian conflict and
regionalize the war, in this way the Latin American people will
defend the geopolitical interests of the United States in South
America.
Haiti, the poorest country of Latin
America is another recurrent victim of the imperial interventionism.
The recent overthrow of the President Aristide that provoked the
reborn of the military and paramilitary violence against the people,
is product of a plan agreed in the summer of 2003 by the United
States and France, affirms the journalist and French writer Thierry
Meyssan in the Voltaire Net about the coup d’état in Haiti, quoted
by the Cuban journalist Eduardo González.
The United States will create a new
military base in Haiti named FOL that will be a complement to other
centers that exist in the Caribbean, with all the portable platform
elements of soldiers located by the Pentagon and the CIA in Aruba
and Curacao. To these centers are added the military bases that the
US has in Comalapa in the Republic of El Salvador, the Manta Base in
Ecuador, and the installation of new bases for the Expeditionary Air
Force in Peru, Bolivia, Argentina, Chile and in the Amazonian Basin
that should be connected with the Spatial War Center located in the
Air Force base Schiever, in Colorado Springs, USA.
The final objective of the Empire is
to control, in absolute form, this part of the world in order, to
convert the Latin American nations into neocolonias, to force the
concretion of the domination strategies, and, naturally, to be
empowered of the natural resources and especially of the large water
and oxygen reserves of the Amazon, in addition to make greater
political and military pressures on our countries.
The Argentine journalist Carlos Fazio,
quoted in an article or Liberation, supports that the measures,
procedures and military and political actions are hidden with the
support of the «ultraconservative Foundation Heritage, which has a
great influence on the Republican Party and recommended to
strengthen the paper of the South Command in The Caribbean before
the ‘terrorist’ threat of Cuba and Venezuela. However, as it happens
with the Colombian Plan and the Andean Regional Initiative in South
America, the FOL in Haiti will serve not only as a launching ramp of
a contingent military aggression against Cuba and Venezuela, but
also as a guarantor of the ‘security’ of Washington in the Gulf of
Mexico which is rich in oil and natural gas».
The world knows about the horror of
the wars and knows that each war of the United States is an absolute
denial of the human rights, freedoms, sovereignty and independence
guaranteed by the international law. Until when the world is going
to stand the all-embracing presence of the Empire and its
depredating raids all over the planet?
DIGNITY, SOVEREIGNTY AND REVOLUTION
IN VENEZUELA
Cleric Ernesto Cardinal, Nicaraguan
poet and revolutionary, in the edition of April 23rd 2007 of «El
Nuevo Diario» of Managua, affirms that Venezuela, leaded by the
President Chávez, has begun a new Revolution in Latin America. He
supports that «Chávez has all the private and foreigners means of
communication against him. The opposition, furthermore, looks to
terrorism. Their political demonstration are vandalism»; however, as
Bush decided that Chávez is an enemy of the Empire, those terrorists
are not terrorist, and they are fighting for democracy and freedom.
With his double speech and double moral, Bush, the emperor and sir
of war and death, and a real danger for humanity and the American
people, qualifies as terrorist the guerrilla FARC and ELN in
Colombia and disqualifies of terrorists the Chechnya fundamentalists
that murdered, with extreme cruelty, the children of a school in
Beslan, in the north of Caucasus in Russia. It is true that who sows
hatred, harvests hatred. Undoubtedly, Bush is the greatest terrorist
of all times.
For Bush, the President Chávez, who
leads the Venezuelan Revolution, is a danger for «democracy and
freedom» to the Empire style. In addition, as he is a friend of
Fidel Castro, he is a serious threat for the sacrosanct interests of
the United States, the transnational companies, and the Venezuelan
oligarchies. Consequently, they must finish with Chávez and the
Venezuelan Revolution. It does not matter how much it will cost,
without thinking about the legitimate rights of people and without
respecting sovereignty, self-determination and independence, which
are rights guaranteed by the International Law.
In order to liquidate the
revolutionary dream of Chávez, the Empire has the CIA, and that
terror and universal espionage agency is the responsible of leading
the Venezuelan opposition; for that reason, it had an active
participation in the coup d’état in 2002, in the organization of the
oil sabotage, in the various and multiple terrorist attacks, in the
armed conspiracy that took place before, during and after they were
collecting signs for the Revocatory referendum, in the organization
of strikes, of violent demonstrations and of assassinations of
popular leaders, and in the last time, also, of the Public
Prosecutor who was investigating the coup d’état and detestable
criminal acts of the opposition which was sponsored by the CIA.
