empresarios se espantasen y viesen peligrar las oportunidades que éste puede
ofrecer desde
su nuevo cargo a las transnacionales españolas.
Lejos
de la complacencia que parece reinar ante esta elección, desde el
Observatori del Deute
en la Globalització ponemos en duda que Rodrigo Rato sea la persona más
idónea para
dirigir una institución de la importancia del FMI. Para evaluar si esto es
así, puede que
valga la pena hacer un repaso a su biografía y a sus hazañas, tanto en
política como en el
mundo de los negocios
De empresario a
político de la mano de Manuel Fraga
Licenciado en derecho por la Universidad Complutense de Madrid y,
recientemente,
doctorado en economía por la Universidad de Berkley (California, EUA),
Rodrigo Rato
procede de una familia de empresarios originaria de Asturias. Antes de
dedicarse de lleno
a la
política, a partir de 1996, ejerció cargos de responsabilidad en empresas
como Aguas
de Fonsanta, Edificaciones Padilla y Construcciones Riesgo, así como en la
cadena de
emisoras Rato, propiedad de su familia.
Rodrigo Rato se afilia en Alianza Popular de la mano de Don Manuel
Fraga en 1979 y, como
que tiene un buen padrino, sólo un año después entra en la ejecutiva del
partido.
El
año 1982 fue escogido diputado por Cádiz con Alianza Popular, y desde
entonces hasta 1996
compaginó su actividad política5 con la actividad empresarial. A partir de
1996, con la
victoria del Partido Popular en las elecciones generales, Rato entra a
formar parte del
primer gobierno Aznar... y se queda hasta la espectacular derrota del 14 de
marzo de 2004.
Fue vicepresidente segundo en las dos legislaturas y ministro de economía y
hacienda de 1996 al 2000 y ministro de economía sin hacienda, del 2000 hasta
el 2004.
Des
de 1996, con su nombramiento como ministro y vicepresidente, se va
“retirando” de
muchos de sus negocios, se vende acciones y desaparece de la mayoría de los
consejos de
administración. Aunque como ya veremos más adelante, mantiene conexiones
directas e indirectas con el mundo de los negocios, protagonizando algunos
casos de
flagrante tráfico de influencias.
A lo
largo de los 8 años que ha estado al frente del ministerio de economía ha
seguido una
política económica neoliberal ortodoxa, dirigida a la reducción del déficit
presupuestario (el famoso déficit cero), al control de los precios y a la
liberalización de
sectores clave de la economía, como las telecomunicaciones, la electricidad
o los
hidrocarburos. La austeridad en el gasto y el cumplimiento de los criterios
de Maastrich, para
poder formar parte de la Europa de primera velocidad, han pasado siempre por
delante de las necesidades en inversión y en gasto social del país.
Ha
continuado e intensificado la política de privatizaciones iniciada con el
PSOE,
rematando la privatización de Telefónica, Repsol, Endesa, Argentaria y
Aceralia. Esta
política de privatizaciones ha beneficiado sobretodo a los círculos
empresariales más
cercanos al PP, que se han hecho con las cúpulas de las empresas
privatizadas. Casos como
el de Telefónica y Endesa han estado ejemplares en este sentido.
Y si
no ha sido en el proceso de privatización, ha sido en la renovación de las
cúpulas
directivas cuando las nuevas multinacionales españolas se han llenado de
amigos del PP… o
como dice el Finantial Times, de Rodrigo Rato’s friends ... “El
Financial Times los llama
Rodrigo Rato's friends (...) los Francisco González (presidente BBVA),
los Alfonso Cortina
(presidente de Repsol), los César Alierta
(presidente de Telefónica) y los demás que están
al frente de empresas privatizadas por el Partido Popular” (Tom Burns
Marañon, El
Mundo/Nueva Economía, 21/03/20046). Otros dos ejemplos son Rodolfo Martín
Villa, ex llegaron las enhorabuenas. Zapatero llamó por teléfono a Rato para
expresarle el apoyo del Gobierno español a las decisiones que adopte, en
especial las relacionadas con Latinoamérica." (El Pais, 6/5/04)
5
Secretario adjunto del partido desde 1983 y portavoz del Grupo Popular en el
Congreso de 1989 a 1996.
6 Las
cursivas entre paréntesis son de la autora gobernador civil franquista de
Cataluña, y Manuel Pizarro Moreno7, ambos amigos
personales de Rato, y sucesivos presidentes de Endesa. Pero no sólo de
amigos de Rato y del
PP se nutren las cúpulas de las empresas transnacionales españolas, también
podemos encontrar lazos familiares con el ya director gerente del FMI. Sin
ir más lejos, su
concuñado (hermano de la mujer de su hermano), Luis Alberto Salazar Simpson,
es uno
de los administradores del Banco Santander Central Hispano (BSCH) y
presidente de
Amena.