The Voltaire Net, on November 2003,
published a documented research of the journalist and intellectual
Venezuelan Pacho Villamar that supports: Now the CIA is the
principal protagonist of the opposition to the government of Chávez,
and due to its extraordinary power, based on the United States, it
marks the steps of a various opposition which has been fractioned by
economic, social and internal political interests. Skillfully, the
CIA manipulates them in order to achieve its essential purpose: to
destroy democracy in Venezuela and submit that nation to the
colonial tutelage of the American capital.
Villamar affirms that the
demonization of the President Chavez by the CIA has worked in this
way. Leftists intend to discredit him, presenting him as a populist
and a threat to the democracy. They try to hide that the government
of Carlos Andrés Pérez, ordered the massacre of 7.000 citizens in
the carachazo in order to impose the draconian measures of the
International Monetary Fund, and the opposition to this crime was
the origin of the insurrection of Chávez against the bloody «democrat»
who is preferred of Wall Street. The right presents the Colonel as
the extension of Fidel Castro. But they cannot defeat the truth;
Chávez is the President that has the most active popular
friendliness in his country and in the continent, including the
United States people. Without doubt, one of the causes of his
international popularity is the verification of the fact that the
CIA is opposed to him. In addition, they could not defeat him in the
coup d’état of April 11th 2002, which was designed as an updated
version of the «pinochetazo» of September 11th 1973, during which
not even 2.000 searches executed in a day could stop the popular
insurrection that refunded him in power. Also, the CIA could not
defeat him in the most aggressive oil sabotage of history.
The Magazine «Temas» supports that
the Congress member José Serrano, democrat representative of the
State of New York asserted that United States finances groups of
opposition in order to weaken the democracy in Venezuela. He
regretted that the American government does not observe
democratically elected presidents. «He (Chávez) is a person that has
been elected for two times. We cannot continue saying that the
democracy is good and then don’t support it». The Congress member
denounced that Otto Reich wants to overthrow Chávez due to his
friendship with the President of Cuba, Fidel Castro. Serrano
emphasized that «if someone has, in any way, a relationship with
Castro, Reich will throw him out».
Using the means of communication:
newspapers, radio, TV that belong to the groups that have the
economic and political power in Venezuela, the CIA, for the first
time, the CIA, to discredit the government of Chavez, shows the
faces of misery, as if it were a product of the last government and
not the result of the pitiless plundering of the Venezuelan oil
wealth by the transnational capital. The CIA denounces, also, the
violence of the delinquency in the same sense, as if it has not been
produced by the same transnational capital and the local oligarchies.
They also maintain in secret that the Venezuelan people were
condemned to live in misery by the oligarchic government, which had
the help of the United States. They do not say, for example, that in
1999 the 85% of the population was poor. The CIA ignores what the
Venezuelan government is making: the land delivery to the peasants,
the massive literacy of those who the old regime maintained in the
ignorance, health programs, the recovery for the benefit of the
country of the oil industry, and what the people feel and the
statistics reveal: a decrease of the delinquency.
Now they are preparing a new attack
against democracy in Venezuela; it is a new attempt against the self-determination
and the Latin American sovereignty, says Villamar.
In the Venezuela of the Revolution,
the CIA and the Empire have acted with extraordinary dynamism in
order to send hundreds of spies and train policemen, who belong to
local governments, in using sophisticated weaponry, as if they were
preparing a civil war. In addition, the CIA has introduced planes
and incentivates the «civil disobedience» throughout demonstrations
against the Venezuelan Colonel and the largest opposition that does
not stop before anything, not even before the limits of the
journalistic ethics. A president has never been insulted by means of
television, radio and written press like now. However, means of
communication have not been closed, and journalists have not been
arrested.
The American lawyer, specialist in
human rights, Eve Golinger denounced that the government of the
United States «spends approximately USD $ 1.136.000 for financing
conspiracy in Venezuela». Golinger in her analysis reflects «the
delivery of a million 136 thousand dollars to Cedice and to the DC
for the financing of forums and activities against the Venezuelan
process», according to special article of the journalist Wendy La
Rosa, published by the Newspaper VEA on April 17, 2004.
Antonio José Herrada Ávila, in the
Magazine «Temas» of Venezuela of 12-18-03-04, expresses that the
imperialism has moved its chips against Venezuela; for example it
has «bought the brain of the ambassador of Venezuela before the UN
so that he says that the government of Venezuela is committing
assassinations. The assassinations that have been previously planned
by the opposition upon seeing that their Plan Guarimba did not
achieve the wished objective». He denounced that the means of
communication serve to the geopolitical plans of Bush against of the
Venezuelan process. The proofs are in Venevisión, Televen, RCTV and
Globovisión that «present» messages each 15 minutes, with violent
images, putting the flag of Venezuela full blood and accusing the
President Chávez of being a murder.
The DC (Democratic Coordinator for
the opposition financed by the United States), says Shodden, «is
trying to find more dead people in order to create an armed conflict
between brothers of the same country, such as a movie written by the
CIA».
A choir of newspaper, magazines,
radio and TV Channels owners in Latin America and Venezuela begun a
protest against the new Law of Communication and Press
constitutionally approved, but they do not say anything about the
fact that this Law has been designed and established to protect the
population and, especially the Venezuelan children of so much
turpitude spread, specially social violence, crime, terror, familiar
violence and sexual violations.
The Journal «Vea», 11-02-04,
denounced that the opposition receives millions of dollars to
finance the overthrown of Chávez. He asserts that foundations (NGO’s)
of the CIA and the State Department have supplied million of dollars
to pay the campaign and the operations against Chávez. The
revelations have been possible due to the documents obtained by the
American journalist Jeremy Bigwood, which origin is in the own files
from the CIA.
Bigwood said to the British newspaper
The Independent, in an article reproduced by VEA that the financing
to the opposition to Chávez by the United States «repeats the
standard developed in Nicaragua in the 1990 election when the United
States invested 20 dollars for elector in that Central American
country to obtain the rout of the president Daniel Ortega. To make
such thing on behalf of the democracy is very hypocritical».
The United States and the CIA uses
various organizations type NGO, to develop deceit operations. One of
them is the National Endowment for Democracy that has a protagonist
role against Chávez, since through it is distributed million of
dollars between the opposes. This nongovernmental organization
distributes almost 40 million dollars, annually, between groups and
nongovernmental entities, that in Latin America and in other parts
of the world try to impose systems with «values impelled by the
United States». The NED, expresses Bigwwood, is one of the principal
organization of the CIA, whose objective is to discredit Chávez for
his overthrown.
Before forceful proofs, according to
the journalist Rosanna Rodriguez from Washington, the spokesman of
the Department of State, Richard Boucher, recognized that the
government of the United States through the National Democrat
Institute (NDI) financially helps groups supposed to strengthen the
democracy in Venezuela. According to the documents of the CIA, the
United States has sent million of dollars to leaders of the
opposition in Venezuela, in order to financing operations against
the legitimate government of the colonel Chávez. «The documents
reflected that NED paid more than a million of dollars to the groups
against Chavez in order to contribute to impose in Venezuela a
democracy to the American style».
Ariel Floril in the Magazine «Temas»
in Venezuela (March 25, 2004) supported that Bigwwod had asserted
that the NED uses «operational branches», such as the Republican
International Institute, the National Democratic Institute for
International Matters, the sector of Foreign Relationships of the
union organization AFL-CIO and the American Center for the
International Occupational Solidarity, to send funds to the
Venezuelan opposition. The CIA uses AFL-CIO, from decades ago in
order to penetrate in the union movement of Latin America.
Omar Gómez, in the Journal «Vea» of
March 14th 2004, supported that the American ambassador in Brazil
and previous ambassador in Venezuela, Donna Hrinak, before the coup
d’état, requested the government of Brazil to endure its position
with Venezuela. The Venezuelan parliamentarian Saúl Ortega denounced
that «Hrinak, being ambassador in Venezuela, left the country a
month before the coup d’état, after making all the preparations for
that action».
Jose Sant Roz, writer and teacher in
the University of Los Andes in Venezuela, in his last book, «La CIA
en Venezuela», shows up people of the Venezuelan policy,
entrepreneurs, unionists, and religious direct or indirectly related
to the Central Intelligence Agency - CIA. He demonstrates that there
are a lot of Venezuelan people that, without having conscience about
what they make or say, are serving the CIA and its destabilizing
plans. These people sometimes act as informants. They receive a pay
in dollars or sale their intellectual projects to accomplish
sabotages, to prepare attacks, to plan assassinations and other
barbarities that are own of the CIA.
Sant Roz says that the Venezuelan
personages that participate in the opposition to Chávez must be
called«agents or servants». They always go together with the CIA,
and among them are «leaders» like Gabriel Puerto Aponte, Angel Zago,
Carlos Andrés Pérez, Pompeyo Márquez, Oswaldo Álvarez Paz, general
Raúl Salazar Rodríguez, Douglas Bravo, Americo Martín, and others;
some of them are people that a time ago were communist or leaders of
the Venezuelan Lefth, or even guerrillas, victims of the own CIA.