Más
allá del proceso de “colonización” de las cúpulas de las empresas
privatizadas y otras
multinacionales españolas por parte de círculos próximos al Partido Popular,
Rodrigo Rato
también ha tenido, según sus propios criterios neoliberales, más éxitos que
fracasos en su
etapa al frente del ministerio de economía. Rato ha quedado como el artífice
de la
recuperación económica española después de la crisis económica de los años
90 y el
hombre que ha hecho posible el inalcanzable déficit cero, pasando por
delante en este
sentido de países como Alemania y Francia. Ahora bien, no todo en este mundo
se tiene que
medir en términos neoliberales, y si a la política de Rodrigo Rato le
aplicamos
criterios por ejemplo de equidad y justicia social, el éxito se convierte
rápidamente en
fracaso.
En
definitiva, los éxitos de Ratos los ha pagado la población española más
desfavorecida:
aquella que ha perdido acceso a unos servicios públicos deteriorados y en
proceso de
privatización o totalmente privatizados; la que ha visto congelada sus
pensiones; la que aún
vive una importante pérdida de la capacidad adquisitiva, a medida que el
incremento de
precios deja detrás unos sueldos que no parecen moverse ni un milímetro; la
que tiene
que hacer frente cada día a trabajos más precarios; etc.
Finalmente, para tener un dibujo un poco más completo de lo que han sido los
8 años de Rato
al frente de la economía española, tenemos que tener en cuenta también el
contexto económico general en el que han transcurrido estas dos
legislaturas. Rodrigo
Rato
coge las riendas de la economía española en una época de clara recuperación,
después de varios años de recesión y desaceleración generalizados. Rato ha
tenido el
viento a favor la mayor parte del tiempo que ha estado en el gobierno, y ha
tenido la
suerte (o no) de dejarlo cuando los vientos han empezado a girar. "Después
de disfrutar con
los éxitos de la recuperación y expansión, Rato ve ahora cómo todo lo que
sube, que diría
Keynes, termina por bajar. Tanto Rato como Aznar habían creado la idea de
que el PP
había sido como el rey Midas. Ahora, el Gobierno lleva mal el descenso del
ciclo. Las
cifras de paro aumentan. Y la inflación, asignatura pendiente de las
legislaturas del PP, sigue
siendo imbatible." (El País, 05/01/2003)
El agua poco clara en el imperio familiar de Rato
Los
negocios de la familia Rato, ya no son lo que eran. Desde mediados de los
años 90
diversas quiebras y cuantiosas pérdidas ha sido la tónica que se ha
mantenido en
algunas de las empresas vinculadas, directa o indirectamente a Rodrigo Rato.
De todas
formas, el entramado empresarial que se extiende bajo la sombra de los Rato
aún está muy
lejos del alcance del ciudadano medio de este país y, hacia el año 2001,
comprendía más
de sesenta sociedades que facturaban alrededor de 36 millones de euros.
En el
año 1990 la familia Rato vendió a la ONCE su cadena de emisoras de radio por
más de
30,05 millones de euros (5.000 millones de pesetas). En el año 1998, la otra
joya de la
corona, Refrescos y Bebidas de Castilla (Rebecasa), suspendió pagos hasta la
insolvencia definitiva, después de ir perdiendo los contratos de
distribución que tenían de
marcas como San Miguel, Schweppes y Trinaranjus.
7
“Amigo de Rodrigo Rato y de José María Aznar, el nombre de Manuel Pizarro
está presente en los círculos de poder desde que en 1996 ganara el PP las
elecciones. De hecho, ha sido destacado miembro de la Fundación para el
Análisis y los Estudios Sociales (FAES ), el laboratorio de ideas ligado al
Partido Popular” (El Mundo, 17 febrero 2002)
El
mismo año 1998, cuando Rato ya era ministro de economía y hacienda y
vicepresidente económico del primer gobierno del PP, intercedía a favor de
Emilio Botín,
acusado como presidente del Santander Central Hispano por delitos fiscales,
evasión de 48
millones de euros y falsedad continuada en documento oficial. Se dice que
fue Rato el que
consiguió que la investigación sobre Botín no llegara a buen puerto, a
cambio de que
Banesto, banco controlado por el Santander, comprara a la familia Rato Aguas
de
Fuensanta, una empresa embotelladora que tenía una deuda impagada con
Banesto por valor
de 6 millones de euros (febrero de 1999). Un negocio nada lucrativo para
Banesto, ya
que la empresa tuvo en 1999 pérdidas por valor de 46 millones de pesetas8.