Professor Sant Roz denounced the
financing of the National Endowment for Democracy to different means
of communication, which are opposed to the government of Chávez, and
he expresses that «only a few people know about the actions of the
CIA. The CIA, he says, is able to collapse the bases of a State
through an innocent soccer competition, for example. Photographers,
make-up artists, sweepers, university teachers, bootblacks,
messengers, and others form their laboratories in Venezuela». It is
possible that, the most of the times, this people not even know that
the CIA is using them. He reveals the existence of a consortium that,
from Washington, is trying to master world. This consortium is
formed by: George Bush, James Wolfenshon (World Bank), the King Juan
Carlos of Spain, Henry Kissinger and his puppets Jimmy Carter and
César Gaviria, who has the commission of «correcting Chávez».
The NGOs of human rights and several
of the civil society is another instrument of the CIA in the active
opposition to the Venezuelan Revolution. In addition, it is
impossible the absence of the Catholic Church and its priests, such
as Baltasar Porras who is the President of the Episcopal Conference
in Venezuela.
President Chávez denounced before
Latin American and world organizations, the interference of the
United States and the CIA in Venezuela. In September 2003, during
the hardest entrepreneurial and political opposition, he supported
that he had a video that his security forces recorded in which
agents of the CIA were giving instructions to Venezuelan people.
Making fun of the CIA he expressed: «the technique should not have
been very good, since we could record it».
The own President of the Venezuelan
Revolution, the Vice-president and several of the State ministers,
have denounced before various international forums that the CIA is
implicated in clandestine activities in Venezuela, before, during
and after the coup d’état, in the process of collection of signs for
the Revocatory referendum, during the elections, in the use of the
social means of communication, financing activities of the
opposition, in the criminal attempts, everything in different
population strata. However, the CIA, until now, has failed in its
provocative attempts that aspire to overthrow the President Chávez
or murder him, such as they have done with other world leaders that
they thought that were bothering the expansionary and domination
plans of the Empire.
The CIA, the clandestine arm of the
United States governments, infringes all the principles of
International Law in the Republic of Venezuela. Even though, not
only the CIA conspires against the Venezuelan democracy, there are
other agencies as the National Endowment for Democracy, the United
States Agency for the International Development (US AID) and other
ones that supply logistics and millions of dollars to the
entrepreneurial and oligarchic opposition. A clear example of this
is the use and abuse of the private means of communication which,
serving the Agency, cheat and lie, trying, in this way to ruin the
reputation of the Colonel Chavez.
Around the end of March 2004, the
ambassador of Venezuela before the Permanent Council of the OAS,
Jorge Valero, denounced the United States and the CIA conspiracy to
overthrow the President Chávez: With forceful proofs, he
demonstrated the imperial inference in: financing activities of the
opposition, automatic recognition of the dictatorial government that
emerged from the coup d’état of April 2002, promotion of the
Revocatory referendum, and others.
Naturally, the United States
representative before the OAS and ex ambassador in Venezuela, John
Maisto, denied all the forceful facts that were exposed by Valero;
and, with imperial cynicism, as always, he said that those
accusations are «irresponsible and untruthful»; but, the truth and
the history of clandestine activities of the CIA that infringe all
the rights and freedoms of the nations are undeniable and
indisputable
THE UNITED STATES
AND THE CIA AGAINST BRAZIL
The United States dreams about
exercising a total power in Latin America. Brazil, since the
beginning of the government of Lula, is a reef that they must defeat.
In the famous, High School Junior, American students learn a new
geography of South America. In the official text, it is asserted
that the United States has the duty of administering the Amazonian
basin in benefit of humanity since if it is the richest region in
biodiversity, water, and oxygen in the Earth, it can not be
administered by nations with people, wild, primitive, drug-traffickers
and violent people. In the scholastic text, it is mutilated the
Brazilian territory and also the territory of eight Latin American
countries to configure the zone that must be under the power of the
United States. The interference and the expansionary plans of the
Empire deserve the universal repudiation of the free and democratic
nations of the world.
The United States with the CIA have
penetrated in the most important state circles of Brazil and in all
the levels of the political, economic and cultural power. Under the
diplomatic coverage, the agents of the CIA do what they want and
develop an endless series of deceit operations with the purpose of
controlling the biggest country of Latin America. It does not matter
if they have to spend million dollars on industry, particularly
electronics, on banks, on armed forces and police, on political
parties and unions of the right, on media. Not only the CIA Works
actively in the strategic plans of controlling Brazil. Other agency
as the DEA and FBI has an important role under the pretext of
combating the drug traffic and fighting against the international
terrorism.
The Brazilian publication «Carta
Capital», in its edition of March 31 2004, in a wide article
demonstrates the breakthrough of the United States espionage
services in all the fields of the government of Brazil. It indicates
that the agents of the intelligence services operate under the cover
of Civil Attachés, Counselors for Regional Matters, and Attachés for
the combat against drugs or simply Attachés of the United States
Embassy in Brasilia. All the secret agents: spies, policemen, of the
CIA, DEA, of the NAS, customs officers, work without control, under
the coverage of the diplomatic services in spite of the outstanding
international agreements about the diplomatic statute. The United
States agents «invest» million dollars in their labors of espionage
through computers, technology of telecommunications, for example.
The prominent heads of the United
States intelligence services have been important personalities such
as Jack G. Ferraro who acts as Counselor for Regional Matters;
Thomas Harold Lloyds, First Secretary of the USA Embassy and
commissioned with the Matters of Drug Combat; Mark Kenyon Edmondson,
Director of the DEA in Brazil and diplomatic Attachés for the drug
combat; the customs officer Julio Velez who appears as Diplomatic
Attaché.
The referred publication presents a
long list of covert agents of the CIA who have developed their
malicious activities in Brazil. In the decade of 90, Vicente
Chelotti was Chief of the Federal Police to the service of the Chief
of the CIA Bramson Brian, followed by Craig Peters Osth. Hoge was
commanding the company Tera Brasilis and Jack G. Ferraro was acting
as Counselor for Regional Matters, according to the diplomatic list
of the United States Embassy in Brazil. The second person of the CIA
was William A. Constanza who hid his activities under the
designation of First Secretary for Regional Matters.
In the year 2003 people could see the
diplomatic coverage of the agents of the CIA in Brazil because they
discovered the activities of the agents Daniel Mac-Laughlin and
Kenneth Joseph Wilkinson. Other four agents of the CIA that were
acting with diplomatic record were denounced. Logically they were
replaced by other spies and in the substitution were Carlos Costa
who was working for the Chief of the FBI. The discovered agents
abandoned the Embassy or began to act under other coverage in Brazil.
About 30 «counselors», analysts and
other «diplomatic» officials develop their clandestine activities
under the diplomatic coverage, with the mission of spying the
politicians of the government of Lula, entrepreneurs, managers of
foreign companies, and government officials, according to the report
of «Carta Capital».
The current Chief of the FBI in
Brazil, Donald Kleg hides his activities under the cover of Civil
Attaché Counselor of the USA Embassy. The second man of the FBI is
Richard Cavalieros. Julio Vélez is the Chief of the Customs Officers,
but he has the diplomatic status of Attaché in the diplomatic list
of the year 2003. As Auxiliary attaché appears John Reads Wooley who
is the second man of Vélez.
We can obtained enough proofs from
«Carta Capital» to demonstrate the clandestine activities of the
United States intelligence services that have been increased to
intervene in the government of Lula da Silva trying to controlling
and submitting it to the dictations and interests of the Empire,
principally because Lula is radically opposed to the AFTA which is
the greatest project of Washington in the administration of Bush II.
The AFTA has been rebaptized as «American Free Colonialism Area». «It
is, in short, the consummation of the Monroe Doctrine (1823) and the
Corollary of Roosevelt (1904), that intends to convert the Big
Nation of Bolivar in an armed regional factory-work of Wall Street,
in order to win the race for the world product to the European Union»,
supports the German Heinz Dietrich Steffan, in an article titled:
The CIA against Venezuela, published in November 1rst 2003 in the
Electronically review «Rebelion».
Lula da Silva was converted in the
most dangerous Latin American president for the geopolitical
interests of the Empire because he represents the beginning of the
national project that would convert Brazil into a really free and
independent, autonomous and sovereign republic, a clear example for
the other Latin American countries. The United States concerns due
to the presence of President Lula in the power was summarized by the
Secretary of the Treasure, Paul O’Neill, when he asserted that «Lula
must demonstrate that he is not a madman», while the experts of the
Central Intelligence Agency -CIA decided to qualify Lula as a
decisive man in the independence project of Latin America, extremely
dangerous and an extreme threat for the colonial strategic interest
of the Empire.
The Empire and the CIA are actively
against Lula because they know that he is a leader and, without
doubt, a regional leader of great intellectual and political
capacity. He has demonstrated that he has enough entireties to unify
Latin America in order to face, with possibilities of success, the
United States and its imperial power. He demonstrated that he is
prepared to defend the independence of Brazil due to he was not
submitted to the orders of the Pentagon and the White House during
the VI Conference of Defense Ministers that took place in Quito,
last November.
One of the principal objectives of
the administration of Bush II and the CIA consists in discrediting
and liquidating |