El
negocio acabó de salir redondo cuando, en abril de 2001, Aguas de
Fuensanta, ya en manos
Banesto, recibe una subvención de 22 millones de pesetas del ministerio de
economía, no olvidemos, dirigido por Rato.
El
mismo año 1998, Rodrigo Rato hace uso una vez más de sus amistades en el
lucrativo
negocio de la banca, y consigue que Ibercaja conceda un préstamo a Muinmo
(también del
holding de empresas controladas por la familia Rato), por valor de 100
millones de
pesetas.
En aquel momento el presidente de Ibercaja no es otro que
Manuel Pizarro
Moreno, al que su amistad con Rato le sirvió para colocarse como
vicepresidente de
Endesa y que le ha servido para llegar hasta el
puesto de presidente, sucediendo al
infame Rodolfo Martín Villa. Suponemos de todas formas, que en la concesión
del
préstamo a Muinmo también tuvo algo que ver el hecho que el consejero
de Ibercaja
Servicios Financieros es uno de los hermanos Rato.
La concesión de un préstamo por parte
de un banco a una empresa no es un hecho que tuviera que extrañar o causar
indignación, pero en este caso resulta que Muinmo no era precisamente
en aquel
momento una empresa muy prometedora9, ni en aquel momento ni cuando en el
año 2000
se le concedió un préstamo de 525 millones de pesetas por parte del HSBC
(Hong- Kong
Shangai Bank). ¿Por qué se decide el banco
londinense HSBC a otorgar este
préstamo a una empresa que está lejos de demostrar su solvencia? ¿Puede
haber influido en
esta decisión el hecho de ser el HSBC el banco implicado en el caso
Gescartera10?
Efectivamente, el HSBC es el banco encargado de “sacar” el dinero de
Gescartera para
depositarlo en paraísos fiscales. Rodrigo Rato fue quien autorizó la
conversión de
Gescartera en Agencia de Valores, atendiendo a los requerimientos de la
Comisión
Nacional del Mercado de Valores (CNMV), presidida por Pilar Valiente, quien
fue
nombrada por Rato como Presidenta de la CNMV y tuvo que dimitir cuando el
escándalo se
hizo público. Además, durante la investigación del caso Gescartera el HSBC
reconoció en un
informe enviado a la juez Teresa Palacios que Rodrigo Rato, a través de
Muinmo, era
uno de sus “clientes especiales”. La implicación de Rodrigo Rato en el caso
Gescartera, siendo clara, no comportó su cese ni su dimisión. Aunque salió
impune, su
reputación quedó marcada por este claro caso de corrupción.
8
"Fuensanta tenía impagados créditos concedidos por Banesto por un valor
total de 1.000 millones. En febrero de 1999, este banco se quedó las
participaciones de la familia Rato, como una forma de condonar la deuda.
(...)
una compra de acciones a este precio no se entiende de ninguna forma se
tiene en cuenta que Aguas de Fuensanta tiene un volumen de ventas de 3.500
millones al año, y que en 1998 tuvo un beneficio neto de 20 millones. Por
otro lado, que Banesto no tenía ningún interés en el negocio se deduce del
hecho que, desde que entró en la embotelladora, tuvo pérdidas por valor de
46 millones. En los mentideros de la capital próximos al
poder, hace tiempo que se especula que detrás de este trapicheo había un
acuerdo tácito para disimular y dejar en nada –por parte del Gobierno– el
presunto fraude que el Santander cometió a través de las llamadas “cesiones
de crédito” , que en aquel momento se estaba instruyendo en la Audiencia
Nacional y que tenía pinta de acabar en un sonado escándalo financiero con
Emilio Botín por en medio. Es sintomático que, pocos meses antes, el fiscal
en jefe de la Audiencia Nacional pidiese el archivo de la causa y, que en el
mismo momento, el abogado del Estado que representaba los intereses de
Hacienda también retirase las acusaciones. Y esto que a Hacienda le habían
defraudado presuntamente, con las cesiones de crédito, 400.000 millones de
pesetas." El
Triangle, 1 d’octubre 2001 9 Muinmo tuvo en el año 1999 pérdidas de
130 millones de pesetas y contaba en el año 2000 con deudas por valor de 545
millones de pessetas (el 73 % a corto plazo) y la práctica imposibilidad de
generar ingresos para devolver el préstamo al HSBC y sus intereses en 2 anys.
10
Para más información sobre el caso Gescartera podéis consultar las páginas
web:
§ PP Nunca mas:
http://www.ppnuncamas.org/caso/gescartera.htm